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jesusmunich

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La maldicion de malinche
La maldicion de malinche
InfoporAnónimo2/13/2011

Malinche Su nombre fue Marina, mejor conocida como Malinche. Una de las veinte mujeres que le dieran a Cortés a cambio de paz y tranquilidad. Malinche, esa mujer sobre quien la historia ha callado mucho y sobre quien se ha hablado mucho, aunque escrito poco. Esa mujer que se convirtiera en la amante de Cortés y fiel interprete y auxiliar de los españoles. Cuando Cortés llegó en 1519 a las costas de Tabasco tras la victoria, lograda gracias al espanto que produjeron los caballos, vino la paz, que los indios hicieron, según su costumbre, entregando a las mujeres a los antiguos enemigos. Entre ellas estaba una joven mexica. Bella mujer, Malintzin, Marina o Malinche, se bautizó como Marina, la joven amante de Cortés quien a veces no tenía reposo a fin de complacerla. Las relaciones entre Malinche y Cortés fueron muy estrechas, convirtiéndose la muchacha en intérprete y consejera del conquistador. Una vez acabada la conquista Cortés decidió casarla con uno de sus capitanes, no sin antes reconocer al hijo nacido de su relación, Martín Cortés. En la historia de México Malinche se convertirá en un símbolo del indio seducido y abandonado, dando lugar al término malinchismo, con el que se señala la entrega a lo que viene de fuera y la incapacidad para valorar lo propio. Esa imagen ha sido usada para someter a la mujer como símbolo de la traición, pero también del poder de la mujer. Esta visión -y exposición- del rol de Maliche o Marina en la historia mesoamericana es injusta y está siendo revisada y ponderada su intervención para evitar la masacre de los pueblos mesoamericanos. link: http://www.youtube.com/watch?v=vEVQiw7ROog Maldición de Malinche (G. Palomares) Amparo Ochoa "El cancionero popular" Del mar los vieron llegar mis hermanos emplumados Eran los hombres barbados de la profecía esperada Se oyó la voz del monarca de que el dios había llegado. Y les abrimos la puerta por temor a lo ignorado. Iban montados en bestias como demonios del mal Iban con fuego en las manos y cubiertos de metal. Sólo el valor de unos cuantos les opuso resistencia Y al mirar correr la sangre se llenaron de verguenza. Porque los dioses ni comen ni gozan con lo robado Y cuando nos dimos cuenta ya todo estaba acabado. Y en ese error entregamos la grandeza del pasado Y en ese error nos quedamos trescientos años esclavos. Se nos quedó el maleficio de brindar al extranjero Nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, nuestro dinero. Y les seguimos cambiando oro por cuentas de vidrio Y damos nuestras riquezas por sus espejos con brillo. Hoy, en pleno siglo veinte nos siguen llegando rubios Y les abrimos la casa y les llamamos amigos. Pero si llega cansado un indio de andar la sierra Lo humillamos y lo vemos como extraño por su tierra. Tu, hipócrita que te muestras humilde ante el extranjero Pero te vuelves soberbio con tus hermanos del pueblo. Oh, maldición de Malinche, enfermedad del presente Cuándo dejarás mi tierra.. cuándo harás libre a mi gente.

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La gran mentira del calentamiento global
InfoporAnónimo1/29/2011

Luis Carlos Campos: 'A partir de 2012 la situación de frío puede empeorar' Luis Carlos Campos, especialista en cambio climático y autor del libro Calor Glacial contestó “sin pelos en la lengua” en el chat de Terra. “En el 2030 nos acercamos a un bajón solar, llamado ‘Mínimo de Gleissberg’ en el que nos enfriaremos, el pico de frío será en el 2080-90” asegura. ¿Cuáles son las verdades que nos ocultan y quiénes nos mienten? Aquí tienes todas las respuestas. Kamikace - Usted que es un gran conocedor del tema ¿qué es lo que más le preocupa? R - Sin ninguna duda, la desinformación. Los medios nos están vendiendo que llega un apocalipsis de calor, cuando miles de científicos especialistas solares, como Soon, Baliunas, Bokov, dicen todo lo contrario. Nos preparan para la sequía cuando yo digo que el problema puede ser el hielo y el frío. Informo a todo el mundo que las glaciaciones son abruptas, llegan de repente en 1 ó 2 ó 5 años. Los hemisferios Norte y Sur se cubren de hielo . En la última encontraron mamuts congelados de repente en Siberia así como manadas de dinosaurios en Montana. Lo de la película El día de mañana podría convertirse en realidad. Esto lo han dicho hasta especialistas como Bryden y Wadhams. Picolo - El planeta se está calentando ¿es cierto? R - Sí, no lo niego. Es una media aritmética, pero sólo 0,6º ridículos e insignificantes grados. Es decir una miseria, que no justifica tanta histeria. Jamás se ha producido una catástrofe por medio grado, ni por 2 ó 3... Pero antes de las glaciaciones siempre hay un calentamiento. Las dos últimas se produjeron por el deshielo del Ártico, que hace que el exceso de agua dulce corte una corriente marina que nos calienta llamada "Corriente del Golfo". Si ésta se para, nos congelamos. En el siglo XVI hubo una miniglaciación que duró varios siglos, conocida como Pequeña Era Glacial, antes nos torrábamos de calor, se cultivaba la vid hasta en Inglaterra, lo que demuestra que este calentamiento es perfectamente, natural, cíclico y sobre todo inofensivo. Nadie se muere de calor, pero la gente se está muriendo de frío por miles en muchos sitios. Por ejemplo en la India y México, zonas tropicales o en Tasmania, al Sur de Australia ha nevado este invierno, pero eso no lo dicen "los papeles". Dirty - ¿Estamos en un situación reversible? R - Por supuesto. Eso de que es irreversible es propaganda oficial. Además si todo es natural como digo yo, no hay mucho que hacer. Nadie ha demostrado que el hombre sea el causante del calentamiento por el exceso de C02 : todo son suposiciones. El informe que nos enseñaron de la ONU son 21 páginas, sin notas ni bibliografía en donde la palabra "probablemente" aparece 19 veces en la página 7 de la tabla de predicciones. Es un informe para "politiqueros", Summary for Policymakers, pone en el informe. Vamos para comer el coco a los políticos para que les suelten la guita para salvarnos por hipótesis a 100 años basadas en simulaciones por ordenador. Eso no son pruebas científicas. Todo está politizado. Lo que quieren es montar otra oficina mundial llamada ONUMA, para salvarnos del peligro de medio grado y 18 cms... de subida de nivel del mar!!!. Y a Zapatero ya le han comido el coco y ya van soltar fondos millonarios para que estos políticos vivan tan ricamente asustándonos con vagas predicciones. Es como en la edad media que pagabas bulas para salvarte del infierno. Que nadie se preocupe, no hay ningún peligro con el calentamiento y aumento de C02, el C02 es bueno para el crecimiento de las plantas y retrasa la glaciación, según Ruddiman. El C02 es bueno para el crecimiento de las plantes y retrasa la glaciación, según Ruddiman. Como dije es propaganda falsa, mediática. Según estudios de satélites Groealandia aumenta el hielo en 54 cms y se enfría en general, auque es cierto que algunas zonas costeras se deshielan con rapidez (algo lógico antes de una glaciación). El Polo Sur se enfría desde hace 30 años en general (Doran et al, 2002), sólo se deshielan algunas partes fuera del círculo polar por como explica, según su teoría del enfriamiento, que ¿los polos se estén derritiendo y que usa, Canadá y Rusia se estén ya repartiendo las rutas marítimas por el polo? La prueba de que la histeria del calentamiento global es un bulo es que la Antártida se enfría, que es el barómetro de la tierra. Algunas zonas como la plataforma de Ross llevaban 6000 años derritiéndose y ahora mismo han cambiado el ciclo reverso y el hielo aumenta. En Groenlandia se alcanzó hace un par de meses -61 º en Summit, cerca del record de -67º. En 1985 en Vostok , Antartida, se alcanzaban -85º, y el récord mundial registrado es -89º. Esto son datos, lo que nos cuenta la ONU es propaganda para pedir fondos y seguir con este mito mediático. Las zonas que deshielan en Siberia, siempre lo han hecho en Verano, y nadie se muere ni nada se inunda. "El hombre jamás ha producido un cambio climático y los hemos tenido brutales en la historia de la tierra con 5 grandes extinciones con glaciaciones precedidas por fases de calentamiento siempre". Goyo - ¿Qué quieres decir que la mano del hombre no tiene nada que ver? R - Nadie lo puede demostrar. El C02 humano es de solo 6000 ó 7000 millones anuales de toneladas, esto lo reconoce el informe de la ONU. Y en la atmósfera hay 750.000 millones de toneladas. Es poquísimo. El C02 en la atmósfera es de 379 partes por millón (ppm) y con los dinosaurios teníamos 6000 ppm o 7000 ppm ¿Quién contaminaba entonces?. Es una miseria el aumento de C02. Además de esos 6000 millones la mitad lo absorben las plantas y placton de los océanos (lo chupan) y la otra mitad es de agricultura o ganadería (quema de bosques por ejemplo). Así pues quedan 1.500 millones, poquísimo. La tesis oficial es un dogma sin ninguna base científica. Es como si un millonario con 750.000 millones de euros se preocupa porque le roben 1.500... Sólo al respirar contaminamos más, 2.500 millones de toneladas al año (http://homepage.mac.com/uriarte/metabolismo.html). Jaunea - ¿Qué medidas urgentes se deberían tomar para frenar en alguna medida éste cambio climático? R - Sí es natural, he dicho que poco se debe hacer. Lo primero es permitir a los científicos solares que hablan de enfriamiento y glaciación, que tengan voz en la ONU donde están todos censurados. En EE UU ya se están creando políticas de emergencia para una Era Glacial. Yo eliminaría, burócratas y oficinas de cambio climático y dedicaría ese dinero a luchar contra la contaminación. También los gobiernos deberían contemplar el escenario de enfriamiento abrupto como augura un Informe que hizo el Pentágono hace tres años. Ninio_16 - ¿Dentro de cuántos años vamos a notar más el cambio climático? ¿Cómo? R - En el 2012 hay un nuevo ciclo solar, por lo que se pueden notar cambios globales. También los polos magnéticos del Sol van a variar y eso produce catástrofes. Curiosamente muchas profecías, como las mayas o hopis, hablan de grandes cambios a partir del 2012. Pero el cambio climático se nota ya. El clima está loco, que alguien me explique de donde vienen las extrañas olas de frío que comenzaron. Anfibios y abejas están desapareciendo en todo el mundo. Las ballenas quedan varadas en muchas playas... ¿por qué?, yo digo que porque se desorientan porque los polos magnéticos están cambiando, algo que se ha confirmado a poco de salir mi libro. Woden - ¿Ha visto usted el vídeo de Al Gore sobre el cambio climático? ¿Qué opina? R - Sí, claro. Es un paranoico predicando en un púlpito. He dicho que las conferencias y el preestreno se lo paga ACCIONA para promover las renovables (contra las que no tengo nada). Cuando estuvo en el poder, no firmó Kioto. No concede entrevistas porque no sabe del clima y le cogen en paños menores. Fijaos que razones da para luchar contra el C02: porque su hijo tuvo un accidente de pequeño y porque una amiga suya se murió de cáncer de pulmón. Es un obseso, que lleva años dando el cante y ahora le hacen caso. Dice tonterías como (La tierra en juego, 1993) como que los niños llevan sombrero de ala ancha en Australia para protegerse del agujero de ozono. El vacío de ideales de la izquierda, tras la caída del comunismo, ha sido sustituido por la nueva demagogogia ecologista, una nueva religión llamada Fundamentalismo Carbónico. Creen que culpando de todos los males de la tierra al C02 nos están salvando de la contaminación y están luchando por la “sostenibilidad”, otra entelequia creada por una política y médico (no climatóloga) de la OMS, Harlem Brundtland. Axels - ¿Qué intereses hay en que los científicos digan que hay un calentamiento global y no realmente una glaciación que ya tenia que haberse producido hace unos cuantos años según varios expertos? R - Hay debate científico entre “calentólogos” y “enfriólogos”, entre modelistas en simulaciones por ordenador, los expertos de la ONU, y sus contrarios los especialistas solares. Ganan por goleada “política y mediáticamente” los de la ONU porque tienen las sartén de los medios cogida por el mango, los otros, los solares: los verdaderos científicos, son censurados y despreciados en todo los sitios. Los oficialistas viven del cuento, de asustarnos con hipótesis inverosímiles todas basadas en simulaciones por ordenador, en donde no se tienen en cuenta parámetros capitales como los movimientos verticales del aire, ciclos solares, temperaturas nocturnas, nubosidad o dinámica oceánica. También falsifican gráficas, como una famosa conocida como Palo de Hockey de Mann, donde ocultaron el calentamiento medieval para que este pareciera mayor. Hay mucho dinero en juego en estudios y expediciones a la Antártida, unos 10.000 millones de $ anuales. Mientras a científicos solares como Soon o Baliunas les hacen paginas en internet acusándoles de "asesinatos en masa". Kalimero - ¿Qué es lo que más contamina el planeta? R - Según Jaworowski, autoridad mundial, el C02 supone solo un 0,25 por ciento del total emitido. El metano también produce efecto invernadero. Hay teorías que dicen que las ventosidades de dinosaurios produjeron un cambio climático, porque emiten metano. Gracioso. Yo no digo que las empresas no contaminen ni las defiendo ni defiendo a Bush, sólo digo que el hombre jamás ha producido un cambio climático y los hemos tenido brutales en la historia de la tierra con 5 grandes extinciones con glaciaciones precedidas por fases de calentamiento siempre. El gas por ejemplo produce efecto invernadero y eso es algo que promocionan Gore y los calentológos. Los primeros indicios se ven en el Ártico y el Polo Sur. En Canadá hay zonas donde la glaciación ha comenzado en el Sur de Ontario, según el geólogo Jack Sauers. En la Antártida la temperatura se enfría desde hace 30 años (Doran et al, 2002). En climatología 30 años es el periodo necesario para ver grandes tendencias. Los indicios ya se ven. El clima está loco y despendolado en todo el mundo, se suceden olas de calor, olas de frío y terremotos e inundaciones que están aumentando. La Corriente del Golfo es clave y se está debilitando mucho, tanto que Broecker. El máximo experto mundial, me dice en exclusiva en mi libro que en 100 años quizá se pueda parar y la ONU nos dice que llega una catástrofe por el calor. Quiero recordar a todo el mundo que la ONU está politizada y que también hizo informes públicos diciendo que había armas escondidas en Irak. Y Blair hacía de Palmero. Ahora es lo mismo, todo lo que nos cuentan es falso: un Cuento Chino -el jefe del IPCC es un burócrata chino, Qin y el otro Pachauri es un economista trepa que no sabe nada del clima- que ninguna persona informada debería creer. Detrás de todo este tinglado del calentamiento global que provocó el año pasado –40º en Moscú SÓLO HAY PARNÉ: el negocio de Kioto, un mercado de 200.000 millones de $ hasta 2012 –donde el C02 se vende como si fueran morcillas o coliflores-, unos 10.000$ anuales dedicados en estudios, y los 200.000 millones de $ que pide la ONU para salvarnos. El NERC, la enésima oficina abierta por Blair para salvarnos, de dónde ha salido el informe Stern que ha comido el coco a Zapatero, nos pide 9 trillones $. Y les han regalado 20 millones de libras para montar el chiringuito pseudocientífico. Los informes del IPCC y los calentólogos son como las bulas medievales: tu me pagas y yo te salvo del infierno. O si contaminas pagas en el mercado de Kioto y todo arreglado. Ahora los gobiernos sueltan guita como corderitos a estos científicos y burócratas inútiles para que nos salven de la subida del nivel del mar en 18 cms. dentro de 100 años. Demencial. 1) Al Gore dice que la totalidad de los científicos están de acuerdo con los postulados que mantiene en Una verdad incómoda. Si bien “es verdad que hay casi unanimidad en que la Tierra se ha calentado (menos de un grado, eso sí) durante el último siglo, la desafortunadamente para la credibilidad de Gore, la unanimidad se acaba aquí”. El propio informe del IPCC es prueba de ello. MENTIRA 2) Gore muestra imágenes de “un océano Ártico sin hielo y de una Groenlandia y una Antártida descongelándose”, pero como recuerda Sala i Martín “es falso que lo mismo esté pasando en la Antártida: El IPCC dice que las temperaturas allí no sólo no han subido sino que han bajado [...] y se espera que su masa de hielo aumente durante el próximo siglo”. MENTIRA 3) Otra afirmación a la vez catastrófica y falsa es que el deshielo causará una subida del nivel del mar de siete metros". De hecho el informe del IPCC prevé "que el nivel subirá no los siete que dice Gore sino entre 0,18 y 0,59 metros”. MENTIRA 4) Uno de los momentos más aterradores de la película es cuando “Gore sugiere que el deshielo de Groenlandia hará que se detenga la corriente del Atlántico que trae agua caliente de los mares del Sur y provocará una glaciación en Europa”. Pero “los científicos del IPCC están 90 por ciento seguros de que eso no pasará”, atestigua Sala. Aquí se erige Al Gore en un auténtico escéptico. MENTIRA 5) El quinto punto recogido por el economista catalán es que “el calentamiento global causará millones de muertos”. Pero según el IPCC “los altibajos climáticos locales como los que sufrió Europa en el 2003 no se pueden relacionar con el aumento de CO2”, y añade que “para ser intelectualmente honesto, a la cantidad de gente que se morirá por culpa del calor Gore debería restar la que dejará de morir de enfermedades relacionadas con el frío (hipotermias, gripes, enfermedades respiratorias y cardiovasculares relacionadas con las bajas temperaturas)” MENTIRA 6) Pese a que el informe de Naciones Unidas no hace mención alguna, Al Gore llega al extremo de decirle a los espectadores que “la gripe aviar, la tuberculosis, la SARS e incluso la guerra de Darfur están causadas por el calentamiento global”. MENTIRA 7) En el penúltimo punto recuerda que Al Gore no teme afirmar que “los costes de las compañías de seguros para hacer frente a los huracanes se han disparado” pese a que el informe "no dice nada de eso". MENTIRA 8) Pero “el no va más de la hipocresía (si dejamos de lado el hecho de que Gore viaje en avión privado) es la imagen de una Nueva Orleans devastada por el Katrina y un Gore con lágrimas explicando que la causa del aumento de la intensidad y la frecuencia de los ciclones tropicales es del calentamiento global”. Resulta que el propio IPCC dice que “los datos no permiten ver tendencias a largo plazo en la intensidad o frecuencia de los huracanes o tifones ni permiten relacionarlas con las emisiones de CO2” MENTIRA http://1.bp.blogspot.com/_t7t74lyFHiU/S65mWoj6gjI/AAAAAAAACXE/eo0dmnhQHok/s1600/Planeta+tierra+3.jpg] Científicos abandonan la 'Mentira' del Calentamiento Global 650 disienten en la conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos. Acaba de finalizar en Polonia una reunión sobre el cambio climático organizada por las Naciones Unidas. Ocasión en que hubo una conferencia de 650 mundialmente reconocidos científicos que presentaron un informe en el que disputan la teoría del cambio climático, llamándolo una mentira, una farsa, un esquema parte de una nueva religión... Lo que es notable es que muchos de estos científicos son miembros o antiguos representantes del departamento de las Naciones Unidas para el cambio climático (denominada con la siglas IPCC que es el departamento que elaboró el reporte sobre la urgencia en contener las emisiones de carbono). En los últimos doce meses un total de 250 científicos se sumaron a este panel de disidentes. En este momento hay 12 veces más científicos refutando, que los que firmaron avalando, el reporte de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. "Soy escéptico, el calentamiento global se ha convertido en una nueva religión" Ivar Giaever. Premio Nobel de Física. "Dado que no estoy afiliada con ningún organismo, ni recibo becas de nadie, puedo hablar francamente.. y como científica, sobre el calentamiento global continúo escéptica" Joanne Simpson, Doctora en Ciencias Atmosféricas, la primera mujer en el mundo en recibir un doctorado en Meteorología, y lleva realizado más de 190 estudios de investigación sobre la atmósfera; fue científica de NASA y es considerada entre los mejores científicos de los últimos 100 años. "El terror y miedo del calentamiento global es el escándalo más grande de la historia... cuando la gente se entere de la verdad se van a sentir engañados por la ciencia y los científicos" - Kiminori Itoh, cientifico japonés trabajando en las Naciones Unidas en el departamento que hizo el reporte sobre el calentamiento global (IPCC). Kiminori es reconocido mundialmente y ganó premios con su doctorado en Química Física del Medio Ambiente. "El departamento de Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) se ha convertido en un circuito cerrado, no quiere escuchar a otros.. no tienen una mentalidad abierta... .estoy sorprendido de que al Premio Nobel se haya entregado bajo suposiciones científicas incorrectas y por individuos que no son ni geólogos" Dr. Arun D. Ahluwalia, geólogo de la India, de la Universidad de Punjab, miembro del directorio de las Naciones Unidas que apoya el Año internacional del Planeta. "Los modelos y previsiones del reporte de las Naciones Unidas sobre los cambios climáticos (IPCC) son incorrectos porque se basan solamente en modelos matemáticos y presentan resultados con escenarios que no incluyen por ejemplo la actividad solar" Dr. Victor Manuel Velasco Herrera, investigador en el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México. "Es una mentira de lo más terrible, porque al ser difundida a través de los medios masivos de información, hace parecer que solo un puñado de científicos no aceptan este deformado cambio climático" - Stanley B. Goldenberg científico del Gobierno estadounidense en Ciencias Atmosféricas, en la división que investiga huracanes en el NOAA (Administración Nacional para la Atmósfera y los Océanos). "Incluso si duplicamos o triplicamos la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, esto tendría muy poco impacto, ya que el vapor de agua y el agua condensada en partículas, como las nubes, dominan la escena globalmente y siempre lo harán" - Geoffrey G. Duffy, profesor en el Departamento de Química e Ingeniería de Materiales de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda. "Después de leer los comentarios de Pachauri (el Director del IPCC de las Naciones Unidas) en el que compara los escépticos con la gente que cree que la tierra es plana, ténganlo por seguro de que no me voy a callar" Dr. William M. Briggs, estadista del clima especializado en previsiones climáticas, actualmente en el comité de estudios de estadísticas y probabilidades de la Sociedad Meteorológica Estadounidense, así mismo es editor asociado de la publicación Monthly Weather Review (revisión mensual sobre el clima). "¿Por cuantos años más tendrá que seguir enfriándose el planeta hasta que empiecen darse cuenta de que el planeta no se esta calentando? ¿Por cuantos años más tendrá que continuar el enfriamiento?" Dr. David Gee, Geólogo, Presidente del Congreso Internacional de Geología, 2008, es autor de más de 130 estudios evaluados por colegas (peer-reviewed) y actualmente se encuentra en la Universidad de Uppsala en Suecia. "Crear una ideología ligada al dióxido de carbono es un peligro sin sentido... ..La actual alarma sobre el cambio climático es un instrumento de control social, un pretexto para los grandes negocios y carreras políticas. Se ha convertido en una ideología que es preocupante como tal" Delgado Domingos de Portugal, profesor en Ciencias del Medio Ambiente; es el fundador del grupo de estudio Numérica Weather Forecast (previsiones numéricas para el clima) y tiene publicado más de 150 artículos. "De una manera u otra, las emisiones de CO2 no hacen ninguna diferencia en la atmósfera.. Todos lo científicos lo saben, pero no les conviene decirlo.. El calentamiento global como vehículo político, mantiene a los europeos en el asiento del conductor y a las naciones sub-desarrolladas caminando a pie" Dr. Takeda Kunihiko, Subdirector del Instituto de Investigaciones de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Chubu en Japón. "Gore me pidió indagar de nuevo en la ciencia, mas rápidamente me encontré solidamente en el campo escéptico. Los modelos climáticos son más útiles explicando los cambios climáticos pasados los hechos". Meteorólogo Hajo Smit de Holanda, quien revirtió su creencia inicial sobre los cambios climáticos provocados por el hombre y hoy es un escéptico, fue un antiguo miembro del comité holandés del IPCC de la ONU. Muchos (científicos) ahora están buscando una manera de regresar tranquilamente (luego de haber promovido los temores del calentamiento), sin arruinar su carrera profesional.". James A. Peden Físico atmosférico antiguo miembro del Space Research and Coordination Center en Pittsburgh. "El alarmismo (del calentamiento global) tiene su justificación en el hecho de que es algo que genera fondos." - El galardonado paleontólogo Dr. Eduardo Tonni, de la Comisión de Investigaciones Científicas de Buenos Aires y jefe del Departamento de Paleontología de la Universidad de La Plata. El informe también incluye nuevos estudios y análisis científicos revisados por pares (peer-review) refutando los temores del calentamiento global provocado por el hombre y desarrollos climáticos que contradicen la teoría.

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Los crímenes de "los buenos": la masacre de las F
Los crímenes de "los buenos": la masacre de las F
InfoporAnónimo3/30/2011

Los crímenes de "los buenos": la masacre de las Foibe La Masacre de las foibe ("foibe": dolinas, en terminología geológica) del "Carso", en torno a la ciudad norteña de Trieste, y en la frontera nordeste con la ex Yugoslavia, son hoyos en los cuales se tiraban los cadáveres de fascistas "ajusticiados" por los partisanos yugoslavos, en represalia por la ocupación de las zonas yugoslavas realizada por parte de Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Considerado como un Holocausto italiano. El horrible uso de las foibe (nombre dialectal de estas fosas) nació en la Segunda Guerra Mundial. Tras una primera explosión popular antifascista croata y eslovena en 1943, en respuesta a los ocupantes italianos de Benito Mussolini, y que causó algunos centenares de infoibati (participio que podría traducirse por "metidos en la fosa", llegó la gran ofensiva de 1945, con la que Tito buscaba vaciar de italianos los territorios de Istria, Fiume y Dalmacia, que esperaba incorporar para Yugoslavia. Miles de italianos fascistas fueron arrojados a las foibe. Los más afortunados eran primero fusilados; otras veces los arrojaban vivos después de ser cruelmente torturados; o eran atados de dos en dos, sólo uno recibía el tiro y eran lanzados juntos a la muerte en la fosa. Muchos de esos cadáveres siguen allí, sin localizar, pues sólo en la zona de Istria están catalogadas más de 1.700 angostas dolinas de hasta 200 metros de profundidad. Cuando se encontraba algún cuerpo era en un penoso estado de putrefacción. En 1947 con el Tratado de París, los aliados dieron a Tito lo que quería: Istria, Fiume y Dalmacia, lo cual provocó el éxodo de 300.000 italianos. La tragedia de las foibe fue aparcada: a los aliados no les interesaba demonizar a Tito, único en el bloque comunista que no obedecía a ciegas a la URSS, y el Partido Comunista Italiano sufría una endémica subordinación política a las exigencias del comunismo internacional. Antiguamente era costumbre eslovena "botar" a los criminales en las Foibe del Carso cerca de Trieste, y seguidamente sacrificar un perro negro lanzándolo en la fosa para despreciar (en el otro mundo) las almas de esos criminales. Esta práctica fue reutilizada en escala enorme por los guerrilleros de Tito después de septiembre de 1943 en el Carso y en Istria. Algunos historiadores yugoeslavos afirmaron que el uso de las Foibe nació en la Segunda Guerra Mundial, durante la ocupación de Yugoslavia por parte del Eje, cuando se produjeron acciones contra la población (como el bombardeo por parte del ejército alemán de un cine en 1943), que cobró alrededor de 70 víctimas y que fueron seguidos de enterramientos en lugares con estas características. Tras la derrota italiana, estas acciones se generalizaron, ahora dirigidas exclusivamente hacia la población italiana y en un mayor número —desde varios cientos a muchos millares de personas, según las fuentes eslavas o italianas Decenas de miles de italianos fascistas fueron arrojados a las foibe. Unos eran primero fusilados; otras veces los arrojaban vivos; o eran atados de dos en dos, sólo uno recibía el tiro y eran lanzados juntos a la muerte en la fosa. Muchos de esos cadáveres siguen allí, sin localizar, pues sólo en la zona de Istria están catalogadas más de 1.700 angostas dolinas de hasta 200 metros de profundidad. 570 cuerpos han sido ya extraídos de estas fosas. En 1947 con el tratado de París Istria, Fiume y Dalmacia pasaron a estar bajo control yugoslavo. Los italianos étnicos que huyeron a Italia no siempre fueron bien recibidos, ya que se les percibía como fascistas. La tragedia de las foibe fue relegada: a los aliados no les interesaba demonizar a Tito, que se había mantenido al margen del Pacto de Varsovia. Otras fuentes hablan de un acuerdo tácito entre los gobiernos yugoslavo e italiano después de la guerra, por el que Italia desistía de investigar los asesinatos a cambio de que Yugoslavia hiciese lo mismo con los crímenes de militares italianos en su territorio. En 2004 el gobierno italiano declaró el 10 de febrero como el «Día del Recuerdo» para recordar estos hechos.10 En 2006, el municipio fronterizo esloveno de Nova Gorica publicó una lista con 1.048 nombres de ciudadanos de Gorizia (ciudad italiana situada al otro lado de la frontera) desaparecidos tras ser detenidos por el IX cuerpo de partisanos,11 si bien, no se conoce con precisión el destino de dichas personas. Ese mismo año, salió a la luz en Italia un estudio titulado Vittime di nazionalità italiana a Fiume e dintorni (1943-1947) que daba una lista de 647 personas, detallando nombres, edades y causa y fecha de la muerte. Pero hombre ¡qué cosas! Estos son sólo "facistas", y no pasa nada por exterminarlos, si se tratase de comunistas, judios o cualquier otro pueblo, la cosa sería distinta y Tito hubiera pasado a la historia de la ignominia, ¿pero de fachas?, nada, tenían que haberle dado un premio "omenage a su umanitarismo''. ¡Menuda horda de criminales! y quieren que nos sintamos europeos, ¡ja! Valmadian

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Más adicto será usted
Más adicto será usted
InfoporAnónimo4/16/2010

Roberto Hernández Montoya La guerra a la droga es aparentemente una lucha contra las drogas peligrosas. Pero las sustancias que llamamos drogas son simplemente productos de la naturaleza (las hojas de coca por ejemplo) o invenciones del hombre (como el Valium). Estas son cosas materiales: hojas o líquidos, polvos o pastillas. ¿Entonces cómo los seres humanos pueden declarar la Guerra contra las Drogas? Se tiene que estar ciego para no reconocer que la guerra a la droga es una guerra por metáfora: en efecto, como todas las guerras, la guerra a la droga es una forma de agresión desencadenada por unos contra otros. Tomas Szasz (Szasz fue un pensador del movimiento de la antisiquiatría de los años 60. Citado en La Droga: entre la narcocracia y la legalización, del autor colombiano Fernando Tocora, publicado por la Editorial Forum Paci. Debo esta referencia a la Dra. Asia Villegas, de la Defensoría del Pueblo). Al principio fue sagrada No se conoce ninguna sociedad humana en que no se consuma alguna sustancia de esas que hoy llamamos drogas. En su mayoría provienen de culturas tradicionales. Algunas son el alcohol, el café, el chocolate, la coca, los hongos alucinógenos, la marihuana, el opio, el tabaco. Esas sustancias se usaron siempre en todas partes para fines medicinales, religiosos, mágicos, afrodisíacos, anestésicos, tranquilizantes, excitantes, orgiásticos y para darse valor en la guerra. Ellas dimanan de las profundidades de lo simbólico, cultural, emocional, dramático, alegre y religioso. Se consumen para celebrar sucesos primordiales como el nacimiento de un niño o para comunicarse con los dioses. En las sociedades tradicionales esas sustancias se usaron en ceremonias bien controladas. En la cultura de los indígenas, por ejemplo, el tabaco estaba reservado solo para un grupo autorizado y eso en fechas bien precisas según cada comunidad, generalmente de carácter sagrado. Formaba parte de ceremonias de naturaleza religiosa y política, como cuando se fumaba la famosa pipa de la paz. Esas sustancias sirven, entre otros fines, para comunicarse con los dioses. Para un cristiano el vino es la sangre de Cristo, consagrado cuando dijo en la Última Cena, alzando el cáliz sagrado, nada menos que el Santo Grial: —Bebed, que esta es mi sangre. Más sagrado imposible. De modo que el cristiano se bebe la sangre de Dios y el sacerdote católico liba ese vino nada menos que del cáliz sagrado en la santa misa, el momento más importante del culto. Santa Teresa de Jesús confirmaba este carácter sagrado del vino al comparar la gracia de Dios con el efecto de esa bebida. Sin embargo, en estos años seudohigiénicos se nos quiere hacer pensar que las drogas fueron creadas por bandas de bellacos, especialmente sudamericanos y asiáticos, que se benefician con la corrupción de la inocente juventud de las inmaculadas sociedades europea y norteamericana. Hubo, entre otras perversiones, racismo entre las «razones» por las cuales se prohibieron las también llamadas «drogas recreativas». La cocaína, por ejemplo, fue prohibida en la primera mitad del siglo XX cuando los periódicos de los Estados Unidos usaron términos insultantes como «cocainómanos negros», lo que causó un pánico nacional. Según esa prensa sensacionalista los negros podían usar la cocaína para violar a las mujeres blancas. La expresión usada era “Negro Cocaine Fiends.” La palabra Negro, que llegó a la lengua inglesa a través del portugués, fue abandonada por la prensa de los Estados Unidos durante las luchas por los derechos civiles en los años 60, por considerarse insultante. Fiend significa ‘drogadicto’, pero también ‘demonio’. Muchas fuerzas policiales aumentaron el calibre de sus armas de .32 a .38 porque según esta manipulación mediática los negros eran invulnerables a las balas de bajo calibre cuando estaban bajo la influencia de la cocaína. Hasta ese punto llegó la irracionalidad de la sociedad conservadora de los Estados Unidos. De los negros siempre se tejieron leyendas sobre su sexualidad, que eran más lascivos que los blancos, que por tanto podían violar a las mujeres blancas. Además, siempre se los vinculó al Demonio, de donde la denominación insultante «Negro Mandinga» y la expresión inglesa fiend. Harry Anslinger, por esa época comisionado del Buró contra Narcóticos, testificó que la marihuana debía ser prohibida porque tenía un «efecto violento sobre las razas degeneradas». Se refería en este caso a los inmigrantes mexicanos que ingresaban en los Estados Unidos, buscando trabajo durante la Gran Depresión de la economía norteamericana que estalló en el famoso Viernes Negro de 1929 y se extendió por la década siguiente. La Asociación Médica de los Estados Unidos protestó la ley y alegó que Anslinger había mentido sobre la opinión de dicha asociación en relación con la marihuana, pues los médicos no se habían opuesto a ella, como él declaró. También la prohibición del opio tuvo una base racista, pues se dirigió a los inmigrantes chinos en los Estados Unidos. El opio había sido promovido en la China por el imperialismo inglés, para obligar a los chinos a comprarlo e ingerirlo. El opio llegó hasta la propia Inglaterra, donde el famoso detective de ficción Sherlock Holmes lo consumía. Hubo incluso «Guerras del Opio» promovidas por el Imperio Británico. En esas guerras obtuvieron grandes ganancias muchos de los antepasados de los actuales dirigentes de los Estados Unidos, persistentes en el fariseísmo. Por su parte, la prohibición de la dietilamida ácida lisérgica (LSD), o ácido lisérgico, iba dirigida a reprimir a grupos de izquierda de los años 60, los llamados «comeflores» de aquellos tiempos, en que sustancias «extranjeras» como la marihuana, la cocaína, los hongos alucinógenos y la LSD se pusieron de moda entre muchos activistas y estudiantes. Hasta ese momento esas sustancias habían sido consumidas por grupos reducidos, generalmente ligados supuestamente al mundo del espectáculo, los intelectuales los delincuentes. Esa fama, cierta o no, fue ampliamente exagerada por la prensa escandalosa de aquellos tiempos, igual que los medios de comunicación de ahora, para alimentar el repudio social a esos sectores débiles. Los niños blancos rebeldes de la clase media y alta no habían ingresado todavía al desprestigiado grupo de los consumidores. Fue solo en ese momento, durante los años 60 y 70, cuando las autoridades de la Guerra a las Drogas se percataron del «grave peligro». Mientras los que perdían su salud con esas sustancias fueron negros, latinos, blancos pobres, marginales, etc., no importaba mayormente. El problema fue todavía más grave cuando entre los jóvenes hombres y mujeres de negocios, los llamados yuppies hace pocos años, comenzó a popularizarse el uso, entre otras, de la cocaína, pues les daba más energía para su intensa y estresante actividad. La coca ha sido siempre una droga «rendidora». Lo descubrieron los indios del Altiplano andino. Estos indígenas aún mascan hojas de coca o toman té de esa planta, para reducir el hambre y tener más energía, bajo la mirada complacida de los hacendados que los explotan. Actualmente los llamados «cocaleros» bolivianos están enfrentados a los gobiernos impuestos por esos mismos hacendados y grupos vinculados a los intereses de los Estados Unidos. Como se ve, no es asunto sencillo, una simple una guerra de buenos contra malos. Es más bien un fenómeno muy complejo en el que intervienen componentes heterogéneos. La prohibición de la mayoría de estas drogas fue una iniciativa racista y xenófoba de los sectores más conservadores de los Estados Unidos, para satisfacer su coacción contra sustancias «extranjeras» que producían modificaciones en la mente. El argumento sigue siendo el mismo hasta hoy: los extranjeros, especialmente del llamado Tercer Mundo, están dedicados a corromper la saludable juventud blanca de los Estados Unidos. Parece que no tuvieran más nada que hacer. El combate contra el narcotráfico es por cierto un laboratorio para experimentar tácticas de represión que luego son usadas para combatir las luchas políticas de las mujeres, de las minorías, de los trabajadores, etc. La «Guerra contra las Drogas» La llamada «Guerra contra las Drogas» fue declarada en 1972 por Richard Nixon, presidente de los Estados Unidos en aquel tiempo (Más información, en inglés, sobre “The War on Drugs”). Se nombró desde entonces incluso un «Zar de la Droga» en el gabinete de Nixon, para que se encargara de asegurar que esa guerra se desatara con todo su arsenal de represión y persecución contra los sectores más débiles y contra los países que los Estados Unidos a su solo e inapelable juicio considerase «sospechosos» de participar en la producción y tráfico de estas sustancias. La Guerra contra las Drogas es incompatible con la vida democrática, en la medida que lleva a las cárceles a millares de personas, en su mayoría de origen africano, latino, indígena o blancos pobres. Muchos de ellos ven ingenua o desesperadamente en el narcotráfico un modo de salir de su miseria y luego terminan cumpliendo largas sentencias en una cárcel. Tal vez el resto de sus vidas. Quieren algunos rescatar a su familia de la miseria traficando drogas y no hacen más que hundirla más. Esa guerra es, pues, un muro de contención contra los grupos sociales más débiles, un excelente auxiliar para justificar la vigilancia y la represión violenta de esos grupos. Sin contar con que en los Estados Unidos la administración de prisiones es privada, de modo que a las empresas encargadas de regentar las cárceles les conviene aumentar la cantidad de presos. Es fácil imaginar cómo muchos jueces se ven «estimulados» por estas empresas a aumentar la población penal. Es lo que se llama sin metáforas un «mercado cautivo», en que la clientela está en manos del empresario, por largos años, literalmente atada de pies y manos. El sueño de todo empresario de esos que ponen la ganancia por encima del ser humano. Afortunadamente no todos los empresarios son así, pero lamentablemente no son siempre los que no son así los que contribuyen a elaborar las políticas del Estado norteamericano. Esta guerra, por otra parte, sirve de pretexto para inmiscuirse en los asuntos internos de otros países, como es el caso del Plan Colombia (Plan Colombia: plan para la paz, la prosperidad y el fortalecimiento del Estado). Se trata de un plan diseñado, según dice el papel que aguanta lo que le pongan, «para la paz, la prosperidad y el fortalecimiento del Estado». Incluye la presencia en Colombia de militares «consejeros» de los Estados Unidos, ayuda para adquirir armamento militar —en los Estados Unidos, por supuesto—, el exterminio de cultivos mediante un hongo altamente contaminante que afecta la naturaleza y la represión violenta de los narcotraficantes sin que se tenga clara la diferencia entre un narco y un campesino que cultiva coca. Como en toda represión desmedida, son los más débiles e inocentes los que sufren esa represión, pues los delincuentes saben muy bien cómo evadir el brazo de la ley. Es su especialidad. No pocas veces trabajan en estrecha colaboración con los que supuestamente están encargados de perseguirlos. ¿Ha desaparecido el narcotráfico desde que se formalizó el Plan Colombia? Por supuesto que no, pues, como en el caso de la Guerra contra las Drogas, esa no es su verdadera finalidad. El verdadero objetivo es la intervención de una potencia en América Latina, con el consentimiento de uno de sus gobiernos. El propósito real es utilizar a Colombia como cabeza de playa para de paso amenazar o quién sabe si agredir a países vecinos. El procedimiento es sencillo: los medios de comunicación crean un pánico general sobre el narcotráfico y luego viene el político demagogo a ofrecer la solución: represión indiscriminada, justicia de excepción —es decir, aquella que no cumple con los principios elementales del derecho—, abuso de autoridad, «plomo al hampa», «tolerancia cero», etc. No es que el narcotráfico no sea un problema. Claro que es un problema, y muy grave, pero por eso mismo es por lo que no debiera manipularse como chantaje para justificar guerras y planes de represión masiva que precisamente no lo dañan, pues están destinadas a fines políticos infames, como la represión de los campesinos por parte de un gobierno vinculado con los hacendados que los explotan, a veces a través de grupos paramilitares. Un negocio perversamente redondo. Mientras tanto las drogas siguen dando grandes ganancias no solo a los narcotraficantes sino sobre todo al sistema financiero que le sirve de sustento. Casi nunca esos medios de comunicación mencionan la participación en este negocio de la banca internacional y de muchos empresarios tan inescrupulosos como poderosos. Tan poderosos son que pueden acallar los medios de comunicación que podrían denunciarlos, hasta el punto de que a veces son sus propios dueños. Por eso los medios de comunicación no nos están diciendo la verdad sobre las drogas y más nos vale desconfiar de todo lo que informan sobre eso y sobre muchas otras cosas (ver Información verás). No es historia nueva. Los Estados Unidos, como superpotencia imperial, han intervenido en muchos países con los más diversos pretextos, desde la primera intervención en Cuba, las Filipinas y Puerto Rico en 1898. El de la Guerra contra las Drogas es solo uno más de esos pretextos. Siempre es necesario invocar un «peligro» que amenaza la «civilización occidental» de sus enemigos exteriores: herejes, comunistas, narcotraficantes, musulmanes, apaches, delincuentes, terroristas, etc. Y si no hay enemigos, se los inventa, como cuando prohibieron el consumo de alcohol durante los años 20, lo que fortaleció la Mafia que producía y traficaba bebidas espirituosas. Igual que el Plan Colombia, la Guerra contra las Drogas no ha dado ningún resultado desde que el presidente Richard Nixon la inició hace poco más de treinta años en 1972. Tal vez la podríamos llamar la moderna Guerra de los Treinta Años... Más bien el tráfico de sustancias prohibidas no ha hecho sino aumentar desde que esa guerra comenzó. Guerra contra los débiles La Guerra contra las Drogas no ha servido para disminuir el tráfico y consumo, pero es un excelente pretexto para desatar la verdadera guerra: la guerra contra los más débiles. En los Estados Unidos la policía recorre los barrios populares con una conducta amenazante, allanando hogares y apresando personas sin muchos límites legales, en nombre del combate al narcotráfico. De lo que se trata en verdad es de mantener a esas poblaciones bajo estricta vigilancia y sometimiento. Por esa época, 1972, los Estados Unidos vivían un proceso insurreccional de mujeres, negros, latinos, indígenas, homosexuales, estudiantes revolucionarios, intelectuales, artistas, etc. Estaban luchando por los derechos civiles, contra el racismo, contra toda discriminación, contra la Guerra del Vietnam y contra toda injusticia. Estaban enfrentados al aparato industrial militar más poderoso de la historia. El gobierno tenía que reprimirlos mediante un aparato alternativo a los medios tradicionales. Igual ocurre en los barrios pobres de las ciudades europeas. una policía de choque que mantiene una situación de tensión. Precisamente esta represión discriminada, es decir, dirigida a los más débiles socialmente, fue una de las causas de toda clase de violencias de resistencia. En las afueras de París se incendian poco menos de cien automóviles cada noche. Y entre octubre y noviembre de 2005 hubo una violencia que cobró 9.000, así como sedes del gobierno, escuelas, comercios, etc. (ver Ça commence ?). La falsa higiene es peor que la falta de higiene El argumento es seudohigiénico porque supuestamente se prohíbe que las personas hagan daño a su cuerpo mediante el consumo de ciertas sustancias, pero no dice nada de los daños causados por comer demasiado o sustancias dañinas pero legales, practicar deportes peligrosos o trabajar de voluntarios en el cuidado de leprosos, apagando incendios o rescatando personas en peligro. La obesidad es una epidemia en los Estados Unidos, que mata a miles de personas cada año, pero ningún gobierno tiene el menor derecho a regular cuántos alimentos ingiere cada quien o cuánto riesgo corre salvando personas en una inundación. Esa prohibición no hace sino crear un espacio satanizado, en donde el Mal justifica todo mal. Es decir, en nombre de la Guerra contra las Drogas se desatan las peores agresiones contra los grupos que supuestamente están socialmente cerca de ese ambiente satanizado: los pobres. Jamás vemos que los cuerpos policiales de los Estados Unidos hayan capturado a algún capo de la droga. Eso solo ocurre en Colombia, donde los Estados Unidos acudieron a apresar a uno de ellos: Carlos Lehder, y donde la policía mató a Pablo Escobar Gaviria en un lance callejero. Jamás esas cosas ocurren en el territorio de los Estados Unidos, salvo en las películas, es decir, como fantasía ideológica para de paso hace propaganda a la Guerra contra las Drogas. Propaganda de guerra. Es como la Santa Inquisición, que designó o se inventó unos herejes a quienes quemar vivos en plaza pública, para instaurar un régimen de terror similar y mantener a raya cualquier intento de rebeldía contra aquel orden injusto. A cualquiera lo podían acusar de herejía así como a cualquiera lo pueden «sembrar» ahora con drogas, es decir, colocarle drogas en su casa o en su vehículo para acusarlo de narcotraficante. La Guerra contra las Drogas es una hipocresía por cuanto solo prohíbe algunas sustancias. El alcohol, la cafeína y el tabaco son legales en casi todo el mundo, y sin embargo causan mayores problemas de salud que muchas sustancias vedadas actualmente. Esta prohibición ha estimulado al mercado negro a buscar sustancias nuevas y más potentes que puedan ser transportadas con mayor facilidad y con más seguridad que las actuales. Siendo más poderosas es posible trasladarlas con más desenvoltura y ganancia. Al traficante le importa poco si estas sustancias son más peligrosas y más bien le conviene que sean más adictivas aún que las anteriores, para tener una clientela perseverante. La prohibición ha hecho que se inventen otras sustancias como el crack, mas adictivo y más peligroso que la cocaína. En la medida en que ese tráfico es más lucrativo, los delincuentes tienen más dinero con que comprar policías y jueces. De allí que veamos constantemente en la prensa que un juez libera a un traficante capturado con varios kilos y tal vez toneladas de alguna sustancia prohibida. Mientras mayor el cargamento mayores los recursos para comprar una pronta liberación. El soborno no se limita a comprar funcionarios, pues también puede inducir a otros hechos delictivos. Muchos policías se ven tentados de no informar de la captura de un cargamento a fin de revenderlo ellos mismos. Ciertamente la Guerra contra las Drogas no ha atraído a ningún corrupto a trabajar en favor de la ley o de las agencias contra las drogas. Bajo este esquema de ganancias descontroladas, los traficantes venderán su producto a cualquiera, incluyendo a niños. Los mercaderes legales tienen prohibido vender alcohol y tabaco a los niños; no así los traficantes de sustancias ilegales. Para muchos jóvenes es más fácil encontrar cocaína o marihuana que ron o cigarrillos. El discurso oficial El discurso oficial sobre las drogas olvida dos esencias: El consumo de drogas es un fenómeno complejo, que involucra todos los elementos culturales mencionados arriba, aparte de políticos, militares, médicos y financieros. En las sociedades tradicionales el consumo está sujeto a la disciplina cultural. Las sociedades modernas no tienen la sabiduría necesaria para regularlo. No es un mero problema policial, que es un fenómeno más simple que los complejos sentidos que rigen el consumo de estas sustancias. Igual pasa en algunas sociedades indígenas con el alcohol, cuando es introducido por gente supuestamente «civilizada». Las sociedades tradicionales no tienen la sabiduría necesaria para regular ese consumo, salvo cuando ellas mismas producen esas bebidas. Se entregan entonces a la bebida sin mesura, sin ritual, sin «cultura alcohólica», sin sabiduría, como Noé, el primer borracho. El vino es una sustancia sagrada creada por Dionisos o Baco. Las drogas son un asunto poético y sagrado. En la Grecia y la Roma antiguas el vino fue creado por el dios Baco o Dionisos, y era considerado por los devotos como un don celestial. Hay, pues, sustancias que estimulan la euforia, la estupefacción, la alegría, la melancolía, la violencia y otros estados mentales especiales según la persona y el momento. Por eso se usan para comunicarse con el más allá, con las fuerzas de la naturaleza, con energías que se suponen superiores a las facultades humanas. Pero esas sociedades antiguas, como las indígenas, eran sabias y controlaban muy bien el consumo, porque formaba parte de su cultura, de sus creencias más profundas y respetadas. Esas sociedades sabían mejor que nosotros, supuestamente «civilizados», a qué conduce el descontrol en el consumo. Así se mantuvo ese equilibrio cultural, durante miles de años. Solo el sacerdote, el curandero, el piache, el mago, el chamán, el gurú sabían cuándo, cuánto y quién debía consumir. La hostia gaseosa Algún residuo persiste entre nosotros de ese carácter ceremonial y sagrado. El cigarrillo, por ejemplo, sirve a muchos jóvenes como rito de pasaje hacia la vida adulta. La mayoría de los mil cien millones de fumadores que hay en el mundo comienzan a consumir antes de los 19 años (Valdés y Sánchez, 1999). Las empresas tabacaleras saben que si una persona comienza a fumar desde la adolescencia luego se le hará muy difícil abandonar la adicción. Por eso la publicidad se dirige especialmente a jóvenes y mujeres, pues estas siguen siendo una minoría entre los consumidores. La publicidad pretende también que el fumador es romántico, atrevido, adulto, independiente, divertido, aventurero, «glamoroso», distinguido. Así ha figurado el fumador en el cine de Hollywood durante décadas. El cigarrillo es un excelente ambientador cinematográfico, muchas veces financiado por las grandes empresas tabacaleras. Estas se han aprovechado de esta aura simbólica del cigarrillo para imponer un consumo que ha matado a millones de personas, porque no se trata solo de la nicotina, que tal vez sea lo de menos —eso no lo sabemos—, sino precisamente de quién sabe qué sustancias añaden las empresas tabacaleras y que pueden causar gravísimos problemas de salud. La publicidad no exhibe estos problemas de salud, sino que más bien esconde el consumo bajo cuerpos saludables y hasta bucólicos. Los chicos Belmont de los anuncios lucieron durante años unos cuerpos desbordantes de salud. Y el Hombre Marlboro recorre los campos a caballo, contaminando el aire puro con su cigarrillo. Por cierto que los primeros Hombres Marlboro murieron de cáncer: Wayne McLaren, David McLean y Darrell Winfield... McLaren dedicó sus años finales a una campaña contra el cigarrillo (más información haciendo clic aquí). La viuda y el hijo de McLean han luchado durante años contra Philip Morris (la empresa dueña de la marca Marlboro, cuya campaña fue creada por la empresa publicitaria Leo Burnett en 1955 y más que triplicó las ventas). La advertencia sobre los daños a la salud, impuesta por la ley, la recita en el cine una voz de mujer, rapidito y a bajo volumen. En esa época entre los publicistas prevalecía la idea tendenciosa de que la voz de mujer no infundía autoridad, sino todo lo contrario. Y en eso llegó el capitalismo El modo de producción capitalista profanó todo lo sagrado. Arrasó con todas las creencias, todas las leyendas, todo lo divino, todo lo bendito. El capitalismo, abandonado a su propia lógica, sin control social, cometió la máxima profanación de la religión, al convertirla en su auxiliar ideológico para controlar a la gente, como «opio del pueblo». Entonces, al quedarse sin religión genuina, sin cultura del consumo, la sociedad perdió todo recurso para controlar las viejas sustancias de la tribu. Para complicar más las cosas, muchas sustancias, como el tabaco, se salieron de las sociedades donde se consumían. Ya no hubo entonces autoridad religiosa que controlase su empleo y terminó en manos de grandes compañías interesadas solo en promover su uso, mientras más masivo mejor, sin ceremonia, sin respeto, sin reverencia, sin dioses, sin pipa de la paz. Solo quedan los residuos indicados arriba, disfrazados de vida atrevida y animada, como la de los famosos «chicos Belmont» o el «Hombre Marlboro». Nadie tiene ya poder suficiente para controlar qué componentes añaden las grandes compañías productoras a los cigarrillos a fin de aumentar la dependencia. El llamado «fumador empedernido» es un adicto como cualquier otro y sufre daños incluso peores que los que causan muchas sustancias ilegales. También las sustancias legales pueden producir adicción. Es imposible comerse un solo Pringle, un solo Pirulín o una sola galleta Oreo. Son sustancias adictivas. Cuando el consumo no está regido por nada, la persona se queda ante la sensación física pura que causa la sustancia: euforia, letargo, alucinación, etc., sin que nada ni nadie respetable y respetado le aconseje o le imponga cuándo parar y lo oriente sobre cómo interpretar siquiera lo que está sintiendo. Se llama dependencia, es decir, la necesidad compulsiva de consumir algo, sea lo que sea, sin poder controlarse y causándose daño. Hay adictos a todo, a los deportes, a la televisión, incluso al trabajo. No hablamos aquí, por supuesto, de los aficionados, de los que disfrutan de un deporte o de un buen programa de televisión o ejecutan una labor o un arte que los apasiona. Hablamos de los que no pueden controlar lo que hacen y terminan haciéndose daño. Hay dos tipos de dependencia: la física y la síquica o mental. Algunas sustancias causan solo dependencia mental. Pero otras causan, además de la mental, dependencia física, cuando el cuerpo exige el consumo suspendido. Cuando se suspende el uso se produce el llamado «síndrome de abstinencia», caracterizado, según la sustancia, por ansiedad, calambres, diarrea, fiebre, insomnio, náuseas, sudor excesivo, necesidad urgente de volver a consumir, etc. Los síntomas varían de persona a persona. En todos los casos hay una dependencia mental que conduce al consumo descontrolado y dañino. La persona que depende sicológicamente de alguna sustancia la usa, muchas veces, para evadir su realidad. En el capitalismo descontrolado, el objetivo único es la ganancia. Su médula, como su nombre lo indica, es el capital, mientras el ser humano es solo uno de sus instrumentos. Cuando el capital se impone por encima del ser humano, se vuelve otra adicción, y su complejo entramado genera inflación, desempleo, soledad, aislamiento, disolución de la familia, de las amistades, depresión, agresividad, delincuencia, etc., que conducen a estados de descomposición social y emocional (ver Pierre Bourdieu, La esencia del neoliberalismo). Algunas sustancias pueden ayudar a aliviar ese malestar, aunque solamente lo hagan de un modo ilusorio, como «paraíso artificial», como lo llamaba el poeta francés Charles Baudelaire. El adicto es el último y más débil eslabón de una cadena que comienza en el cultivo, preparación, distribución de la sustancia y finalmente por el «lavado» del capital obtenido. Es un negocio inmenso que ocupa todos los días la prensa, el cine, la radio y la televisión. Participan en ese proceso las grandes finanzas, los grandes bancos en los llamados «paraísos financieros» (hablando de paraísos...), esos en donde el capital no está sometido a control alguno, en donde el dinero proveniente del tráfico se puede «lavar» cómodamente, es decir, se convierte en dinero que parece proceder de actividades legales. En esto participan no solo los bancos sino grandes empresas, Estados, policías, ejércitos. No todos, pero sí suficientes para mantener esta enorme operación financiera, que se ubica entre las más poderosas, probablemente solo superada por el petróleo. El narcotráfico no es una mera banda de malvados, aislados de la sociedad, como los presentan los medios de comunicación; si así fuera no habría durado mucho. Permanece y prospera gracias a la colaboración abierta u oculta de toda una red social, en la que juega papel primordial el Estado, como veremos. Si el narcotráfico fuera solo un problema policial, ya habría desaparecido hace mucho tiempo. Es como la mendicidad: Friederich Nietzsche decía que si la limosna solo se diera por caridad ya habrían desaparecido los mendigos. Al dejar el asunto solo en manos de la policía se asegura su perpetuación, pues la solución no es policial. Tal vez ni siquiera se habría desarrollado. Las policías de todo el mundo saben muy bien quiénes son y dónde están los traficantes, desde el «jíbaro», como llaman en Venezuela al que vende al detal en la esquina, hasta los capos máximos. Pero no pueden hacer nada porque se trata de una voluntad política que no todos los Estados están en condiciones de tener. No es fácil para ningún Estado enfrentar esta situación, porque el funcionamiento mismo de la policía conduce a este descontrol social del negocio. Tráfico y policía terminan siendo una sola unidad que se controla a sí misma, si es que se controla. Habría que transformar radicalmente el concepto mismo de policía como agente de represión para instaurar una contraloría social que combata sin violencia la acción delictiva, desde el cuello blanco hasta el jíbaro del barrio. Mientras la sociedad civil siga en manos de dos grupos armados —policías y delincuentes— que generalmente llegan a diversas formas de arreglo y alianza, no será posible controlar el delito y la violencia del hampa y otros criminales. Policías y traficantes han sido abandonados a su suerte por el Estado, por lo que la única autoridad que resta son los grandes capos en complicidad con altos funcionarios del Estado. No se trata de que todo Estado sea necesaria e intrínsecamente malvado, sino de que el funcionamiento del negocio conduce a que el narcotráfico se quede en un área que ninguna sociedad puede controlar del todo. Por ello crece, porque, además, como ya vimos, la llamada Guerra contra las Drogas no persigue combatir el narcotráfico sino para la represión de los débiles y la injerencia en otros países por parte de los Estados Unidos. El consumo se vuelve un problema cuando se sale de sus sistemas culturales propios y pasa a integrar esa cadena de máximo rendimiento económico. Y para producir el máximo rendimiento tiene que lograr la máxima adicción, sean sustancias de consumo legal —alcohol, cigarrillo, café, chocolate o medicinas compradas en la farmacia. O ilegales —cocaína, crack, éxtasis, heroína, marihuana, LSD, etc. La adicción no hace diferencias entre sustancias de distribución legal y de distribución ilegal. La salud mental y física se ve afectada por igual por unas y por otras. La legalidad o no de una sustancia es generalmente una decisión política más que médica, y de una complejidad cuyo tratamiento va más allá del presente texto. Lo que sí queda claro es que el narcotráfico y sus cómplices derivan grandes ganancias de esa separación entre la droga y lo sagrado. ¿Quién dice que NO? Las campañas moralistas contra la adicción no frenan el experimento «por curiosidad» ni impiden que el adicto continúe su consumo compulsivo. Esas campañas, como «di NO a las drogas», promovida por el presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan entre 1981 y 1989, más bien tienden a crear un aura de misterio y aventura «glamorosa» alrededor del consumo, con sus ritos de pasaje hacia la vida adulta. «Di NO a las drogas» fue la traducción al español en Venezuela de la campaña “just say NO,” en los Estados Unidos. El Estado narcotraficante El discurso seudohigiénico se aprovecha de nuestra ignorancia estratégica sobre diversas sustancias para culpar a las sociedades asiáticas y latinoamericanas que producen drogas ilegalizadas en los Estados Unidos y Europa. Pero el problema está principalmente en la demanda. Si los Estados Unidos no consumieran tanta cocaína, los carteles colombianos no existirían o en todo caso serían pequeñas bandas sin importancia. Jamás, o en todo caso raras veces, un gran distribuidor de drogas es capturado y encarcelado en los Estados Unidos. Generalmente los presos son los pequeños distribuidores callejeros, que en Venezuela llaman jíbaros. El fenómeno es no solo de los Estados Unidos. Raras veces un gran capo estadounidense es capturado y luego encarcelado, salvo, si acaso, para fines propagandísticos. Es fácil endilgar toda la responsabilidad en la parte más débil para lavar la mala conciencia, tanto como se lavan los capitales del narcotráfico. Sirve para el propósito ideológico de convertir sociedades débiles en chivos expiatorios para dominarlas. El discurso seudohigiénico renueva la doctrina de «soberanía limitada» de Henry Kissinger (complemento de la Doctrina Monroe: «América para los americanos», es decir para los Estados Unidos, que han decomisado para sí el nombre de América). Ahora que no hay «peligro comunista», tenemos, aparte del supuesto «Eje del Mal», el Apocalíptico Peligro de la Droga para justificar medidas que conduzcan a la tutela de los países militar y económicamente más débiles. Este discurso seudohigiénico produjo la invasión de Panamá para capturar a su presidente Manuel Antonio Noriega, que había sido reclutado y entrenado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, cuando el director de esa agencia era George Bush padre. También sirvió de pretexto para la intervención en Colombia a fin de arrestar al narcotraficante Carlos Lehder, entre otras acciones previstas en la parte más agresiva del Plan Colombia, que no es más que legitimación de la intervención de los Estados Unidos en los asuntos internos de la región andina a partir de Colombia, usada como cabeza de puente, a fin de seguir tratando a la América Latina como un menor de edad internacional. El efecto de la prohibición no es limitar la circulación de las sustancias prohibidas, sino crear un feroz aparato de cohesión, coacción y coerción para ejercer una represión de amplio espectro. Para detener el consumo por medios policiales sería necesario un cuerpo de policía de al menos el tamaño de la sociedad misma donde se combate la droga. O crear muchos Estados totalitarios solo para ello. En cambio se ejerce una represión selectiva en el mundo real, sirviendo otros propósitos: «No puedo encarcelarte por tus ideas, pero sí por consumir o traficar drogas». Las sustancias ilegalizadas se convierten en una suerte de cáncer crónico, aunque no mortal, dentro del Estado, como en Colombia y los Estados Unidos, donde las mafias son aparatos de Estado alternativos para la represión y la administración de la sociedad. La Mafia y Washington se han asociado para apoyarse en sus propósitos respectivos, que no son necesariamente opuestos. ¿Cómo pudieron los Estados Unidos destruir el nazismo y son ahora impotentes ante la Cosa Nostra? ¿Cómo pueden los Estados Unidos rechazar un ataque aéreo desde el exterior y no las endebles avionetas cargadas de drogas que aterrizan allí provenientes de otros países, día a día, hora a hora, minuto a minuto? Tan lucrativo es este negocio que muchas veces los traficantes abandonan la avioneta, pues el alijo da suficiente para no tener que vérselas con esa impedimenta. Habría que preguntarse si esto no es otro negocio para el Estado norteamericano que tarde o temprano termina incautando estas naves. Ver esto como una lucha entre héroes y villanos es colocar el problema precisamente donde no tiene solución. Así se colocó el alcohol durante la Prohibición en los Estados Unidos durante los años 20. En nombre de la represión del alcoholismo, la sociedad entera fue reprimida. La mojigatería impone a toda la sociedad los valores morales hipócritas de un pequeño grupo dominante y fundamentalista. Función de la necesidad de cohesión, coacción y coerción en el Estado ya entonces puritano y farisaico —es decir, loco. El combate contra el abuso de las drogas extiende un problema marginal a toda la población, originando una situación en que Una necesidad cultural o religiosa profunda debía ser satisfecha a través de los caminos torcidos del tráfico, esto es, de un modo delictivo y perverso. ¿Cómo conseguían los sacerdotes católicos vino de consagrar si las bebidas alcohólicas estaban prohibidas? ¿Era posible celebrar el oficio religioso católico durante la Prohibición? Así se convirtió en los años 20 en delincuente a todo el que se tomaba una copa de vino, es decir, se imponía la represión del Estado sobre millones de personas, incluyendo los curas. Y Obsesionan a la sociedad entera con lo que de otra manera sería un asunto marginal o en todo caso de menor importancia. El narcotráfico entró en el abismo negro abierto por la afinidad obvia entre los zares de la droga y los Estados Unidos. El tráfico es la operación más militarmente disciplinada y coordinada del mundo. Es la organización más innovadora financiera y tecnológicamente. Sin pagar publicidad, ha colocado un producto costoso y dañino en el mundo entero. Trafica a través de los medios más sofisticados y creativos. Su capacidad de innovación es impresionante —en químicos, transporte, electrónica, finanzas y en creación de redes sociales, en liderazgo y en manipulación de los medios de comunicación, la justicia y la política. Ha sido la forma más acabada de resistencia del que J. M. Briceño Guerrero (1994) llama ‘discurso salvaje’. Parte de este argumento fraudulento es que la legalización de las drogas incrementaría la adicción. El alcoholismo no se redujo por la Prohibición, ni aumentó cuando esta fue abolida. Quizás la gente en general no podía hallar una botella de vino durante la Prohibición, pero los alcohólicos sí —esto es, los que se supone eran sus primeros beneficiarios. La represión impide las drogas solo a los que no están interesados en ellas... Los consumidores siempre se las arreglan para conseguirlas. Por eso digo que el Estado puritano es un Estado loco. El narcotráfico entró en órbita —concepto de Jean Baudrillard (1990) que designa fenómenos amenazadores, incontrolables pero en última instancia inofensivos, como la especulación bursátil. El tráfico de drogas florecerá aún más, pues los Estados no están interesados en reducirlo sino que objetivamente lo protegen. Son Estados narcotraficantes. Los Estados Unidos no podrán imponer una solución unilateral porque la América Latina ya no puede ser manejada como manejaron las que ellos mismos llamaron «repúblicas bananeras» a principios del siglo XX. No es un problema sin solución, pero sí radical. Los medios tradicionales han fallado y seguirán fallando miserablemente, como las campañas bien intencionadas contra el consumo. Cada vez que se transmite un mensaje «contra las drogas» miles de jóvenes comienzan a usarlas. Los consumidores saben más que nadie el daño producido por el consumo descontrolado. Prevenirlos es ingenuidad o cinismo. No estamos hablando del uso ocasional, placentero o religioso. Las drogas son un lujo del espíritu. Los indios, que son sabios, entienden cuándo detenerse. Las sociedades llamadas civilizadas no son tan cultas. Los niños desatendidos quiebran un plato deliberadamente para llamar la atención. Quince años después entran en una banda de delincuentes juveniles o se matan en una motocicleta a 200 Km/h. Cuestión de escala. La inatención va desde la negligencia hasta el desprecio y provoca un resentimiento que puede conducir a una suerte de suicidio vengativo. El consumo obsesivo es perversamente ideal para ese propósito: un suicido placentero, lujoso y disimulado. Este resentimiento se dirige a cualquiera que cumpla un rol parental: padres que perdieron la brújula del afecto; educadores que ignoran lo que enseñan; líderes deportivos que prescriben el abuso de drogas a jóvenes atletas para ganar una décima de segundo. ¿De qué murió la famosa corredora Florence Griffith Joyner? Y en el centro un liderazgo hipócrita que obviamente no combatirá a sus propios capos de la droga. El joven despreciado se dice: —Me sacrifico para ver si impresiono al que me trajo a este mundo solo para despreciarme. Un joven amado tendrá menos probabilidades de usar ninguna sustancia de modo desesperado. Exhortar a los jóvenes resentidos a rechazar el consumo es confirmarles que están alcanzando su objetivo de llamar la atención. Y el joven que no lo sabía se entera a través del mensaje publicitario. He allí por qué los mensajes contra las drogas solo sirven a un liderazgo ruin para lavar su imagen. El problema individual es médico y debe ser atendido con los medios clínicos habituales. El problema a gran escala es de Estado: ¿es posible rescatar de verdad a la masa de jóvenes despreciados? ¿La sociedad los rescataría si precisamente los desprecia? En ese caso no hará falta campaña alguna. Fray Ejemplo será predicador más efectivo que todas las campañas hipócritas que dicen a una masa de jóvenes desesperados decir no a lo único que les queda para simular la emoción de estar vivos. Esconder estos hechos es volverse parte del problema. Otra razón para el fracaso de esas campañas es la connivencia misma del Estado en la promoción de estas sustancias, que crea rápidamente en el consumidor la convicción, plenamente justificada, de que se trata de una campaña hipócrita. Gracias a la operación de tráfico de armas, sustancias ilegales, etc., conocida como «Irán-Contras», durante el gobierno de Ronald Reagan, la ciudad de Los Ángeles, de los Estados Unidos, se inundó de cocaína hasta hoy. El segundo Irangate o Irán-contras surgió a raíz de una operación encubierta dirigida por la Casa Blanca que consistió en la venta de armas (4000 misiles Tomahawk) a Irán en un esfuerzo por conseguir la liberación de cinco rehenes estadounidenses en poder del grupo pro-iraní Hezbollah en el Líbano. Millones de dólares de esas ganancias fueron desviados y destinados a ayudar a los «contras» nicaragüenses que combatían contra el gobierno sandinista de Daniel Ortega en 1985 y 1986, pese a que el congreso norteamericano había prohibido toda ayuda militar a los rebeldes. Esta prohibición se realizó luego de que un avión norteamericano de abastecimiento a los contras, cayera en Nicaragua y su piloto Eugene Hasenfus fuera hecho prisionero por el gobierno (tomado de Pinoleros). Reagan quien no supo decir «no» a las drogas… Este caso, como muchos que vemos día a día, demuestra cómo toda campaña contra el narcotráfico y el consumo fracasa si no va acompañada de un combate a los grandes aparatos empresariales y de Estado involucrados en la producción y el tráfico (ver ¿Quién dice que NO?). Otra función de la explotación capitalista sin control social de estas sustancias es servir de auxiliar de la represión en general. Año a año, día a día, en todo el mundo, sobre todo en los Estados Unidos, se reprime a la gente en nombre del supuesto combate contra el narcotráfico, que al que menos combate es precisamente al narcotráfico. Por ejemplo, un dirigente sindical organiza una huelga y puede ser objeto de una requisa en la que «le encuentran» sustancias prohibidas. O se las «siembran», es decir, la policía, en un allanamiento, se la coloca, para culparlo de posesión ilegal y hasta de tráfico. Son leyes auxiliares al sistema de represión política e ideológica. Por eso los medios de comunicación difaman al consumidor, adicto o no. Lo execran, lo insultan, porque toda sociedad represiva necesita un demonio al que perseguir o en nombre del cual reprimir y para justificar un cuerpo policial autoritario, que para lo que menos ha servido ha sido para combatir el narcotráfico, que sigue tan campante y cada día más fuerte. Aumenta la prohibición y aumenta el consumo, sobre todo en las metrópolis, los Estados Unidos, Europa, Asia. Es la miseria de las sociedades opulentas. Mientras tanto se culpa del narcotráfico a los países más pobres y débiles, que se vuelven escenario de la «Guerra contra las Drogas», es decir, terminan invadidos o reprimidos. Los Estados Unidos, los mayores consumidores, deciden cuáles son los países supuestamente limpios de tráfico de sustancias ilegales y cuáles no, con la llamada «certificación» que emiten cada año como quien pasa un examen final en la escuela. Es simplemente un modo de ejercer su poder sobre otros países, violando su soberanía. Así, el combate al tráfico de sustancias ilegales ha servido como pretexto para -Invadir países (Panamá en 1989). -Masacrar movimientos políticos (los cocaleros de Bolivia en 2003). -Ocupar o amenazar grandes territorios (Plan Colombia). -Destruir por contaminación con sustancias defoliantes las tierras cultivables de posibles competidores agropecuarios. -Se podrían citar muchos casos más. Desde el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de setiembre de 2001, se afianzó otro auxiliar ideal para la represión: la llamada «Guerra contra el Terrorismo». A los conservadores estadounidenses les encanta declarar guerras. También Nixon declaró una «Guerra contra el Cáncer». Así, en nombre del combate contra el narcotráfico y contra el terrorismo se somete a vastos sectores de la población, se invaden países, se segrega a grandes comunidades, como los negros e hispanos en los Estados Unidos y en Europa, cuyos barrios están permanentemente ocupados por escuadrones policiales con la consigna de «cero tolerancia». En realidad se trata de máxima represión. Estas brigadas supuestamente están luchando contra el narco o contra el terrorismo. En los hechos se trata de prevenir rebeliones populares so pretexto de perseguir traficantes y terroristas. En siglos pasados el pretexto era combatir a los infieles, tanto en las Cruzadas, en que Europa invadió el Medio Oriente, o la Conquista de América, para reducir a los indígenas infieles. Más tarde, especialmente durante el siglo XIX, el pretexto fue combatir la barbarie. Se declaró que civilizaciones como la china, la hindú, la árabe, eran bárbaras. Igual pasó cuando los conquistadores españoles declararon bárbaras las civilizaciones indígenas. En nombre de eso destruyeron, de modo bárbaro, precisamente, gran parte de esas civilizaciones o las redujeron a la servidumbre y la humillación. Algo parecido se hizo con los africanos traídos a América como esclavos por los europeos para utilizarlos en las plantaciones de azúcar, algodón y otros cultivos. La barbarie era más bien de la «culta Europa», que tenía que renovar constantemente la «dotación» de esclavos africanos porque las condiciones de trabajo eran tan crueles que los esclavos morían en masa en poco tiempo. Por eso decía Walter Benjamin que toda cultura contiene un elemento de barbarie. A Venezuela, por ejemplo, vino de Nueva York un tal William Bratton (cuyas ideas represivas son bien conocidas), traído por el alcalde metropolitano Alfredo Peña, quien ya había lanzado el lema precursor «plomo al hampa». Con esta inquietante consigna, y sobre todo impelido por el portaaviones electoral de Hugo Chávez, a quien luego traicionó y hasta intentó derrocar en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, Peña ganó las elecciones para la Alcaldía Mayor, diseñada para coordinar bajo su paraguas institucional a las alcaldías de Baruta, Chacao, El Hatillo y Libertador (Caracas). «Plomo al hampa» luego se transformó en «cero tolerancia» a la llegada de Bratton, quien, como los conquistadores europeos, venía a «civilizarnos» a la cañona. Los recursos exigidos por este señor fueron cuantiosos, extraídos en gran parte del Fondo de Pensiones de la Policía Metropolitana, bajo órdenes de la Alcaldía Metropolitana. Los policías se quedaron sin recursos para su jubilación en nombre del combate a una delincuencia, combate que jamás sucedió. Como en la Guerra contra las Drogas, el objetivo era otro: echar plomo al pueblo, como siempre. También extrajeron dinero a algunos empresarios ingenuos, los hay, que colaboraron, bajo la promesa de eliminar la delincuencia mediante la «tolerancia cero». Otros empresarios, seguramente más avisados, entendieron el juego avieso y colaboraron con más gusto. Las cantidades de dinero fueron cuantiosas y sus resultados nulos, como todo ciudadano víctima de la delincuencia comprueba diariamente. «Plomo al hampa» en realidad vino a ser «plomo al pueblo», como se vio durante el golpe de Estado de abril de 2002, en que la Policía Metropolitana fue usada como fuerza de choque en el asalto al palacio presidencial de Miraflores y el asesinato de decenas de personas durante el golpe. La PM no necesitó que ningún «técnico» extranjero le explicara sus modos tradicionales, autóctonos y brutales de represión y extorsión, popularmente conocidos como «matraca». No es, sin embargo y lamentablemente, la única policía que luce estas características ni en Venezuela ni en el mundo. Los Estados Unidos son el mayor productor y consumidor de sustancias nocivas en el mundo, legales e ilegales, desde alimentos aparentemente inocentes como hojuelas de maíz o seudopapas fritas, hasta sustancias no por legales menos adictivas. Las supuestas papas fritas industriales son generalmente una pasta compuesta por algo de papa y sobre todo de sustancias que las empresas no suelen revelar, en nombre de la propiedad industrial, pero también para evitar que la gente se entere de la presencia de ingredientes con frecuencia altamente nocivos para la salud. Los Estados Unidos producen toneladas de la que allá mismo llaman «comida chatarra» (junk food), pero es a los sudamericanos a quienes se persigue por producir drogas chatarra. En los aeropuertos se nos somete a tratos ignominiosos, porque el aparato represivo del Estado narcotraficante ha vuelto a cada uno de nosotros un sospechoso de llevar alguna sustancia destinada a corromper la dulce e inocente juventud estadounidense, esa que se entremata en las escuelas día a día, como ocurrió el 20 de abril de 1999 en Columbine, Colorado (ver Pequeños asesinatos). Y ahora se añade la Guerra contra el Terrorismo, en la que somos los primeros sospechosos, como toda persona que no sea «blanca y de trato». Los Estados Unidos son el peor terrorista del planeta. Invaden países a diestra y siniestra, sin contar conspiraciones, derrocamientos de gobiernos legítimos provocados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, la imposición de políticas económicas ruinosas a través del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Ya llevan dos invasiones solo en lo que va del presente siglo XXI. Sin contar las insinuaciones de invadir otros, incluyendo a Venezuela, como sueñan algunos. Bombardean indiscriminadamente, usan o amenazan con armas de destrucción masiva para destruir las armas de destrucción masiva de Iraq, armas que nunca aparecieron. Los Estados Unidos sí usan armas de destrucción masiva, pero es a los musulmanes o sospechosos de tales a quienes se requisa en los aeropuertos. Si los poderosos fueran los musulmanes tal vez serían los cristianos los vejados. Y por extensión abusiva y racista se humilla a toda persona de piel oscura o proveniente de países del llamado Tercer Mundo. Por eso hablo de que el Estado se ha vuelto loco. Son sociedades que se alimentan de la desigualdad, a la que cuidan como no cuidan a sus bebés, como veremos más abajo en el capítulo Los bebés adictos. Cada nueva campaña contra el narcotráfico, o contra el terrorismo, es una nueva vuelta de tuerca en la represión de los pueblos. No es que esas cosas no deban combatirse, más bien deben combatirse, pero de verdad, porque cuando se hace de modo hipócrita, como sucede casi siempre, entonces se obtienen resultados perversos y hasta contrarios a los que supuestamente se perseguían. Cuando la vida económica se vuelve negocio puro, al servicio de sí misma y no del ser humano, todo se desnaturaliza de un modo puro. Lord Acton decía en el siglo XIX: «El poder tiende a corromper; pero el poder absoluto corrompe absolutamente». Los Estados Unidos tienen la industria de producción de alimentos más irresponsable del planeta, que elabora a diario toneladas y toneladas de sustancias que causan toda clase de enfermedades y trastornos, como diabetes, obesidad, cáncer, males cardiovasculares y un largo etcétera. Pero es solo a ciertas sustancias ilegalizadas a las que se persigue, las llamadas «drogas»: cocaína, heroína, marihuana y un cada vez más largo etcétera, porque los laboratorios, legales o no, inventan una sustancia nueva casi a diario, como el Red Bull. Nadie persigue refrescos sobresaturados de azúcar, que pueden generar o agravar diabetes u obesidad. Nadie persigue cereales a los que se extraen vitaminas y minerales que luego se añaden para anunciar en la publicidad que han sido «enriquecidos». Pocos se alarman porque esas sustancias son consumidas desde la más temprana infancia, con ingredientes que causan enfermedades como las dichas, amén de cáncer y dolencias que la ciencia médica va descubriendo poco a poco y que los grandes medios de comunicación, financiados directamente a través de la publicidad por las empresas que producen esos «alimentos», ocultan totalmente. O casi. En las páginas 66 y 67 de su número de noviembre de 2003, la revista Wired cita a Stuart Levy del Centro Médico Tufts. Este experto en el desarrollo de resistencia de las bacterias a las sustancias destinadas a matarlas señala que «la mayoría de los desinfectantes no actúan mejor que el agua y el jabón corrientes». Pero «algunos de ellos pueden alterar la microbiología del hogar, matando bacterias relativamente benignas y débiles y dejando prosperar las bacterias fuertes, que pueden causar enfermedades graves». Las peores bacterias desarrollan tolerancia al triclosán, sustancia habitualmente añadida a los detergentes comunes como Dawn, Dial, Pinesol, dentífricos como Colgate, etc. Una bacteria que se hace resistente al triclosán se hace resistente también a la penicilina y a otros antibióticos. Pero nadie hace la guerra a las grandes empresas que elaboran millones de toneladas de estos venenos. La guerra es contra el narcotráfico colombiano a través del Plan Colombia, cuyos objetivos declarados son apoyar a los campesinos a cambiar de cultivos y a combatir las bandas de narcotraficantes. El resultado verdadero ha sido servir de cobertura a una vasta acción de terrorismo de Estado, que amenaza incluso con extender la guerra civil colombiana a países vecinos como el Ecuador y Venezuela. Allí se está usando un hongo destructivo de los cultivos de coca, pero que de paso destruye o daña irremediablemente el resto del ecosistema, con consecuencias impredecibles una vez contaminado. La revista Wired —suerte de vocero de un extraño fenómeno que podríamos llamar «neoliberalismo de izquierda»— no llega hasta denunciar las consecuencias nocivas que el triclosán y otras sustancias pueden causar cuando llegan a ríos y mares por toneladas, a través de las cloacas. Como se ve, las sustancias ilegales, cocaína, marihuana, heroína, etc., no son ni las únicas ni las peores. Las hay mucho más dañinas, pero amparadas por la nación más poderosa del planeta, los Estados Unidos. Ese amparo no solo es armado sino cubierto con publicidad y ese lavado masivo de cerebro llamado medios de comunicación. Ese lavado opera en ese país y en el mundo entero, que ha terminado en gran medida copiando su modelo de operación, con un éxito aterrador. Qué hacer Por eso, cuando alzamos una copa o encendemos un cigarrillo, cuando extendemos una línea de cocaína, cuando sacamos una inyectadora para consumir heroína, cuando damos un biberón a un recién nacido, cuando ingerimos café descafeinado o cuando abrimos una bolsita de «papitas» plásticas o de cualquier otra chuchería industrial, debemos estar conscientes del papel que nos están imponiendo como último eslabón, el más débil, de una cadena infernal. No siempre es el reino de la libertad el que conquistamos. Hay libertad también, claro, porque también hay consumo racional y controlado en este mundo de consumo desmedido. A pesar de las grandes corporaciones y aparatos del narcotráfico, el ser humano no es un autómata y puede aprender a controlar su propia conducta. El verdadero rebelde no se somete a esos grandes aparatos. Hay personas, tal vez la mayoría, que consumen por diversión y lo hacen sin peligro. No son adictas ni merecen ser expulsadas de la sociedad. Pero también hay personas que tienen una tendencia, sea emocional, sea física, a convertirse en adictas, es decir, las que no pueden controlarse y suelen terminar mal si no se detienen a tiempo. Tampoco merecen ser expulsadas de ninguna parte, sino auxiliadas por todos, amorosamente. ¿A cuál grupo perteneces tú? ¿Al de los consumidores ocasionales o al de los adictos? ¿Quién no consume drogas? Todos tomamos una copa, así sea esporádicamente, todos tomamos café, chocolate, o fumamos, etc. Para no hablar de esa otra forma de drogadicción que es la contaminación ambiental, que nos obliga, queramos o no, a consumir humo y mil productos que dañan las aguas que luego bebemos. Entonces agotamos manantiales de agua pura a fin de evitar consumir aguas contaminadas, con lo que ensuciamos el ambiente con botellas plásticas desechadas que pueden durar siglos estorbando la vida. Todas son drogas, así sean legales. Una señora liba su primera copa de licor a los 60 años y esa primera copa la conduce a otra, a muchas y a todas porque había nacido propensa al alcoholismo y no lo sabía porque nunca antes había probado un trago. Otros necesitan esa copa como aliciente ante una vida miserable y entonces quieren bebérselas todas. He expuesto aquí algunas ideas para la discusión. No pretendo haber dicho la verdad. Tal vez sí, tal vez no. Dejo esa decisión al lector. Si algún mérito pretende tener este texto es haber propuesto un conjunto de análisis e ideas para la discusión, para el debate, para incitar al examen. Si con ellas he logrado despertar el interés del lector por informarse por sí mismo y arribar a sus propias conclusiones podré considerar este libro como un éxito. No olvides jamás que eres una persona libre. Caracas, enero de 2004 link: http://www.analitica.com/bitblio/roberto/adicto.asp

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Narco Historias extraordinarias
Narco Historias extraordinarias
InfoporAnónimo11/17/2010

Narco Historias extraordinarias Héctor Aguilar Camín Cuna La noche del 21 de febrero de 1944, durante las fiestas del carnaval mazatleco, es muerto a tiros en el patio andaluz del Hotel Belmar de Culiacán el gobernador de Sinaloa, coronel Rodolfo Tirado Loaiza, alguna vez agitador estudiantil. El rumor público dice que lo ha matado Rodolfo Valdez, El Gitano, conocido pistolero de la región. El Gitano se da a la fuga y sale de Sinaloa. Meses después, prófugo aún, sostiene una entrevista con el secretario de la Defensa, el ex presidente Lázaro Cárdenas, y señala al general Pablo Macías Valenzuela, ex secretario de la Defensa y gobernador de Sinaloa, sucesor de Loaiza, como autor intelectual del homicidio. En noviembre de 1947 el periodista Armando Rivas narra en Excélsior que durante una gira de funcionarios de la Procuraduría General de la República por Sinaloa, el gobernador Pablo Macías Valenzuela es mencionado “por mucha gente como uno de los cabecillas de la banda de traficantes de drogas”. En los archivos de la Secretaría de la Defensa hay la constancia de un juicio militar contra Macías Valenzuela por la autoría intelectual del homicidio de Loaiza. El tribunal militar lo halla culpable, pero la ruleta política favorece al general quien es nombrado comandante de la primera zona militar, la más importante del país. No se sabe qué fue del juez militar que lo declaró culpable. Al final de su vida, el general Macías Valenzuela recibe la medalla Belisario Domínguez que otorga el Senado de la nación al mérito ciudadano. La historia semiolvidada de Macías Valenzuela es parte de una historia mayor que tampoco termina de hacerse pública. Es la siguiente: Durante la Segunda Guerra Mundial las batallas en el frente oriental cortan el flujo de amapola y hachís que viene a Occidente de Turquía. Las drogas turcas son materia prima de la morfina, alivio insustituible de los hospitales de guerra. Para suplir la ruta turca, Estados Unidos llega a un acuerdo secreto con México: ampliar los sembradíos silvestres de amapola de la sierra madre occidental. La sierra sinaloense se llena de instructores inoficiales de los dos países que enseñan a los pueblos a sembrar amapola. La amapola cunde, la prosperidad llega con sus brillos dorados a los pueblos perdidos de la sierra. Un día la guerra termina y los gobiernos deciden que no hay razón para seguir las siembras. Levantan el campo, declaran ilegal lo que han creado y se van. Pero lo sembrado sigue ahí. Los particulares reemplazan a los gobiernos y el auge de la amapola toma su propio rumbo en Sinaloa. El jefe estadunidense del combate a las drogas, Harry Aislinger, advierte en la posguerra contra “los bribones que tratan de convertir a México en una fuente de drogas”. Aislinger dice que Lucky Luciano, a través de Bugsy Siegel, el legendario inventor de Las Vegas, financia la siembra de adormidera en Sinaloa. La refinancia, en realidad, luego de que los gobiernos la han inventado. Manuel Lazcano, ex procurador de Sinaloa, recuerda la época (1948): “Políticos, comerciantes, empresarios, policías, campesinos, todo el mundo sabe que se siembra amapola, y se sabe quiénes son los que se dedican a la siembra. Vecinos conocidos, campesinos, pequeños propietarios. La policía judicial sabe quiénes son los productores. El jefe de policía es el que va y controla el por ciento que les toca, a cambio del disimulo, el apoyo o lo que se quiera”. El tráfico que empieza con el auspicio oficial en las barrancas sinaloenses durante los cuarenta, termina en persecución oficial durante los ochenta. Y hasta ahora. La droga cruza al norte protegida por redes clandestinas que repiten, a su manera, las confabulaciones del origen. Gobernador En el año del olvido de 1952, el general Miguel Henríquez Guzmán es candidato a la presidencia de la República por una Federación de Partidos del Pueblo. La candidatura termina en una matanza en la Alameda Central de la ciudad de México. Los henriquistas son perseguidos, presos, muertos. Uno de los presos es Enrique Peña Bátiz, presidente de la federación de partidos henriquistas. 33 años después de aquellos hechos, Peña Bátiz le cuenta al reportero Elías Chávez: “Fue durante el gobierno de Leopoldo Sánchez Celis, entre 1963 y 1969, cuando surgió abiertamente en Sinaloa el tráfico de drogas. Sánchez Celis empezó a rodearse de pistoleros. Uno de ellos fue Hugo Izquierdo Hebrard. Yo conocí a Hugo Izquierdo en la cárcel de Lecumberri. Él estaba preso por la muerte del senador Mauro Angulo, yo por el movimiento henriquista. Salí de la cárcel y regresé a Culiacán. Un día entré al bar El Quijote y me encontré con un funcionario de Sánchez Celis que había sido alumno mío. Me invitó a sentarme a su mesa. Lo acompañaba una persona que me preguntó: ‘¿No me conoces?’. ‘Sí’, le dije. ‘Eres Hugo Izquierdo Hebrard’. ‘Cierto’, me dijo. ‘Pero aquí soy el capitán José Chávez. El gobernador me excarceló y me trajo a trabajar con él. Oficialmente colaboro en el Plan de Superación Campesina, pero, como todavía estoy sentenciado, necesito actuar con otro nombre’. Estaba bebiendo brandy con cerveza. Se le subió pronto. Sacó una pistola nuevecita y me la ofreció. Le dije que no usaba armas, pero él insistió. Luego me pidió que lo llevara a su casa y empezó a preguntarme por los narcos de aquí, de Sinaloa. Le dije lo poco que sabía. Luego estuvimos recordando nuestra época en Lecumberri. A mí me detuvieron dos personas: el ahora director del Reclusorio Norte, Jesús Miyazawa, y un asesino europeo que se hacía llamar Jorge Lavín, a quien la Federal de Seguridad habilitó como agente. En ese tiempo asesinaron a Marco Antonio Lanz, el primer mártir del henriquismo. Izquierdo Hebrard me dijo, en la cárcel, que Lavín lo había matado. Me ofreció vengarlo. Le dije que no, pensé que era una trampa. Esa noche en Culiacán, cuando lo llevaba a mi casa, le recordé a Izquierdo Hebrard su ofrecimiento. Me contestó: ‘No quisiste entonces, pero si quieres lo hago ahora’. Lo que quiero decir es que Sánchez Celis estaba rodeado de pistoleros. Fue durante su gobierno cuando en Sinaloa surgieron abiertamente el narcotráfico y la violencia. Fue la época en que se inició Miguel Ángel Félix Gallardo, a quien Sánchez Celis hizo su ahijado: lo apadrinó en su boda. Años más tarde, Félix Gallardo apadrinó a su vez la boda del hijo menor de Sánchez Celis, Rodolfo Sánchez Duarte. Yo no puedo asegurar que Sánchez Celis sea narcotraficante, pero sus tratos con los narcos son evidentes“. Félix Gallardo Miguel Ángel Félix Gallardo (n.1946) acaba de cumplir 17 años cuando entra a la policía judicial de Sinaloa. Ha sobrevivido hasta entonces como vendedor ambulante. Compra en los ranchos quesos y gallinas que revende en los pueblos. En la ruleta de la suerte es elegido para servir en la casa de gobierno como custodio de los jóvenes hijos del entonces gobernador Leopoldo Sánchez Celis. La custodia derivará en amistad, la amistad en negocio, el negocio en prisión y muerte. Félix Gallardo se hace traficante de la savia de la amapola, que en Sinaloa llaman goma, madre natural de la heroína y Valdez Montoya (1969-1975) y Alfonso G. Calderón (1975- 1981). Llega a un oscuro esplendor con el gobierno de Antonio Toledo Corro (1981-1986), en cuyo rancho Las Cabras Félix Gallardo se refugia para eludir la cacería que se desata sobre su imperio a raíz de los asesinatos del agente de la Drug Enforcement Agency, Enrique Camarena Salazar, y de su piloto mexicano, Alfredo Zavala Avelar, en Guadalajara, en febrero de 1985. El agente y el piloto son muertos en sangrienta tortura por el ahijado, socio y protegido de Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero, quien venga en sus prisioneros la pérdida de una cosecha fabulosa de mariguana, denunciada por Camarena, a quien Caro trata como “dedo” (delator). Para ese momento, Félix Gallardo es no sólo el mayor traficante de México sino uno de los más grandes del continente americano. Embarca y hace pasar a Estados Unidos tonelada y media de cocaína al mes. El mercado de la cocaína ha cambiado. Desde fines de los setenta, los barones colombianos buscan nuevos caminos para llegar a la insaciable nariz de Norteamérica. Las rutas tradicionales están deshechas. La DEA ha roto el imperio de Carlos Lehder en las Bahamas. Dos sicarios jóvenes han ametrallado en el centro de Bogotá al ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. En respuesta, el gobierno de Belisario Betancur ha empezado a aplicar un tratado de extradición con Estados Unidos, vigente desde el gobierno anterior. Los barones de la droga colombianos se refugian en Panamá. Se dividen. De un lado quedan Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha y los hermanos Ochoa Vázquez. Del otro, los hermanos Rodríguez Orijuela. Los primeros, al frente del Cártel de Medellín, toman el camino de los atentados y los ajusticiamientos. Los segundos, cabezas del Cártel de Cali, toman el camino de la negociación. Gonzalo Rodríguez Gacha nace en Cundinamarca, una de las zonas más pobres de Colombia. Sabe, dice, de “los sotes, las niguas y los piojos” antes de saber del contrabando y de la venta ilegal de esmeraldas, que transforma en tráfico ilegal de cocaína. Vive suntuosa y ostentosamente desde entonces. Tiene como apodo El Mexicano por su afición a los mariachis y al tequila, y por los nombres que ha puesto a sus haciendas: Chihuahua, Sonora, Mazatlán, Cuernavaca. Un 15 de diciembre del año 89, El Mexicano es cercado en su finca La Lucha de la costa colombiana y ametrallado desde un helicóptero. Una bala le atraviesa el cráneo y unos cohetes vuelan su propiedad. Antes de alcanzar ese fin, Rodríguez Gacha es el pionero de las rutas de la cocaína a través de México, el país de sus amores, junto con el hondureño Ramón Matta Ballesteros. La conexión mexicana Ramón Matta Ballesteros es sobreviviente de una niñez pobre, precozmente ilegal, dedicada a cambiar maíz y frijol por aguardiente, y de una juventud rica en aventuras y en contrabando de esmeraldas. En la cúspide de su poder, el director del Tiempo de Honduras, Manuel Gamero, describe a Matta Ballesteros como un “hombre de mirada huidiza”, “ampulosos ademanes”, “brusca arrogancia que esconde timidez”, “voz ronca apagada”, un “carácter violento y una personalidad en la que se mezclan la sencillez de su origen y una vivacidad aguzada por su contacto con el hampa”. En 1977 Matta Ballesteros presenta a Rodríguez Gacha con su amigo mexicano, Miguel Ángel Félix Gallardo, figura central aunque invisible de las drogas en Sinaloa. (Los colombianos llaman a sus colegas mexicanos “Los magos”: todo mundo puede verlos menos la policía.) Matta ha sido hasta entonces la conexión sudamericana de Alberto Sicilia Falcón, el primer narcotraficante que sienta sus reales en la ciudad de Guadalajara, la perla del occidente mexicano. Según el testimonio del pistolero Michael Decker, Sicilia Falcón llega a tener en su nómina a media ciudad. Decker es un asesino a sueldo de la CIA. Sicilia Falcón lo alquila como ejecutor. Le paga ocho mil dólares por su primer trabajo: matar a un Alberto Barrueta. En su primer mes con Sicilia Falcón Decker dice haber ganado 200 mil dólares: 25 ejecuciones. En su libro Underground Empire, James Mills describe a Decker como “un asesino diabólico, frío como el acero, con cara de inocente estrella de cine”. “Lo de Sicilia era increíble”, dice Decker a Mills. “Toda la ciudad en la nómina de un hombre. Guadalajara comprada por Sicilia Falcón”. Sicilia es aprehendido en 1976, pero los que están en el secreto de su red saben cómo seguirla usando. Matta Ballesteros conoce la red de Sicilia. También la conocen los policías que lo han servido, a quienes Sicilia ha sobornado. Félix Gallardo hereda las dos vertientes e inicia una mudanza de Culiacán a Guadalajara. Desde 1975 el gobierno mexicano ha lanzado sobre las barrancas del noroeste la Operación Cóndor, una agresiva campaña de erradicación de cannabis y amapola. Infatigables helicópteros artillados sobrevuelan la sierra, echan defoliantes sobre los plantíos (una nube naranja llamada paraquat), ametrallan sembradores. Rodríguez Gacha visita la casa de playa de Félix Gallardo en Altata, cerca de Culiacán. Es agasajado con mariachis, tequila y mujeres. Pacta ahí con Félix Gallardo el paso de la coca por México hacia Estados Unidos. El pacto es sencillo porque reúne dos poderes reales: los hombres de Rodríguez Gacha pueden poner la droga en México, los hombres de Félix Gallardo pueden llevarla a Estados Unidos. Félix Gallardo cobra por el traslado una comisión del 25 o 30 por ciento (los cronistas difieren en esto) sobre el precio de venta. Nadie hay tan preparado en México para cumplir ese trato como Miguel Ángel Félix Gallardo. Durante sus días de contrabandista de goma y mariguana, ha montado una red de distribución que une al noroeste mexicano con el suroeste de Estados Unidos. Pasa la yerba y la goma por un archipiélago de contactos en Sonora, Baja California, Arizona, Nuevo México y California. Para estos efectos, la frontera empieza en las barrancas de la sierra mazatleca y termina en el corazón de las grandes ciudades de Norteamérica: Nueva York y Los Angeles, Miami y Chicago, Washington y Detroit. Félix Gallardo cambia su red de paso de goma y mariguana a una red de paso de cocaína. Le conviene hacerlo. Los plantíos de amapola y cannabis necesitan muchos cómplices (cómplices que siembran, que transportan, que compran) y durante mucho tiempo (siembra, floración, cosecha). El paso de la cocaína necesita menos cosas durante menos tiempo: pistas de aterrizaje, aviones, camiones, y cómplices de unas horas: soldados o policías que miran a otro lado cuando la carga pasa por su territorio. La cocaína es más rentable que la mariguana o la goma, y menos vulnerable. Las flotillas de la Operación Cóndor no pueden tocarla desde el cielo, ni quieren verla en la tierra. Poco después del pacto de Altata, dicen los cronistas, Félix Gallardo mueve al norte cantidades de cocaína que hasta entonces sólo ha movido el Cártel de Medellín. Es parte de una red que nace en Los Andes y termina en el sur de Estados Unidos. Ha penetrado dos bancos, tiene una flotilla aérea, una red telefónica, está montando sus propias refinerías de cocaína y extendiendo su red de distribución hacia Europa. Es el hombre más buscado y menos perseguido del noroeste de México. Todo el mundo sabe de sus negocios y de su vida. Aparece en fiestas, bodas y bautizos, que la prensa local reseña rumbosamente. Su naturalidad social alcanza un clímax el 28 de mayo de 1983, cuando funge como padrino de boda de su antiguo custodiado, Rodolfo Sánchez Duarte. El obispo auxiliar de Culiacán celebra la misa. Padrinos En 1982 la Drug Enforcement Agency (DEA) organiza la Operación Padrino para rastrear a Félix Gallardo. Descubre entonces que el padrino ha tenido buenos padrinos: los comandantes de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la policía política de México. En 1986 la DEA recluta un informante que ha trabajado en la DFS entre 1973 y 1981. Ha sido contratista, consejero en finanzas y proveedor de armas de Miguel Nazar, cabeza de la DFS. Según ese informante, a mediados de los años setenta, cuando las bandas de Sinaloa se hacen la guerra unas a otras, además de la guerra que tienen con la policía y con el ejército por la Operación Cóndor, los comandantes Esteban Guzmán y Daniel Acuña, ambos de la DFS, van a ver a los jefes narcos Félix Gallardo y Ernesto Fonseca, Don Neto. Les aconsejan cuatro cosas: 1) poner fin a su guerra intestina, 2) montar una base de operaciones en Estados Unidos, 3) salir de Sinaloa, 4) guarecerse en Guadalajara. La DFS presenta a los narcos con la gente influyente de Guadalajara, dicen los cronistas. Les buscan casas, les asignan guardaespaldas. “Los traficantes”, escribe Elaine Shannon en su libro Desperados, “aportan la fuerza y la sangre. La DFS aporta la inteligencia, la coordinación y la protección contra otras agencias de gobierno”. Los anfitriones de la mudanza a Guadalajara tienen su propia historia. Son miembros de la policía política del gobierno federal, radicada en la Secretaría de Gobernación. Desde ahí los comandos de una brigada especial, llamada Brigada Blanca, toman a su cargo, con licencia para matar, la guerra sucia de los años setenta contra la guerrilla urbana. Aquella guerra, librada en los sótanos, termina con una amnistía decretada en 1978. Un movimiento de familiares de las víctimas elabora una lista de desaparecidos (más de 500) y exige un parte oficial de su paradero. El 24 de enero de 1979 se da un informe oficial sobre el tema. El procurador general de la República, Óscar Flores Sánchez, reconoce que hay 314 casos de desaparecidos en conocimiento de las autoridades: 154 han sido muertos por la policía o el ejército, 89 se encuentran en la clandestinidad, 58 han perdido la vida en actos de violencia entre guerrilleros rivales. El gobierno nunca admite oficialmente la existencia de la Brigada Blanca, pero algunos de sus miembros ocupan en los años siguientes puestos policiacos clave, terminan sus vidas de policías como delincuentes, encarnan a plenitud el dicho de que donde está la ley está el delito, y crimen donde está la policía. Entre los métodos de la Brigada Blanca denunciados por Amnistía Internacional se incluyen golpes de puño y cachiporra, toques eléctricos en ojos, dientes y genitales; aspersión de agua mineral por la nariz, inmersión de la cabeza o el cuerpo en agua sucia. Durante las sesiones de tortura hay médicos presentes. Los testimonios recogidos por Amnistía Internacional incluyen el de Bertha Alicia López García de Zazueta, cuya hija de un año de edad es víctima de choques eléctricos en presencia de su madre. Cuerpos cruzados La noche del 30 de enero de 1985 son asesinados en Guadalajara dos ciudadanos estadunidenses, Alberto Radelat y John Walker. Hay tres versiones de su muerte: la del mesero del restaurante La Langosta Loca donde se perpetra el crimen, la del gerente del mismo sitio y la de sus asesinos. Según el mesero, Radelat y Walker se asoman sobre la puerta de resorte de dos hojas de La Langosta Loca, son metidos violentamente al lugar, derribados a golpes y, en el suelo, pateados y navajeados. Mal heridos y sangrantes, son puestos de pie, les tapan las cabezas con chamarras, los sacan andando del lugar y los suben a los autos de sus agresores: un Grand Marquis negro, con teléfono, y dos camionetas Bronco, una blanca y otra negra. Según el gerente, los norteamericanos entran tarde al restaurante, les dicen que no hay servicio y tratan de retirarse. Al oír su español de acento americano, los hombres que ocupan desde la comida unas mesas del lugar (beben una larga sobremesa) saltan sobre los turistas, los someten y empiezan a golpearlos. Los llevan a una bodega contigua a la cocina. Allí los agreden a puntapiés, los hieren con picahielos (buscan el hueso, pinchan el hueso, raspan el hueso cuando lo encuentran). Todos los comensales agresores, unos 20 jóvenes con camisas abiertas y collares en el pecho, circulan por la bodega. El jefe de todos ellos se da sus vueltas también, permanece en la bodega unos minutos, sale después a tomar algo y regresa a la bodega. Según el mesero, la golpiza dura cinco minutos. Según el gerente, una hora, al cabo de la cual sacan a los turistas de la bodega arrastrándolos de los pies. Van sin conocimiento, dejando un rastro de sangre. Les tapan la cabeza con manteles del restaurante, los suben a los autos. Antes de marcharse, ordenan al velador que limpie la bodega. El velador encuentra la bodega llena de sangre, regada por todo el piso. Estas son las versiones del mesero y el gerente sobre lo ocurrido esa noche en La Langosta Loca. Hay también la versión de los homicidas, hecha tiempo después, cuando caen presos y confiesan sus culpas. Según los homicidas, la agresión dura más de tres horas y tiene lugar en la cocina. No atacan a sus víctimas en grupo sino por turnos. Usan picahielos, cuchillos y navajas. El hombre llamado Walker muere allí. El llamado Radelat sale del lugar con vida, pero inconsciente. En el predio donde los entierran les dan el tiro de gracia. Walker es un veterano de Vietnam con media pensión de invalidez por una herida de bomba. Reside en Guadalajara desde 1983, dedicado a escribir una novela sobre un asesinato en Minnesota cuya intriga toca al equipo de futbol americano profesional de la ciudad. Alberto Radelat es hijo de cubanos de Houston y ha venido a inscribirse para estudiar odontología en una universidad tapatía. Walker, su amigo de adolescencia, lo ha invitado a quedarse con él en su departamento. Un día antes de que Radelat vuelva a casa, Walker lo invita a cenar en el mejor restaurante de mariscos de Guadalajara, La Langosta Loca. Llegan tarde al restaurante, cuando están por cerrar. Se hacen sospechosos a los ojos de la pandilla alcoholizada que ocupa el sitio por ser americanos y venir a deshoras. La pandilla es de narcotraficantes. Libra una guerra secreta en la ciudad con los agentes de la oficina de narcóticos estadunidense. En la euforia de una larga sobremesa, la pandilla confunde a los dos amigos con dos miembros de la agencia, sus enemigos jurados a quienes en esos días quieren escarmentar. El jefe de la pandilla se llama Rafael Caro Quintero. No son los primeros muertos locos en La Langosta Loca, propiedad subterránea aunque ostentosa de Caro. Algunos cronistas atribuyen la propiedad a un lugarteniente de Félix Gallardo: Manuel Salcido, El Cochiloco. Meses atrás, en noviembre de 1984, han muerto en un tiroteo en el mismo lugar dos miembros de la policía judicial federal, encargada de combatir el narcotráfico en México. Los agentes aparecen muertos en su auto, uno de ellos con 28 sobres de cocaína que la policía juzga puestos por los asesinos, como una burla y una afrenta para sus víctimas. Los cuerpos de los turistas confundidos, John Walker y Alberto Radelat, son llevados a enterrar al Parque Primavera, el gran parque público de Guadalajara. No son los primeros enterrados clandestinos del sitio. Tampoco serán los últimos. Días después, la misma banda lleva al mismo lugar los cadáveres correctos: el de un agente y un colaborador de la agencia de narcóticos estadunidense, a quienes dan muerte luego de torturarlos en busca de una información y una venganza. Caro Quintero Para el momento en que su gente confunde fatídicamente a John Walker y Alberto Radelat con agentes de la Drug Enforcement Agency (DEA), Caro Quintero tiene 29 años. Tiene también una fortuna que la prensa calcula o inventa en 500 millones de dólares. Es el socio más visible de Félix Gallardo. Se dice que es dueño de 36 casas y accionista de 300 empresas en Guadalajara, entre ellas las distribuidoras de autos Country Motors, los hoteles Holiday Inn y el Fiesta Americana. Ha comprado terrenos para hacer su casa: una superficie de 150 mil metros cuadrados, mayor que el área del Estadio Jalisco, templo del futbol local, uno de los más grandes de México. La más grande de sus propiedades, dicen los cronistas, está en Caborca, en el norteño estado de Sonora. Viniendo por aire de Hermosillo, a 25 minutos de Caborca, puede verse la hacienda de Caro llamada El Castillo. Semeja en efecto un castillo medieval. Tiene dos mil cabezas de ganado, pista aérea, caballerizas, corrales y una iglesia. Su costo, dicen, es de 700 millones de pesos (unos cuatro millones de dólares). Está registrada a nombre de Genaro Caro Quintero, hermano de Rafael. Desde El Castillo, según los cronistas, Caro controla la siembra de mariguana en los cuatro puntos del estado: al norte, en Sonoíta; al sur, en los municipios de Altar y Pitiquito; al oriente, en El Arenoso; al poniente, en el valle de Caborca. Su dominio de la zona, aseguran, es absoluto. Cuando llega su grupo, se corre la voz y nadie se les cruza en el camino. Las huellas de su actividad son visibles para todos. Caborca encabeza la venta de automóviles lujosos en el estado, siendo modesta villa de ganaderos. Se venden ranchos rústicos al doble de su precio. Y los compradores no son de ahí. Cuando están en Caborca, Caro y su grupo alquilan completo un hotel, El Camino, con 70 habitaciones y suites de lujo. El hotel se convierte entonces en cuartel provisional del narcotráfico en la zona norte del país. Caro ha donado al municipio 100 millones de pesos para obras sociales (unos 500 mil dólares). Con dinero que él dio, dicen los cronistas, se está construyendo un hospital. El dinero parece estorbarle, tiene la compulsión de ostentarlo. En 1984 y 1985 compra 40 automóviles Grand Marquis y camionetas Bronco para regalar a parientes, amigos y policías. Con los empresarios Javier y Eduardo Cordero Staufert, forma una red de empresas dedicadas a lavar dinero. Pero lo socios clave de Caro Quintero no son empresarios, son policías. Su negocio es de alta visibilidad: exige grandes superficies de cultivo y la complicidad de muchos. En 1985, año de su cólera funesta, Caro paga cifras millonarias a sus cómplices, en particular a la Dirección Federal de Seguridad, su sombra protectora. Ha sobornado a comandantes de todo el país, principalmente en el norte y el noroeste. También en Guanajuato, Zacatecas, Jalisco. En Jalisco tiene bajo su mando al jefe de la policía judicial Víctor Manuel López Rayón, y a los agentes Juan Rufo Solorio, Víctor López Malo, Raúl López Álvarez, Gerardo Lepe. Al comandante Daniel Acuña, de Tijuana, le paga cinco millones por cada envío de mariguana que deja pasar a Estados Unidos (un dólar= 200 pesos). Cinco millones semanales pagan en Sonora a Moisés Calvo, otro comandante, que le cuida sembradíos de mariguana. Da 10 millones de pesos semanarios (unos 50 mil dólares) al comandante Alberto Arteaga García de la policía judicial federal en Chihuahua. Arteaga le asegura discreción para la siembra de mariguana en ese estado donde Caro ha puesto en marcha la más grande siembra de mariguana hecha hasta entonces: la siembra de El Búfalo. El Búfalo Rafael Caro Quintero tiene a sus órdenes, según los cronistas, mil hombres armados. ¿Qué ha hecho para tener tanto? ¿De dónde tanta riqueza, tanto poder? Caro ha inventado la cosecha agroindustrial de la mariguana sin semilla, favorita de California, el gran estado moto de la unión americana. Caro, dice Elaine Shannon, “transforma la mariguana mexicana de hierba común en humo de conocedores”. En Oregon y California se crea la técnica de pinchar las plantas hembras de la cannabis común para inhibir la floración y lograr que la resina se concentre en las hojas. Los pioneros de la yerba sin semilla en Estados Unidos cultivan pequeñas parcelas. Venden cortes exquisitamente presentados a dos mil 500 dólares la libra, ocho veces el precio de la mota comercial mexicana. Caro va al desierto a cavar pozos para sembrar en México grandes llanadas de mariguana sin semilla. Abandona las barrancas perdidas de la sierra y siembra en planicies humidificadas de Sonora, Zacatecas, Jalisco, Nuevo León, San Luis Potosí. A principios de los ochenta empieza a colonizar Chihuahua. Compra con sus socios predios colindantes en las cercanías de un poblado llamado El Búfalo. Perfora pozos, irriga las tierras secas, produce un oasis agroindustrial de 12 kilómetros cuadrados, una enorme mancha fértil, oscura de tan verde, en medio de la aridez leonada y calcárea del desierto. Cada unidad del complejo consta de varios cobertizos. Hay casas especiales para guardias y trabajadores, pequeñas presas, pozos con bombeo automático, riego por aspersión. Han traído maquinaria agrícola y usan fertilizantes. Los supervisores vienen en helicóptero a ver los plantíos. Las cosechas salen en camiones cerrados y luego en tráilers hacia Estados Unidos. El Búfalo es lugar de cosecha y punto de acopio. A sus galpones y bodegas llega mariguana de otros estados. En noviembre de 1984 hay en las bodegas de El Búfalo el equivalente a la producción de 15 mil hectáreas. Cientos de guardias vigilan a 11 mil cosechadores, campesinos jóvenes, enganchados para sembrar mariguana, igual que los enganchan para cortar caña o pizcar tomate en otros puntos de México. Un piloto de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), Alfredo Zavala Avelar, es el primero en ver desde el aire aquel ajedrez verde en medio del desierto. Ha aprendido a volar en el ejército, del que se retira como capitán segundo piloto aviador, en 1963. Desde entonces trabaja como piloto en la SARH. Lleva y trae ingenieros y funcionarios a diferentes lugares de la República. Va a cumplir 58 años. Volando para la SARH, dice su hermano Mario Zavala, también piloto, Alfredo conoce todo el país, sus sierras, sus valles, sus llanos, sus barrancas. Se da cuenta de “las anomalías”, como llama a las siembras clandestinas de amapola y cannabis, y las comunica a sus amigos. Tiene muchos amigos en Guadalajara, entre ellos algunos miembros de la policía judicial del estado. Les dice lo que ve en sus vuelos, hasta que uno le pide que no siga informándoles, porque hay cosas que ellos no pueden arreglar. Le sugieren dar sus informes al consulado norteamericano. El consulado lo remite al grupo de la DEA que opera en Guadalajara. En 1984 la DEA tiene cuatro agentes radicados en Guadalajara, y 30 más repartidos en la ciudad de México, Monterrey, Hermosillo, Mazatlán y Mérida. Otros 20 van y vienen en tareas temporales. El jefe de la DEA en Guadalajara es Roger Knapp, de 40 años, agente antinarcóticos desde 1967, cabeza de la Operación Padrino diseñada para atrapar a Félix Gallardo. El segundo de a bordo es James Kuykendall, agente desde 1957, casado con una tamaulipeca de Matamoros llamada María Consuelo. Los agentes restantes son nacidos en Calexico, ex marines, ex miembros de la policía municipal de Calexico y ahora destacados en Guadalajara: Víctor Shaggy Wallace, y Enrique Kiki Camarena, a quien llaman también El Gallo Prieto.8 El agente y el piloto Los agentes de la DEA destacados en México no pueden portar pistola ni participar en acciones directas de persecución de narcos o destrucción de plantíos. Tampoco pueden realizar vuelos de inspección sobre territorio mexicano. Sólo pueden investigar para informar a los cuerpos policiacos mexicanos, y que éstos actúen. Alfredo Zavala Salazar puede hacer lo que ellos no: volar e informarles directamente. Puede también llevarlos en vuelos de reconocimiento como pasajeros. Zavala ve el campo de Chihuahua antes que nadie. Lo informa a la DEA. La DEA informa de su hallazgo a las autoridades mexicanas. La noche del 6 de noviembre de 1984, las fuerzas policiacas del gobierno federal caen sobre El Búfalo en una operación que moviliza a 270 soldados del 35 batallón de infantería del ejército, 170 agentes de la judicial federal, 35 agentes del ministerio público, 50 agentes auxiliares, 15 helicópteros y tres aviones Cessna. Se decomisan ocho mil 500 toneladas de mariguana que hay en las bodegas de El Búfalo y dos mil 400 que aún crecen en los plantíos. La reacción de Caro es radical. No es la primera gran siembra que le roba la combinación DEA/Camarena/Zavala. En septiembre de 1982, por información de Camarena, le han confiscado 220 hectáreas en San Luis Potosí. La caída de El Bufalo, infinitamente mayor, desata la cólera de Caro, la cólera que ha de ser su perdición. A las dos de la tarde de un jueves 7 de febrero de 1985, el agente de la DEA Enrique Camarena es secuestrado en el centro de Guadalajara, a dos calles del consulado americano. Lo abordan cinco hombres cuando se dispone a abrir su camioneta en el estacionamiento del bar Camelot, un sitio familiar para él, donde los agentes de la DEA van a tomar cerveza. Según la versión oficial de los hechos, al frente de los hombres que abordan a Camarena está José Luis Gallardo Parra, El Güero, lugarteniente de Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto. Con él vienen dos policías judiciales de Jalisco y dos matones profesionales. Uno de ellos, Samuel El Samy Ramírez Razo, muestra una chapa, una credencial, de la DFS. “Seguridad federal”, dice. “El comandante quiere verte”. Los hombres meten a Camarena en un volkswagen Atlantic color beige. El Samy le cubre la cabeza con un saco. El Güero Gallardo da orden de partir. A las cuatro de la tarde del mismo día, Alfredo Zavala aterriza en su pequeño avión en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara. Regresa de Durango con un ingeniero de la SARH y otros dos hombres. La esposa de uno de ellos ha venido a recogerlo, espera en el hangar. Le ofrecen a Zavala llevarlo a su casa. Zavala acepta. Ya está en el coche cuando llega un ford Galaxy rechinando las llantas. Dos hombres bajan del Galaxy armados con metralletas AR 15. Apuntan a Zavala y le ordenan bajar. Lo meten a empujones en la parte trasera del Galaxy, quitan a la pareja las llaves del coche y se van a toda prisa. Camarena y Zavala son llevados a una casa de Caro, en la calle de Lope de Vega 881. Caro los espera para interrogarlos. Caro graba parte del interrogatorio a que sujetan a Camarena. No hay en esa grabación ruidos de golpes, gritos de tortura. Le piden a Camarena que dé nombres de agentes e informantes de la DEA. Camarena los da. Hay muchas voces en el cuarto, pero sólo dos interrogadores. Uno es duro y crudo. El otro suave, paciente, profesional. Camarena le responde una vez llamándolo “comandante”. No hay cintas grabadas del interrogatorio paralelo de Alfredo Zavala. Tampoco hay grabación de la tortura, pero ésta queda impresa en los cuerpos de las víctimas. No hay disparos ni cuchillos. Sólo golpes, huesos rotos, tejidos macerados. Camarena muere al parecer de un golpe que hiende su cráneo, dado quizá con una espátula o una cruceta para cambiar llantas. Se sabe después que durante los interrogatorios de Camarena y Zavala hay un médico presente, que revive a los interrogados inyectándoles xilocaína cuando el dolor los desmaya. A Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto, le avisan que Caro tiene a Camarena en su casa el mismo día del secuestro, jueves 7 de febrero. Don Neto va a casa de Caro a la hora de la comida y ve a Camarena, pero se siente cansado y no quiere hablar con el agente. Al día siguiente, viernes 8, Don Neto vuelve a la casa. Es recibido con aspereza por el mismo Caro. —¿Qué hacen aquí, a qué vienen? —le pregunta Caro. —A entrevistarme con Camarena —responde Don Neto. —Pues a ver si lo alcanzas, porque ya no habla —se burla Caro. Don Neto ve al agente golpeado y moribundo. Caro y dos de sus ayudantes lo han golpeado. Don Neto se enoja y le da dos bofetadas a Caro. Caro se enfurece. Don Neto prefiere dejar la casa y preparar su huida. Sabe que la muerte de Camarena traerá muchos problemas. Al salir de la casa, Don Neto ve un cuerpo tirado en un cuarto oscuro. —Es un “dedo” —dice Caro—, por “delator”. Es el cadáver del piloto Alfredo Zavala. El Mareño, 1 Caro sale de Guadalajara el 9 de febrero rumbo a su rancho El Castillo, de Caborca. Los cuerpos de Camarena y Salazar son llevados a enterrar al Parque Primavera de Guadalajara, al mismo lugar donde la gente de Caro ha enterrado a John Walker y Alberto Radelat. Entierran los nuevos cuerpos junto a los viejos, pero Caro lo piensa dos veces y decide separar los entierros. No quiere que nadie piense que hay tumbas colectivas de gringos en Guadalajara. Javier Vázquez Velázquez confiesa años después su participación en los hechos. Es el encargado de llevar los cuerpos de Walker y Radelat al Parque Primavera y enterrarlos. Es el encargado también de desenterrar los cuerpos de Camarena y Zavala. Los cuerpos de Camarena y Zavala aparecen un mes después del secuestro en un rancho llamado El Mareño, en el kilómetro 36 de la carretera Zamora-La Barca, a unos 100 kilómetros de Guadalajara. El Mareño es propiedad del ex diputado local michoacano Manuel Bravo Cervantes, vecino del pueblo de La Angostura del municipio de Vista Hermosa. El jueves 28 de febrero el comandante Armando Pavón Reyes, jefe de la judicial federal en Jalisco, muestra a los agentes de la DEA, James Kuykendall y Tony Ayala, una carta anónima que dice que Camarena está detenido en El Mareño. El sábado 2 de marzo Leonel Godoy, subprocurador de Michoacán, recibe una llamada de la agente de ministerio público de Tanhuato, Lidia Vega. Le dice que ese día, como a las siete de la mañana, un grupo de agentes federales ha rodeado el rancho El Mareño y cercado la carretera federal Zamora-La Barca. Impiden el paso de coches y gente. A gritos exigen entregarse al dueño, Manuel Bravo Cervantes, a la sazón director de la Productora Nacional de Semillas de Apatzingán. Bravo Cervantes se asoma por una ventana de la casa de dos plantas y pide a los policías que se identifiquen. Exige luego la presencia de la policía vecina de Vista Hermosa o Zamora. En la planta baja de la casa duermen dos nietos y el menor de los tres hijos de Bravo Cervantes, Rigoberto Bravo Segura, un muchacho de 20 años de edad, mermado en sus facultades físicas y mentales. Los nietos, Hugo y Manuel, tienen 11 años, son primos entre sí, hijos de los hijos mayores del jefe de casa. El escándalo los despierta, gritan a su abuelo que hay ladrones. Los hombres que rondan irrumpen en el cuarto donde los oyen gritar, los toman como rehenes, los sacan al patio delantero del rancho y exigen a Bravo Cervantes que se entregue. Versiones discordantes refieren lo que sigue. Una versión dice que el matrimonio se entrega y es ejecutado a sangre fría, en el patio, cuando sale de la casa. Otra versión dice que los federales golpean a Rigoberto, el hijo minusválido de Bravo Cervantes, y éste dispara entonces de la casa. Cae muerto un policía. Los otros policías disparan contra la casa hasta matar a Bravo Cervantes y su esposa. Ejecutan después a Rigoberto. El hecho es que hay una nutrida balacera y ninguno de los ocupantes de la casa queda vivo, salvo los nietos, que han sido amordazados y llevados a un auto. Cuando empiezan los disparos, un cuñado de Bravo Cervantes, Wenceslao Segura, vecino de El Mareño, llama por teléfono a su sobrino Hugo, que vive en Zamora. Le dice a gritos que el rancho está siendo asaltado. Hugo va en busca de su hermano Manuel, el mayor, que vive a dos cuadras de su casa. Salen en una camioneta hacia El Mareño. Las esposas de Hugo y Manuel, Celia Navarro y Eleuteria Torres, cuyos hijos duermen en el rancho, van a la oficina de la procuraduría local y consiguen que les comisionen seis agentes para llevarlas al rancho. Llegan al rancho como a las nueve de la mañana. Hay muchos coches alrededor de la casa. Se oyen disparos. Varios hombres armados se deslizan atrás de ellos, se identifican como federales y ordenan entregar sus armas a los policías del estado. Sorprendidos, los policías locales obedecen. Los federales vendan a las mujeres, las cachetean y las meten a un cobertizo. Celia alcanza a ver un cuerpo en el patio frontal del rancho. Piensa que puede ser su marido. Luego oye a alguien decir. “Dale” y un disparo. Más tarde oye a otro decir “Muy hombrecito. Murió sin decir nada”. Celia Navarro y Eleuteria Torres, las nueras de Manuel Bravo Cervantes, son llevadas a Guadalajara. Las acusan de haber ido al rancho en un auto robado con 30 cargadores de distintos calibres para sus parientes. Son puestas en libertad por la tarde, luego de varios golpes y preguntas sobre el paradero de Enrique Camarena. Al ser liberadas se encuentran con sus hijos, que están aterrorizados pero ilesos. Les confirman lo que sospechaban. En el asalto a El Mareño han sido muertos Manuel Bravo Cervantes, su esposa María Luisa Segura, y los tres hijos de ambos: Hugo, Manuel y Rigoberto. El Mareño, 2 El martes 5 de marzo de 1985 el gobernador de Michoacán, Cuauhtémoc Cárdenas, recibe una llamada. Le dicen que en El Mareño nuevamente hay agentes federales y de la policía antimotines de Jalisco, escarbando en la parte trasera de la casa. Cárdenas se traslada en avioneta al rancho con algunos colaboradores. Llega como a las cuatro de la tarde. Los federales le impiden el paso. El gobernador se identifica y exige una explicación. Le informan que buscan droga y los cadáveres de Camarena y Salazar. No encuentran nada. Al día siguiente, 6 de marzo, el gobernador de Michoacán da a conocer en un desplegado de prensa su “enérgica y respetuosa” protesta por el “atropello” policiaco en su entidad. Ese mismo día, como a las 18:00 horas, la delegación de la procuraduría estatal de Zamora recibe un informe del síndico de Vista Hermosa: gente del pueblo de La Angostura ha encontrado dos bolsas grandes de plástico con dos cadáveres. Están a flor de tierra, en avanzado estado de descomposición, en un lugar conocido como “El Potrero Mareño”, a 12 metros de la carretera Zamora-Vista Hermosa, a la altura del kilómetro 36, a tres metros de la cerca de la propiedad de la familia Bravo Cervantes. Los cuerpos han sido encontrados por Antonio Navarro Rodríguez, un campesino del lugar. Dice que cualquiera los hubiera encontrado porque despedían malos olores a 50 metros a la redonda. Al toparse con los cadáveres, Navarro iba en su bicicleta a cortar alfalfa. Al informar de su descubrimiento, deja constancia judicial de que el lugar donde aparecen los cuerpos es paso de gente que va a su jornal por la mañana y regresa a las dos de la tarde, por lo que si esos cuerpos hubieran estado allí desde la mañana, hubieran sido vistos por los caminantes. Los cuerpos de Zavala y Camarena, entonces, deben haber sido tirados ahí entre las dos y las seis de la tarde. A la una de la madrugada del 6 de marzo se levanta la fe de lesiones y la descripción de los cadáveres. A partir de las 2:45, dos médicos legistas practican una “necrocirugía a los cadáveres”. “A las cinco de la mañana”, dice Godoy, “se termina de practicar la última prueba a los cadáveres. Ambos presentan evidentes huellas de haber sido torturados, así como síntomas de asfixia. Hay indicios para suponer que son los de Camarena y Salazar. Se hacen estudios de la tierra encontrada en las bolsas y la tierra de El Mareño. Se comprueba que los cuerpos no estuvieron sepultados nunca en El Mareño. En Guadalajara, en una segunda autopsia, los cuerpos son identificados “plenamente” como los del piloto mexicano Alfredo Zavala y el agente de la DEA Enrique Camarena. Sara Caro Quintero sale de México rumbo a Costa Rica el 17 de marzo de 1985. El avión en que se fuga pertenece a la Compañía Proveedora de Servicios de Guadalajara, cuyos propietarios, los hermanos Eduardo y Javier Cordero Staufert, son detenidos el 1 de abril, acusados de ser cómplices de Caro en el “lavado” de cinco mil millones de pesos, invertidos en diversos negocios. Esta cantidad forma parte de la fortuna de Caro Quintero, que se estima o se inventa en 100 mil millones de pesos (550 millones de dólares: 200 pesos el dólar). Caro es además accionista o propietario de por lo menos 300 empresas. Caro sale de México con su rugosa comitiva sin papeles, pasaportes ni visas. Quien facilita su internación ilegal en Costa Rica es Rubén Matta Ballesteros, dueño de buenas propiedades en este país. Según la DEA, Matta Ballesteros sale de México a principios de marzo, con la complicidad de la policía mexicana. Caro se refugia en una villa al noroeste de San José, con sus pistoleros Miguel Ángel Lugo Vega, Albino Bazán Padilla, José Luis Beltrán Acuña y Juan Francisco Hernández Ochoa. Está con él también Sara Cristina Cosío Gaona, hija de una prominente familia de Guadalajara, cuyo padre ha sido secretario de Educación del estado de Jalisco. Su tío, Guillermo Cosío Vidaurri, es un conocido político jalisciense, que será años después gobernador del estado. Según la familia de Sara, Caro la ha secuestrado en Guadalajara el 8 de marzo. Según la versión de Caro, ha recogido a Sara en Culiacán y ha venido con él voluntariamente. La procuraduría de Jalisco dice que no se trata de un plagio sino de un “rapto generado por el entendimiento emocional de las dos personas de referencia”. Desde hace un tiempo, Caro corteja a Sara Cosío con regalos millonarios: autos Grand Marquis, Cadillacs, joyas preciosas, relojes Rolex. Ninguno de esos regalos es aceptado, dice la familia Cosío. Sara es novia de Martín Curiel, miembro de una de las familias más conocidas de Guadalajara. Sara Cosío ya ha sido plagiada antes por Caro Quintero. En diciembre de 1984, según las denuncias, la joven queda libre del primer rapto porque la policía acosa a Caro Quintero en su castillo plebeyo de Caborca, Sonora. Caro ofrece entregar a Sara a cambio de que dejen de asediarlo. Pero poco después, el 8 de marzo de 1985, Caro vuelve a robarse a Sara Cosío en las calles de Guadalajara. Esta vez Caro no está dispuesto a devolverla. El padre de Sara explica que Caro quiere retener a su hija a como dé lugar. Sara conoce a Caro, admite el padre, pero Sara estudia el sexto semestre de bachillerato y pretende seguir estudiando diseño. “Su carácter es muy fuerte,” dice el padre, “tan es así que en alguna ocasión increpó al propio Caro diciéndole: ‘Deja de molestarme. No te quiero. Nunca te he querido, no te puedo querer. Yo no te conocía y no debo ni puedo casarme contigo’ ”. El padre de Sara denuncia el plagio para que le devuelvan a su hija, de 17 años de edad. La versión de Caro es distinta: —La muchacha se fue a Culiacán y fui por ella. No era la primera vez, ¿eh? Yo no la secuestré, fui a buscarla. ¿Cómo iba a dejarla sola en las calles de Culiacán? Tenía viviendo conmigo como tres años. Su papá y su tío, el político ese (Cosío Vidaurri, ex alcalde de Guadalajara, ex dirigente del PRI capitalino, en ese tiempo secretario de gobierno de la ciudad de México), quisieron taparlo todo. En primer lugar, el papá de Sara trae un carro Cougar que yo le regalé. Y el tío trae otro Cougar que yo le había dado a su sobrina. Si ella se lo regaló o no, mis respetos. El papá y la mamá andaban conmigo dondequiera. Nos vieron en todos lados. Nada más que se hicieron las víctimas cuando yo caí. Pero los entiendo, estaban tensos. —¿Contrajo matrimonio con Sara? —No. Para allá íbamos, pero no llegamos. Caída Una llamada de Sara Cosío a su casa, para decir a sus padres que está bien, permite a la DEA tener el número de origen de la llamada. Viene de un lugar cercano a San José de Costa Rica, una hacienda cafetalera llamada La Quinta. Dos mexicanos, Inés Calderón y Jesús Félix Gutiérrez, han comprado la finca en 800 mil dólares. Dos agentes de la DEA en Costa Rica, Sandalio González y Víctor Mullins, sobrevuelan el sitio. Es una magnífica propiedad, de altos muros, con una mansión central, una casa de invitados, una cabaña, jacuzzi, piscina y un jardín lleno de flores y mariposas, junto a grandes árboles con copas llenas de pájaros. La DEA investiga la casa. Algún vecino dice haber visto entrar a ella a una mujer parecida a Sara Cosío. El jefe de la DEA en Costa Rica, Don Clements, obtiene la autorización de su embajada para tomar la casa. Obtiene también, sobre todo, la colaboración del ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Benjamín Pizá. Pizá pone a disposición del operativo el equipo antiterrorista del Departamento de Inteligencia y Seguridad (DIS), única e ignorada unidad de acción militar en un país sin ejército. En la madrugada del 4 de abril todo está listo para la toma de La Quinta. Ha sido rodeada por agentes de la DIS y la gente de la DEA. Falta sólo la orden de cateo del juez. El juez se niega a darla la noche anterior, pues la ley le obliga a hacerlo en horas del día. El juez es levantado al alba y firma la orden, que se transmite por radio a los sitiadores. Lo que sigue es el estallido de la puerta de La Quinta y la entrada de los comandos hasta la mansión principal, cuyas puertas derriban. Entran disparando al aire. Sorprenden a los ocupantes dormidos, hay botellas de whisky por todas partes. En dos minutos, cinco de los ocupantes están boca abajo, esposados. Todos dicen llamarse Juan o José. En la recámara principal hay otro ocupante de la casa y una mujer. Ése dice llamarse Marco Antonio Ríos Valenzuela, y su pasaporte también. Ninguno de los ocupantes sometidos se parece a las fotos borrosas que han llegado desde México de Caro Quintero. La mujer, sin embargo, es igual a sus fotos: voluptuosa y bella. Sara Cosío. El pelo le cae sobre los hombros, su piel brilla, tiene ojos claros, y tiembla, aterrada, ante lo que sucede. —¿Quién es éste, querida? —le pregunta el agente Sandalio González, apuntando a Marco Antonio Ríos. —Caro Quintero —susurra Sara. —¿Quién? —insiste González. —Rafael Caro Quintero —dice ella, más alto. —Puta —le dice Caro, y escupe. Los ocupantes recogen en la casa 40 mil dólares en efectivo, 150 mil en travel checks y todo un arsenal de armas, entre ellas una pistola Colt 45 con cachas de oro, incrustaciones de diamantes y el monograma R-1 (Rafael número 1). Hay otra Colt 45 con el sello de la DFS. Otra arma automática tiene la insignia de la Guardia Nacional de Nicaragua. Viendo consumados los hechos, Caro dice: —Ya sé quiénes fueron. Me la van a pagar. Detención de Félix Gallardo Miguel Ángel Félix Gallardo es capturado el sábado 8 de abril de 1989. Son las diez y media de la mañana. Varios autos, una Combi, 30 policías vestidos de civil, con armas largas, llegan al número 2718 de la calle Cosmos esquina con avenida Arcos, colonia Jardines del Bosque, en Guadalajara. Suben a las azoteas, cubren las salidas, cortan cartucho. Los vecinos oyen gritos de gente peleando. Pero no hay un solo tiro. La acción es rápida y sin problemas. Los guardaespaldas de Félix no responden. Los policías sacan a un hombre encapuchado y esposado, lo meten en la Combi. Minutos después sale de la casa una mujer rubia con dos niños pequeños. Corre por la calle y pide a una vecina que le ayude a conseguir un taxi. Es la esposa de Félix Gallardo. “Yo la vi varias veces con quien parecía ser su esposo”, dice un testigo. “Era gente amable. No hacían ostentación de nada, ni se metían con nadie”. La casa tiene 12 metros de frente y un portón de madera para el coche. Félix Gallardo la compró apenas hace unos tres meses, dicen los vecinos. Casi nunca había luz en la casa, no se oían ruidos, ni el ruido de los niños. A las nueve de la noche los agentes vuelven al lugar. Abren las puertas y catean la casa. Es el fin a 18 años de impunidad. Desde 1971 se han librado contra Félix Gallardo 14 órdenes de aprehensión. Al momento de ser detenido Félix Gallardo tiene 43 años y una fortuna que los cronistas calculan o inventan en 50 millones de dólares. El detenido es presentado a la prensa dos días más tarde, el lunes 10 de abril, en la sede de la policía judicial federal de la calle de López, primer piso, corazón de la ciudad de México. Los reporteros Raúl Monge y Hermenegildo Olguín ven salir por la puerta que custodia una docena de agentes a “un hombre espigado, alto, despeinado, demacrado… Apenas puede hilar palabras, las piernas se le doblan, tiene que recargarse en la pared... Los flashes lo deslumbran, agacha la cabeza. Frente a él la policía ha desplegado los revólveres, rifles, granadas y cocaína que hallaron en su casa el día de su captura. Félix Gallardo dice después que le han dado una pastilla para poder enfrentar a la prensa, ya que lo han mantenido en pie todo un día”. Siguen Olguín y Monge: El procurador de la República Enrique Álvarez del Castillo, cita a la rueda de prensa sobre la detención del “número uno de los narcotraficantes a nivel internacional”. Según él, Félix Gallardo ha aceptado que se dedica al narcotráfico desde 1971 y que en todo este tiempo tuvo la protección de diversas autoridades. Con Félix Gallardo han caído Gregorio Corza Marín, subdelegado de la Campaña contra el Narcotráfico en Sinaloa, confeso de haber recibido en los últimos dos meses 55 millones de pesos por mantener a Félix al tanto de las operaciones de la PGR. También son detenidos: Arturo Moreno Espinosa, jefe de la policía judicial de Sinaloa; Robespierre Lizárraga Coronel, jefe de la policía judicial de Culiacán; Ernesto Fernández Cadena, de la Policía Federal de Caminos a cargo del destacamento de la ciudad de México; Ramón Medina Carrillo, comandante regional de Tamaulipas, y Hugo Alberto Palazuelos Soto, oficial destacado en Nuevo León. En la conferencia, dice Álvarez del Castillo: “Tuve la mala fortuna, porque esas cosas nunca son afortunadas, de conocer en mi gestión como gobernador de Jalisco que Miguel Félix Gallardo era la cabeza intelectual del grupo formado por Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto”. Al día siguiente, Félix niega todo. No reconoce su firma ni sus huellas digitales. Dice no recordar nombres, lugares, fechas, ni conocer droga alguna, ni a Caro Quintero, ni a Matta Ballesteros, ni a Ernesto Fonseca. Lo obligaron a firmar, dice, y niega todo. La memoria regresa a él cuando su abogado defensor, Federico Livas, pregunta: —¿En qué lugar se llevó a cabo la detención? —En la ciudad de Guadalajara. No me acuerdo de la calle. Era la casa de un amigo de nombre Budy (Bernardo) Ramos —Después de su detención ¿a dónde lo llevaron? —No vi. Me pusieron una funda de almohada en la cabeza. Me golpearon y ya no supe más de mí. Luego me percaté de que estábamos en el aeropuerto, por el ruido de turbinas. Terminado el interrogatorio, Félix Gallardo dice: —Me siento mal, necesito un médico. Repuesto y desenvuelto aparece al día siguiente en la rejilla de prácticas del décimo juzgado de distrito. Carrillo, secretario del primer juzgado, lee un informe judicial y el acta ministerial. Ahí Félix Gallardo acepta su responsabilidad en los delitos de tráfico y posesión de cocaína, acopio de armas y cohecho. Según el informe judicial, con fecha 9 de abril de 1989, al momento de capturar a Félix Gallardo, éste entrega un recipiente con cocaína, un rollo de papel con polvo blanco, armas, metralletas, cartuchos y dos granadas de mano. Acepta. En su declaración, Félix Gallardo asegura que “las firmas y huellas digitales fueron hechas sin su consentimiento” y denuncia que fue torturado en las oficinas de la PJF. Se levanta la camisa y muestra el abdomen al secretario del juzgado Salvador Castillo, quien hace una revisión ocular en privado. Comprueba que el detenido presenta moretones en abdomen y brazos. Según Herbert Felipe López, agente del MPF adscrito al juzgado primero, Félix Gallardo podría ser condenado a 40 años de prisión por acopio de armas, posesión de cocaína y delitos contra la salud. Pero tiene pendientes otros procesos: tres en Guadalajara, uno en Tijuana, 10 en Culiacán. En Washington la noticia de la captura de Félix Gallardo provocó reacciones diversas, todas favorables. Caro en su laberinto Sin bigote, “con el cabello lacio que antes tuvo ensortijado, casi completamente cano”, Rafael Caro Quintero, a sus 38 años de edad, “parece mayor de 50”. Le da la impresión al reportero Carlos Marín de “vivir en el espanto”. Dice: —Toda la gente aquí anda, andamos, mejor dicho, idos de la cabeza. No tiene usted idea de lo que es esto… Por los orificios de la mica que separa a los encarcelados de sus visitantes, Caro dice que su prioridad es salir de este lugar, que Marín metaforiza como un “laberinto hermético”. Almoloya no es una cárcel de alta seguridad, dice Caro, sino un “encierro de segregación donde no se respetan los derechos humanos”. —Nos despiertan a las seis de la mañana. A las ocho nos bajan al comedor. Desayunamos. Nos vuelven a subir a la celda después de desayunar. A las 10 nos bajan al patio. Permanecemos ahí hasta la una de la tarde. Nos suben de vuelta a la celda. Como a las tres nos bajan al comedor. Subimos a la celda otra vez. Nos bajan al patio a las cinco. Y como a las seis entramos a clases. A las 11 de la noche nos dejan que nos duérmamos. —¿De qué toma clases? —pregunta Marín. —De primaria, primer año —dice Caro—. Porque estuve nueve años en el primer año de primaria y los nueve los reprobé. Describe su celda “igual que un pasillo”, “muy reducida”, con una ventana que da al patio, pero “el patio no tiene nada, unas bancas, nada más”. Almoloya “no es para estar mucho tiempo”, dice Caro: “Toda la gente anda mal de la cabeza”. Es el año de 1992. A Caro le faltan 92 años de cárcel en este “laberinto hermético”, cuyo menú describe así: “Chilaquiles en el desayuno, chilaquiles al mediodía, chilaquiles en la cena. Y qué bueno si fueran chilaquiles, son tortillas hechas atole. Comemos arroz y salchichas en caldo. Yo nunca había visto las salchichas en caldo. Pero aquí hay. Nunca pensé que hubiera un lugar así en México, nunca lo imaginé. No puedo describir la situación, pero Almoloya no es para estar mucho tiempo”.

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Cuentos desde la montaña
ArteporAnónimo8/27/2009

LA PRUEBA Ensimismados parecían estar observando el silencio de los muertos. Sentían como si un frío oscuro los abrazara de repente. Esas horas de luto que se alargan como siglos; ese sigilo de la esperanza que anuncia lo tan anhelado que aún no llega... El espeso olor a sangre y a llovizna triste que se esparce en el alma como en el viento revolviéndolo todo, llenándonos de amarguras al estrujarnos los sentimientos... Ya caía el sol en el charco púrpura de aquel ocaso de octubre mojado y como trémulos fantasmas los pocos sobrevivientes terminaban su tarea pensando en que las maiceras humeantes, en pavesas..., en cenizas, ya no lograrían el siseo de las cosechas de antaño. Cuando se aproximaron a enterrar los restos del último cadáver, se dieron cuenta que los asesinos habían llevado consigo un “presente” para sus amos, que seguramente habría de ser la prueba de que alguien de su especial interés había sido también ejecutado en la masacre: entre los pedazos del cadáver trozado con motosierra faltaba la cabeza. Entonces, con toda la fuerza del amor juraron vindicta por sus caídos. En la clandestinidad un Movimiento de resistencia seguía creciendo, y en él la esperanza ya no parecía remota sino tangible en el ideario de Bolívar. TIEMPOS DE RESISTENCIA Nunca el nombre de Villa Susana pudo echar raíces en aquella humana y terráquea geografía agreste a los tiranos. Ya habían pasado algo más de ocho lustros, pero el bosque se negaba a desprenderse del hálito de decoro que había extendido en cada lugar la sangre de sus héroes y de sus muertos. En el corazón de la parafernalia, nuevamente los buitres revoloteaban sobre lo que creían era el cadáver de la memoria colectiva. Entonces, una voz humilde se levantó sin mayores sigilos. Aquella campesina lanzó el breve discurso que irritó de súbito a los lacayos que regían el festejo: “permiso pedimos -dijo- para afianzar un diálogo de paz con los compañeros..., con el compañero Jerónimo…” El Ministro de la muerte sabía a qué se estaba refiriendo; como si hubiese calculado que el resto del discurso disonaría de manera fatal respecto a sus propósitos, la interrumpió bruscamente amenazando con presidio a quien se atreviera a continuar con la iniciativa: “haremos caer el peso de la ley contra los que emprendan alguna causa con los bandidos...”, puntualizó. Sin embargo, el verde de la montaña parecía más vivido con la evidencia: Marquetalia eran las raíces todas y las hojas, era el canto de las quebradas sobre las rocas..., era el sentimiento de los de abajo..., las querencias nacidas desde los tiempos en que aquel terruño había dejado de llamarse El Támaro para convertirse en parcela de inmarcesibles sueños comuneros: nada quedaba de los intentos de gloria del general Rebeiz Pizarro; solo las semillas de Jacobo Prías habían seguido floreciendo sobre el fértil limo de la Resistencia. Así, cuando los helicópteros de la comitiva carroñera partieron dejando atrás aquel cielo acostumbrado al rugir de los bombarderos, la noche comenzó a hacer su propia fiesta de luceros. En la extensa geografía de la patria, Marulanda, con su gente, acero en mano, labraba la tierra en la que seguían germinando la solidaridad, el internacionalismo y todas las razones comuneras. Epilogo: Clandestina, la luna, acompañaba la marcha inclaudicable de guerrilleros que avanzaban por millares de senderos con las bolivarianas causas en sus conciencias. En sus mentes la voz de Jacobo Arenas llegaba más nítida en los recuerdos: “construir un movimiento que desborde las fronteras”. Y entonces, la voz de Manuel Marulanda cobraba más vida en sus corazones y en sus propias voces con una consigna que estremecía la tierra: ¡por la Nueva Colombia, la patria grande y el socialismo..., venceremos, venceremos, venceremos! KASINDUKWA HIZO LAS ENFERMEDADES Kasindukwa y Nuanaseé existían en un espacio de Adluna que no era Guexá, y era un espacio de luchas y conflictos. Desde allí, empujados por las casualidades contradictorias de la creación, habían enviado a sus hijas hasta Guexá a matar a Moudlkwexshe y a sus hermanos; pero el bondadoso Moudlkuexshe expresando el mérito de su intachable condición de mamo sin las convirtió en árboles y plantas medicinales. Xate Moudlkwexshe no podía pasar por alto el impulso incompatible con la convivencia que habían mostrado Kasindukwa y a Nuanaseé, y decidió entonces castigarlos encerrándolos en el cerro Ciaga, cerca de donde nace el hielo…Kasindukwa molesto en su encierro creó en sí mismo las enfermedades para diseminarlas sobre Guexá: primero hizo la diarrea, pero Xate Moudlkwexshe lo curó con el pensamiento; pero terco e intransigente Kasindukwa volvía a crear sobre de sí nuevas enfermedades…, y a cada intento Xate Moudlkwexshe lo volvía a curar de cada mal que creaba. Pero Kasindukwa, atrapado por un enojo jamás antes visto entre los seres que habitaban lo creado, desbocó sus poderes hasta regar las enfermedades en la tierra. No tuvo Xate Moudlkuexshe más alternativa que usar a las propias plantas hechas de las hijas de Kasindukway y de Nuanaseé para curar a los enfermos, ordenando que cada vez que apareciera Nadlwatá, la enfermedad, los mamos debían hacer sus pagamentos, sus tributos para apaciguar al intransigente Kasindukwa y a Nuanaseé para poder usar las plantas que curarían a sus gunamus, a sus menores. NABUDLWE HIZO SU NUJUÉ EN EL CENTRO DE GUEXA Xate Moudlkwexshe, el padre Moudlkwexshe, a cada uno de sus hermanitos le había ordenado hacer una nujué. A Xate Nabudlwé le dijo que hiciera la suya en el centro de Guexá, y desde allí miró a su alrededor el padre Moudlkwexshe y orientó que las demás nujué y casas de sus hermanos, mamos y gunamus se construyeran hacia todas las direcciones, mas abajo de la nujué de Nabudlwé. Así se hicieron las demás nujués y casas de aquellos tiempos en que aún no habitaban los hombres, ni los animales, ni las plantas… Desde entonces Xate Moudlkwexshe y cada uno de los padres y madres de origen habitaban en sus casas, nujués y sitios sagrados que son las montañas mismas de Guexá, y que igualmente son los lugares de pagamento, ofrenda y culto, de entre los cuales el más alto es la nujué de Nabudlwé. Chundwa, que es el mismo Nabudlwé dijo que en adelante cada familia debería tener su jui, su casa, y que las familias deberían hacer sus pueblos, y cada pueblo debería tener su kankurwa, su pequeña nujué o templo, cuidada por todos y asistida cada una por un mamo. Cada entrada de cada kankurwa debía mirar hacia el camino por donde Bunkwakukwi traía el amanecer, más precisamente hacia el punto en que el Padre Mama hace la mitad de su bailotéo lateral cuando del kunkabu de Wiomu o de Taxwi, la culebra, salta con delicadeza hacia el kunkabu de Uti, el cangrejo, y de este vuelve con la misma marcha de los días hacia Taxwi en su ritual de seis y seis meses en que va marchando hacia el kunkabu de Uti, hasta completar su danza de 13 lunas. Una vez estuvieron construidas las casas y kankurwas y una vez estuvieron habitadas por los padres de origen, Xate Kuchawituwounwa, que es el menor de todos los hermanitos de Xate Moudlkwexshe, y que es el padre de los pensamientos, habló ante sus demás hermanos para decir que en la tierra habían muchos pensamientos diferentes que no permitían que creadores ni los pueblos comieran juntos, sin discordia. XATE KUCHAWITUWOUNWA, PADRE DE LOS PENSAMIENTOS. Xate Kuchawituwounwa era el hermanito menor de Moudlkwexshe. Él, Xate Kuchawituwouna que era el padre de los pensamientos, al ver la mucha diversidad de pensamientos que había y al percatarse que eso no permitía la concordia propuso a sus hermanos ponerse de acuerdo para que las ideas sobre como hacer las cosas materiales y espirituales se juntaran como un solo pensamiento para todos y no según como pensara uno de los padres mayores. Al escuchar a Xate Kuchawituwounwa, sus hermanos estuvieron de acuerdo y así fue, así sería en el tiempo de los hijos, de los nietos…y de toda la descendencia. Entre los pensamientos y las ideas, la descendencia haría suyas por siempre las ideas que forman la tradición, y entre ellos los pagamentos para la siembra, las cosechas, el matrimonio, los bautizos de los niños, las mortuarias…; es decir, para cada actividad, vivencia o circunstancia. Y así, también aprenderían todos que a Nabudlwé se le harían los pagamentos, ofrendas y agradecimientos que se necesitan para construir cada nujué, cada templo de reflexión y trabajo espiritual donde de generación en generación la palabra debía contener en el dudldayisiji, en el diálogo sagrado en la kankurwa, la enseñanza del pasado y del presente como las formas de afrontar el futuro. LAS AVENTURAS DEL PEQUEÑO XATE DUGUNAWI No por desamor Dugunawi había sido dejado huérfano por la madre Dumeina que era como el sustrato mayor de todos los elementos de la naturaleza. Ella misma era la naturaleza: Xaba Dumeina. Ella, La Madre, lo había dejado como ánugue…, como pensamiento bueno para que fuera utilizado por los mamos como inspiración para poder auscultar en el futuro. - DUGUNAWI SE APROPIA DEL TAMBOR DE XATE MAKÚ, EL PADRE DE LOS TRUENOS. Xate Dugunawi, era un pequeño mamo muy sabio que había aprendido de todos los conocimientos de sus mayores. Entre las muchas cosas que aprendió Dugunawi, conocía el arte de hacer las cestas vegetales, que era un arte sagrado que no podían manosear sin autorización los mortales. En el pensamiento de Xate Dugunawi en extremo existía la idea de que las cosas no tenían dueño. Bella pero complicada idea la del pequeño Dugunawi que llevada al absoluto le daba la visión de que en ninguna circunstancia era un mal tomar lo que encontrara en su camino así con ello molestara a los demás. En ese laberinto de reflexiones vivía Xate Dugunawi, y mucho le gustaba tomar sin preocuparse las cosas de Makú que es el padre del rayo y de los truenos: solía ir Dugunawi a donde Xate Makú, que es el mismo Kwimawi, a sus cultivos, y de allí tomaba sin permiso frutos de lo que no había sembrado por su mano. Pero, naturalmente el laborioso Kwimawi ya estaba bastante molesto por lo que hacía el pequeño Dugunawi… Xate Kwimawi pensaba: ¿Cómo hago para aconsejar a Dugunawi si es que el también es un sabio? ¿Cómo es que podré resolver este problema? Decía Xate Makú sin saber que hacer. Al no encontrar argumentos de convicción, cierto día Xate Makú pensó en ponerle una trampa a Dugunawi para asegurarse y demostrar que era él quien estaba tomando sin permiso parte de sus cultivos; y al mismo tiempo Makú quería atrapar a Dugunawi. Fue entonces cuando Xate Makú puso en su cultivo de auyamas un portentoso tambor grande con el cual hacía los truenos, pues era Makú el padre de los truenos. Y pensó Xate Makú que con un truco de mamo podría meter a Dugunawi dentro del tambor para atraparlo. ¡Pero no! cuando Makú quiso darse cuenta, Dugunawi se había apropiado del tambor. Xate Dugunawi, muy contento con el tambor lo tocaba y lo tocaba y con los truenos cantaba y bailaba. Y claro que Xate Makú lo escuchó y ya irascible salió a buscar su tambor y a tratar de atrapar al travieso Dugunawi. Pero este se le escondía y se le iba de un lado para otro hasta que Kwimawi comenzó a tirarle rayos para castigarlo…Tanto se complicaron las cosas que Xate Moudlkwexshe tuvo que intervenir y darle orden a Dugunawi para que devolviera a Xate Makú su tambor, y lo amonestó por apropiarse de los frutos y del tambor de Xate Makú, el padre de los truenos. - EL VIAJE DE DUGUNAWI. Cuando todo solo era pensamiento, ánugue y oscuridad…; cuando aún no estaban todas las cosas hechas y solo iba existiendo el mundo de los creadores de todo lo que ahora hay sobre Niwizaku, sobre la madre Guexá…; entonces nuestros mayores de origen que ahora nos miran por encima de Wirkanu, la altiva Guexá, decidieron hacer un viaje por el camino principal de Kunawa, el cielo, que era el sendero que debían tomar para tener la experiencia que necesitaban como padres de la creación. Para ir al viaje, el sol, los luceros y las estrellas debían prepararse organizando sus alimentos y el agua que consumirían en el camino. Xate Bunkwakukwi iría dirigiendo el viaje como mayor que era entre los demás y el lucero Awiku debía ser su acompañante. - DUGUNAWI NO PASA LA PRUEBA PARA VIAJAR CON BUNKWAKUKWI. Antes de partir, para tomar fortaleza y como una prueba que había puesto Xate Bunkwakukwi, los viajeros debían comerse cuatro bollos de maíz cada uno, sin partirlos ni guardar parte. Así lo hicieron el mismo Bunkwakukwi, Awiku, que era su principal acompañante; Nunkutu, que es el lucero más brillante; las siete Ukwu; los tres Monikuna, el lucero Wiomu que es la culebra, el lucero Uti, que es el cangrejo… Todos estaban listos y para viajar se habían bañado en oro para brillar más e irse viendo unos a otros en el viaje por la oscuridad del pensamiento de origen. Xate Dugunawi que era aún un pequeño mamo sin experiencia, se había enterado del viaje y sin haber sido invitado llegó con la idea de que también quería ir; pero nada tenía preparado, así que le dijeron que no podían llevarlo. Xate Dugunawi insistió, entonces le dijeron que hiciera la prueba de comerse cuatro bollos; pero como no los tenía los demás viajeros decidieron darle ellos los cuatro bollos a Dugunawi. Xate Dugunawi era muy pequeño y no pudo comerse los cuatro bollos de maíz; solo pudo comerse dos bollos enteros y la mitad del tercero. Este detalle no le gustó a los viajeros, porque no pasar la prueba era de mala suerte, y entonces se negaron a aceptar a Dugunawi y le ordenaron que se quedara. Xate Dugunawi además de travieso era extremadamente terco; dijo, entonces, que él también era mamo y podía ir: “pase lo que pase me voy”, dijo. Pero todos en el fondo creyeron que había sido atrapado por el temor y que sólo estaba fanfarroneando. Él no irá, pensaron. Xate Bunkwakukwi tomó la delantera y los demás lo siguieron por la trocha que va haciendo una subida hacia el cielo. En la mitad de la subida Xate Bunkwakukwi paró la caminata porque mientras caminaba había presentido que Dugunawi los seguía…, pero cuando miraba hacia atrás no lo veía. Vamos a esperar, dijo a los demás viajeros, el pequeño Dugunawi vienen hacia nosotros. Sin ocultar la molestia, todos se sentaron mirando por el camino hacia abajo; pero después de mucho rato Xate Bunkwakukwi dijo que no se podía atrasar más el viaje, que tenían que seguir…, que quizás había sido un equivocado presentimiento el suyo y que Dugunawi no vendría. ¡Claro!, el travieso Dugunawi se había entretenido en el camino mirando el polvo de las estrellas, rocas de todo tipo, flores celestes, y tantas otras cosas que le fueron retrazando. Al medio día los caminantes habían llegado a la mitad del cielo, entonces Xate Bunkwakukwi dijo que había que parar para descansar y comer. En sus adentros, el padre Bunkwakukwi seguía preocupado por Dugunawi, pero no lo decía para no importunar a los demás…, así que el descanso en el fondo, era una manera de seguir esperando al terco hijo de Dumeina. Cuando comieron y el descanso ya se sentía innecesariamente prolongado, Xate Bunkwakukwi pensó que no se podía esperar más y volvió a dar la orden de seguir, pero antes explicó a todos que en la mitad de Kunawa había una zanja inmensa y que para poder cruzar al otro lado debían hacerlo solo con la autorización de él. Y así Xate Bunkwakukwi puso su meinaku, si inmenso bastón de mamo mayor, como puente para que sus acompañantes pasaran. Develando que todos traían la preocupación por la suerte de Dugunawi, alguien preguntó como podría cruzar el pequeño mamo. Entonces, Xate Bunkwakukwi respondió que el bastón que cargaba Dugunawi, después del bastón de Xate Bunwakukwi era el único que podía usarse para hacer tal cruce. Así, después que cada quien a conciencia, más por solidaridad que sin enojo, dejó algunas cosas para que Dugunawi comiera, prosiguieron el viaje. - DUGUNAWI LLEGA A UN LUGAR DESCONOCIDO: Al llegar Dugunawi al sitio donde está la mitad del cielo ya iba cansado y con hambre, así que lo primero que hizo fue comer lo que habían dejado los viajeros. Después que comió y descansó decidió intentar cruzar la zanja, entonces atravesó el bastón que llevaba, un fuerte bastón que en tiempos pasados le había obsequiado el mismo Bunkwakukwi. Probó hacer el peligroso salto sin hacer mayores meditaciones. El bastón no daba el largo suficiente y el decidió saltar sin valerse del mismo sin antes hacer el trabajo espiritual que le diera las habilidades para realizar aquel ejercicio. Xate Dugunawi, porfiado y autosuficiente, terco y desobediente, tomó impulso, pero cuando en su primer intento llegó a la orilla de la enorme zanja al ver la profundidad del abismo se arrepintió. Tres veces procedió igual sin percatarse que cada arrepentimiento era un anuncio de Xaba Dumeina para que atendiera a la recomendación que le habían dado cuando no pasó la prueba de comerse los cuatro bollos de maíz completos. Se aventuró Dugunawi en un cuarto salto que con mucho miedo llevó a realización. Apenas si logró acariciar levemente la orilla del barranco del otro lado y resbaló irremediablemente cayendo al vacío. Y así, mientras caía, al poco rato recordó que en su mochilla llevaba unas plumas de pájaro que sacó rápidamente para comenzar a revolotear mientras descendía. El ágil y astuto Dugunawi, llegó al fondo sin golpearse, pero estaba más asustado que cuando dio el salto porque no sabía donde estaba; todo le era desconocido y en su mente comenzó a estropearle el peso de la desobediencia. En el lugar donde había llegado Dugunawi habitaba el trueno, la brisa y el huracán…, entre otros seres. El no lo sabía pero era así. Dugunawi tratando de saber donde estaba comenzó a caminar mientras pensaba que en algún momento tendría que comer; entonces sacó de su mochila semillas de maíz y de auyama y comenzó a sembrar por todos los lugares por donde pasaba. Un día, mientras caminaba y sembraba; Dugunawi se puso a mirar con cuidado hacia su alrededor, entonces descubrió un objeto más grande, más duro y hueco al igual que su mochila. Ese objeto era de oro y tenía un tejido muy bonito en su hechura, que llamó su atención. A Dugunawi le agradó y decidió llevárselo con él pensando en que buscaría bejuco chwirawu para hacer un tejido igual. Mientras eso pensaba alguien lo miraba, pero él no se daba cuenta. Así como Dugunawi pensó, así se hizo…, entonces tejió con los bejucos de chwirawu un objeto parecido al que había encontrado; y así, lo que hizo fue un canasto. Lo que había hecho le gustó tanto que hizo otros más antes de salir a sembrar nuevamente. Después de unos días de estar tejiendo canastos en la kankurwa que había hecho para vivir decidió salir a recoger algunas frutos en uno de sus canastos, pero aun su siembra no tenía nada y resultó que se encontró con otros cultivos que no eran de él y de allí agarró maíz para llenar su canasto. Mientras eso hacía, una culebra, wiomu, lo mordió en la pierna. Dugunawi pensó que no era cualquier culebra porque siendo él un mamo no podía curarse. Entonces otro mamo que en no pocas veces que Dugunawi tenía problemas había aparecido para aconsejarlo y ayudarlo, llegó hasta donde Dugunawi yacía casi muerto. Ese mamo era el mismo Bunkwakukwi que se disfrazaba para que Dugunawi no se diera cuenta quien era verdaderamente el que lo ayudaba, y así él no abusara pensando que era protegido de Kaku Bunkwakukwi, uno de los más venerables entre los creadores. El sol ayudaba a Dugunawi porque sabía que era hijo de Dumeina y que era huérfano porque Dumeina lo había tenido que dejar para que todos los mamos pudieran tomarlo como ánugue de adivinación. Kaku Bunkwakukwi, disfrazado de otro mamo desconocido le preguntó a Dugunawi qué cosa mala había hecho para que le pasara lo que le estaba pasando. Pero Dugunawi no se quería confesar y Kaku Bunkwakukwi lo aconsejó y le dijo que tenía que confesarse y arrepentirse de las cosas malas que hubiera hecho, porque toda curación se hacía primero limpiando la conciencia, el espíritu. Entonces Dugunawi le contó al mamo que había tomado en el camino algo muy bonito y había hecho un canasto con un tejido igual al que tenía el objeto que encontró. Kaku Bunkwakukwi que es sabio y adivino ya se suponía lo que había pasado, pero escuchó a Dugunawi y luego le explicó que ese objeto de oro era de Wiomu, la culebra, y que el maíz que había cogido era de Kwimawi. Le explicó que ese tejido que había copiado era el ánugue de Wiomu, y que cuando se ponía a tejer era como si jugara con culebras venenosas y que ese tejido representaba las escamas de Wiomu. Después que Bunkwakukwi hizo trabajo espiritual para curar a Dugunawi le encargó que en adelante debería ser el padre de la cestería, labor a la que dio el nombre de Gwi, y así lo decidió Kaku Bunkwakukwi porque Dugunawi había sido el primero que hizo un canasto usando el chwiramu, y decidió además que la cestería sería una labor que harían los hombres y no las mujeres, rindiéndole tributo al pequeño Dugunawi. Finalmente Dugunawi se quedó viviendo por los lados donde vivía Makú, pero no dejó de coger las cosas de los cultivos del padre del trueno y por eso tuvo problemas con él. El colmo de esos problemas fue cuando Dugunawi se apropió del tambor de Makú, que es el mismo Kwimawi y nuevamente tuvo que intervenir alguien para calmar la furia de Kwimawi. Esta vez quien intervino fue el propio Moudlkwexshe, quien ordenó a Dugunawi que devolviera a Kwimawi el tambor con que hacía los truenos. Son muchas las historias que le ocurrieron al padre Dugunawi mientras transitaba el espacio que hay entre Matadlyi y el mundo donde habita el trueno y el anuge de Taxwi que es la culebra. Quizas fue él quien en su caída desde lo alto arrastró consigo los pensamientos de origen de los animales que se comen las cosechas, arrastró pensamientos de pájaros, ratones, gusanos y otros animales que ya estando en la tierra del trueno para no perecer se comían los cultivos y así desde entonces todo Kogui tenía que cuidar de sus siembras. Dugunawi también cogía de la siembra de Makú sin atender a que Xate Bunkwakukwi le había hecho el consejo de no hacer eso. En alguna época en que Xate Dugunawi había tomado el anuge de Taxwi para copiar el tejido de su forma desconociendo que eran las escamas de la culebra, Dugunawi fue mordido por esta y Xate Bunkwakukwi lo curó y le dijo que el sería el padre de los canastos y le insistió en que no cogiera las cosas de Makú. Pero Dugunawi no hizo más caso porque era muy porfiado… él pensaba que siendo un mamo ningún otro mamo podía aconsejarle, sin meditar en que por mucho saber y experiencia que se tenga, nunca se termina de aprender los misterios de la vida, y que ello mismo obliga a asumir con humildad la norma de hacer caso a los mayores. Para entonces, era el propio Bunkwakukwi quien con mucha prudencia lo había guiado y aconsejado. Le había dicho Bunkwakukwi que si no hacía caso tendría problemas. Y así fue. Ocurrió entonces que Xate Dugunawi fue perdiendo el brazo que en otra época, en una de sus tantas traviesas andanzas, le habían quitado las hijas del sol una vez que jugando lo confundieron con un cangrejo. Y después fue perdiendo la pierna que le había mordido la culebra Wiomu, hasta que poco a poco Xate Dugunawi quedó convertido también en culebra con cabeza de mamo…, o en mamo con cuerpo de culebra. Mucho tiempo pasó mientras esto sucedía y hacía muchas cosas, y le ocurrían al hijo de Dumeina. Pero no ha de pensarse que todo lo que hacía el travieso Dugunawi era malo, porque ante todo él es un padre bueno. Makú, que es un mamo bueno pero malgeniado, ya en el rebozo de su paciencia por las tantas travesuras de Dugunawi, de las cuales él era víctima, le dijo al propio Moudlkwexshe que ya no soportaba más a Dugunawi viviendo cerca, así que Moudlkwexshe le dijo a Bunkwakukwi que resolviera el problema de su protegido, y este le dijo a Makú que si no quería tener cerca a Dugunawi, él mismo le buscara donde vivir. Fue entonces cuando Makú, preso de la cólera, arrastró a Dugunawi por todos los lugares de Guexá, y todos los mamos se dieron cuenta que Dugunawi fue llevado a Makuriwa, que es la primera capa del mar; y después fue llevado a Gunriwa, que es la segunda capa del mar y después a Zanriwa, que es la tercera capa, hasta pasar por todas las siete capas y alcanzar el fondo que es Domuriwa. Allí lo sembró Makú y luego volvió a su nujué a tocar su tambor mientras Dugunawi creció y creció atravesando las siete capas del mar, hasta quedar en un sitio solo con su cabeza por fuera en lugar de Ñimatán donde todos los Kogui deberían llevarle los pagamentos por los canastos y todas las siembras; una vez los mamos hicieran sus pagamentos en Kanchadlyino y en Gungaká que son otros sitios obligados de pagamento que los mamos visitan para tributar por los alimentos, debían hacerlo también en el lugar donde hasta siempre habitaría Xate Dugunawi, para que cada próxima cosecha no tenga problemas ni se pierda. Así fue, así es, así será la historia de Dugunawi el padre de los canastos, quien fuera también el hacedor de la mascara y el baile de origen que en Ullimaka hizo surgir abundantes pavas, sahinos, manaos, armadillos y monos para que comiera el Kogui y se supiera por todos los tiempos de las bondades del pequeño mamo hijo de Dumeina que jamás quiso aceptar que las cosas tuvieran dueño alguno sobre Guexá. BIRIN GA’K‰NAM‰ ZAPAN‰ (Antigua Historia de Lucha. Relato de los pueblos Arhuacos En un lugar de La Madre (La Sierra) al que llamaban Kananteti (Hoy Pueblo Hundido) habían aparecido unos hombres blancos que no eran indígenas. Ellos humillaban al I’ku, le quitaban el producto del trabajo y todo lo que tenían. Ellos eran más de cien. Entonces Kaku Gunkera hizo llover y temblar la tierra durante varios días y noches y el Kananteti se hundió con todos los que ahí vivían como gente mala. Sólo quedaron dos parejas, hembras y machos. A estos mamu Kurúm los llevó a la orilla del mar y con el pensamiento los arrojó muy lejos para que no volvieran. Mucho tiempo después del mar regresaron muchísimos más, con armas que parecían truenos, con caballos y perros furiosos, y acabaron con los indígenas que solo cultivaban y vivían en paz. En esa época acabaron con todos los tetis y guatis quedando sólo dos, perdidos en la montaña. Ellos eran mamu Maravita y mamu Kankwini, quienes en la huida fueron a parar a un sitio llamado Marivaka, cerca a Nabusimake y Yeirwa. De otra parte donde hubo otra matanza quedó una guati llamada Keiwiyen, quien apereció perdida y enferma también por los lados de Marivaka. Así, los dos tetis y la guati se encontraron y anduvieron juntos en la montaña viviendo de la comida del monte. Posteriormente Keiwiyen se unió con Maravita y quedó preñada de él. Juntos, sin dejar a Kankwini siguieron caminando y encontraron a otra guati que había escapado de otra matanza y que se llamaba Zareku. Ella se casó con Kankwini y también quedó preñada. Poco a poco de ellos surgieron más y más I’ku que se regaron por la sierra, por el lado donde nace el sol. Serankwa mandó otra gente indígena pero que hablaba diferente para que le enseñaran al Í’ku a hacer flechas para que se defendieran de los enemigos. Entonces los I’ku se armaron porque un mamu adivinó que venían otros invasores por el lado de Ka’asapote. Venían a caballo, traían truenos y espadas y venían matando a los indígenas. Los invasores subieron a Dúnkura, luego a Simunurúa, después a Kananteti y también a Gunarínchikua, y por cada parte que pasaban, hacían matanzas porque el indígena no estaba preparado para pelear sino para trabajar en paz. Pero mientras eso pasaba los I’ku de Bunsigaka (Nabusimake) se armaron. Eran más de 500 listos con flechas para pelear. Los matones blancos, cuando llegaron a un cerrito llamado Makráka (Arroyo Molino), encontraron las casas vacías y cerradas. Ya mamu Kaziti, mamu Kazimorato, mamu Terrunna Y mamu Upar habían escondido a la gente lista con muchísimas tinikunu (flechas) para defenderse. El lugar del escondite fue en La Cueva Eisakurwa. Cuando llegaron los invasores se formó la pelea que duró dos meses, hasta que vencieron los I’ku matando a los malos. Mamu Kaziti dirigía la pelea, Mamu Upar como mayor aconsejaba a todos y Terrunna y Kazimorato peleaban al lado de los gunamu. Cuando todo terminó la sangre y los muertos se convirtieron en una laguna llamada Yuikanumu Tiku. Parte de los indígenas se quedaron en Bunsigaka y otros se fueron bajando hacia el lado por donde entraron los matones, hacia un punto llamado Yicháma, pero ahí habían más bunachis con armas y entonces se produjeron más y más peleas por que los bunachis querían entrar a Bunsigaka, hasta que en Yinchama mataron a mamu Kazimorato, en Yechikirúru mataron a Terrunna y a Kaku Upar lo cogieron en la Kankurua que tenía en Dunkru (Valledupar). Ahí lo mataron. Kaku Upar antes de morir puso las manos en su pectoral de oro que parecía una mariposa, miró a la nevada y empuñando su meinaku dijo que lo más grave había pasado, que ya todos habían aprendido a pelear. Kaku Upar dijo “La vida está en la Sierra”, queriendo explicar que en las planicies no podrían vencer. Y ya al final volvió a levantar el meinaku hacia la nevada y dijo: “NAN INGUNU ZEIKWA” (sigan mi camino); era el camino de la lucha. Entonces Serankwa se lo llevó y quedó su pensamiento. CON LA CLARIDAD APARECIERON TODOS LOS PADRES Y MADRES DE ORIGEN, CADA UNO CON SU PARTICULAR ENCARGO Kásajanga nadlakínga nane: al principio no había nada. Todo era oscuridad, todo era Adluna; la oscuridad misma era pensamiento, y del pensamiento fueron surgiendo los orígenes de todo…; Xaba Kwadleyuwa se extendió como agua y lo existente era todo era oscuridad, todo agua y todo pensamiento. Y Xaba Kwadleyuwa también lo era, su expresión primigenia no podía ser cosa diferente al pensamiento porque Adluna, el supremo pensamiento del origen y el después, estaba y estaría desde siempre, por siempre y para siempre. De la oscuridad y el pensamiento…, del pensamiento todo, en fin…, de Adluna, también surgió Xate Moudlkwexshe, Xate Seiyankwa, Xate Tejunna, Xaba Seinedludla…y otros padres y madres de de la originaria creación del universo. Pero como uno de los tantos sucesos extraños e inexplicables suscitados por Adluna, aparte de los hermanitos de Xate Moudlkwexshe, el mayor de todos, vino de más allá de las estrellas Xate Teikú, que es el padre de todas las figuras de oro que están sembradas como corazón de la tierra, como corazón de kaggi en la estancia de Guexá que era el nombre de la Sierra con sus blancos picos Nevados que se elevaban por sobre la presencia del mar. De Adluna surgió Nabulwé, que es el mismo Chundwa como máxima cumbre de aquel pequeño universo del origen. Se elevaría éste buscando el rumbo que conduce a las estrellas, anhelándolas sin tocarlas, bostezando su frío de hielos perennes sin importunarlas, asumiendo el carácter del templo, de la nujué donde estaría destinado que llegaren Koguis, Wiwas, Peibus y Kankwis una vez se les terminara el tiempo que les daría Moudlkwexshe para andar por los caminos de Guexá como seres del mundo de los vivos. Xate Tejunna tendría el encargo de ser el padre de las símunu y las ollas de barro; Xate Seiyankwa debería soportar sobre sus hombros todo el peso de la tierra que Moudlkwexshe montó sobre la telaraña que fabricó entre las nueve jaxsinkana de la creación…; y así, la tierra no se hundiría en las aguas de Xaba Kwadleyuwa. Todos los padres y madres fueron apareciendo a medida que también surgía Mama, Xate Bunkwalukwi, el sol radiante de aquella formidable alborada del universo; junto con el alba primera apareció Xaba Kwan, aquella que tenía el especial encargo de hacer la gente… y al pie de Guexá, aun como agua apareció Ñimatán, quien era el mar extenso y padre de si mismo y de los movimientos; y a su lado, extendiéndose sobre el rumbo donde había aparecido la luz de Bunkwakukwi y hacia los diferentes lados que rodeaban a Guexá, como explanada apareció Wiáxhadli… y más hacia lo lejos, por el lugar mismo desde donde despuntaron los albores primeros como de la nada apareció Dudlyiskawa, que era hermano de Matuna y era hijo de Ñimatán… MOUDLKWEXSHE CONVIERTE EN PLANTAS A LAS HIJAS DE KASINDUKWA Y NUANASEÉ Cuando ya Moudlkwexshe había hecho la tierra, dio la orden a sus hermanitos de hacer sus nujué, sus propios templos de habitación y rito; debían todos hacerse más debajo de la kankurwa, de la nujué de Nabulwé. Xate Moudlkwexshe mismo y Xate Seiyankwa, dando ejemplo de lo dicho a sus menores, mostrando que la grandeza suele habitar en el seno cálido de la humildad, hicieron sus kankurwas por debajo de la nujué de Xate Nabudlwé. Y estando los padres y madres de origen todos en Guexá…, estando también Teikú que había venido de Matádlji, o más exactamente del lugar más allá donde titilan las estrellas, como pensamientos vinieron algunos seres que manaban de aquellas reiteradas extrañas e inexplicables expresiones de Adluna a hacer daño a los padres y madres de origen. Moudlkwexshe entonces, síntesis de la bondad y el equilibrio, para no exterminarlos porque le estaba prohibido como mamo (sacerdote) y padre mayor hacer daño a nada ni a nadie, pensó en su descendencia y convirtió a los extraños en plantas medicinales; así curaría de las enfermedades a sus hijos y sus nietos. Esos pensamientos que fueron convertidos en plantas, venidos de Adluna como todo lo existente, eran hijas de Kasindukwa y Nuanaseé, que también son padres y madres de los árboles.

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El 1º Kaiser
InfoporAnónimo7/12/2008

Guillermo I de Alemania Guillermo I de Alemania y Prusia (Wilhelm Friedrich Ludwig) (Berlín, 22 de marzo de 1797 – 9 de marzo de 1888), Emperador de Alemania (Káiser), desde el 18 de enero de 1871 hasta su muerte (9 de marzo de 1888) y Rey de Prusia, desde el 2 de enero de 1861. Segundo hijo de Federico Guillermo III y de Luisa de Mecklenburg-Strelitz. En 1829 se casó con Augusta de Sajonia-Weimar-Eisenach y tuvo con ella dos hijos: * Federico (1831 - 1888), emperador de Alemania durante 1888 (9 de marzo - 15 de junio). * Princesa Luisa de Prusia (1838 - 1923). Sirvió en el ejército prusiano desde 1814 y se le encomendaron algunas misiones diplomáticas desde 1815. En 1857, su hermano el rey Federico Guillermo IV sufrió una crisis que le generó problemas de salud mental hasta su muerte. Un año después, Guillermo tuvo que hacerse cargo de la regencia de Prusia. Al fallecer Federico Guillermo IV sin hijos varones, el 2 de enero de 1861, Guillermo accedió al trono de Prusia con el nombre de Guillermo I. Antes de la regencia no intervino en política, ya en el trono se mostró favorable a una política conservadora, designando como canciller a Otto von Bismarck (1862), que fue en la práctica quien llevó las riendas de la política y del proceso de unificación alemana. Tras la Guerra franco-prusiana, Guillermo I de Prusia fue proclamado Emperador alemán el 18 de enero de 1871 en el salón de los espejos del Palacio de Versalles. La Confederación Alemana del Norte (1867-1871) se transformó en el Imperio alemán ("Kaiserreich", 1871-1918). Se fundó un único estado de carácter federal con el rey de Prusia como jefe de estado, con el título imperial y "presidente" o primus inter pares de los monarcas que se federaron (de los reinos de Baviera, Wurtemberg, Sajonia, el Gran Ducado de Baden y el de Hesse. También quedaron incorporadas las ciudades libres de Hamburgo, Lubeck y Bremen. A su muerte lo sucedió su hijo Federico III pero debido a un cancer murió a los tres meses de reinado siendo sucedido por su hijo Guillermo II, el cual trato de imitar a su abuelo en las tareas de gobierno. Rey de Prusia Reinado: 2 de enero de 1861 - 9 de marzo de 1888 Predecesor: Federico Guillermo IV Sucesor: Federico III Emperador de Alemania Reinado: 18 de enero de 1871 - 9 de marzo de 1888 Sucesor: Federico III Nacimiento: 22 de marzo de 1797 Berlín, Prusia Fallecimiento: 9 de marzo de 1888(90 años)Berlín,Prusia Entierro: Palacio de Charlottenburg, Berlín Regente: 1858 - 1861 Consorte: Augusta de Sajonia-Weimar-Eisenach Descendencia: -Federico -Princesa Luisa de Prusia Casa Real: Casa de Hohenzollern Padre: Federico Guillermo III Madre: Luisa de Mecklenburg-Strelitz CASA DE HOHENZOLLERN PALACIO DE CHARLOTTENBURG (lugar de entierro de Guillermo I) fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_I_de_Alemania

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Teodorico II
InfoporAnónimoFecha desconocida

Teodorico II fue Rey de los visigodos del año 453 al 466. Llegó al poder tras asesinar a su hermano Turismundo con la ayuda de su hermano Frederico. Ya como rey de Tolosa, optó por aliarse con la decadente Roma para asegurar las fronteras del imperio y luchar con los pueblos guerreros que acechaban los límites de Roma. Además, Teodorico II continuó la lucha contra los bagaudas, auténticas guerrillas formada por campesinos desertores, campesinos pobres y gente excluida de la sociedad para luchar contra la potencia dominante, ya fuera el Imperio Romano o cualquiera de sus reinos asociados como era el caso del reino de Tolosa. Entre 453 y 454, la belicosidad de los bagaudas fue tan extrema que el emperador Valentiniano III envió una expedición que se puso a las órdenes de Teodorico II para luchar contra los insurgentes. La victoria de la expedición romano-goda fue total y, en pocos meses, aplastó con todo tipo de insurgencia bagauda. En 454 y 455 y después del asesinato de Valentiano III y de su sucesor Petronio Máximo, Teodorico II impuso a su propio emperador: Marco Mecilio Avito. Pero mientras Teodorico tenía su mirada puesta en la sucesión del trono imperial, el rey suevo Requiario empezó las hostilidades al no reconocer el imperio que estaba asentando el pueblo godo. Así, los suevos lanzaron ataques contra la Bética, la Cartaginense y la Tarraconense. Así, en 456, el rey godo reunía un importante ejército de soldados burgundios comandado por el rey de este pueblo Gundico, aliado de Teodorico. Los suevos se replegaron en el río Órbigo, cerca de Astorga. La victoria fue aplastante para los godos. Meses más tarde y después de una persecución per media península Ibérica, los godos detuvieron a Requiario, que no obtuvo el perdón del rey y fue ejecutado en diciembre del 456. En el trono suevo, Teodorico II colocó a Agiulfo como gobernador proporcionándole una tropa para custodiar las fronteras para luchar contra los resistentes cántabros y vascones. Eso sí, no sin antes limitar las fronteras del reino suevo a una pequeña parte de Gallaecia. Pero sus contínuas tropelías provocaron la rebelión de los suevos e hispanoromanos, iniciandose así un periodo de guerra civil y caos. En 457 y con el asesinato del emperador romano Avito a manos del líder suevo visigodo Ricimero, el rey godo no reconoció al nuevo mandatario del imperio impuesto por Ricimero: Julio Mayoriano. Esto hizo que Teodorico II intentara expandir un poco más el reino de Tolosa hacia el norte. Pero Mayoriano, que era general de las legiones romanas, venció a las tropas godas, conquistando la ciudad goda de Arlés y firmando un tratado de paz que duraría tres años. Pero las malas noticias también llegaron por el norte del reino. Un general de las Galias llamado Egido se autoproclamaba rey de los francos y, en una pugna con el contencioso godo, éste mató a Frederico, hermano del rey. El monarca godo se vio obligado a pactar con los francos para delimitar las fronteras entre el reino franco y el godo en el río Loria. Este pacto con los francos se extendió a negociar también con Ricimero y a su nuevo emperador títere: Libio Severo. Esta decisión no gustó nada a los nobles visigodos y, en especial, al único hermano vivo que le quedaba a Teodorico, Eurico. Los nobles pensaban que no había nada que negociar con un imperio en decadencia. Fue así como Eurico buscó aliados entre los nobles para asesinar a Teodorico II en 466 y coronarse como nuevo rey visigodo. fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Teodorico_II

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Objective Individual Combat Weapon (OICW)
InfoporAnónimo4/13/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Objective Individual Combat Weapon (OICW) El Objective Individual Combat Weapon (OICW) es la próxima generación de fusiles de infantería con un sistema que dará a las tropas una capacidad de fuego sin precedente en el campo de batalla durante el siglo XXI. El OICW es un programa auspiciado por el ARDEC (U.S. Army Armament, Research, Development and Engineering Center), que intenta introducir nuevas capacidades en el armamento, para sustituir a la familia de los M16. El primer intento de modernización fué el SPIW (Special Purpose Individual Weapon), desarrollado entre 1952-1970, el segundo fué el ACR (Advanced Combat Rifle), a principios de los años 90. Estos dos fracasos anteriores, hicieron que el JSSAP (Joint Service Small Arms Program), departamento del ARDEC, situado en el Arsenal de Picatinny (New Jersey), hicieran un programa tecnológico que se inició en 1994 con el nombre de OICW. En 1998, después de evaluar dos propuestas, se decidió otorgar a ATK (asociada para ello con H&K, Brashear y OCTEC), un contrato de 8,5 millones de dólares para construir 7 prototipos y fabricar 4.700 cartuchos para ser usados en evaluaciones. En 1999, el programa completó su primera fase de las pruebas y el 8 de agosto del 2000, se firmó un nuevo contrato por unos 100 millones de dólares a la empresa ATK (Alliant Techsystems Inc.) y asociados, que les permitirá progresar en el desarrollo del programa de definición (cuatro años) y la fase de reducción del riesgo a incorporar de las lecciones aprendidas de las 3 armas que se construyeron inicialmente con tecnología avanzada. Después del final de PDRR, los soldados realizarán una minioperación comprobando el funcionamiento del programa y evaluar los cambios que se habían hecho, así se proporcionarán las recomendaciones a los ingenieros, para los dos años de la fase de desarrollo para su fabricación (2005-07). Para el 2009, el OICW proporcionará a las tropas del combate un arma con una precisión cinco veces más efectiva y el doble del alcance del sistema existente del rifle M203 con su alrededor de 40mm. En los planes del Ejército de los EE.UU. está presente el exigir a cuatro de los nueve soldados en una escuadra de la infantería llevar el OICW. Reemplazará algunos los sistemas de armas modulados que hoy existen, como rifle M16, o la carabina M4 con un lanzador de la granada adaptado M203. Como un sistema de arma integrado, el OICW incorpora una combinación de todos los rasgos de los dos sistemas modulados que existen y proporciona capacidades adicionales. Para incrementar la precisión con distancias más largas, incluye un sistema de control de fuego electrónico con un láser (punta de alfiler), indicador de la distancia al blanco y que automáticamente comunica la distancia al sistema de munición de 20mm de alto poder explosivo. Una alta velocidad y trayectoria aerobalística plana permite una explosión en al aire justo encima del blanco identificado. Otro rasgos importantes son que incluye un punto simple rojo día/noche para ver; este sistema usa un sensor con tecnología infrarroja para visión nocturna y permite la eliminación de errores al apuntar durante los estados del combate como el tambaleo y el viento. La configuración general para conseguir un fusil más manejable, arma que incluso se puede utilizar bajo el agua sin que ello le afecte, se preve que el nuevo modelo no pese más de 6,356 kg. y esté dotado con un cargador para 8 proyectiles de 20mm. y otro para 30 de 5,56mm. El peso total del sistema OICW (rifle y munición) se espera que sea entre 10 por ciento y 30 por ciento menos que el usado habitualmente en los sistemas modulados del M16 y M4 con lanzador de granadas y alimentada con munición de 20mm y capacidad para 40mm's en el tiro de acercamiento. Se preve que se fabriquen no menos de 45.000 unidades y que su coste unitario se sitúe en unos 10.000 dólares. El coste del proyectó del construcción del sistema OICW se espera que sea menos que los sistemas del arma comparables modulados que reemplazará. El coste del ciclo de la vida total de la munición también se espera que sea sustancialmente mas bajo, debido a: -la precisión del sistema láser de objetivos, la efectividad de la onda espansiva de la explosión en el aire, el uso de simuladores para complementar el entrenamiento de la tropa, y el uso de munición de entrenamiento. 20mm HE 20mm TP 5.56mm KE Características: La distancia de precisión al blanco se comunica automáticamente a la munición para que estalle de 20mm HE (Alto Explosivo). El soldado carga, apunta y fuego. Es cinco vez más letal que el M16/ M203, a más del doble de distancia. Capacidad de llegar al blanco en desenfilada. Control de fuego día/noche; presentación a la vista de un arma que une sus mecanismos por acero. Precisión de la mira láser: ±1/ 2m a unos 500m; ±1m a 1000m. Capacidad de rastreo de objetivo. Con opción de identificación de amenaza cercana enemiga. Cadencia de fuego con munición EK (Energía Cinética): 850 disparos/minuto; con HE: 10 disparos/minuto. El modo funcional de la munición HE de 20mm.: con microchip, explosión en el aire, cañón corto, punto de detonación, retardo del punto de detonación, y autodestrucción. KE con una media de 2 explosiones; HE semiautomático. Nivel del retroceso: sólo ligeramente más que el M16. Composición del arma vigorosa. Arma separable HK/KE, el fusil 5,56 tiene cañón de titanio con ánima de acero, con tiro semiautomático y ráfagas de 2 disparos, carcasa de fibra de carbono reforzada con polímeros plásticos, pudiendo aceptar cargadores de M16, el lanzagranadas de 20mm. tiene un retroceso ligeramente superior al de un cartucho de 5,56mm. las granadas son de trayectoria bastante tensa, y se pueden usar sobre blancos a distancias de hasta 1000m. estas granadas pueden disparar en modo impacto directo, detonación retrasada respecto al blanco, detonación a una distancia prefijada o en modo autodestrucción. Fácilmente desmontable en el campo, en menos que dos minutos. Funcionamiento del Arma El sistema de control de fuego (FCS) de fácil y rápido empleo, usa una mira láser (punta de alfiler) con cálculo de distancia precisia al objetivo y transmite esta información al sistema de la munición 20mm, el cual señala a la munición el lugar preciso en que debe estallar sobre el objetivo. El proyectil no requiere guía. Los fragmentos de la munición estalla sobre el cuerpo e incapacita el blanco consiguiendo el mayor efecto posible. La mira proporciona una capacidad de 24 horas para emplear tecnología IR (infrarojos) del sensor por visión nocturna. El visor de Brashear LP consiste en un módulo, alimentado por una batería de litio BB2847 modificada, que pesa unos 2 kg. localizada en la parte superior del arma. Puede usarse como visor óptico de tres aumentos, muy útil durante el día por tener un punto rojo muy brillante para tiro instintivo. Con pulsar un botón ese punto se puede usar como elemento del telémetro láser, para conocer al instante con precisión inferior a un metro, la distancia al objetivo, dato que aparece en la parte derecha del visor. El canal diurno del elemento captador CCD permite transformarlo en una cámara de TV con una opción duplicadora que incrementa a 6 su capacidad de aumento. La información video se transforma de noche o en malas condiciones atmosféricas en una cámara térmica. Esos datos más los de una brújula, producen información que a través de un microprocesador se transforma en parámetros enviados a los cartuchos HE. de 20 mm. para dispararlos en la dirección mas adecuada y detonen en el punto apropiado, tranformámdose en "munición inteligente". El programa de definición y reducción de riesgos se maneja por PM Pequeño Brazos con soporte técnico suministrado por ARDEC. Las pruebas de uso es llevada a cabo por la Escuela de nfantería de EE.UU., Ft. Benning, Georgia. "ATK" es un sistema integrador, diseñador del fusil y el HE 20mm. En el equipo están Heckler & Koch (arma); Brashear LP (control de fuego), Octec (seguidor del objetivo), y Dynamit Nobel (soporte KE). Programa Presente En agosto del 2000, ATK empezó una fase de desarrollo de definición del Programa y Reducción del Riesgo (PDRR). El propósito del programa PDRR es construir las pruebas de la fase inicial de la demostración de la tecnología inicial y evaluar los conceptos del plan, así como asegurar que el Ejército tiene la mejor combinación del OICW para su ejecución desarrollo. La actual fase ATD (Advanced Technology Demostration) permite afianzar los logros conseguidos. Esta fase que pondrá en fundamento por ingeniería y desarrollo industrial, empezará en el 2004. La producción se espera que empiece en el 2008. Diseño del sistema y demostración del subsistema completo: 2/ 96 Demostración del sistema del prototipo: 2/ 98 Construcción y pruebas iniciales con soldados: 1998-99 El equipamiento de la primera unidad está previsto para el 2009 fuente <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&amp;n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>

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El proyecto canino de Hitler
InfoporAnónimo6/8/2011

Bajo el mandato de Adolf Hitler, en la Alemania nazi se realizaron miles de experimentos a través de los cuales querían diseñar una sociedad perfecta, hecha a la medida de los caprichos del Führer. Entre los delirantes experimentos realizados, estuvo el de conseguir una súper raza canina en el que los perros tuviesen la habilidad de hablar, leer y escribir. Este dato se recoge en el nuevo libro publicado por el historiador y doctor de la Universidad de Cardiff, Jan Bondeson, titulado: "Perros Increíbles: un compilación de curiosidades caninas". Hitler era un gran amante de los perros y sentía una devoción especial hacia sus dos pastores alemanes: Blondi y Bella. Tras la irrupción en la vida política alemana del partido nacionalsocialista, muchos fueron los psicólogos y científicos que trabajaron para conseguir el máximo rendimiento de los canes. Estaban convencidos de que la inteligencia de los perros era, en muchos casos, superior a la de la mayoría de los humanos; exceptuando a la 'raza aria', evidentemente. Durante varios años, los nazis recogieron los cachorros de toda Alemania y los sometieron a un intenso entrenamiento durante la década de 1930 en la Tier-Sprechschule ASRA, una escuela especial para la comunicación entre humanos y perros dirigida por Margarethe Schmitt, en la ciudad de Leutenberg. Entre los logros realizados, el libro del Dr. Bondeson nos trae algunos ejemplos que resultan llamativos a la vez que prácticamente imposibles de creer. Nos cuenta el caso de Rolf, un Terrier que era capaz de hablar de religión, entender complejos problemas matemáticos y comunicarse con los seres humanos tocando con su pata un código alfabético. Otro perro, Kurwenal, supuestamente podía realizar bromas como si de un cómico se tratase, convirtiéndose en todo un símbolo de los caninos educados por la Alemania nazi. Pero el preferido de Hitler, de toda la camada, fue un perro llamado Don, que al parecer ladró "Mein Führer" en el momento en el que se le preguntó quién era Adolf Hitler. FUENTE: http://es-us.noticias.yahoo.com/blogs/ciencia-curiosa/el-proyecto-nazi-de-hacer-hablar--leer-y-escribir-a-los-perros.html

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