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Usuario (Argentina)
Roca y el revisionismo histórico Mientras la historiografía surgida al calor de los vencedores –aún con matices– coincidió en que Julio Argentino Roca se instituyó en el gran organizador un Estado Nacional, erigido a partir de la sanción del orden constitucional inspirado ideológicamente por el liberalismo (cosmovisión que “naturalmente” conducía hacia el progreso), los revisionistas, ya en las postrimerías del siglo que concluía, comenzaron a formular discrepancias respecto al rol que le cupo al tucumano en el devenir histórico del país. A la vez que autores inscriptos en el revisionismo clásico como José María Rosa, Fermín Chávez, y Ernesto Palacio (con alguna que otra divergencia) compartieron la tesis que sostiene que Roca integró estructuralmente el proyecto modernizador, agro exportador, oligárquico y librecambista surgido a partir de “disciplinamiento” interior federal y el establecimiento de relaciones económicas viscerales con el Imperio británico, otros revisionistas, tan disímiles y convergentes a la vez como Arturo Jauretche y Jorge Abelardo Ramos, rescatarán algunos aspectos de su figura. José María Rosa consagrado revisionista, opinará que Roca constituyó el auténtico “jefe” de un “régimen” donde las minorías “…se consagraron a gozar de la riqueza material despreocupándose de otra cosa”, donde la política “…quedó en manos de pocos”, y donde la Argentina “…se transformó en una factoría, en un emporio mercantil”. Para el autor este régimen“… surgió con el asentimiento general, y donde los partidos provinciales terminaron entregándose a un presidente que les garantizaba estabilidad contra las revoluciones locales”. (1) Por su parte Fermín Chávez, discípulo de José María Rosa, manifestará al respecto que bajo el lema “Paz y Administración”, Roca, ayudó a “consolidar las bases de la república liberal, entre las cuales debe mencionarse la sanción de la ley de educación común”. (2) Fermín Chávez expresará en concordancia que durante su primera presidencia, “el país se desarrolla, crece, pero al mismo tiempo se endeuda. ¿Cuál es la razón? Tal vez cabe ella en una frase: Europa quiere de nosotros trigo, carne, lanas y cueros, y Roca organiza al país de acuerdo a esa división del trabajo. Crea un país de cereales y ganados sin industrias extractivas y de transformación. Somos lo que se llama una economía subsidiaria: la provincia-granja de un imperio”. El compromiso de Roca con los intereses británicos llegará para Chávez al extremo: “El general Roca, luego de transferir el cargo a Juárez Celman, se trasladó a Inglaterra. Banqueros y comerciantes británicos, agradecidos por su política económica a la medida de la metrópoli financiera (continuación de la de Mitre y Sarmiento), lo esperaban agradecidos. Y el 9 de julio de 1887, la casa Baring y otros financistas le ofrecieron en el Richmond un estupendo banquete cuyos pormenores –menú incluido– están retratados en un folleto, que anda por ahí, titulado ‘El Teniente General Julio A Roca y el comercio inglés’. Conviene leerlo para refrescar la memoria y conocer por qué los comerciantes británicos estaban tan agradecidos con el habilidoso tucumano”. (3) MODERNIZACIÓN Y SABLES. Mientras gran parte de los integrantes del revisionismo coincidirán en el que el roquista constituyó un período de afianzamiento de la dependencia argentina, otros, sin refutar radicalmente esta circunstancia, resaltarán algunos aspectos de su gestión. Así Arturo Jauretche lo considerará a Julio Roca como gestor de ciertas políticas de carácter nacional. Para Jauretche la creación de un ejército moderno y profesional y ciertas medidas de índole económico impulsadas durante su gobierno constituirán pasos efectivos que posibilitarán un incipiente desarrollo industrial. A fin de sustentar su tesis, el fundador de Forja, alegará que en aquella época (la de Roca) se producirá “la modernización y crecimiento de las industrias azucareras y vitivinícola, a la que por cierto la metrópoli británica no opuso mayores dificultades.”(4) Mientras que para Abelardo Ramos el roquismo constituirá una etapa transicional de la que se nutrirán nuevas fuerzas nacionales –para otros– lo transicional estará vinculado a la desaparición del antiguo federalismo. En su defensa del período roquista Ramos irá más lejos y se inmiscuirá en cuestiones que aún despiertan polémicas inconciliables como la denominada “campaña al desierto”. Ensayando tenaz y fervientemente, aunque con que con argumentos cuestionables una defensa histórica del tal acción, el autor manifestará que “la oligarquía terrateniente que se apoderó de las tierras de indios y gauchos, condenó a ambas corrientes del pueblo a sufrir un destino aciago, pero es justo consignar que la conquista del desierto realizada por Roca y el Ejército de su tiempo no sólo establece un principio de soberanía en ese tiempo harto dudoso, sino que libera al gaucho retratado por Hernández del martirio inacabable del fortín en la frontera”.(5) Para Ramos, Roca será un caudillo liberal, pero liberal nacional “ya que encarnó el progreso histórico y llevó el presupuesto nacional hasta el último rincón de las provincias”. MEDIOS Y MÉTODOS. Enunciadas sintéticamente algunas de las proposiciones que el revisionismo ensayó respecto a Julio Argentino Roca, bien cabe a modo de conclusión, formular algunas breves reflexiones sobre el período que le tocó protagonizar y su gestión al mando del Estado nacional. Roca provino de una austera aunque tradicional familia tucumana. Aún así gobernará un período transicional que lo llevará indefectiblemente a constituirse en el jefe político de un régimen que tendrá sustento en dos fuerzas históricas dominantes; los sectores oligárquicos y la Gran Bretaña, como metrópoli y centro de las aspiraciones de éstos últimos. Su jefatura construida a partir del prestigio militar y de su comprobada habilidad política responderá por un lado, a exigencias de la época que obligaron a la ciudad puerto (Buenos Aires) a ceder parte de su hegemonía ante el peso político y militar de las provincias, y por el otro, a la necesidad de éstas últimas en sostener una conducción férrea que les permitiera garantizar la paz interior en cada una de ellas. Si bien no puede ubicarse Roca dentro de los sectores adheridos a la ortodoxia liberal, las circunstancias históricas lo llevarán a conducir un programa librecambista, centralista y dependiente. Aunque algunas medidas de índole económico como las enunciadas por Jauretche plantearan contradicciones con el liberalismo clásico y además representaran las aspiraciones de algunos heterodoxos de esa generación como Carlos Pellegrini, en los hechos, es evidente que Roca se lo haya propuesto o no “no pudo romper la hegemonía construida por la oligarquía portuaria cooptada por los intereses británicos”. (6) En el marco de tal heterodoxia la preocupación del “Zorro” por ampliar el ejercicio efectivo del poder territorial y garantir la presencia del Estado en toda la geografía constituyen, a la fecha, aspectos ponderables de su gestión, aunque pueda interrogarse sobre los medios y métodos utilizados. Esta última referencia no implica una mirada retrospectiva del pasado desde categorías del presente –y menos aún– una enunciación con aspiraciones demagógicas. Constituye una evaluación de probabilidades ya que el disciplinamiento, la persecución y la eliminación de criollos, gauchos y comunidades nativas por medio de la violencia autocrática que caracterizó no solamente su gestión, sino el anhelo “civilizador” de parte de su generación, no integró una posición unánime, inclusive, dentro de elites vinculadas al poder de la época y menos aún, de aquel ideario federal que, aunque derrotado por las armas, sobrevivía, resistía culturalmente y se preparaba, lentamente, para renacer. (1) Historia Argentina. Tomo 8. Editorial Oriente. Págs 157 a 191. (2) Diccionario Histórico argentino. Ediciones Fabro. Año 2005. (3) Historia del país de los argentinos. Bs. As. (4) Ejército y política. Corregidor, Bs.As., 2008. (5) “Roca como caudillo,” Diario Mayoría. Domingo 21 de Julio de 1974. (6) Marcelo Gullo. La insubordinación fundante: breve historia de la construcción del poder de las naciones. Editorial Biblos. Francisco José Pestanha Profesor Titular del seminario Introducción al Pensamiento Nacional en la Universidad Nacional de Lanús. Miembro del Instituto Dorrego.
Las raíces liberales de Perón Diecisiete de las 21 unidades políticas en que está dividida la Argentina tienen gobernadores justicialistas. El peronismo, como actor político unificado, ha desaparecido de la escena desde la crisis 2001/2003, y lo mismo ha ocurrido con el radicalismo, el otro polo de poder partidario de la Argentina a partir de 1983. El peronismo, raigalmente, cuando no tiene enfrente un adversario que le pueda disputar el poder, tiende a ser gobierno y oposición al mismo tiempo. Es lo que sucede hoy con Cristina Kirchner, por un lado, y Scioli y Moyano, por el otro. Todo esto es suficientemente conocido. Lo que permanece oculto, quizás opacado por la atención excluyente sobre el personaje Perón como líder social y figura histórica, es su condición de pensador político, centrado en su visión estratégica de largo plazo. Mi libro La visión estratégica de Juan Domingo Perón (Distal) es justamente un intento de desentrañar ese pensamiento, y mostrar -o intentar hacerlo- su vinculación con el presente, sobre todo en términos mundiales. Perón es un hombre de su época. Pero precisamente porque lo es plenamente, tanto en el protagonismo político como en el pensamiento teórico, es también un hombre que, a partir de la comprensión del momento histórico en el que vive, anticipa intuiciones estratégicas fundamentales sobre el mundo que viene. Perón forja su pensamiento y sus categorías principales en su profesión militar, que luego va a trasladar y traducir en la transformación político-histórica que desarrolla desde 1943-1945 hasta su muerte, en 1974. Advierte los cambios que la Primera Guerra Mundial produce sobre la sociedad y sobre la política de los Estados europeos y el orden internacional. El estallido de la Primera Guerra influye decisivamente en el pensamiento de Perón, ya que en ella aparece como factor central y decisivo la utilización intensiva de la técnica en el campo de batalla y en todo el proceso productivo y de la movilización de recursos de las naciones industrializadas. El pensamiento de Perón pasa del mundo militar al político, y sus categorías, surgidas de la comprensión de lo que ha sucedido en la Primera Guerra con la aparición irreversible de la técnica, lo llevan a pensar el proceso histórico en términos deterministas y evolutivos. La historiografía argentina atribuye a las políticas llevadas a cabo por Perón una inspiración nacionalista-revisionista. Pero las fuentes de sus ideas son variadas y complejas. Para comprender la lógica de su pensamiento es preciso tomar en cuenta no sólo el impacto que la Primera Guerra Mundial tuvo sobre su percepción de la política, sino también sus vinculaciones con los sectores liberales del Ejército: éstas han sido mucho más estrechas que lo que habitualmente se cree. Pero lo más importante del pensamiento de Perón no es ideológico sino estratégico: evoluciona a través de la comprensión de los acontecimientos y siguiendo su determinismo. Perón no tiene en sus orígenes militares un pensamiento nacionalista y, menos aún, revisionista. Es un intelectual del Ejército formado en la corriente liberal. De hecho, con grado de capitán, es uno de los protagonistas principales en la Escuela Superior de Guerra, del golpe del 6 septiembre de 1930 contra Hipólito Yrigoyen, que adhiere a la corriente liberal encabezada por el general Justo. En su libro Tres Revoluciones Militares, relata minuciosamente su activa participación en ese movimiento militar. Pero esa participación de Perón nada tiene que ver con el apoyo al programa nacionalista-corporativista que propone José Félix Uriburu. Desde el comienzo, Perón está enfrentado al nacionalismo corporativista. Piensa que la democracia es el único régimen político legítimo. Por esta razón, después del golpe del 30, junto con los coroneles Descalzo y Sarobe, integra el núcleo fundamental liderado por Justo, que dentro del Ejército, se opone a las reformas corporativistas que pretende Uriburu. La influencia de esa formación liberal se revela, entre otros hechos, cuando durante su primer gobierno nacionaliza los ferrocarriles y los bautiza con los nombres de Roca, Mitre y Sarmiento. Perón tampoco adhiere a una visión revisionista de la historia: responde, en cambio, a la concepción de la Organización Nacional por la que lucharon Mitre, Sarmiento, Avellaneda y Roca, y que tuvo en Juan Bautista Alberdi a su principal pensador político. La posición crítica de Perón hacia el nacionalismo corporativista se denota también en su visión de la Argentina como Estado-Nación y de sus relaciones con los países vecinos, Brasil y Chile en primer lugar. En el mundo cultural donde Perón se forma, con oficiales altamente calificados de la línea liberal como Descalzo y Sarobe, la Argentina es vista como parte de un proyecto que va más allá del Estado-Nación. Así puede entenderse tanto la concepción histórica como la visión estratégica de Perón de mediados de siglo. En su discurso de 1954 en la Escuela Nacional de Defensa ante los altos mandos militares, prevé y propone el ABC (Argentina-Brasil-Chile) como eje de la integración sudamericana, de lo que denomina la Patria Grande, y deja atrás la concepción estrecha del Estado-Nación. Esta visión surge con nitidez de la política económica que ejecuta a partir de 1948 49, cuando Perón advierte, a través de Alfredo Gómez Morales y Ramón Cereijo, la crisis estructural del proceso de industrialización desatado a partir de 1946 -orientado hacia el mercado interno y fundado en el consumo popular-, e inicia un giro de 180 grados en su estrategia económica y en su política exterior. Por eso, el segundo Plan Quinquenal otorga prioridad a las inversiones económicas y las orienta a impulsar las exportaciones agropecuarias, colocando el eje en la atracción de la inversión extranjera, sobre todo norteamericana, además de convocar al Congreso de la Productividad (1954). Después de 1948, la prioridad es lograr el autoabastecimiento petrolero. De ahí el contrato con la Standard Oil (California-Argentina) y el acercamiento estratégico con Estados Unidos. Perón es un determinista en lo que se refiere a la naturaleza del proceso histórico. Por eso advierte el 1° de mayo de 1974 que "el mundo viene evolucionando y los hombres creen que son ellos los que lo hacen evolucionar [...] ellos son el producto de la evolución, pero no su causa. El mundo evoluciona por factores de determinismo y fatalismo histórico. Hay muchos factores que no controlan los hombres; lo único que éstos hacen, cuando se les presenta esa evolución, es fabricar una montura para poder cabalgar en ella y seguirla". El núcleo del proceso histórico es para Perón una serie sucesiva de integraciones convergentes que culmina con la emergencia de una sociedad mundial, denominada "universalismo". Aquello que era una intuición estratégica en 1974 es hoy una realidad efectiva. Por eso, para Perón, la política es siempre un fenómeno mundial, jamás un proceso meramente doméstico o provinciano, encerrado en las fronteras del país. Por Jorge Castro,analista internacional; su último libro es La visión estratégica de Juan Domingo Perón
Martina Chapanay. La Montonera Federala No hay más macho que la gata Martina Chapanay Lagunera fue, si señor hija del cacique Juan Chapanay y de la Teodora, la que el huarpe añora en el alma nuestra debe perdurar. Lagunera fue, si señor heroína fuerte cual ñandubay la que el huarpe añora en el alma nuestra debe perdurar. Fue Martina Chapanay la nobleza del lugar cuyanita buena de cara morena valiente y serena no te han de olvidar. La Martina Chapanay, cueca, Hilario Cuadros I Irrazábal… La Martina dice que lo anda buscando. Pablo Irrazábal guardó silencio. Apuro el trago de caña y miró al pulpero. Hizo un chasquido con la boca y preguntó: - ¿Y para qué me anda buscando, la Martina esa? - Para ajustarle la muerte del Chacho, Irrazábal… El hombre achinó los ojos y recordó. Hace años que lo venían persiguiendo los signos de una felonía. Él, que había sido el terror y la muerte, ahora temía la venganza de un fantasma. II Año 1863. La sombra del Chacho Ángel Vicente Peñaloza recorre los llanos riojanos tras el desastre de los gigantes. Hasta allí lo persiguen las tropas nacionales que el presidente Bartolomé Mitre envió para someter a todos los caudillos federales. En San Juan la cara fiera del ejército es Domingo Sarmiento, quien sostiene que no hay que ahorrar sangre de gauchos porque es el mejor abono para estas tierras. Detrás de los pasos del Chacho va el coronel Irrazábal, el chacal que bajo las órdenes del coronel oriental Venancio Flores ejecutó a 400 prisioneros en la Cañada de Gómez. El caudillo riojano llega al pequeño pueblo de Olta y se dirige a la casa de su amigo Felipe Oros. Tiene setenta años y en la casa están también su mujer y su hijo adoptivo. Irrazábal no sabe dónde está el Chacho. Pero utiliza el método habitual en los civilizadores para averiguarlo: la tortura. Detiene a siete partidarios del caudillo y los somete al cepo colombiano, que consiste en un artefacto que se coloca en los tobillos y las muñecas y mantiene a la víctima en cuclillas acalambrando todos los músculos del cuerpo. Seis resisten el dolor hasta la muerte, el séptimo canta el lugar donde está Peñaloza. El comandante Vera llega a la casa de los Oros y pide parlamentar con Peñaloza. El Chacho, que ya había firmado una tregua, entrega su puñal y está intercambiando pareceres con su adversario cuando un alboroto en la entrada de la finca llama la atención de todos. Enceguecido, Irrázabal grita: ¿Quién es el bandido del Chacho?. Pregunta que, digno, el Chacho responde: “Yo soy el general Peñaloza, ¡pero no soy ningún bandido!”. Sin perder tiempo el coronel unitario toma una tacuara y la clava en el vientre del caudillo federal. La sangre mana generosa, como espantados los gritos de su mujer y sus gauchos. Irrazábal ordena: “Acribíllenlos”. Y una marejada de plomo se descarga contra Peñaloza y sus seguidores. Como era costumbre de la época, el feroz militar manda cortar la cabeza del anciano y colocarla en una pica en la Plaza Mayor de Olta, para que todos los gauchos retobados supieran lo que les esperaba si seguían la huella de su líder. Para culminar el rito macabro, obliga a la mujer del Chacho a barrer la plaza todos los días que tendrían que pasar para que la cabeza de su marido se corrompiera en la punta de lanza. III Martina Chapanay, la mujer que nació entre los pantanales, había peleado al lado del Chacho Peñaloza. Y también había combatido a la derecha del otro gran caudillo riojano, el indómito Facundo Quiroga. Por eso cuando se enteró de cómo había sido asesinado el general de la Confederación juró vengar a su jefe: buscaría al asesino por toda la provincia hasta hacerle justicia. Y, finalmente, lo encontraría. IV Hija del cacique huarpe Ambrosio Chapanay y de la Huinca Mercedes González, Martina nació en 1800 entre los pantanos de Guanacache. De niña descubrió que la vida le iba a ser difícil. A los trece años murió su madre y su padre la envió a San Juan a educarse con Clara Sánchez. Pero la adolescente ya llevaba adentro el germen de su destino: sabía montar, pelear, lacear y era hábil con el uso de las armas. La ciudad, entonces, se convirtió en una cárcel para ella, y la impiadosa disciplina de su tutora, en un régimen de opresión para ese espíritu libre. No tardó mucho la chica en escaparse de San Juan y refugiarse en el monte junto con un gaucho malo conocido como Cruz Cuero. Difícil es rastrear el momento en que se conocieron. Una primera versión supone que se vieron por primera vez en la casa de Sánchez. Él era un bandido que recién empezaba y que bajaba a la ciudad para elegir sus próximos golpes. Ella una muchacha que se enamoró del malevo y que supo que la única forma de librarse era ir tras de ese hombre brutal y de “mala vida”, pero martina no le iba a la saga en bravura. Una noche, daga en mano, le indicó cuál habría de ser la nueva regla del juego: lo robado sería para los pobres. Otra es la versión que más nos gusta (aunque inverosímil) para agregarle un poco más de romanticismo a esta historia de bandidos. Martina se había escapado sola de la ciudad y había armado su propia banda cuando el gaucho malo, que asolaba la zona de Medanales (hoy Lavalle), se le acercó y le dijo: - Sé de tu fama y vengo a buscarte… La piba no dudó. Ligera sacó de entre sus ropas de gaucho su faca y le encajó un planazo en la cara y, segundos después, Cruz sintió la convincente punta del hierro en el vientre. El hombre logró zafar y desde lejos y entre carcajadas le gritó: - Pará la mano, Martina, que solo quería que arrimáramos, para vivir juntos. Brava, indómita, altiva, la Chapanay, que era dueña de su cuerpo y de su gozo, contestó desafiante mientras guardaba su puñal: - Entonces, habrá que pensarlo… V Imaginemos a Martina. Los libros nos dan algunas señales • Era mestiza, de piel cobriza y ojos negros. De pelo lacio, negro, como las crines de un caballo azabache. • Era delgada y fibrosa. Fuerte y ágil, de pechos turgentes y brazos magros. Con piernas ligeras, escuetas, pero duras, envolventes. • Era bonita. Pero con la belleza de esas mujeres ariscas, desobedientes, lejanas. Seguramente generaba el deseo entre los hombres porque era dueña de su sexo y ejercía esa potestad. Porque tomaba al hombre que quería y era imposible que uno llegara a acostarse con Martina sin la decisión de ella, cosa nada frecuente en ese tiempo. • Su mirada debería ser hosca, profunda, pero con la belleza de la astucia y la desconfianza. Ojos vivaces, movedizos, con los párpados achinados y las pestañas oscuras, lo que reafirmaba su fiereza. • Vestía de gaucho, con botas de potro, chiripá, cinto de cuero, casaca y poncho. Y llevaba siempre el rebenque en la mano derecha, el facón cruzado en la espalda y el “verijero” escondido entre las ropas del vientre. • Sabía montar y sabía pelear. Pertenecía al cuerpo de Caballería, el arma más eficaz de las montoneras federales. Cuando no estaba en la batalla, muchas veces ni siquiera sacaba su facón y arremetía a puño limpio contra quienes osaban enfrentarla. La mayoría de las veces ganaba las peleas a trompadas limpias. VI Muchos sospechan que Cruz Cuero no existió. Que fue solo una leyenda. Otros, en cambio, sostienen que fueron compañeros durante casi una década, que combatieron juntos bajo las órdenes de Quiroga y que en los tiempos libres se dedicaban al bandidaje social, a robar a los ricos por los caminos y repartir el botín entre los pobres de la región. Dicen, incluso, que asaltaban las iglesias para que los cielos hicieran justicia en la tierra. Pero lo que parece cierto es el recuerdo de las fiestas inolvidables que ofrecían cada vez que cometían un atraco sustancioso en dinero. Los bailes populares, cuentan, duraban varios días y, claro, siempre terminaban cuando los borrachos comenzaban a desconocerse y pelearse entre ellos. Una versión sostiene que Cruz –vaya la literatura de su nombre- encontró la muerte en l batalla de la Ciudadela de Tucumán en 183, esa gran victoria federal que terminó con las andanzas del unitario Gregorio Aráoz de Lamadrid. Sin embargo hay otra versión de como murió el amante de Martina. En uno de los tantos asaltos que la banda produjo en la primera mitad del siglo XIX, los bandidos secuestraron a un extranjero que al primer vistazo excitó a la Chapanay. Esa noche se llevó al prisionero a su lecho y lo amó hasta el agotamiento. Pero por la mañana, Cruz entró en la pieza y los descubrió juntos. Abofeteó a la mujer y con su pistola mató al amante de con un disparo certero. Martina, entonces, la mujer a quien nadie le decía qué tenía que hacer con su cuerpo, tomó una lanza tacuara y se la clavó en el pecho a su compañero. En esos segundos interminables en que se apagaron los ojos de Cruz, Martina le dijo con al mirada que no había nacido todavía el hombre que podía ser su dueño. Martina quedó así como única jefa de la banda. Durante años se dedicó a saquear y repartir el botín entre la gente pobre, defendiendo al paisanaje de las levas unitarias. En los valles y en los llanos se la conocía como la “montonera federala” y ella hacía honor a su apodo montada en su yegua tordilla, con el poncho colorado, sembrando el miedo a los ricos y los unitarios. Pero cuando cayeron los federales, después del combate de Caseros (3 de febrero de 1852), y sobre todo después de la caída de la Confederación ante los pies de Bartolomé Mitre en la escandalosa batalla de Pavón (septiembre de 1861), las cosas comenzaron a complicarse. La llegada de Ejército Nacional a San Juan, comandado por el matagauchos Domingo Sarmiento, y el terror impuesto por los coroneles orientales –Sanches, Paunero, Flores, Arreondo e Irrazábal, entre otros- empujó a los federales a refugiarse en las montañas. Perdido, el Chacho Peñaloza comprendió que no tenía más salida que firmar la paz. E iba camino a firmar la tregua cuando fue asesinado cobardemente por Irrazábal. VII Martina había quedado sola de toda soledad. Nazario Benavídez había sido asesinado por los unitarios. Lo mismo había ocurrido con el Chacho Pñaloza. Acorralada en las montañas, con una compañía de apenas 200 montoneros, decidió negociar con el nuevo poder que surgía de Buenos Aires. A cambio de la paz logró un indulto y el grado de sargento mayor del Ejército Nacional. No era la utopía federal, pero tampoco era la muerte. Y permitía ganar tiempo hasta que los vientos políticos cambiaran. Los vientos, claro, no cambiaron durante más de medio siglo. Pero Martina pudo revindicar a su líder asesinado. Porque hay muchas formas de vengar a un muerto. La más sencilla, la más torpe, es matar a hierro al que a hierro mató. Hay formas más sublimes. La Chapanay, sin quererlo, contra su voluntad, incluso, fue más sutil, aplicó una justicia menos primitiva. Fue una noche de fiesta. En un baile ofrecido a las soldadesca en la ciudad de San Juan. Martina tomaba y bailaba, se reía, elegía los cuerpos, las miradas, observaba a esos hombres curtidos por la guerra, por el crimen, familiarizados con la muerte. Porque es en esas parrandas entre hombres y mujeres que matan donde se festeja con mayor alegría la vida. Porque la risa, el alcohol, el sexo son quizás los los mejores aliados contra el horror y la angustia. Bailaba la federala una cuequita en el centro del salón cuando lo vio. Allí estaba él; morochazo, de ojos como la noche sin luna, con el pelo encrespado y graso, sonriente, con una mueca de hiena. Feo hombre era Pablo Irrazábal, el asesino de Peñaloza. No dudo, Martina. Y le envió sus padrinos para desafiarlo a duelo. Quería vengar el asesinato de su líder. El coronel apenás miró a los enviados: “Dígale a esa que Irrazábal no se bate con ladrones”. La mujer, ya entrada en años, con las canas cubriendo su cabeza, se abrió paso entre la gente. Se hizo un silencio duro, quejoso. Y Martina atacó: “Yo jamás me he quedado con lo que no es mío, siempre se lo dí a los pobres". Irrazábal la miró con desprecio y contestó: “Siendo así las cosas, y como soy el ofendido, tengo derecho a elegir las armas”. Dura como era esta mujer de cien batallas, retrucó: “La ofendida soy yo, pero lo dejo elegir a usted para que sepa que la vengadora del Chacho no es ninguna cagona”. Los duelistas, entonces, coincidieron que el desafía iba a ser a sables y a muerte. Irrazábal debe haber soñado con Peñaloza la noche antes del duelo. O su fantasma se le debe haber presentado entre las penumbras de su habitación. Tal vez, solo ocurrió que cuando se despertó intuyó que esa iba a ser su última mañana. Lo cierto es que a la hora señalada para el duelo, las manos le temblaban y un sudor frío nacía en su nuca y le recorría la espalda. La Chapanay, en cambio, estaba valerosa. Tiraba estocadas y mandablazos al aire para estirar el brazo. Y cuando el brutal general Arreondo dio la señal para inicial el lance, Martina miró implacable a su enemigo y ella, que era mujer, le gritó: - ¡Defendete, hijo de puta, porque te voy a matar, y te voy a matar como matan los hombres, no como vos mataste al Chacho! Nadie sabe qué ocurrió exactamente en ese momento en la cabeza de Irrazábal. Nadie sabe si fueron los ojos de la muerte, la voz contundente de Martina o el nombre asesinado lo que quebró la voluntad del chacal. Su rostro empalideció, comenzó a sudar frío, sintió que flaqueaban sus piernas y que sus tripas se revolvían. Ante la primera estocada de la Chapanay, su mano soltó el sable y echó su cuerpo hacia atrás, como mareado. Se hizo un silencio ruin, burlón, quebrado apenas por las risas chuscas. Irrazábal, el brutal coronel, el asesino implacable, el que supo sembrar el miedo, retrocedía como un chico avergonzado. Martina comenzó a reírse a carcajadas. Los cronistas escribieron: “El coronel se retiró del lugar víctima de un ataque de nervios”. La verdad era otra. Irrazábal, literalmente, se había cagado en las patas. VIII Se vuelve de cualquier lado excepto del ridículo, dice la sabiduría popular. Por eso Irrazábal no pudo volver a pisar la provincia de San Juan y fue trasladado a otro destino. Martina volvió al valle. La Policía la dejó en paz. Y ella se ganó la vida en sus últimos años como rastreadora y baqueana. Murió en 1874 en Mogna, una aldea al sur de Jachal. Algunos dicen que por el veneno de una serpiente. Nos gusta creer en la otra versión. La que refiere que Martina murió a los 74 años por la mordedura de un puma que había cazado con sus boleadoras.

Juan Díaz de Solís Juan Díaz de Solís, navegante y conquistador español nacido en Lebrija en 1470 y muerto en la desembocadura del Río de la Plata en 1516. Es marinero desde muy joven y anda probablemente en negocios poco claros en las costas meridionales de España y de África del Norte. En 1500 está al servicio de la «Casa da Indias» portuguesa y navega a lo largo de las costas africanas, tomando seguramente la ruta hacia el Asia abierta por Vasco de Gama. Después se pone al servicio de la Corona de Castilla, considerado como un gran marino. En marzo de 1508, el Rey Fernando convoca en Burgos al obispo Fonseca, Américo Vespucio, Yáñez Pinzón y Juan Díaz de Solís. Varias decisiones son tomadas con respecto a las Indias. Una de ellas es enviar una expedición al norte de Veragua (descubierta por Cristóbal Colón en su cuarto viaje) a fin de encontrar un canal o un mar abierto hacia el oeste. El mando de la expedición es confiado a Díaz de Solís, en el mar, y a Yáñez Pinzón, en tierra. El Piloto principal sería Pedro de Ledesma, quien había hecho el viaje a Veragua con Cristóbal Colón. La expedición embarca en dos navíos: la “Magdalena” y la “Isabelita”. La expedición parte de España el 29 de junio de 1508 y atravieza el océano Atlántico para llegar cerca de Santo Domingo, de donde envían un mensaje a Ovando. Después prosiguen su ruta hacia Cuba, las costas de Nicaragua y Honduras. Desde ahí remontan al norte, descubriendo el golfo Dulce, el Cabo de Las Hibueras y las costas de Yucatán. Pero no encuentran un pasaje hacia el oeste, y regresan a España en agosto de 1509. Pinzón lanza acusaciones contra Juan Díaz de Solís, quien es arrestado y encarcelado. Pero Juan Díaz de Solís es juzgado inocente y recibe una recompensa de 34.000 maravedis. Y poco después de la muerte de Vespucio, es nombrado Piloto principal (1512). El rey pide entonces a Juan Díaz de Solís efectuar otro viaje a fin de encontrar el pasaje de las especias. Quiere organizarlo en 1512, en compañía de su hermano Francisco de Solís y del portugués Juan Enriques, pero el rey de Portugal es puesto al corriente del proyecto y protesta vivamente para que sea suspendido. En 1513 Vasco Núñez de Balboa descubre el Mar del Sur (Océano Pacífico) en Panamá, lo que refuerza la idea española de encontrar un estrecho entre los océanos. Después de haber nombrado a Pedrarias Dávila Gobernador de «Castilla del Oro», el rey encarga a Juan Díaz de Solís (el 24 de noviembre de 1514) un viaje de descubrimiento de este famoso estrecho a la altura de Panamá, desde donde él deberá recorrer aún 700 leguas o más hacia el occidente (hasta las islas Molucas). Esta vez los preparativos de la expedición se hacen en secreto para evitar las quejas portuguesas. Juan Díaz de Solís debe preparar su expedición en Lepe, y recibe en secreto 4000 ducas de oro. El viaje se hará a bordo de tres navíos, con 60 miembros de tripulación, y provisiones para dos años y medio. Será acompañado por Juan de Ledesma, Pedro de Alarcón y Francisco de Marquina. Combate de Martín García – 11 de marzo de 1814 La expedición parte de San Lúcar el 8 de octubre de 1515. Se dirige a continuación hacia Tenerife, de ahí a la costa brasileña (del cabo San Roque hasta Guanabara). Luego van a descender rumbo al sur hasta el cabo de Cananea (25º 3´ de latitud sur) y proseguir hasta la isla que Juan Díaz de Solís bautizaría la Plata (Santa Catalina), después hacia la bahía de los Perdidos (27º), y bordeando las costas, arrivar a la isla de San Sebastián (cerca de la isla de los Lobos). En los primeros días de febrero de 1516, vieron que la costa doblaba hacia el oeste dando lugar a un inmenso estuario de unas aguas que cambiaban de un color azul verdoso a un rubio barroso. El Piloto Mayor ordenó probar ese líquido cuyo sabor resultó suave y azucarado, Juan Díaz de Solís descubre el Mar Dulce. Se encuentran en la desembocadura del río Paraná-Guazú, bautizado río de Solís, y que sería rebautizado 20 años más tarde como Río de la Plata. Solís decidió explorar el inmenso estuario. Con una de las carabelas comenzó a costear la actual orilla uruguaya a lo largo de ciento cincuenta kilómetros, y llegó a una isla a la cual llamó Martín García, en honor al despensero de la expedición, que fue enterrado allí. Ven sobre la costa “muchas casas de indios y gente, que con mucha atención estaba mirando pasar el navío y con señas ofrecían lo que tenían poniéndolo en el suelo; quiso en todo caso ver qué gente era ésta y tomar algún hombre para traer a Castilla”. Seducido por estas demostraciones de amistad, o quizá esperando conseguir víveres frescos y hacer algún comercio, Solís se embarca en un pequeño bote hacia la costa con el contador Alarcón, el factor Marquina y seis marineros más. Sabían que más al norte, en la costa atlántica, los indios eran bondadosos y ofrecían a los navegantes, frutas y otros géneros. Una vez en tierra, en la margen izquierda del arroyo de las Vacas, se adentraron un poco alejándose de la orilla. Los nativos estaban emboscados, esperándolos, y como una avalancha cayeron sobre ellos con boleadoras y macana, y los apalearon y despedazaron hasta matarlos a todos, con la única excepción del joven grumete Francisco del Puerto, que se salvó y quedó cautivo con los indígenas. La generalidad de los cronistas y otros testimonios de la época añaden que los indígenas descuartizaron los cadáveres a la vista de los que habían quedado en la carabela, y comieron los trozos de los españoles. No faltan modernos historiadores que niegan el hecho, considerándolo falso y como una de las muchas leyendas infundadas que hay en la conquista de América. Pero J. T. Medina logró probar, hace ya muchos años, que en efecto los indios mataron y comieron a los desdichados españoles, utilizando los testimonios de Diego García, y de muchos más, entre ellos los relatos del sobreviviente Francisco del Puerto. No se sabe si los indígenas que dieron muerte a Solís y a sus hombres, fueron guaraníes de las islas del delta o los charrúas de la costa uruguaya. La hipótesis de que los asesinos del descubridor del Plata fueron los charrúas del Uruguay ha quedado fuera del tintero, ya que no habitaban la zona en la cual desembarcó Solís. Los charrúas eran indígenas cazadores y recolectores nómadas, que vivían en las costas del Río de la Plata y del río Uruguay, también practicaban la pesca para lo cual contaban con grandes canoas. Quedarían los guaraníes, pero los detalles de la muerte de Juan Díaz de Solís, de la manera en que fueron referidos, muestran un canibalismo diferente del practicado por los guaraníes, ya que están ausentes los elementos simbólicos que lo caracterizaban, lo mismo que su ceremonial preparatorio y su forma de ejecución. Esto indicaría que los autores habrían sido indígenas guaranizados, que asimilaron nada más que algunos rasgos culturales sin aprender la significación global de una institución como el canibalismo de los guaraníes, que se distinguía precisamente por la forma estudiada en que se cumplían las sucesivas etapas conducentes a sacrificar y comer a un prisionero de guerra. Siempre se aplicaban con el sentido de absorber las virtudes del inmolado, que generalmente era un guerrero hecho prisionero en combate. Todo ese ceremonial no tenía comparación con la manera repentina y precipitada en que, según las fuentes, procedieron los indígenas a matar y devorar en el sitio mismo a los extraños que acababan de desembarcar. Tampoco hay ningún relato de otro acontecimiento similar que hubiera ocurrido en alguna parte del Río de la Plata, por lo que algunos historiadores, como se dijo más arriba, han puesto en duda la veracidad de las narraciones consideradas clásicas. Pero el hecho de que dejaran con vida al joven grumete Francisco del Puerto obedece a las costumbres de sólo comer a los guerreros, dejando fuera a niños y mujeres. La expedición retoma entonces inmediatamente la mar para regresar a España. Se aprovisionan de carne de lobos de mar en la isla de los Lobos, y alcanzan la costa brasileña. En la laguna de los Patos, frente a la isla de Santa Catalina, uno de los navíos naufraga. Dieciocho náufragos debieron permanecer allí. Siete de ellos se dirigieron hacia el norte y cayeron en manos de los portugueses y fueron conducidos a Lisboa. Seis otros permanecieron en el puerto de los Patos y los alrededores donde la mayor parte de ellos murieron. Los dos navíos restantes de la expedición de Solís llegan a Sevilla el 4 de septiembre de 1516 sin haber encontrado el estrecho, pero habiendo descubierto el Río de la Plata, que serviría de punto de partida para encontrarlo. Los náufragos españoles que quedaron en tierras americanas jugaron un rol importante en las futuras expediciones.
Tercer Congreso Argentino de Bioinformática y Biología Computacional Durante los días 26, 27 y 28 de septiembre del 2012, en las instalaciones de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (FIUNER) en Oro Verde, provincia de Entre Ríos, se realizará el 3° Congreso Argentino de Bioinformática y Biología Computacional (3CAB2C). El mismo es organizado por la FIUNER y la Asociación Argentina de Bioinformática y Biología Computacional (A2B2C). El objetivo del encuentro es constituirse en un foro multidisciplinario para la presentación y discusión de trabajos de investigación en bioinformática, biología computacional y sus aplicaciones. En tal sentido, el 3CAB2C da la bienvenida a contribuciones tanto del ámbito académico como profesional, provenientes de diversas disciplinas de las ciencias exactas (Ciencias de la Computación, Estadística y Matemática) y de las ciencias naturales (Biología Molecular, Bioquímica, Genética, Medicina, Evolución y otros).Para inscribirse al Congreso es requisito obligatorio completar un formulario inscripción que lo podrá encontrar entrando a http://www.bioingenieria.edu.ar/eventos/bioinformatica2012/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=91. Cabe señalar que durante los días lunes 24 y martes 25, los estudiantes de Bioinformática de Argentina están organizando seis workshops de diferentes temáticas, referirse a: http://www.bioingenieria.edu.ar/eventos/bioinformatica2012/index.php?option=com_content&view=article&id=66&Itemid=119. Para mayor información dirigirse por teléfono al 54-(0)343- 4975 100, fax 54-(0)343- 4975 100, por e-mail: bioinformatica2012@bioingenieria.edu.ar y/o dirección Postal Fac. de Ingeniería - Universidad Nacional de Entre Ríos,CC 47- Suc 3,CP 3100- Paraná (ER)-Argentina

Una polémica sobre Jauretche “La prensa independiente no existe, y la independencia es una máscara para hacer pasar la mercadería de contrabando como agua corriente incolora, inodora, insípida, para que el estómago del lector no se prevenga defensivamente”. (Arturo Jauretche) Ciertos ensayistas, inclusive algunos de acreditado compromiso con el pensamiento nacional, no han vacilado en asignarle a don Arturo Jauretche el mote de “polemista”. En esta oportunidad voy a exponer las razones por las que a mi criterio don Arturo no fue estrictamente un polemista, para posteriormente, explayarme sobre los motivos que llevaron al maestro a recurrir a ese antiguo arte que enseña los procedimientos de ataque y defensa en materia discursiva. Como he sostenido en reiteradas oportunidades, las relaciones de poder se manifiestan en la producción simbólica y de conocimiento, como en cualquier otra actividad humana. Foucault en ese sentido enseñaba que los discursos son acontecimientos tan relevantes como los propiamente sociales, históricos, etc. De esta forma, en lo que a pensamiento refiere, siempre está presente la lucha “siempre está en juego el poder que excluye” (Haidar). Jauretche sin lugar a dudas ha sido uno de los tantos excluidos -malditos al decir de Galasso- no sólo por un sistema político comprometido con el latrocinio y la entrega (lo que en cierto sentido era previsible), sino lo que resulta más grave y llamativo, por el poder académico. Aún hoy, a 38 años de su desaparición física, resulta dificultoso encontrar textos del linqueño en las universidades argentinas, ni referencias sobre él en los programas de estudio. El caso de Jauretche constituye así un claro ejemplo de ese juego de poderes que se opera en materia de pensamiento, y además, un fiel testimonio de una exclusión que se practica desde esos mismos ámbitos que declaman y se auto definen, como reservorios de pluralidad y de inclusión. Dejando expresamente sentado que tanto el discurso político como el académico, “...están relacionados con la cultura política de una comunidad determinada ya que ésta determina y condiciona cualquier producción discursiva, en particular la política (Haidar)...”, en lo que al discurso político concierne, la presencia de la polémica en él cumple una función exagerativa, apunta a extremarlo. Eliseo Verón sostiene en concordancia, que el mismo campo de lo político implica enfrentamiento, relación con un enemigo y lucha de enunciadores. Es por ello que la dimensión polémica en todos sus niveles es, en cierto sentido, constitutiva del discurso político. PAISANOS. Don Arturo fue en esencia un hombre apasionado, pasión que le permitió percibir con nitidez la necesidad de combatir, desde la política y la idea, una superestructura cultural opresiva, y que lo llevó además a denunciar con intransigencia y compromiso, a aquellos intereses que consideraba contrapuestos a los nacionales. Es por ello que no dudó en apelar constantemente a la polémica para “despertar conciencias”, pero siempre con un profundo amor a sus paisanos, ya que, como el mismo testificaba:”Cuando ataco a un hombre concreto no es que lo malquiera: es que quiero a mis paisanos y por amor a ellos tengo que cumplir esta labor ingrata que me cierra tantas puertas y me junta enemigos en un arte, como el de la política, que consiste en hacer amigos.” Creo entonces que ante todo Jauretche floreció como un hombre de “ideas nacionales”, un verdadero metapolítico tal como lo definió Cangiano, que desde el punto de vista teórico fecundó textos de una originalidad que deberían constituirse en la envidia de toda la comunidad académica. Desde mi perspectiva, no fue un polemista, sino un hombre que utilizó la polémica como arma dialéctica. Cabe interrogarse entonces por qué se valió de dicha herramienta con tanta asiduidad. Tal como lo sostuve en un texto que titulé bajo el interrogante “¿Existe un pensamiento nacional?”, uno de los instrumentos más valiosos a los que puede apelarse para desarrollar en este tipo de formulación es el de la polémica, ya que como arte que enseña los procedimientos de ataque y defensa, y como recurso controversial por excelencia, tiende a despertar fuertes pasiones, las que posteriormente generan estados de conciencia. Desde esa posición, y ante la colosal consolidación de una superestructura colonial cultural que aún subsiste, dicho arte constituye un instrumento de gran aptitud para desentrañar sus principales componentes. Si bien en ciertos mundillos académicos suele referirse en forma despectiva a “lo pasional”, y esgrimírselo como figura antitética de “lo racional”, la polémica suele poseer un positivo efecto “despabilante”, aún a riesgo que repercutir de múltiples y contradictorias maneras. Jauretche fue, desde el principio de su prédica, perfectamente consciente del poderoso efecto de la polémica, y pionero en utilizarla con un propósito definido: avivar y avispar zonzos. Claro, gran parte de ellas lo condenaron a un aislamiento que incluso provino de sus aduladores, quienes prefirieron mantenerse al margen de las mismas, para “preservarse” de la nocividad de sus consecuencias. Francisco José Pestanha, abogado, docente universitario, ensayista y escritor
Competencia Nacional de Robótica en Paraná Este sábado a partir de las 16 en el Colegio Don Bosco, sito en Av. Ramírez 1780, se realizará la VI Edición de la Competencia Nacional de Robótica en Modalidades Sumo y Velocistas, informaron desde la secretaría de Asuntos Estudiantiles y Grupo de Robótica de la UTN Facultad Regional Paraná, que organiza el evento. El proyecto de la Competencia Nacional de Robótica en Modalidades Sumo y Velocistas, tiene por objeto fomentar el desarrollo de la capacidad y acercamiento al pensamiento lógico formal, auspiciar el trabajo en grupo organizado y planificar las tareas necesarias para llegar a la resolución de problemas. La competencia posee dos modalidades: Modalidad Sumo: Consiste en la lucha de dos robots dentro de un ring en donde el robot victorioso será el que desplace a su oponente fuera del mismo, de la misma manera que lo haría un luchador de sumo. Los robots cumplen con normas electrónicas, de medida y peso para poder competir. Debido a estas normas, la competencia se ha dividido en dos modalidades: Polimodal y Libre. En la modalidad libre podrá participar cualquier persona interesada en la robótica y en la modalidad Polimodal podrán participar alumnos de diferentes escuelas técnicas de la provincia y de zona de influencia. Modalidad Velocistas: Consiste en el recorrido simultáneo de dos robot velocistas en un circuito cerrado indicado con líneas de color blanco, los robot deberán seguir la línea y completar el circuito en el menor tiempo posible, resultando ganador el que emplee menor tiempo. Dichos robot cumplen también normas electrónicas, de medida y peso para poder competir. Se encuentran invitadas a dicho certamen todas las escuelas técnicas de la región, la Universidad Nacional de Entre Ríos y todas las Regionales de la Universidad Tecnológica Nacional, que posean carreras afines. El viernes 14 de septiembre se desarrollarán disertaciones Cronograma Viernes 14 10:15: 1º Seminario: “Introducción al DSC” Introducción al uso de los Controladores Digitales de Señales (DSC) utilizando una placa demostrativa de muy bajo costo que permitirá realizar los primeros pasos en el mundo del procesamiento digital de señales utilizando un híbrido entre DSP y MCU como es la familia de DSC 56F80xx de Freescale Semiconductor. Se finalizará la presentación diseñando filtros digitales y dando las pautas para implementar una transformada rápida de Fourier. Conocimientos necesarios: Conocimientos de microcontroladores, conversión A/D. Disertante: Ing. Roberto Simone (EduDevices). 15:30: 2º Seminario:”Embeded Basic, una locura o una realidad?” La performance de los MCUs actuales permite utilizar RTOS y lenguajes embebidos con prestaciones finales del sistema más que aceptables para muchas aplicaciones. Entonces porque no “Basic Embebido”? En este tutorial se verá la facilidad de uso del módulo “e-Basic” para usuarios no experimentados en el mundo de los microcontroladores y para aquellos que desean realizar una aplicación única en pocos minutos. Conocimientos: Apto para toda persona ligada a alguna área técnica (informática, electrónica, electromecánica, científicos, químicos, etc.). Disertante: Ing. Daniel Di Lella (EduDevicies – ElkoArrow). 17:30: Coffee Break 18:00: 3º Seminario:”Introducción Práctica al FPGA” Introducción al uso del FPGA utilizando una placa demostrativa de muy bajo costo que permitirá realizar los primeros pasos en lógicas programables donde el usuario podrá implementar aplicaciones de uso corriente en muy poco tiempo. En esta charla se abordarán dos aspectos de la lógica programable. El primero es presentar y analizar aquellas aplicaciones donde es necesario el uso de los FPGA porque no es posible el empleo de microcontroladores o lógica discreta. Se mostrará el diagrama interno de un FPGA y la técnica básica de diseño a través de un lenguaje de descripción de hardware (HDL). En la segunda parte se mostrará el entorno de desarrollo Quartus, se harán experiencias prácticas y se estudiarán los aspectos de síntesis, simulación y programación. Se presentarán herramientas de entrenamiento y programación de fabricación nacional con documentación en castellano. Conocimientos: Electrónica básica y nociones generales de electrónica digital. Disertantes: Ing. Daniel Di Lella – Ing. Roberto Simone (EduDevices – ElkoArrow). Entrada libre y gratuita. Informes e inscripciones: de lunes a viernes de 9 a 12 o de 17 a 21 hs. Tel.: (0343) 424 3694 Interno 119 (SAE) e-mail: sae@frp.utn.edu.ar – www.frp.utn.edu.ar Organiza el enveto la secretaría de Asuntos Estudiantiles y Grupo de Robótica de la UTN Facultad Regional Paraná.

Campamento científico para aprender en terreno Estudiantes de Entre Ríos, Brasil y Paraguay participan hasta hoy del Campamento científico interactivo, organizado por la asociación Vida Ciencias y la Escuela Nº 41 de Cerrito. Desde el miércoles se desarrolla en el polideportivo de Cerrito y en la reserva natural de Montecito de Lovera, la cuarta edición del Campamento científico interactivo y el tercer Foro de ciencias y civilización. La actividad, declarada de interés municipal y auspiciada por el gobierno de Entre Ríos, es organizado por la Asociación Vida Ciencias y la Escuela Nº 41. En el predio deportivo están armadas las carpas. En la reserva de seis hectáreas se realizan las actividades de campo. “Nuestro objetivo es que todo el mundo se entere que ese lugar es un relicto de monte espinal custodiado por este pueblo”, dijo la rectora de la escuela secundaria y presidenta de Vida Ciencias, Liliana Hernández. Los jóvenes participantes están organizados en cuatro patrullas de 30 integrantes cada una, que se identifican con nombres de árboles autóctonos y un color. Sus miembros conforman estos grupos para realizar las acciones de conocimiento, entretenimiento y competencia. Del campamento participan estudiantes del nivel medio de Ramírez, Paraná, Hernandarias, Cerrito y de ciudades de Brasil y Paraguay. Las actividades comprenden un amplio abanico. Van desde una charla sobre el armado de carpas hasta talleres teóricos, observaciones científicas, acciones recreativas y comunicación de lo aprendido. “La forma de aprender en estos contextos es jugando y haciendo experimentos. Así se pierde el miedo. La ciencia no es para una elite”, aseguró Hernández. CONFERENCIA. Uno de los hechos más destacados de estas jornadas dedicadas al conocimiento válido fue la conferencia que Gabriel Gellón llevó adelante ayer en el salón de la Escuela Nº 41. Gellón es conocido por su labor en educación y popularización de la ciencia. En su alocución se ocupó de los inicios de la Química, a través de la propuesta hecha por Antoine Lavoisier hacia finales del siglo XVII para explicar el fenómeno de la combustión. “Al hacer eso, tropezó con las leyes fundamentales de la Química” dijo el científico. Gellón es doctor en Biología por la Universidad de Yale y es conocido por sus investigaciones en genética y su trabajo en educación no formal de la ciencia a través de publicación de libros, museos participativos, talleres de ciencia, portales de Internet y campamentos. La llegada de este destacado científico estuvo motorizada desde la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología de la provincia, cuya titular es Luisina Pocay, ex alumna del Club de ciencia de la Asociación Vida Ciencias. FORO. En el marco del campamento, también se desarrolla el tercer Foro de ciencias y civilización. Esta instancia consiste en la exposición de proyectos científicos elaborados por los estudiantes que forman parte de la mencionada asociación. Los trabajos son evaluados por un jurado conformado por profesores de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, la Universidad Tecnológica Nacional y de institutos terciarios. Los premios para los autores de las mejores presentaciones consisten en acreditaciones a ferias de Perú, Brasil y Paraguay. Club, proyectos y premios La asociación cuenta con el Club de ciencias Libertad que funciona desde el año 2000. Está conformado por alumnos secundarios y universitarios que han participado de certámenes en Estados Unidos, Chile, Paraguay, Brasil. La asociación tiene firmado convenios con otras entidades de ciencias de varios países. Esto implica contar con plazas gratis en los encuentros que se realizan en el extranjero. Entre los proyectos realizados en el club ha sido destacada una obra historiográfica titulada Eva Perón, una mujer, un pueblo. También logró reconocimiento un trabajo correspondiente a las ciencias exactas, en el que se midió la cantidad de lesiones que sufren las personas en accidentes de tránsito de Cerrito. A partir de este trabajo, se financió desde el gobierno nacional una campaña de educación vial. También fue premiada una investigación sobre el uso de biofiltros para limpiar aguas cloacales. Esta iniciativa recibió fondos del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación para su aplicación en la ciudad.
ATENCIÓN La siguiente es una nota publicada el 23 de julio de 2004 en el diario "La Nación" Europa avanza; América latina, no MADRID.- España había logrado obtener, hasta hace pocos meses, un protagonismo mundial que no experimentaba desde hacía siglos. "Es probable que le lleve años recuperarlo", señaló con dureza Mario Vargas Llosa antes de la exposición de José María Aznar, quien recordó que durante su gobierno se aplicaron golpes fuertes al terrorismo en lo militar, financiero y jurídico, además de impulsar la alianza atlántica. Era la primera vez que Aznar hablaba en público desde que entregó el gobierno, y lo hacía, dijo, por la calidad del Foro. Enfatizó la necesidad de mantener estrechos vínculos entre Europa y América del Norte y del Sur. "Nos une un idéntico bagaje. No creo que haya una política para europeos y otra para los americanos", expresó. También coincidió en que el terrorismo ha declarado la guerra a todo el mundo democrático. Sin disimulo, José María Aznar envió un claro mensaje a sus sucesores: "El terrorismo es viejo, pero los jihadistas trascienden a las formas anteriores en crueldad y fanatismo. Es un error brindarles cualquier concesión, porque eso estimula su virulencia". La civilización ya ha confeccionado una lista completa de todas las organizaciones terroristas y Europa tiene la obligación de trabajar con más contundencia y más velocidad. "Para los jihadistas la firmeza no es provocativa, en cambio sí lo es la debilidad". Aznar pasó de lo político a lo económico al asegurar que su experiencia de ocho años al frente del gobierno español le han demostrado que el progreso depende del cumplimiento de la palabra, la tributación racional, equitativa e implacable, instituciones fuertes, justicia independiente y un mercado libre. A su juicio, es fundamental ir hacia la construcción de una gran área unida por el Atlántico. Europa y América tienen un pasado y un futuro común. Aznar prometió que esto lo va a repetir cuantas veces sea necesario. El flamante secretario general de la Organización de Estados Americanos, Miguel Angel Rodríguez, añadió interesantes observaciones a los diversos tópicos que se habían presentado en el Foro. Rechazó, por ejemplo, que en Europa haya más diversidad y más idiomas que en América latina. "Sólo en Guatemala se hablan 23 idiomas indígenas. La Unión Europea está compuesta por 25 Estados y América latina y el Caribe, por 35". Aunque los retos son similares y existe una comunidad de valores, después de la Segunda Guerra Mundial, Europa giró hacia la integración y América latina, hacia la diferenciación. El Rebrote Populista La desgracia es que América latina, en contraste con Europa, retrocede en lugar de avanzar. Gran parte de la culpa debe ser atribuida al rebrote populista, según describieron con datos precisos, tanto Carlos Alberto Montaner como Alvaro Vargas Llosa. Los esfuerzos de reforma en los años 90 produjeron entusiasmo al principio, porque simulaban encaminarse hacia la modernización, pero el viraje falló. Se hizo una transferencia del monopolio estatal al monopolio privado. No se independizó la Justicia ni se eliminó la corrupción; no se saneó la burocracia ni se achicó el clientelismo; no se fortificaron las instituciones ni se consolidaron los derechos del individuo. Fue un trágico período de "neta política antiliberal", a la que siguen llamando liberal o neoliberal los populistas que ahora necesitan argumentos para bloquear el progreso con ilusiones estatizantes, colectivistas y falsamente solidarias. La pobreza es funcional a los demagogos. De modo que, en forma consciente o inconsciente, hacen lo posible por mantenerla mientras proclaman lo contrario. El populismo no hace reformas estructurales; es gatopardista. Alvaro Vargas Llosa evocó la película "El rey pasmado", basada en una novela de Torrente Ballester. El actor principal, Gabino Diego, hace de Felipe IV, quien, al contemplar desnuda a Marfisa, la prostituta de la villa, queda pasmado. "El resto de la película es un pretexto para ver a Felipe IV, es decir, a Gabino Diego, poner una exquisita cara de pasmo perpetuo que resulta en una de las genialidades del cine español", dijo. Pasmados están muchos presidentes populistas de América latina, abrumados, embobados, por una realidad que los supera. Son "una pléyade de reyes pasmados, algunos simpáticos y bienintencionados, cuyo nervio vital parece haber quedado en suspenso ante una Marfisa descomunal", dijo Vargas Llosa. Son incapaces de efectuar las reformas que ofrezcan garantías para ahorrar, poseer, invertir y comerciar, único camino de la prosperidad. Para Montaner es urgente crear condiciones para el triunfo de los individuos, como ocurrió primero en Inglaterra durante su revolución gloriosa, que puso límites al gobierno, y después en los Estados Unidos, donde surgió el feliz self-made man. En esa línea destacó la sentencia de que los gobiernos no son la solución, sino el problema. El contraste fue completado por otros expositores, que describieron aspectos de la sociedad norteamericana que en público se critican y en privado se aprecian. Por ejemplo, el manifiesto propósito de hacerse ricos, el orgullo por pertenecer a una sociedad en progreso incesante y la existencia de una ley que trata a todos por igual. Los norteamericanos no alcanzaron ni alcanzarán la perfección porque son humanos y porque existen bolsones llenos de perversiones humanas. Pero marchan a la cabeza de Occidente. La revolución norteamericana fue anterior a la francesa y ésta tomó de aquella muchos de sus principios. Baste recordar a Lafayette en los tiempos inaugurales y después al ojo penetrante de Tocqueville.
Reproduzco una "zoncera" del "Manual de zonceras argentinas", libro madre del pensamiento nacional, en donde Jauretche define a la Sociedad Rural. Sus propias conclusiones van aparte.. Abajo también un videíto Zoncera N° 33 a) Sociedad Rural Argentina Esta es la fuerza viva que pretende representar a los productores agrarios argentinos. ¿Los representa a todos? No a los agricultores, cuyo representante podría ser la Federación Agraria Argentina, las cooperativas y sus asociaciones, etc., pero éstas nunca aparecen como fuerzas vivas, por lo menos de primera magnitud. Tampoco a los trabajadores rurales —¡faltaba más! cuyos sindicatos no son de ninguna manera fuerzas vivas. Así reducida a sus verdaderos términos, la fuerza viva Sociedad Rural Argentina sólo expresa el interés de los ganaderos que con frecuencia suelen estar en conflicto con el de los agricultores que no son fuerza viva. ¿Pero por lo menos la Sociedad Rural Argentina representa a toda la ganadería? No. Sólo representa a la parte de la ganadería directamente dependiente del mercado tradicional, como se verá al tratar de esta zoncera. Allí se verá que los intereses de la ganadería están expresados en la Sociedad Rural Argentina sólo por los dos sectores ligados al mercado tradicional como consecuencia de la estructura que éste le ha exigido: los cabañeros y los invernadores. No los criadores, a los que el sistema los obliga a ser subsidiarios de la invernada. Esto último era muy claro en otra época para la Confederación de Sociedades Rurales que era órgano de los criadores. Ahora ésta toca la música que le dicta la Sociedad Rural Argentina, por uno de esos fenómenos que explico en El medio pelo en la sociedad argentina y que ha puesto en las manos de ésta, junto con las pautas sociales, las pautas en las manos. Tal vez influye en esto el que los criadores, pequeños ganaderos, vivían antes en las estancias o en los pueblos cercanos a las mismas, pero ha habido después una emigración hacia el Barrio Norte de Buenos Aires que es propicio a la adopción de las pautas del mercado tradicional y su órgano representativo. Este cambio de posición, en tal caso, más que expresar el pensamiento de los criadores, parece que expresa el de las criadoras. Bromas aparte, conviene recordar algo que ya se dijo hace mucho tiempo. Horacio B. Pereda en "La ganadería argentina es una sola" señala que "a pesar de que el invernador tiene en la ganadería funciones menos delicadas y permanentes que el criador... su influencia como expresión de la ganadería del país dentro de los elementos comerciales, financieros y políticos es mucho mayor". Comentándolo Pablo Franco (La influencia de los Estados Unidos en América Latina) nos dice: "que esta influencia radica en la vinculación más directa del invernador con el frigorífico al que entrega el producto en volúmenes muy superiores al resto de los ganaderos. Así el: 100%". Esto no nos explica todo el problema pero nos ilustra sobre la consistencia real que tienen las fuerzas vivas, que sólo lo son por la zoncera de los otros. En este caso los criadores. Y todo el país y los gobiernos que oyen sólo a las fuerzas vivas. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=4J4KnOOOd48 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=4J4KnOOOd48