gualeguay
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Hace pocos dias se cumplieron 54 años y hay que tener memoria y no olvidar. El 16 de junio, en el mediodía de otoño del año 1955, formaciones de las aviaciones de Marina y Aeronáutica, haciendo su bautismo de fuego, sobrevolaron el centro porteño y descargaron toneladas de explosivos sobre la población civil. El bombardeo dejó, aproximadamente, 350 muertos, cifras nunca confirmadas, como en Guernica, se ocultan los efectos de la masacre, y más de 2000 heridos, entre ellos casi un centenar de lisiados para el resto de su vida. Otras fuentes reflejadas en este trabajo hablan de 700 tumbas cavadas en el cementerio porteño de la Chacarita. En ese ataque participaron activamente jovenes que despues aparecerían como miembros de la dictadura que nos goberno desde 1976 hasta 1983 (los marque con negrita) A continuacion parte del articulo publicado en Argenpress de Juan Carlos Cena y Elena Luz Gonzalez Bazan EL 16 DE JUNIO Previo a este ataque se encuentran otros intentos, como el de Benjamín Menéndez en 1951, familia de golpistas y represores. El mes de junio no era un mes cualquiera en la etapa que vivía el proceso del segundo gobierno peronista. Las contradicciones se profundizaban y continuaron el 10 de junio con la manifestación de la iglesia católica en la procesión de Corpus Chisti, esto, hay que decirlo, excedía lo religioso. Por la noche la quema de una Bandera Argentina, que el gobierno de Perón se lo adjudica a la oposición. El peronismo y antiperonismo eran una realidad. La mañana del 16 de junio de 1955 fue el bautismo de fuego de los aviones de la aeronáutica contra el pueblo, aunque lo quieran negar. Operaron esos aviones los aviadores argentinos, arrojando nueve toneladas y media de explosivos, según algunas fuentes, otras, catorce toneladas sobre la población civil inerme. Fijaron sus objetivos de ataque en los puntos del centro neurálgico de la Plaza de Mayo, la casa de gobierno, donde lanzaron sus bolas de fuego y muerte contra los trolebuses repletos de pasajeros, en su mayoría trabajadores que se desplazaban hacia sus tareas, o bien transeúntes distraídos que recorrían ese lugar histórico, mientras se escondían como podían ante la sorpresiva y violenta lluvia de bombas y metrallas. Eran aviones de la Fuerza Área y de la Marina de Guerra Argentina que actuaron con los mismos objetivos y la misma saña criminal. Aquel 16 de junio, el capitán de fragata Néstor Noriega, de 39 años de edad, esperaba que el cielo se despejara, la escuadrilla formaba escalonada hacia arriba. A las 12,40 Noriega al mando de su Beechcraft descarga una bomba de 100 kilos que cae sobre la sede presidencial; a continuación los North American al mando del capitán de corbeta Santiago Sabarots descargan bombas de 50 kilos cada uno. La Plaza de Mayo era un incendio, quienes salían de las bocas del subte se encentraron con la nube de pólvora, los aviones rasantes sobre el casco porteño, la gritería, la desesperación, la gente intentando esconderse como podía, heridos, muertos, mutilados, así comienza la masacre del 16 de junio. Noriega y Sabarots son los responsables materiales junto a los aviadores de aquel día de masacre, hay otros responsables intelectuales. En el trabajo por recuperar históricamente aquella masacre, realizado por Gonzalo Cháves, titulado la Masacre de Plaza de Mayo, pasa revista a los nombres de muertos y heridos, lugares donde fueron alojados y la cantidad de muertos NN que aparecen en el listado. Por otro lado, Gonzalo Cháves afirma en un reportaje concedido a un diario de Rosario: Me sorprendió descubrir entre los protagonistas de la masacre del 16 de junio de 1955 a hombres y nombres que participaron en el golpe del 24 de marzo de 1976, como los dos secretarios del ministro de Marina Olivieri, que fueron Emilio Eduardo Massera y Horacio Mayorga, dos marinos importantes en el último golpe de Estado. Ellos estuvieron al tanto de lo que iba a pasar y no detuvieron la acción militar contra los civiles. El ministro Olivieri dio parte de enfermo y sólo regresó al despacho dos días más tarde del 16 de junio. Lo mismo hicieron “Emilio Eduardo Massera y Horacio Mayorga, sus jóvenes ayudantes”. De esa investigación se desprende que estuvieron involucrados activos participantes de la última dictadura militar como son: Carlos Suárez Mason y Osvaldo Cacciatore, intendente porteño durante la dictadura, el de las famosas autopistas, que integraba la escuadrilla de la aeronáutica que bombardeó la Plaza de Mayo. Otro de los personajes que estuvo en el bombardeo fue el hermano de Massera, Carlos Massera como piloto de la marina. “La sublevación contó en forma activa con el respaldo de la base naval de Punta Indio que estaba al mando del capitán de marina Néstor Noriega; del BIM 4 (Batallón de Infantería de Marina), asentado en Puerto Nuevo y de parte de la oficialidad de la Aeronáutica hubo dos aviones Catalina que llegaron de la base Espora. La noche del 15 de junio copó Ezeiza, con el objetivo de reabastecerse de combustible y explosivos, porque la base de Punta Indio quedaba muy lejos. De allí los pilotos con sus aviones fueron y volvieron varias veces, entre ellos Cacciatore”, sostiene Cháves. Hay un testigo incomparable, el camarógrafo de Sucesos Argentinos, Carlos de la Fuente, víctima del bombardeo, que a pesar de estar herido, no perdió la conciencia, llegó a contabilizar "pilas de muertos detrás de la Casa Rosada", con una etiqueta atada con un hilo en el dedo gordo del pie con los datos de cada una de las victimas. Dice lacónicamente: todo fue un pandemonium. Siempre se trató de minimizar esta masacre, hecho aberrante y criminal si los hubo. Hoy aparecen una serie de lenguaraces hablando y otros escribiendo sobre el bombardeo a la Plaza de Mayo hipócritamente; otros pidiendo resarcimiento económico para las víctimas, toda una burla caricaturesca, cuando, durante años ni se acordaron de ese pueblo masacrado, ni que los fusilados en León Suárez que eran trabajadores y resistentes. Cuando se asesina al pueblo, los plumíferos y charlatanes se hunden en el silencio. Son otras muertes. Otros, falsarios presurosos y oportunistas, dicen, hablan, y del mismo modo, deletreando algunas frases para no quedar fuera en este cincuentenario. Hoy olvidado momento histórico, cuando se cumplen 52 años. Repetimos, siempre se trató de minimizar y ocultar por derecha este hecho monstruoso, pero no podemos callarnos y denunciar la carga de hipocresía de algunos que detentan el rótulo de progresistas y adelantados. Por otro lado el reconocido periodista Gregorio Selser sostiene lo siguiente: “Como culminación de la serie de actos de desagravio a la bandera, se dispone que una escuadrilla de diez aviones a retropropulsión sobrevuelen la Catedral de Buenos Aires, en Plaza de Mayo. Ignorándolo Perón, ese vuelo debe convertirse en la señal de una insurrección conjunta de las tres fuerzas armadas y comandos civiles, que debía iniciarse a las 8”. Pero debido a una imprevista niebla, los aviones sólo pueden alzar vuelo a las 10. Durante ese lapso Perón es informado de la conjura y se traslada al Ministerio del Ejército. Al mediodía aviones navales bombardean la Casa Rosada y sus adyacencias, al tiempo que fracasan los intentos de la infantería de marina de apoderarse del sector. Las víctimas se cuentan por centenares. Los aviones que participaron de la acción se refugiaron en Uruguay”, es decir, se fugan llenos de cobardía. Dice Roberto Bardini, en un trabajo, que los agresores huyen hacia Uruguay, donde solicitan asilo político, eran tiempos de Battle Barres. “Al día siguiente, el diario Clarín -que no se caracteriza por sus simpatías peronistas- escribe: 'Las palabras no alcanzan a traducir en su exacta medida el dolor y la indignación que ha provocado en el ánimo del pueblo la criminal agresión perpetrada por los aviadores sediciosos que ayer bombardearon y ametrallaron la ciudad'. “El ataque a traición de los aviadores navales subversivos produce un terrible impacto emotivo en la población. Durante meses no se habla de otra cosa en los hogares de todo el país. En 'Dossier Secreto - El Mito de la Guerra Sucia -, el periodista norteamericano Martin Andersen cita el informe de un analista de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, quien describe este estupor generalizado en un mensaje enviado a Washington a las tres semanas del sangriento acontecimiento” continua Bardini. La masacre de junio de 1955 costó la vida aproximadamente a 350 ciudadanos, otras fuentes más precisas sostienen 367, y a más de dos millares de heridos, sin contar las profundas secuelas de terror que se instaló en gran parte de la población que vivió, asistió y sufrió aquellos bombardeos encabezados por los aviones de la marina y Aeronáutica, acción indudablemente repudiable. García Acosta sostiene en una nota publicada por este medio, en el 2005 que: “En la Mesa de Entradas General de la DAOM, donde trabajaba, se llevaba el registro de todo lo que se emitía como notas, órdenes de trabajo. Cada dependencia tenía un número y una barra, al que seguía el número de la actuación. La Dirección de Construcciones tenía el número 1/. A primera hora un ordenanza trajo una nota con una orden de trabajo urgente: informaba que la Dirección de Construcciones procedería a cavar 700 tumbas en el Cementerio de la Chacarita. Al asentarla en el libro tuve clara conciencia de la masacre. Muchos años después, ya disuelta la DAOM y yo fuera de ella, por razones de investigación histórica, traté de ubicar en el Archivo Municipal ese enorme libro de Registro de la Dirección de Construcciones para volver a ver, allí registrada con mi letra, ese macabra orden de trabajo, tétrico reflejo del doloroso enfrentamiento que dividió a los argentinos y que tuvo formas de barbarie”. Los hospitales que brindaron ayuda en el momento que se producía la caída de casi 14 toneladas de explosivos sobre la Plaza de Mayo y adyacencias fueron: la denominada y conocida Asistencia Pública, los hospitales Argerich, Rawson, Clínicas, Alemán, Policlínico del Ministerio de Hacienda, Policlínico Militar y Policlínico Rivadavia. Otras fuentes tienen la información sobre los muertos y heridos en el hospital Ramos Mejía y Español y el Policlínico Durand; otro grupo lo conforman los Policlínicos Fernández, Álvarez y Las Heras. Lo de policlínicos es la denominación de la época. En la Morgue Judicial como en los listados de los hospitales y policlínicos se encontraba la lista de muertos y heridos. Las mujeres fallecidas e identificadas son 50, 9 las NN femeninas, los hombres no identificados son dos decenas. Asimismo, en la Asistencia Pública aparecen 25 cadáveres no identificados y el Policlínico Las Heras no se suministró, en su momento, la lista de los muertos. Además, hay una lista de enfermeras y enfermeros que prestaron ayuda a los atacados y fueron muertos en el bombardeo, sumando otros seis asesinados. Un cable de ANSA, por otro lado, informaba sobre los sublevados que piden asilo en Uruguay: la lista de 27 rebeldes, incluyendo a un civil. Un párrafo aparte sobre la participación de los civiles, ya que esta sublevación militar contó con comandos civiles que luego actuarían durante la denominada Revolución Libertadora. La lista es publicada por el diario La Nación del 8 de julio de 1955, donde se incluyen las bajas o retiros entre los militares insurrectos: Aeronáutica: 26 miembros y en la Marina, 78 marinos. Estos destierros de las fuerzas fueron refrendadas por los ministros de Marina y Aeronáutica. Además el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas informaba que habían sido encuadrados en el marco de rebeldía al personal interviniente en los sucesos del 16 de junio, de acuerdo al Código de Justicia Militar. Pero la realidad posterior ocultó la masacre del 16 de junio, se conoció más la quema de las iglesias que este momento histórico, que no sólo marcaba el comienzo del final del gobierno peronista, sino, el recomienzo e implementación por parte del Estado, la puesta en marcha de la maquinaria represiva. Apareció la consigna: Cristo Vence. Se cumple más de medio siglo de este suceso aberrante, es la inauguración de un proceso histórico que brota de las entrañas de lo más rancio del poder oligárquico con violencia y represión, era la ofensiva de las fuerzas de ese poder para apoderarse del aparato del Estado: comenzaba en el campo social el desmontaje de una formación ideológica de carácter nacional. Luego del bombardeo, parte del pueblo salió a la calle enardecido. Perón trató de contenerlos. En esa reacción, donde le solicitaron armas al Perón, se cometieron algunos desmanes como respuesta a la masacre. Se cumplió más de medio siglo y, sin embargo, la masacre sigue impune, como tantas otras aberraciones contra el pueblo. Por eso, debe aparecer la memoria histórica, rescatar la identidad colectiva y que estos asesinatos queden escritos en los anales de la historia, los nombres de sus autores. El 16 de septiembre, de ese mismo año, se termina de consumar lo iniciado el 16 de junio de 1955; La masacre de Plaza de Mayo. Luego de la caída de Perón vendrán los asesinatos a mansalva en José León Suárez y los fusilamientos de junio de 1956. Comenzaba la construcción de un andamiaje legal de un gobierno militar de facto, con la vigencia del Decreto 4161 que preveía cárcel para todo aquel que mostrara sus simpatías peronistas, luciera emblemas o fuera miembro de la Resistencia Peronista. El odio de clase se mostró en la quema de todas las bibliotecas que tenían libros de aquellos que eran teñidos de peronistas. Los 9 tomos del sanitarista Ramón Carrillo, Teoría del Hospital son quemados, y así todo lo que había pertenecido al gobierno peronista, como la anterior residencia presidencial que fue devorada por las llamas. La destrucción de la Fábrica Argentina de Locomotoras instalada en talleres Liniers fue desguazada y los prototipos de las locomotoras Justicialista y Argentina cortadas con sopletes, entre tantos hechos de verdadera violencia. El gobierno militar, por presión de la oligarquía vacuna, anula la Ley del Peón Rural. Muchos de los que participaron en el bombardeo guerniquiano a Plaza de Mayo, luego del derrocamiento de Perón, ocuparon altos cargos en los distintos gobiernos civiles y militares, como Zavala Ortiz de origen radical, algunos fueron premiados colocando sus nombres a algunas de nuestras calles y al nombre de una estación de subterráneos como Ing. Carranza, conspicuo comando civil durante la Libertadora. En el caso de Francisco Manrique fue funcionario en la liberadora con Lanusse, otros como Olivieri fue premiado y el cargo fue representante ante la ONU - Organismo de las Naciones Unidas, Vicchi, embajador en Estados Unidos de América; y en el caso de Toranzo Calderón, uno de los responsables fundamentales de aquella matanza fue a la España franquista como embajador, donde mostró orgulloso el Guernica Argentino. Una costumbre de las clases dominantes instalada en este país, con un fuerte contenido de clase, es que casi todos los genocidas en la Argentina son homenajeados de una u otra manera, con sus nombres señalan calles o plazas, como Juan de Garay o Julio A. Roca, dos ejemplares genocidas, entre otros. Varias décadas llevó instalar el tema del Guernica Argentino, miles de muertos y desapariciones hay en esta historia, sin embargo, es bueno comenzar por donde empezó. Porque los nombres de los aviadores son los comandantes y principales figuras del 24 de marzo de 1976 y de los hechos posteriores. Y en esa misma cadena de realidades, que se conectan, están todas las violaciones a los derechos humanos y la implementación de otras formas para dejar impune todo este largo proceso de dolor y muerte, represión y desaparición. Es bueno comenzar por el principio. Aquella mañana nublada y fría de junio, un jueves, como hoy 22 North American, 5 Beerchraft, 4 Gloster y 3 Anfibios catalina, 34 aviones en total nublaron el cielo de Buenos Aires, durante el espacio de horas de terror, y a partir de las 12,40 y con vuelos rasantes y asesinos, hasta entrada la tarde otoñal de junio, acumularon muertos, heridos y desesperación. Dos décadas después muchos de estos marinos y aviadores iniciaban el camino de la última dictadura militar. Hoy muchos de ellos, están sindicados en las fojas enrojecidas de la represión estatal… Como sostiene el poeta Roque Dalton: no se puede construir nada que se parezca a reconciliación con este “inmenso mar de mierda”… Fuente y artículo completo http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87243&titular=bombardeos-sobre-plaza-de-mayo:-la-masacre-del-16-de-junio-de-1955-es-el-
Excelente artículo describiendo la crueldad contra los animales que se aplica en las fiestas de San Fermín, Pamplona en España Mucha gente no sabe que los toros que corren en las mañanas por las estrechas y resbaladizas calles de Pamplona, son torturados y matados en la plaza al caer la tarde. Al resbalar, muchos de ellos sufren fracturas o se lastiman. 63 toros asesinados en Pamplona y un humano muerto Fue el séptimo encierro de toros en Pamplona. Las noticias dicen que transcurrió “limpio y rápido”, lo cual quiere decir que esta vez ningún humano murió o resultó herido. Tal vez se enteraron que en el cuarto encierro un joven de 27 años murió a consecuencia de una cornada mortal que le afecto la aorta y la vena cava. Todos los titulares lo mencionaron, incluso con sorpresa, pues no había muerto ningún humano hacía 14 años. El toro que lo corneó, Capuchino, no corrió con mejor suerte: lo mataron horas después en la plaza, y se lo “brindaron” al joven fallecido. ¡vaya honor post mortem! Mucha gente no sabe que los toros que corren en las mañanas por las estrechas y resbaladizas calles de Pamplona, son torturados y matados en la plaza al caer la tarde. Al resbalar, muchos de ellos sufren fracturas o se lastiman. Los cientos de turistas que son atraídos a esta localidad para correr delante de los toros, para observar los encierros o simplemente para terminar tirados de borrachos en las callejuelas, encuentran los Sanfermines como algo “divertido y exótico”, donde un grupo de hombres –quienes si no- corren delante de los asustados animales poniendo en peligro su vida. Sin embargo, no muchos saben que lo que parece una carrera inocente, que para nada lo es, es el trayecto que recorren los toros rumbo a una muerte segura en la plaza. Hace ya 8 años que PETA y AnimaNaturalis se dan cita en la capital navarra para protagonizar un acto simbólico que pide la abolición de la tauromaquia. En esta ocasión, más de 200 personas de diferentes partes de España y de Europa se tiñeron el cuerpo de pintura roja para simular la sangre y se ‘clavaron’ numerosas banderillas en la espalda. El director de AnimaNaturalis en España, Jonathan Torralba dijo ante los medios de comunicación que en los últimos años el movimiento antitaurino está creciendo. “El Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (PACMA) es la tercera fuerza extraparlamentaria más votada en España y la encuesta del Instituto Opina del 2008 dice que el 82 por ciento de los españoles son contrarios a la tauromaquia”, añadió. PETA y AnimaNaturalis han expuesto en repetidas ocasiones que previamente a los encierros, los toros son debilitados privándolos de agua y comida, y lastimados con bastones eléctricos y varas puntiagudas. En España hay cultura mucho más digna de ser alabada y promocionada que la tortura de los toros. Es una pena que una ciudad como Pamplona sea reconocida mundialmente por el hecho de concentrar una masacre de 60 toros en 10 días de Sanfermines. Este año hubo una víctima humana de la que hablan todas las noticias y a quien se le hacen homenajes por su supuesta valentía. Pero no se engañen, quien corre delante de un toro lo hace por su gusto y no merece homenajes ni ser llamado un valiente. Valientes son aquellos que se enfrentan al rechazo de un pueblo enardecido manifestándose contra su crueldad y primitivismo. Los verdaderos valientes son los activistas por los derechos de los animales, y las únicas víctimas, de las que nadie habla y a quien después de torturarlas se les corta rabo y orejas, estando vivos la mayoría de las veces, son los toros. Víctimas de una humanidad antropocéntrica y egoísta, que vende el cuento de la cultura y la tradición teñido de sangre. Algunas muertes humanas son lamentables, pero la muerte de un animal en manos de un torturador, es siempre motivo de tristeza para quienes ante hechos como la tauromaquia nos avergonzamos de ser parte de una especie denominada homo sapiens. Escrito por Leonora Esquivel Frías Fuente http://elmercuriodigital.es/content/view/20572/40/ http://www.timesonline.co.uk/tol/news/photo_galleries/article6676692.ece
En este excelente artículo el escritor Chalmers Johnson describe impecablemente la presencia norteamericana en todo el planeta (865 instalaciones en más de 40 países y territorios de ultramar)y las razones para que esta situacion cese de una vez, que es lo que ha estado ocurriendo en Afganistan y finalmente indica 10 pasos para liquidar el imperio. Ojo el artículo es largo (esta traduccion que encontre en realidad es un resúmen, les dejo el link del articulo completo para los que manejan el ingles), pero realmente vale la pena de ser leído, se los recomiendo Chalmers Ashby Johnson es un escritor estadounidense, profesor emérito de la Universidad de California, San Diego. También es el presidente y cofundador del Japan Policy Research Institute, organización dedicada a promover la educación pública sobre Japón y el Asia. Tres buenas razones para liquidar nuestro Imperio Por ambiciosos que sean los planes nacionales de Obama, una cuestión no reconocida tiene el potencial para destruir cualquier esfuerzo de reforma que podría lanzar. Piense en ello como el gorila de 800 libras en la sala americana: nuestra larga dependencia del imperialismo y del militarismo en nuestras relaciones con otros países y la inmensa, potencialmente ruinosas bases del imperio. El hecho de no empezar a tratar con nuestro hinchado establecimiento militar y el derroche en el uso de las misiones militares inapropiadas, irremediablemente, más temprano que tarde, condenará a los Estados Unidos a un trío de consecuencias devastadoras: imperio excesivo, guerra perpetua e insolvencia, lo que llevará a un probable colapso similar a la de la antigua Unión Soviética. Según el inventario oficial del Pentágono de 2008 de nuestras bases militares en todo el mundo, nuestro imperio se compone de 865 instalaciones en más de 40 países y territorios de ultramar de EE.UU.. Estamos desplegando más de 190.000 soldados en 46 países y territorios. En sólo uno de esos países, el Japón, a finales de marzo de 2008, todavía había 99.295 personas conectadas a las fuerzas militares de EE.UU. que viven y trabajan allí - 49.364 miembros de nuestras fuerzas armadas, 45.753 miembros dependientes de la familias, y 4.178 empleados civiles. Unos 13.975 de ellos fueron hacinados en la pequeña isla de Okinawa, la mayor concentración de tropas extranjeras en cualquier lugar de Japón. Estos enormes concentraciones de poder militar fuera de los Estados Unidos no son necesarias para nuestra defensa. Son, en todo caso, uno de los principales contribuyentes a nuestro numerosos conflictos con otros países. También son increíblemente caros. Según Anita Dancs, un analista de la página web de Política Exterior en Focus, los Estados Unidos gastan aproximadamente 250 mil millones de dolares cada año, manteniendo su presencia militar global. El único propósito de esto es que nos dé la hegemonía - es decir, el control o la dominación - en tantas naciones del planeta como sea posible. Estamos como los británicos al final de la Segunda Guerra Mundial: desesperadamente tratando de apuntalar un imperio que nunca necesitamos y ya no puede permitirse, con métodos que a menudo no se parecen a los de los imperios del pasado - incluyendo las Potencias del Eje de la Guerra Mundial y la ex Unión Soviética. Hay una lección importante para nosotros en la decisión británica, a partir de 1945, de liquidar su imperio relativamente voluntariamente, en vez de ser forzados a hacerlo por la derrota en la guerra como Japón y Alemania, o debilitantes conflictos coloniales, así como los imperios francés y neerlandés. Deberíamos seguir el ejemplo británico. (Por desgracia, están actualmente en retroceso y siguen nuestro ejemplo ayudandonos en la guerra en Afganistán.) Aquí hay tres razones por las que debemos liquidar nuestro imperio, o bien verlo liquidarse. 1. No podemos seguir permitiéndonos el expansionismo de la post guerra Según un consenso cada vez mayor de economistas y científicos políticos de todo el mundo, es imposible para los Estados Unidos continuar en ese papel, mientras salta a la vista un lisiado poder económico. Ninguna de estas configuraciones ha persistido en la historia del imperialismo. Robert Pape, de la Universidad de Chicago , autor del importante estudio Morir para ganar: la lógica estratégica del terrorismo suicida (Random House, 2005), escribe: Cita: "Estados Unidos está en un declive sin precedentes. Las auto-infligido heridas de la guerra de Irak, la creciente deuda pública, la cada vez más negativa en cuenta corriente y saldos de otras debilidades económicas internas han costado a los Estados Unidos el poder real en el mundo de hoy de la rápida difusión del conocimiento y la tecnología. Si las tendencias actuales continúan, vamos a mirar hacia atrás sobre el gobierno de Bush años como la muerte de la hegemonía estadounidense." 2. Vamos a perder la guerra en Afganistán y eso ayudará a nuestra quiebra Según Paul Fitzgerald y Elizabeth Gould coautores de la Historia invisible: la historia no contada Afganistán (Luces de la ciudad, 2009, p. 317): Cita: "Si los burócratas de Washington no recuerdan la historia de la región, los afganos sí. Los británicos utilizaron la fuerza aérea para bombardear las aldeas pashtunes mismas después de la Primera Guerra Mundial y fueron condenados por ello. Cuando los soviéticos utilizaron el MIG y el temido helicóptero Mi-24 Hind durante el decenio de 1980, se les llamó criminales. El uso abrumador de fuego en la misma manera temeraria e indiscriminada manera por EE.UU. desafía al mundo en el sentido de la justicia y la moralidad mientras enciende el pueblo afgano y el mundo islámico aún más en contra de Estados Unidos ". 3. Necesitamos terminar la vergüenza secreta de las bases del imperio En marzo, el columnista Bob Herbert del New York Times señaló: "Las violaciones y otras formas de asalto sexual contra la mujer es la gran vergüenza de las fuerzas armadas de los EE.UU., y no hay pruebas de que este terrible problema está disminuyendo aunque lo mantegan tan oculto como sea posible,". Cita: "Los nuevos datos publicados por el Pentágono mostraron un casi un 9 por ciento de aumento en el número de agresiones sexuales - 2.923 - y un 25 por ciento de aumento en esos ataques reportados a las mujeres que sirven en Irak y Afganistán [en los últimos años]. Trate de imaginar cómo es que las mujeres en uniformes de América están soportando todos los esfuerzos relacionados con el servicio en una zona de combate y deben también preocuparse por la defensa contra los violadores que usan el mismo uniforme y se forman en fila justo al lado de ellas ". 10 pasos hacia la liquidación del Imperio El desmantelamiento del imperio norteamericano, por supuesto, implica muchos pasos. Aquí hay diez lugares para comenzar: 1. Tenemos que poner fin a los graves daños al medio ambiente realizados por nuestras bases en todo el planeta. 2. Liquidar el imperio terminará la carga de mantener las bases y los "costos de oportunidad" que van con ellos -las cosas que de otro modo podrían hacerse con nuestros talentos y recursos, pero no hacemos. 3. Como ya sabemos (aunque a menudo se olvide), el imperialismo genera el uso de la tortura. En los años 1960 y 1970 cuando ayudamos a derrocar al gobierno elegido en Brasil y Chile los regímenes de tortura prefiguraron nuestro propio tratamiento de prisioneros en Irak y Afganistán. (Véase, por ejemplo, AJ Langguth, terrores ocultos [Panteón, 1979], sobre cómo los EE.UU. difundieron métodos de tortura en Brasil y Uruguay). El DESMONTAJE del imperio podría significar un verdadero fin a la utilización de la tortura en el extranjero. 4. Tenemos que cortar el tren de familiares y empleados civiles del Departamento de Defensa, - junto con sus caros servicios médicos, necesidades de vivienda, piscinas, clubes, campos de golf, etc -- que tienen nuestros enclaves militares en todo el mundo. 5. Tenemos que desacreditar el mito promovido por el complejo militar-industrial que nuestros militares son muy valioso para nosotros en términos de puestos de trabajo, la investigación científica, y la defensa. Estas supuestas ventajas han sido desacreditados por la investigación económica seria. 6. Como auto-respeto de nación democrática, tenemos que dejar de ser el mayor exportador mundial de armas y municiones y dejar la educación de los ejércitos del Tercer Mundo en las técnicas de tortura, golpes militares, y el servicio como apoderados de nuestro imperialismo. Un candidato para el cierre inmediato es la llamada Escuela de las Américas, de la infame academia militar en Fort Benning, Georgia, para oficiales militares de América Latina. (Véase Chalmers Johnson, El Imperio de los Dolores [Metropolitana Libros, 2004], pp. 136-40). 7. Habida cuenta de la creciente limitación de presupuesto federal, deberíamos abolir la Reserva de Oficiales del Cuerpo de Entrenamiento y otros programas de larga data que promueven el militarismo en nuestras escuelas. 8. Tenemos que restablecer la disciplina y la rendición de cuentas en nuestras fuerzas armadas por reducir radicalmente nuestra dependencia de los contratistas civiles, las compañías militares privadas, y agentes que trabajan para el ejército fuera de la cadena de mando y el Código Uniforme de Justicia Militar. (Véase Jeremy Scahill, Blackwater: El ascenso del más poderoso del mundo Mercenario Ejército [Libros Nación, 2007]). Que terminó el imperio de que esto sea posible. 9. Tenemos que reducir, no aumentar, el tamaño de nuestras fuerza en pie y tratar de manera más eficaz con las heridas y el estrés de que nuestros soldados son objeto. 10. Para repetir el mensaje principal de este ensayo, debemos renunciar a nuestra dependencia de la inadecuada fuerza militar como medio principal de tratar de alcanzar objetivos de política exterior. fuente (version en castellano) http://foro.revolucionaldia.org/viewtopic.php?t=5973&sid=5596963c92e2b0cef9b8f55e995e738f Version completa en inglés http://informationclearinghouse.info/article23166.htm
La OTAN recaba críticas en Europa y rabia en Afganistán Anuncios de investigaciones oficiales, visitas a las víctimas, discursos televisados del jefe de la ISAF y condenas de los políticos occidentales trataban ayer de «ganarse el corazón» de los afganos, otra vez sepultados bajo las bombas. Y que pasa Obama?, sos la versión demócrata de Bush o es que el alicaído Imperio no distingue matices, de partido o color y hay que seguir interviniendo países con el verso de llevar la democracia para sostener el aparato militar en el que se sustenta la economía americana, ya de por si muy afectada por la recesión, que pensará Cristina K que decía que tenías mucho en común con su gobierno???? La OTAN ha puesto en marcha una investigación oficial sobre el ataque aéreo que mató el pasado viernes, en la septentrional provincia afgana de Kunduz, a decenas de personas. Representantes estadounidenses y alemanes de la organización militar internacional decidieron reunirse con parientes y víctimas del bombardeo, en un intento de calmar la lógica indignación causada por el ataque, que llega justo cuando el presidente de EEUU, Barack Obama, ha de tomar una decisión en torno al informe que le ha preparado el general Stanley McChrystal. El comandante de EEUU en Afganistán, según informaciones periodísticas, habría recomendado el aumento de las tropas en el castigado país de Asia central. Con ello McChrystal espera detener el «deterioro del esfuerzo bélico en Afganistán», que el comandante califica de «grave», pero que aún sería reversible. Dicho informe será analizado por el presidente Obama con carácter urgente la semana que hoy comienza, ya que la opinión pública de EEUU rechaza de modo creciente esta guerra iniciada hace ocho años. Ya se acabo la campaña marketinera y la realidad empieza a surgir a la luz, nada cambia El almirante estadounidense Gregory Smith encabezó la delegación de diez personas de la OTAN que ayer llegó a Kunduz vía aérea a entonar el mea culpa. Según el relato del viaje que ha hecho la cadena árabe de televisión Al-Jazeera, la llegada de Smith coincidió con las oraciones por las víctimas, que tuvieron lugar en al menos doce aldeas de Kunduz. El propio almirante tuvo ocasión de hablar con un niño y con un agricultor que resultaron heridos por las bombas de la OTAN. «Todavía no sabemos cuántos civiles se hallaban en el lugar de la explosión -indicó Smith-. Desafortunadamente, no podemos llegar a cada pueblo». Las autoridades afganas surgidas a la sombra de la ocupación aseguran que decenas de personas murieron, muchas de ellas civiles, cuando un avión de combate estadounidense F-15 llamado por las tropas alemanas atacó dos camiones cisterna con combustible que habían sido «robados» por los talibán. Los comandantes de la OTAN esperan ahora poder evitar -minimizar, al menos- las repercusiones negativas por el incidente, que se produjo dos meses después de que el nuevo comandante estadounidense y de la alianza, McChrystal, ordenara nuevos procedimientos para «proteger a los civiles» antes de que las tropas disparen, orden que, al parecer, aún no han entendido algunas de sus tropas. En un discurso sin precedentes transmitido por televisión, el propio McChrystal dijo ayer que el ataque fue lanzando contra lo que las tropas pensaban que era un blanco talibán. El general estadounidense prometió divulgar el resultado de la investigación oficial sobre el asalto. «Como comandante de la Fuerza de Asistencia en Seguridad Internacional, nada es más importante que la seguridad y protección del pueblo afgano», dijo en el discurso grabado, transmitido en versiones dobladas en dos lenguas oficiales: dari y pashtun. El trágico ataque tuvo lugar en Kunduz, provincia situada en el norte del país y relativamente tranquila desde la expulsión del régimen talibán, pero donde los rebeldes han tomado el control de áreas remotas. La zona está patrullada por un contingente alemán de 4.000 soldados, que no pueden operar en áreas de combate de otras partes del país por orden de Berlín. El Ejército alemán ha confirmado que uno de sus comandantes aprobó el ataque aéreo. La masacre avivará el debate sobre la guerra, muy impopular en Alemania, tres semanas antes de las elecciones generales. A ello contribuirá el ataque suicida que ayer mismo sufrieron las tropas alemanas. Cinco soldados alemanes resultaron heridos en un atentado suicida al explotar un automóvil a las afueras de la ciudad de Kunduz. Un portavoz militar alemán señaló que «no hay motivo de preocupación», ya que todos ellos sufrieron lesiones leves. Añadió que también resultó herido leve un traductor afgano. El ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, dio ayer toda una lección de cómo contar las cosas en época electoral. Señaló que la misión del Ejército alemán en Afganistán es tan peligrosa como la «guerra», aunque indicó que el uso de ese término no es correcto. «La guerra siempre se produce entre estados y en Afganistán el Bundeswehr lucha contra el terrorismo», indica Steinmeier en declaraciones que publicó el rotativo «Hamburger Abendblatt». «Por eso no hablamos de guerra, sino de misión de combate», comenta el ministro. Eso sí, Steinmeier reiteró su demanda de que se elabore un plan para la retirada de las fuerzas alemanas emplazadas en Afganis- tán, porque sabe que empeñarse públicamente en seguir en el país asiático le puede restar muchos miles de votos. Estupefacción europea No sólo en Alemania ha escocido, y mucho, la masacre del viernes. Varios estados europeos mostraron su indignación por el bombardeo. El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, calificó de «gran error» el ataque. Lo hizo a su llegada a una reunión con sus homólogos de la Unión Europea (UE) en Estocolmo. Kouchner defendió que la estrategia en Afganistán debe ser «principalmente trabajar con el pueblo afgano, no bombardearlo». El jefe de la diplomacia luxemburguesa, Jean Asselborn, no comprende «cómo se pueden soltar bombas tan fácil y rápidamente. En la OTAN también tiene que haber reglas en esta materia». No obstante, el titular alemán de Defensa, Franz Josef Jung, justificó el ataque: «Cuando a seis kilómetros de nosotros, los talibán se hacen con dos cisternas de gasolina, hay un gran peligro para nosotros», declaró en el sitio de internet del diario «Bild». Y cuando el miedo manda, los escrúpulos salen por la ventana, junto a los derechos humanos de los no occidentales. La controversia sobre el ataque ensombreció el debate que los ministros europeos mantuvieron sobre la estrategia de los occidentales en Afganistán y su relación con el futuro Gobierno, mientras sigue el sospechoso recuento de los votos de las elecciones presidenciales de agosto. Concretamente, los europeos estudiaban condicionar su ayuda a que Kabul adopte una serie de compromisos con la comunidad internacional, en particular, en la lucha contra la corrupción. Éste es el contexto en el que el presidente Barack Obama ha de analizar las propuestas del general Stanley McChrystal. Tendrá muy presente que incluso figuras de la derecha de EEUU han comenzado a manifestarse contra la guerra, como ha hecho el columnista George Will, que en el diario «The Washington Post» opinó que EEUU debe abandonar sus «esfuerzos de construcción nacional en Afganistán y comenzar a retirar sus tropas». Propone «el uso de los servicios de inteligencia, misiles crucero, ataques aéreos y pequeñas unidades de fuerzas especiales, concentradas en la frontera con Pakistán». Fuente
Ojalá que lo que dice este tipo no se cumpla, pero la verdad mirando la televisión local con su pobreza de contenidos, es factible que ocurra. La televisión se muere Por Pascual Serrano (periodista autor del libro "Desinformación como los medios ocultan el mundo" Hace cincuenta años, el periodista estadounidense Edward Murrows, quien luego sería retratado en la película Buenas noches y buena suerte (2005), afirmó en un discurso frente a Asociación de Directores de Informativos para Radio y Televisión: “Como no dejemos de considerarnos un negocio, y no reconozcamos que la televisión está enfocada básicamente a distraernos, engañarnos, entretenernos y aislarnos, la televisión y los que la financian, los que la ven y los que la producen, podrían percatarse del error demasiado tarde”. Ese “demasiado tarde” parece que ya está llegando. Una encuesta realizada en Estados Unidos por la institución sin ánimo de lucro Conference Board, revela que el 40 % de los hogares de ese país (un 20 % más que el año anterior) ya no utiliza la televisión y, si le interesa algo de ella, lo ve on line en internet. Para comprenderlo vale la pena explicar que que en España, la futura Ley Audiovisual establece hasta 29 minutos de publicidad (incluida también la autopromoción y telepromoción) por cada hora de emisión, es decir, que la mitad del tiempo que una persona pase frente al televisor será viendo anuncios. Hasta la Asociación Española de Anunciantes (AEA) llegó a pedir que se limitara el tiempo permitido de publicidad debido a que este exceso terminaría provocando un rechazo al medio, y un rechazo al anunciante que financia dicho medio. La televisión, al menos tal y como la entendemos ahora, ese aparato que hay en el salón donde emiten una programación previamente definida por los directivos de cada canal, se muere. Lo trágico es que morirá sin haber prestado muchos de los servicios para los que hubiera podido servir. La televisión podría haber educado mediante ricos recursos audiovisuales a gran parte de nuestra sociedad (en profesiones manuales, en alfabetización en zonas rurales, en idiomas... ), desde ella podríamos haber seguido en directo el funcionamiento de nuestras instituciones y la vida política de nuestra sociedad (plenos municipales, asambleas vecinales, mítines y actos políticos íntegros...). Si la televisión no hubiera convertido las guerras en espectáculo pirotécnico y partes de bajas, podría también habernos explicado el mundo. Pero nada de todo esto ha hecho este gran invento. El resultado ha sido la búsqueda desesperada de audiencias mediante la frivolización y la banalización, la avaricia para captar publicidad hasta provocar el hartazgo, y la simplificación de un mensaje, siempre fundamentado en la disponibilidad de buenas imágenes y no en la suficiente racionalización para explicarlas. Todo ello está llevando a la tumba a nuestro modelo de televisión. Frente a quienes afirman que el tubo catódico solo sirve para entretener, divertir y aislar, algunos llegamos a pensar, al igual que Edward Murrows, que “la televisión puede enseñar, puede arrojar luz, y sí, hasta puede inspirar; pero sólo lo hará en la medida en que nosotros estemos dispuestos a utilizarla con estos fines. De lo contrario, sólo sera un amasijo de luces y cables”. Y esto parece que es lo que ha sucedido. Buenas noches y buena suerte. Fuente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=91469
Gore Vidal avisa un golpe de Estado y el magnicidio de Obama El escritor Gore Vidal, uno de los máximos iconos literarios estadounidenses. No son los mejores momentos de Estados Unidos que, con o sin Obama, sufre su decadencia acelerada y las consecuencias del legado nefario del unilateralismo bushiano repudiado por el mundo cuando se presta la oportunidad pública –como sucedió con la humillante derrota de la sede de Chicago ante la de Río de Janeiro para celebrar los juegos olímpicos de 2016–, como metáfora fulgurante del incipiente nuevo orden multipolar. The Times (3/10/09), portavoz del bushismo bélico y propiedad de Rupert Murdoch Greenberg –dueño de la mendaz televisora tóxica Fox News, y muy cercano al primer ministro fundamentalista israelí Bibi Netanyahu–, aprovecha el descalabro olímpico que califica de “asombrosa humillación”, para colocar en tela de juicio el “cuestionado estilo personal de gobernar” de Obama, cuya “grandilocuencia no obtiene resultados en nada (sic)”. Si McCain fuera el presidente en lugar de Obama, ¿a poco Estados Unidos no habría perdido la votación olímpica? Por supuesto que sí. Tampoco hay que exagerar y pedirle milagros a Obama en resucitar a un muerto. Obama paga los platos rotos del nihilismo bushiano en todos los ámbitos de la actividad humana, por lo que se puede convertir en el chivo expiatorio propicio para ser inmolado en el altar de la decadencia de Estados Unidos por el complejo-militar-industrial –lastimosamente vapuleado desde Irak hasta Afganistán– y/o por los inexpugnables intereses de las aseguradoras afectadas por la reforma salubre. Más allá de la permanente superchería global de sus multimedia –que ya no engañan a nadie, salvo a los cándidos, neófitos, masoquistas y a quienes les conviene–, Estados Unidos no anda nada bien en ningún rubro digno de ser medido objetivamente. Que conste que no lo decimos por schadenfreude –término alemán que expresa el placer sádico de la desgracia del prójimo–, sino por un análisis riguroso metamediático, que habíamos anticipado desde hace mucho, que no puede ocultar la descomposición de la armonía social de Estados Unidos. A unos días de que Obama asumió la presidencia, Zbigniew Brzezinski, su íntimo asesor oficioso en seguridad nacional, había alertado sobre la alta probabilidad de una guerra civil en Estados Unidos, durante un programa de televisión el 17 de febrero (citado por Immanuel Wallerstein, comentario número 253, 15/3/09). En este contexto destaca la incendiaria entrevista de Tim Teeman a Gore Vidal, uno de los máximos iconos literarios estadounidenses, precisamente a The Times (30/9/09), donde fustiga que “Estados Unidos se está pudriendo” y “no hay que esperar que Obama pueda salvarlo”, cuando amenaza “una dictadura inminente”, instalada mediante un golpe de Estado. Vidal, pacifista empedernido a sus 83 años, proviene de una familia de alcurnia de la política de Estados Unidos por varias generaciones y fue íntimo confidente del presidente John Kennedy, a quien presentó con Jacqueline. De allí que sus augurios cobren dimensión singular. Una de las características de Vidal es burlarse sarcásticamente de la incultura de sus presidentes (v. gr., no se cansa en relatar que Reagan confundía a los Medici con la marca Gucci) y le exaspera la ignorancia ilimitada del grueso de la población de Estados Unidos (y eso que no conoció a los presidentes mexicanos de los recientes 27 años) que la hace exageradamente manipulable. Lamenta el pésimo desempeño de Obama, “una de las personas más inteligentes en el puesto presidencial desde hace muchos años”, pero “carente de experiencia” y con “una inhabilidad total (sic) en los asuntos militares” al haber colocado a Afganistán como “talismán mágico que resolvería el terrorismo”. A su juicio, la “guerra contra el terror es una fabricación (¡supersic!)”, una coartada de “relaciones públicas”, por lo que Estados Unidos “debe abandonar Afganistán” cuando “fracasó en conquistar Medio Oriente”. Un poco más de seis meses a los atentados del 11/9, Vidal se había atrevido temerariamente a inculpar a la administración Bush de haberlos ocasionado: los miles de muertos “fueron víctimas tanto de los terroristas como de la política exterior que ha impuesto Estados Unidos en el mundo, que ha generado enemistad y odio”, lo cual “se deriva de las necesidades del gobierno de Bush por el petróleo” (Bajo la Lupa, 27/4/02). Ahora, siete años más tarde, fulmina que “Estados Unidos está repleto de mentirosos” y su optimismo sobre Obama consiste en que “no miente” como “el loco de Arizona (nota: John McCain) que es un mentiroso”, de quien todavía se desconoce cómo se estrelló con su avión en 1967 cerca de Hanoi, donde fue capturado. Considera que “la inteligencia de Obama es impresionante”, pero su grave problema es que “le cree a sus generales” y “piensa que el Republicano es un partido” cuando constituye un grupo fanático de “fascistas” fincado en “el odio religioso y racial”. Agrega irónicamente que hasta “Bush sabía que para ganar a un general bastaba con decorarlo con otra estrella”. Refiere que Obama, después de haberse tropezado con su reforma sanitaria, puede ser eliminado por “un misterioso asesino solitario (sic) acechando en las sombras de la capital”. A propósito, Facebook se ha saturado de cientos de amenazas de muerte a Obama, lo cual obligó a la intervención de la FBI. El consagrado ensayista cree ahora que Hillary Clinton hubiese sido mejor presidente: “Conoce mejor al mundo y qué hacer con los generales”. Vaticina que “el Partido Republicano ganará las próximas elecciones”, aunque exista poca diferencia con el Demócrata. Exhuma “el golpe de Estado de 2000, cuando la Suprema Corte arregló (sic) la selección (¡super-sic!), no la elección, del hombre más estúpido del país, el señor Bush”. Aduce que “hoy la manía religiosa ha infectado el cuerpo político, y Estados Unidos se ha convertido en corrosivamente aislacionista”. Fustiga que “Estados Unidos no tiene una clase intelectual” y “se pudre a ritmo funerario. Muy pronto (¡supersic!) tendremos una dictadura militar, en base a que nadie puede mantener la cohesión”. Obama, cuyo problema es “ser sobreducado”, debió enfocarse en “educar al pueblo estadounidense. No se percata lo poco juiciosa e ignorante que es su audiencia”. La “caída del sistema llegó con “la corrupción de la gente” durante la gestión bushiana. La visión de Vidal es sumamente fatalista sobre Estados Unidos y se defiende de “buscar héroes que no existen” y que en caso que los hubiere “serían asesinados inmediatamente”. No faltarán críticos demoledores (vinculados al establishment militar) que castiguen a Vidal (con quien se han metido sin piedad en su controvertida vida privada) de necrófilo magnicida y golpista. Lo peor es que el “México neoliberal” haya fincado su suerte en el liderazgo unilateral de un país putrefacto en sus entrañas, aunque todavía luzca relativamente saludable en su exterior como los cadáveres momificados. Fuente http://www.iarnoticias.com/2009/noticias/norteamerica/0689_magnicidio_obama_05oct09.html
Luego de más de un año de trabajo fílmico y de investigación, el 10 de septiembre se estrenó en Argentina la sexta película de la saga documental del director Fernando Solanas. Con entrevistas a luchadores sociales, habitantes de las zonas linderas a las minas y funcionarios, esta primera parte de la entrega detalla con precisión el saqueo de los recursos naturales llevado adelante por las transnacionales mineras en complicidad con los gobiernos de Menem, Kirchner y Fernández. “En Potosí, los españoles se llevaron casi toda la riqueza en 400 años. Ahora, con la tecnología actual, en 40 años nos limpian hasta los huesos”, afirma uno de los entrevistados en la película. Por Ines Hayes http://www.americaxxiweb.com/numeros/0054/index.html “Dicen que tierras adentro hay un lugar de donde sacan infinitésimo oro”. Con esta cita de Sebastián Gaboto comienza Tierra Sublevada, Oro Impuro. En 90 minutos de proyección, la película, coproducida por Villa del Cine de Caracas, detalla el saqueo que desde los gobiernos de Carlos Menem, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sufren las tierras del Noroeste del país. Argentina es la sexta reserva minera del mundo. Desde las reformas a la Ley Minera de 1994, cuando se les concedió a las provincias autonomía para manejar a su antojo los recursos naturales, se han otorgado más de 100 concesiones a las multinacionales. “A Catamarca no le queda nada”, afirma en la película Héctor Nieva, ingeniero en minería. “Del 100% que se llevan nos dejan el 1%. Tienen el beneficio de reintegro a las exportaciones: les estamos pagando para que se lleven nuestro futuro”, explica Nieva con las montañas y los cactus de testigos. “En Potosí, los españoles se llevaron casi todas las riquezas en 400 años. Ahora, con la tecnología actual, en 40 años nos limpian hasta los huesos”. La Alumbrera, ubicada en la provincia de Catamarca, es la novena reserva de cobre del mundo. Produce 600 mil onzas de oro por año. Para poder extraer los minerales atesorados en el corazón de las montañas, la multinacional explota a cielo abierto 300 toneladas de piedra por día. La contaminación del suelo y del agua produjo el éxodo de familias enteras que fueron obligadas a abandonar el ancestral trabajo de la producción de la tierra y la ganadería. “Las familias fueron arrasadas por las topadoras”, relata Patricio Schwanek, director del documental Asecho a la ilusión. “En una zona semidesértica como ésta, Bajo de la Alumbrera utiliza 80 millones de litros de agua pura por día”, explica Schwanek. “Nos están matando a todos. Este lugar quedó vacío”, dice con los ojos cansados un agricultor diaguita-calchalquí. De dos mil agricultores que había en la zona sólo quedaron 700; el resto sobrevive con los Planes Jefes y Jefas. “El 62% de los habitantes de Catamarca es pobre. Uno de cada dos niños pasa hambre”, dice otro de los entrevistados mientras que la cámara recorre el salón de una escuela a la hora de la cena. Los pocos niños que quedaron en el lugar sonríen a la cámara con las caras iluminadas por las velas. Mientras que la minera utiliza por día un caudal de energía similar al que necesita toda la ciudad de Catamarca, en los pueblos cercanos a la mina no hay electricidad ni unidad hospitalaria. En mayo pasado, la presidente argentina Cristina Fernández anunció, desde la Provincia de San Juan, la puesta en marcha del proyecto binacional chileno-argentino Pascua Lama que había sido acordado por los gobiernos de Carlos Menem y Eduardo Frei. Una imagen vale más que mil palabras: en el documental se muestra una foto en la que Peter Munk (presidente de la Barrick Gold) le estrecha la mano a Fernández en el salón principal de la Casa de Gobierno. La explotación del yacimiento no sólo saqueará las riquezas naturales sino que contaminará las regiones, tornándolas inhabitables a mediano plazo. En la película queda clara la vinculación de este proyecto con el veto presidencial a la Ley de Glaciares que había sido aprobada por unanimidad en el Congreso Nacional a fines de 2008. “Constantemente nos amenazan de que si hablamos de la contaminación y el saqueo nos van a cesantear”, cuenta una maestra sanjuanina, integrante de la Asamblea Ciudadana. Pese a las amenazas, una gran parte de la sociedad de San Juan se organiza para resistir a la instalación de la mina. El tratado argentino-chileno cede 100 kilómetros de la cordillera de los Andes a la transnacional Barrick Gold. Aunque la traición de los gobernantes nacionales y provinciales no cesa, la lucha ciudadana logró que las legislaturas de siete provincias (Chubut, Río Negro, La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba y Tucumán) se expidieran en contra de la explotación de las minas a cielo abierto. A 500 años de la conquista, en la que 70 millones de indígenas murieron por la barbarie de la invasión, las pestes y el trabajo esclavo, “la tierra se subleva y grita: basta de saqueos, basta de maltratos”, finaliza la película con la cámara fija en la mirada penetrante de una niña indígena. Fuente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92762&titular=cuando-la-tierra-se-subleva-
La ambición desmedida de las multinacionales por obtener ganancias, lleva a muchas de ellas a cometer el asesinato de miles de personas, probablemente muchos no recuerden lo de Union Carbide (los fabricantes de las pilas Eveready, ahora Energizer) en la ciudad India de Bopal en diciembre de 1984 donde una fuga de gases toxicos de su fábrica costo la vida a entre 3.500 y 7.500 personas, aunque el número exacto de victimas se desconoce. Contaminacion que aún persiste y que se estima que desde entonces ha costado la vida de mas de 20 mil personas. No vale la pena contarles, lo que fue luego la forma de deshacerse de la responsabilidad de la empresa, porque es deprimente ver como abandonaron la planta sin reparar el daño ambiental, hicieron enjuagues de los paquetes accionarios y por supuesto sin indemnizar a los familiares de los fallecidos de entonces, ni a los damnificados posteriores, tal vez inclusive (no lo se) hasta el cambio de nombre de las pilas de Eveready a Energizer. Pero hechos trágicos como este que las multinacionales ejecutan en países subdesarrollados siguen existiendo en cantidades importantes y sino lean el siguiente artículo de Alberto Piris de Argenpress y el desastre que se ha producido en Costa de Marfil La multinacional holandesa Trafigura, que opera en casi medio centenar de países, ha tenido que reconocer las mentiras con las que intentó ocultar los graves daños ecológicos que causó. Se ha visto obligada a aceptar un arreglo de compensación económica para unos 31.000 ciudadanos de Costa de Marfil, que sufrieron en sus carnes los efectos del capitalismo globalizado del que hoy disfrutamos. Todo empezó a finales del 2005, con unos correos electrónicos entre altos ejecutivos de la empresa, dedicada a la comercialización de productos petrolíferos, la tercera del mundo, con unos beneficios de 440 millones de dólares en el año pasado. Esos mensajes habían permanecido ocultos hasta que su revelación, hace unas semanas, en un informativo de la BCC británica, destruyó la tapadera con la que la multinacional había pretendido encubrir el asunto. Y anuló los intensos esfuerzos de su departamento “antilibelos”, que había logrado imponer rectificaciones a lo publicado por la BBC y ciertos diarios británicos, además de ejercer presiones sobre algunos periodistas de Holanda y Noruega. Una refinería estatal mexicana había puesto a la venta una gran partida de la llamada “nafta de coque”, una gasolina contaminada que no podía tratar en sus instalaciones. Esto fue descubierto por un directivo de la citada multinacional: “Es lo más barato que uno puede imaginarse -escribía en un correo electrónico- y nos va a proporcionar un buen montón de dólares”. La oficina londinense de la empresa confiaba en obtener unos beneficios de 7 millones de dólares por cada cargamento procesado. Pero para esto era preciso convertir el producto, al que en los mensajes se aludía como “mierda”, en algo vendible. Se decidió emplear sosa cáustica para eliminar las impurezas sulfurosas. Ese tratamiento tuvo lugar a bordo de un petrolero fondeado en aguas de Gibraltar, entre abril y junio del 2006, donde se mezcló el producto adquirido en México con sosa cáustica y un catalizador. Pero ahí empezaron los problemas, porque como subproducto se obtenía un hediondo y peligroso desecho tóxico del que era preciso deshacerse. Los correos electrónicos prueban que los directivos de la empresa sabían lo que estaban haciendo: “Esta operación está prohibida en la Unión Europea, en Estados Unidos y en Singapur”, así como en otros muchos países “a causa de la peligrosa naturaleza de los residuos”. La empresa calificó a esos residuos de “agua sucia” y afirmó que eran como la mezcla de agua y petróleo obtenida cuando un petrolero lava sus tanques. El buque fue rechazado por una compañía de Rotterdam, especializada en la eliminación de residuos tóxicos, que no tragó la mentira y exigía el pago de una elevadísima tarifa para procesar ese tipo de residuos. Se abrió un proceso judicial en Holanda contra la multinacional. Por último, el buque puso proa a Costa de Marfil, donde la carga fue trasvasada a los camiones cisterna de una compañía nativa que se prestó a la operación a precios irrisorios. Entonces se inició la terrible catástrofe medioambiental, pues los peligrosos residuos tóxicos fueron arrojados, sin más contemplaciones, en quince vertederos de los alrededores de Abiyán, la capital del país. Durante 2006, los hospitales de la ciudad no dieron abasto; miles de personas tuvieron que ser atendidas, y al menos doce murieron a causa de los elevados niveles de anhídrido sulfuroso. Los productos desprendidos por los residuos produjeron quemaduras, náuseas, diarreas, pérdidas de conciencia y muerte entre quienes entraron en contacto con ellos. La multinacional, sin aceptar responsabilidad alguna, indemnizó a las familias de los fallecidos en 2007 y contribuyó a la limpieza de lo contaminado. El empresario marfileño que esparció los residuos fue condenado en su país a 20 años de prisión; es el único encarcelado. El resto de la trama permanece a salvo, dada su condición de compañía multinacional asentada a la vez en todas partes y en ninguna. Cada una de las víctimas recibirá 1.600 dólares y... ¡aquí no ha pasado nada! Al fin y al cabo, con ese dinero serán felices esos “miserables subsaharianos”, capaces de vivir con menos de un par de dólares al día. El viejo cóctel de aristocracia sin escrúpulos, dinero fácil y capitalismo global (antes, “colonial”) parece seguir haciendo de las suyas ya entrado el siglo XXI. Fuente http://www.argenpress.info/2009/10/de-la-codicia-al-homicidio.html

El New York times en su edición del 28 de octubre ha confirmado que Ahmed Wali Karzai, hermano del increíblemente corrupto presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y cabecilla importante de los traficantes de droga del país productor de la mayor parte del opio que circula en el mundo, ha estado durante ocho años en la nómina (empleado) de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense. Ahmed Wali Karzai hermano del presidente, empleado del mes de la CIA Este es el link en el New York Times http://www.nytimes.com/2009/10/28/world/asia/28intel.html?_r=1&scp=6&sq=dexter%20filkins&st=cse Y el siguiente excelente artículo de Dave Lindfordd vale la pena de ser leído para poner todo en su contexto (los resaltados son míos) Dave Lindorff es reportero y columnista residente en Philadelphia. Su último libro es The Case for Impeachment (St. Martin’s Press, 2006). Su correo electrónico es: dlindorff@mindspring.com Por deferencia de la CIA Otra avalancha de droga La próxima vez que vea a un drogadicto tirado en una acera del centro de su ciudad más cercana o que lea que alguien murió de una sobredosis de heroína, imagínese junto a él o ella un gran anuncio publicitario que diga: “Los dólares de sus impuestos federales funcionan.” Demos la enhorabuena al New York Times y a los periodistas Dexter Filkins, Mark Mazzetti y James Risen por su artículo de primera página de hoy en el que informan de que Ahmed Wali Karzai, hermano del increíblemente corrupto presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y cabecilla importante de los traficantes de droga del país productor de la mayor parte del opio que circula en el mundo, ha estado durante ocho años en la nómina de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense. En realidad el artículo carece de suficiente perspectiva histórica (volveré sobre esto) y permite entrever las tijeras de los altos responsables del diario, en particular por el tono extremadamente cauto (me encantó el tercer párrafo, que dice: “Los vínculos financieros y la estrecha relación de trabajo de la CIA con Karzai plantean importantes interrogantes sobre la estrategia de guerra de Estados Unidos, actualmente en revisión en la Casa Blanca.” Qué tontería; lo que debería plantear interrogantes es la razón de nuestra presencia en Afganistán, o qué miembro de la CIA debería ir a la cárcel, o cómo puede explicar todo esto el gobierno tras los más de 1.000 soldados y marines muertos supuestamente por ayudar a construir un nuevo Afganistán). Sin embargo, el periódico que contribuyó a llevarnos alegremente a la estúpida y criminal invasión de Iraq en 2003 y que impidió que un periodista como Risen publicase su artículo de denuncia de la masiva operación de espionaje electrónico llevada a cabo ilegalmente por la National Security Agency del gobierno Bush-Cheney hasta después de la elección presidencial de 2004, esta vez ha abierto sus páginas a una exposición crítica importante, e incluso, apropiadamente, ha incluido una entradilla en el artículo de primera página en la que indicaba que octubre ha sido el mes más mortal para las tropas de EE.UU. en Afganistán. Lo que el artículo no menciona en absoluto es que estamos aquí ante un patrón histórico claro. Durante la Guerra de Vietnam, la CIA y su aerolínea camuflada Air America estuvieron metidas hasta el cuello en el comercio de heroína del sudeste asiático. En ese momento, era el sudeste asiático, no Afganistán, el principal productor y exportador de opio, sobre todo a EE.UU., donde hubo una epidemia de heroína. Una década más tarde, en los años 80, durante la administración Reagan, el desaparecido periodista de investigación Gary Webb documentó brillantemente, primero de una serie de artículos titulada Dark Alliance, publicada en el diario San José Mercury, y más tarde en un libro con este mismo nombre, la estrecha participación de la CIA en el desarrollo y el contrabando de cocaína hacia EE.UU., que sufrió una epidemia de crack que sigue destruyendo aún hoy las comunidades afroamericanas y otras comunidades pobres en todo el país. (El papel del New York Times en esta historia fue sórdido –al igual que el del Washington Post y Los Angeles Times– al publicar noticias despreciables sobre Webb que destrozaron su trabajo y su carrera, y en última instancia, lo llevaron al suicidio, aunque los hechos que reveló han resultado ser ciertos. Para conocer esta historia en su totalidad, léase Whiteout: the CIA, Drugs and the Press, de Alex Cockburn y Jeffrey St. Clair.) En aquella ocasión, Webb reveló que la CIA estaba utilizando la droga para financiar el flujo de armas que luego transportaba en sus propios aviones y entregaba a la contra nicaragüense con el fin de derribar el gobierno sandinista de Nicaragua, en un momento en el Congreso había prohibido a EE.UU. apoyar a la contra. Y ahora tenemos Afganistán, que antes fue un remanso tranquilo con poca conexión con las drogas (los talibanes, antes de su derrocamiento por fuerzas de EE.UU. en 2001, habían prácticamente eliminado la producción de opio, según informaciones de la ONU), pero que ahora es responsable de hasta el 80 por ciento de la producción de opio del mundo. Y esto sucede en unos momentos en que EE.UU. financia y dirige el país con un ejército de ocupación que, junto con las fuerzas del gobierno afgano que controla, supera los talibanes en una proporción de 12 a 1, según un reciente artículo de Associated Press (1). La verdadera historia aquí es que cuando EE.UU. llega, el tráfico de drogas viene a continuación, y el papel principal en el desarrollo y fomento del comercio de estupefacientes aparentemente lo desempeña la CIA. Los dólares de sus impuestos funcionan La cuestión aquí no debería ser cuántos soldados estadounidenses más deben enviarse a Afganistán. Ni siquiera debería ser si EE.UU. deben subir la puesta o reducir su presencia en función de un objetivo más limitado de la caza de terroristas. La cuestión debería ser lo rápido que EE.UU. puede sacar sus tropas de Afganistán, lo pronto que el Congreso puede iniciar sus audiencias sobre corrupción y tráfico de drogas a cargo de la CIA, y lo pronto que la oficina del Fiscal General puede establecer un jurado de acusación que investigue el tráfico de drogas que lleva a cabo la Agencia. Los estadounidenses que durante años han apoyado una estúpida, chapucera e ineficaz “guerra contra las drogas” en este país, y que apoyan sin reflexión alguna la política de “tolerancia cero” hacia las drogas en las escuelas y en el trabajo, deberían exigir una política de “tolerancia cero” para con los traficantes de drogas en el gobierno y la política exterior, entre otros la CIA. Durante años se nos ha contado el cuento de que los talibanes se financian con sus impuestos a los cultivadores de opio. Esto puede ser cierto en parte, pero recientemente hemos descubierto que no es la verdadera historia. Los talibanes, se ha sabido, han sido fuertemente subvencionados con dinero de protección que les pagan las organizaciones de ayuda civil, entre ellas los programas financiados por el gobierno estadounidense, e incluso, al parecer, por las fuerzas militares de algunos de sus aliados de la OTAN (hay actualmente un escándalo en Italia en relación con tales pagos por las fuerzas italianas). Pero, al margen de este asunto, la industria del opio está lejos de ser controlada por los talibanes. En cambio, en gran medida está controlada por los mismos señores de la guerra con que EE.UU. se ha aliado, y, según informa ahora el New York Times, por el propio hermano del presidente, Ahmed Wali Karzai. Filkins, Mazzetti y Risen nos cuentan también que Karzai fue un factor clave en la fabricación de cientos de miles de votos fraudulentos en el robo electoral perpetrado por su hermano, Hamid Karzai, este mismo año. Nada se dice sobre si la CIA pudiera haber desempeñado también un papel en este fraude. En un país donde encontrar imprentas es sin duda difícil, y donde el transporte de fajos de votos falsificados implica bastante riesgo, cabría preguntarse si una agencia como la CIA, que dispone de acceso a las máquinas impresoras y los helicópteros puede haber tenido algo que ver en el mantenimiento en el poder de sus hombres de Kabul. Seguro que se trata de una pura especulación de mi parte, pero cuando uno se entera de que la agencia oficial de espionaje de Estados Unidos ha mantenido en nómina no sólo a Karzai sino también a otros muchos impresentables señores de la guerra afganos, dicha especulación resulta natural. La actitud real de la CIA se ilustra mejor con una cita anónima, recogida en el artículo de Filkins, Mazzetti y Risen, de un “ex funcionario de la CIA con experiencia en Afganistán”, que explica el respaldo de la Agencia a Karzai: “Prácticamente todas las figuras importantes de Afganistán han tenido que ver con el narcotráfico. Si ustedes buscan a la Madre Teresa, no vive en Afganistán.” “El fin justifica los medios” es sin duda el lema de la política exterior y la política militar de Estados Unidos. El artículo del Times que descubre el vínculo de la CIA con el gran traficante de drogas que es el hermano del presidente de Afganistán debería ser la gota que colme el vaso para los estadounidenses. La “guerra necesaria” del presidente Obama en Afganistán no es sino una broma de mal gusto. El opio, y la heroína derivada, que está inundando Europa y América gracias al apoyo activo de la CIA a esta industria y sus propietarios en Afganistán está haciendo un daño mucho más grave a nuestras sociedades que el que ningún terrorista de turbante armado de un chaleco cargado de explosivos podría esperar infligir. Hay que poner fin a la guerra de Afganistán inmediatamente Y que comience el juicio contra los traficantes de drogas del gobierno de Estados Unidos. Una nota sobre el senador John Kerry, demócrata por Massachusetts. Este senador y ex candidato a la presidencia, que ha ido a Afganistán para presionar, en nombre del gobierno de Obama, a su “buen amigo”, el presidente Hamid Karzai, para que aceptase realizar una segunda vuelta electoral tras el robo de la primera, ha tenido en todo esto un papel vergonzoso. Una vez, llevado por los principios que demostró tener cuando denunció, como veterano, la Guerra de Vietnam, Kerry presidió las audiencias sobre la operación de la CIA de trueque de cocaína por armas en América Central. Ahora, en este viaje, se ha dejado ver dando abrazos a los traficantes de drogas vinculados a la CIA. Fuente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=94249
Muy buen comentario de Daniel Cabadon de Argenpress, analizando las supuestas características progresistas del gobierno de los Kirchner Volver al fondo El ministro de economía, Amado Boudou, recorre aceleradamente el camino que lo lleva al llamado “financiamiento internacional”, que en pocas palabras, no significa otra cosa que la vuelta al FMI. Para esto, ha entrado fervientemente en una política de gestos de buena voluntad hacia los organismos internacionales, que empezó por reuniones reservadas con los capitostes del fondo y que continúo con un canje de bonos que el “mercado”, ahora exultantemente kirchnerista, aplaude a rabiar ya que da garantías de que el país no caiga en default (cesación de pagos), por lo menos por este año. Boudou da una muestra de generosidad sin límites a los bonistas, al incrementar los intereses y las compensaciones por todo el capital paralizado durante el tiempo en que el Indec mentía sobre los índices inflacionarios. El acercamiento desembozado del kirchnerismo a los “buitres” con respecto a la deuda externa, implica un cambio de política y una rendición ante los hechos. Toda la perorata de las negociaciones “dignas que confrontan con los fondos buitres” se fue por el caño y se inaugura el tiempo de las nuevas relaciones carnales, esta vez, “nac & pop”. El “mercado” acabó por creerle a Cristina que los títulos se pagarán a rajatabla y que la Argentina honrará sus compromisos externos, empezando por pagarle al Club de París. Dos simples hechos, marcan lo que para el kirchnerismo es la profundización del modelo surgido como mandato de las elecciones de junio: el primero es que los Kirchner se han vuelto soldados disciplinados de las políticas de Obama (la cumbre del Unasur es una muestra más que evidente) porque su primera y única preocupación está en la conservación de la gobernabilidad; la segunda, es la visión de una oposición patética, que no está en condiciones de unificar una política coherente de vista a la crisis que se abre y que da pocas garantías para el mantenimiento de un buen clima de negocios. El kirchnerismo puede ser un caos, pero lo será siempre en menor grado que el que rodea a la oposición que lo enfrenta. Finalmente Kirchner tuvo su plebiscito y el capital internacional voto por él. Las recetas que exige el fondo son las convencionales: ajustes de gastos sociales, inflación contenida vía “enfriamiento de la economía”, superávit fiscal vía una mayor presión impositiva y tarifazos, congelamiento de salarios. Medidas todas antipopulares, pero que intentan resolver la crisis de financiamiento capitalista descargando el mayor impacto sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo. Junio, surgió como respuesta a esta crisis, se sabía que estas medidas debían ser aplicadas antes de fin de año y se necesitaba un proceso electoral que las avale, por eso se adelantaron las elecciones. El problema estaba en ver quien las aplicaba, si un gobierno desgastado ante los ojos de la opinión pública o una oposición renovada a partir de hacerse con las banderas derechistas que dejaron un año de presión sojera. La oposición superó la prueba de los votos, pero de ninguna manera pudo superar los aspectos prácticos que la consolidarán como una fuerza política confiable frente a la decadencia kirchnerista, por eso el imperialismo opto “por el malo conocido” y el matrimonio presidencial recuperó la ofensiva política. Binario y sincrético, la etapa del progresismo El umbral de expectativa de los seguidores “progresistas” a las políticas del gobierno es cada vez más bajo. El problema con estos sectores es que están inundados de una ideología posibilista y de un oportunismo sin límites. Toda la complejidad de la doctrina centroizquierdista se resume en el desarrollo de la consigna de “es lo que hay”, que lleva la marca de la resignación y la impotencia de una centroizquierda timorata y quebrada, cuyo ánimo predominante es la integración al Estado. “Las cosas no son lo mejor, ni siquiera son buenas, pero son las posibles”. Esto habilita cualquier tipo de estafa y contrabando “apoyando lo que está bien y criticando lo que está mal”. Frente a las iniciativas oficialistas, la mayor parte de los referentes denominados kirchneristas críticos, no hacen otra cosa que subordinarse acríticamente a los caprichos del poder; es decir, sin tener en cuenta la orientación general que toman las políticas del gobierno tanto en el plano interno como en el externo. La insistencia de que “a la izquierda de Kirchner y Cristina no hay nada” actúa como tesis que termina por justificar esta subordinación. El pensamiento centroizquierdista, perdido de toda complejidad intelectual por sus agachadas oportunistas ante el oficialismo, se vuelve binario, esto es, se resuelve entre dos términos: Kirchner o la derecha; democracia o golpe; ley de medios o Clarín; Cristina o el campo y así sucesivamente. Poco importa que todos los días aparezcan elementos que esclarecen sobre la orientación proimperialista de su gobierno y que inclusive las “grandes contradicciones” como las llaman, sean una manifestación ostensible de esta política antipopular; la centroizquierda crítica encontrara siempre algún elemento del cual colgarse, para ver en el kirchnerismo “la representación más sabia del progresismo argentino”. Ahora han encontrado ese elemento en la “antimonopólica ley de medios”, que ampliará la posibilidad de expresión de las telefónicas y otros grupos vinculados al kirchnerismo. La paradoja del centro izquierda es tan brutal que estos defensores de la “libertad de expresión” son capaces de censurar y de tildar de derecha todo otro razonamiento que se muestre independiente en el enfrentamiento entre Clarín y Telecom. ¿Qué dirán ahora, estos acérrimos defensores del progresismo antioligárquico oficialista, cuando sale a la luz que el gobierno engordo con un subsidio de 10 millones de pesos a lo propietarios de un feed lot de Carlos Casares? ¿Qué dirán ahora, los que se dicen defensores de los pibes del conurbano, cuando Daniel Scioli saca una ley provincial que permite a la policía brava bonaerense la “retención de jóvenes sospechosos de haber tomado alcohol” sin que hayan cometido ningún otro delito? ¿Cómo actuarán para defender los derechos del consumidor, cuando el gobierno se apresta a asentar un golpe mortal a los salarios congelados incrementando las tarifas, al servicio del acuerdo con el fondo? Posiblemente, como siempre, seguirán defendiendo la libertad de expresión para no decir nada. Pero el pensamiento centroizquierdista tiene otra característica, es sincrético, en el sentido de hacer confluir posturas enfrentadas en una sola razón. Las políticas represivas del gobierno se resuelven para estos sectores detrás del velo del “progresismo” y de las diferencias de métodos con los trabajadores que luchan; aunque las balas de goma penetren la piel y la percutan provocando un ardor amargo, entre los trabajadores despedidos de Kraft-Terrabusi, los piqueteros de Caleta Olivia, los municipales cordobeses y jujeños, esto no altera el supuesto carácter progre que la centroizquierda le adjudica al oficialismo. La apelación al recurso represivo por parte del poder kirchneristas, debería desmentir de inmediato los argumentos de estos “demócratas”, pero parece que a ellos sí, las balas no les entran. Es un nivel de integración repugnante a las políticas del Estado. Apoyar la lucha o abandonarla por diferir con los métodos Las supuestas diferencias de métodos con las protestas populares, no deberían, bajo ninguna circunstancia, servir de justificativo para la represión entre aquellos que se denominan integrantes del campo popular. Rodolfo Daer, secretario general del gremio de la alimentación, declaró frente a la represión en la fábrica Terrabusi, que él tampoco “compartía los métodos” con los que los trabajadores luchan por la reincorporación a sus puestos de trabajo y con esto justificó no acercarse a la fábrica en conflicto. En realidad, Daer comparte los métodos de la patronal yanqui en contra de los trabajadores y espera su derrota en la lucha, para seguir adelante con los negociados con los empresarios de Kraft-Terrabusi. ¿Que diferencia a la centroizquierda prokirchnerista del gordo Rodolfo Daer? ¿Acaso la represión por parte de la infantería a obreros desarmados no sirve para cambiar la caracterización de un gobierno? El kirchnerismo esta enfrascado en una lucha intermonopólica donde ha tomado partido por las telefónicas; de conjunto la centroizquierda ha salido a saludar esta iniciativa considerando que los rasgos progresistas, con los que insisten en investir al kirchnerismo se vuelven tangibles en la lucha contra Clarín. “Ahí está vieron… este es un verdadero gobierno popular al que no nos cansaremos de apoyar”. Mientras tanto, otro monopolio desconoce las medidas de conciliación obligatoria y reprime con las fuerzas estatales a los trabajadores que luchan para defender su organización gremial y esto no aparece como prioridad en la agenda progre. Progre… no progre Ni la ley de medios ni Terrabusi, son un bocado dulce para la centroizquierda argentina. La primera, los muestra como censores sistemáticos a las opiniones que enfrenten a los monopolios en pugna, terminando objetivamente por defender los intereses de las telefónicas. La segunda, como defensores de un gobierno que se sostiene en las herramientas represivas en contra de la lucha popular. La multinacional Kraft-Terrabusi, ha desconocido la legislación laboral argentina al no respetar la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo. El gobierno kirchnerista ha mandado las tropas a reprimir a los trabajadores, no a los empresarios ilegales. Otro gesto de buena voluntad para los acuerdos con el fondo. Mientras tanto, los referentes de la centroizquierda argentina siguen deshojando la margarita del “es progre… no es progre” de un gobierno abiertamente inclinado hacia la derecha. Fuente http://www.argenpress.info/2009/09/el-fmi-y-terrabusi-kraft-un-bocado.html