iamthewalrus
Usuario (Argentina)
Botafogo vs Viejas Locas: las contradicciones de un blusero reaccionario Llegué contento a casa a las cuatro de la mañana después de haber escuchado a una banda increíble, pero todo mi estado de fervor musical se vino abajo al leer toda una serie de imbecilidades que provocó que me quedara escribiendo hasta las seis. Son tantas las cosas que tengo en la cabeza que no se por dónde empezar. Siento bronca y siento lástima al mismo tiempo. Tengo ganas decirle toda una serie de cosas al autor de todas esas cosas y el hecho de no poder hacerlo me genera una impotencia importante. He tenido “cruces” con otras figuras del espectáculo desde el comienzo de este sitio, pero ninguno me duele tanto como éste. Porque acá se está hablando de un tema que me es demasiado cercano, y se están diciendo muchas pavadas al respecto. En resumen: Botafogo (guitarrista y cantante de blues argentino) salió a emitir un comunicado echándole la culpa a Viejas Locas por la violencia del recital de la semana pasada. Lo hace con chicanas, atacando al “sistema” que permite que figuras como Viejas Locas estén dónde estén. Aquí tienen la carta completa: http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1202123 De momento no tengo otro arma que el resaltar todas las incoherencias en el discurso del músico, un discurso que desde el vamos se impide analizar como otra cosa que no sea autoritario y reaccionario. Primero y principal, Botafogo escribe “declaro responsables y culpables de la muerte de ciento noventa y ocho personas en Cromagnon y del cráneo destrozado de Rubén en Vélez, a las empresas discográficas, medios gráficos, radiales y televisivos, managers y representantes, que dieron difusión a grupos de mierda integrados por pseudo músicos horribles e hijos de puta que desde sus canciones y sus escenarios hablan de que está todo bien con el descontrol, la autodestrucción con la “merca”, el “paco”, el alcohol, los psicofármacos.”. Pasando por alto el hecho de pensar por qué el se hace cargo de “declarar responsable” a alguien, me interesa poner en claro que todo el argumento en contra de la prensa y la industria de la música es una mera retórica para disimular con un discurso más progre el hecho de atacar a una banda de música. No me gusta Viejas Locas, ni Intoxicados, ni Callejeros. Dudo que pueda reproducir algo más que una par de frases de alguna de sus canciones así que voy a dar por cierto que hablan que “está todo bien con el descontrol (…) la merca, el paco, el alcohol y los psicofármacos”. Pero ¿cuál es el problema con eso? No es mi intención (o por lo menos en este texto) ir en pos de la apología, sino que mi punto central pasa por no olvidarme que la historia del rock es la historia del “descontrol y la merca”. Odio el discurso de atacar a las bandas de ahora olvidando que las bandas mas geniales de la historia tomaron a estos como temas recurrentes. ¿Hace falta dar ejemplos? Si atacamos al Pity Alvarez seamos coherentes y ataquemos a Lennon y a McCartney, a Eric Clapto, a Jimi Hendrix, o a Jim Morrison, o a Lou Reed, o a Johnny Cash, o al Sr. Norberto “Pappo” Napolitano inclusive. ¿Qué carajo tiene de diferencia Pappo con Viejas Locas? Pappo tocaba mejor la guitarra, si. ¿y? Por más totemizado que esté y por más que lo respete, Pappo era un tipo reaccionario, intolerante con cualquier tipo de música que no sea la que tocara él y que cantaba un tema que se llama “Fiesta Cervezal”. No es exactamente un “ejemplo” para los adolescentes. Y está perfecto que no lo sea. Porque el rock surge como algo que les gusta a los jóvenes y a los viejos no. El rock es en sí una música mediocre, mundana y estúpida, y lo banco a muerte. El rock es sexo, y drogas, y alcohol, y libertad. Es machista y misógino. Es rebelde, es ruido. Y es muchas cosas más. Ponerlo en el pedestal de la intelectualidad es una contradicción importante, producto de la mente en vías de clausura de aquellos que se están olvidando que fueron jóvenes en algún momento. O que se olvidaron del todo. Es terrible cómo la sociedad condena a la adolescencia hoy en día, bajo el discurso de reivindicación del pasado, y no parece recordar que en los 50s las pandillas de jóvenes se mataban con sevillanas, y en los 60s con ácido y sexo sin protección, y en los 70s con éxtasis y cocaína (y en los 80s con U2). Es ingenuo no recordarlo, ingenuo y obtuso. Y peor es poner en un pedestal un imaginario erróneamente construido para atacar la expresión cultural de hoy en día. Lo mismo que piensa hoy Botafogo del rock lo pensaban los padres de los hijos que escuchaban a los Stones, y a Elvis, y a Muddy Waters y a Robert Johnson. Y es lo mismo lo piensa hoy demasiada gente que critica al Blues como un género menor, cuadrado, básico, “pura bosta”. El rol del “intelectual bluesero” es el lugar más pelotudo en el que este tipo se puede poner. Igual, creo que el problema no es que Botafogo esté aburguesado. En realidad es víctima de un síndrome del aburguesamiento del blues en general, que tiende a perder de vista el origen popular de dicha música. No planteo que todo género musical vinculado a los sectores subalternos implique apología del consumo de drogas o alcohol, o de una vida en excesos, pero el blues justamente ES ESO. El blues nace con letras que reivindicaban los efectos del whisky barato y justificaban la violencia de género. No necesitás agarrar un libro de historia para enterarte, necesitás agarrar cualquier disco o meterte a cualquier página de Internet que tenga un par de letras de temas de Robert Johnson o Son House para ver como cantaban cosas como que si su mujer no volvía rápido para la casa la iban a cagar a tiros. ¿Y está mal eso? Hoy diríamos que sí, pero la sociedad del sur norteamericano de la década del 30 era diferente, y en ella se gestó uno de los géneros populares más importantes del siglo. Un género que los pseudo intelectuales de hoy en día (de hace varios años también) atacan por considerar que son solo 3 acordes. Un género violento, que tematizó violaciones y asesinatos, y sexo desenfrenado, y almas en pena, y suicidios, e hígados destrozados por el alcohol. ¿Cuánta diferencia hay con hacer apología del paco hoy en día? No se puede ser tan hipócrita de atacar indiscriminadamente sin saber dónde está parado uno. No se puede ser tan ignorante como para acusar a los músicos, cuando fue un policía el que le reventó el cráneo a un pobre flaco. Y todo suena peor aún cuando se muestra tanto remordimiento porque a las bandas jóvenes les dan difusión y a mi no. Botafogo está buscando prensa, y le está sirviendo porque por lo menos yo leí su carta abierta recién en la web y sino me hubiera ido a acostar si recordar que se había cambiado el nombre a Don Vilanova. Hace poco recordaba como en mi adolescencia celebraba la frase de Pete Townshend “espero morirme antes de ser viejo” en el himno proto-punk de The Who “My Generation”. Recuerdo esa época con nostalgia, principalmente por repensar mi ingenuidad al cantar a los gritos esa estrofa. Lástima que de vez en cuando aparecen este tipo de inútiles que me hacen sentir que quizás, cuando tenía 16 años, no estaba tan equivocado. Fuente: http://grupomuu.com.ar Spread the word

Hoy me voy a crear un par de enemigos. El panorama fue oscuro desde un principio, la tormenta que sacudiría la noche de Buenos Aires ya se avecinaba entrada la tarde, y toda persona a la que trataba de convencer para que nos acompañe a mí y al Pedro a un club de comedia me preguntaba irónicamente lo mismo: “stand up argentino?” “Sí” contestaba yo, y proseguía a mentir descaradamente: “pero no puede ser tan malo, no?”. En realidad yo era portador de los mismos prejuicios de aquellos menos ingenuos que rehusaban la oferta, pero vamos, cuando algo es verdad no creo que se pueda tildar de prejuicio. La única vez que recuerdo haberme reído en con monologuistas argentinos (excluyendo a Tato y a Pinti, que juegan en otra categoría) fue una noche en la bar de la FM Palermo, cuando los dichosos humoristas por poco se agarran a trompadas con los miembros de una banda tributo a Led Zeppelin que había hecho un set acústico previo. El cantante de la banda estaba medio tomado y empezó a bardear al que estaba detrás del micrófono. El comediante (odio como suena esa palabra en castellano, pero la prefiero a “cómico” ya que por lo menos no se anticipa falsamente a los resultados) empezó a chicanearlo y el músico se calentó. La escena fue maravillosa. Sumamente divertida. Y, definitivamente, no por los chistes. Yo estaba de parte de Robert Plant. De todas formas proseguí con mis intentos: “pero no puede ser tan malo, no?” Sí, podía. Llegamos empapados y cercanas las 23 al Bululú un Club de Comedia en un subsuelo de Rivadavia, y nos retiramos unas tres horas después luego de haber sonreído como mucho unas cuatro veces. En ese breve períodos pasaron por el escenario personajes como “Super Obelo” un superhéroe argentino (peor chiste: “el Ford K es el auto oficialista) “El Nerd” (peor chiste: en la lista de todas las cosas que mira por internet empieza a hablar de la pornografía y termina incluyendo la pedofilia – epic wtf!), un barrabrava que se psicoanalizaba (peor chiste: “homosexualidad reprimida puta, salí de acá”), una nena cheta (“fucking esclavo, le digo a los negros de mierda” o “soy anoréxica-bulímica, cago y meo por la boca”) y diferentes monólogos en torno a las fiestas de casamiento, o a como un tipo flaco le afanaron el culo y tiene miedo de que se lo estén rompiendo en algún lado. También hicieron el chiste del helado de concha. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=617S-m65jgA La cuestión es que pese a la mediocridad de todos aquellos que se presentaron esa noche (un total de 7 “humoristas”, uno peor que el otro) no termino de entender como Argentina no se termina de dar por vencida y deja de tratar de copiar un tipo de humor que no le es propio. El Stand Up argentino me resulta un intento aún más infructuoso que la sit-com nacional. Y lo que más me jode es que los gerentes de programación de Telefé se dieron cuenta que la sit-com no funcionaba más y dejaron de importarla, y supuestamente los gerentes de programación son los que hacen las cosas mal, y que no tienen idea de lo que en realidad le gusta al público, y la gente del “under” si. Supuestamente los estereotipos gastados deberían aparecer por televisión y no en el lugar que debería estar renovando las categorías. Pero entonces te encontrás con que aparece una “rubia cheta” que ya se terminó de gastar en Ricos Y Mocosos y no podes creer que haya tipos todavía menos creativos que Pachu y Pablo. O aparece el “Nerd” (una mezcla del Profesor Lambetain y Godinez, del Chavo) gritando “uhhh, ¿saben para qué uso la computadora? ¡Para jugar a los jueguitos!”. Te equivocaste flaco. Y no lo digo (como me acusó mi colega) porque me sentí tocado (yo reivindico mi ñoñez y no tengo problemas en burlarme de ella), lo digo porque me indigna ver el abuso de cosas que estaban bien en los ochenta pero que hoy se quedaron en el tiempo. No puedo terminar de entender como todos estos pibes que hacen comedia a la gorra no se den cuenta que no son graciosos, y no son creativos, por lo menos para este tipo de género. Lo único que me consuela es que, a diferencia de los norteamericanos, no tenemos una televisión dependiente del semillero del stand up, sino estaríamos definitivamente en pelotas. Fuente: http://grupomuu.com.ar
Mierda. Acabo de abrir el Word y todavía no lo puedo creer. Hace como más de un mes que no se me cae una idea, nada de nada, ni para escribir un mail (aprovecho para pedirle disculpas a la gente a la que le debo mails, si sobrevivo a este arranque narrativo todos serán correspondientemente correspondidos) y por más que intenté por todos los medios posibles (desde ponerle cinta a mi vieja Smith Corona hasta testear diferentes tipos de estupefacientes) no hubo caso hasta ahora. La cuestión es que pese a todas las cartas amenazadoras, algunas con harina tratando de pasar como ántrax, que llovieron a causa del incidente Stand-Up, me animo nuevamente a agarra esta metáfora digital de pluma patentada por Microsoft pensando si me van a volver a reputear por el par de cosas que van a proseguir a estos párrafos. Antes de comenzar al tema que aprovecho el recurso de esta categoría que acá llamamos editorial para hacer un descargo sobre la polémica que despertó mi último artículo y que puede llegar a despertar este. Con toda honestidad: lo políticamente correcto me rompe las pelotas. Y no lo digo para hacerme el periodista progre y arriesgado que mira CQC, o para hacerme el periodista de opinión facho que busca atraer a la opinión pública resguardándose en el “sentido común” (como el que le ganó el juicio al de CQC). Lo digo porque gente que me dijo que estaba de acuerdo conmigo me dijo que no tendría que haber escrito lo que escribí, porque “queda mal”, porque “ofendí” a varias personas, porque “generalicé”. Y también lo digo porque es pertinente para el tema que voy a tratar en unos párrafos (tema en el cual puedo llegar a tratar a algunos como “idiotas útiles”, pero no se ofendan, please). El tema es que, no es por hacerme el groso, pero si pienso algo lo escribo y me parece perfecto y valoro a sobremanera que si alguien no está de acuerdo o si piensa que estoy equivocado, me conteste. Así tuve intercambios de ideas muy valiosos, pero también vinieron a decirme fachista, censor y anglófilo porque pienso que los argentinos no tenemos un determinado sentido del humor. Y lo de anglófilo lo acepto a muerte (aunque me hubiera gustado que me digan vendepatria, siempre quise que me digan vendepatria) pero con lo de fachista… dejémonos de joder. Entiendo que muchos no estén de acuerdo con lo que se escribe en este blog. Lo que no entiendo es por qué se enojan. Al fin y al cabo soy sólo otro gil más que tiene un blog en internet, y como no respondo a ningún interés económico determinante (nos sponsorea el Señor de los Vinos, pero tenemos plena libertad creativa) no me queda otra cosa que mi capacidad para decidir si estoy “capacitado” para opinar sobre un tema. Y la cuestión de la subjetividad es clave, y es una de las cosas que más valoré en cuando empecé este proyecto. No porque crea que nosotros somos subjetivos y el resto no, sino porque resalto la puesta en claro de esa condición, cuando la tradición en el periodismo es ocultarla y hacer pasar lo que se escribe como una verdad absoluta. Pero bueno, el hecho de decir que los que hacen Stand Up no son graciosos desató la dicha catarata de reprobaciones, cuando el hecho de escribir que Rolando Hanglin es un pelotudo provocó una respuesta de tono completamente opuesto. Y ambos artículos fueron pensados desde con el mismo criterio. Aunque es verdad que para mi generación es más políticamente correcta y menos provocadora la segunda declaración Hecho el descargo, voy a lo que me compete. Empiezo por citar un artículo escrito por el Pedro en agosto del año pasado: “Creo que hay situaciones que exigen nuestro respeto, no un click. No puede costarnos lo mismo “darle un toque a alguien en Facebook” (…) que luchar por la cura a la hambruna en África” Más allá de usar esta cita como un intento para que mi colega se hunda conmigo (al fin y al cabo, él fue el que mandó la carta con harina) la intención es reabrir un debate a causa de lo que está pasando esta semana. Éste: La cuestión de base es cuán apropiada es la apropiación del Facebook como herramienta de “militancia” y qué y cuánto logramos quitando nuestra foto de perfil y dejando la silueta predeterminada de la red social. El mensaje que estos días acompaña esta iniciativa es: Yo sé que las visiones de las tecnologías que detonaron lo que se llama web 2.0 todavía son fruto de hojas y hojas de análisis. Hojas que escriben los apocalípticos y hojas que escriben los integrados. Yo generalmente prefiero tomar distancia de esa dicotomía pero hoy me siento más cercano a los primeros. Porque pese que hago uso y abuso del Caralibro no puedo dejar de pensar que es paradójico que se lo trate de vender como una red “social”, porque no puedo dejar de ver que potencia individualismos, y refuerza voyeurismos y exhibicionismos, y sirve para jugar al tetris y a jueguitos de la mafia o de matar dragones (aguante el Castle Age, soy nivel 124). Un poco por eso me acordaba del artículo del Pedro: estaba haciendo click en “pegarle al dragón de fuego” y por el mismo medio y canal me sugerían que homenajee a las víctimas del terrorismo de Estado. Víctimas que de una forma u otra fueron tales porque eran productores, de contenidos, de discursos, de música, de historias, de historietas, de ideas al fin y al cabo. Casi todo lo contrario de lo que hacemos nosotros haciéndonos fans de “The Big Bang Therory”, amigos de Luciano Castro o nos unimos al grupo “Si te gusta el durazno, bancate la pelusa”. El patético lema de “recuerden, no olviden” viene junto al “copien y peguen” de nuestra generación. No creamos, por lo menos en Facebook, consumimos y difundimos y en el medio de todo el popurrí de pavadas que nos entretiene mientras estamos conectados, nos creemos comprometidos. No niego que las posibilidades de difusión que nos trae Facebook crecen exponencialmente. Pero como que siento una distancia fuerte entre el “Hoy toca mi banda en Super Rock” y el “Todos por las víctimas del terremoto en Haití”. Una distancia que no es una cosa menor y que debe ser considerada. No quiero recaer en la demagogia “qué pensarían los militantes de los setenta”. Pero hay una punta de análisis que no puedo dejar de pensar como un poco perversa, porque se está utilizando como soporte para esta campaña a una empresa multinacional que ya es sospechada por vender información, y que tiene herramientas legales como para adueñarse de todo lo que publicamos. Y eso no me cuadra con el ideal setentista. Me podrán decir que esto no es perverso, sino que es una forma ideal de utilizar y resignificar un canal. Pero yo no puedo dejar de tener dudas. Y sé que soy un poco extremo. Ya de por si me da cosa pensar que el 24 de marzo es feriado. Porque pese a la mejor voluntad con que pudo haber sido concebida esa idea, hay algo particular que tienen los feriados y es que sirven para sellar el pasado como pasado, sellarlo como una página en el Santillana de primer año, y por lo menos creo sinceramente que esa no es la idea de las políticas públicas actuales con respecto a la dictadura. Pero sí, creo que el feriado puede llegar a ser contraproducente en algún sentido, como que todavía hay cosas que no sanaron, y demasiadas causas que siguen abiertas, y muchas más que se deberían abrir. No se, como que me da connotación de clausura que todavía no debería estar, lo podemos debatir después, volvamos al facebook. Varios saben que estudio Comunicación Social (si, si, estoy pelando la carta de intelectual, sepan disculparme), y uno de los primeros conceptos que nos tiran en los primeros años de la carrera como herramienta analítica es el del “efecto mosaico”, ese que se ve tan claro en todos los noticieros cuando en menos de cinco minutos te mostraron las imágenes de un asesinato, de la presidenta hablando y del alce que nació en Temaiken y se va a llamar Rodolfo. Todos pequeños mosaicos pegados que se pierden completamente cuando uno toma distancia, mosaicos de diferentes colores pero que cuando se ven desde lejos hacen parecer que el piso es marrón. El ejemplo tristemente se puede ilustrar con una version más power del la silueta del facebook: Es eso: quizás en un intento de un abordaje gestáltico de la situación alguien diseño esa imagen que me viene bien para explicar esto. Acá el todo no es la suma de las partes, acá el todo es una mancha negra, celeste y blanca. Y las fotos quedan anónimas. Imagínense un montaje del mismo tipo que trate de ilustrar los contenidos del facebook. Las páginas, los grupos, las fotos. La parte comprometida sería un sólo píxel. Me molesta la ingenuidad de los que se hacen fan de “No pongo TN ni para ver la hora” porque lo que se le debería estar criticando a TN y a Clarín es lo mismo que se le debería estar criticando a TODOS los medios de comunicación masivos: una lógica de funcionamiento, un modelo de comunicación mucho más perverso que el “Clarin miente” que pregonan los idiotas útiles. Y un modelo que nosotros ya tenemos asimilado y estamos reproduciendo alevosamente cuando mezclamos entre todas las giladas que ponemos y ponen en nuestros “muros”, un cuadradito en pos de la memoria. Un cuadradito en pos de la memoria justo abajo del “me compré una cabra en el Farmville”. Fuente: http://grupomuu.com.ar
Me atrasé unas semanas con la última entrega, pero aquí la tienen: la guitarra terminada, encordada y funcionando. Para los que no vinieron siguiendo la historia, recomiendo empezar desde la primer parte. Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4 Noveno ¿paso?: el barnizado Tuve muchas idas y vueltas con este asunto. Todo el mundo me recomendada una cosa diferente (barniz en normal, en aerosol, laca, etc.). En parte por mi impaciencia y en parte por recomendación del hombre de la pinturería a donde fui a comprar el barniz, la guitarra la dejé como estaba . Yo se la llevé a este tipo para que la viera y me recomendara que podía hacer y muy amablemente me dijo que no tenía sentido barnizar la guitarra porque el esmalte sintético ya de por sí es bastante resistente y tiene una buena terminación, y porque si la quiero proteger de rayones fuertes, ni el barniz me la va a salvar. Meditando sobre estas recomendaciones, y agregando el hecho de que me pareció muy confiable que el tipo básicamente me estaba diciendo que no le compre nada, decidí omitir este paso. Décimo paso: las perillas Las perillas que tenía mi guitarra eran bastante feas (negras y grises, aca abajo las pueden ver) y si o si tenia que cambiarlas. Opté por comprar 3 perillas estandar de stratocaster blanca que quedaban bastante bien, pero tenia una idea mejor rondando en mi cabeza. Perilla vieja Perillas nuevas (foto illustrativa, me olvide de sacarle una antes de retocarlas) Hice el primer experimento con una de las perillas viejas y quedó algo así. Como me pareció que tenía mucha onda, me decidí a hacerlo con las perillas nuevas. No me parecía usar tapitas de Quilmes porque no pegaban los colores, y porque es una cerveza peronista. Estaba entre dos opciones: Budweiser (cerveza redneck por excelencia) o Stella (que me convecía más porque tenía los mismos colores de las perillas). Me decidí por la segunda y voilá La Guitarra Terminada El 11 de Julio de 2008, día en que cumplí 25 años, concluí el proyecto. Conecté los micrófonos, le puse un encordado nuevo (D'Addarrio .010) y finalmente me dispuse a estrenar la flamante... Ta linda, no?. Yo quedé muy conforme, sobre todo porque no soy un tipo que se maneje bien con la pintura y ese tipo de cosas. Me parece que quedó bastante revaluada la viola. Tengo pensado continuarla, porque me quedaron cosas por hacer, como cambiarle el puente y los micrófonos, pero para eso voy a necesitar más presupuesto del que ahora dispongo. Lo otro que tengo pensado es redondearle un poco la punta al mástil, porque no me gusta tan aguda, pero ya veré. Por un tiempo la voy a disfurtar así porque hacia como 4 meses que no la tocaba y me tengo que poner al día. Voy a ver si para el fin de semana compilo un solo post con todas las entregas y le agrego unas fotos que me quedaron colgadas. También voy a tratar de agregarle más o menos cuanto gasté en cada cosa (recuerdo que alguno ya me lo preguntó y todavía no le respondi) así tienen una idea del presupuesto. Bueno, me despido por ahora. Agradezco a todos los que dejaron sus comentarios en estos 5 post, especialmente a mis amigos Sebazac, Robotnik y Fedaykin.
Empecé a armar este post a la tarde, aquí tienen las partes anteriores: Parte 1 Parte 2 Tercer paso: la limadura de aluminio Cuando realicé el trabajo de campo para investigar con qué me convenía pintar la viola, un ferretero me recomendó que para lograr el aspecto abrillantado que tenia la terminación original mezclara la pintura con limadura de aluminio: un polvo cuasi microscópico de color plateado. Yo esta extasiado con la idea, ya me sentía capacitado para tener mi propio programa de customización de guitarras en Utilísima Satelital. Hete aquí, que cuando me dispuse a preparar la mezcla para la primera capa de pintura, vierto una cantidad de la susodicha limadura en el recipiente y compruebo que no presentaba mucha diferencia con el aspecto original. Decidí ver que pasaba si usaba un poco más de limadura, y un poco más, y más. Aparentemente ese puto polvo no sirve para otra cosa que para teñir la pintura de gris. Y yo fui tan pelotudo como para no darme cuenta del notorio cambio de color en el esmalte hasta después de haber pasado la primera mano. Quedo muy muy prolijita, completamente lisa, brillosa, sin imperfecciones, pero GRIS! Cuarto paso: blanco ala Luego de esperar unos días que seque la frustada mano anterior, decidí dejar de lado el intento de la limadura de aluminio y pasé una mano de blanco puro. Cuando secó, de impaciente que soy le saqué toda la cinta de enmascarar (usando un cutter para cortar el borde de la pintura y que no se salte) para ver como estaba quedando la cosa, y la verdad que quedé satisfecho. Nuevamente el blanco Sin la cinta de enmascarar. Ta quedando linda, no? Detalle del perfil Perspectiva caballera Quinto paso: las estrellas Para el diseño de las estrellas decidí hacer un stencil a la inversa: la idea era recortar estrellas en contact, pegarlas en la pintura blanca, pintar todo de azul y luego despegar las estrellas así quedaba el blanco de fondo (Armé en word una hoja con estrellas (tipografía: wingdings) de diferentes tamaños, la imprimí y use la que quedaba mejor para pasarla al contact). Hice lo mismo con el borde blanco de la bandera pero en lugar de contact use nuevamente cinta de enmascarara, que pegué unos milímetros por sobre la X blanca La vida es un bricolagge Las estrellas ya pegadas sobre la guitarra, y el borde de la bandera cubierto. Todavía falta bastante, pero prometo que en el próximo post ya va a venir el color azul Ya pueden ver la anteúltima parte de esta historia ACA
![Enchulando mi guitarra [Parte 2]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
Si no la vieron, pueden pasar por la primera parte antes de revisar esta: LINK Elementos para el arriesgado proyecto. Hay que aclarar a todo aquel que no me conoce, que no me llevo para nada bien con la cuestión artística a nivel de dibujo, pintura, etc. Estudio Ciencias de la Comunicación, me gusta escribir, me llevo bastante bien con la música, pero desde preescolar que no agarro un pincel. Tengan en cuenta esto para valorar el trabajo final. Bueno, empecé a investigar en distintos lugares qué me convenía usar para pintar la guitarra y todo el mundo me decía algo diferente. Las principales posibilidades era pintura en aerosol o esmalte sintético, me decidí por este último porque no estoy acostumbrado a manejar aerosol (esmalte en realidad tampoco, pero imagine que podía hacer menos quilombo) Compre en una ferretería lo siguiente: • 1 lata de esmalte blanco • 1 lata de esmalte azul marino • 1 lata de base blanca para madera • Lijas • 1 rodillo de unos 10 cm • limadura de aluminio • cinta de enmascarar • contact blanco • creo que eso era todo... • ah no, también compre un soporte para el rodillo que estaba muy lindo Ya con todo comprado no me quedaba otra que animarme y empezar. Primer paso: enmascarar la guitarra Lo primero que hice fue enmascarar los límites del diseño usando tiras de papel blanco del tamaño de las franjas de la bandera, y cinta de enmascarar. También le saqué los micrófonos para trabajar más cómodo. La Carola, ya sin cuerdas y perillas, esperando la masacre. Ya sin micrófonos, empieza la momificación Segundo paso: lijaaaaaaaar Esto fue lo más tedioso de todo. Tuve que lijar todas las capas de laca y pintura que tenía la guitarra, que son bastantes. Estuve varios días dándole duro a la lija (me estoy acordando de repente de un sketch de Todo x 2$ que venía por este lado, no?), cuidándome de no pasarme de los bordes, y reponiendo la cinta cuando ya se empezaba a gastar. Ya no hay vuelta atrás, empezó el lijado (prestar especial atención a la buzarda en el background) Sigue el proceso de lijado en la terraza de mi casa. Una tarde de verano, con Freebird de fondo. Fue uno de los momentos más felices de mi vida. La cuestión de llegar a la madera fue para que el esmalte agarre mejor, y aparte para que las futuras capas de pintura no sobresalgan demasiado. Estuve dos fines de semana con esto hasta decidirme a terminar; podría haber seguido, siempre se puede dejar las cosas un poco más prolijas. La cosa ya empezaba a tomar forma Tercer paso: la base está La base para madera es una pintura especial que se recomienda pasar antes del esmalte sintético, para qué este quede mejor agarrado a la superficie y tenga más durabilidad. No se si era tan necesario, porque la madera de la guitarra ya había sido pintada y no estaba tan porosa, pero quise hacer las cosas bien. Antes de pasarla cambié toda la mascara de cinta de la guitarra, y la dejé mucho más prolija, para que la pintura no se filtrara o llegara a partes no deseadas. También traté de tapar lo mejor posible el puente. Después de la primera mano de base, volví a darle una lijada (ampollas again) y después le pasé una segunda mano. Con el próximo paso ya empecé a trabajar con el esmalte y me mandé la primer GRAN cagada. Van a tener que esperar a la próxima parte para ver cual fue. Ya está disponible la 3ra parte ACA
![Enchulando mi guitarra [Parte 4]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
Empecé a armar este post ayer a la tarde, aquí tienen las partes anteriores: Parte 1 Parte 2 Parte 3 Sexto paso: el azul Ya estaba todo preparado para que aparezca un nuevo color. Tuve que encintar de nuevo toda la guitarra para que no se manche anda, volver a la terraza y darle de nuevo al rodillo. Arriesgándome nuevamente, retorné a la limadura de aluminio. Pero esta vuelta ya sabía lo que me esperaba, a propósito mezclé un poco con la pintura azul para ver que onda, y como me gustó el color que quedaba lo usé para pintar. Chiste pelotudo Nro1: the blue meaniieeees are comng!!!! Chiste pelotudo Nro2: nunca me sentí tan "blusero" Algunos detalles Séptimo paso: más problemas Dejé secar un par de días el esmalte azul y me decidí a despegarle las calcomanías. Me encontré con esto: La pintura se filtró por el contact (usé uno que tenia mas o menos 15 años, me lo merezco). Y las estrellas quedaron desparejas. Octavo paso: los detalles Para solucionar este problema tuve que agarrar un pincel muy finito y dedicarme a repasar todos los bordes de las estrellas que habían quedado mordidos. También tuve que arreglar algunas cositas sobre el azul, el tema es que la mezcla de azul con aluminio ya se me había terminado. Por fiaca (e impaciente) use el azul marino de la lata, y quedó bastante bien. Los detalles eran mínimos, si uno se fija muy de cerca encuentra algunos puntitos de azul más oscuro, pero para cuando esté tocando en Obras, yo creo que va a servir. Luego de arreglar los detalles de las estrellas, saqué la cinta de enmascarar nuevamente y la cosa quedó más o menos así. Tanto trabajo va dejando sus réditos. Para mi gusto viene quedando bastante bien. Ahora sí, por hoy termino. Prometo la quinta y última entrega para la semana que viene, cuando la guitarra ya esté barnizada, con cuerdas y perillas nuevas (y customizadas) Ya está disponible la quinta y última parte ACÁ