leomax77
Usuario (Argentina)
¿Casualidad o es una Señal? 11 de Septiembre de 2001: Atentado Torres gemelas http://es.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_septiembre_de_2001 11 de Marzo de 2004: Atentado Tren Madrid http://es.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_marzo_de_2004 11 de Marzo de 2011: Terremoto Japón http://www.elpais.com/articulo/internacional/mayor/terremoto/registrado/Japon/deja/cientos/victimas/elpepuint/20110311elpepuint_6/Tes 11 de Enero de 2010: Terremoto Haití http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Hait%C3%AD_de_2010 11 Septiembre (Las torres gemelas) 11 Enero (Terremoto en Haití) 11 Marzo (Terremoto en Japón) si sumamos los tres 11 = 11 + 11+ 11 = 33 ahora sumamos los tres meses correspondientes a cada uno Septiembre 9 + Enero 1 + Marzo 3 = 13 Lo relaciono con Cristo pues el murio a la edad de 33 años, y el fue el numero 13 en la ultima cena (12 apostoles y él el numero 13).... mmmm algo puede suceder el 11/11/2011 EDIT: si lo de Haiti no fue el 11 sino 12, cambia el resultado seria 34, que sumados 3 + 4 = 7 ...el gran numero cabalistico de toda la historia .. http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20110311095810AAZ1Hlo
Línea 126 Razón social: CARDENAS S.A. EMPRESA DE TRANSPORTES Dirección: MONSEÑOR BUFANO 4920 en LA TABLADA Teléfonos: 0800-4440273, 4482-1639 Líneas de esta empresa: Línea 126 A continuación mostramos en forma de texto la descripción oficial (Fuente: CNRT) para los recorridos de la línea 126 de los colectivos urbanos en Buenos Aires. RECORRIDOS LINEA 126 Servicios Comunes Básicos colectivo linea 126 Recorrido A: Hospital Ferroviario (Capital Federal) - Alberti y República de Chile (Partido de La Matanza ) Recorrido B: Hospital Ferroviario (Capital Federal) - Peribebuy y Mocoreta (Partido de La Matanza) Recorrido C: Av. Directorio y Av. José María Moreno (Capital Federal) - Alberti y República de Chile (Partido de La Matanza) En Días Hábiles Entre Las 07,00 y Las 10,30 Horas Recorrido D: Av. Directorio y Av. José María Moreno (Capital Federal) - Peribebuy y Mocoreta (Partido de La Matanza) En Días Hábiles Entre Las 07,00 y Las 10,30 Horas Recorrido detallado ramales linea 126 Recorrido A: Hospital Ferroviario (Capital Federal) - Alberti y República de Chile (Partido de La Matanza ) Ida a Alberti y República de Chile: Desde Hospital Ferroviario Por Av. Pres. Ramón S. Castillo, Av. de Los Inmigrantes, Av. Antártida Argentina, Av. Doctor José María Ramos Mejía, Doctor Gustavo Martínez Zuviria, San Martín, Av. Eduardo Madero, Bouchard, Teniente Gral. Juan Domingo Peron, Av. Leandro Niceforo Alem, Rivadavia, Bolivar, Carlos Calvo, Lima, Humberto 1º, Maza, Av. Carlos Calvo, Av. Pedro Goyena, Av. Juan Bautista Alberdi, Av. Bruix, Av. Directorio, Av. Coronel Cardenas, Av. Eva Peron, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Intendente Crovara, Av. Monseñor Bufano (Ruta Provincial N° 4), Alberti Hasta República de Chile. Vuelta a Hospital Ferroviario: Desde Alberti y República de Chile Por Alberti, Av. Monseñor Bufano (Ruta Provincial N° 4), Av. Intendente Crovara, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Eva Peron, Guamini, Av. Coronel Cardenas, Av. de Los Corrales, Lisandro de La Torre, Av. Directorio, Av. San Juan, Perú, Av. Pres. Julio Argentino Roca, Hipolito Yrigoyen, Av. La Rabida, Av. Leandro Niceforo Alem, Av. Corrientes, Av. Eduardo Madero, San Martín, Doctor Gustavo Martínez Zuviria, Av. Doctor José María Ramos Mejía, Av. Antártida Argentina, Av. de Los Inmigrantes, Av. Pres. Ramón S. Castillo Hasta Hospital Ferroviario. Recorrido B: Hospital Ferroviario (Capital Federal) - Peribebuy y Mocoreta (Partido de La Matanza) Ida a Peribebuy y Mocoreta: Desde Hospital Ferroviario Por Av. Pres. Ramón S. Castillo, Av. de Los Inmigrantes, Av. Antártida Argentina, Av. Doctor José María Ramos Mejía, Doctor Gustavo Martínez Zuviria, San Martín, Av. Eduardo Madero, Bouchard, Teniente Gral. Juan Domingo Peron, Av. Leandro Niceforo Alem, Rivadavia, Bolivar, Carlos Calvo, Lima, Humberto 1º, Maza, Av. Carlos Calvo, Av. Pedro Goyena, Av. Juan Bautista Alberdi, Av. Bruix, Av. Directorio, Av. Coronel Cardenas, Av. Eva Peron, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Intendente Crovara, Ambrosetti, Peribebuy Hasta Mocoreta. Vuelta a Hospital Ferroviario: Por Peribebuy, León Gallo, Agustín de Vedia, Ambrosetti, Av. Intendente Crovara, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Eva Peron, Guamini, Av. Coronel Cardenas, Av. de Los Corrales, Lisandro de La Torre, Av. Directorio, Av. San Juan, Perú, Av. Pres. Julio Argentino Roca, Hipolito Yrigoyen, Av. La Rabida, Av. Leandro Niceforo Alem, Av. Corrientes, Av. Eduardo Madero, San Martín, Doctor Gustavo Martínez Zuviria, Av. Doctor José María Ramos Mejía, Av. Antártida Argentina, Av. de Los Inmigrantes, Av. Pres. Ramón S. Castillo Hasta Hospital Ferroviario. Recorrido C: Av. Directorio y Av. José María Moreno (Capital Federal) - Alberti y República de Chile (Partido de La Matanza) En Días Hábiles Entre Las 07,00 y Las 10,30 Horas Ida de Alberti y República de Chile: Desde Av. Directorio y Av. José María Moreno Por Av. Directorio, Beauchef, Av. Pedro Goyena, Av. Juan Bautista Alberdi, Av. Bruix, Av. Directorio, Av. Coronel Cardenas, Av. Eva Peron, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Intendente Crovara, Av. Monseñor Bufano (Ruta Provincial N° 4), Alberti Hasta República de Chile. Vuelta a Av. Directorio y Av. José María Moreno: Desde Alberti y República de Chile Por Alberti, Av. Monseñor Bufano (Ruta Provincial N° 4), Av. Intendente Crovara, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Eva Peron, Guamini, Av. Coronel Cardenas, Av. de Los Corrales, Lisandro de La Torre, Av. Directorio Hasta Av. José María Moreno. Recorrido D: Av. Directorio y Av. José María Moreno (Capital Federal) - Peribebuy y Mocoreta (Partido de La Matanza) En Días Hábiles Entre Las 07,00 y Las 10,30 Horas Ida a Peribebuy y Mocoreta: Desde Av. Directorio y Av. José María Moreno Por Av. Directorio, Beauchef, Av. Pedro Goyena, Av. Juan Bautista Alberdi, Av. Bruix, Av. Directorio, Av. Coronel Cardenas, Av. Eva Perón, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Intendente Crovara, Ambrosetti, Peribebuy Hasta Mocoreta. Vuelta a Av. Directorio y Av. José María Moreno: Por Peribebuy, León Gallo, Agustín de Vedia, Ambrosetti, Av. Intendente Crovara, Cruce Av. Gral. Paz, Av. Eva Perón, Guamini, Av. Coronel Cardenas, Av. de Los Corrales, Lisandro de La Torre, Av. Directorio Hasta Av. José María Moreno. Ida a Retiro: Por Su Ruta Autorizada Hasta Perú y Av. Belgrano, Continuando Por Av. Belgrano, Av. Pres. Julio A. Roca, Donde Retoma Su Recorrido. Vuelta a La Matanza: Por Su Ruta Autorizada Hasta Bolivar y Av. Pres. Julio A. Roca, Continuando Por Av. Pres. Julio A. Roca, Av. Belgrano, Bolivar, Su Ruta. FOTOS: info1 info2 Saludos!

El Origen del Ku Klux Klan Por Ku Klux Klan se conoce a la organización creada en diciembre de 1865. Fue idea de seis importantes veteranos de los estados confederados vencidos durante la guerra de Secesión, descontentos con el resultado final de la Guerra Civil. El primer grupo de Ku Klux Klan se originó en Pulaski, Tennessee durante la postguerra. El nombre nació de la fusión de dos palabras Círculo (Kyklos en griego) y Clan, dado que los integrantes de la organización era de ascendencia escocesa y sus familias pertenecían a clanes. Algunas letras se suplieron y así quedó conformada la nueva organización. La organización, en principio fue un grupo inocuo que gastaba bromas y organizaba rituales burlescos a víctimas señaladas. Sin embargo, durante la reconstrucción, las actividades del Klan se hicieron más radicales dedicándose a perseguir a simpatizantes de la Unión, luchadores por los derechos de los negros y negros liberados de la esclavitud. Muchos miembros del Partido Demócrata buscaron pertenecer al KKK, dada la repugnancia que el Klan sentía por los republicanos. El Klan expandió su área de influencia por todo el sur, desencadenando campañas de odio contra los políticos republicanos a los que consideraban defensores de los negros. La radical actividad del klan trajo como consecuencia el asesinato de varios políticos y de James M. Hinds, congresista por el estado de Arkansas. Entre 1867, tras ser un grupo desorganizado que interrumpía los servicios religiosos de la comunidad negra o les arrebataba sus armas, el Klan dio un paso adelante en su organización. Bajo la conducción de George Gordon, se planeo una organización más estructurada, con rangos y pruebas para pertenecer a ella. A pesar del plan de Gordon, las organizaciones del klan en cada estado no se organizaron en torno a un grupo central sino que siguieron siendo independientes. Las células del Klan se volvieron más violentas y entre sus actividades estaban los actos intimidatorios, sobre todo contra negros, maestros y defensores civiles, entre su actos de violencia estaban desde visitas con disfraces aterradores, palizas y linchamientos hasta el asesinato. Sus filas estaban conformadas por hombres de campo empobrecidos, políticos demócratas desplazados, criminales y toda clase de resentidos sociales que veían en esta organización la posibilidad de reivindicar sus derechos. Esta organización conocida como “el primer Ku Klux Klan” fue desintegrada por el presidente republicano Ulysses S. Grant, mediante el Acta de derechos civiles de 1871. Pero el Klan no desapareció de inmediato a pesar de la persecución legal de la que fue objeto. En 1873, en Louisiana, durante las celebraciones de Pascua, sucedió la Masacre de Colfax, en la que ciudadanos negros se enfrentaron a fanáticos del Klan, dando como resultado el asesinato de más de doscientos negros. El segundo Klan verá la luz de un modo un tanto curioso: tras el estreno de la película El nacimiento de una nación dirigida por David Griffith , se inició una especie de fiebre por el Ku Klux Klan, mismo que era idealizado en la película y elevado a la categoría de organización heroica nacida para defender el sur. La película, que entusiasmaba a muchos norteamericanos del sur, tuvo entre su más apasionados espectadores al presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, lo que hizo crecer el número de simpatizantes del Klan. Mucha de la moderna parafernalia del Klan, incluidas las largas batas blancas con cruces, las capuchas y las enormes cruces de madera ardiendo no fueron herencia del Primer Klan sino de la película. Sumado a esto, el judío Leo Frank estaba siendo juzgado bajo los cargos de violación y asesinato de una joven de catorce años llamada Mary Phagan. La situación tenía un notable paralelismo con un pasaje de la película donde una joven blanca cae de un puente en un intento por huir del negro Gus que pretendía violarla. Hordas de seguidores del Klan, inspirados por la película y autodenominándose “Caballeros de Mary Phagan” secuestraron a Frank y lo asesinaron en un linchamiento. Los miembros de este grupo re fundarían el Klan en 1915 bajo la guía de William Joseph Simmons. El nuevo perfil del Klan era un marcado antisemitismo, tendencias anticatólicas y oposición a llegada de inmigrantes. El nuevo Klan además, se volvió republicano y extendió su influencia por todos los Estados Unidos . El Klan logró reclutar adeptos en todos los estados de la Unión e incluso en Canadá. En 1920 se organiza la legión negra, una de las alas más violentas y radicales del Klan, famosa por asesinar líderes comunistas. La influencia política del Klan creció, obteniendo el poder en algunos estados donde miembros del Klan llegaron a gobernar como es el caso de Indiana en 1924. La caída del segundo klan se debió al escándalo de uno de sus líderes David Stephenson, condenado por violación. El Klan fue perdiendo adeptos en los años treinta, en 1944 sufre un duro golpe al ser acusado de evasión de impuestos y ser condenado a pagar una fuerte suma. Ese mismo año, su líder se ve obligado a disolver la organización. En la actualidad, se calcula que los miembros del Ku Klux Klan llegan apenas a los tres mil en toda Norteamérica. f Para el que no quiere leer: link: http://www.youtube.com/watch?v=aX8oSiTCtCk link: http://www.youtube.com/watch?v=tPrwVvJL3Mc link: http://www.youtube.com/watch?v=YTUc5GQPfnU link: http://www.youtube.com/watch?v=CRjB7YVA6fI link: http://www.youtube.com/watch?v=XyTdgasSa2w Un dato muyyyy curioso: (lo recomiendo léanlo) En las cajetillas de cigarros de Marlboro podemos encontrar varios supuestos mensajes subliminales muy bien elaborados y escondidos, por lo que hace falta mucha imaginación y detención a la hora de encontrarlos. En primer lugar, el diseño del logo de Marlboro si se mira verticalmente es una gran “K” de color rojo. Esa gran K roja aparece 3 veces en cada paquete, una en la parte superior y dos encima del rotulo de cada cara, que si las juntamos forman KKK, es decir, Ku Klux Klan. También se puede distinguir dándole la vuelta a la palabra “Marlboro” y separándola en dos partes: Marl-boro como pone orobl-jeW (horrible jew, en inglés), es decir horrible judío. Al fijarnos en el rótulo que aparece tanto en el anverso como en el reverso y que dice “Marlboro” en letras negras grandes, pues bien: si se da la vuelta, es decir se coloca el paquete “boca abajo”, y despues se tapa con el dedo índice, sólo quedan dos cosas sin tapar: los rabillos de las letras “ele” y be” y la parte de arriba de la letra “eme”. Pues bien, echándole un poco de imaginación eso si, se puede ver que son los “rabillos” son los pies de una persona que mira de frente mientras que la parte que se ve de la “eme” parecen las piernas de un hombre (o monigote) que está suspendido en el aire con los pies cada uno mirando para un lado. Esto se puede interpretar que es una persona viendo a otro que está colgado o ahorcado. Aquí ya entran varias especulaciones de si los dos son negros, si sólo el que figura que está ahoracado lo es, o uno de los dos es blanco. Por último, en la cajetilla puede verse, con un poco de imaginación, la imagen de dos miembros del Ku klux klan sosteniendo la bandera vini-vidi-vinci. Es en el centro del escudito, serían las piernas de los dos leones, la silueta de color blanco. Otra imagen que me pareció llamativa a mí: f

Mark Zuckerberg, el creador de Facebook 26 años, billetera abultada y una historia turbulenta. Mark Zukerberg es un CEO-rockstar que no calza en ningún estereotipo. Cuando hablamos de CEO-Rockstars, inmediatamente se nos viene a la mente la imagen de personajes que, con sus particularmente casuales formas de vestir, no menos curiosas formas de expresarse, una billetera bien abultada y gran posicionamiento en los medios, a veces lucen más como estrellas de farándula que como presidentes ejecutivos en grandes multinacionales de la industria tecnológica. Si estiramos al extremo los elementos de la fórmula anterior y agregamos unos escasos 26 años de vida, además del hecho de ser dueño de una de las empresas más valoradas de Internet –y probablemente la que esté más cerca de dominar el mundo de la información, junto con Google–, el resultado es digno de guión cinematográfico. Desde luego, Mark Zuckerberg no es otro muchacho del montón, aunque su aspecto a simple vista resulte engañoso. No habiendo alcanzado aún las tres décadas, su fortuna estimada ya roza los 7 mil millones de dólares (habiendo superado posiblemente a Steve Jobs). Por si fuera poco, alberga en su red las vidas privadas de 500 millones de personas, todo lo cual lo lleva a hacer –o más bien “ser”– noticia muy frecuentemente. La sabiduría popular profesa que nadie se hace rico de la noche a la mañana, pero esta industria, con sus inspiradores casos de éxito, se empeña demostrarnos que no siempre es tan así. La corta pero frenética trayectoria de uno de los fundadores y actual CEO de Facebook es otra contundente prueba en contrario de aquella afirmación. Una historia de traiciones Curiosamente, mucha de la información que se encuentra por Internet respecto a la historia personal de Zuckerberg radica menos en lo que él mismo pudiera haber dicho de sí en alguna entrevista, que en los datos entregados por quienes fueran sus compañeros durante su vida de estudiante, todo lo cual contribuye a crear ciertas leyendas y a veces hasta un delicioso caldo de cultivo para hacer más interesante el guión de alguna película. Así, pareciera que, paradójicamente –y a pesar de que su perfil en Facebook sea completamente abierto–, Mark se reserva bastante bien su privacidad, llegando incluso a declarar en alguna ocasión (a propósito del inminente estreno de The Social Network) que no le hubiera gustado que se realizara ninguna película sobre él mientras estuviera vivo. Es de suponer que quien nada hace nada teme, por lo que sus buenas razones tendrá el joven empresario. Genio para muchos, un sujeto de perfil psicopático para otros, la historia de Mark Elliot Zuckerberg adquiere un cariz turbio al mismo tiempo que comienza el desarrollo de sus primeros proyectos informáticos en la Universidad de Harvard, donde –al igual que varias otras estrellas como Bill Gates– no alcanzó a terminar su carrera. Descendiente de padres judíos (si bien insiste en que es ateo), Mark no nació en Harvard. Antes de entrar a la prestigiosa institución pasó por la Phillips Exeter Academy, en donde llevó a cabo su primer trabajo importante: el desarrollo de Synapse Media Player (un reproductor de medios que de forma inteligente aprendía de los hábitos musicales del usuario). Esta última idea le interesó de sobremanera a la propia Microsoft, que no sólo intentó comprar la aplicación, sino reclutar a Zuckerberg para que formara parte de las filas del tío Bill. Sin embargo, en una instancia de esas en que la suerte de la historia pareciera depender de una sencilla decisión, Zuckerberg probablemente tomó la correcta y se negó al ofrecimiento, para así dar inicio a sus estudios en Harvard. Será, entonces, en un humilde dormitorio de esta institución (al fin alguien que no fundó su compañía en un garaje) que Facebook verá la luz, gracias al talento de Mark y con la ayuda de unos desconocidos Eduardo Saverin, Chris Hughes y Dustin Moskovitz, todos compañeros de universidad. Pero como probablemente sepan, Facebook no nació siendo la red social abierta e hiper-conectada que hoy todos conocemos, sino un proyecto circunscrito únicamente –en un principio– a la universidad de Harvard, permitiendo compartir datos entre los estudiantes de dicha institución y armar verdaderas redes de contacto. Sin embargo, a poco andar, y con la ayuda de Dustin Moskovitz, la idea tomó vuelo y se tomó la determinación de expandir Facebook a otras universidades, como Stanford, Columbia y Yale, entre otras. Luego, fue el inversionista de riesgo Peter Thiel quien inyectara unos cuantos y necesarios millones de dólares en 2004, mismo año en que la empresa nace con todas las de la ley y Zuckerberg inaugura la primera oficina de Facebook en Palo Alto, California, ciudad en que permanecen hasta el día de hoy. Ésta es, en síntesis, la parte bonita de la historia; la oficial, si se quiere. Sin embargo, mucho se ha escrito sobre la supuesta faceta oculta del relato, aquella sumamente turbia en que aparecen acusaciones de robo intelectual y hasta hackeo. Es la historia de compañeros que se volvieron enemigos, de un sitio web llamado ConnectU y de cómo Zuckerberg terminó desembolsando 65 millones de dólares de su bolsillo después de haber sido demandado. Resulta que allá por 2003 Cameron Winklevoss, Tyler Winklevoss y Divya Narendra, todos estudiantes de Harvard, concibieron una suerte de red social para la universidad llamada HarvardConnection, y que más tarde será conocida como ConnectU. La leyenda cuenta que el trío contactó a Zuckerberg (famoso a esas alturas en la universidad por haber desarrollado un sitio web que ya en aquel entonces le trajo problemas disciplinarios, por vulnerar la privacidad de sus compañeros) para que llevara el proyecto de ser una mera idea a un sitio web. Mark en un principio habría aceptado unirse al proyecto. Sin embargo, con el transcurso de los meses –según expone Business Insider en su investigación–, Zuckerberg habría dilatado el proyecto, estancando a propósito su avance y engañando a los creadores originales de la idea, dándoles a entender, primero, que la sobrecarga académica le impedía dedicar tiempo al desarrollo de HarvardConnection y, más tarde, que la idea no era viable. Para sorpresa de todos, cierto día a principios de 2004 vio la luz thefacebook.com, red que sospechosamente parecía guardar algún parecido con cierta idea original. Sobra decir cómo deben haberse deformado en aquel entonces los rostros de Divya y los Winklevoss, quienes habrían visto cómo fueron engañados por Zuckerberg y su proyecto plagiado. Pero una vivencia como aquella obviamente no podía quedarse en caras largas, de manera que una demanda en contra de Zuckerberg era cuestión tiempo. Al final en 2008, y tras un largo proceso judicial, se llegó a un acuerdo por el cual el buen Mark Elliot pagó 65 millones de dólares a su contraparte. Justificados o no, el hecho es que ese dinero se pagó. Otro episodio que da luz sobre el retorcido carácter de de Zuckerberg radica en la investigación periodística realizada por Nicholas Carlson, editor de Silicon Alley Insider, quien señaló que durante el año 2004 nuestro buen amigo Mark se habría permitido el lujo de hackear a unos cuantos compañeros de universidad/enemigos –entre quienes se encontraban precisamente Cameron y Tyler Winklevoss–, adentrándose en sus correos electrónicos e interviniendo sus sitios web; todo ello con el fin de boicotear a la competencia y evitar la publicación de un artículo en que se revelaría la supuesta verdad detrás de la creación de Facebook y el robo de ideas. Sin embargo, los hermanos Winklevoss no han sido los únicos personajes que, reclamando la propiedad de Facebook o parte de ella, han entablado acciones judiciales (si así fuera la historia ya no sería tan interesante). Notable es también el caso de Paul Ceglia, empresario y desarrollador neoyorquino que recién hace algunos meses afirmó que en 2003 suscribió un contrato con Zuckerberg, por el cual aportaba 1.000 USD a un –en aquel entonces– proyecto de red social, a cambio del 50% de su propiedad más un 1% de interés por cada día que transcurriera hasta terminar la construcción del sitio web. Sumando, tenemos que al final Paul Ceglia reclama un impactante 84% de la propiedad de Facebook. Lo concreto, sin embargo, es que muchas de estas historias se basan en entrevistas y discusiones sobre las cuales no pesa aún una decisión judicial (salvo en el caso de la litigación de Zuckerberg con los Winklevoss). Pero al final todas concuerdan y parecen dar vida a un perfil interesantemente malévolo; el de un tipo egoísta, aprovechador, dispuesto a atropellar a quien se le pare por delante con tal de triunfar, quizá ladrón, ambicioso y déspota, incluso capaz de impedir que los usuarios de Facebook puedan bloquear su perfil (medida que dice bastante de su carácter y resulta más bien innecesaria, pues con o sin bloqueo, Zuckerberg sigue siendo naturalmente el patrón de fundo o el rey en su tierra). Todo esto hablaría, en definitiva, de un cuasi-psicópata, como algunos usuarios suelen decir. Para colmo, la historia que en unos días llegará a los cines no parece dejarlo en mejor pie (si bien ya rondan por ahí teorías conspirativas sobre la coautoría del guión). Vaya uno a saber si en realidad los hechos ocurrieron como muchos insisten en hacernos ver, pero como el adagio reza, si el río suena es porque piedras trae. Hacker pero no delincuente Sea cual sea la verdad detrás de la historia de Facebook, lo cierto es que hoy Zuckerberg es mundialmente conocido como el fundador y actual CEO de la compañía. Y desde esta perspectiva, resulta interesante también analizar algo sobre el carácter su obra y, por qué no, su carácter propio. Después de todo, difícilmente la biografía completa de un hombre podría escribirse sólo sobre el relato de cuchillazos. Aficionado al minimalismo y declarado admirador de Google, Mark Zuckerberg no tiene reparos al caracterizarse a sí mismo como hacker, siendo este mismo rasgo la impronta que quiso conferir a su red social. Animado por este espíritu rebelde, el propio Zuckerberg afirmó en alguna ocasión que lo que en realidad quiso hacer con Facebook fue “construir una cultura del hacker”, reconociendo además que es parte fundamental de su personalidad el moverse rápido y “romper cosas”, ya que en una descarnada competencia de talentos como la existente, es sencillamente la compañía que cuenta con los mejores hackers la que finalmente obtiene la victoria. Su red social se funda sobre esa última premisa. Una vez más según palabras del propio fundador, es parte integral de la cultura de Facebook el conceder espacios a un hacker que podría ser tan bueno como 20 ingenieros, permitiéndosele trabajar rápidamente y hacer cosas alocadas. Según él, la noción de hacking tiene que ver menos con el destruir e irrumpir, que con el perder miedo a romper cosas y hacerlas mejores. Aunque pareciera que a veces Zuckerberg también se toma aquello del hacking de forma bastante literal, pues como ya decíamos anteriormente, se le ha acusado judicialmente de haber intervenido en 2004 las cuentas de otras personas (en el contexto del relato previo sobre ConnectU). Asimismo, en sus años mozos tampoco desperdició la oportunidad de aprovechar los bugs de sistemas completos, llegando a dejar fuera de AOL Messenger a unos cuantos compañeros, mientras otros perdían tiempo irrumpiendo en computadoras personales ajenas o buscando vulnerabilidades en algún software. De todas formas, como corolario de su corta pero intensa trayectoria –y como buena celebridad–, el balance pareciera ser positivo. En tal sentido los rankings de prestigiosos medios también aparentan ser lo suyo, pues Mark Zuckerberg tuvo el privilegio de ostentar el primer lugar en la lista de Vanity Fair de “los 100 personajes más influyentes en la era de la información” de 2010. Y todo por haber transformado al pequeño “The Face Book” en lo que hoy conocemos. La criatura Los alcances de la empresa llevada adelante por Zuckerberg ya están a la vista de todos. Para muchos el resultado más admirable seguramente sea la cantidad de millones de dólares que –se estima– vale Facebook. Sin embargo, para varios otros –entre quienes me incluyo– Facebook es más que la enorme pila de dólares que en pocos años hizo a uno de sus creadores probablemente más rico que Steve Jobs. A Zuckerberg le va bien en cuanto números, claro está, pero –de la misma manera en que Google podría darse el lujo de perder o ganar poco con YouTube porque sus cartas son otras– sus mayores logros pasan por una ganancia de poder y posicionamiento: la consolidación de, primero, una útil y popular herramienta web, luego la instauración de una moda, verdadero fenómeno social y hasta nuevos hábitos, y finalmente la consolidación de una gigantesca base de datos que no tiene problema en perfilarse como un sólido candidato –compitiendo codo a codo con otros monstruos del rubro– al honorífico título de “Gran Hermano”. Facebook, a día de hoy, probablemente sea un poco de todo esto último. La evidencia indica que la empresa crece a un ritmo imparable, habiendo necesitado mucho menos tiempo para proyectar una tenebrosa sombra sobre Internet de lo que le ha tomado a imperios como Google y, desde luego, a otros “más 1.0″ como Microsoft y Apple (sin perjuicio de que haya que considerar también todos los riesgos y desventajas de competir en este “mundo 2.0″). Sin embargo, es precisamente esta misma velocidad a a la que traga uno de los factores determinantes del miedo que inspira esa criatura llamada Facebook, sobre todo cuando nos desenvolvemos en un contexto histórico único, distinto a cualquier cosa que haya ocurrido antes, en una sociedad de la información en donde cuestiones como la privacidad pasan a ser el centro de la discusión hasta sociológica. Probablemente se requiera de un artículo por sí solo para hablar del imperio que es hoy Facebook, con todas las implicancias tanto negativas como positivas (si acaso existen) que conlleva, más aún a propósito del eterno debate de la apertura de la información vs. privacidad. Pero para alcanzar a mencionar algo sobre el tema, baste pensar en las interesantes conclusiones que un investigador de Electrónica y Ciencias de la Computación de Reino Unido expresaba hace algún tiempo, en el sentido de que mientras más se difumina (o más bien se estira) la línea que divide lo público de lo privado, más difícil es otorgar una protección jurídica eficiente a ese hoy casi inexistente derecho llamado privacidad. Y es que, como el mismo investigador señalara, “a medida que se suben más vidas privadas a la red, se están reduciendo las expectativas razonables”, bautizando el fenómeno como “privacidad 2.0″ y del cual, qué duda cabe, Facebook es el precursor y más emblemático baluarte, y Zuckerberg su padre. Por último, si quieren que la cosa adquiera un cariz más tenebroso, casi distópico, para así hacerse una idea de hasta dónde nos ha llevado lo que fuera concebido como una simple e inocente red universitaria, baste pensar en la nueva función Places, la que llevará el hecho de que cualquier persona pueda etiquetarnos en fotografías comprometedoras sin nuestro propio consentimiento a ser la última de las preocupaciones, pues Places permitirá que una persona no sólo suba una fotografía de su amigo en un deplorable estado de ebriedad, sino que además informe a todo el mundo, a través de la geolocalización, que va caminando con él por algún barrio de dudosa reputación. Demás está decir que en ambos casos es bien poco lo que el amigo podría hacer para no ver vulnerada su dignidad y privacidad, salvo amenazar al simpático autor de la hazaña con una golpiza o, mejor aún, subir fotografías de la misma índole. Cuando la privacidad no existe… O eso nos quieren hacer creer A propósito de privacidad en la red, la particular visión de Zuckerberg sobre el controvertido tema no parece haber cambiado en los últimos años. Pero curiosamente sí lo ha hecho la forma en que muchos usuarios alrededor del globo ven al actual CEO de Facebook y el propio servicio. A fines de 2008, cuando la cantidad de usuarios de Facebook apenas se empinaba hacia los 125 millones, siendo aún un humilde directivo y no habiéndose hecho merecedor todavía de tanta controversia y reconocimiento mediático, Zuckerberg declaraba: No sentimos ninguna presión (…) Simplemente vamos a hacer lo mejor que podemos en términos de ser usados por la mayor cantidad de personas en todo el mundo. Frente a ese políticamente correcto discurso –que no es sino el mismo proferido hoy en día–, no pocos usuarios pensaron que las intenciones de Mark eran tan loables como las de su obra de caridad más cercana, que le faltaba bastante para llegar a pensar siquiera en anteponer las ganancias e intereses comerciales ante el mejoramiento de su servicio, o que quedaba un largo trecho por recorrer como para poder compararse con otros CEO’s de la industria en un índice de maldad. La pregunta que cae de cajón es si hoy todos pensarían lo mismo. Es más, respecto a lo abierto que Zuckerberg quiere que sea el mundo, ninguna duda dejan las declaraciones emitidas a inicios de este año, en las que el CEO pretensiosamente afirmó que la gente ya no quiere privacidad y que, por el contrario, se siente mucho más confortable compartiendo información y siendo lo más abierta posible, todo lo cual se transformó en una “norma” social que él fue capaz de prever. Se trata de una visión sobre la que, por cierto, deberíamos sospechar si damos por verídicos los registros de una conversación de mensajería instantánea que difundió el previamente citado Business Insider. En los polémicos historiales, Mark Zuckerberg llama “dumb fucks” a los estudiantes de Harvard y usuarios de Facebook que le habrían confiado su información privada, cuando apenas tenía 19 años y se jactaba de disponer de más de 4.000 mails, correos, direcciones y demás información privada, ofreciendo a su interlocutor ayuda siempre que necesitara saber algo sobre cualquiera en Harvard. Desde luego esta “particular” visión, que supondría que el hombre ha de despojarse de algo tan propio de su naturaleza como lo es la privacidad –el derecho a mantener su vida en reserva y lejos del conocimiento de terceros–, ha cosechado una horda de detractores a lo largo y ancho del mundo, tanto en la misma red como en la sociedad civil y hasta en tribunales. De cualquier manera, es evidente que Zuckerberg no puede hacer oídos sordos a las exigencias de una comunidad que, le parezca paradójico a algunos o no, demandan mayor privacidad en una red concebida precisamente como un espacio para ventilar su vida privada. Eso sí, no nos confundamos, querido lector. El que Facebook sirva como plataforma para compartir con el resto de la comunidad fotos, vídeos, tiempo que podría emplearse en tareas útiles y hasta pensamientos, no implica que sus usuarios deseen mostrar tal información a cualquier persona, ni menos que aquella pueda ser comercializada para efectos publicitarios. De esta forma, me parece que quienes ven un oxímoron al incluirse los términos “Facebook” y “privacidad” en la misma frase están siendo, cuanto menos, algo simplistas. link: http://www.youtube.com/watch?v=o3hu3iG8B2g&feature=player_embedded Decía antes que Zuckerberg, por muy obstinado y majadero en sus argumentos que pudiera parecer, no puede negarse a lo que sus usuarios piden. Probablemente tenga que ver más con el bienestar emocional y financiero de los inversionistas de su empresa que con mantener alegres a sus usuarios y hacer un mundo más abierto, interconectado y mejor, con conejitos saltando en la pradera y un arcoiris en el horizonte. Sea cual sea la razón, el hecho es que muchas veces los usuarios pusieron el grito en el cielo, los medios se hicieron eco de ello, y a Zuckerberg no le ha quedado más remedio que revisar las polémicas políticas de seguridad y privacidad del sitio, llegando incluso, en un par de ocasiones, a implementar nuevas configuraciones y no menos discutidos reajustes. Hace un par de meses la demanda por un mejoramiento en las configuraciones de privacidad y seguridad alcanzó su clímax. Una buena parte de los usuarios veía el gran meollo del asunto en lo torcido y complicado de dichos apartados, aunque a decir verdad no pareciera que fuera el control de los usuarios sobre tales ajustes el problema de fondo. De todas formas Zuckerberg se vio presionado a publicar una columna en el The Washington Post refiriéndose al tema, reiterando algunos lugares comunes (como la visión de la empresa y su deseo por hacer del mundo un mejor lugar, más abierto y conectado), anunciando lo que en un pocos días se concretaría en una simplificación de las configuraciones de privacidad y enfatizando algunos puntos claves de la política de su red social, como que supuestamente no entregan información personal de los usuarios a otras personas o servicios sin su consentimiento, ni la venden a avisadores. Pero estas directrices se encuentran sujetas a interpretación, claro está, e investigaciones han demostrado que si bien no se entrega “información personal” a los avisadores, éstos sí obtienen, por ejemplo, los nombres, números de ID y –hasta antes de que se realizaran estas modificaciones y Mark Zuckerberg se viera entre la espada y la pared– datos como lugar de residencia u ocupación. Después de todo, que esté en las políticas de privacidad no significa que se respete. Si no les molesta seguir leyendo ejemplos de cómo la absurda obstinación de Zuckerberg “le ha pasado la cuenta”, lean sobre las numerosas demandas que se han entablado en contra de Facebook alrededor del mundo por problemas relacionados con el manejo de información privada, como en Alemania y en Canadá (mientras que en la nación germana una asociación de usuarios demandó por la utilización de información privada de terceros –es decir gente que ni siquiera se había registrado en Facebook–, en el país del querido Justin Facebook ha debido encarar una demanda por vulnerar sus propias políticas de privacidad, comerciando con la información privada de sus usuarios). 500 millones de amigos no bastan El carácter y las curiosas concepciones de Zuckerberg sobre lo humano y lo divino nos sirven de introducción para el último punto, referido a las innovaciones que Mark introdujo con Facebook Connect y demás características anunciadas durante la conferencia f8 de este año. A muchos les podrá parecer mórbido que una sola persona albergue en sus manos innúmeros bits de valiosa información (no crean que sólo de mensajes como “fui al baño hace 5 minutos” se alimenta este hombre), logrando que 500 millones de personas ingresen a una misma red social –o simple sitio web–. ¿Y si Facebook ahora no fuera tan sólo un sitio web? ¿Y si el servicio se propagara por toda la red? Seguramente no serán pocos a quienes les parezca baladí la existencia del botoncito “me gusta” en una tienda deportiva o un sitio de cine. Sin embargo, para muchos la sola posibilidad de ingresar a otros sitios con las credenciales de Facebook ya es motivo de desconfianza. Por supuesto que mucho más temor inspira el que toda Internet se plague de botones sociales, y se integren API’s del servicio social por doquier. Zuckerberg señaló expresamente que quería hacer de Internet un lugar más social. Desde mi enfoque personal, se trata en cambio de sólo un eufemismo que apenas con algo de análisis podría traducirse en “queremos que para participar activamente de este maravillo universo llamado Internet debas utilizar nuestro servicio”. Una prueba que me permite reafirmar el argumento son las propias declaraciones de Mark, quien alguna vez señaló “350 millones [de usuarios] es bueno, pero cuando lo comparas con todos en el mundo es sólo un comienzo”. Más literal y autoexplicativo imposible. Sin embargo, para algunos la imparable ambición –sana o no– de Zuckerberg no se queda en su red social ni en la Red, pues esta misma semana se ha hecho eco fuertemente en la blogósfera el rumor de que Facebook se encontraría ad portas de lanzar su propio teléfono, el cual, cómo no, operaría un sistema propio basado completamente en la red social. Si bien la propia compañía desmintió completamente los rumores, declarando a través de un portavoz que lanzar un teléfono no se enmarca dentro de lo que “ellos hacen”, el medio impulsor de la información reafirmó con fuerza que sus fuentes son confiables y probablemente sólo se esté llevando a cabo una artimaña o bluff por parte de Mark Zuckerberg y compañía. En este sentido, conviene recordar que tras lanzar Android, Google también afirmó que era falso que estuvieran trabajando en su propio teléfono. Conclusión… Y lo que viene En 1999 el docudrama Pirates of Silicon Valley retrataba, en la actuación de Noah Wyyle y Anthony Hall, las historias detrás de quienes hubieran erigido los omnipotentes imperios de Apple y Microsoft (respectivamente). Hoy, en vísperas del estreno de The Social Network, no ha faltado quien haya realizado una comparación entre los perfiles de Zuckerberg y Jobs y entre ambas películas, afirmado que la segunda es para nuestros días lo que fuera Pirates of Silicon Valley para fines de la década de los ‘90. Y algo de parecido debe haber entre los protagonistas también. Asimismo, en algún artículo anterior mencioné que la mejor forma de reconocer un evento o personaje que resulte realmente relevante o interesante para una comunidad, es observando si acaso ha inspirado alguna película; de suerte que el tema no es poca cosa. Zuckerberg se ganó dicho honor, y junto con ello una buena cantidad de biografías no autorizadas (ya lo querrá cualquiera que tenga 26 años), además del privilegio de aparecer hasta en Los Simpsons, South Park y en las noticias día por medio. El anteriormente mencionado largometraje, a cargo del reconocido David Fincher –director de Fight Club y The Curious Case of Benjamin Button–, se estrenará oficialmente el 1 de octubre. Se sabe esboza un retrato poco feliz de Zuckerberg, exponiéndolo casi como un individuo de personalidad maniática que llegó a ser lo que actualmente es motivado por fama, dinero y sexo, ratificando así la tesis del CEO-Rockstar. Sea cierto o no lo que se muestre en cines en algunos días más, no hay que perder de vista que la increíble base de 500 millones de usuarios (como referencia Google maneja 800 millones, y Zuckerberg apuesta a superarla) se ha formado en apenas un lustro, de manera que con esta curva de crecimiento, y a menos que tenga lugar alguna metida de pata irreversible y de proporciones inconmensurables, pronto nos veremos enfrentados a un verdadero imperio de la nueva era en Internet, sea para bien o mal, y haya sido su principal fundador un ángel o un… tipo malo. En este contexto vale la pena –sin ánimo alguno de desacreditar la exitosa y admirable carrera de quien inspira este artículo–, si no dudar sobre la utilidad del invento y de la pertenencia al mismo, al menos meditar o reflexionar sobre lo que el solo formar parte de esta gigantesca comunidad significa. Al final, con esas masas de información fluyendo diariamente, y a la luz de las polémicas que siguen surgiendo día tras día, buenas razones para desconfiar hay, aunque el CEO fuera el mismísimo Jesús. FUENTE: Si querés saber las últimas noticias en el mundo del hardware... Saludos!
La homosexualidad como trastorno psíquico - Gerard J.M. van den Aardweg Los primeros estudios sistemáticos sobre la homosexualidad se llevaron a cabo en el siglo XIX por autores como Krafft-Ebing y Magnus Hirschfield, que interpretaron sus datos a la luz de las teorías fisiológicas y biológicas predominantes en aquella época. La noción de "tercer sexo" o "intersexo", por ejemplo, fue popular por aquel entonces. Sigmund Freud fue uno de los primeros en formular teorías acerca de la homosexualidad basándose en la importancia de los factores psicológicos. Pensó, entre otras cosas, que la persona con tendencias homosexuales se sentía identificada desde la niñez, con el padre de sexo opuesto y tenía una relación conflictiva con el padre del mismo sexo. Por consiguiente, Freud se fijó en la infancia, y enfocó especialmente su atención en esta relación padre-hijo. Consideró la homosexualidad como un trastorno eminentemente psíquico, que probablemente fuera estimulado por factores biológicos (hereditarios, según él) aún desconocidos. Uno de los primeros en no creer en la importancia del factor hereditario -quizá el primero- fue Alfred Adler, discípulo de Freud. Este "descubridor" del complejo de inferioridad describió en 1917 la homosexualidad como una consecuencia de tal complejo. Sus observaciones le enseñaron que las personas con sentimientos homosexuales tienen invariablemente complejos de inferioridad en su masculinidad o femineidad. Otro discípulo de Freud, Wilhelm Stekel, acumuló una gran experiencia clínica con gente afectada por problemas psicosexuales y describió algunas observaciones originales de sus pacientes con tendencias homosexuales. La homosexualidad, teorizó, es la consecuencia del miedo al sexo opuesto. Confirmando las teorías de Freud relativas al origen psicodinámico de la homosexualidad en la niñez, Stekel minimizó la importancia de la supuesta predisposición hereditaria (mucho más de lo que hizo Freud) y quizá fue el primero en clasificarla como una neurosis. Además, no estuvo de acuerdo con Freud sobre el papel causal del famoso "complejo de Edipo", y señaló una serie de errores en la educación del niño que podrían ocasionar la neurosis homosexual. Subrayó el papel del padre, a menudo mucho más importante que el de la madre, como causa de la homosexualidad masculina. También apuntó el carácter infantil de la vida interior de estos pacientes -entendió la homosexualidad como un "infantilismo psíquico"- y resaltó que la motivación homosexual estaba intrínsecamente ligada a sentimientos de infelicidad. Más que Freud, creyó en la posibilidad de un cambio radical de la inclinación homosexual; aunque también pensó que esto ocurría raras veces. Sus observaciones influyeron profundamente en el pensamiento de sus discípulos. La segunda y tercera generación de psicoanalistas se basaron en los fundamentos dejados por sus predecesores. E. Bergler, psiquiatra austroamericano, introdujo un factor original: el llamado masoquismo psíquico. El impulso homosexual contiene, según él una especie de autotormento, una necesidad inconsciente de sentirse rechazado y, en general, de "coleccionar injusticias": situaciones desagradables y experiencias que dan la oportunidad de sufrir (de la misma manera que se dice que algunas personas buscan los problemas). I. Bieber, otro psiquiatra estadounidense, y sus colaboradores han estimulado notablemente las investigaciones psicológicas de la homosexualidad gracias a su extenso estudio estadístico sobre la personalidad y sus factores infantiles en varones homosexuales. Ya he anotado la escasez de hallazgos en los campos de la psicología y biología. Por otro lado, Bieber -al igual que sus sucesores- ha presentado con cronométrica regularidad un número más o menos específico de factores infantiles en hombres con tendencias homosexuales. Estos factores están entrelazados y forman un patrón reconocible relacionado de cerca con el proceso causal. Este patrón consiste en relaciones interpersonales con los padres, hermanos, y con el llamado grupo de los iguales, así como otros datos referentes al desarrollo psicológico, lo cual no es difícil de unir al pensamiento de los teóricos de la psicología moderna. Las estadísticas de Bieber y sus colaboradores pueden ser usadas también como plataforma para la teoría de la homosexualidad que voy a exponer. Dichas estadísticas son más aceptables por haber sido recogidas en varios subgrupos de personas inclinadas a la homosexualidad y en varios países. La teoría no surgió de repente, sino que es el resultado de una evolución gradual de las investigaciones relativas a la neurosis y a la homosexualidad llevadas a cabo por psicoterapeutas formados psicoanalíticamente. Su fundador, el psiquiatra holandés Johan Leonard Arndt (1892-1965), integró una amplia variedad de observaciones y exámenes de los primeros teóricos, principalmente de Adler y de su propio maestro, Stekel. Arndt confirmó y elaboró un cierto número de las observaciones de Stekel, tales como: "Él (el homosexual) es infeliz, se siente condenado irremediablemente al sufrimiento"; "Nunca he visto a un homosexual feliz o sano"; "(es) un eterno niño... que lucha con el adulto" Al introducir el principio de autocompasión, Arndt no niega de ningún modo las conclusiones de sus predecesores, sino que las completa con una síntesis que contiene otros datos relevantes obtenidos por autores contemporáneos de las más diversas orientaciones teóricas. El homosexual, dice, al igual que otros neuróticos, puede estar dominado por una estructura interna que se comporta autónomamente como el ego infantil, un niño que se entrega a la autocompasión. Habiendo descubierto este mecanismo en numerosos casos de neurosis poco claros en cuanto a la expresión sexual, gradualmente se convenció de su aparición en cualquier tipo de neuróticos; finalmente también lo descubrió en los homosexuales. Ardnt estaba impresionado por este lamento infantil crónico en los neuróticos adultos, de su persistencia y de su resistencia al cambio; aplicó el concepto freudiano de "represión" para aclarar la fijación de las reacciones infantiles de dolor y autocompasión, así como su carácter autónomo y repetitivo. Para Freud, el importante concepto de represión estaba íntimamente ligado a otro concepto esencial: es subconsciente. Ya en su primera publicación sobre la histeria, escrita en colaboración con Joseph Breuer, Freud expuso la hipótesis de que las intensas emociones motivadas como reacción a las frustraciones, con frecuencia no son tratadas correctamente, sino que son suprimidas por la fuerza, de manera que se tratan disociadas del conocimiento consciente. Mantienen, sin embargo, su plena intensidad emocional en el subconsciente. Breuer y Freud se referían especialmente a los sentimientos de dolor, con sus respectivas manifestaciones de lágrimas, suspiros y cólera. Ardnt identificó la reacción principal de dolor como autocompasión. Sostuvo la hipótesis de que esta emoción fuese reprimida en el subconsciente para, posteriormente, forzar al neurótico a sufrir continuamente los impulsos de esta autocompasión (sin que él los reconozca como tales). La terapia para esta situación consistiría, lógicamente, en hacer consciente la autocompasión inconsciente del "niño que hay dentro y que se queja". En ese momento, perdería su fuerza compulsiva sobre la mente. En un principio, yo me adherí a la teoría de Arndt, pero mis dudas acerca de ella aumentaron con los años, hasta que la rechacé. Innegablemente, la "represión" puede ser la explicación a varios fenómenos que solemos hallar en la psicoterapia. Así, se observa la conocida resistencia a admitir la autocompasión en el preciso momento en que ésta actúa. En efecto, hay algo que contrarresta el reconocimiento consciente de la atocompasión. Creo que este "algo" equivale más a un "orgullo herido". Además, el proceso de superación de una neurosis, de una neurosis homosexual, una vez reconocido, está mejor descrito como una combinación de la conquista de su autoconciencia y de la lucha, en amplio frente, contra su infantilismo. No es tanto el desbloqueo de las represiones la causa del cambio, cuanto la disminución gradual de hábitos emocionales infantiles profundamente arraigados, como la autocompasión y reacciones asociadas a ésta. Lo más característico del neurótico es su egocentrismo, del cual la autocompasión es quizá el rasgo más sobresaliente. Ganar en madurez emocional equivale en gran medida a disminuir este egocentrismo tan infantil. La repetición neurótica y la resistencia al cambio se entienden mejor como efectos de los hábitos de formación o como "dependencia" a la autocompasión y a sus tendencias intrínsecamente conexas. Sin un esfuerzo deliberado por parte de la persona neurótica para adquirir autoconocimiento y combatir su autocompasión, ésta tendencia a buscar su satisfacción para, de esta manera, reforzarse. Se supera la neurosis cuando se rompen los lazos de la autocompasión. La concepción freudiana de represión en el subconsciente, y la del mismo subconsciente, me parece demasiado romántica. Estoy de acuerdo con aquellos que no creen en la existencia del subconsciente freudiano. Su existencia no ha sido empíricamente probada. En décadas pasadas, muchos otros eminentes psicoterapeutas han estudiado la homosexualidad bajo el punto de vista psicodinámico; sus observaciones y concepciones constituyen contribuciones altamente valiosas, que no son rechazadas por la presente teoría. Destacan nombres como Karen Horney, H.S. Sullivan, el psiquiatra y neurólogo francés Marcel Eck, y los psiquiatras neoyorkinos Charles Socarides y Lawrence Hatterer. El libro de Hatterer merece una atención especial. No construye una teoría general, sino que explica un procedimiento práctico para el tratamiento de los homosexuales de sexo masculino. Describe muchos ejemplos de reacciones emocionales y de comportamiento verificado en sus pacientes, tales como los sentimientos de inferioridad, la idealización del compañero homosexual y la tendencia a sentirse como víctima. Esta y otras observaciones de fenómenos hallados durante la terapia son muy valiosas, y se encuadran en la teoría de la autocompasión. Los defensores de la teoría que admite la homosexualidad como normal, afirman que cualquiera que siga creyendo que se trata de una condición perturbada, más específicamente de una neurosis, es decir, de un tipo de trastorno emocional, está irremediablemente atrasado. La idea de que este trastorno puede ser superado sería, aún más, una seria manifestación de pensamiento obsoleto. Los partidarios de esta teoría parecen ignorar que es su propia alternativa la que está anticuada. En efecto, siempre recurren explícita o implícitamente, a alguna teoría "de lo innato"; en concreto, el punto de vista del siglo XIX. Los estudios sobre las peculiaridades emocionales de las personas que tienen este problema, así como la identificación del mismo como neurosis y algunos métodos de tratamiento, son recientes. Aunque el concepto de neurosis es indispensable en la práctica clínica y existe un consenso razonable acerca del diagnóstico de una neurosis en casos individuales, no ha sido posible identificar un instrumento objetivo de diagnóstico para su medida. Los intentos con test "objetivos" fisiológicos y psicológicos para distinguir neuróticos de no-neuróticos no han tenido éxito hasta ahora. Por tanto, los investigadores tienen que fiarse del test de la única prueba "subjetiva" que ha logrado éxito: el cuestionario, que en palabras de uno de los principales investigadores, "puede ser fiable para hacer una clara distinción entre neuróticos y personas normales". En una variedad de test, realizados en varios países y diferentes grupos socioeconómicos, los expertos han encontrado, sin embargo, el mismo resultado: los grupos de homosexuales alcanzan repetidamente más puntos en las escalas de neurosis, que los grupos de "control". Esta correlación es una buena evidencia científica a favor del carácter neurótico de la homosexualidad. Tales estudios incluyen grupos en situaciones clínicas -aquellos que ya han intentado alguna forma de psicoterapia- y aquellos otros que, por el contrario, se han adaptado a la vida en sociedad. En mi opinión, cualquiera que intente acercarse de modo imparcial a las publicaciones de investigación fisiológica y psicológica disponibles tendrá que admitir que la mejor interpretación de la homosexualidad es la que la considera como una variante de neurosis. De hecho, hoy en día, parece que unos pocos sociólogos y cultivadores de otras ciencias humanas admiten esta conclusión, que es ignorada casi del todo por la opinión pública, lo que se debe a las predominantes tendencias prohomosexuales libertarias, que censuran los puntos de vista no deseados. Esto es lamentable y paradójico a la vez, ya que es precisamente en estas últimas décadas cuando la actitud fatalista (acerca de la imposibilidad de cambio en la homosexualidad) ha sido más injustificada que nunca. Este libro se ha escrito después de más de veinte años de estudio de la homosexualidad, y después de tratar a más de 225 hombres homosexuales a una treintena de lesbianas a la luz de la teoría de la autocompasión. En mi opinión, la teoría de la homosexualidad como forma de neurosis autocompasiva es mucho más que una simple síntesis de material viejo. Es realmente un avance. Entender la naturaleza del problema es mucho más que un ejercicio académico: ofrece la esperanza de que los prisioneros del dogma de la homosexualidad como algo innato e inmutable puedan ser ayudados a madurar emocionalmente. http://www.esposiblelaesperanza.com/index.php?view=article&catid=95:1-que-es-la-atraccion-hacia-el-mismo-sexo-ams&id=825:la-homosexualidad-como-trastorno-psiquico-gerard-jm-van-den-aardweg&option=com_content&Itemid=63
Fabricantes de GPUs que murieron en el camino Actualmente, como todos sabemos, hay dos caminos a la hora de elegir una tarjeta gráfica discreta. Eso no fue siempre así, querido lector. Hubo una época en donde decenas de fabricantes decoraban el mercado. La actual industria de los GPU actualmente está limitada a las opciones que nos dan AMD, Nvidia, y S3 Graphics (división gráfica de VIA). Pero ello no siempre fue así, en los inicios de la PC existieron muchas fabricantes de chips gráficos, pero al igual como ocurrió con los primeros fabricantes de CPUs x86, muchas de estas gráficas eran clónicas del chip gráfico IBM Monochrome Display Adapter (MDA), chip gráfico lanzado en 1981, con tan sólo 4kb de memoria y que era capaz de mostrar 80 columnas por 25 líneas de caracteres de texto. "IBM MDA ISA 8 bits" Generación Pre-DirectX (1981 a 1995) Desde la original MDA, la industria del video para PC ha tenido muchas evoluciones, siendo las más sonadas: CGA, HGC, EGA, VGA, y SVGA; sería un tema demasiado extenso el detallar cada una de dichas evoluciones, así como a los fabricantes de chips gráficos de esa época, por lo que nombraremos a algunos de los más conocidos: IBM (al ser el creador de la PC, también fue el primero en ofrecer un chip gráfico), Hercules (1º competidor), 3D Labs, 3dfx (Voodoo), Alliance (Promotion), Amdek, ATI (Small Wonder, VGA Wonder, Mach Series), Avance Logic (adquirida por Realtek), BitBoys (Acceleon), Chips & Technologies, Cirrus Logic (GD 400/500/5000 Series, Alpine), Genoa Inc, Matrox (Millennium, Impression), Number Nine, OAK Technology (chips Eon, OTI, SpitFire y Warp), Orchid Technology, Paradise Inc, Plantronics Colorplus, PowerVR/Videologig (Apocalypse), Realtek (RT Series), Rendition (chips Verite), S3 Graphics (800/900 Series, Vision, Trio), STB, SiS (chips 62xx), Tandy, Trident (chips Providia), Tseng Labs (chips ETxxxx), Video 7, entre otros. "Hercules HGC ISA 8 bits" "Creative Labs Video Blaster basada en Chips & Technologies ISA 16bits" "VGA FIC con chip Cirrus Logic CL-5426 VLB" "Alliance Promotion 6410 PCI" Los requerimientos gráficos por esas fechas se limitaban a resoluciones VGA (640×480, 320×200 e inferiores) en la época de apogeo de los juegos, así como también las extensiones SVGA y sus modos VESA VBE (VESA Bios Extensions) con los que se conseguía superar los 640×480 de resolución, pasando por 800×600, 1024×768, y llegando hasta los 1280×1024 (existían resoluciones mayores, pero no eran parte del estándar). Por esas fechas destacaron PowerVR, Rendition y 3dfx siendo las líderes al incorporar funciones 3D que fueron usadas por muchos juegos MS-DOS. "3dfx Voodoo PCI" Generación DirectX 1/2/3/5 (1995 a 1998) En esas fechas hizo su aparición Windows 95, este popular sistema operativo introdujo el API gráfica estándar Direct3D (parte de DirectX), la cual causó tal revolución en el mundo gráfico que muchas de las empresas existentes no pudieron adaptarse a los cambios quebrando, o dedicándose a otros rubros (muchas de ellas debido a la competencia ni siquiera llegaron a esa época), o siendo absorbidas por otras empresas (fueron famosos los casos de Chips & Technologies que fue adquirida por Intel, y de Tseng Labs adquirida por ATI). "Protac Fastware AG240D basada en el GPU Intel 740 AGP 2x" "QDI Legend Rendition Verite V2200 AGP" Si bien fueron muchas las empresas que dejaron de existir, otras como 3dfx (chips Voodoo 1/2/Rush), 3D Labs (chips Permedia), ATI (Chips Rage 3D), Cirrus Logic (Laguna), Matrox (Millenium g100/g200, Mystique), Number Nine (chips Revolution, Imagine y Pepper), PowerVR (chips Apocalypse), Rendition (chips Verite 1000/2000), S3 (chips Virge VX/DX/GX/GX2/VX, Trio3D), SiS (chips 6326), Trident (chips 3D Image 9×50 y Blade3D), lograron adaptarse a los cambios ofreciendo chips de video compatibles con las primeras versiones de DirectX; mientras que otras como BitBoys planificaron chips DirectX que nunca llegaron a lanzar; y otras se dedicaron a otros rubros como por ejemplo IBM, Hercules y STB (estas 2 últimas pasaron a ser fabricantes de tarjetas de video usando GPUs de otras compañías). Vimos también la aparición de Nvidia (chips Riva 128/ZX) e Intel (chip i740 el primer chip AGP). "STB Glyder Max 2 basada en el GPU 3DLabs Permedia 2 AGP 2x" "Number Nine Revolution IV 16MB AGP" Generación DirectX 6/7 (1998 a 2000) Empresas como 3D Labs (adquirida por Creative Labs para dedicarla al mercado profesional), Intel (abandonó la producción de GPUs para dedicarse a los IGP, basándose en las tecnologías de sus desarrollos anteriores y las de su nueva adquisición: Cirrus Logic), Number Nine (adquirida por S3), y Rendition dejaron de existir, las demás: 3dfx (chips Banshee, Voodoo 3/4/5), ATI (Chips Rage Pro/128/128PRO, Radeon 256/7×00), Matrox (chips Millennium G400/450, G500/550), Nvidia (Riva TNT/TNT2, Geforce 256/2/MX), PowerVR (chips Kyro I/II), S3 (chips Savage 3D/4/2000, SuperSavage, SavageXP), SiS (300/305, y 310/315), Trident (chips BladeT/XP), lanzaron GPUs compatibles con las nuevas API. "Hercules PowerVR Kyro II AGP" "3dfx Voodoo 5 5500 AGP 64MB" Generación DirectX 8/8.1 (2000 a 2002) Observamos que en este punto el mercado se consolida aún más, con la desaparición de 2 empresas: 3dfx (adquirida por Nvidia) y PowerVR (se dedicó a la fabricación de chips de bajo consumo e IGPs para los chipsets de Intel, división que mantiene hasta la actualidad), las empresas restantes: ATI (Chips Radeon 8000/9000/9100/92×0), Matrox (chips Millennium 650/750 y Parhelia), Nvidia (chips Geforce 3/4), S3 (fue adquirida por VIA, pero continuó desarrollando IGPs, pero no lanzó ningún chip DX8), SiS (Xabre/600), y Trident (Blade XP4) continuaban en la competencia. "SiS Xabre 400 AGP 8X" "Matrox Parhelia 128 256MB AGP 8x" "GPU Trident Blade XP4 T1" Generación DirectX 9/9.0a/9.0b/9.0c (diciembre 2002 hasta noviembre 2006) BitBoys es adquirida por ATI, Matrox abandona la competencia, y se enfoca a desarrollar chips gráficos para aplicaciones médicas y profesionales, Trident es adquirida por SiS, la cual se dedica de lleno a los IGPs, pero crea una nueva empresa llamada XGI (eXtreme Graphics Innovation), la cual usa las tecnologías combinadas de SiS y Trident lanzando su familia de chips Volari V3/V5/V8/V8 Ultra/Duo); las demás empresas restantes: ATI (Radeon 9500/9700/PRO, Xxx0, y X1xx0), Nvidia (Geforce FX/6/7), y S3 (DeltaChrome/S10/S20 Series, GammaChrome/S10/S20 Series, Chrome S20 Series) continúan desarrollando sus productos; pero el no haber lanzado un GPU por casi 3 años significó para S3 empezar de nuevo. "XGI Volari V8 Ultra AGP 8x" "S3 DeltaChrome S8" Generación DirectX 10/10.1 (noviembre 2006 a octubre 2009) XGI al igual que PowerVR abandona la competencia 3D, pero se mantiene hasta la actualidad fabricando chips DirectX 10 y 10.1 enfocadas a mercados de servidores y productos embedidos de bajo consumo; las demás empresas: ATI (es adquirida por AMD, y con su nueva dueña lanza sus GPU Radeon HD 2000/3000/4000), Nvidia (Geforce 8/9/G20x/G2×0), y S3 (Chrome S400/S500 Series) continúan ofreciendo productos compatibles. "S3 Chrome 540 GTX PCIe" Generación DirectX 11 (octubre 2009 hasta la actualidad) ATI (Radeon HD 5000 Series) y Nvidia (Geforce 400 Series) son por el momento las únicas empresas que ofrecen chips DirectX 11, las demás: Matrox, PowerVR, S3, y XGI si bien continúan desarrollando productos DirectX 10 y DirectX 10.1, aún no poseen un chip DirectX 11, siendo de entre ellas S3 la única que ha anunciado próximamente GPUs e IGPs compatibles con DirectX 11. "ATI Radeon HD 5870 1GB PCIe" "Nvidia Geforce GTX 480 1536MB" Notas finales Han sido muchas las empresas que han desaparecido desde los inicios de las PC compatibles; siendo Matrox (actualmente desarrolla GPUs para entornos profesionales) y PowerVR (Continua siendo la división gráfica de Imagination Technologies al igual que en las fechas cuando fue fundada) las únicas que se ha mantenido desde tiempos de las primeras PC; S3 Graphics aún sobrevive en manos de su actual dueña VIA Technologies, mientras que recientemente le dijimos adiós a ATI; no nos olvidemos de XGI la cual se podría considerar a la de menor antigüedad entre las actuales fabricantes de GPUs, puesto que le será quitado dentro de algunas semanas cuando AMD lance los primeros GPUs con su propia marca (Radeon HD 6000 Series). FUENTE:

El original: link: http://www.youtube.com/watch?v=SOBNO4gl_yM&feature=player_embedded Las Parodias: link: http://www.youtube.com/watch?v=nd7c-CvsdkE&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=c-bblVU2MX8&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=IbqYB_YoNi8 link: http://www.youtube.com/watch?v=QFxLMhqzFos Y el mejor de todos! link: http://www.youtube.com/watch?v=EUee0jDqA_c y de yapa el SWF http://www.swf cabin.com/swf-files/1254932197.swf
![Funny Japanese Commercial [Counter-Strike Version]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/19/big2v5-aDPScosNw3r.webp)
Funny Japanese Commercial [Counter-Strike Version] ♫ CONSUME, CONSUME, CONSUME PANCHIIII.. CONCHICHENAIO CONSUME PANCHI UGAKAMAZAKI CONSUME PANCHI.. CONSUME, CONSUME, CONSUME PANCHIIII..... CONSUME CONSUME CONSUME PANCHIIII, PANCHI TIKIKI CONSUME PANCHIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII ♫ que bien que sé japonés

El niño de Kinder Sorpresa tiene ahora 47 años 12/12/2010 ANTES: DESPUÉS: f