juliansito
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Capítulo 12: Cuernos Jesús dijo, “Esta noche, mi hija, iremos a una parte diferente del corazón del infierno. Quiero hablarte de los cuernos y enseñarte como serán usados para enviar espíritus malos y fuerzas demoníacas sobre la superficie de la tierra.” Mientras Jesús hablaba comencé a ver una visión abierta. En la visión ví una casa de campo vieja, de color gris, rodeada por muchos árboles muertos y hierba muy crecida y muerta. El patio alrededor de la casa vieja estaba lleno de cosas muertas. No había vida en ese lugar. Esta casa parecía como que se había afirmado por las esquinas y se estaba hundiendo en el centro del campo y no se vean otros edificios. La muerte estaba por todos los lugares. Yo sabía que esta casa de campo era parte del infierno, pero no entendía lo que estaba viendo. Por adentro, detrás de las ventanas sucias, se movían grandes sombras de formas humanas. Había algo maligno en su apariencia. Unas de las formas se acercó a la puerta del frente y la abrió. Observé como un hombre grande, con músculos extremadamente grandes, salió de la puerta y caminó hacia el balcón, lo pude ver claramente. Era como de seis pies de alto, con el cuerpo de un levantador de pesas. Su color era el mismo gris muerto de los alrededores. Solamente vestía con pantalón de hombre. Eran tan gris y tan muerto como la piel desnuda de su pecho. Su carne era como escama y su cabeza era muy grande. Es más, su cabeza era tan grande que sus piernas estaban dobladas por cargar una carga tan grande. Sus pies eran con cascos, como las patas de un cerdo. Su cara era dura y maligna y se veía muy viejo. Sus ojos estaban muertos y su cara era muy ancha. En esta visón, vi a esta criatura tan terrible subirse al viejo balcón. La tierra temblaba cuando el se movía y de su cabeza crecían cuernos tan grandes, que crecieron hasta que desaparecieron. Mientras él caminaba, noté que los cuernos estaban creciendo, pero muy lentamente. Habían otros cuernos también que comenzaron a crecer de su cabeza y de los mas grandes salían cuernos pequeños. Vi que su cabeza era como el de una bestia, una poderosa y bestia maligna, llena de destrucción. Cada paso que daba estremecia la tierra. Jesús me dijo: “Observa.” Vi los cuernos según se elevaban y terminaban en hogares, iglesias, hospitales, oficinas y edificio de toda clase sobre toda la tierra. Los cuernos hicieron gran daño en toda la tierra. Yo vi a la bestia hablar y espíritus malos fueron escupidos por toda la tierra. Vi a muchos ser seducidos por estos espíritus y caer en las trampas de satanás. Yo pensé, Estamos en una guerra entre el mal contra el bien. “Estamos en una guerra,” escuché decir al Espíritu del Señor. “El bien contra el mal.” De los cuernos salían nubes oscuras que escondían las diversas formas de maldad que estaban saliendo sobre la tierra. Todas las abominaciones que Dios odia estaban presentes. Vi reinos que se levantaban sobre la tierra, y millones de personas comenzaron a seguir a estas fuerzas malignas. Vi como los cuernos viejos fueron removidos y en su lugar crecían cuernos nuevos. Escuché a Jesús decir. “ ya está aconteciendo! Estas cosas son, fueron, y serán. Los hombres se llegarán a amar a ellos mismos en vez de amar a Dios. En los postreros días la maldad correrá por doquier. Los hombres y las mujeres amarán más sus casas, coches, tierras, edificios, negocios, plata y oro más que a mí.” “Arrepiéntanse,” dijo El, “pues yo soy un Dios celoso. Nadie puede estar antes que yo ni los hijos, hijas, esposa o esposo. Pues Dios es Espíritu y tiene que ser adorado en Espíritu y en verdad.” Yo miraba mientras los cuernos se movían sobre la faz de la tierra, subiendo muy alto dentro de los cielos. Se levantaron nuevos reinos y hubo guerra y destrucción sobre la tierra. Eran muchos los que adoraban a la bestia. La bestia maligna con los cuernos caminaba para arriba y para abajo como si estuviera pensando y la tierra se estremeció debajo de sus pies. Después de algunos minutos regresó a la casa de campo. De pronto aparecieron nubes oscuras y muchos habían muerto en la tierra. Yo ví el mundo en medio de una gran tribulación y comencé a orar con todo mi corazón. Yo exclamé, “Oh, Señor, Ayúdanos.” Entonces dos grandes bestias en formas de espíritu se levantaron de la tierra y comenzaron a pelear entre ellos, yo sabía que habían salido del infierno. Un mar de gente miraban la guerra entre estos dos males. Y después vi algo levantarse del suelo entre ellos, y dejaron de pelearse parándose al lado de un barco grande. Las dos bestias trataron de destruir el barco, pero no podían. Lo empujaron hacia atrás, dentro de la tierra, y lo enterraron entre ellos dos. Se pararon otra vez cara a cara, listos para continuar su guerra. Escuché una voz que dijo, “Velad.” Mientras velaba, apareció una luz en el suelo, donde el barco había sido enterrado. El barco reapareció sobre el suelo y se convirtió en un disco grande. Las otras dos bestias comenzaron a tomar otras formas, y se volvieron grandes y negras. Una puerta en el frente del disco se abrió, y un fuerte rayo de luz reveló una escalera. Las escaleras bajaban, bajaban dentro de la tierra y escuché una voz que dijo, “Dentro del infierno.” En el aire había un sentido fuerte de maldad, y me sentía perdida y sin dirección mientras miraba. Una fuerza paralizante salió del disco y no tenía donde correr. Me sentía atrapada a pesar de que estaba en el Espíritu. Casi al momento, Jesús me levantó hasta lo más alto hasta que pude ver la visión desde arriba. Pero ahora las escaleras se habían vuelto una escalera eléctrica, que se movía para arriba y para abajo desde el corazón de la tierra. Cuando estaba al lado de Jesús me sentía segura y protegida. Escuché una voz que dijo, “Esto saldrá del infierno.” Jesús dijo, “Esto será. Esto está todavía por venir. Escribe para que todos conozcan.” En mi visión la escalera eléctrica estaba trayendo fuerzas de demonios y malos espíritus. Las dos bestias se pararon, una a cada lado del barco, y los ví que comenzaron a cambiar otra vez. Escuché el sonido de un gran alboroto, el sonido de motores corriendo en alta velocidad. Las cabezas de las bestias crecieron más y una luz comenzó a llenar sus manos. Ví a las dos bestias y el barco cuando se juntaron. Muchas almas, como si caminaran dormidas marchaban adentro de una de las bestias. Por horas observé este evento tan feo hasta que al fin, una de las bestias estaba empaquetada de gente. Mientras escuchaba, de la primera bestia salió un gran alboroto parecido al de un avión listo para despegar. La bestia había recibido su poder del barco. Cuando la bestia comenzó a volar, tomó otra vez la forma de un hombre. Mientras volaba su cabeza parecía estar llena de luces y grandes poderes emanaban de él. Mientras él desaparecía entre los cielos, su cabeza se volvió otra vez en un barco. Yo todavía podía escuchar el sonido de la primera bestia, mientras veía a la segunda bestia llenarse de almas. Cuando se llenó, vi a la segunda bestia volar hacia arriba como un cohete. Se unió a la otra bestia y los dos se movieron lentamente hacia el cielo gris. La segunda bestia también, había tomado la forma de un hombre. Yo escuché sus grandes alborotos según desaparecían de vista. Yo pensaba sobre lo que esto significaba. Yo vi el barco o disco, aterrizar otra vez sobre la tierra. La tierra se cerró sobre éste, hasta que estaba otra vez fuera de vista. Cuando la visión comenzó a desaparecer, yo vi una corte muy grande y pensé en el juicio del Trono Blanco. Capítulo 13: El brazo derecho del infierno Después de la primera visión, Jesús y yo fuimos a una parte diferente del infierno. Jesús dijo, “Estas cosas que estás viendo son para el fin de los tiempos.” Otra visión apareció delante de mi. Caminamos por una colina alta y seca. Yo miré desde lo alto de la colina hacia abajo y vi la corriente de un río. No habían fosas de fuego, ni demonios o malos espíritus, solamente el río grande fluyendo entre orillas escondidas. Jesús y yo nos acercamos al río y vi que estaba lleno de sangre y fuego. Al acercarme y mirar de cerca, vi muchas almas, cada una encadenada con otra. El peso de las cadenas las arrastraba hacia abajo de la superficie del lago de fuego. Las almas en el infierno estaban en el fuego del infierno. También vi que estaban en formas de esqueleto con almas de un color gris sucio. “ Qué es esto?” Le pregunte al Señor. “Estas son las almas de los incrédulos y de los impíos. Estos fueron mas amantes de su propia carne que amantes de Dios. Ellos eran hombres amando hombres y mujeres amando mujeres, que no quisieron arrepentirse y ser salvos de sus pecados. Ellos se gozaron de su vida de pecado y despreciaron mi salvación.” Me paré junto a Jesús y miré adentro del lago de fuego. De pronto, el fuego comenzó a rugir como un gran horno, moviéndose y devorando todo lo que estaba en su camino. En poco tiempo llenó casi todo el brazo derecho del infierno. El fuego se acercó a nuestros pies, pero no nos quemó. El río estaba devorando todo lo que había en su camino. Miré el rostro de Jesús y se veía triste y tierno. El todavía tenía escrito sobre su rostro amor y compasión por estas almas perdidas. Comencé a llorar y deseaba salir de ese lugar de tormento, el tener que continuar era casi insoportable. Miré otra vez las almas en el fuego. Eran de un color de fuego rojo y sus huesos estaban negros y quemados. Escuché sus almas gritar de remordimiento. El Señor dijo, “Este es su tormento; amarrados juntos con cadenas tras cadenas. Estos deseaban la carne de su propio sexo, hombres con hombres y mujeres con mujeres, haciendo lo que no era natural. Ellos llevaron a muchos jovencitos y jovencitas a actos de pecado. Ellos lo llamaban amor, pero al final era pecado y muerte.” “Yo sé que muchos jovencitos y jovencitas, hombres y mujeres fueron obligados en contra de su voluntad para cometer actos tan terribles, yo lo sé y no cargaré este pecado contra ellos.” Acuérdense de esto, sin embargo, dijo Jesús, “Yo conozco todas las cosas, y las personas que causaron que estos jóvenes pecaran tienen el pecado mas grande. Yo juzgaré con justicia. Al pecador Le digo, ‘Arrepiéntete, y tendré misericordia. Clama a mi y te escucharé.’ En repetidas veces les pedí a estas almas que se arrepintieran y que vinieran a mí. Yo los hubiera perdonado y limpiado y en mi nombre podrían haber sido liberados. Pero ellos no me escucharon y ellos deseaban la codicia de la carne antes que el amor del Dios vivo. Porque yo soy santo tenéis que ser santos. No toquen las cosas inmundas y los recibiré,” dice el Señor. Yo me sentí muy enferma mientras veía las almas en el lago de fuego. Jesús continuó, “Si solamente se hubieran vuelto a mi antes que fuera muy tarde. Mi sangre fue derramada para que todos vinieran a mi. Yo dí mi vida para que el peor de los pecadores viviera.” Multitudes de almas pasaron por el río de llamas ardientes y sobre ellas pasaban las olas de fuego sin poder salir y dejar de nadar en ese lago de fuego. Yo escuché gritos de remordimiento cuando el río de sangre pasaba delante de nosotros. Caminamos hacia arriba por un camino cerca del río. Delante de nosotros, había una mujer grande sentada sobre una colina. Se mecia para adelante y hacia atrás como si estuviera ebria. Sobre ella estaban escritas las siguientes palabras “Misterio de Babilonia.” Ahora sabía que la madre de las abominaciones en la tierra también venía del infierno. De ella emanaba una fuerza maligna, y vi multitudes de gente y lenguas debajo de ella. Ella tenía siete cabezas y diez cuernos. En ella se encontraba la sangre de los profetas, y de los santos y de todos los que fueron asesinados sobre la tierra. “Salíd de ella y sean separados,” dijo el Señor. “En su tiempo será destruida.” Caminamos hacia adelante pasándo por donde estaba la mujer mala con los cuernos sobre su cabeza. Todo se comenzó a poner oscuro. Ahora Jesús era la única luz. Caminamos hasta que llegamos a otra colina. En la distancia podía ver llamas calientes en el aire. La atmósfera se calentó agobiantemente. Dimos la vuelta alrededor de la colina y llegamos a una puerta grande con ranuras cortadas. Esta estaba colocada al lado de la colina y una cadena grande se encontraba sobre ella y de ella salían llamas. La puerta estaba cerrada con candados grandes. Yo me preguntaba que es los que todo esto significaba. De pronto, la figura oscura de un hombre vestido con una capa larga y oscura larga, apareció delante de la puerta. Su cara se veía muy vieja y muy cansada. La piel de su cara estaba jalada bien apretada hacia los huesos de su calavera. Parecía que tenía muchos años de edad. Jesús me dijo: “Detrás de esa puerta está el abismo sin fondo. Mi Palabra es verdadera.” Las llamas detrás de la puerta alcanzaban lo más alto hasta llegar a la puerta la cual se hinchaba con la presión del calor. Yo dije, “Señor Jesús, yo me alegraré cuando satanás sea lanzado en el abismo sin fondo, y todas estas cosas cesen por un tiempo.” El respondio: “Ve, oye lo que el Espíritu le dice a las iglesias. El fin está cerca y yo estoy llamando a los pecadores a arrepentirse y ser salvos. Mira ahora.” Estábamos parados en un lugar al aire libre y estaba con el Señor en el Espíritu. Yo miré y contemplé una visión abierta. En la visión vi una serpiente de fuego rozando que la dejaron atacar el aire con su enorme cola. Yo miraba mientras esta serpiente espíritual se movía con terrible poder. Entonces la ví regresar al brazo izquierdo del infierno y esperar. Yo sabía que no podía atacar la tierra todavía hasta que la Palabra de Dios se cumpliera. Ví fuego y humo subir desde la tierra y ví un velo extraño mientras éste se formaba sobre la tierra. Vi parches de oscuridad aparecer por todas partes. Sobre la cabeza de la serpiente de fuego comenzaron a crecer cuernos. Estos se esparcieron hasta que cubrieron toda la tierra. Satanás le dió órdenes a la serpiente de fuego. Espíritus malos y diablos se hallaban presentes. Entonces ví la serpiente maligna de fuego salir del brazo derecho del infierno, y comenzar a atacar la tierra con gran fuerza hiriendo y destruyendoa mucha gente. Jesús dijo: “Esto sucederá al fin de los tiempos. Ven más alto.” Lector, si estás cometiendo algunos de los pecados de los cuales estoy hablando, por favor deja de pecar y clama a Jesús que te salve. No tienes que ir al infierno. Clama al Señor mientras está cercano, El te escuchará y te salvará. Todo el que clame en el nombre del Señor será salvo. Capítulo 14: El brazo izquierdo del infierno Una profecia de Jesús para todos Jesús dijo, “Estas cosas ya están sucediendo en la tierra, están por ser y pronto vendrán sobre la tierra. La serpiente de fuego es parte de la bestia. Las profecias que vas a leer son verdaderas. Las revelaelones son verdaderas. Velad y orad. Amaos los unos a los otros. Manténganse santos. Mantengan sus manos limpias. Esposos amen a sus esposas como Cristo amó a su iglesia. Esposos y esposas, amaos los unos a los otros como yo os he amado. Yo ordené el matrimonio y lo bendije con mi Palabra. Mantengan el lecho del matrimonio sin mancilla. Límpience de toda maldad y sean puros, como yo soy puro. El santo pueblo de Dios ha sido extraviado por engañadores. No se dejen engañar; Dios no puede ser burlado. El entendimiento te será dado si abres tus oídos y me escuchas. Este es el mensaje de Cristo a las iglesias. Cuídense de los falsos profetas que se paran en mi lugar Santo y engañan con piropos. Oh tierra, mi santo pueblo se ha quedado dormido al sonido de la falsa doctrina. ¡Despertad, despertad’ Yo te digo que toda maldad es pecado. Límpience de todo pecado de la carne y del Espíritu. Mis santos profetas vivan una vida santa. Pero ustedes se han revelado contra mi y mi santidad. Han traído el mal sobre vosotros. Ustedes han pecado y se han hecho esclavos de la enfermedad y de la muerte. Ustedes han cometido iniquidades y han hecho lo malo y se han revelado contra mí. Se han apartado de mis preceptos y de mis juicios. Ustedes no han escuchado las palabras de mis siervos, los profetas y las profetizas. Maldiciones en vez de bendiciones han venido sobre vosotros, y todavía rehusan retornar a mí y arrepentirse de sus pecados. Si ustedes regresan, se arrepienten y si me honran con el fruto de la justicia, yo bendeciré vuestros hogares y honraré la cama del matrimonio. Si se humillan y claman a mi, yo escucharé y los bendeciré. Escuchen, ustedes ministros de mi Santa Palabra. No enseñen a mi pueblo a pecar contra Dios. Acuérdense que el juicio comienza por la casa de Dios; a menos que se arrepientan, yo los quitare por los pecados que le enseñaron a mi pueblo. Creen ustedes que estoy ciego y no puedo ver, o sordo que no puedo oir? Tú que tienes la verdad con la injusticia y llenas tus bolsillos con oro y plata a costa de los pobres —arrepiéntete, te digo, antes que sea muy tarde. El día del juicio te pararás solo delante mi para dar cuenta de lo que hiciste con mi Santa Palabra; si clamas a mi en arrepentimiento, yo quitare la maldición de tus tierras y os bendeciré. Si te arrepientes y te avergüenzas de tus pecados, yo tendré misericordia y compasión de ti y no me acordaré más de tus pecados. Ora para que seas un vencedor. Despierta a la vida. Arrepiéntete por la gente que has guiado mal y les enseñaste falsas doctrinas. Diles que has pecado y que has desparramado mis ovejas. Arrepientete delante de ellos. He aquí, estoy preparando un ejército santo. Ellos harán grandes exploraciones para mi y destruirán tus lugares altos. Es un ejército de hombres, mujeres, niños y jóvenes santos. Ellos han sido ungidos para predicar el verdadero evangelio, para poner las manos sobre los enfermos, y llamar a los pecadores al arrepentimiento. Este es un ejército de trabajadores, hombres, esposas, hombres solteros, mujeres solteras y niños escolares. Son gente sencilla, pues no muchos nobles han respondido a mi llamado. En el pasado fueron mal entendidos y maltratados, abusados y rechazados. Pero yo los he bendecido dándoles intrepidez en santidad y en Espíritu. Ellos comenzarán a cumplir mis profecias y a hacer mi voluntad. Yo caminaré en ellos, hablaré en ellos y trabajaré en ellos. Estos son aquellos que se han tornado a mi con todo el corazón, alma, mente y fuerza. Este ejército despertará a muchos a mi justicia y pureza del espíritu. Yo pronto me comenzaré a mover entre ellos, a escoger a los que deseo para mi ejército. Yo los buscaré en las ciudades y los pueblos. Muchos se van a sorprender con los que he escogido. Los van a ver moverse sobre toda la tierra y hacer hazañas por causa de mi nombre. Mirad y ver mi poder en obra. Otra vez os digo, no manchen la cama del matrimonio. No manchen el cuerpo en el cual mora el Espíritu Santo. Los pecados del cuerpo llevan a pecados del Espíritu. Mantengan el lecho del matrimonio santo. Yo hice al hombre para la mujer y la mujer para el hombre y he decretado que sean unidos en el santo matrimonio.” “Otra vez os digo, despertad.” Yo vi muchas otras visiones en el brazo izquierdo del infierno. Yo fuí instruida por el Señor que no debo revelarlas ahora. Muchas de ellas eran visiones del mundo en los últimos días. Cuando muchos del pueblo de Dios se apartarán y se perderán. En las visiones se me dieron revelaciones sobre el cuerpo de Cristo, el ministerio de los hijos de Dios, los hijos de la bestia, y la eminente venida de Cristo. “Más tarde, las puedes revelar,” dijo El, “pero no ahora.” “Este ejército,” dijo el Señor, “que fue hablado por el profeta Joel, saldrá de la tierra y hará grandes obras para Dios.” El Hijo de justicia se levantará con sanidad en sus alas. El acabará con los malignos y serán cenizas debajo de las plantas de sus pies.” “Serán llamados el ejército del Señor. Yo le daré dones y ellos harán mis grandes obras. Ellos harán maravillas para el Señor de La gloria. Yo derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Este ejército peleará contra las fuerzas de maldad y destruirá muchas obras de satanás. Ellos alcanzarán a muchos para Jesucristo antes que llegue el día cuando se levante la bestia, dice el Señor. Jesús, dijo, “Ve, ya es hora de irnos.” Al fin dejábamos las visiones y el brazo izquierdo del infierno. Yo estaba muy alegre. Cuando salimos, Jesús dijo, “Dile a tu familia que los amo y corrígelos con amor. Diles que los libraré del mal si ponen su confianza en mi.” Capítulo 15: Los días de Joel Escuche una voz que me dijo, “Escribe, pues estas cosas son fieles y verdaderas.” Otra vez estaba con el Señor en el Espíritu. El estaba alto y exaltado, y su voz era como de trueno. “He aqui, oh tierra, estas cosas son, eran y están por venir. Yo soy el primero y el último. Sírvanme, el Creador, pues yo doy vida y no muerte. Levántense de su maldad y clamen a mi, yo os sanaré y os libertaré. Las cosas que lees en este libro son verdaderas y sucederán pronto. Arrepiéntanse, pues el tiempo está cerca, y el Señor de la gloria pronto aparecerá. Estad listos, porque no sabéis el día ni la hora. Grande será la recompensa de aquellos que ésperan mi venida. Yo bendeciré a mis pequeños, aquellos que han guardado la fe y me han servido en verdad y en justicia. Antes que lo sepan, Yo estaré sobre ellos. Yo he preparado una bendición para aquellos que han sido fieles a su llamamiento y para aquellos que no han negado mi nombre. Yo digo, que si mi pueblo que se llama por mi nombre, se humillan y oran, yo los perdonaré, y los sanaré, y los restauraré. Yo deseo escuchar, libertar, y salvar a todos los que creen y claman en mi nombre. Santifiquen un ayuno. Llamen a una asamblea solemne. Reunid a todos los ancianos y a todos los habitantes de la tierra en mi casa y clamen a mí. Ay, pues el día del Señor viene como un ladrón en la noche —el día está cerca. Confíen en mí, y yo restauraré los años que comió la oruga, las langostas, el gusano y las larvas. El gran ejército que he llamado no romperá su lugar o su marcha. Ellos harán prestaciones brillantes maravillosas, y no serán conquistados, pues yo soy su fortaleza. Sus voces sonarán como la trompeta, sonarán como el trueno y todos escucharán y sabrán que yo soy el Señor vuestro Dios.” Amado Señor Jesús, es mi oración ser encontrada digna, de ser parte de este ejército. Yo quiero estar en este ejército, pero sé que tengo que ser pura y santa, como Jesús es, puro y santo. Con la sangre que Cristo derramó, límpiame de toda maldad. Ayudarne a mantener un corazón arrepentido, libre de todo odio y amargura. Padre, yo sé que mucha de tu gente está dormida. Yo temo que vas a tener que romper nuestro vaso de barro y humillarnos para que pueda haber fruto de justicia. Señor, yo no quiero tener que regresar al infierno otra vez y tener que quedarme allí. Oh Señor, ayudame a amonestar a la gente. Dame poder para impedir que el infierno siga creciendo. Ayúdame a mi, y a tu pueblo a ser buenos, de buen corazón, perdonándonos y amándonos los unos a los otros. Ayudanos a hablar la verdad todo el tiempo. Yo sé que Jesús regresa pronto y sus recompensas con El. Yo sé que mi mensaje al mundo es, “Arrepentíos, pues el día del Señor está cerca.” Padre, yo no quiero la sangre de esta gente sobre mis manos. Capítulo 16: El centro del infierno Otra vez, el Señor y yo fuimos al infierno. Jesús me dijo, “Mi hija, tu naciste para este propósito, para escribir y contar lo que te he dicho y enseñado. Pues estas cosas son fieles y verdaderas. Yo te he llamado para decirle al mundo por medio de ti que hay un infierno, pero yo he preparado un medio de escape. Yo no te enseñaré todas las partes del infierno. Hay cosas escondidas que yo no te puedo revelar. Pero te enseñaré mucho. Ahora, ven y ve, los poderes de las tinieblas y su fin.” Regresamos otra vez al vientre del infierno y comenzamos a caminar hacia una pequeña apertura. Me puse a mirar por donde estábamos entrando y encontré que estábamos en una repisa. cerca de una celda en el centro del infierno. Nos paramos delante de una celda en la cual estaba una hermosa mujer. Sobre la parte alta de la celda estaban las iniciales “A.C.” Escuché a la mujer que dijo, “Señor, yo sabía que un día vendrías. Por favor déjame salir de este lugar de tormento.” Ella estaba vestida con la ropa del tiempo antiguo y era muy hermosa. Yo sabía que había estado aqui por muchos siglos y no podía morir. Su alma estaba en tormento. Comenzó a jalar las barras y a llorar. Suavemente Jesús dijo, “Sea la paz.” El le habló a ella con tristeza en su voz. “Mujer, tu sabes porqué estás aquí.” “Si,” dijo ella, “pero yo puedo cambiar.” Yo me acuerdo cuando dejaste salir a los otros del Paraíso. Yo me acuerdo de tus palabras de salvación. Ella exclamó, “Yo seré buena ahora y te serviré.” Ella apretó las barras de la celda con sus pequeños puños y comenzó a gritar, “Déjame salir! Déjame salir!” Después de eso, comenzó a cambiar delante de nuestros ojos. Su ropa se comenzó a quemar. Su carne se le cayó y todo lo que quedo fue un esqueleto negro con agujeros quemados en vez de ojos y un cascarón hueco por alma. Yo miré con terror mientras la mujer anciana caía en el suelo. Toda su belleza desapareció de momento. Se me estremeció el entendimiento al pensar que ella había estado aquí desde antes del nacimiento de Jesús. Jesús le dijo, “Tú sabías en la tierra cual sería tu fin. Moisés te dio la ley y tu la escuchaste. Pero en vez de obedecer mi ley, escogiste ser un instrumento en las manos de satanás, una adivina y una bruja. Tu enseñaste el arte de la brujería, amaste las tinieblas en vez de la luz, y tus obras eran malas. Si te hubieras arrepentido de corazón, mi Padre te hubiera perdonado. Pero ya es muy tarde,” le dijo El. Con tristeza y gran pena en nuestros corazones, nos apartamos de ella. Nunca terminará su dolor y sufrimiento. Mientras nos alejábamos, sus manos delgadas trataron de alcanzarnos. “Mi hija,” dijo el Señor, “Satanás usa muchas artimañas para destruir hombres y mujeres buenas. El trabaja día y noche, tratando de conseguir que la gente lo sirva.” Si usted fracasa en escoger servir a Dios, Ud. ha escogido servir a satanás. Escoga la vida y la verdad lo hará libre. Después de caminar una corta distancia, nos paramos delante de otra celda. Escuché la voz de un hombre que llamaba, “ está ahí? Quien está ahí?” Yo me pregunté la razón por la cual llamaba. Jesús dijo, “El está ciego.” Escuché un sonido, y miré a mi alrededor. Delante de nosotros estaba un demonio grande con alas largas que parecían estar rotas. El pasó sin mirarnos. Yo me paré cerca de Jesús. Nos paramos juntos a mirar al hombre que había hablado. El también estaba en una celda y nos daba la espalda , el tenía la forma de un esqueleto en fuego y tenía el olor de muerte sobre él. Daba golpes en el aire y gritaba “Ayúdenme, alguien, ayúdenme.” Jesús dijo tiernamente, “Hombre, sea la paz.” El hombre se volvió y dijo, “Señor, yo sabía que vendrías por mi. Yo me arrepiento ahora. Por favor déjame salir. Yo se que fui una persona horrible y que usé mi minusvalidad para ganancias egoístas. Yo se que fui un brujo y que engañé a muchos para satanás. Pero Señor, yo me arrepiento. Por favor déjame salir. Dia y ñoche soy atormentado en estas llamas, no hay agua. El exclamó, tengo mucha sed, no me puedes dar una poco de agua.” El hombre seguía llamando a Jesús, mientras nos alejábamos. Yo miré hacia atrás con tristeza. Jesús dijo, “Todos los hechiceros y obradores de maldad tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre. Esta es la segunda muerte.” Llegamos a otra celda que estaba ocupada por otro hombre. El dijo, “Señor, yo sabía que tu vendrías a soltarme. Me he arrepentido hace mucho tiempo.” Este hombre, también era un esqueleto lleno de llamas y gusanos. “Oh hombre, estás todavía lleno de mentiras y de pecado. Yo sé que tu eras un discípulo de satanás, un mentiroso que engañaste a muchos. La verdad nunca estaba en tu boca y la muerte fue siempre tu recompensa. Tu escuchaste mis palabras muchas veces y te burlaste de mi salvación y mi Santo Espíritu. Tu mentiste toda tu vida y no me escuchaste. Tu eres de tu padre el diablo. Todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego. Tu has blasfemado contra el Espíritu Santo.” El hombre comenzó a maldecir y a decir muchas cosas malas en contra del Señor. Seguimos hacia adelante. Esta alma estaba perdida para siempre en el infierno. Jesús dijo, “todo el que quiera puede venir en pos de mi, y el que pierde su vida por mi causa encontrará vida, y vida en abundancia. Pero los pecadores tienen que arrepentirse mientras están vivos en la tierra; es muy tarde para arrepentirse cuando llegan aquí. Muchos pecadores quieren servirle a Dios y a satanás o se creen que tienen tiempo ilimitado para aceptar la gracia que ofrece Dios. Los verdaderamente sabios escogerán hoy a quien servir.” Pronto llegamos a la próxima celda de donde salió un grito desesperado de dolor, miramos y vimos el esqueleto de un hombre acurrucado en el suelo. Sus huesos estaban negros del fuego y su alma por dentro era de un color gris sucio. Observé que le faltaban partes de su cuerpo a donde subían humo y llamas. Los gusanos se arrastraban dentro de él. Jesús dijo, “Los pecados de este hombre fueron muchos. El fue un asesino y tenía odio en su corazón. El no se quería arrepentir o aún creer que yo lo perdonaría. Si solamente hubiera venido donde mi.” Le pregunte al Señor, “ quieres decir que él pensó que tu no lo perdonarías de su homicidio u odio?” “Si,” dijo Jesús, “Si solamente hubiera creído y venido a mí, yo le hubiera perdonado todos sus pecados, grandes y pequeños. Por el contrario, el continuó pecando y murió pecando. Por eso es que está donde está hoy. Le dieron muchas oportunidades para que me sirviera, para que creyera el evangelio, pero él rehusó. Ahora es muy tarde. La próxima celda a la cual llegamos estaba llena de un terrible olor. Yo podía escuchar los gritos de los muertos y sus ayes de remordimiento en todo lugar. Me sentí tan triste que estaba casi enferma. Yo decidí que iba a hacer todo lo que pudiera para decirle al mundo de este lugar. La voz de una mujer dijo, “Ayúdame.” Miré a un par de ojos reales, no las cuencas quemadas que eran señal de haberse quemado. Yo estaba tan triste que me dió escalofrío y sentí una gran pena y dolor por esta alma. Quería intensamente sacarla de la celda y correr con ella. Ella dijo, “Es tan doloroso, Señor, yo haré lo correcto ahora. Yo te conocí una vez y tu eras mi Salvador.” Sus manos apretaron las barras de la celda. “ Porqué no quieres ser mi Salvador ahora?” Grandes pedazos de carne en fuego caían de ella y solamente sus huesos apretaban las barras. “Tu hasta me sanaste de cáncer,” dijo ella. “Tu me dijiste que me fuera y no pecara más, no sea que me viniera algo peor. Yo traté, Señor; Tu sabes que traté. Yo hasta traté de testificar en tu nombre. Pero Señor, pronto aprendí que los que predican tu palabra no son populares. Yo quería que la gente me quisiera. Lentamente regresé al mundo y la concupiscencia de la carne me devoró. Los clubs nocturnos y las bebidas alcohólicas se hicieron mas importante que tú. Perdí el contacto con mis amigos cristianos y pronto me encontré siete veces peor de lo que estaba antes. Y aunque llegué a ser amante sexual de hombres y mujeres, no era mi intención perderme. Yo no sabía que estaba poseída por satanás. Todavía sentía tu llamamiento en mi corazón que me arrepintiera y fuera salva, pero no quise. Seguí pensando que todavía tenía tiempo. Mañana regresaré a Jesús, y El me perdonará y me libertará. Pero yo esperé demasiado tarde y ahora es demasiado tarde,” exclamó ella. Sus ojos tristes se derramaron en fuego. Y desapareció. Yo grite y me apoyé de Jesús. Yo pensé, “Oh Señor, cuán fácil pude yo o uno de mis seres queridos, haber sido como ella! Por favor pecadores, despierten antes que sea muy tarde. Caminamos a otra celda. En esta había otro hombre con una forma de esqueleto y un alma por dentro de color gris suelo. Gritos de dolores agudos y remordimiento salían de este hombre, que yo sabía que jamás los olvidaría. Jesús dijo: “Mi hija, muchos de los que van a leer este libro lo van a comparar con una historla de ficción o a una película que han visto. Dirán que esto no es verdad. Pero tu sabes que estas cosas son verdaderas. Tu sabes, que el infierno es real, pues yo te he traído aquí muchas veces por mi Espíritu. Yo te he revelado la verdad para que des testimonio de ella.” Alma perdida, si no te arrepientes y te bautizas y crees en el evangelio de Jesucristo, seguramente que éste será tu fin. El Señor dijo, “Este hombre está aquí debido a su rebelión. El pecado de rebelión es como el pecado de hechicería. Es más, todos los que conocen mi Palabra y mis caminos y han escuchado el evangelio y todavía no se arrepienten, están en rebelión contra mi. Muchos están en el infierno hoy debido a este pecado.” El hombre le dijo a Jesús, “Una vez pensé en hacerte el Señor de mi vida, pero, no quería caminar por tu camino angosto y derecho. Yo quería el camino ancho. Era mucho más fácil servir al pecado. Yo no quería tener que ser justo. Yo amaba mis maneras pecaminosas. Yo deseaba beber bebidas intoxicantes y hacer las cosas de este mundo más que obedecer tus mandamientos. Pero ahora quisiera haber escuchado a los que me enviaste. Al contrario, hice lo malo y no quise arrepentirme.” Grandes sollozos estremecieron su cuerpo, mientras gritaba de remordimiento. “Por años he sido atormentado en este lugar. Yo se lo que soy y se que jamás saldré de este lugar. Soy atormentado día y noche en estas llamas y estos gusanos. Yo lloro, pero nadie viene a ayudarme. Nadie se interesa por mi alma aqui —nadie se interesa por mi alma.” Se cayó al piso en un montón y continuó llorando. Jesús exclamó, “Mi padre, mi Padre ten misericordia.” Caminamos hacia otra celda. Una mujer estaba sentada quitándose los gusanos de sus huesos. Ella comenzó a llorar cuando vió a Jesús “Ayúdame Señor,” dijo ella. “Yo seré buena. Por favor, déjame salir.” Ella, también se paró y apretó las barras de la celda. Yo sentí gran pena por ella. Mientras ella lloraba, sus sollozos estremecieron su cuerpo. Ella dijo, “Señor, cuando yo estaba en la tierra, yo adoré al dios de los Hindúes y muchos ídolos. Yo no creí en el evangelio que los misioneros me predicaron, aunque lo escuché muchas veces. Un día morí, yo clamé a mis dioses para que me salvaran del infierno —pero no podían. Ahora, Señor, yo deseo arrepentirme.” Jesús Le dijo, “Ya es muy tarde.” Las llamas cubrían su forma, mientras nosotros seguíamos hacia adelante; todavía sus gritos se sienten en mi alma. Satanás la ha enganado.” Con tristeza en su voz, Jesús dijo, “Ven, regresaremos mañana. Ya es hora de irnos.” Capítulo 17: Guerra en Los Cielos El Espíritu del Señor estaba sobre mí y otra vez fuimos al infierno. Jesús dijo, “Yo te digo la verdad, muchas almas están aqui debido a la brujería, el ocultismo, la adoración de otros ídolos, desobediencia, incredulidad, ebriedad y la inmundicia de la carne y el Espíritu. Ven, y te enseñaré un misterio y te hablaré de cosas escondidas. Yo te voy a revelar como orar contra las fuerzas de maldad.” Caminamos dentro de una parte del infierno que estaba cerca del corazón maligno. Jesús dijo, “Pronto vamos a entrar en la quijada del infierno, pero yo deseo revelarle a todos que el infierno se ha expandido.” Nos paramos y Jesús dijo, “Mirad y creed.” Miré y vi una visión abierta. En la visión, Jesús y yo estábamos alto sobre la tierra, mirando dentro del espacio. Yo ví un círculo espíritual muy alto sobre la tierra. EL círculo era invisible a la vista natural, pero en el espíritu lo podía ver bien. Yo sabía que la visión estaba relacionada con nuestra lucha contra los principes y poderes de los aires. Según continuaba mirando, yo descubrí que habían en realidad, varios círculos. En el primero habían muchos espíritus malos y sucios. Yo ví a los espíritus sucios tomar las formas de brujas que comenzaron a volar sobre los cielos y a causar mucho daño espíritual. Escuché La voz de Jesús que dijo, “En mi nombre, le doy a mis hijos poder sobre estos malignos. Escuchen y aprendan a orar.” Ví una forma de figura rara salir de otro círculo y comenzar a girar a los alrededores y a hechar encantos. Ví entonces que un demonio había salido y le estaba haciendo cosas malas a la tierra. El demonio tenía el espíritu de un brujo. El daba la vuelta y se reía y con una una vara que tenía sus manos, le echaba hechizos a varias personas. Yo ví a otros espíritus inmundos unirse al brujo y satanás le dió mas poder. Jesús dijo, “He aquí, lo que amarren en la tierra, yo lo amarraré en el cielo. Satanás tiene que ser atado para que las oraciones de los santos sean efectivas en estos últimos días.” Ví salir a otro hechicero de otro círculo el que comenzó a dar órdenes. Mientras él hablaba cayo una lluvia y fuego del cielo. El habló muchas cosas malas y engañó a la gente en la tierra. Mientras observaba, ví dos espíritus malos más unirse al hechicero en lo alto sobre la tierra. Todos estos eran príncipes inmundos y poderes de los aires. Estos le dieron su poder a las brujas que estaban reunidas en cierto lugar para hacer el mal. Obreros de las tinieblas se reunieron alrededor de las brujas. Los espíritus venían y salían según lo deseaban. “Observa con cuidado,” dijo Jesús, “pues el Espíritu Santo te está revelando una gran verdad.” En la visión ví cosas terribles que estaban aconteciendo en la tierra. La maldad se multiplicaba y el pecado abundaba. Las fuerzas malignas causaban que los hombres robaran, mintieran, estafaran, y se hirieran el uno al otro, había maldad y el hombre se rendia a las codicias de la carne. Todo tipo de maldad fue soltada sobre la tierra. Yo dije, “Jesús, es terrible ver esto.” Jesús dijo, “Hija, en mi nombre la maldad tiene que huír. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes en los días malos, y habiéndolo hecho todo, estad firmes.” Todos los espíritus malos escupieron su maldad y difamación sobre la tierra y ví al pueblo de Dios comenzar a orar. Oraron en el nombre de Jesús y con mucha fe. Mientras oraban, La Palabra de Dios vino en contra de los espíritus malos y éstos comenzaron a perder terreno. Mientras los santos oraban las fuerzas de maldad perdieron su control. Hechizos fueron quitados y los que habían sido debilitados por las fuerzas del infierno fueron fortalecidos. Y cuando oraban como en una sola voz, los angeles del cielo se unían al alboroto. Yo ví a los ángeles santos peleando con los príncipes del mal y poderes de los aires y los angeles de Dios destruían los poderes de maldad. Yo miré, y he aqui que habían líneas, tras líneas de fuerzas de ángeles como unos 600 en cada línea. Mientras el pueblo le creía a Dios, los ángeles avanzaban. Dios dió las órdenes y su poder era grande. El le dió gran fortaleza a su pueblo y a los ángeles para destruir las obras de satanás. Dios estaba peleando en contra de la maldad en el cielo. Cuando la gente oraba y le creía a Dios, las fuerzas del mal eran destruídas; pero cuando había incredulidad, los poderes del mal comenzaban a vencer. Dice el Señor, mi pueblo tiene que creer, y tienen que estar de acuerdo los unos con los otros y conmigo, si todas las cosas van a ser puestas bajo los pies del Padre.” El cielo y la tierra tienen que estar de acuerdo, si es que vamos a destruir a nuestros enemigos. Cuando las alabanzas del pueblo de Dios comenzaron a subir desde la tierra, las fuerzas de la maldad se retiraban. Y ví los santos de Dios orando con todos sus corazónes en contra de las mañas del diablo. Mientras lo hacían, los hechizos y maldiciones eran quebradas, y los santos ganaban la victoria. Esto fue lo que sucedió: mientras los ángeles del Señor peleaban con los demonios y las fuerzas del infierno, muchos santos eran liberados por las oraciones. Según la gente iba siendo liberada se entonaban muchas alabanzas a Dios, y las alabanzas trajeron mas victorias. Solo cuando los resultados de la oración no se veían de momento, fue que cesaron las alabanzas y el mal comenzó a ganar la batalla. Escuché a un ángel con voz alta decir, “Oh Señor, la fe de tu pueblo es débil. Ellos tienen que tener fe si tu los vas a liberar de los ejércitos de satanás. Señor, ten misericordia de los herederos de la salvación.” La voz del altísimo respondió, “sin fe es imposible agradar a Dios. Pero el ‘Señor es fiel’, y El te asentará. Otra vez en la visión ví a Dios derramar su Espíritu sobre toda carne, y el pueblo de Dios creía que El haría todo lo que ellos pedían, porque eran de El y sinceramente lo amaban. Ellos tenían fe en Dios y creían en su Palabra y Dios los libertó. Y La Palabra de Dios creció sobre la tierra. El Señor dijo, “Todo es posible para el que cree. Yo guardo mi Palabra para que se cumpla. Hagan vuestra parte y estén seguros que yo hare la mía. Si mi pueblo se afirma en la verdad y pelea la buena batalla, cosas maravillosas como en el Día de Pentecostés sucederán. Clamen a mi y yo escucharé. Yo seré vuestro Dios y ustedes serán mi pueblo. Yo te estableceré en justicia, verdad y sinceridad.” En la visión, ví cristianos que nacían como pequeños bebés. Yo ví a los ángeles situándose sobre ellos, para protegerlos del mal. Yo ví al Dios de los ejércitos peleando sus batallas y ganando la victoria para ellos. Entonces ví a los bebés crecer y cosechar los campos del Señor de la Gloria —haciendo la obra del Señor con corazónes alegres— amando a Dios, confiando en Dios y sirviendo a Dios. Yo ví a los ángeles y la Palabra de Dios unirse para destruir la maldad de la faz de la tierra. Yo ví paz sobre la tierra, pues todas las cosas eventualmente se pusieron bajo los pies de Dios. Fuente
Sonreir es Bueno Para el Corazon Una dosis diaria de risa puede ser buena para el corazón porque, al igual que el ejercicio, hace que los vasos sanguíneos trabajen de un modo más eficaz, según ha averiguado un grupo de científicos estadounidenses. La sonrisa: el más bello de los gestos, la forma de comunicación más eficiente y expresiva, un elemento de atracción entre las personas, una razón de aproximación. La depresión afecta al corazón En un segundo estudio, la doctora Wei Jiang y sus colegas de la Universidad Duke en Carolina del Norte siguieron a 1.005 pacientes con fallos cardíacos y también les analizaron por depresiones. Los pacientes con depresión tenían un 44 por ciento más de riesgo de morir, dijo Jiang al auditorio. "Esta asociación de la depresión y de la mortalidad a largo plazo era independiente de otros factores, incluyendo la edad, el matrimonio, la función cardiaca y la causa raíz del fallo cardíaco", añadió en un comunicado. "Aproximadamente la mitad de todos los pacientes con fallos cardíacos morirán en el plazo de cinco años desde el diagnóstico, y nuestro estudio identificó que una parte de esos pacientes también tenía depresión".

Existe un prejuicio contra el humor entre los eruditos, que prefieren tratar de cuestiones “serias”. Este rechazo se remonta quizá a las figuras del payaso y del bufón, de baja condición social. Entre los filósofos clásicos sólo Aristóteles trató acerca de la comedia, pero este texto se perdió. La consideración moderna acerca del humor ha cambiado enormemente. El humor y la risa son considerados como actitudes propias del hombre, y que nos diferencian de los animales. El humor es una demostración de grandeza que pareciera decir que en última instancia todo es absurdo y que lo mejor es reír, como aquel condenado a muerte que llevan a la horca un lunes y exclama: "¡Bonita forma de comenzar la semana!". El humor es una afirmación de dignidad, una declaración de superioridad del ser humano sobre lo que acontece. Carecer de humor es carecer de humildad, es estar demasiado inflamado de uno mismo. El humor es una herramienta crítica de gran eficacia. El humor permite ver lo que los demás no perciben, ser consciente de la relatividad de todas las cosas y revelar con una lógica sutil lo serio de lo tonto y lo tonto de lo serio. A veces el mejor consejo es el que proviene de un chiste y no de una formulación teórica. El chiste, el acertijo y la broma son excelentes y necesarios ingredientes de la sabiduría, ya que su esencia es precisamente la ruptura del orden lógico y del conocimiento formal con alguna salida que, como una chispa, ilumina bruscamente el entendimiento con una novedad, se desgrana en risa y deja un sabor de ingenio en la mente. Arthur Koestler ha mostrado repetidamente el cercano parentesco de la risa con el hallazgo y el descubrimiento en ciencia y en arte. ¡Ajá!, decimos en el momento en que se establece la claridad en la conciencia. ¡Ja, ja!, nos reímos cuando un chiste nos parece bueno por la inesperada ruptura con el orden esperado. La filosofía y el humor están estrechamente relacionados. El sentido en el sin sentido que caracteriza al chiste, es también la forma de las paradojas, aporías, y acertijos de que se nutre la Filosofía. Jugar con la polisemia, y las múltiples acepciones, el disparate, los enlaces arbitrarios de dos representaciones contrastantes, diversas, ajenas, todo lo que a la Filosofía le ocupa como alguna que otra clase de sofisma, equívoco o paralogismo, son descripciones de las técnicas del chiste. Por otra parte, la actitud filosófica requiere de una mirada bromista. El planteamiento de un problema filosófico necesita una mirada que pueda superar dogmas, ir más allá de una evidencia, un tabú, un prejuicio, o de otras inhibiciones propias del hombre. Filosofía, inteligencia sin humor, es esterilidad, artificialidad, robótica pura. Humor sin inteligencia es mal gusto, zafiedad. De la unión entre filosofía y humor, nace la creatividad, la fantasía lúdica, el juego de la lógica. El sentido del humor es el término medio entre la frivolidad, para la que casi nada tiene sentido, y la seriedad, para la que todo tiene sentido. El frívolo se ríe de todo, es insípido y molesto, y con frecuencia no se preocupa por evitar herir a otros con su humor. El serio cree que nada ni nadie deben ser objetos de burla, nunca tiene algo gracioso para decir y se incomoda si se burlan de él. El humor revela así la frivolidad de lo serio y la seriedad de lo frívolo. Se trata de una virtud social: podemos estar tristes en soledad, pero para reírnos necesitamos la presencia de otras personas. Pero en el humor no todo vale, como escribe Comte-Sponville: “Se puede bromear acerca de todo: el fracaso, la muerte, la guerra, el amor, la enfermedad, la tortura. Lo importante es que la risa agregue algo de alegría, algo de dulzura o de ligereza a la miseria del mundo, y no más odio, sufrimiento o desprecio. Se puede bromear con todo, pero no de cualquier manera. Un chiste judío nunca será humorístico en boca de un antisemita. La ironía hiere, el humor cura. La ironía puede matar, el humor ayuda a vivir. La ironía quiere dominar, el humor libera. La ironía es despiadada, el humor es misericordioso. La ironía es humillante, el humor es humilde”. Juan Carlos del Río Fuente
Capítulo 7: El vientre del infierno La proxima noche Jesús y yo visitamos el infierno de nuevo. Entramos primero a una área grande y de campo abierto. Hasta donde se podía ver, estaban aconteciendo actividades malignas. Un gran número de esas actividades estaban centralizadas a nuestro alrededor. A unos diez pies de donde estábamos parados, observe una actividad bien peculiar, peculiar mayormente porque muchas formas malignas y espíritus malos salían apurados de aquella área. La escena era parecida a una película de horror. Hasta donde podía ver, habían almas en tormento, y el diablo y sus ángeles estaban ocupados en sus trabajos. La media oscuridad estaba traspasada por gritos de agonía y desesperación. Jesús dijo, “Hija, satanás es el engañador de almas en la tierra y el atormentador de almas en el infierno. Muchos de los poderes demoníacos vistos aqui, suben de vez en cuando también a la tierra para producir aflicción y engañó. Te voy a enseñar cosas que jamás han sido mostradas antes con tanto detalle. Algunas de las cosas que verás ya están aconteciendo, mientras que otras acontecerán en el futuro.” Nuevamente miré hacia adelante. La tierra era de un color marrón claro brillante, sin vida, y sin hierba o verdura. Todo, estaba muerto o muriéndose. Algunos lugares eran fríos y húmedos, mientras que otros eran calientes y secos. Y siempre había un olor putrificado de carne quemándose y pudriéndose mezclada con el olor de basura vieja y enmohecida. “Satanás usa muchas trampas y lazos para engañar al pueblo de Dios,” dijo Jesús. “Durante muchos de nuestros viajes al infierno, yo te enseñaré muchos de los trucos astutos y sutiles del diablo.” Habíamos caminado unas pocas yardas, cuando vimos un objeto, oscuro y negro alzándose visiblemente delante de nosotros. Parecía moverse de arriba hacia abajo, vaciarse y llenarse y cada vez que se movía soltaba un olor terrible, un olor peor que el aire que había en el infierno. Yo trataré de explicar lo que vi de la mejor manera posible. Mientras que el objeto negro y flotante continuaba vaciándose y llenándose y respirando olores ofensivos, yo observé algo como cuernos, de color oscuro saliendo del objeto y subiendo hacia la tierra. Me dí cuenta que era un corazón grande y negro y que tenía muchas entradas. Un terrible temor se apoderó de mi. Jesús leyó mis pensamientos y dijo, “No temas. Este es el corazón del infierno. Más tarde caminaremos en él, pero ahora tenemos que ir al bloque de celda del infierno.” El bloque de celda estaba en un círculo en el vientre del infierno. Las celdas son de 17 millas de alturas. Miré hacia arriba y pude ver una cuneta color marrón entre las celdas y la parte baja o el vientre del infierno. A mi me parecía que la cuneta era de uno seis pies de profundidad y me preguntaba como la iba a cruzar. No acababa de pensar en eso cuando me encontré en un borde, en la primera fila de celdas. El borde se usaba como un camino alrededor de las celdas y también como un punto de observación desde el cual se podía mirar hacia el centro del infierno. Jesús dijo, “Estas cosas son fieles y verdaderas. La muerte y el infierno un día serán lanzados en el lago de fuego. Hasta entonces este es un lugar de espera del infierno. Estas celdas continuarán aquí, empaquetadas de almas pecaminosas, que son atormentadas y llenas de sufrimiento. Yo di mi vida para que tu no tuvieras que venir aquí. Yo sabía que estos horrores eran reales, pero la misericordia de mi Padre es igual de real. Si tu se lo permites, El te perdona. Clama hoy a El en mi nombre.” Capítulo 8: Las celdas del infierno Jesús y yo nos paramos en el borde de la primera fila de celdas. El borde era de cuatro pies de ancho. Miré hacia arriba, y hasta donde podía ver, habían otros bordes en un círculo grande alrededor de lo que parecía un pozo gigante. Alrededor del borde o el camino, habían celdas que habían sido excavadas dentro de la tierra. Estas celdas (como las celdas de cárceles) se hallaban todas en columnas, separadas solamente por dos pies de tierra. Jesús dijo, “Este bloque de celda es de 17 millas de alto, comenzando desde el fondo del infierno. En este bloque de celda hay muchas almas que practicaban la hechicería y lo oculto. Algunos eran hechiceros, pitonizas, vendedores de drogas, idólatras, o gente mala con espíritu famillar. Estas son las gentes que han hecho las abominaciones mas grandes en contra de Dios, muchos de ellos han estado aqui por cientos de años. Estos son aquellos que no quisieron arrepentirse, que sedujeron a mucha gente y la apartaron de Dios. Estas almas han hecho mucha maldad en contra de Dios y su Pueblo. La maldad y el pecado fue su amor y pasión.” Mientras seguía a Jesús alrededor del camino, miré hacia abajo al centro de la tierra, donde había mas actividad. Todo el tiempo había una luz que alumbraba opacamente el centro y yo podía decifrar el movimiento de muchas formas. Habían celdas hasta donde alcanzaba a ver. Yo pensé dentro de mi que los tormentos en las celdas no podían ser más horribles que los de las fosas. En todo nuestro alrededor escuché los gritos, los ayes, y llantos de los condenados en las celdas. Me comencé a sentir muy enferma. Mi corazón se llenó de pena. Jesús dijo, “Hija, no te dejé escuchar esos gritos hasta ahora. Pero ahora quiero enseñarte como satanás viene a robar, a matar y a destruir. Aquí en el infierno hay diferentes tormentos para cada alma. Satanás administra estos tormentos hasta el Día del Juicio, hasta que la muerte y el infierno sean lanzados en el lago de fuego. También, un lago de fuego pasa a veces por el infierno.” Según caminábamos por el borde, los sonidos aumentaban. De las celdas salían gritos fuertes. Mientras caminaba cerca de Jesús, él se paró cerca de la tercera celda. Una luz brillante alumbraba la celda por dentro. En la celda había una anciana sentada en una cilla mecedora, meciéndose y llorando como si su corazón se quebrantara. Yo no se porqué, pero me conmovió el saber que esta mujer era una persona real con un cuerpo. La celda estaba completamente vacía con la excepción de la anciana en el sillón. Las paredes de la celda estaban construídas de un barro claro y tierra, moldeados dentro de la tierra. Estaba hecha de metal negro, con barrotes de metal, con un candado puesto. Jesús y yo teníamos una vista ilimitada de toda la celda. El color de La mujer anciana era ceniza —carne mezclada con un toque de gris. Se estaba meciendo en el sillón. Mientras se mecia, lágrimas corrian por sus mejillas. Yo sabía, por su expresión agonizante, que ella estaba en gran dolor y sufría de un tormento que no se notaba. Yo quería saber los cargos que la habían traído a aquel lugar. De pronto, delante de mis ojos, la mujer comenzó a cambiar su forma -primero en un viejo hombre, despues en una joven mujer, a una mujer de mediana edad y después otra vez en la anciana que había visto primero. Yo la miraba atónita mientras ella pasaba por esos cambios uno detrás de otro. Cuando vió a Jesús ella exclamó, “Señor, ten misericordia de mi. Sácame de este lugar de tormento.” Ella se inclinó hacia adelante en su sillón y trató de alcanzar a Jesús, pero no pudo llegar a El. Los cambios continuaron. Sus ropas también cambiaron y estaba vestida de hombre, después de una jovencita, de una mujer de edad media y como una anciana. Todos estos cambios parecían tomar unos pocos minutos. Le pregunté a Jesús, “Porqué, Señor?” Ella volvió a gritar, “Oh Señor, déjame salir de aqui antes de que ellos regresen.” Ella ahora estaba parada en el frente de la celda, agarrándose de las barreras con puños apretados. Ella dijo, “Yo se que tu amor es real. Yo se que tu amor es verdadero, déjame salir.” Entonces, mientras la mujer lloraba de terror, yo ví que algo estaba arrancando la carne de su cuerpo. “Ella no es lo que parece ser,” dijo el Señor. La mujer se sentó hacia atrás en su sillón y comenzó a mecerse. Pero ahora solo un esqueleto estaba sentado en la mecedora -Un esqueleto con una neblina sucia por dentro- donde hace minutos hubo un cuerpo vestido, ahora habían huesos negros, quemados, y en vez de ojos, cuencas vacias. El alma de La mujer en congoja gritaba arrepentida a Jesús. Pero sus llantos ya no la ayudaban. “En La tierra,” dijo Jesús, “esta mujer fue una bruja y adoradora de satanás. Ella no solamente practicó la brujería, sino que le enseñó la brujería a otros. Desde que ella era niña su familia practico las artes negras. Ellos amaron las tinieblas más que la luz.” “Muchas veces,” dijo el Señor, “Yo le pedí que se arrepintiera. Se burló de mi y dijo, ‘Me gozo en servir a satanás. Yo le seguiré sirviendo.’ Ella rechazó la verdad y rehusó arrepentirse de su maldad. Ella alejó a muchos del Señor, algunos de ellos están en el infierno con ella. Si ella se hubiera arrepentido, yo La hubiera salvado y a muchos en su familia, pero no escuchó.” “Satanás la engañó haciéndole creer que recibiría su propio reino como recompensa por servirle. El le dijo que jamás moríria, sino que tendria una vida con él para siempre. Ella murió alabando a satanás y llegó aquí y le pidió su reino. Satanás, el padre de las mentiras, se rió en su cara y le dijo, ‘ que yo voy a dividir mi reino contigo?’ Este es tu reino. Y la encerró en esta celda donde la atormenta dia y noche.” “En la tierra esta mujer enseñó a muchas brujas, tanto blancas como negras, a hacer sus brujerías. Uno de sus trucos mágicos era cambiar de una mujer joven, a una mujer de edad media o a una mujer anciana —aún en un hombre anciano. Para ella era muy chistoso hacer el cambio y asustar con su magia a las brujas menos poderosas. Pero ahora sufre los dolores del infierno, y su carne es arrancada con cada cambio. Ella no lo puede controlar ahora, y sigue cambiando de una forma a otra, pero su verdadera forma es el alma en neblina dentro de su esqueleto. Satanás la usa para sus malos propósitos y la provoca y se burla de ella. De vez en cuando la llevan delante de satanás para ser atormentada delante de él. Yo la llamé muchas veces, y la hubiera salvado. Pero ella no me quería. Ahora ella implora y ruega por el perdón, pero es muy tarde. Está perdida y sin esperanza. Yo contemplé a esta mujer que estaba perdida para siempre en sufrimiento y dolor, y aunque fue una mala mujer, mi corazón estaba quebrantado de compasión. Yo dije con lágrimas, “Señor que terrible.” En ese momento, como si Jesús y yo no estuviéramos alli, un demonio marrón y sucio con alas rotas y del tamaño y forma de un oso grande, vino hacia el frente de su celda y la abrió con una llave. Estaba haciendo un fuerte alboroto para asustarla. La mujer gritó con gran terror cuando el comenzó a atacarla y a sacarla de la celda. Jesús dijo, “Este demonio la atormenta frecuentemente.” Yo vi cuando la sacaron de la celda y se la llevaron. “Amado Señor,” pregunté, “ No hay nada que podemos hacer?” Yo sentí mucha pena por ella. “ muy tarde!” respondió Jesús, “Es muy tarde”. Capítulo 9: Los horrores del infierno Yo entiendo porque la gente en estas celdas del vientre del infierno eran diferentes a otras en otros lugares de tormento. Había muchas cosas que yo no entendía. Yo simplemente escuché a Jesús e hice un registro de todo ho que escuché y oí para la gloria de Dios. Hasta donde podía ver, las celdas parecían estar en un círculo sin fin. En cada celda había un alma. Mientras pasabamos por las celdas salían gemidos, llantos, ayes y quejas. No habíamos caminado mucho cuando Jesús se detuvo al frente de otra celda. Cuando miramos adentro, se encendió una luz (Jesús creó la luz). Me pare y miré a un alma que yo sabía que estaba en gran tormento. Era otra mujer de un color azul-gris. Su carne estaba muerta y las partes que se habían podrido se caían de sus huesos. Sus huesos habían sido quemados en un color negro oscuro y tenía pedazos de ropas harapientas. De su carne y huesos salían gusanos y un olor sucio llenaba la celda. Como la mujer anterior, ella también estaba sentada en una mecedora. Estaba aguantando una muñeca de tela. Y mientras se mecia, lloraba y apretaba ha muñeca de tela sobre su pecho. Su cuerpo se estremecía por los grandes llantos y de su celda salían lamentos. Jesús me dijo, “Ella también fue sierva de satanás. Ella le vendió su alma y mientras estuvo viva practicó todo tipo de mal. Jesús dijo , “la brujería es real. Está mujer enseñó y practicó la brujería y llevo a muchos a caminos de pecado. Los que eran maestros de la brujería recibían atención especial y satanas les otorgaba un poder mayor que aquellos que solo la practicaban. Ella fue una adivina y una espiritista para su señor Ella, debido a la mucha maldad que cometió, ganó mucho favor con satanás. Ella sabía como usar los poderes de las tinieblas para sí misma y para satanás. Ella fue a servicios de adoración al diablo y alabó a satanás. Ella fue una mujer poderosa de satanás.” Pensé en La cantidad de almas que ella había engañado para satanás. Yo vi a ese huesito de cascarón del alma, llorando por una muñeca de trapo , un simple pedazo de tela sucia. El dolor llenó mi corazón, y lágrimas inundaron mis ojos. Se agarraba fuerte de la muñeca de trapo como si ésta pudiera ayudarla, el olor a muerte llenaba el lugar. Entonces la comencé a ver como se transformaba como a la otra mujer. Primero se volvió como una mujer anciana de la década de los treinta y después en una joven de hoy. En todo momento ella hacia esa transformación fantástica delante de nuestros ojos. “Esta mujer,” dijo Jesús, “fue el equivalente de un predocador para satanás. De la misma forma que el verdadero evangelio se nos es predicado por un verdadero ministro, así también, satanás tiene sus ministros falsificados. Ella tenía un tipo de poder satánico muy poderoso, que para recibirlo fue necesario que ella vendiese su alma. Los dones malignos de satanás son como el otro lado de la moneda de los dones Espírituales que Jesús otorga a los creyentes. Este es el poder de las tinieblas. Estos trabajadores de satanás trabajan en lo oculto, las tiendas de brujería, leyendo las palmas de las manos y en muchas otras maneras. Un espiritista de satanás es un poderoso obrero satánico. Estos indivíduos son completamente engañados y se venden totalmente a satanás. Algunos obreros de las tinieblas no le pueden hablar a satanás a menos que no sea por medio del espiritista. Ellos ofrecen al diablo sacrificios humanos y de animales. Muchas personas entregan sus almas a satanás. Ellos escogen servirle a él y no a mi. Su decisión significa la muerte, a menos de que se arrepientan de sus pecados y clamen a mi. Yo soy fiel y los salvaré de sus pecados. Muchos le venden sus almas a satanás creyendo que van a vivir para siempre. Pero sufrirán una muerte horrible. Satanás todavía cree que él puede derrocar a Dios e interrumpir sus planes, pero él ya fue derrotado en la cruz. Yo le quite las llaves a satanás y tengo todo el poder en el cielo y en la tierra. Después que esta mujer murió, se fue derecho al infierno. Los demonios la trajeron delante de satanás, donde muy airada preguntó el porque los demonios tenían poder sobre ella, pues en la tierra ella pensó que era ella quien los controlaba a ellos. Allí ellos hicieron lo que ella les pidió. Ella también le pidió a satanás el reino que él le había prometido. Satanás le siguió mintiendo, aún después de su muerte en la tierra. El le dijo que la resucitaría y la usaría para sus propósitos otra vez. Con engaño, ella le había conseguido muchas almas, por lo tanto, sus mentiras le parecían razonables a ella. Pero al final, satanás se burló y la despreció. El le dijo, ‘Yo te engañe y te usé durante esos años. Yo jamás te dare mi reino.’ El diablo batió sus manos delante de la mujer, y tal parecía que toda su carne estaba siendo arrancada de sus huesos. Ella grito de dolor cuando un libro negro y grande fue traído para satanás. El lo abrió y corrió sus dedos por las páginas hasta que encontró su nombre. “‘Oh si,’ dijo satanás, ‘tu me serviste bien en la tierra. Tu me trajiste más de 500 almas.’ El Le mintió y le dijo, ‘Tu castigo no será tan malo corno el de los demás.’ Se escucharon muchas carcajadas. Satanás se puso de pies y señaló con el dedo hacia la mujer y un viento fuerte se levantó y llenó el lugar. Un sonido como de un relámpago alborotado salió de él. ‘Ja, Ja,’ dijo: ‘toma tu reino si puedes.’ Entonces una fuerza invisible la aventó contra el suelo. ‘Me vas a servir aqui también’ Satanás se reía cuando ella trataba de levantarse. La mujer gritaba de dolor porque los demonios continuaban arrancando la carne de sus huesos. Cuando se muere en la tierra, si usted ha nacido de nuevo por el Espíritu de Dios, su alma va al cielo. Si usted es un pecador cuando muere, va inmediatamente a un fuego ardiente. Su alma será arrastrada por demonios con cadenas inmensas por las puertas del infierno y donde será lanzado en las fosas y atormentado. Más tarde, serás tirado delante de satanás. Ud. conoce y siente todo lo que le pasa en el infierno. Jesús me dijo que hay un lugar en el infierno llamado el “centro de placer.” Las almas asignadas a las fosas no pueden ser llevadas a ese lugar. El también me dijo que aunque los tormentos son diferentes para cada persona, todos son quemados con fuego. El centro de placer tiene la forma del centro de un circo. Varias personas que van a servir como entretenimiento son traídas al medio del centro de placer. Estas son personas que concientemente sirvieron a satanás en la tierra. Esos son aquellos que por propia voluntad, escogieron seguir a satanás en vez de Dios. Alrededor del centro del circo están las otras almas, con excepciónn de las que están en las fosas. Los que están en el centro del circo fueron líderes en el ocultismo antes de su muerte. Ellos fueron espiritistas, adivinadores, hechiceros, lectores de la mente, brujas y magos —todas las personas que concientemente escogieron servir a satanás. Cuando vivían en la tierra engañaron a muchos y lograron que siguieran a satanás y pecaran. Los que fueron engañados y fueron causados a caer en pecado, vinieron y atormentaron a sus engañadores. Se le permitió torturarlos uno a uno. En ese tipo de tormentos escondían huesos espírituales que habían sido cortados y enterrados en diferentes partes del infierno. El alma fué literalmente rasgada en pedazos y las partes esparcidas por todo el infierno era como un tipo de juego a las escondidas demoníaco. Las almas mutiladas sintieron dolores tremendos. Los espectadores les tiraban piedras a los que se encontraban en el centro. Todo método de tortura imaginable era permitido. Las almas al ser atormentadas pedían la muerte pero ya estaban en muerte eterna. Satanás dió la orden para que todo esto se hiciera. Este es su centro de placer. Jesús dijo, “Yo le quite la llave del infierno a satanás hace muchos años. Yo vine y abrí estas celdas y dejé salir a mi gente, pues en el tiempo del Antiguo Testamento, antes de haber dado mi vida en la cruz, el Paraíso estaba situado cerca del infierno. Estas celdas estaban en el Paraíso; pero ahora satanás las usa para sus malos propósitos y ha hecho más. Oh lector, te arrepentirás de tu pecado antes que sea demasiado tarde? Pues todos vendrán delante de mí en el juicio. El Paraíso fue movido de su proximidad al infierno cuando yo morí y resucité otra vez por el poder de Dios, mi Padre. Otra vez te dire, que estas celdas que son de 17 millas de alto, sirven como una prisión para aquellos que fueron obreros de satanás, aquellos envueltos con cualquier tipo de pecado que tiene que ver con los poderes de demonios, el ocultismo y La adoración a satanás.” Jesús dijo, “Ven, te quiero enseñar algo.” De momento estábamos cerca de media milla de alto en el aire, en el centro del vientre del infierno y en el centro del bloque de celdas de 17 millas de alto. Era semejante a estar en un pozo de agua donde ni la tapa o el fondo se veía debido a la oscuridad. Una luz amarilla comenzó a Llenar el lugar y yo me agarré de Jesús apretando su mano. “Amado Señor,” pregunté, “ Porqué estamos aqui?” De momento vino un viento con la fuerza de un huracán y un sonido fuerte y unas olas de fuego grandes comenzaron a subir por los lados de las paredes, de las celdas, quemando todo lo que había en su camino. Las llamas entraron en cada celda y ocasionaron gritos penosos de dolor y ansiedad. Aunque Jesús y yo no fuimos tocados por las llamas, me llené de temor por dentro, cuando vi las almas de los perdidos corriendo hacia la parte de atrás de las celdas pequeñas, tratando de encontrar un lugar para esconderse. Por nuestro lado izquierdo salió un sonido maligno. Yo miré, y era satanás parado de espaldas hacia nosotros y encendido en fuego. Pero no se quemaba sino, él fue el que causó el fuego. El se paraba envuelto en llamas, gozándose de los gritos de estas pobres almas perdidas. Cuando satanás movía sus brazos, salían de él inmensas bolas de fuego. De las celdas salían gritos que quebrantaban el corazón, así como grandes gritos de dolor. Las almas encarceladas estaban siendo quemadas vivas por este lago de fuego más caliente, sin embargo no podían morir. Los demonios, también se unieron a las carcajadas cuando satanás iba de celda en celda torturando a los perdidos. Jesús dijo, “Satanás se alimenta con la maldad. El se gloría en el dolor y el sufrimiento y gana poder con eso.” Yo observaba a satanás cuando una llama roja con borde color marrón creció a su alrededor y vino un viento silvestre fuerte que sopló sobre sus ropas, las que no se quemaron. Un olor a carne quemada llenaba la atmósfera y nuevamente me di cuenta que los horrores del infierno son reales. Satanás caminó entre las llamas y éstas no lo podían quemar. Aunque solamente le ví de espaldas, podía escuchar sus carcajadas malignas por todos los partes. Yo ví cuando satanás ascendió en una nube de humo, llevando la corriente de fuego hacia la parte alta del vientre del infierno. Lo escuché cuando dió la vuelta y con una voz fuerte anunció que si todas las almas no lo adoraban, él les daría un turno en el centro de placer. “No, por favor, satanás, nosotros te adoraremos,” gritaron todos al unísono mientras se inclinaban en gesto de adoración al diablo, y mientras más le adoraban, mayor era su hambre para que lo adoraran. Los sonidos de adoración eran tan fuertes que hasta las vigas del infierno sonaban con dicho clamor. Jesús dijo, “todos los que ocupan las celdas del infierno escucharon el verdadero evangelio cuando vivían en la tierra. Muchas veces les ofrecí mi salvación. Muchas veces mi Espíritu los atrajo, pero no me escucharon o vinieron a mi para ser salvos.” Mientras Jesús hablaba, satanás le decia a sus súbditos, “Ja, ja, este es su reino, todo el reino que jamás podrán tener. Mi reino cubre toda la tierra y el mundo de abajo.” lo escuché gritar, “Esta es su vida por toda la eternidad.” Mientras gritos de arrepentimiento salían de las celdas ardientes. Jesús dijo, “Mi salvación es gratis. El que quiera, que venga y será salvo de este lugar de castigo eterno. Yo no lo echaré fuera. Si has sido una bruja o un mago, aún si tienes un acuerdo escrito con el diablo, mi poder lo romperá y mi sangre derramada te salvará. Yo quitare la maldición maligna de tu vida y te salvaré del infierno. Dame tu corazón para poder quitarte las cadenas y ponerte en libertad. Capítulo 10: El corazón del infierno En las noches iba con Jesús al infierno. Durante el día, el infierno siempre estaba delante mio. Yo traté de contarle a otros lo que estaba viendo, pero no me creían. Me sentí muy sola y fue solamente por la gracia de Dios que pude continuar. Toda la gloria pertenece al Señor Jesucristo. La siguiente noche Jesús y yo regresamos al infierno. Caminamos por el borde del vientre del infierno. Reconocia partes del infierno que había visto antes. La misma carne podrida, el mismo olor de maldad, el mismo aire caliente estaba por doquier. Ya estaba cansada. Jesús conocía, mis pensamientos y dijo, “No te dejaré jamás, ni te desampararé. Yo sé que estás cansada, pero yo te fortaleceré.” El toque de Jesús me fortaleció y seguimos adelante de pronto ví un objeto negro grande, casi del tamaño de un terreno de una cancha de baseball que parecía moverse de arriba hacia abajo. Me acordé que ya me habían dicho antes que este era el “corazón del infierno.” De este corazón negro salía algo parecido a unos brazos largos o cuernos que salían de él y subian hacia la tierra y sobre la tierra. Yo pensé si estos eran los cuernos de los que hablaba la Biblia. Alrededor del corazón la tierra estaba seca y de color marrón. En un radio de mas o menos 30 pies, de todas las direcciones la tierra se había quemado y secado y tenía un color marrón mohoso. El corazón era de un color negro intenso mezclado con otro color parecido al de la piel de las culebras. Cada vez que este corazón latía emanaba un olor terrible y se movía como un corazón verdadero latiendo de arriba hacia abajo y había un campo de fuerza maligna que lo rodeaba. En forma atónita yo me preguntaba cual era el objetivo de este corazón maligno. Jesús dijo, “Estas ramas, que se parecen a las arterias de un corazón, son como carreteras que suben hasta la tierra para hechar la maldad sobre ésta. Estos son los cuernos que vio Daniel, y estos representan reinos de maldad en la tierra. Algunos ya han pasado, algunos vendrán y otros están ahora mismo. Se levantarán reinos malignos y el anticristo reinará sobre mucha gente, pueblos y cosas. Si es posible, hasta los escogidos erán engañados por él. Muchos se apartarán y adorarán la bestia y su imágen. De estas ramas o cuernos principales crecerán otras ramas más pequeñas. De las ramas pequenas saldrán demonios, espíritus malos y todo tipo de fuerzas malignas. Estos serán soltados sobre la tierra y satanás los instruirá para hacer mucha maldad. Estos reinos y fuerzas malignas obedecerán a la Bestia y muchos lo seguirán hacia la destrucción. Es aqui, en el corazón del infierno, donde estas cosas comenzarán.” Estas son las palabras que me habló Jesús. El me ordenó escribirlas y a ponerlas en un libro para contárselas al mundo. Estas palabras son verdaderas. Estas revelaciones me fueron dadas por el Señor Jesucristo para que todos sepan y entiendan las obras de satanás y las cosas malignas que él está preparando para el futuro. Jesús dijo, “sigueme.” Subimos por una escalera dentro del corazón donde una puerta se abrió para nosotros. En el corazón había completa oscuridad. Escuché el sonido de llantos, y había un olor tan terrible que casi no podía respirar. Todo lo que podía ver en la oscuridad era a Jesús, y caminaba muy cerca de El. Y entonces, de momento, Jesús desapareció! Lo increíble había sucedido. Yo estaba sola en el corazón del infierno y un horror se apoderó de mi apretando mi alma y sentí que la muerte me agobiaba. Yo grité “Jesús dónde estás? Por favor, regresa Señor.” Clamé y llamé, pero nadie me respondió. “Oh mi Dios,” me lamenté, “Yo tengo que salir de aqui.” y comencé a correr en la oscuridad. Mientras tocaba las paredes, éstas parecían respirar, moviéndose contra mis manos. Y entonces ya no estaba sola. Escuché el sonido de carcajadas, mientras dos demonios rodeados por una luz amarilla y opaca, vinieron y agarraron mis dos manos poniendome cadenas en los brazos arrastrarme al fondo del corazón. Yo grité llamando a Jesús pero no había respuesta. Grité y pelée con todas mis fuerzas, pero ellos me seguían arrastrando como si yo no ofreciera resistencia alguna. Mientras ingresábamos en lo profundo del corazón, yo sentí un dolor terrible cuando una fuerza rozó con mi cuerpo. Parecía como que me arrancaban la carne. Grité de terror. Mis captores me arrastraron hasta una celda y me lanzaron hacia adentro. Cuando cerraron la puerta, grite aún más alto. Ellos se rieron sarcásticamente y dijeron, “No te ayudará el que llores. Cuando llegue tu momento, serás llevada delante de nuestro señor. El te atormentará para su placer.” El terrible malolor del corazón había saturado mi cuerpo. “ Porqué estoy aqui? Que está mal? Me estoy volviendo ‘loca? Déjenme salir. Déjenme salir. Les grite, pero fue como si nada. Después de un tiempo, comencé a sentir el lado de la celda en que estaba. Era redondo y suave como algo que estaba vivo. Estaba vivo y comenzó a moverse. “Señor,” grite. “ qué está pasando? Jesús, dónde estás?” Pero solamente recibí la respuesta del eco de mi voz cque regresaba. Un gran temor —el más grande temor— se apoderó de mi alma. Por primera vez desde que Jesús me dejó, comencé a darme cuenta que estaba perdida sin ninguna esperanza. Comence a sollozar llamando a Jesús una y otra vez. Y entonces escuché una voz en la oscuridad que decia, “No te va a hacer ningún bien clamar a Jesús. El no está aqui.” Una luz opaca comenzó a llenar el lugar. Por primera vez, podía ver otras celdas parecidas a la mía, metida en la pared del corazón. Había una tela de araña delante de nosotros, y por dentro de cada celda fluía una sustancia pegajosa como de lodo. En la celda siguiente la voz de una mujer me dijo, “Estás perdida en este lugar de tormento no hay salida.” La podía ver escasamente por medio de la luz opaca. Ella estaba despierta, como lo estaba yo, pero los ocupantes de las otras celdas parecían estar dormidos o en un éxtasis. Ella decia “No hay esperanza, no hay esperanza.” y me sobrevino una soledad intensa así como una gran desesperación. Lo que ella dijo no me ayudó y continuó diciendo “Este es el corazón del infierno, aquí somos atormentados, pero nuestro tormento no es tan terrible como el de aquellos en otras partes del infierno.” “Algunas veces,” continuó diciendo, “nos llevan delante de satanás y él nos tortura para su placer. Satanás se alimenta con nuestro dolor y se fortalece con nuestros gritos de desesperación y dolor. Nuestros pecados están siempre delante de nosotros y sabemos que somos inmundos. También sabemos que en un tiempo conocimos al Señor Jesús, pero lo rechazamos y nos apartamos de Dios. Hicimos lo que nos complacía. Antes de llegar aqui era una ramera. Robaba el dinero a los hombres y a las mujeres, y le llamaba amor a lo que hacia. Yo destruí muchos hogares. En estas celdas hay muchas lesbianas, homosexuales y adúlteros.” Yo le grite a las tinieblas, “Yo no pertenezco aqui, yo soy salva y le pertenezco a Dios. Por qué estoy aqui?” Pero no había respuesta. Entonces los demonios regresaron y abrieron las puertas de mi celda. Uno me jalaba, mientras que el otro me empujaba por un camino rústico. El toque de los demonios se sentía como una llama ardiente sobre mi carne. Me estaban hiriendo. “Oh Jesús, dónde estas tu? Por favor, Jesús, ayúdame!” grite. Un fuego ardiente apareció delante mio, pero se paró antes de tocarme. Ahora yo sentía como que mi carne estuviera siendo arrancada de mi cuerpo. El dolor mas cruel que me pudiera imaginarme corrió sobre mi. Algo invisible rasgaba mi cuerpo, mientras que espíritus malos en formas de murciélagos me mordían por todo el cuerpo.” “Querido Señor Jesús,” exclamé, “Dónde estás? Oh, por favor, déjame salir!” Fui empujada y jalada hasta que llegue a un lugar ancho y abierto en el corazón del infierno, y fui lanzada sobre un tipo de altar sobre el suelo. Sobre dicho altar había un libro grande abierto. Escuché carcajadas malignas y me di cuenta que estaba tirada en la tierra delante de satanás. Satanás dijo, “Al fin te tengo.” Me encorvé de horror, pero pronto me di cuenta que él no me estaba mirando a mi, sino a alguien delante mio. Satanás dijo, “Ja, ja, al fin te pude destruir de la tierra. Déjame ver cual será tu castigo.” El abrió el libro y corrió sus dedos por las páginas. El nombre del alma fue iluminado y el castigo detallado. “Querido Señor,” yo grité, “es todo esto real?” Yo era la próxima, y los demonios me empujaron sobre una plataforma y me obligaron a inclinarme delante de satanás. Otra vez las mismas carcajadas malignas salían de él. “He esperado por ti mucho tiempo, y al fin te tengo,” me dijo con un placer malicioso. “Tú trataste de escapar de mi, pero al fin te tengo.” Un temor que yo jamás había experimentado antes se apoderó sobre mi. Otra vez desgarraban mi carne y mi cuerpo fue envuelto por una cadena grande. Yo me miraba mientras me la ponían. Me parecía a los demás y me veía como un esqueleto lleno de huesos muertos. y gusanos se arrastraban dentro de mi, al mismo tiempo un fuego que salió desde mis pies me cubría de llamas. Yo grité otra vez, “Oh Señor Jesús, qué ha sucedido? Jesús, dónde estás?” Satanás se rió y rió. El dijo, “Aquí no está Jesús, yo soy tu rey ahora. Vas a estar conmigo para siempre, tu eres mía ahora.” Me sentí desgarrada con las emociones mas terribles que había sentido hasta ahora. No podía sentir a Dios ni amor amor, paz, o afecto. Pero podía sentir lo peor de los sentidos: temor, odio, dolores agudos y aún peor, la tristeza. Clamé al Señor Jesús para que me salvara , pero no había respuesta. Satanás dijo, “Yo soy tu señor ahora,” y levantó sus brazos para llamar a un demonio a su lado. Enseguida, un espíritu feo y malo vino a la plataforma donde estaba parada y me agarró. El tenía un cuerpo grande con una cara como de un murciélago, en vez de manos tenía garras y un olor maligno salía de él. “Señor satanás, que hago con ella?” pregunto el espíritu malo, cuando otro demonio que tenía cabellos sobre todo su cuerpo y una cara como un jabalí salvaje, también me agarro. “Llévenla a la parte más profunda del corazón, —Un lugar donde los horrores estarán siempre delante de ella. Allí ella aprenderá a llamarme señor.” Me arrastraron a un lugar muy, muy oscuro y me lanzaron sobre algo frio y mojado. Oh, como puede uno sentir frio y caliente al mismo tiempo? Yo no sabía, pero el fuego quemaba mi cuerpo y los gusanos se arrastraban sobre y por dentro de mi, los ayes de los muertos llenaban el espacio. “Oh Señor Jesús,” grité con desesperación, “ qué estoy haciendo aquí?” Amado Dios, déjame morir.” De pronto una luz alumbró el lugar donde yo estaba sentada. Jesús apareció y me tomó en sus brazos e instantáneamente estuve de regreso en mi hogar. “Querido Señor Jesús, dónde estabas?” Yo exclamé, mientras las lágrimas corrían por mis mejillas. Jesús me habló con ternura y me dijo: “Mi hija, el infierno es real. Pero tu no lo ibas a saber con seguridad hasta que lo experimentaras por ti misma. Ahora sabes la verdad y como se siente estar perdido en el infierno. Ahora tu le puedes hablar a otros del infierno. Yo tenía que dejarte pasar por el infierno para que supieras de él sin duda ninguna.” Yo estaba muy triste y cansada. Me desmayé en las manos de Jesús. Y aunque El me restauró por completo —yo me quería ir lejos, muy lejos— de Jesús de mi familia y de todo el mundo. Durante los días siguientes en mi hogar estuve muy enferma. Mi alma estaba muy triste y los horrores del infierno estaban siempre delante mio y pasaron muchos días antes de recuperarme por completo. Capítulo 11: Las tinieblas de afuera Noche tras noche Jesús y yo regresamos al infierno para que yo pudiera testificar de estas verdades tan terribles. Cada vez que pasábamos por el corazón del infierno yo caminaba muy cerca de Jesús. Un enorme temor se apoderaba de mi corazón cada vez que me acordaba de lo que me había sucedido allí. Yo sabía que tenía que salir hacia adelante para salvar almas. Pero fue solamente por la misericordia de Dios que pude regresar. Nos paramos delante de un grupo de demonios que estaban cantando, rezando y alabando al diablo. Parecía que se estaban gozando inmensamente. Jesús dijo, “Yo te dejaré escuchar lo que están diciendo.” “Iremos a esta casa hoy y atormentaremos a los que están en ella. Recibiremos más poder del señor satanás si lo hacemos bien,” dijeron ellos. “Oh si, causaremos mucho dolor, enfermedades y muchas pruebas a todos.” Comenzaron a bailar y a cantar canciones malignas de adoración a satanás, gloriandose en la maldad. Un demonio dijo, “tenemos que velar cuidadosamente a aquellos que creen en Jesús, pues nos pueden hechar afuera.” “Si,” dijo otro, “al oir el nombre de Jesús tenemos que huir “, entonces el último espíritu malo dijo:” nosotros no vamos donde los que conocen a Jesús y el poder de su nombre.” Jesús dijo, “Mis angeles protegen a mi pueblo de estos malos espíritus y su trabajo no prospera. Yo también protejo a muchos que no son salvos, aunque ellos no lo saben. Yo tengo muchos angeles empleados para impedir los planes malvados de satanás.” Jesús dijo, “Hay muchos demonios en los aires y en la tierra. Yo te he permitido ver algunos de esos demonios pero a otros no. Por eso es que la verdad del evangelio tiene que ser predicada a todos. la verdad hará a los hombres libres y los protegera de la maldad. En mi nombre hay liberación y libertad. Yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. No le temas a satanas; teme a Dios.” Según caminábamos en el infierno, Jesús y yo encontramos a un hombre grande y que estaba envuelto en oscuridad y tenía la apariencia de un ángel y sostenía algo en su mano izquierda. Jesús dijo, “Este lugar se llama las tinieblas de afuera.” Escuché llanto y crujir de dientes. En ningún otro lugar había visto tanta desesperación como la que sentí en ese lugar. El angel parado delante de nosotros no tenía alas, era como de 30 pies de alto y sabía exactamente lo que estaba haciendo. En su mano izquierda tenía un disco grande con el cual se estaba volteando lentamente, levantándolo como que se estaba preparando para lanzarlo. En el centro del disco había fuego y los bordes eran negros. El angel tenía su mano debajo del disco y retrocedió para conseguir mas impulso. Yo me preguntaba quién sería ese angel gigante y que es lo que estaba por hacer. Jesús me leyó el pensamiento y dijo otra vez, “Esto es las tinieblas de afuera.” Acuérdate que mi Palabra dice: “Mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; alli será el lloro y el crujir de dientes.” “Señor,” yo dije, quieres decir que tus hijos estan aqui?” “Si,” dijo Jesús, “sirvientes que se apartaron después que los llamé. Siervos que amaron mas al mundo que a mí y se apartaron para resbalarse en el lodo del pecado. Sirvientes que no soportaban la verdad y la santidad. Es mejor no haber comenzado, que apartarse despues de haber comenzado a servirme.” Jesús dijo, “Créeme, si usted peca tiene un abogado con el Padre. Si te arrepientes de tus pecados, yo seré fiel en limpiarte de toda maldad. Pero si no te arrepientes, yo vendré en una hora que no crees, y seras cortado con los incrédulos y echado a las tinieblas de afuera.” Obseré al ángel moreno mientras lanzaba el disco grande muy lejos, adentro de la oscuridad. “Mi Palabra significa lo que dice, ‘serán echados en las tinieblas de afuera’.” Y entonces, inmediatamente, Jesús y yo estabamos en el aire siguiendo el disco por el espacio. Llegamos a la parte exterior del disco y nos paramos a mirar adentro. Había un fuego en el centro del disco, y gente salía y entraba, sobre y debajo de las olas de fuego. No habían demonios o malos espíritus en este lugar, solamente almas quemándose en un mar de fuego. Fuera del disco se hallaba la oscuridad más negra y solamente la luz de las llamas dentro del disco iluminaba el aire de la noche. En La luz ví gente tratando de nadar hacia los bordes del disco. Algunos de ellos casi agarraban los lados cuando una fuerza aspiradora dentro del disco los jalaba otra vez hacia las llamas. Yo miraba mientras sus formas se tornaban en esqueleto con almas de un gris sucio. Entonces pude saber que era otra parte del infierno. Después ví, como en una visión, ángeles abriendo sellos. Naciones y reinos parecían estar cerradas debajo de ellos. Cuando los angeles rompieron los sellos, hombres y mujeres, muchachos y muchachas marchaban directo a las llamas. Yo miraba horrorizada, pensando si conocia algunos de los sirvientes caídos del Señor que marchaban hacia adelante. Yo no podía mover mi cabeza para dejar de mirar las almas marchando dentro del fuego sin que nadie tratara de pararlos. Yo exclamé, “Señor por favor, páralos antes que alcancen el fuego.” Pero Jesús dijo, “El que tiene oido que escuche. El que tenga ojos que vea. Mi hija, proclama en contra del pecado y la maldad. Dile a mis siervos que sean fieles y que clamen en el nombre del Señor. Te estoy llevando por este lugar tan terrible, para que les puedas contar cómo es el infierno.” Jesús continuó: “Algunos no te van a creer. Algunos van a decir que Dios es muy bueno para enviar a hombres y mujeres al infierno. Pero diles que mi Palabra es verdadera. Diles que los temerosos y los incrédulos tendrán su parte en el lago de fuego.” Fuente

¿Porqué Dios permite las tentaciones? ¿Qué finalidad tienen? ¿No es mejor retirarse del mundo para evitarlas? ¿Acaso no es el pecado lo que nos aleja de Dios? Si evitamos las tentaciones, ¿no evitaremos el pecado y así algún día Dios se nos acercará? En este capítulo veremos que la vida retirada del mundo libre de tentaciones no es el camino hacia la vida eterna y además comprenderemos porqué el hombre que resiste voluntariamente a las tentaciones del mundo fortalece su alma. 2 Quién quiera vencer a un enemigo tiene que enfrentársele a campo abierto y no esconderse detrás de ninguna trinchera. Porque si bien es cierto el enemigo que ve la trinchera detiene su ataque abierto por un tiempo porque reconoce que no tiene la fuerza suficiente para hacer frente a la trinchera; pero él sitia al atrincherado y lleva refuerzos a todos los lados de la trinchera. Cuando el enemigo ya se siente fuerte entonces ataca al contrincante que aun sigue atrincherado y lo vence con poco esfuerzo. 3 Supongamos el caso que el enemigo no tenga la fuerza suficiente para vencer al contrincante que está muy bien atrincherado, mientras este último permanezca dentro de su trinchera. Pero el contrincante no podrá permanecer eternamente en su trinchera por miedo ante el fuerte enemigo y al final tendrá que salir y enfrentársele a campo abierto. ¿Qué pasará con él si el enemigo lo toma por sorpresa? ¡Esta segunda lucha le costará mucho más que si se hubiera enfrentado al enemigo ya desde la primera vez! 4 El hombre puede retirarse del mundo como un ermitaño y no mirar a ninguna mujer, alimentarse pobremente de raíces, miel silvestre, etc., mutilarse para no caer en tentación de violar ninguna ley de Moisés, no tener propiedades, ni padres, ni hijos ni esposa o incluso renunciar a su virilidad o no hablar con nadie para no provocar ningún enojo. Pero esta es una manera extremadamente necia. Si bien es cierto impide la posibilidad de violar alguna ley mosaica, pero ¿para qué serviría y a quién santificaría esto? 5 Jesús dice claramente: Esto no sirve para nada ni al ermitaño ni al prójimo. Porque Dios ha dado las diferentes fuerzas, talentos y capacidades para que sean usadas de acuerdo a la voluntad de Dios, que ha sido revelada, con el fin de que ellos sean de utilidad para el hombre mismo que posee aquellas capacidades y también para su prójimo. Estas no han sido dadas para que sean puestas a dormir como un oso que invierna. 6 Dios nunca dijo: ¡Mutílate y cástrate para que la carne de la mujer no te excite y para que te abstengas de la lujuria y del adulterio! Sino Dios le dijo a Adán ¡Id, multiplicaos y poblad la tierra!." ¡Además se dijo a Moisés no cometerás lascivia ni prostitución, no desearás la mujer de tu prójimo y no adulterarás! 7 El hombre debe actuar en el mundo y resistir voluntariamente a las malas atracciones del mundo. Con esto su alma se fortalecerá y la fuerza del Espíritu de Dios entrará dentro de toda el alma. Con la vida ociosa del perezoso ningún hombre alcanzará la verdadera vida eterna, que es la que realmente condiciona a la actividad más alta y perfecta en todos las esferas y niveles de acción de la vida misma. 8 Esos hombres podrán pecar tan poco como lo hace una piedra, pero ¿qué mérito tiene la piedra? El alma tendrá que abandonar su cuerpo mutilado, pero ¿qué hará en el más allá con su completa debilidad y total inactividad? 9 Allí le vendrán pruebas de todo tipo para motivarlo a una actividad de vida plena y verdadera, y estas pruebas serán, para el alma que recibió capacidades para la vida terrenal, correspondientemente las mismas que las del más acá, pero que por supuesto tendrán que ser mucho más fuertes. ¿Por qué? Porque en el más allá sucede que lo que el alma piensa y quiere lo obtiene ya en su delante como en la realidad. 10 Aquí el alma se enfrenta con pensamientos e ideas invisibles las que puede combatir más fácil y así también liberarse de ellos; pero allí en donde los pensamientos e ideas se convierten en una realidad visible -pregunta- ¿cómo combatirá un alma débil un mundo creado por sí mismo? Ejemplo: Si aquí a alguien la sola idea de la mujer bella de su vecino, le llena de pasiones más ardientes, ¿cómo le irá si la idea misma de la mujer del vecino se le presentará en plena realidad (aunque sea solo aparentemente, es decir ante los ojos del alma en el más allá)? 11 Por eso las tentaciones en el más allá son mucho peores que las de aquí. Y ¿qué podrá dar el alma en el más allá para poder liberarse del encarcelamiento fuerte de sus propias y malas pasiones? Y más aún, el alma en el más allá tendrá que tener mucho mayor iniciativa propia para liberarse del laberinto de sus propias pensamientos, ideas e imágenes, porque mientras él mismo no ponga sus manos en acción, no recibirá ninguna ayuda ni directamente a través de la compasión de Dios, ni indirectamente a través de cualquier otro espíritu, así como ya sucede por lo general en la tierra. 12 Porque quién no busca seriamente a Dios, sino que persigue con gusto los placeres del mundo, aquel pierde a Dios y Él no le dará ninguna señal con la que pueda reconocer cuán profundo ha caído y cuanto se ha alejado de Dios. Recién cuando motivado por sí mismo y con necesidad propia empiece a buscar a Dios, allí recién Dios empezará a acercársele y permitirá dejarse encontrar en la misma medida de la seriedad verdadera que el buscador tenga en encontrar y reconocer a Dios. ¡Por eso la pereza piadosa mencionada no tiene ninguna utilidad y por lo tanto no tiene ante Dios ningún valor que sirva para la vida! "El Gran Evangelio de Juan" Tomo 07, Capítulo 157, Ver. 2-12

Con sólo 58 cm de altura queda empequeñecida por su vecinito un bebé de 13 meses, pero nuestra amiga Jyoti Amge tiene 15 años de edad. La adolescente, es la más pequeña del mundo de acuerdo al Libro de los Records de India, ella padece una forma de enanismo llamado acondroplasia. Ya llegó a la altura máxima que tendrá durante su vida, aún cuando solo pesa 4.98 kilogramos. Lejos de estar satisfecha con su diminuto tamaño, Jyoti dice que ella goza de la condición de celebridad le ha traído a su altura. "Me siento orgullosa de ser pequeña. Me gusta la atención que obtengo", dijo al Sunday Mirror. "Me siento exactamente igual que las demás personas. Yo soy como tú, sueño como tú. No me siento diferente". Jyoti asiste a su escuela secundaria local, en Nagpur, India, junto a sus compañeras de clase de su misma edad, aunque ella se sienta en un escritorio especialmente hecho en miniatura. Su madre, Ranjana, 45, explicó que la condición de su hija no fue visible hasta algún tiempo después de su nacimiento. "Cuando nació Joyti parecía bastante normal. Supimos sobre su enfermedad cuando ella tenía cinco años," dijo. "Jyoti es pequeña, pero linda, y la amo mucho." Fuente
Jennifer Lopez No he cometido ningún delito, lo que hice fue no cumplir la ley. Christina Aguilera ¿Alguien sabe en donde se hará el festival de Cannes de este año? Ronaldo Perdimos porque no ganamos. Pamela Anderson No es la contaminación la que esta dañando el ambiente. Son las impurezas que hay en nuestro aire y en nuestra agua las que lo están haciendo. Britney Spears Las películas de hoy en día son muy raras, te hacen pensar. George Bush La mayoría de nuestras importaciones vienen de fuera del país. Mariah Carey Siempre que veo la tele y veo a esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas. Brooke Shields El fumar mata y si te mueres has perdido una parte muy importante de tu vida. Victoria Beckham Nunca en mi vida he leído un libro; no me da tiempo, prefiero comprar discos. Shakira Voy a viajar a Roma, porque es la tierra donde nació nuestro Señor Jesucristo. Steve McLaren Es un inexperto, pero es experto por todo lo que ha vivido. Jessica Simpson 23 años es viejo, es casi tener 25, que es como estar entre 20 y 30. Thierry Henry A veces en el fútbol tienes que marcar goles. Matthew McConaughey Un hombre debe oler a hombre. Hace 20 años que no uso desodorante. FUENTE
Bueno ya q cerraron la pagina quelopario.com, me puse a buscar y encontre esta q es bastante paresida. Les dejo algunos y la web. Últimamente mi novia está especialmente cariñosa y fogosa conmigo. El otro día se me ocurrió mirarle los sms y un compañero de su curro le tira los tejos descarado, pero ella no le escribe nada, y sólo le llama a de madrugada. Creo que me los está poniendo. Esto es una mierda. Estaba platicando palabritas pos así como que muy rebuenas con mi mina en la piesa de sus papas, ahorita que llegó todo chingón el papá y nos rejodió la platica tan rebonita que teniamos. Estoy bien jodido ya que no la pude ni siquiera besar, es una mina bien chamacona. Subí con mi amigo a un autobús, y vi a un chico de unos 20 años sentado en un asiento, señalando una especie de libro con el dedo. Dije en voz alta a mi amigo "jajaja, que patético, tan mayor y señalando con el dedo para no perderse", en ese momento el chico que leía giró la cabeza y dijo "soy ciego, estoy leyendo en braile" Un niño se puso a jugar con el telefono fijo de su casa,y marcando un numero al azar, dió con el mío, ahora no para de llamarme y colgar, maldito niño.... LLevo unas semanas conociando a una chica rumana, y creo que me he enamorado de ella, tengo dos problemas, regresa en 3 meses a Rumanía y no da el brazo a torcer conmigo, pese a que ya he dormido con ella, pero no hice nada. Llevaba 2 años con mi novia. Un dia platicando con mi mejor amiga me conto que una tipa le bajo a su novio...al rato descubri que fue mi novia. Puse la ultimas q tal ves no eran las mejores pero bueno ya se van dando una idea... LINK
Estaba aburrido, me puse a navergar en internet y me tope con estas fraces 1.- "El fumar mata y si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida." Brooke Shields, entrevista para una campaña federal antitabaco,1998 2.- Si usted pudiera vivir para siempre, lo haría, y por qué? "Yo no viviría para siempre, porque no deberíamos vivir para siempre, porque si se supusiera que debiéramos vivir para siempre, entonces viviríamos para siempre, pero no podemos vivir para siempre, que es por lo cual yo no viviría para siempre." Miss Alabama, concurso Miss América 1994 3.- "Yo nunca he fumado marihuana porque eso da celulitis." Valeria Mazza, Marzo 1999 4.- "Siempre que veo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas.." Mariah Carey, cantante pop, 1999 5.- "Esa rastrera sinvergüenza merece ser matada a patadas por un asno.... y yo soy justo la indicada para hacerlo...!!" Claudia Shiffer (refiriéndose a Naomi Campbell), 1998 6.- "No he cometido ningún delito. Lo que hice fue no cumplir con la ley." Jennifer Lopez al ser detenida junto con Puff Daddy 7.- "Es maravilloso estar aquí en el gran Estado de Chicago". Jennifer Lopez, 2000 8.- "No es la contaminación la que esta dañando el ambiente. Son las impurezas en nuestro aire y en nuestra agua las que lo están haciendo." Pamela Anderson Lee, Feb. 2000 9.- ¿A qué personaje le gustaría conocer? "Definitivamente me gustaría conocer a Lady Dy.... afortunadamente ya se murió." Candidata Alexia Zambrano,concurso Miss Colombia 2002 10.- Si hubiese un holocausto nuclear, que pareja elegiría Ud.. en todo el mundo (hombre y mujer) para preservar y multiplicar la especie humana? "Al Papa y a la Madre Teresa de Calcuta" Carolina Zuniga, candidata a Miss Chile 2001 11.- Ud. cree que todas las bonitas son brutas? "No, también hay feas que son brutas" Paris Hilton (heredera del imperio hotelero Hilton) sbpkVM:http://www.dentrocine.com/wp-content/uploads/2007/05/hilton.jpg] 12. ¿A qué lugar le gustaría viajar y por qué? ''A Roma, porque es la tierra donde nació nuestro Señor Jesucristo'' Shakira Y la mejor... 13.- ¿Que música te gusta? "La de los cd's" Nicole Neumann (modelo - para FM 100) Fuente: Foro 3K
Estaba aburrido, me puse a navergar en internet y me tope con estas fraces, aseguran q fueron echas en juicios reales algunas son muy graciosas. cada punto q me dejen lo voy a devolver uno por uno (si es q me dejan jaja y ahunque no me dejen, es un placer compartir con ustedes) "¿Estaba usted presente cuando se tomó su foto?" ---------------------------------------------------------------------- "¿Estaba usted solo, o era el único?" ---------------------------------------------------------------------- Fue usted, o su hermano menor, quien murió en la guerra?" ---------------------------------------------------------------------- "¿El le mató a usted?" ---------------------------------------------------------------------- "¿A qué distancia estaban uno del otro los vehículos en el momento de la colisión?" ---------------------------------------------------------------------- "Usted estuvo allí hasta que se marchó, ¿no es cierto?" ---------------------------------------------------------------------- Pregunta: "Doctor, ¿cuantas autopsias ha realizado usted sobre personas fallecidas?" Respuesta: "Todas mis autopsias las realicé sobre personas fallecidas" ---------------------------------------------------------------------- Pregunta: "Cada una de sus respuestas debe ser verbal, ¿de acuerdo?. ¿A qué escuela fue usted?" Respuesta: "verbal" .. risas y comentarios jocosos en la sala. ---------------------------------------------------------------------- Pregunta: "¿Recuerda usted la hora a la que examinó el cadáver?" Respuesta: "¿La autopsia comenzó alrededor de las 8:30 p.m." Pregunta: "¿Mr. Dennington estaba muerto en ese momento?" Respuesta: "No, estaba sentado en la mesa preguntándose por que estaba yo haciéndole una autopsia." ..El Sr. Juez tiene que imponer orden en la sala, el alboroto es tremendo, se escuchan carcajadas por todas partes... ---------------------------------------------------------------------- Pregunta: "¿Le dispararon en medio del follón?" Respuesta: "No, me dispararon entre el follón y el ombligo." ---------------------------------------------------------------------- Pregunta: "Doctor, ¿antes de realizar la autopsia, verificó si había pulso?" Respuesta: "No" Pregunta: "¿Verificó la presión sanguínea?" Respuesta: "No" Pregunta: "¿Verificó si había respiración?" Respuesta: "No" Pregunta: "¿Entonces, es posible que el paciente estuviera vivo cuando usted comenzó la autopsia?" Respuesta: "No" Pregunta: "¿Cómo puede usted estar tan seguro, Doctor?" Respuesta: "Porque su cerebro estaba sobre mi mesa, en un tarro" Pregunta: "¿Pero podría, no obstante, haber estado aun vivo el paciente?" Respuesta: "Es posible que hubiera estado vivo y ejerciendo de abogado en alguna parte." Fuente http://www.psicofxp.com/forums/humor.95/390928-frases-reales-hechas-en-juicios.html