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georgeone

Usuario (Perú)

Primer post: 8 sept 2015Último post: 22 sept 2016
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No me discriminen por ser un pobre macho heterosexual.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/1/2015

Yo sé que no está bien, que está mal visto, que es políticamente incorrecto, hasta me siento a menudo angustiado y culpable, pero tengo la desgracia de ser heterosexual. Sí, me gustan las mujeres, sus culos, sus tetas, su compañía, hacerles el amor. Y no puedo cambiar. Confieso que además siquiera lo intenté. ¡Es que me gustan demasiado las mujeres! ¡Me encantan! En todo sentido. ¿Padeceré alguna degeneración constitucional o habré sido mal educado? Yo sé que ser varón es algo reprobable; implica agresividad, violencia, grosería, me da asco el sexo homosexual, el pensar en sus relaciones excrementicias y otras que considero barbaridades. Ser verdadero hombre es no poder desprenderse de esa maldita mentalidad de cazador, tan peligrosa, provocada sin duda por la testosterona. ¿No debería acaso limitarse su producción en los niños desde pequeños? ¿No serían así más dulces y cariñosos, menos brutales? Lo cierto es que el progresismo nos ha enseñado en los últimos años a ejercer una vigilante y severa mirada crítica sobre nuestra deplorable condición sexual (con perdón de la palabra; debería haber escrito “género”, pero me cuesta un poco entender su significado, creo que tiene que ver con la “autopercepción”, expresión que sin embargo tampoco encuentro libre de dificultades, quizá otro efecto nocivo de la testosterona, que nubla y entorpece mi pensamiento). Según todo parece indicarlo, los varones somos responsables de haber sometido a las mujeres durante milenios, de haber perseguido y privado de todo derecho a los homosexuales y, más recientemente, a los travestis, a los transexuales y a no sé cuántos “trans” más, pues las variantes se multiplican día a día. Debemos pagar por nuestros crímenes, ¿quién lo dudaría? Así las cosas, a nadie debería extrañar al proyecto de ley que propone otorgar un subsidio mensual a la pléyade de aquéllos (o aquéllas, vaya a saber) cuya “autopercepción” no comulga con el “envase” que la contiene. Total, como sabemos, a partir de Descartes la identidad de la persona radica exclusivamente en la mente. El cuerpo –la naturaleza- no existe o es una construcción puramente mental. Yo soy lo que pienso o “decido” que soy. Igualmente, todo lo demás. Las cosas son lo que pienso que son, mi representación. El idealismo absoluto se ha consumado. La tecnología, puesta al servicio de tal concepción, se encargará de llevarla hasta sus últimas consecuencias. Ahora bien, ¿qué pasa mientras tanto con quienes –por ignorancia o atraso- persistimos en nuestra heterosexualidad tradcional, seamos varones o mujeres? ¿Tendremos que aportar todavía un monto superior de impuesto al trabajo para abonar el subsidio a los privilegiados “trans”? Es el famoso tópico de la llamada “discriminación positiva”. Pero, en realidad, esto sería lo de menos. Lo preocupante es el desprestigio creciente que implica ser varón o mujer, quiero decir, entiéndase bien, asumir una orientación sexual acorde a la disposición anatómica. Porque, en verdad, los afectados no somos sólo de los varones. Recuerdo que hace pocos años atrás, la revista Viva, con motivo del día de la madre, publicó en su portada la foto de la madre ejemplar del año. Se trataba, nada más y nada menos, que de Florencia de la V… Una madre con pene. Que yo sepa, ninguna feminista, cale acotarlo, se levantó indignada contra ello. Pero la condición del varón sigue siendo más triste, más desgraciada. Sencillamente, gracias al progresismo, es hoy un sospechoso. Se desconfía de él. Se espera de él lo peor. Cualquier conato de reacción brusca, el mínimo gesto inamistoso u hostil, una respuesta extemporánea, lo convierte inmediatamente en malhechor. ¿Deberemos renunciar a la masculinidad para recuperar algún prestigio social? Espero que otra vez no me censuren esta humilde opinión por ser "homófobo". Cosa que no soy, o la palabra es incorrecta, no tengo fobia o miedo a los sodomitas, que hagan y disfruten sus asquerosas perversiones (según mi despreciado punto de vista). Pero que no se muestren como ejemplo ya que por el futuro del mundo si tengo miedo.

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¿Eres un zombie del Sistema? Estas son tus características.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/15/2015

¿Te interesa lo que dicen los demás de tí, lo que pueden pensar si no los sigues en moda, costumbres, lugares a donde ir? ¿Te desesperas por ser aceptado? ¿Las redes sociales te dictan cosas que haces sin siquiera cuestionar las más tontas? Pues es posible que el sistema en el que tienes todas tus cuentas y datos, los cuales entregaste ingenuamente, y saben donde vas, que haces, que te gusta, cuando morirás y cuanto gastarás en tu corta vida se hayan apoderado de tí. Los zombies del sistema no solo son jóvenes, tienen un nivel más alto de vulnerabilidad ante los mensajes que relacionan consumo con felicidad, éxito social y prestigio personal. Desconfianza hacia las propias aptitudes y habilidades y con la atracción por lugares donde hay mucha gente, entre otros factores. La felicidad depende de lo que se compra; ser envidiado produce gran satisfacción; para ser apreciados lo importante es la apariencia física; ser siempre joven, guapo y delgado se consigue comprando determinados productos; tener más que el vecino significa quedar por encima de él; nuestro éxito amoroso depende la colonia o el automóvil que llevamos... ¿Te parecen simplistas o ridículos estos mensajes? Pues recuerda que si la publicidad todopoderosa los utiliza es porque han sido y son efectivos... Además, el zombie presenta un alto grado de credulidad, falta de actitud crítica y vulnerabilidad hacia los mensajes publicitarios así como una mayor exposición a medios de comunicación. También la aceptación de los valores consumistas que se suma a la mayor vulnerabilidad ante los mensajes publicitarios es mayoritaria en los jóvenes. ¿Abandonarán esa escala de valores con la madurez en una sociedad en la que se confunde el valor con el precio y se desprecia lo que no se comercializa? Valores, religión, recomendaciones de psicólogos u otros que te inducen a dejar mucha de tu forma de vida son evitados, negados, inclusive sus defensores son insultados, troleados o tomados por pobres ingenuos y/o imbéciles. También algo peor, se puede ser Adicto al Consumo; entonces como Yonqui las grandes empresas transnacionales te tienen en sus garras. Éstas son algunas de las preguntas que pueden encender la luz de alarma, que ya está jodido: - A menudo me disgusto por haber gastado el dinero tontamente. - Cuando me siento triste o deprimido suelo comprar para animarme. - Hago compras por impulso. - Cuando veo algo que me gusta, no me lo quito de la cabeza hasta que lo compro. - Compro cosas inútiles que después me arrepiento de haber comprado. - Se me va el dinero sin darme cuenta. - A menudo, cuando recibo el extracto de las tarjetas me sorprende ver las compras que había olvidado. - Frecuentemente me precipito comprando cosas sin haberlo pensado bien. - Compro ropa u objetos que después no uso. De todas maneras si eres un zombie y has leído todo hasta llegar hasta éste párrafo hay remedio, te queda algo de raciocinio búsca la salida inmediatamente y avisas como hacerlo porque no se como ayudarte; solo sé que trataré de esconderme por este post.

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La crisis siria en 10 minutos. Increíble vídeo.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/15/2015

Unos jóvenes creativos lograron resumir en 15 mapas y 10 minutos la crisis siria partiendo desde épocas remotas. Unos maestros. link: https://m.youtube.com/watch?v=yH0NVG95fdg

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Según el Islam. Síntomas de que viene el fin del mundo.
Según el Islam. Síntomas de que viene el fin del mundo.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo11/20/2015

Según el judaísmo, el cristianismo y el islam habrá un fin del mundo, vendrá un Mesias que juzgará a vivos y a muertos y habrán una serie de hechos que lo precederán. La ciencia dice que la destrucción del medio ambiente y la superpoblación hacen que nos dirijamos a un fin inminente en muy poco tiempo. ¿Coincidencia? Pues según los musulmanes el final de los tiempos vendrá precedido por “la pérdida de la oración y la gente será dominada por los deseos materiales. El mal se mostrará como si fuese lo bueno y el bien como si fuese el mal; el hombre de confianza será considerado traidor y el traidor hombre de confianza; se le dará la razón al mentiroso y se desmentirá al veraz; las falsedades y los fraudes serán considerados públicamente genialidades y la caridad será considerada algo negativo; el hombre no respetará a su padre y ni a su madre. La madre será esclava de la hija; no se tendrá compasión con los niños ni respeto por los ancianos y en su aspecto exterior los hombres se asemejarán a las mujeres y las mujeres a los hombres” Añaden que “en esos tiempos aumentará la usura y con ella los pagos a destiempo y la morosidad; abundará lo trivial y la frivolidad; la gente prestará una atención inusitada a sus atavíos y vestimenta; los divorcios aumentarán considerablemente; lloverá en momentos inusuales e inadecuados, el cielo se cubrirá de impurezas e inmundicias y mucha gente fallecerá a causa de muertes súbitas”. ¿Por qué será que estos signos nos resultan familiares? Invita a la reflexión…….

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Resumen de La Raza Venidera. Extraordinario.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo1/1/2016

En 1871, se publicó una extraña novela titulada "The Coming Race". En ella el narrador es conducido por un ingeniero de minas a un mundo subterráneo poblado por una raza extraña. Ese pueblo posee un poder misterioso que le ha permitido vivir sin maquinas y sin todos los aspectos de la civilización moderna. Ese poder es el llamado Vril. A pesar del tiempo que paso, la novela todavía genera todo tipo de polémicas. Empecemos con el autor El caballero Edward George Earle Lytton Bulwer-Lytton, 1º Barón Lytton, nació en Londres el 25 de mayo de 1803. Su extraña colección de nombres y apellidos fue adquirida con el tiempo: de darse a conocer como Edward Bulwer pasó a Lytton Bulwer (Lytton era a la vez uno de sus nombres de bautismo y el apellido de soltera de su madre) y, ya nombrado caballero en 1837, en 1844, después de la muerte de su madre, se convirtió en Lytton Bulwer-Lytton. Además de tener muchos nombres, Lytton participó activamente en política y fue un escritor famoso en su tiempo. Sus obras eran éxito de venta. Sin embargo, luego de su muerte en 1873, la mayoría de sus libros quedaron en el olvido. Al parecer, Lord Lytton fue miembro de la Sociedad Rosacruz Inglesa, una sociedad secreta fundada en 1867 por Robert Wentworth Little. El dato tendría solo valor anecdótico si no fuera que varios de sus libros, por ejemplo “Zanoni”, de 1842, parecen haberse escrito bajo la influencia de las ideas que Lytton ya tenía por su anterior participación en otras sociedades rosacruces. Como acotación, un grupo de miembros de la Sociedad Rosacruz Inglesa creará en 1887 la Hermetic Order of the Golden Dawn in the Outer, u Orden Hermética del Dorado Amanecer en el Exterior, sociedad de la que fueron miembros, según se dice, Arthur Machen y Bram Stoker. De todas maneras, los intereses literarios de Lytton no se agotaron en el ocultismo. Escribió novelas históricas, románticas, de misterio y fue, probablemente sin proponérselo, uno de los pioneros de la ciencia ficción. Precisamente, en 1871, Lytton publicó una extraña novela titulada "The Coming Race". En español, fue editada como “La Raza Venidera” por Ediciones Abraxas, en el año 2000, en traducción de Jorge A. Sánchez. También se tradujo el titulo como “La Raza Futura” o “La Raza que nos suplantará”. En el 2004, Ediciones Jaguar sacó una edición en castellano, con el titulo “Vril, el Poder de la Raza Venidera”. En "The Coming Race", el narrador, un joven estadounidense común y corriente, es conducido por un ingeniero de minas a un mundo subterráneo poblado por una raza extraña. Ese pueblo, llamado Vril-Ya, posee un poder misterioso llamado Vril. ¿De que cosas se entera el protagonista acerca de los Vril-ya y el Vril? Veamos lo que nos dice y lo que le dicen: * Sobre la historia de los Vril-ya: “Según las primitivas tradiciones, los progenitores más remotos de la raza habitaron en un mundo en la superficie de la tierra, sobre el mismo lugar que sus descendientes entonces habitaban.” (pag 51 ) “…la porción de la superficie habitada por los antepasados de esta raza sufrió inundaciones, no repentinas, sino graduales e incontrolables, en las que fueron sumergidos y perecieron todos, salvo un pequeño numero.” (pag. 51) “Un grupo de la desdichada raza, invadida por las aguas del Diluvio, huyendo de ellas se refugió en cavernas wentre las más altas rocas y vagando por hondonadas cada vez más profundas perdieron de vista para siempre el mundo de la superficie.” (pag.52) “La palabra A-Vril era sinónimo de civilización y Vril-ya significaba “Las Naciones Civilizadas”, nombre común por el cual las comunidades que utilizaban tal agente se distinguían de las que estaban todavía en estado de barbarie”. (pag.55) * Sobre el Vril y sus efectos: “…no existe palabra alguna en ningún idioma, de los que yo conozco, que sea un sinónimo exacto de la palabra vril…Aquella gente creía que en el vril habían alcanzado a la unidad de las energías naturales…” (pags. 45 y 46) “Puede destruir como el rayo; en cambio, aplicado diferentemente, puede restablecer y vigorizar la vida, curar y reservar…Por medio del mismo agente atraviesan las sustancias más sólidas y abren valles al cultivo…Del mismo extraen la luz que les proporcionan sus lámparas…” (pag. 54) “…la guerra entre los descubridores del Vril cesó, por la sencilla razón de que desarrollaron el arte de destrucción a tal grado de perfeccionamiento que anularon toda superioridad en numero, disciplina y estrategia militar. El fuego, concentrado en el hueco de una vara manejada por la mano de un niño, era capaz de abatir la más resistente fortaleza…Si un ejercito se enfrentaba con otro y ambos dominaban tal agente no podía ocurrir otra cosa que la aniquilación mutua.” (pag. 54) “…puesto que en la lucha un gran numero han de perecer, la naturaleza selecciona a los más aptos. En nuestra raza, aún antes del descubrimiento del vril, solo las más elevadas organizaciones fueron preservadas. Hay en nuestros antiguos libros una leyenda, que en su tiempo fue creída por todos, según la cual fuimos traídos de una región que parece ser el mundo del que usted viene, a fin de perfeccionar nuestra condición y alcanzar el más puro refinamiento de nuestra especie por medio de las terribles luchas que nuestros antepasados tuvieron que desarrollar y que, una vez que nuestra educación se haya completado, estamos destinados a volver al mundo de la superficie y suplantar a todas las razas inferiores que hoy lo pueblan”. (pag. 88) * Sobre el origen ario de los Vril-ya: “...mi convicción es que aquel pueblo, aunque originalmente de nuestra raza – y creo sinceramente, a juzgar por las raíces de su lenguaje, descendientes de los mismos antepasados de la gran familia aria de la cual, en corrientes diversificadas se ha desarrollado la civilización dominante en el mundo-...” (pag. 175). Un momento. ¿Todo eso les suena a temas conocidos?. Por ejemplo, ¿se les viene a la mente algo como esto?: * La Tierra Hueca * Atlántida y/o Thule * Darwinismo social *La Raza Aria * La Raza Superior * Los Nazis Bueno, les comento que hacen bien en pensar en estas cosas, porque muchos las pensaron antes que ustedes. De hecho, a Lytton se lo recuerda mucho más en los círculos esotéricos que entre los amantes de la ciencia ficción. Por ejemplo, el Vril fue una palabra destinada a perdurar en el tiempo. En Alemania, en medio de la proliferación de grupos ocultistas que encontramos al final del siglo diecinueve, hallamos una "Sociedad Vril", dedicada al dominio de ese poder. Su símbolo era la esvástica o cruz gamada, el mismo que años después usarían los nazis. La Sociedad Vril fue originalmente conocida como Logia Luminosa o Hermanos de la Luz. Los miembros de la Sociedad Vril pensaban que la novela de Lytton era más que ficción. Según ellos, encerraba ciertas verdades ocultas que solo eran visibles para los iniciados. La Sociedad Vril creía que bajo la tierra existe un reino subterráneo llamado Agartha o Agarthi. Allí vive una raza superior, esperando el momento de subir a la superficie y someter a la raza humana. Esos habitantes de las zonas interiores poseen el Vril. Entrar en contacto con ellos implica la posibilidad de lograr una alianza estratégica, como se diría ahora, muy importante. Para esta Sociedad, "El Vril es la enorme energía de la cual sólo utilizamos una ínfima parte en la vida ordinaria, el nervio de nuestra divinidad posible. El que llega a ser dueño de un vril se convierte en dueño de sí mismo, de los demás y del mundo.{[61]} Aparte de esto, no hay nada deseable. Todos nuestros esfuerzos deben tender a ello. Todo lo demás pertenece a la psicología oficial, a la moral, a las religiones, al viento. El mundo va a cambiar. Los Señores saldrán de debajo de la Tierra. Si no hemos celebrado una alianza con ellos, si no somos también señores, nos veremos entre los esclavos, entre el estiércol que servirá de abono a las nuevas ciudades." Volviendo a "The Coming Race", el Vril es presentado por Lytton como una especie de fuerza primordial cuyo manejo exige una destreza que los Vril-ya han adquirido a lo largo de las generaciones. En el idioma de los Vril-ya, la palabra Ana corresponde a nuestro plural hombres. An, al singular hombre. La palabra para mujer es Gy y en plural se transforma en Gy-ei. Las Gy-ei no solo son iguales en derechos a los Ana sino que, por lo general, son más fuertes que ellos, más altos y con mejor musculatura. Como si fuera poco, entre este pueblo es la mujer la que corteja al hombre. Eso si, después de casarse, la Gy adopta un papel bastante sumiso. Me olvidaba: Los Vril-ya vuelan, gracias a unas alas artificiales. Son vegetarianos y no beben alcohol. Físicamente son más altos que nosotros y poseen una rara belleza, en especial caracterizada por un cutis sin arrugas y cuerpos sin el menor defecto. En definitiva, son de una perfección que aburre. Algunos tienen la piel rojiza y otros son “mucho más rubios y con ojos azules; cabello de oro y cutis de color más subido que los individuos del norte de Europa.” Políticamente hablando, desprecian la idea de democracia, a la que consideran “el gobierno de los ignorantes o el de las mayorías”. En cuanto a su tecnología, además de utilizar al Vril para todo lo imaginable, se sirven de innumerables maquinas manejadas por autómatas (una especie de robots). Por supuesto, el Vril es la fuente de energía tanto de maquinas como de autómatas. Los Vril-ya adultos son bastante indolentes y aficionados al lujo y la música. Los que trabajan son… los niños. El protagonista y narrador de la novela es alojado en la enorme casa de una familia Vril-ya, compuesta por dos adultos, Aph-Lin y su esposa, Bra, y sus hijos. Lo tratan bien...tan bien como a una querida mascota. Así como nosotros podríamos dudar entre diseccionar a una rana o darle de comer y cuidarla como a un juguete simpático. Bueno...hay una Gy que comenzó a mirar a nuestro héroe con otros ojos. El problema es que es la hija de sus anfitriones. Esta chica, de nombre Zee, pertenece al Colegio de Sabios y se empezó a entusiasmar con el muchacho. Este se siente levemente preocupado, por dos razones: a) A nuestro héroe no le basta con no hacer nada para conjurar el peligro: no olvidar que en esta sociedad las que cortejan son las mujeres. b) Los Vril-ya son decididamente racistas: Cuando el protagonista, todo un caballero victoriano, le cuenta a Aph-Lin que su hijita lo mira con ojos tiernos, el papi le suelta este discurso: “considero que has obrado como debías en advertirme. Como tú dices, no esta fuera de lo común que una muchacha soltera tenga gustos, en cuanto al objeto que anhela, que parezcan caprichosos a otros; pero no hay poder capaz de obligar a una Gy a seguir un curso opuesto al que ella misma decida seguir. Todo lo que podemos hacer es razonar con ella; pero la experiencia me enseña que es en vano que el entero Colegio de Sabios trate de disuadir a una muchacha en cuestiones que conciernen a su elección en amor. Lo siento por ti; porque tal matrimonio sería en contra del bien de la comunidad; puesto que los vástagos de tal matrimonio adulterarían la raza. Incluso podrían venir a este mundo con dientes de animales carnívoros; lo cual no podría permitirse. Zee, como Gy, no puede ser dominada; pero tú, como Tish, puedes ser destruido. Te aconsejo, por tanto, que resistas sus insinuaciones.” (pag.139) Una aclaración, “Tish” no quiere decir “extranjero”, sino que “metafóricamente significaba, “pequeño bárbaro"; literalmente “ranita". Los niños dan este nombre cariñoso a las especies de ranas domésticas, que guardan en sus jardines.” ¿Un gran chiste o un compendio de claves para iniciados? La novela es corta, (unas 50.000 palabras en la edición en castellano) y puede leerse, como mínimo, de dos maneras bien distintas: a) Como una sátira darwinista , es decir, como una critica irónica y a veces sarcástica de adonde nos puede llevar la selección natural y la aplicación del principio de “supervivencia del más apto”, en materia social. Lytton nos dice: un día llegará la “raza perfecta” y nos destruirá a todos, sin piedad, porque nuestros errores no nos hacen merecedores de salvación. El autor se muestra bastante irónico con su mundo y, en especial, con las costumbres de los estadounidenses, a quien Lytton presenta, proféticamente, como la futura potencia mundial. Al respecto, a través del narrador nos dice cosas como estas: “Naturalmente procuré presentar al mundo, del que venía, con los más favorables colores y me referí ligera, aunque indulgentemente, a las anticuadas instituciones europeas, con idea de contrastarlas con la presente grandeza y futuro predominio de la gloriosa República norteamericana a la cual Europa envidiosamente trata de emular presintiendo su ruina.” (44) “Afortunadamente recordé en aquellos momentos la peroración, sobre los efectos purificadores de la democracia americana, destinada a difundirse por todo el mundo, de cierto elocuente orador (por cuyo voto la compañía ferroviaria a la cual dos de mis hermanos pertenecían, acababa de pagar 20.000 dólares), terminé repitiendo las entusiastas predicciones sobre porvenir magnífico que la humanidad tenía ante sí, una vez que la bandera de la libertad ondeara en todo el continente y que doscientos millones de ciudadanos inteligentes, acostumbrados desde su infancia a la diaria manipulación de los revólveres, aplicara a un universo acobardado la doctrina del patriota Monroe.” (44 y 45) “…Por tanto, es imposible negar que el estado de existencia entre los Vril-ya es, en conjunto, inmensamente más feliz que el de las razas supraterrestres. Tal estado es la realización de los sueños de nuestros filántropos más entusiastas y se aproxima al concepto poético de un orden angelical. Con todo, si reuniéramos a un millar de seres humanos de los mejores y más filósofos de entre las poblaciones de Londres, París, Berlín, New York o Boston, como ciudadanos de esta comunidad beatífica, mi creencia es que, en menos de un año, morirían de aburrimiento o intentarían una revolución, en contra del bien de la comunidad,…” (174) Si leemos "The Coming Race" con esta mirada, diríamos que es semejante a “Los viajes de Gulliver” (1726) de Jonathan Swift, es decir, una sátira de la política y sociedad de su época. No olvidemos que Lytton, como dijimos, tuvo una activa participación en la vida e instituciones políticas de su país: En 1831 fue elegido para el Parlamento, en la Cámara de los Comunes, puesto que conservó durante nueve años. En 1852, ya noble, pasó a la Cámara de los Lores. Su carrera política no hizo más que prosperar, llegando a ocupar el cargo de Ministro de las Colonias en 1858. b) Como un libro para iniciados, es decir, una obra que cuenta una historia “exotérica” para el gran público, y una historia esotérica para aquellos que tengan un conocimiento previo . Para esta forma de entender el libro, tenemos que Lytton le contó al gran publico una fábula utópica, esencialmente una historia de aventuras que transcurre en un mundo desconocido y enigmático, a la manera de un Julio Verne, que en 1864 había publicado “Viaje al Centro de la Tierra”. Para el público en general, sería una novela de aventuras y descubrimiento de civilizaciones perdidas, tan común a fines del siglo XIX y principios del XX. En cambio, a los iniciados, el Rosacruz Lytton les transmitió su certeza o conocimiento de que existen seres dotados de poderes sobrehumanos, que nos suplantarán y, eventualmente conducirán a los pocos elegidos de nuestra raza a una formidable “mutación”. Se producirá así el advenimiento del Superhombre, es decir, el paso a una nueva humanidad. Estos seres que viven en su reducto subterráneo, serían esos “Superiores Desconocidos” mencionados y anhelados por muchos miembros de sociedades secretas. Todo esto se empalma, por ejemplo, con una antigua leyenda, tal vez originaria del Asia Central. Según la misma, existen bajo la corteza terrestre dos reinos, el de Agartha y el de Shamballah. Para algunos, Agartha es el Reino del Bien y Shamballah el del Mal. Para otros es a la inversa. En el Tíbet, existe una puerta que conduce al reino de Agartha, custodiada por los lamas, así como existen otras supuestas puertas en otras regiones del planeta, como en Afganistán, en las Rocallosas, en el Amazonas y en la República Argentina. Años después de la aparición de "The Coming Race", los primeros nazis, los iniciados de Thule, la Sociedad Vril y otros grupos esotéricos más, buscaron desesperadamente la clave de ese poder que aseguraría su dominio sobre el mundo. Algunos nazis pensaban que el Vril era la clave para conseguir lo que llamaban "El Superhombre", es decir, una nueva raza humana, ni más ni menos. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar que el autor no parecía muy entusiasmado con la futura “salida a superficie” de esta civilización subterránea. En definitiva, el protagonista llega a la conclusión de que los Vril-ya y su sociedad son tan perfectos que aburren…y aterran. Y Lytton se ocupa de destacar esto: “En manera alguna, trato, con esta narración, de denigrar a la raza a la cual pertenezco. Por el contrario, he tratado de poner de manifiesto que los principios en que se funda el sistema social de los Vril-ya impide a éstos producir los ejemplos individuales de grandeza humana, que adornan los anales del mundo superior. En donde no haya guerras, no pueden surgir hombres, tales como Aníbal o Washington; Jackson o Sheridan. En estados tan felices que, ni temen peligro alguno, ni desean cambio de ninguna especie, no pueden nacer hombres como: Demóstenes, Webster, Summer, Wendel Holmes o Butler. En una sociedad de tal norma moral, en que no hay crímenes, ni tristezas, de las cuales la tragedia pueda extraer elementos de piedad y de compasión, ni vicios manifiestos o tonterías, sobre los cuales la comedia pueda ejercitar su sátira divertida, no hay oportunidad de producir un Shakespeare, un Moliére o unBreecher Stowe. Si bien no deseo hablar mal de mis compatriotas, sobre la tierra, haciendo ver hasta qué punto los motivos, que impulsan las energías; y ambiciones de los individuos, en una sociedad decontienda y de lucha, se amortiguan y se anulan en una sociedad que aspira a asegurar, para todos, la calma y la felicidad, que suponemos ser lote de los inmortales, tampoco pretendo presentar a las comunidades de los Vril-ya como forma ideal de sociedad política, a cuya consecución debamos dirigir nuestros esfuerzos.” (174) “Los Vril-ya, al surgir de la tierra, inducidos por el encanto de un cielo alumbrado por el sol, se inclinarían a establecerse sobre la tierra, iniciarían de inmediato la obra de destrucción, se apoderarían de los territorios ya cultivados, sin escrúpulo de ninguna clase, y aniquilarían a todos los habitantes, que resistieran tal invasión. Teniendo en cuenta el desprecio que sienten por instituciones tales como el gobierno popular y por el de los habitantes de mi querido país, yo creo que si los Vril-ya aparecieran primeramente en la libre América, como es la porción elegida de la tierra, indudablemente dirían: “Esta es la parte del globo que tomamos. Ciudadanos del Koom Posh, dejad lugar para el desenvolvimiento de la raza de los Vril-ya”. (174 y 175) “Y cuanto más pienso en una gente que, en regiones excluidas de nuestra vista y consideradas inhabitables por nuestros sabios, desarrollan poderes, muy superiores a nuestros más disciplinados sistemas, con cuyas virtudes nuestra vida social y política resulta más antagónica, a medida que progresamos... más ardientemente ruego a Dios que transcurran muchas edades antes de que surjan a la luz del sol nuestros destructores inevitables.” (187) Uno no puede dejar de preguntarse si estas palabras reflejan la opinión y deseos del autor, o son solo un ingenioso recurso para hacer “digerible” la novela para el gran público (una historia exotérica donde el protagonista se identifica con el lector, para “encubrir” el mensaje esotérico destinado a los iniciados). ¿Novela de aventuras o “novela filosófica”? Es una pregunta difícil, en especial, porque lo que se consideraba una novela de aventuras en el siglo XIX puede no serlo para el lector del siglo XXI. Lytton dedica muchas paginas a describir las costumbres, el lenguaje, la economía, la religión, la política y el arte de los Vril –ya. Lo narra en primera persona, desde el punto de vista de su protagonista y la lectura es llevadera, pero a más de un lector impaciente de hoy día esto le puede parecer un tanto tedioso y clamar por más “acción”. Acción no falta, por cierto, pero hay que reconocer que la sociedad Vril-ya, por su poder y “perfección moral”, no puede pasar muchos sobresaltos. Es decir, por ejemplo, ¿hay animales feroces que matar?: Si, grandes y muy pero muy feroces, pero con el Vril, son los niños los que se encargan de matarlos. Y es fácil matarlos. Cada Vril-ya, niño o adulto porta una vara con la que puede descargar un rayo de Vril capaz de destruir una montaña. Con algo así, no hay mucha emoción a la hora de deshacerse de una amenaza. En definitiva, el lector tiene que arriesgarse. No es un libro de “éxito asegurado”, hoy día. Diría que a aquellos a quienes no les interese el tema de las ciudades subterráneas y cuestiones conexas como la Atlántida, Hiperbórea, Agartha, etc, les puede parecer simplemente una obra envejecida. Por supuesto que el autor anticipa temas hoy clásicos en la ciencia ficción, como el de los robots, las naves voladoras con las que a veces se trasladan los Vril-ya; y que el Vril puede tomarse como un antecedente de la energía nuclear y el rayo láser, pero a muchos lectores que gusten de la “ciencia ficción dura”, las ideas de este libro le pueden resultar ingenuas y hasta pueriles. Terminemos con el autor H. P. Lovecraft, en su ensayo "El horror sobrenatural en literatura", se refirió a Lytton y, con su particular estilo, al mencionar que en el siglo XIX se produjo una cantidad considerable de relatos “basados en temas “psíquicos” y seudocientíficos”, señaló que el “prolífico y popular novelista Edward Bulwer Lytton fue responsable de muchos de ellos y, a pesar de su estilo gárrulo y su hueco romanticismo, supo infundir en sus obras un cierto encanto bizarro de indudable atractivo”. A continuación, Lovecraft comenta en forma elogiosa el cuento The House and the Brain (La casa y el cerebro) y la novela Zanoni, de Lytton. El maestro de Providence no se refiere a The Coming Race en su ensayo, pero, al reseñar A Strange Story (Una historia extraña) de 1862, nos dice que “Lytton pone de manifiesto sus curiosamente serios estudios ocultistas, en el curso de los cuales conoció al extraño erudito y cabalista francés Alphonse Louis Constant (“Eliphas Levy”) quien declaraba poseer los secretos de la antigua magia y haber evocado el espíritu del hechicero griego Apolonio de Tiana, que vivió en la época de Nerón.” Nosotros solo agregamos que Edward George Earle Lytton Bulwer-Lytton, 1º Barón Lytton, murió el 18 de enero de 1873. Sus verdaderas intenciones al escribir "The Coming Race" se las llevó a la tumba, como pasa siempre. A las generaciones que lo sucedieron solo les quedó la posibilidad de especular al respecto.

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Bostezo muestra grado de actividad sexual femenina.
Bostezo muestra grado de actividad sexual femenina.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo2/22/2016

Segun la ciencia por el bostezo se puede saber que tanto sexo practica o le gusta practicar a una mujer: 1. Poco sexo, no piensa o necesita mucho de él. 2. Sexo no muy frecuente o satisfactorio. 3. Mcuy sexual y sin restricciones. Gracias por los puntos.

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La primera terrorista que maté en la guerra en Perú.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo2/24/2016

Es la primera vez que puedo escribir mis experiencias por los traumas que aún tengo y que tal vez no desaparezcan nunca. Léanlo de a poco, el tema es muy serio y preferiré eliminar a quienes hagan comentarios en los que se note que no lo leyeron o tergiversaron los párrafos. Corría el año 1991, había servido en el ejército peruano durante 3 años y ya tenía el grado de Sargento. La guerra contra el terrorismo se había incrementado, nos enfrentábamos al más cruel grupo terrorista que haya habido jamás en Sudamérica, Sendero Luminoso. Era un grupo Maoísta dirigido por un alcohólico psicópata, llamado Abimael Guzmán, con ideología Comunista-Maoista-Polpotiana. Él había asesinado a su primera esposa, tal vez también a la segunda, desaparecida, y en ese momento tenía a la tercera, también psicópata con la misma ideología. El nombre asignado a este líder asesino era "Camarada Gonzalo". En sus discursos y escritos decía que tomaría el Perú a costa de Un Millón de Muertos. En el año que menciono ya habían asesinado a alrededor de 30,000 campesinos y herido a unos 80,000 hombres mujeres y niños en las zonas rurales del país, sólo porque se opusieron a su ideología. También secuestraron miles de niños huerfanos (de padres asesinados por ellos) para utilizarlos en "la lucha armada". Se suponía que el los defendía del "Imperialismo" y que crearía una sociedad igualitaria. Las maneras de ejecutar de estas tropas eran: Por bala, por machete, por dinamita (la amarraban al cuerpo), por aplastamiento craneal (colocaban la cabeza de la víctima en un suelo o base dura y con una pesada piedra la molían), o los arrojaban a un abismo donde muy pocos morían inmediatamente. Los coches bomba se popularizaban en las calles de las ciudades provinciales. Pero ya habían llegado a Lima. Llegaron a detonar dos o tres al día. Si, dos o tres al día. Asesinaban usualmente a taxistas para quitarles el auto; a pobres hombres que trabajaban con su vehículo informalmente porque no tenían otro ingreso o les faltaba dinero para la familia. Llenaban los vehículos de dinamita y ANFO, que era una sustancia basada en la úrea para abono, y miles de clavos u objetos cortantes que hicieran el mayor daño posible. En otros lugares utilizaban asnos o perros bomba. Las mujeres eran más crueles aún que los hombres a la hora de matar, se ensañaban incluso con los niños, los atravesaban con bayonetas o los mutilaban vivos con machetes y dejaban que se desangren. Imagínense lo que hacían con los adultos. A los militares capturados les sacaban los ojos con una cuchara, ideal para vaciar las cuencas antes de asesinarlos. Yo estaba con mi tropa designado a la zona céntrica del país, en parte sierra en parte selva, no menciono el lugar exacto por razones obvias, eramos nueve sobrevivientes sin casi contacto con nuestros superiores. Muchas veces el viejo radio no funcionaba cuando estábamos rodeados de montañas. Estábamos pobremente pertrechados, teníamos que conseguir nuestros propios alimentos y agua. No teníamos medicinas, enterrábamos a nuestros muertos entre las montañas tratando de señalar donde estaba la tumba para regresar algún día a darles cristiana sepultura. Muchas veces los terroristas las encontraban, las saqueaban y esparcían los restos para que los coman los animales. Nuestros fieles amuletos y compañeros eran nuestros oxidados fusiles FALs y mi vieja pistola Browning Hi Power con la mira desviada. Pero sabía como usarla. Yo ya tendría unos 9 muertos con el fusil y solo 1 con la pistola. Todos ellos varones; todos cobardes cuando se enfrentaban a alguien con armas al igual que ellos, la mayoría gritaba como mujer cuando se veían perdidos. Tratábamos de llevar al campamento a sus heridos, pero en medio de la naturaleza, sin fuerzas y débiles mejor los acribillabamos (o degollábamos si no teníamos mucha munición) si no daban información necesaria. Ese trabajo se lo dejaba a mis hombres, yo solo mataba en enfrentamientos. Cuando llegó el día señalado. A través del radio nos avisaron que localizaron la posición de la cruel terrorista "Lucrecia" aquella que escogía a las mujeres embarazadas en los pueblos de la sierra y frente a todos las juntaba, acostaba en el suelo y abría el abdomen sacando al feto y lo colocaban en el pecho de la madre para que lo cargara. Luego dejaba que se murieran ante el horror general. Nos dijeron que la capturemos viva, el nuevo presidente (Ing. Fujimori) tenía nuevas reglas de juego y quería que se capture vivos a todos los terroristas posibles, estaba repartiendo nuevas armas a los militares y campesinos con grupos de autodefensa. Alimentos a los pueblos más necesitados víctimas del terror y nuevas estrategias para la lucha. Pero no me importaba, el ingeniero, matemático, catedrático y rector seguro no sabía nada de la muerte en batalla, la planificación desde un escritorio no soluciona nada. Lo haríamos a nuestra manera, a la manera de nuestro glorioso ejército. Nos reunimos con unos comuneros en un lugar pactado, nos dieron agua y alimentos, que fueron lo más delicioso que había comido en mi vida luego de estar alimentándonos de hierbas,pequeños animales y bayas. Trajeron un frágil caballo en el que cargamos algunos pertrechos y empezamos a andar, probablemente a unos 30 kilómetros de esa posición. Eran las 4 de la mañana y no habría helicóptero que nos ahorre la caminata (lo sabía pensé, siempre están ocupados) A unas 3 horas en la ruta sucedió el milagro, nos comunicaron a través del radio, que funcionaba a la perfección, que nos recogería uno. Y llegó a tiempo como nunca, Nos despedimos de los colaboradores y subimos al MI8 adornado con agujeros de balas y con los rotores que avisaban que los motores necesitaba una revisión. Subió pesadamente y luego de una hora, que pareció una eternidad en medio de violentos movimientos, nos dejó a unos kilómetros del lugar, al cual llegamos con más munición y una nueva pistola para mí: Una linda Beretta F92. Con la foto en blanco y negro de la camarada Lucrecia, en la que parecía una seria adolescente, rodeamos la aldea que aparentemente era su refugio, en el cual había estado unas 36 horas curando al camarada Rigoberto, aparentemente su pareja, herido seriamente y que tal vez moriría. Usualmente abandonan a su gente malherida o la matan si saben demasiado, pero parece que cierto amor de ella por el individuo impidió su huída. Craso error. Nos dirigimos entre matorrales, por la parte posterior de las casas, entre cerdos, gallinas, lodo y mierda; localizamos la guarida, identificada por individuos armados que la rodeaban semi escondidos. No teníamos granadas; mi Browning se la dí a mi Cabo (años después él sería del grupo paramilitar que secuestraría y eliminaría a los 8 terroristas de la Universidad La Cantuta, profesor y alumnos, que colocaron un coche bomba en la turística calle Tarata en Miraflores, Lima, matando, mutilando e hiriendo a cientos de hombres mujeres y niños) Los terroristas estaban mejor armados que nosotros, y eran unos 12 o 13. Tenían incluso dos RPG antitanque que nos podrían hacer volar fácilmente. Tendrían que ser lo primero que eliminábamos. Mandé investigar si había alguien más rondando la aldea. Estaba vacía, eran unas 10 casas pobres en una única calle sin asfalto que en realidad era la carretera que atravesaba unas 30 aldeas y pueblos igualmente míseros. Los dos hombres que envié vinieron rápidamente con la oreja del terrorista que encontraron y acuchillaron, también un revólver y dos granadas oxidadas que fueron bienvenidas. Nos preparamos para el ataque, las utilizaríamos, yo lanzaría la primera por una de las ventanas de la casucha y sería la señal de abrir fuego. Empecé después de rodear la parte posterior de la vivienda, había dos hombres jugando en el piso con cartas, fumando y con dos fusiles de asalto a la espalda. Tuve que dispararles, esa fue la verdadera señal, los rematé rápidamente mientras todo era silencio, la sorpresa impidió que el resto de terrucos repeliera el fuego por unos segundos. Saqué el seguro a la granada y cuando iba a lanzarla escuché el silbido de una bala cerca a mi oreja, la granada cayó y estalló fuera de la casa, estaba yo en el suelo disparando a diestra y siniestra mi FALy el sonido de los disparos era ensordecedor. Vi que cayeron dos tipos y decidí meterme por la ventana. En el momento que lo iba a hacer salió el cañón de una AKM y la empujé con el cuerpo mientras yo caía en medio de la pequeña sala. Había otros cuatro disparando hacia afuera por la puerta y las ventanas de otra pequeña habitación. Le volé la cara al de la AKM y herí en la nalga a otro de ellos que salió cojeando hacia la muerte, los del otro cuarto empezaron a disparar sin verme y se agazaparon entre el pobre mobiliario mientras vaciaba el segundo cargador hacia ellos. Uno de ellos era una mujer, al arrastrarme ví a otro que yacia en la cama con una sucia sabana que lo cubría. Adiviné que era ya cadaver, el hombre por el que estaban allí. Mi cabo gritó ¡Libre! y el terrorista que quedaba detrás de los muebles con la mujer salió por la ventana, donde fue acribillado. Quedé solo con ella, era igual a la foto, delgada, joven y con la mirada demoníaca que aún tengo en mis pesadillas. Le dije que no tocara el arma que estaba al costado suyo, sentada en el suelo, que no la mataría si se portaba bien, que no hiciera tonterías. Me le acerqué con cuidado , le puse el cañón de mi nueva F92 en la cara mientras con la mano izquierda chequeaba que no estuviera armada. Le ordené que se pusiera de pie y me alejé por si acaso; había estado sentada sobre una granada con con el seguro puesto, me la arrojó y me tiré al suelo pensando que no lo tenía y esperé la explosión que no ocurrió. Ella aprovechó para agarrar una pistola que estaba bajo la sábana del cadáver y al asirla ya tenía un gran agujero humeante donde antes estaba su ojo. Estuvo de pie unos instantes y mientras caía recibió tres balas más. También agujereé el cuerpo bajo la sucia sábana, por si las moscas. Todo había terminado, en medio del humo y resbalando en el gran charco de sangre me di cuenta que era mi primera mujer terrorista, luego habría nueve más; pero ésta fue una de las que tenía el curriculum más cruel. Cada terrorista muerto salvaba siete vidas inocentes, al eliminarla a ella yo creo que salvé decenas; y con los centenares de niños secuestrados que rescatamos en años posteriores creo que puedo decir que mis angustias, terrores y heridas como soldado están justificadas. A través de esa terrible década realicé muchas misiones más, maté y herí hasta que perdí una pierna por una mina terrestre. Ahora ensamblo sillas de ruedas que vendo a buen precio, el gobierno nunca nos reconoció lo suficiente por defender a la patria, si no trabajara estaría en la pobreza absoluta. Los soldados que luchamos contra el terrorismo estamos mal vistos. La izquierda peruana hizo bien su trabajo de difusión de mentiras, calumnias y difamaciones. Fujimori está en la cárcel acusado de ordenar matar a los terroristas de La Cantuta y Barrios Altos, último hecho en el que también participó mi ex Cabo en venganza por haber hecho volar un ómnibus lleno de soldados del regimiento Húsares de Junín en Lima. Tampoco esto lo planificó el ex-presidente; era demasiado blando. Ahora duermo bajo la cama, donde me siento seguro. El muñón ya no me duele.

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El primer abogado que maté en la guerra en Perú
Apuntes Y MonografiasporAnónimo3/1/2016

Lamentaré eliminar a quien comente cosas fuera de lugar por no leer seria y atentamente esta confesión sincera y sentida. El sudor me corre al escribirlo recordando los hechos. 1993. Miles de terroristas eran capturados y devueltos a las calles al día siguiente o en pocos días. Los esfuerzos de nuestros compañeros del ejército muertos o heridos que se sacrificaron para llevarlos a prisión (y en mi caso conteniéndome de matarlos ahí mismo) era inútil en la mayoría de casos. La izquierda comunista peruana estaba bien organizada con tropas de hábiles abogados, y sobre todo, con amenazas de muerte a jueces y fiscales; no solo eran palabras, ya se había matado decenas de ellos y a sus familias. Los juristas temblaban de miedo por sus vidas y las de sus hijos y cónyuges. Estábamos devastados por las noticias, uno de los muertos en el último enfrentamiento era mi ex-compañero de la escuela; nuestro ánimo estaba sumergido en un apestoso sanitario y en Lima los periódicos de izquierda luchaban contra las acciones que el gobierno imponía, por ejemplo el poder entrar a las universidades tomadas por los criminales, que con las nuevas leyes, ya se podía realizar. Los terroristas mataban y se escondían en aquellas casas de estudio donde nadie, ni el presidente ni el Papa, podía entrar. Recuerdo que los militares y policías mirábamos impotentes como se burlaban desde los balcones luego de volar autos, bancos, comisarías, con personas dentro y fuera, cuyos despojos quedaban desparramados en las pistas, colgajos y miembros en techos de casas, ramas, cables de teléfono. Era un espectáculo de terror; una carnicería callejera que mostraba los pequeños y grandes trozos de carne sangrantes colgando y manchando de todo alrededor. Fujimori ya había disuelto el Congreso con canallas senadores y diputados que lo único que querían era derribar al gobierno de turno sin importarle el pueblo que votó por ellos, hambriento, aterrorizado y masacrado por jaurías marxistas imparables. Cuando salió el presidente por TV anunciando esa decisión no hubo casa que no festejara. Entre ellas la mía. Entonces me imaginaba, regodeándome, lo que haría con esos terroristas hijos de puta disfrazados de estudiantes. Los llenaría de agujeros apenas los tuviera al frente si se atrevían a respirar demasiado fuerte. Al llegar el día soñado lamentablemente la mayoría de "universitarios" se entregó pacíficamente abandonando su artilleria; pero tuve la dicha de que cinco se envalentonaran y salieran mostrando armas de fuego, cartuchos de dinamita y granadas amenazándonos. Por supuesto ensuciamos a balazos con sus sesos y tripas paredes y pisos sin pudor y me gustó contemplar largamente a algún agonizante mientras moría temblando y pidiendo ayuda con los ojos hasta que quedaba quieto y su lengua se tornaba morada. No acostumbraba a escoltar a los prisioneros porque soy muy torpe y al hacerlos pasar por las puertas sus cabezas y narices acostumbraban chocar contra los dinteles y paredes y los delicados imbéciles se quejaban amargamente mientras limpiaban sus fluídos. Tuve algunos regaños de mis superiores pero ellos sabían que todos los terrucos que enfrié murieron en nuestra defensa vital y la de la patria. Pero seguían soltando a los asesinos más peligrosos; jueces y fiscales lo hacían por el terror y por librar a sus seres queridos de esa pesadilla. Había un conocido abogado, un marica de izquierda pro terrorista, líder de otros abogados que ayudaban por su ideología, y también por su lascivia homosexual, a liberarlos. Muchos reos acudían a él porque su otra manera de cobrar era que, a cambio, los acusados al salir lo sodomicen, uno por uno o en grupo después de una borrachera con los más finos licores para celebrar su libertad. Así armaba orgías con sus otros camaradas putos donde eran alegremente atravesados por los miembros terroristas. Para qué me enteré de su nombre y donde atendía a los fascinerosos. Una fuerza inxplicable me hizo ir al lugar vestido de civil, en secreto, solo con mi F92 y mi cuchillo KaBar para intentar ver la manera de apagar su alegre e inescrupulosa vida. Así de estúpido me ponía la rabia. Entré al viejo edificio del centro de Lima y esperé a que los últimos familiares de terrucos conversen sobre la liberación de sus engendros. Yo hacía 20 minutos me había encontrado con su vigilante que se sentaba en una silla viendo quien circulaba por el pórtico del edificio, abajo, en el piso de entrada. Desde su ángulo el guardia veía los ascensores y la puerta de la escalera. Yo había entrado desde la calle rápidamente y cerrado esa puerta hacia donde me siguió insultándome. Tenía un arma en su regordeta mano; hice ruidos como que subía y cuando abrió guardé en su pecho la negra hoja de mi KaBar. Luego lancé su perfumado cuerpo a un piso debajo, donde estaba la basura. Tranqué el paso porque el charco de sangre era demasiado grande y subí rápidamente los 11 pisos mientras me limpiaba y cambiaba de camisa por aquella que tenía en la bolsa de plástico. Tuve que cambiarme también los zapatos por las pegajosas manchas. Beretta en mano me aseguraba que no hubiera otro vigilante en la oscura subida. Se fueron los últimos clientes del abogado y al abrir nuestras miradas se cruzaron; le dí mi mejor sonrisa mientras me alisaba el cabello tensando los bíceps sin quitarle los ojos de encima. La generosa cantidad de agua de colonia que me eché mientras trepaba la escalera sin esfuerzo hizo el resto. Me dejó entrar entre confundido y ansioso. La mayoría de terroristas a los que ofrecía el culo, a diferencia de sus amos los líderes intelectuales, eran pequeños, bastante pequeños. Me hizo pasar a su estrecha oficina, amanerado, me dijo que dejara mi fea bolsa por ahí y preguntó si deseaba un trago para refrescarme del calor a pesar del viento de la ventana abierta, le dije que si sonriente y puse mi mano delicadamente en su nuca, el también sonrió y con un rápido movimiento golpeé su cara contra el bar; era un tipo frágil y pesaría unos 65 kilos. Le tapé la boca y lo levanté para hacerlo volar por la estrecha ventana. Oí el grito agudísimo que exhaló mientras caía en el estacionamiento de autos once pisos abajo. Al echar una mirada ví que su cabeza había estallado en el concreto. Afortunadamente no dañó ningún vehículo ni persona. Todo salió mal, no sirvo para planificar, soy muy impetuoso y cualquier torpe detective aclararía el caso por la tremenda cantidad de rastro dejado. Mojé con agua la sangre de mi ropa en la bolsa para que alcanzara a escribir en la pared de la oficina"Me rompiste el corazón maldito". Por lo menos confundiría un poco las investigaciones que, por las circunstancias del país y la fama del defensor, llegaron a ser interrumpidas y enterradas. Suerte de principiante. Tiempo después el gobierno organizó "los Jueces sin Rostro" en tribunales militares donde enmascarados oficiales juzgaban a terroristas y delincuentes peligrosos. Nadie sabía quienes eran y sus familias no corrían peligro. Los juicios eran rápidos y concluyentes, cadena perpetua para los criminales más salvajes. Abimael Guzmán había caído, el jefe psicópata de Sendero Luminoso fue sentenciado a cadena perpetua donde sigue vivo. Empezó un tiempo de paz y seguridad donde se empezó a modernizar y reconstruir el destruído país. Pero mi historia no termina ahí. Campesinos enterrando a sus hijos muertos por los terroristas

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Nos Engañan. No existe homosexualidad en animales.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/26/2016

Hablando en términos precisos, la homosexualidad no existe entre animales. Por razones de supervivencia, el instinto reproductivo entre animales es siempre dirigido hacia un individuo del sexo opuesto. Por tanto, un animal nunca puede ser homosexual como tal. Sin embargo, la interacción de otros instintos (particularmente el dominio) puede resultar en comportamiento que parezca ser homosexual. Tal comportamiento no puede ser considerado equivalente a una homosexualidad animal. El aparente comportamiento homosexual en animales aparece cuando estos están en condiciones de alto nivel de estrés, o bien cuando no conviven con individuos del otro sexo, pero casi nunca en condiciones naturales, e implica un comportamiento alterado. No existe convivencia de pareja, no existe sexo copulativo, no existe penetración por el conducto excrementicio en animales. La única bestia que actúa contra natura eligiendo un compañero sexual del mismo sexo como si fuera del sexo opuesto, como si fuera con fines reproductivos, es el Ser Humano. Las formas de expresar estados afectivos entre los animales, tales como temor, placer, dolor, deseo, etc. son limitadas. Los animales carecen de los variados recursos que el ser humano dispone, como el de adaptar su modo de hablar, mirar y hacer gestos para expresar sentimientos. En consecuencia, los animales a menudo expresan ambiguamente sus estados afectivos. Ellos piden prestadas, por así decir, las manifestaciones del instinto de reproducción para manifestar los instintos de dominio, agresividad, temor, gregarismo, etc. Pero la perversión o desviación biológica sexo homosexual no existe en ellos; así que estudiar bien y ser esceéptico en toda afirmación que traigan los medios, pueden haber intereses de por medio.

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Hoy, 32 años de la decisión que salvó al mundo entero.
Hoy, 32 años de la decisión que salvó al mundo entero.
Ciencia EducacionporAnónimo9/27/2015

A veces en la historia es más importante lo que casi pasó que lo que realmente ocurrió. Y quizás lo más asombroso de estas increíbles historias de héroes tan lejos del glamour de las historietas sean las sincronicidades que las rodean. Les voy a contar cómo hace 32 años, un hombre del que la mayor parte del mundo jamás ha oído hablar se convertiría en el héroe más grande de todos los tiempos, por haber salvado “literalmente” al mundo de un Apocalipsis atómico. Corría el año 1983, plena guerra fría, pero tan caliente como no lo había estado desde la crisis de los misiles en Cuba. El 23 de marzo, el Presidente Reagan lanzó “Star Wars – Guerra de las Galaxias”, llamando literalmente a Rusia “El Imperio del Mal”. Y contaba con un importantísimo aliado igualmente decidido en terminar con el comunismo, Juan Pablo II. Los planetas parecían alineados para acabar con la Unión Soviética, y los soviéticos se lo tomaron muy en serio. EEUU y la OTAN planeaban colocar misiles en Alemania Occidental y organizaban un ejercicio militar en Europa, entre otras cosas… Pero los líderes de URSS eran de la generación de la Segunda Guerra y recordaban perfectamente cómo, con el pretexto de un ejercicio, Hitler había engañado a Stalin y lanzado la Operación Barbarroja. Permitir que se repitiera era inadmisible. Asumieron que lo del ejercicio era una tapadera para una invasión real, y tomaron su decisión. Disparar todo su arsenal al recibir la primera indicación de un ataque nuclear. La tensión era Máxima. A punto tal que el 1° de septiembre de 1983, un avión de línea surcoreano entró por error en el espacio aéreo soviético y no dudaron en derribarlo sin aviso matando a 269 personas, incluido un senador y varios ciudadanos americanos. Esta historia no pudo haber llegado en peor momento. La noche del 25 de septiembre de 1983, un Coronel de 44 años de la sección de inteligencia militar de los servicios secretos de la Unión Soviética llegaba a su puesto de mando en el Centro de Alerta Temprana de la inteligencia militar, desde donde coordinaba la defensa aeroespacial rusa. Sin embargo, ésa debería haber sido su noche libre. Fue convocado a último momento porque quien debía estar había dado parte de enfermo… Su trabajo consistía en analizar y verificar todos los datos de los satélites sobre un posible ataque nuclear americano. Contaba para ello con un Protocolo sencillo y claro. Tan claro y tan sencillo que había redactado él mismo… Después de las verificaciones correspondientes, debía alertar a su superior, quien de inmediato iniciaría el contraataque con armamento nuclear masivo sobre los Estados Unidos y sus aliados. Poco después de la media noche, exactamente a las 12:14 del 26 de septiembre del ‘83, todos los sistemas de alerta saltaron; las sirenas sonaron y las pantallas de las computadoras mostraban: “ATAQUE DE MISIL NUCLEAR INMINENTE”. Un misil había sido lanzado desde una de las bases de los Estados Unidos. Pidió mantener la calma y que cada uno hiciera su trabajo. Y él hizo el suyo. Verificó todos los datos y pidió confirmación de visión aérea, los únicos que no pudieron confirmar dadas las condiciones climáticas. A pesar de las confirmaciones, concluyó que tenía que haber ocurrido un error. No era lógico que EEUU lanzara UN SOLO MISIL si estuviera atacando a la Unión Soviética. Y desestimó la advertencia como una falsa alarma. Pero poco después, el sistema indicó UN SEGUNDO MISIL. Y después UN TERCERO. Preso de una fuerte descarga de adrenalina, desde el segundo piso del bunker podía ver, en la sala de operaciones, el gran mapa electrónico de Estados Unidos con la base militar en la costa Este, desde donde habían sido lanzados los misiles nucleares, parpadeando. En ese momento el sistema indicó otro ataque. UN CUARTO MISIL NUCLAR, e inmediatamente UN QUINTO. En menos de 5 minutos, 5 misiles nucleares habían sido lanzados desde bases americanas contra URSS. El tiempo de vuelo de un misil intercontinental balístico desde los EEUU era de 20 minutos. La actividad era frenética. Mientras él analizaba… Después de detectar el objetivo, el sistema de alerta temprana lo hacía pasar por 29 niveles de seguridad que debían confirmar, lo hizo sospechar lo contundentemente que pasaban las alertas los niveles de seguridad. Sabía que el sistema podía tener algún mal funcionamiento. Pero, podría todo el sistema haberse equivocado, 5 veces? ¿O estaba frente a Armagedón? El principio básico de la estrategia de la Guerra Fría habría sido un lanzamiento nuclear masivo, una fuerza abrumadora y simultánea de cientos de misiles, no 5 misiles de a uno. Tenía que ser un error… ¿Pero si no lo era? ¿Si era una inteligente estrategia americana? El holocausto tan temido estaría sucediendo y él no haría nada? Tenía cinco misiles nucleares balísticos intercontinentales en dirección a URSS y sólo 10 minutos para tomar la decisión “de qué informar” a la dirección soviética… Siendo perfectamente consciente que si informaba lo que todos los sistemas confirmaban, desencadenaría la Tercera Guerra Mundial. Los 120 oficiales e ingenieros militares, con sus ojos fijos en él, esperaban su decisión. Nunca antes en la historia, ni después, la suerte del mundo había estado en manos de un solo hombre como en esos 10 minutos. El futuro del mundo, o no, pendía de su decisión, mientras él luchaba entre si debía o no hacer accionar el “botón rojo’’. Pensó: los americanos aún no tienen el sistema de defensa misilístico y saben que un ataque nuclear contra URSS equivale a la aniquilación inmediata de su propia población. Y aunque desconfiaba de ellos, sabía que no eran suicidas. Se dijo: “Ese gran imbécil no ha nacido todavía ni siquiera en los EEUU.” Sabiendo que si estaba equivocado una explosión 250 veces mayor a la de Hiroshima ocurriría sobre ellos pocos minutos después sin que pudieran hacer nada, fue capaz de mantener la cabeza fría, de tener el coraje de escuchar a su instinto y de ajustarse a la conclusión lógica que le indicaba el SENTIDO COMUN. Y decidió reportar un mal funcionamiento del sistema. Paralizados y sudando a mares, él y los 120 hombres a su cargo contaban los minutos que faltaban para que los misiles alcanzaran Moscú… Cuando DE GOLPE, segundos antes, las sirenas dejaron de sonar y las luces de advertencia se apagaron. Había tomado la decisión correcta. Y salvado al mundo de un cataclismo nuclear. Sus camaradas, empapados de sudor, se lanzaron sobre él abrazándolo y lo proclamaron un héroe. Él se desplomó en su sillón y bebió más de medio litro de vodka sin respirar. Al terminar esa noche durmió 28 horas seguidas. Cuando regresó al trabajo, sus camaradas le regalaron un televisor portátil de fabricación rusa para agradecerle. Todos estaban vivos gracias a la decisión que él había tomado. Al enterarse de lo ocurrido, su superior le dijo que sería condecorado por haber evitado la catástrofe y que propondría crear un día en su honor. Pero no fue así. Rusia no podía permitirse que EEUU y el pueblo ruso se enteraran de lo sucedido. Fue reprendido por no haber cumplido el protocolo. Se lo transfirió a un puesto de menor jerarquía. Y poco después se le dio la jubilación anticipada. Vivió el resto de su vida en un modestísimo 2 ambientes en los suburbios de Moscú, sobreviviendo con una mísera pensión de 200 U$S por mes, en absoluta soledad y anonimato. Hasta que en 1998, su comandante en jefe, Yury Votintsev, presente aquella noche, reveló lo ocurrido, el llamado “Incidente del Equinoccio de Otoño” causado por una rarísima conjunción astronómica, en un libro de memorias, que por casualidad llegó a Douglas Mattern, Presidente de la Organización Internacional de Paz, “Asociación de Ciudadanos del Mundo”. Y después de verificar tan alucinante historia, salió en persona en busca de ese héroe anónimo al que todos le debíamos estar AÚN en este mundo, para hacerle entrega del “Premio Ciudadanos del Mundo”. La única pista sobre dónde encontrarlo la recibió de un periodista ruso, que le advirtió que tendría que ir sin hacer una cita porque su teléfono no funcionaba, y su timbre tampoco. Encontrar su rastro en una fila enorme de complejos conventillos grises a 50 kilómetros de Moscú no le resulto fácil. Uno de los vecinos a quien le preguntó le dijo: “Usted debe estar loco. Si un hombre que ignoró una advertencia de un ataque nuclear estadounidense realmente hubiera existido, habría sido ejecutado. En esa época no había tal cosa como una falsa alarma en la Unión Soviética. El sistema nunca se equivocaba. Sólo el pueblo”. Finalmente lo encontró en el segundo piso de uno de los edificios. Sin afeitar y desalineado, asomó la cabeza. “Sí, soy yo, pase.” “Sentí que me encontraba con Jesús cuando él abrió la puerta”, dijo Douglas Mattern. “Sin embargo, él estaba viviendo como una persona de la calle. Cojeando, con sus pies hinchados, sin poder caminar mucho y constándole ponerse de pie, me dijo que sólo salía para conseguir provisiones”. Además de relatarle la historia más o menos como se las acabo de contar, este hombre le diría: “No me considero un héroe; sólo un oficial que a conciencia cumplió con su deber en un momento de gran peligro para la humanidad’’. “Sólo fui la persona correcta, en el lugar y momento indicado”. “En un mundo tan lleno de vanidosos que “pretenden” salvar algo cuando en realidad lo único que hacen es daño a los demás y al planeta. En un mundo tan lleno de miserias, mezquindades, egos, avaricia y ambiciones; la humildad de este hombre y su indiferencia por la fama y la importancia, estremece profundamente”, dijo Mattern. Después de conocerse este hecho, expertos de EEUU y Rusia calcularon cuál habría sido el alcance de la devastación según el arsenal con el que contaban y habrían lanzado en ese momento. Y llegaron a la friolera de que entre 3 y 4 MIL MILLONES de personas, directa e indirectamente, fueron salvadas por la decisión que ese hombre tomó esa noche. “La faz de la tierra se hubiera desfigurado y el mundo como lo conocemos, acabado”, dijo uno de los expertos. Recibió: • El Premio Ciudadano del Mundo el 21 de mayo 2004. • El Senado australiano lo premió el 23 de junio 2004. • Fue honrado en las Naciones Unidas el 19 de enero 2006. Dijo que fue su “día más feliz en muchos años.” • En Alemania, en 2011, el dieron el Premio Alemán de Medios, que reconoce a personas que han hecho contribuciones significativas a la Paz Mundial, por haber evitado una potencial guerra nuclear. • Fue Premiado en Baden Baden el 24 de febrero del 2012. • Galardonado con el Dresden Preis en 2013. • Y Kevin Coster realizó el documental “El Botón Rojo” en su honor. Hoy en día continúa viviendo en su pequeño departamento de las afueras de Moscú, con su pequeña pensión de 200 u$s al mes, en relativo anonimato. Les dio la mayor parte del dinero de los premios a sus familiares y guardó un poco para comprarse una aspiradora con la que había soñado, y resultó defectuosa. Cuando me enteré de esta historia, lo primero que pensé fue si, cuando sus vecinos o alguien lo destrata al mirarlos, alguna vez pensó que esa persona, su familia, descendencia y amigos están ahí gracias a él… Si cuando ve las noticias y todo lo que pasa en el mundo, alguna vez se dijo que todo eso pasa por la decisión que él tomo en esos 10 minutos… Si cuando mira el sol salir o ponerse, alguna vez piensa que tanta gente también lo puede hacer gracias a él… Y me pregunto cuánto Darma puede ganar un alma humana que salvó miles de millones de seres humanos, plantas y animales; a un planeta… Ese viejito que vive en un mísero 2 ambientes en los suburbios de Moscú con unos míseros 200 u$s mensuales SALVÓ AL MUNDO, Y NADIE LO SABE. ¿Cómo es posible que después de 32 años tan poca gente en el mundo sepa de él? Me resulta inconcebiblemente y muy injusto. Por eso. En este nuevo aniversario de la decisión de sentido común que salvó al mundo, sólo quería que conozcan al Hombre que la tomó. El Teniente Coronel “Stanislaw Petrof”. Alesia Miguens

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