Botafogo vs Viejas Locas: las contradicciones de un blusero reaccionario Llegué contento a casa a las cuatro de la mañana después de haber escuchado a una banda increíble, pero todo mi estado de fervor musical se vino abajo al leer toda una serie de imbecilidades que provocó que me quedara escribiendo hasta las seis. Son tantas las cosas que tengo en la cabeza que no se por dónde empezar. Siento bronca y siento lástima al mismo tiempo. Tengo ganas decirle toda una serie de cosas al autor de todas esas cosas y el hecho de no poder hacerlo me genera una impotencia importante. He tenido “cruces” con otras figuras del espectáculo desde el comienzo de este sitio, pero ninguno me duele tanto como éste. Porque acá se está hablando de un tema que me es demasiado cercano, y se están diciendo muchas pavadas al respecto. En resumen: Botafogo (guitarrista y cantante de blues argentino) salió a emitir un comunicado echándole la culpa a Viejas Locas por la violencia del recital de la semana pasada. Lo hace con chicanas, atacando al “sistema” que permite que figuras como Viejas Locas estén dónde estén. Aquí tienen la carta completa: http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1202123 De momento no tengo otro arma que el resaltar todas las incoherencias en el discurso del músico, un discurso que desde el vamos se impide analizar como otra cosa que no sea autoritario y reaccionario. Primero y principal, Botafogo escribe “declaro responsables y culpables de la muerte de ciento noventa y ocho personas en Cromagnon y del cráneo destrozado de Rubén en Vélez, a las empresas discográficas, medios gráficos, radiales y televisivos, managers y representantes, que dieron difusión a grupos de mierda integrados por pseudo músicos horribles e hijos de puta que desde sus canciones y sus escenarios hablan de que está todo bien con el descontrol, la autodestrucción con la “merca”, el “paco”, el alcohol, los psicofármacos.”. Pasando por alto el hecho de pensar por qué el se hace cargo de “declarar responsable” a alguien, me interesa poner en claro que todo el argumento en contra de la prensa y la industria de la música es una mera retórica para disimular con un discurso más progre el hecho de atacar a una banda de música. No me gusta Viejas Locas, ni Intoxicados, ni Callejeros. Dudo que pueda reproducir algo más que una par de frases de alguna de sus canciones así que voy a dar por cierto que hablan que “está todo bien con el descontrol (…) la merca, el paco, el alcohol y los psicofármacos”. Pero ¿cuál es el problema con eso? No es mi intención (o por lo menos en este texto) ir en pos de la apología, sino que mi punto central pasa por no olvidarme que la historia del rock es la historia del “descontrol y la merca”. Odio el discurso de atacar a las bandas de ahora olvidando que las bandas mas geniales de la historia tomaron a estos como temas recurrentes. ¿Hace falta dar ejemplos? Si atacamos al Pity Alvarez seamos coherentes y ataquemos a Lennon y a McCartney, a Eric Clapto, a Jimi Hendrix, o a Jim Morrison, o a Lou Reed, o a Johnny Cash, o al Sr. Norberto “Pappo” Napolitano inclusive. ¿Qué carajo tiene de diferencia Pappo con Viejas Locas? Pappo tocaba mejor la guitarra, si. ¿y? Por más totemizado que esté y por más que lo respete, Pappo era un tipo reaccionario, intolerante con cualquier tipo de música que no sea la que tocara él y que cantaba un tema que se llama “Fiesta Cervezal”. No es exactamente un “ejemplo” para los adolescentes. Y está perfecto que no lo sea. Porque el rock surge como algo que les gusta a los jóvenes y a los viejos no. El rock es en sí una música mediocre, mundana y estúpida, y lo banco a muerte. El rock es sexo, y drogas, y alcohol, y libertad. Es machista y misógino. Es rebelde, es ruido. Y es muchas cosas más. Ponerlo en el pedestal de la intelectualidad es una contradicción importante, producto de la mente en vías de clausura de aquellos que se están olvidando que fueron jóvenes en algún momento. O que se olvidaron del todo. Es terrible cómo la sociedad condena a la adolescencia hoy en día, bajo el discurso de reivindicación del pasado, y no parece recordar que en los 50s las pandillas de jóvenes se mataban con sevillanas, y en los 60s con ácido y sexo sin protección, y en los 70s con éxtasis y cocaína (y en los 80s con U2). Es ingenuo no recordarlo, ingenuo y obtuso. Y peor es poner en un pedestal un imaginario erróneamente construido para atacar la expresión cultural de hoy en día. Lo mismo que piensa hoy Botafogo del rock lo pensaban los padres de los hijos que escuchaban a los Stones, y a Elvis, y a Muddy Waters y a Robert Johnson. Y es lo mismo lo piensa hoy demasiada gente que critica al Blues como un género menor, cuadrado, básico, “pura bosta”. El rol del “intelectual bluesero” es el lugar más pelotudo en el que este tipo se puede poner. Igual, creo que el problema no es que Botafogo esté aburguesado. En realidad es víctima de un síndrome del aburguesamiento del blues en general, que tiende a perder de vista el origen popular de dicha música. No planteo que todo género musical vinculado a los sectores subalternos implique apología del consumo de drogas o alcohol, o de una vida en excesos, pero el blues justamente ES ESO. El blues nace con letras que reivindicaban los efectos del whisky barato y justificaban la violencia de género. No necesitás agarrar un libro de historia para enterarte, necesitás agarrar cualquier disco o meterte a cualquier página de Internet que tenga un par de letras de temas de Robert Johnson o Son House para ver como cantaban cosas como que si su mujer no volvía rápido para la casa la iban a cagar a tiros. ¿Y está mal eso? Hoy diríamos que sí, pero la sociedad del sur norteamericano de la década del 30 era diferente, y en ella se gestó uno de los géneros populares más importantes del siglo. Un género que los pseudo intelectuales de hoy en día (de hace varios años también) atacan por considerar que son solo 3 acordes. Un género violento, que tematizó violaciones y asesinatos, y sexo desenfrenado, y almas en pena, y suicidios, e hígados destrozados por el alcohol. ¿Cuánta diferencia hay con hacer apología del paco hoy en día? No se puede ser tan hipócrita de atacar indiscriminadamente sin saber dónde está parado uno. No se puede ser tan ignorante como para acusar a los músicos, cuando fue un policía el que le reventó el cráneo a un pobre flaco. Y todo suena peor aún cuando se muestra tanto remordimiento porque a las bandas jóvenes les dan difusión y a mi no. Botafogo está buscando prensa, y le está sirviendo porque por lo menos yo leí su carta abierta recién en la web y sino me hubiera ido a acostar si recordar que se había cambiado el nombre a Don Vilanova. Hace poco recordaba como en mi adolescencia celebraba la frase de Pete Townshend “espero morirme antes de ser viejo” en el himno proto-punk de The Who “My Generation”. Recuerdo esa época con nostalgia, principalmente por repensar mi ingenuidad al cantar a los gritos esa estrofa. Lástima que de vez en cuando aparecen este tipo de inútiles que me hacen sentir que quizás, cuando tenía 16 años, no estaba tan equivocado. Fuente: http://grupomuu.com.ar Spread the word
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