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Primer post: 28 nov 2010Último post: 28 abr 2012
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Un elefante ocupa mucho espacio, la censura en la dictadura
InfoporAnónimo3/23/2011

En esta fecha, a punto de cumplirse 35 años del golpe, vale recordar algo de la censura militar. La censura y quema de libros durante la dictadura militar PDF Imprimir E-mail "Allí donde se comienza quemando libros, se termina quemando hombres" (Heinrich Heine) Además del secuestro y la desaparición sistemática de personas y de la consolidación de las bases del plan económico de Martínez de Hoz, la última dictadura militar también llevó adelante una clara política de desaparición y sustitución de buena parte de la producción literaria de la época. "Primero había una evaluación política del libro, y luego venía la censura, que era una herramienta de control político en manos del Estado. No había ninguna improvisación, ningún capricho. Sabían muy bien lo que hacían", cuenta el investigador Hernán Invernizzi. Biblioclastas: genocidas culturales El término genérico (y poco conocido) que se utiliza para denominar a los quemadores de libros es el de "biblioclastas", y los hubo a lo largo de toda la historia, en toda tiranía y dictadura que hubiera. Los bibloclastas eliminan la evidencia de una historia, un pasado, un pensamiento; y esto equivale a la eliminación, casi en efecto, de una población. Generalmente, cuando se habla de la última dictadura militar se la asocia casi únicamente con la represión física y el plan sistemático de desaparición y aniquilamiento ejercida por el gobierno militar sobre los luchadores del campo popular, y con la aplicación de las bases económicas que instalaron al neoliberalismo en Argentina. Pero el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional" también tuvo entre sus objetivos la desaparición y quema de una gran cantidad de libros cuyos contenidos eran catalogados de "subversivos", llevando a cabo así otro tipo de genocidio: el genocidio cultural. Quizás porque sabían que, como dice León Gieco en su inolvidable "Hombres de Hierro", "hombres que avanzan se pueden matar / pero los pensamientos quedarán". Y los libros son herramientas fundamentales para transmitirlos, en su capacidad multiplicadora. El gobierno militar destinó muchos recursos para la conformación de una increíble infraestructura destinada a esa tarea. "La censura y el control cultural no solamente estaban centralizados, sino que estaban muy claramente centralizados en el Ministerio del Interior, que fue el gran controlador de la cultura en la Argentina, donde funcionaba la Dirección Nacional de Publicaciones. Este edificio, que aún hoy está en la calle Moreno 711, en el cruce de Moreno y Diagonal, es un gran edificio. Si hoy lo miramos desde afuera nos vamos a dar cuenta del pedazo de infraestructura que había dedicado a esto, y no era la única unidad dedicada a esta tarea", señala el investigador Hernán Invernizzi, quien junto a Judith Gociol escribió "Un golpe a los libros" (editado por EUDEBA en el 2002), que aborda este tema. El mito de los "militares tontos" Una idea muy generalizada hoy en la sociedad es que los militares eran todos brutos y que las censuras que accionaban con los libros respondían a la ignorancia o caprichos de un sargento ignorante o un comisario tonto. Este mito se originó por el hecho de que algunos libros fueron prohibidos por malas interpretaciones de sus títulos, como fue el caso de "La cuba electrolítica" (libro de física), censurado porque contenía la palabra "cuba" en su título ("cuba": recipiente rectangular para operaciones químicas), o el caso de "Cinco Dedos", que era un libro infantil escrito en la Alemania Occidental, en donde una mano verde persigue a los dedos de una roja que, para defenderse y vencer, se une y forma un puño colorado. Por esta última obra estuvo detenido 127 días a "disposición del Poder Ejecutivo Nacional" el director de Ediciones de la Flor, Daniel Divinsky, junto al editor Kuki Miler. Aunque, ¿por qué no pensarlo también como una política general de terror que quería mostrar al gobierno militar como una banda de locos que podía reprimir a cualquier intelectual o editorial, aunque no sea militante, como el caso de Ediciones de la Flor, que era, cuanto mucho, una editorial "progresista"? Podemos pensar que el terror funciona cuando no queda claro cual es el código o criterio con el cual funciona. Si parece que la represión es aleatoria, entonces nos aterrorizamos todos y nos paralizamos. Con la cultura parece que operaban en este sentido: hacían un control sistemático, y tomaban decisiones políticas, para producir también sobre la cultura un efecto generalizado del terror. Para Invernizzi, esos casos que parecían responder a la ignorancia, capricho o paranoia de los censores militares, sólo fueron hechos aislados que no respondían a la regla general, y que hacen al folclore y no a la parte más importante del tema: "El funcionamiento de la censura era extremadamente simple, eficiente y prolijo. El criterio era: no se censura porque sí; porque fulano cae mal o porque es zurdo, porque es comunista o peronista combativo. Detrás de todo acto de censura de libros había una investigación del libro. Muchas de esas investigaciones las encontramos. A veces el informe sobre el libro son tres carillas, y a veces hasta cuarenta. Esos informes eran escritos por intelectuales, por profesionales, profesores de letras, abogados, sociólogos, antropólogos. Gente inteligente, capaz y preparada. Y más de uno de estos estudios los sorprendería porque es más que aceptable el nivel intelectual. Es más: en líneas generales, deberíamos decir que tenían razón en lo que decían, no se equivocaban. Desde el punto de vista de los intereses de clase de la dictadura y de su proyecto ideológico, los libros que ellos identificaban como "peligrosos" o como representantes del pensamiento crítico, por decirlo de alguna manera, estaban correctamente identificados, no se equivocaban. Entonces, después, estos informes iban a la Dirección General de Publicaciones, en donde se tomaba la decisión política. Ellos discriminaban entre el análisis y qué hacer con el análisis. Discriminaban entre el conocimiento y el uso político del conocimiento. Primero había una evaluación política del libro, y luego venía la censura, que era una herramienta de control político en manos del estado. No había ninguna improvisación, ningún capricho. Sabían muy bien lo que hacían." Y toda esta política no estaba destinada sólo a censurar y destruir una parte de la producción literaria argentina y extranjera que los militares consideraban como "subversiva", sino también a tratar que "llenar" ese hueco cultural con producciones orientadas hacia su proyecto de sociedad basada en la premisa "estado, religión y familia". "La dictadura tuvo una política cultural basada en un plan sistemático de persecución a cierto tipo de cultura, y de "sustitución" de un tipo de cultura por otro. - continúa el investigador Invernizzi - Hay documentos de la represión ilegal, algunos de los cuales zafaron de la destrucción, que explicaban cómo censurar, cómo controlar, cómo prohibir, y también cómo elaborar y desarrollar una política de sustitución cultural. Y a veces, cuando la cúpula militar se daba cuenta que sus asesores o censores intelectuales se pasaban de mambo por derecha, se rectificaban, pero para modernizar su técnica de represión cultural." "Cuidando" a los niños Uno de los focos en donde el gobierno de facto puso más atención fue en los libros escolares e infantiles, ya que sentían que su obligación moral era preservar a la niñez de aquellos libros que -a su entender- ponían en cuestión valores sagrados como la familia, la religión o la patria. Gran parte de ese control era ejercido a través de la escuela. Para ello, el gobierno militar crea una comisión de censura previa, y empieza a hacer circular públicamente documentos. En 1977, el Ministerio de Cultura y Educación publica la circular "Subversión en el ámbito educativo (conozcamos a nuestro enemigo)", que informaba lo siguiente: "(...) 3. NIVELES PREESCOLAR Y PRIMARIO a. El accionar subversivo se desarrolla a través de maestros ideológicamente captados que inciden sobre las mentes de los pequeños alumnos, fomentando el desarrollo de ideas o conductas rebeldes, aptas para la acción que se desarrollará en niveles superiores. b. La comunicación se realiza en forma directa, a través de charlas informales y mediante la lectura y comentario de cuentos tendenciosos editados para tal fin. En este sentido se ha advertido en los últimos tiempos una notoria ofensiva marxista en el área de la literatura infantil. (…)" Asimismo, el gobierno militar, con la firma del jefe del Estado Mayor del Ejército, Roberto Viola, pone a circular las instrucciones de la "Operación Claridad", orientadas a detectar y secuestrar bibliografía considerada "marxista" e identificar a los docentes que aconsejaban "libros subversivos". Las indicaciones incluían tener en cuenta los siguientes datos: "(1) Título del texto y la editorial, (2) Materia y curso en el cual se lo utiliza, (3) Establecimiento educativo en el que se lo detectó , (4) Docente que lo impuso o aconsejó, (5) De ser posible se agregará un ejemplar del texto. Caso contrario, fotocopias de algunas páginas, en las que se evidencie su carácter subversivo, (6) Cantidad aproximada de alumnos que lo emplean, (7) Todo otro aspecto que se considere de interés." Es muy dificultoso hacer hoy una lista de libros prohibidos, porque hubo censuras parciales. Había libros que estaban prohibidos en una zona del país y en otra no. Por ejemplo, la resolución N° 480 del Ministerio de Cultura y Educación de Córdoba prohibió en su momento "La torre de cubos", de Laura Devetach, con el argumento de que de su análisis se desprendían "graves falencias tales como simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes (…) Critica la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad". Luego, más tarde, su prohibición alcanzaría nivel nacional. Otro de los casos más recordados fue el del libro "Un elefante ocupa mucho espacio", de la escritora Elsa Bornemann, en el que relataba una huelga de animales, que fue prohibida por un decreto el 13 de octubre de 1977, que incluía también a "El nacimiento, los niños y el amor, de Agnés Rosenstiehl, y que fue prohibido porque consideraban que el título y el contenido eran demasiado sugerentes para la niños. El decreto militar señalaba que "en ambos casos se trata de cuentos destinados al público infantil, con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo (...) De su análisis surge una posición que agravia a la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone." Libros ardiendo El destino final de muchos libros prohibidos era, entonces, arder en un pozo, en una hoguera común. Aunque hubo muchos otros casos, la quema de libros más grande de la dictadura argentina, o sea, la paradigmática, fue la que sufrió el Centro Editor de América Latina, que había fundado Boris Spivacow. El 30 de agosto de 1980 la policía bonaerense quemó en un baldío de Sarandí un millón y medio de ejemplares del sello, retirados de los depósitos por orden del juez federal de La Plata, Héctor Gustavo de la Serna. "Los libros del depósito de Sarandí ardieron durante tres días, algunos habían estado apilados y se habían humedecido, así que no prendían bien. La colección en la que yo colaboraba, Nueva Enciclopedia del Mundo Joven, fue quemada íntegra. Me acuerdo de que en uno de los fascículos, de historia del feudalismo, había un príncipe que no se terminaba de quemar. El pobrecito era un príncipe medio afeminado y lleno de flores que se resistía a la hoguera", cuenta la escritora Graciela Cabal, que en esa época era la secretaria de redacción de esa enciclopedia. Ardieron así, en esa como en otras quemas, infinidad de libros de diversos autores de todo tipo, como Trotsky, Ernesto "Che" Guevara, Marx, Fidel Castro, Perón, Mao Tsé Tung, Enrique Medina, Blas Matamorro, Griselda Gambaro, entre muchos otros. "Hasta el 76' la literatura argentina era best seller. Luego, se vuelve sospechosa. Además, los escritores dejan de escribir sobre la realidad. Y cuando vuelve la democracia, nunca fue posible reestablecer esa relación entre literatura argentina y público. Y hoy el marketing quema más que el fuego. Los 90' completaron el proyecto que se quería imponer en los 70'", analiza, apenada la escritora Ana María Shua. Quizás pensando en lo que el mercado ofrece hoy al "público lector argentino" como "literatura": autoayuda, ayuda espiritual, religiones new age y ocultismo, que obviamente no tienen nada que ver con aquella vieja palabra que usaban los militares para definir la literatura digna de ser controlada: la "subversiva". En este sentido, nunca viene mal devolver al término su verdadero sentido. "Subversivo": adj. Capaz de subvertir. Subvertir: tr. Trastornar, revolver, alterar un estado de cosas dado, especialmente en sentido moral. ¿No suena parecido a querer cambiar el mundo? Fuentes - http://www.deigualaigual.net/es/component/content/article/23-historia/2278-censura-quema-libros-dictadura-fernando-ruffa - Mesa redonda: "La quema de libros en la dictadura" (jueves 16 de marzo, en el C.C.Recoleta. Hernán Invernizzi, Judith Gociol, Daniel Divinsky, Ana María Shua, Jorge Gómez). - "Un golpe a los libros (1976-1983)", de Hernán Invernizzi y Judith Gociol (Eudeba, 2002). - Revista Digital Imaginaria N° 48, del 4 de abril de 2001. - www.archivo-elciudadano.com.ar/16-02- 2006/laotracara/index.php - "La hoguera del miedo" (artículo de Marcelo Massarino aparecido en Revista Sudestada, N°46, Marzo 2006) Ahora si, el cuento ... Que un elefante ocupa mucho espacio lo sabemos todos. Pero que Víctor, un elefante de circo, se decidió una vez a pensar "en elefante", esto es, a tener una idea tan enorme como su cuerpo... ah... eso algunos no lo saben, y por eso se los cuento: Verano. Los domadores dormían en sus carromatos, alineados a un costado de la gran carpa. Los animales velaban desconcertados. No era para menos: cinco minutos antes el loro había volado de jaula en jaula comunicándoles la inquietante noticia. El elefante había declarado huelga general y proponía que ninguno actuara en la función del día siguiente. -¿Te has vuelto loco, Víctor?- le preguntó el león, asomando el hocico por entre los barrotes de su jaula. -¿Cómo te atreves a ordenar algo semejante sin haberme consultado? ¡El rey de los animales soy yo! La risita del elefante se desparramó como papel picado en la oscuridad de la noche: -Ja. El rey de los animales es el hombre, compañero. Y sobre todo aquí, tan lejos de nuestras selvas... - ¿De qué te quejas, Víctor? -interrumpió un osito, gritando desde su encierro. ¿No son acaso los hombres los que nos dan techo y comida? - Tú has nacido bajo la lona del circo... -le contestó Víctor dulcemente. La esposa del criador te crió con mamadera... Solamente conoces el país de los hombres y no puedes entender, aún, la alegría de la libertad... - ¿Se puede saber para qué hacemos huelga? -gruñó la foca, coleteando nerviosa de aquí para allá. - ¡Al fin una buena pregunta! -exclamó Víctor, entusiasmado, y ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos... que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero... que eran obligados a ejecutar ridículas pruebas para divertir a la gente... que se los forzaba a imitar a los hombres... que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán. (Y que patatín fue el consejo de hacer entender a los hombres que los animales querían volver a ser libres... Y que patatán fue la orden de huelga general...) - Bah... Pamplinas... -se burló el león-. ¿Cómo piensas comunicarte con los hombres? ¿Acaso alguno de nosotros habla su idioma? - Sí -aseguró Víctor. El loro será nuestro intérprete -y enroscando la trompa en los barrotes de su jaula, los dobló sin dificultad y salió afuera. En seguida, abrió una tras otra las jaulas de sus compañeros. Al rato, todos retozaban en los carromatos. ¡hasta el león! Los primeros rayos de sol picaban como abejas zumbadoras sobre las pieles de los animales cuando el dueño del circo se desperezó ante la ventana de su casa rodante. El calor parecía cortar el aire en infinidad de líneas anaranjadas... (los animales nunca supieron si fue por eso que el dueño del circo pidió socorro y después se desmayó, apenas pisó el césped...) De inmediato, los domadores aparecieron en su auxilio: - Los animales están sueltos!- gritaron acoro, antes de correr en busca de sus látigos. - ¡Pues ahora los usarán para espantarnos las moscas!- les comunicó el loro no bien los domadores los rodearon, dispuestos a encerrarlos nuevamente. - ¡Ya no vamos a trabajar en el circo! ¡Huelga general, decretada por nuestro delegado, el elefante! - ¿Qué disparate es este? ¡A las jaulas! -y los látigos silbadores ondularon amenazadoramente. - ¡Ustedes a las jaulas! -gruñeron los orangutanes. Y allí mismo se lanzaron sobre ellos y los encerraron. Pataleando furioso, el dueño del circo fue el que más resistencia opuso. Por fin, también él miraba correr el tiempo detrás de los barrotes. La gente que esa tarde se aglomeró delante de las boleterías, las encontró cerradas por grandes carteles que anunciaban: CIRCO TOMADO POR LOS TRABAJADORES. HUELGA GENERAL DE ANIMALES. Entretanto, Víctor y sus compañeros trataban de adiestrar a los hombres: - ¡Caminen en cuatro patas y luego salten a través de estos aros de fuego! ¡Mantengan el equilibrio apoyados sobre sus cabezas! - ¡No usen las manos para comer! ¡Rebuznen! ¡Maúllen! ¡Ladren! ¡Rujan! - ¡BASTA, POR FAVOR, BASTA! - gimió el dueño del circo al concluir su vuelta número doscientos alrededor de la carpa, caminando sobre las manos-. ¡Nos damos por vencidos! ¿Qué quieren? El loro carraspeó, tosió, tomó unos sorbitos de agua y pronunció entonces el discurso que le había enseñado el elefante: - ... Con que esto no, y eso tampoco, y aquello nunca más, y no es justo, y que patatín y que patatán... porque... o nos envían de regreso a nuestras selvas... o inauguramos el primer circo de hombres animalizados, para diversión de todos los gatos y perros del vecindario. He dicho. Las cámaras de televisión transmitieron un espectáculo insólito aquel fin de semana: en el aeropuerto, cada uno portando su correspondiente pasaje en los dientes (o sujeto en el pico en el caso del loro), todos los animales se ubicaron en orden frente a la puerta de embarque con destino al África. Claro que el dueño del circo tuvo que contratar dos aviones: En uno viajaron los tigres, el león, los orangutanes, la foca, el osito y el loro. El otro fue totalmente utilizado por Víctor... porque todos sabemos que un elefante ocupa mucho, mucho espacio... PD1: Mejor que quemar libros, es leerlos. Pd2: Hagop propias palabras de inefablementeerotica, Considerando que atentar contra la democracia es un delito, y que asesinar personas sin previo juicio (sean culpables o no) también es un delito, comentarios agresivos reivindicando a la dictadura militar son consideradas apología del delito, por mi y por la justicia, cosa que no voy a permitir en mi post. Comentarios de ese tipo seran eliminados. Gracias

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Un ejemplo de investigacion periodistica
InfoporAnónimo2/6/2011

Nota periodistica de hace unos dias escrita por Majul. interesante para ver como se escribe hoy en dia a presidenta Cristina Kirchner ganaría la primera vuelta, pero perdería la segunda. El próximo presidente podría ser Mauricio Macri, con el apoyo de Francisco de Narváez y Eduardo Duhalde, porque hay un principio de acuerdo para concretar una sociedad política. Daniel Scioli iría por la reelección en la provincia porque jamás se atrevería a romper con la viuda. Ricardo Alfonsín triunfaría en la interna frente a Ernesto Sanz, pero terminaría tercero en la general porque expresaría una versión más honesta del kirchnerismo. Pino Solanas haría una excelente campaña y les quitaría votos tanto a la Presidenta como al radical. Gabriela Michetti sería la candidata a jefa de gobierno de la ciudad y obtendría más votos en primera vuelta, pero debería esmerarse mucho para ganar en el ballottage, frente a Daniel Filmus o Solanas, si al final el cineasta decide postularse en ese distrito. Estas son algunas de las conclusiones parciales sobre las próximas elecciones presidenciales de octubre obtenidas en enero, después de hablar, entre la arena y el cemento, con diversas fuentes: dos ministros que apoyan la candidatura de la Presidenta, un funcionario cercano al gobernador Scioli, un radical que trabaja para Alfonsín y otro para Sanz, personas muy cercanas a Macri, De Narváez y Duhalde y dos encuestadores que no trabajan para el Gobierno. Cada una de las afirmaciones merece una explicación. Hoy, Cristina Kirchner tiene un poco más del 30 por ciento de intención de voto. Uno de los encuestadores le otorga hasta el 35 por ciento. El mismo profesional asegura que detrás de ella se ubica Alfonsín y enseguida Macri, ambos con un poco menos del 20 por ciento. El otro encuestador sostiene que Macri supera por muy poco al hijo del ex presidente y que hacia fin de año quedó posicionado como la mejor alternativa contra el oficialismo. )inresante. La nota es del 2010. Las elecciones son antes de fin de año. Asi que, algo falla ...) La muerte de Néstor Kirchner hizo subir la intención de voto de su esposa hacia un techo que, hasta noviembre pasado, perforaba los 40 puntos. Aquel impulso hizo pensar a propios y extraños que ella podría ganar en primera vuelta. Pero desde ese momento viene cayendo y sus decisiones sobre los sucesos de Villa Soldati le hicieron perder buena parte del apoyo de la clase media. Ambos encuestadores vaticinan que la curva seguiría en descenso, lento pero continuo, por el desgaste en el ejercicio del poder. El ministro cristinista piensa que la mayoría de la gente va a volver a elegir a la Presidenta porque el consumo no se detiene y los recursos que van a gastar en la campaña harán cambiar de parecer a muchos indecisos. Es decir que al núcleo duro del 25% de votos kirchneristas se le van a sumar por lo menos otros 15 para imponer a la jefa del Estado en primera vuelta. "¿Y Scoli?", le pregunté. "Daniel sólo irá por la Presidencia si Cristina se lo pide. Y ella no se lo va a pedir nunca", aseguró. Un fuerte candidato de la oposición coincide en parte. Acepta que el kirchnerismo posee un núcleo duro del 25 por ciento. Pero asegura que los que jamás votarían a Cristina representan por lo menos la misma cifra y que la porción por conquistar está en el 50 por ciento del electorado no politizado. Es decir: personas que todavía no piensan en las elecciones de octubre porque están de vacaciones, o a punto de empezarlas o de regreso al trabajo y el estudio, después de unos días de descanso. Para argumentar que para las presidenciales falta una eternidad, el dirigente recordó que en marzo de 2009 el candidato Kirchner tenía una intención de voto del 25 por ciento y que De Narváez apenas arañaba el 15 por ciento. "Tres meses después, el Colorado le ganó a Néstor con un poco más del 30 por ciento de los votos." Para él, la pelea entre la continuidad y el cambio se debería definir, por lógica, a favor del segundo concepto. "Y en la Argentina ninguna fuerza política puede gobernar dos períodos seguidos. Siempre la sensación de hartazgo le ganará al mejor candidato", concluyó. Pero la pregunta clave es: ¿quién se erigirá como el representante del cambio, lo nuevo o lo distinto? El Gobierno eligió a Macri como su principal adversario porque cree que así polarizará el electorado y ganará las elecciones. Y el jefe de gobierno de la ciudad está seguro de que será candidato a presidente y que De Narváez y Duhalde terminarán apoyando su movida como la única forma de asegurarse que el kirchnerismo no continúe en el poder. ¿Cuáles son las verdaderas posibilidades de Alfonsín? En la Unión Cívica Radical casi nadie duda de que le ganará las internas a Sanz y que eso afectará mucho las expectativas de Cobos. Lo que ponen en duda dentro y fuera del partido es que el diputado nacional sea percibido como la figura capaz de gobernar la Argentina con mano firme frente a factores de poder como Hugo Moyano o dirigentes sociales como Luis D'Elía. En todo caso, Solanas y Carrió van a buscar los mismos votos que persigue Alfonsín. Y una parte de ese electorado es también el que Cristina Kirchner aspira a seducir para hacer la diferencia. Si la Presidenta tocó su pico de intención de voto después de la muerte de su marido y los líderes de la oposición irán subiendo en las encuestas a medida que se acerque la fecha de la elección, la gran incógnita será en qué momento se cruzarán las curvas. Igual, en la Argentina, ocho meses equivalen a más de una vida. Y puede pasar de todo: desde que la Presidenta no se presente por razones personales o porque tema perder la elección hasta que un imponderable como la muerte de un militante termine por colocar todo patas para arriba. Interesantisimo como se escribe una nota, llena de condicionales. Con este criterio, se puede escribir sobre cualqiuoer cosa. FUENTE: Diario la nacion

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Osvaldo Soriano Un odio que no conviene olvidar
Osvaldo Soriano Un odio que no conviene olvidar
OfftopicporAnónimo11/28/2010

Tremendo relato de Osvldo Soriano, que mantiene muchisima actualidad en muchos aspectos de nuestra sociedad actual. José María Gatica Un odio que no conviene olvidar Intro (una delicia!) Poco después del "rodrigazo", que nos dejó a todos en la miseria, Roberto Cossa me hizo entrar en El Cronista Comercial, donde volví a ser redactor de deportes. Esta semblanza de José María Gatica se publicó a fines de 1975. Entre tanto, yo acababa de volver de un viaje por Asia y Europa y había prometido a la sección deportes un reportaje a Osvaldo Piazza, que jugaba en el Saint Etienne. Como no pude hacer la entrevista, Carlos Somigliana me propuso responder en lugar de Piazza. Fue un reportaje magnífico: ocultos en una diminuta oficina de la calle Alsina, frente a la Manzana de las luces, describimos minuciosamente las fachadas 18éme siécle de la cuidad de Saint Etienne, el jardín de la espléndida casa donde vivía Piazza, el estadio donde jugaba. Recuerdo que ni siquiera había en el diario una enciclopedia que nos informara de la distancia que separa París de Saint Etienne, y la estimamos --mal-- en trescientos kilómetros. Seguro que Piazza no respondió nunca de manera tan cartesiana y con un lenguaje tan sofisticado sobre el arte de defender el área. El jefe de la sección deportes quedó encantado con el reportaje, pero me dió un sermón por no haberle traído fotos. Ahora si, el relato "No me dejés solo, hermano". Tirado en el pavimento, el cuerpo sacudido por los espasmos, Gatica se aferraba al pedazo de vida que se le iba. Lo rodeaba una multitud de extraños que lo habían visto caer bajo las ruedas de un colectivo, a la salida de la cancha de Independiente. Pocos ojos entre los que miraban esa piltafa cercana a la muerte habrán reconocido el cuerpo de José María Gatica, uno de los mayores ídolos que tuvo el boxeo argentino. Tenía 38 años y parecía un viejo. Hasta ese día en que la borrachera no le dejó hacer pie en el estribo del ómnibus, había sobrevivido en una villa miseria como tantos otros; algún rasgo lo distinguía: la nariz aplastada, la sonrisa provocadora, un cierto desdén por el futuro. Era uno de esos hombres obligados a soñar con el pasado, porque el suyo estaba teñido de sangre y ovaciones. El 7 de diciembre de 1945 subió por primera vez a un ring como semifondista profesional. Esa noche, su triunfo por nocaut en la primera vuelta frente a Leopoldo Mayorano no puso al público de pie, ni lo irritó. Comenzaba su carrera un hombre de rabia larga, de ambición fresca. Había sufrido la violencia desde su nacimiento, en Villa Mercedes, San Luis, el 25 de Mayo de 1925. A los siete años llegó a Buenos Aires en un tren de carga, con su madre y un hermano mayor. A los diez había ganado un lugar en Plaza Constitución, donde lustró miles de zapatos. De rodillas, miraba desde abajo la cara de la gente, pero hasta ese privilegio tuvo que defender a golpes frente a competidores tan desesperados como él. Un peluquero que vivía por allí lo vio pelear varias veces y quedó impresionado por su agresividad. Era Lázaro Koczi, un hombre relacionado con el boxeo profesional. Pronto le propuso cambiar de oficio. The Sailor's Home era la casa de la misión inglesa para marineros. Estaba en Paseo Colón y San Juan, un barrio con tradición de compadritos. Allí paraban los hombres que habían perdido sus barcos en los extravíos de una borrachera, los desertores, los enfermos, los malandras sin cuchillo. Todo se resolvía a puñetazos. Un hombre de agallas podía ganarse allí veinte pesos si era capaz de vencer en tres rounds al marinero más fuerte. Lázaro Koczi apareció una noche con Gatica, le mostró el ring y le habló de los veinte pesos. El lustrabotas subió. Se sabe que ganó varias peleas, que agachó a corpulentos marineros y luego dejó su parada de Constitución. Había ganado el derecho a más. El 7 de diciembre de 1945 --ese año singular en la historia argentina-- debutó en el Luna Park. Sus ojos verdes habrán visto la multitud con el brillo del desafío. Bastó un golpe para que Mayorano, su rival, fuera a la lona. En poco tiempo ganaba dos peleas más y los empresarios pusieron sus ojos en él. Al año siguiente ganó las siete peleas que hizo, una de ellas con Alfredo Prada, quien sería su más rival encarnizado. Por entonces el público se había dividido: el ring-side abucheada a Gatica, quería verlo en el piso; la popular rugía alentando a ese morocho que miraba con odio a sus rivales y cuando los tenía a sus pies levantaba los brazos tan abiertos como para abrazar al mundo. Los apodos de la tribuna eran diversos, según de dónde provenían: Tigre, para la popular, Mono para el ring-side. A los periodistas le gustaba más Mono y así lo recuerdan aún. Mientras duró su grandeza tuvo un rival irreconciliable sobre el ring: Alfredo Prada. Ya se habían enfrentado antes, cuando no suponían que la vida los iba a unir en el triunfo y el fracaso. Combatieron seis veces y ganó tres cada uno. La última pelea, en 1953, significó la derrota de Gatica y el comienzo de su patética decadencia. Los enfrentamientos entre Gatica y Prada dividieron al público como nunca; se estaba con Gatica o contra él. Prada era campeón argentino, una satisfacción que el Mono nunca alcanzó. Cuando el pleito terminó, las carreras de ambos llegaraban al ocaso. Prada dejó el boxeo con algún dinero en el banco. Afrontó la vida como un ciudadano recompensado. El Mono volvió a su origen, como si toda su pelea con la vida hubiera sido una parábola restallante, una explosión de luces que lo iluminaron hasta, de pronto, dejarlo nuevamente en la oscuridad. Volvió a una villa miseria. Vivió de la caridad junto a su segunda mujer y dos hijas. Fue una fiesta para los periodistas encontrarlo sentado a la puerta de su casilla de latas, tomando mate, sucio y harapiento. Entonces Prada tuvo un gesto que los diarios elogiaron: abrió un restaurante en calle Paraná y llevó al Mono con él. Le pagó quince mil pesos por mes y lo puso en la puerta del negocio para exhibirlo. El gesto compasivo de Prada era otra humillación que Gatica soportó porque no podía sino aceptar su derrota. Había vivido como un esclavo y pocos le perdonaron su grotesca revancha: como un Robin Hood de barrio, iba con los suyos --los lustradores-- y les destrozaba los cajones a patadas a cambio de billetes de mil. Pagaba con una fragata los diarios que quitaba a las viejas que rodeaban el Luna Park. Unos pocos lo miraban con respeto, otros ser reían de él. Desde que Alfredo Prada lo venció en 1953, en la última pelea, no dejó de caer. Siguió tres años más, pero estaba acabado como boxeador. Como hombre le faltaba recorrer la pendiente más dura: el desprecio, el odio, el revanchismo de las buenas conciencias. Era, para ellas, un analfabeto despreciable, un "lumpen". Perdió todo lo que tenía pero jamás se lamentó. Fue noticia para los diarios el día que una inundación se llevó lo poco que le quedaba. Entonces, fue fotografiado en camiseta, lleno de mugre y mereció crónicas colmadas de aleccionadora compasión. Curiosamente, el Mono sonreía. Adhirió fervorosamente al peronismo y, curiosamente, su esplendor y caída desplegó la misma parábola en el almanaque: levantó su brazos en 1945 y lo bajó, vencidos, en 1956. Había sido el preferido de Perón mientras brillaba. Aficionado al boxeo, el Presidente apoyó el viaje de Gatica a Estados Unidos para buscar una pelea con el campeón de los livianos. En cuatro rounds venció a Terence Young y esta victoria le abrió las puertas a la pelea con Ike Williams, dueño de la corona mundial, en 1951. Medio país estuvo pendiente de la suerte del Mono que iba a batirse en el Madison Square Garden de Nueva York. Subió a la lona sobrador, fanfarrón. Cuando empezó el combate bajó las manos y puso la cara, como lo haría luego Nicolino Locche. Pero Gatica no sabía de esas sutilezas. Bastaron tres golpes de Williams y a los tres minutos de pelea el Mono se derrumbó. Desde entonces perdió los favores oficiales y dejó de ser el hombre que se fotografiaba junto a Perón. Entre 1952 y 1953 ganó trece combates luego de ser vencido por Luis Federico Thompson, pero la última derrota ante Prada lo puso en la pendiente definitiva; caualmente, esa derrota sucedió un 16 de setiembre, dos años antes del día que estalló el pronunciamiento militar contra el peronismo. No sólo Prada usó al Mono para exaltar la beneficencia. Martín Karadagián, un empresario del espectáculo que había montado una troupe de luchadores, lo llevó a parodiar una final. También allí tenía que perder. En "sensacional encuentro" Karadagián, dueño del poder, benefactor de hospitales, lo sometió por unos pocos pesos. La última derrota ocurrió el 10 de noviembre de 1963, bajo las ruedas de aquel colectivo. Había terminado su vida en una parábola perfecta de humillación; "una bala perdida", como solía decir él. No tuvo amigos. Apenas dos o tres compañeros de aventuras en los momentos en que regalaba su pequeña fortuna. Contestaba con monosílabos, recuerdan algunos, para escapar de los adulones y los ambiciosos; otros dicen que no hablaba para ocultar su escasa educación. Tirado en la calle Herrera, de Avellaneda, manchado de sangre, con los ojos abiertos puestos en otro vendedor de muñecos, repitió: "No me dejés solo, hermano; levantáme, no quiero estar tirado". Cuando murió, La Prensa dijo: "La popularidad que adquirió Gatica por sus éxitos y por su característico estilo de infatigable peleador, fue utilizada por el régimen de la dicatdura, que lo adoptó como en el caso de otros campeones deportivos como instrumento de propaganda. Y esta publicidad extradeportiva y el aplauso obsecuente de personajes encumbrados no fueron ajenos por cierto a que él cayera en actos de inconducta dentro y fuera del ring". Fué un recuerdo político, cargado de desprecio. Al comentarista, como a tantos otros hombres de traje gris, le hubiera gustado ver a Gatica domado. Pero no; aún muerto sería molesto: nunca llegó tanta gente a la Federación Argentina de Box como para su velatorio. Hombres y mujeres hicieron una colecta y compraron una corona que decía: "El pueblo a su ídolo". El féretro tardó siete horas en llegar al cementerio de Avellaneda. Cuando la última palada de tierra cubrió el modesto cajón, los cronistas anotaron esta frase de Jesús Gatica: "La única miseria qe vivió mi hermano fue consecuencia de su desesperado afán de querer vivir la vida". Se cumplen tres décadas de la que fue, quizá, su primera alegría, cuando tenía veinte años. Gatica es, todavía, un símbolo contradictorio, arbitrario; la vida le fue quitada poco a poco, con un odio que conviene no olvidar.

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Quin debe a quien? La verdadera deuda externa
InfoporAnónimo4/28/2012

Tiene unos años ya, pero vale la pena en estos tiempos en que la Madre patria tanto reclama. LA VERDADERA DEUDA EXTERNA ¿QUIEN DEBE A QUIEN ? CARTA DE UN JEFE INDIO AZTECA A LOS GOBIERNOS DE EUROPA Aquí pues, yo, Guaípuro Cuauhtémoc, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años. He venido a encontrar a los que se la encontraron hace ya quinientos años.- Aquí pues, nos encontramos todos: Sabemos lo que somos y es bastante.- Nunca tendremos otra cosa. El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, quien nunca autoricé venderme. El hermano usurero europeo me explica que toda deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo Seres Humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo.- También yo puedo reclamar pagos, también puedo reclamar intereses. Consta en el archivo de Indias, papel sobre papel recibo sobre recibo, firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y el l660 llegaron a San Lúcar de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata que provenían de América. ¿Saqueo?... ¡No lo creyera yo! . . . Porque es pensar que los hermanos cristianos faltan a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación?... ¡Guárdeme el cielo de figurarme que los europeos, igual que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano! ¿Genocidio?... ¡Eso sería dar crédito a calumniadores como Fray Bartolomé de Las Casas, que calificaron el encuentro de "destrucción de Las Indias", o a ultras como el doctor Arturo Píetri quien afirma, que el arranque del capitalismo y de la actual civilización europea se debió a la inundación de metales preciosos arrancados por ustedes, mis hermanos europeos, a mis también hermanos de América! ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de varios préstamos amigables de América para el desarrollo de Europa. Lo contrarío sería presuponer crímenes de guerra, lo que daría derecho, no sólo a exigir devolución inmediata, sino indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaípuro Cuauhtémoc, prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis para mis hermanos europeos. Tan fabulosas exportaciones de capital no fueron más que el inicio de un plan "Marshalltezuma" para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes; defensores del Algebra, la Arquitectura, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización... Por eso, una vez pasado el Quinto Centenario del Préstamo, podemos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o, por lo menos, productivo de los recursos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacíonal?. Deploramos decir que NO. - En lo estratégico , lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, Waterloo, Armadas Invencibles, Terceros Reíchs y otras formas de exterminio mutuo, para acabar ocupados por las tropas gringas de la OTAN como Panamá (pero sin canal). En lo financiero han sido incapaces -después de una moratoria de 500 años - tanto de cancelar capital e intereses, como de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el Tercer Mundo. Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Fríedman, conforme a la cual una economía subsidiada jamás podrá funcionar y nos obliga a reclamarles - por su propio bien - el Pago de capital e intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de un 20 por ciento y hasta un 30 por ciento anual que los hermanos europeos les cobran a los pueblos del Tercer Mundo - Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10 por ciento anual acumulado durante los últimos 300 años-. Sobre esta base, aplicando la Europea y usurera fórmula del interés compuesto, informamos a los descubridores que sólo nos deben, como primer pago de su deuda, una Masa de 185 mil kilos de Oro y 16 millones de kilos de Plata , ambas elevadas a la potencia de trescientos. Es decir, un número para cuya expresión total serían necesarias más de trescientas cifras y que supera ampliamente el peso total de la tierra. ¡Muy pesadas son estas moles de oro y de plata! ¿Cuánto pesarían calculadas en sangre? Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar este módico interés sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones Metafísicas , desde luego, no nos Inquietan a los Indo Americanos. Pero sí exigimos la inmediata firma de una carta de Intenciones que discipline a los Pueblos deudores del viejo continente; y los obligue a cumplir sus compromisos mediante una pronta privatización o reconversión de Europa que les permita entregárnosla entera como primer pago de una deuda histórica. Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que les impide cumplir con sus compromisos financieros o morales. En tal caso, nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos "la bala con que mataron al Poeta ".Pero no podrán; porque esa bala es el corazón de Europa. Guaípuro Cuauhtémoc.

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Jose Gervasio Artigas, el argentino
InfoporAnónimo5/9/2011

La anécdota la conocí en la Facultad de Ciencias Sociales, en una de esas aulas empapeladas de carteles con siglas de grupos de izquierda impronunciables, una profesora de cadencia arrabalera la narró no sin cierto don histriónico. El protagonista es Giuseppe Garibaldi, el héroe romántico nacido en la Niza italiana del siglo XIX, aquel que con sus mil camisas rojas invadió la península a través de Sicilia, le dio su merecido al Vaticano y le ofreció a Vittorio Emanuele II, soberano de la Casa de Saboya, el territorio unificado de Italia. Contaba mi profesora que en una engalanada fiesta de la Corte, después de firmado el Tratado de Turín, entre la casa de Saboya y Francia, por el cual la Niza italiana se convirtió en la Nice francesa, Garibaldi, que tenía más de bersagliere que de cavaliere, les escupió en la cara al rey y a su ministro Cavour: “¡Traidores, yo les construí una nación y ustedes me dejaron sin patria!”. Tenía razón: él, que había llevado adelante la campaña militar de la unificación italiana, ya no era italiano sino francés, porque la Corona había entregado a Francia la ciudad donde él había nacido. Había sido convertido por el desdeñoso rasgueo de una pluma sobre un papel en un apátrida. En nuestras tierras también tenemos un apátrida célebre. Un rioplatense que ayudó a liberar a su patria y fue despojado de ella. Su nombre es José Gervasio de Artigas y fue, quizás, el revolucionario y demócrata más profundo de los próceres argentinos. Porque, mal que les pese a orientales y occidentales, Artigas fue un argentino hasta el último día de su vida. Y, como ocurrió con Garibaldi, también se quedó sin patria. La primera marca argentina de Artigas figura en el Plan Revolucionario de Operaciones, de Mariano Moreno, quien, en su capítulo dedicado a la Banda Oriental, recomienda entrar en tratativas con el capitán de blandengues José de Artigas. Pero es el propio jefe oriental el que con su acción política demostró su voluntad por mantener su argentinidad. Entre los años 1810 y 1820 participó política y militarmente dentro del territorio de las por entonces Provincias Unidas, y su protectorado de los pueblos libres abarcó la Banda Oriental, la Mesopotamia, Santa Fe y Córdoba. Su proclama de Mercedes, el 11 de abril de 1811, reconoció la regencia de la Junta de Buenos Aires, y encabezó el éxodo oriental hasta tierras occidentales. Además, la versión original del himno argentino celebraba las victorias de San José y Piedras, libradas bajo la comandancia de Artigas en suelo oriental. En 1812 estableció que la Provincia Oriental formara parte indisoluble de las Provincias Unidas y envió sus diputados a la Asamblea del año XIII con instrucciones precisas: independencia, federalismo, libertad civil y religiosa, forma republicana de gobierno, ubicación del gobierno federal fuera de Buenos Aires. Sus exigencias fueron demasiado para los políticos porteños, que deseaban un maniobrable país-maceta con ellos a la cabeza. Artigas, entonces, se convirtió en enemigo acérrimo de los directoriales –posteriormente unitarios– que hicieron lo posible, lo imposible y lo aberrante para sacarse de encima al líder oriental. Es decir, intentaron sobornarlo con la independencia del Uruguay, pero Artigas se negó dos veces. Finalmente, el director supremo, Juan Martín de Pueyrredón, pactó con los portugueses la entrega de la provincia a cambio de que le sacaran de encima a Artigas. El líder de los orientales continuó con su derrotero hasta que vencido por el, al menos, irresponsable caudillo entrerriano Francisco “Pancho” Ramírez, se exilió en el Paraguay. Cuando Uruguay se independizó, Artigas exclamó: “Yo ya no tengo Patria”. Y tenía razón: Su patria, las Provincias Unidas del Río de la Plata, había expulsado a la provincia donde él había nacido. Artigas se había convertido en un apátrida que añoraba una nación que ya no existía: la gran federación americana. Antes de morir, en septiembre de 1850, apenas un mes después que José de San Martín, encabezó su testamento: “Yo, José Gervasio de Artigas, argentino, de la Banda Oriental…”. Como en los melodramáticos versos de Carlos Guido y Spano, Artigas había sido “argentino hasta la muerte”. Hay, en el exilio de Artigas, una fuerza metafórica que alumbra una verdad poética. Quizá, el líder de los orientales haya sido el desterrado perfecto: es un exilado que añora una patria que no existe. Y quizá, de alguna manera, todos los habitantes de las provincias de la Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay formemos parte del mismo ostracismo. Tal vez todos hayamos quedado cautivos en esa imposibilidad de retorno, en esa melancólica certeza de saber que nuestros paisitos son más pequeños y mezquinos que el quimérico desvarío de José Gervasio de Artigas. Fuente:http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=30394

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La opinion de expertos sobre Fukushima
InfoporAnónimo4/19/2011

Reflexiones sobre Fukushima Dr. Raúl Mainardi FaMAF Universidad Nacional de Córdoba IFEG, CONICET-UNC El viernes 11 de marzo todavía estaba en cama cuando mi esposa me avisó acerca del terremoto y tsunami en Japón. Inmediatamente prendí el televisor y lo primero que observé en la pantalla fue un incendio de grandes proporciones y abajo un sobreimpreso que daba como noticia “alerta en una central nuclear”. Dentro de mi incredulidad y con mi esposa que decía “mirá como se incendia la central nuclear” yo sólo atiné a pensar “lo que se está incendiando no es una central nuclear”. He visto muchas y ninguna tiene tanques esféricos y no puede producir una combustión de esa manera. Fue un par de horas después que un canal de televisión, no recuerdo cual pues los recorría a todos para encontrar más información, aclaró que el incendio que se mostraba en la pantalla era de una refinería de petróleo cerca de Tokio. En el interin me llamó por teléfono una profesora de la universidad que tiene uno de sus hijos, casado y con dos hijos, trabajando en Tokio y ella había asociado, sin dudarlo, que el incendio era de una Central Nuclear. Traté de calmarla porque las noticias que llegaban solo mencionaban los esfuerzos por refrigerar el núcleo de uno de los seis reactores de la planta de Fukushima, o sea no se estaba incendiando. Finalmente dicha profesora logró que su hijo se fuera de Tokio ya que se especulaba con que una nube radiactiva llegaría a esa ciudad y en efecto la televisión mostraba sus calles vacías. En Córdoba tenemos una central nuclear a 130Km al sur de la capital y los ambientalistas que encuentran placer (y diversión?) en sembrar el pánico en la población rápidamente informaron que la Central de Embalse no estaba diseñada para resistir un ataque terrorista como el 11-S (ninguna central nuclear en el mundo lo está) y menos un terremoto como el de Japón. Durante más de una semana tuve que atender, aquí en Córdoba, numerosas entrevistas de la radio y la televisión (gentileza del Decano de la Facultad que les daba mi número de teléfono) y hasta de una radio de Villa General Belgrano, localidad cercana a la Central de Embalse. Lo primero que me dijo la locutora de esta radio, después de saludarme con voz temblorosa, era que acaban de entrevistar a un biólogo ambientalista que les había anunciado que un temblor (no ya un terremoto) podría destruir dicha central. Seguro que un terremoto puede destruir la Central Nuclear le dije, pero tendría que ser de grado 7 o mayor, pero los geólogos que estudiaron la falla de las sierras, debajo del valle de Punilla y su continuación el valle de Calamuchita, consideran altamente improbable que ocurra un terremoto de esa magnitud ya que los registros geológicos no presentan evidencia que nunca haya habido uno tan intenso. Para tranquilizarla le dije que antes que se destruyera la Central Nuclear con un terremoto de grado 7, se destruirían los diques San Roque, Los Molinos y Embalse de Río Tercero que no fueron construidos bajo normas antisísmicas, así como todos los poblados asentados en dicha falla, incluyendo a Villa Gral Belgrano. Otra confusión en las noticias, que por su persistencia me parece que fue adrede, se refiere al término “fusión del núcleo”. El término en ingles es “meltdown”. Es inconcebible que lo hayan traducido como fusión, cuando lo que ocurre es que el núcleo se funde. Varias personas, incluyendo algunos físicos, me preguntaron si ocurría un proceso de fusión nuclear, en el verdadero sentido del término, o si podía el núcleo explotar como una bomba nuclear y más aún a cuántos megatones sería equivalente. Creo que esta inquietud fue disparada por los mordaces comentarios de un comentarista de CNN en español, quien dijo, en tono tajante, que habría que cerrar todas las centrales nucleares del mundo. Hubo y sigue habiendo desinformación sobre el tema, que a un mes del terremoto se están disipando paulatinamente. Ya no encuentro en los centros de información a los que la población generalmente accede, anuncios de que Japón analiza cerrar todas sus plantas nucleares, o que China, que planea construir 60 centrales en veinte años, haya dado marcha atrás en ese ambicioso plan. En ese desorden informativo me llevé varias sorpresas, una de ellas en una entrevista televisiva en la que el señor Juan Carlos Villalonga (Director Político de Greenpeace Argentina) abogó por el cierre de todas las centrales nucleares en el mundo y su reemplazo por centrales térmicas. Se que existe una corriente de opinión que insiste en que el calentamiento global no es debido al efecto invernadero producido por las emisiones de gases de combustión y otros gases, sino a un ciclo natural en la tierra. Visité las páginas web de Greenpeace en Argentina y la internacional y no pude encontrar ninguna expresión en contra de la tesis de que el efecto invernadero es producido por los gases de combustión de combustibles fósiles y otros, como el metano. Proponer el reemplazo de las centrales nucleares por usinas térmicas dice claramente “el efecto invernadero no es producido por gases de combustión”. No creo que China ni Japón, país este que ha comprado recientemente uranio para hacer funcionar sus usinas durante 200 años, den un solo paso atrás en sus planes nucleares. Francia se ha quedado sugestivamente silenciosa y la venta de cinco grandes centrales a Italia no se ha cancelado a un mes del terremoto. ¿Qué lecciones nos dejará el terremoto de Japón?. ¿No construir más centrales?. ¿Construirlas lejos de las costas?. ¿Hacerlas en terrenos geológicamente estables?. Considero que es demasiado pronto para dar una opinión definitiva. De algo estoy seguro, no hay marcha atrás posible. Hace un tiempo leí un paper, del cual he perdido el rastro, que hablaba del valor económico de las cenizas nucleares. Un ejemplo que recuerdo. El 16% de la fisión del 235U es 99Tc. Si se lo separa y se lo irradia en un reactor comercial se transmuta a Rutenio (tiene cuatro isótopos estables). El Rutenio se comporta químicamente como el Platino, que por su uso en los catalizadores de los caños de escape de los automóviles, ya empieza a escasear. La producción de Rutenio solamente pagaría por todo el reprocesamiento del combustible nuclear agotado. Three miles Island y Chernobil dejaron profundas enseñanzas. No me cabe duda que Fukushima también lo hará. Lamentablemente en estas semanas lo que más me ha impactado ha sido la mala o tendenciosa información que muchos medios de comunicación y entidades ambientalistas han difundido, porque ha afectado a muchísima más gente en el mundo entero. Es interesante observar, en contraposición, el comportamiento de las autoridades Japonesas, tratando en todo momento de llevar tranquilidad a la población. Los físicos tenemos un deber ante la sociedad que no podemos soslayar. Debemos emitir una opinión en una dirección que esté sólidamente justificada y para ello debemos estar bien informados. Si permitimos que algunos medios de comunicación y ciertas ONG ambientalistas digan lo que se les antoja no estamos cumpliendo con esa obligación. Recomiendo visitar la página de http://www.hiroshimasyndrome.com/, que auspicia la ONG “Environmentalists For Nuclear Energy (EFN-USA)”, uno de cuyos miembros es Patrick Moore (co-founder of Greenpeace). ----------------------------------------------------- La crisis nuclear en Japón: análisis y reflexiones Dra. Judith Desimoni Dra. Marcela Taylor Dr. Leo Errico Lic. María Luciana Montes Grupo de Investigación y Servicios de Radioactividad en Medio Ambiente Departamento de Física Facultad de Ciencias Exactas Universidad Nacional de La Plata IFLP-CONICET-UNLP El 65% de la electricidad generada en Japón proviene de petróleo, carbón y gas natural, recursos que son importados en un 80%. Esto ha llevado a Japón a apostar por la energía nuclear, que junto a la hidroeléctrica, aportan el 35% restante de la energía (desde 1973 la energía nuclear de importancia estratégica a nivel nacional). En la actualidad Japón cuenta con 54 centrales nucleares instaladas, 10 de las cuales son las de Fukushima Daiichi (6) y Fukushima Daini (4), gerenciadas por la empresa TEPCO (Tokio Electric Power Company). De ellas, siete estaban en operación y tres en parada normal de mantenimiento el 11 de marzo de 2011, fecha en la que ocurrieron el terremoto de 9 grados en la escala de Richter y el tsunami. Luego del terremoto, los sistemas de seguridad de las centrales actuaron eficientemente apagando los reactores y comenzando los procesos de refrigeración. Sin embargo, el tsunami que siguió al terremoto afectó la alimentación eléctrica normal y de emergencia, lo que impidió el normal funcionamiento de los sistemas de enfriamiento, llevando a los reactores y a las piletas de almacenamiento de combustible gastado a una situación crítica. De acuerdo a la información suministrada por las agencias oficiales de control de Japón y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) desde el primer momento se han puesto en marcha los protocolos de seguridad para salvaguardar el medio ambiente y la población. A pesar de los esfuerzos realizados por los técnicos, la situación aún es compleja. Inicialmente el accidente fue clasificado como 4 en la escala INES (escala que cataloga los accidentes e incidentes nucleares y radiológicos de acuerdo al impacto en las personas y el medio ambiente, a las barreras y controles radiológicos y a la defensa en profundidad). El 18 de marzo, luego de evaluar nuevamente la situación a la luz de la evidencia de la severidad del accidente, se modifico la valoración de la situación, siendo la clasificación actual: FUKUSHIMA-DAIICHI-1: INES 5 FUKUSHIMA-DAIICHI-2: INES 5 FUKUSHIMA-DAIICHI-3: INES 5 FUKUSHIMA-DAIICHI-4: INES 3 FUKUSHIMA-DAINI-1: INES 3 FUKUSHIMA-DAINI-2: INES 3 FUKUSHIMA-DAINI-4: INES 3 INES 3 corresponde a un incidente grave con impacto en las personas y el medio ambiente, involucrando exposición diez veces superior al límite anual establecido para los trabajadores, con efecto no letal de la radiación en la salud, siendo las tasas de exposición superiores a 1 Sv/h en una zona de operación y presentando contaminación grave en una zona no prevista en el diseño, con escasa probabilidad de exposición importante del público. En esta categoría se encuentran un cuasi accidente en una central nucleoeléctrica sin disposiciones de seguridad pendientes de aplicación, la pérdida, robo o la entrega equivocada de fuentes selladas de actividad alta. INES 5 es un accidente con consecuencias amplias, con liberación limitada de materiales radiactivos, que probablemente requiera la aplicación de algunas contramedidas, daños graves en el núcleo del reactor, liberación de grandes cantidades de materiales radiactivos dentro de una instalación, con alta probabilidad de exposición del público; provocada posiblemente por un incendio o un accidente de criticidad grave. La alta probabilidad de exposición no implica niveles altos de exposición del público. Este cambio de calificación no significa que la situación en relación a la seguridad radiológica y nuclear haya empeorado, sólo se ha realizado una evaluación más acorde a la opinión de los especialistas que efectúan el seguimiento de la evolución de la situación. Es importante destacar que el nuevo nivel INES asignado por la Autoridad Japonesa no implica la necesidad de implementar ninguna medida de protección adicional. Desde el 20 de marzo, equipos de monitoreo de la IAEA y japoneses han realizado medidas de radioactividad en agua de consumo humano, agua de mar, aire, suelo y varios alimentos, encontrando niveles de contaminación radioactiva variables, en algunos casos por encima de los valores permitidos en Japón y superiores a los valores de base anteriormente determinados. Esta contaminación está originada en la lluvia radioactiva de los vapores enviados a la atmósfera y en la migración del agua descargada para enfriar los reactores y las piletas de almacenamiento. Una vez detectada la contaminación de agua potable y alimentos, se han tomado medidas de restricción de consumo y comercialización de los mismos. Según la página Web de la IAEA, a la fecha (31 de marzo) han sido levantadas las restricciones para consumo de agua para adultos e infantes. Si bien se ha comenzado a obtener datos en forma sistemática, aún es prematuro hacer una evaluación sobre las consecuencias sobre el medio ambiente y la población. Es evidente que para determinar el impacto, se deberá realizar un estudio completo de las matrices ambientales y alimentos que no sólo contemple la contaminación radiológica, sino también la presencia de otros contaminantes que han sido vertidos producto de incendios y derrames ocasionados por el terremoto y el tsunami. Queremos destacar que, dado que los movimientos atmosféricos del hemisferio norte son prácticamente independientes de los del hemisferio sur, nuestro país no se verá afectado en forma directa por la contaminación que si afectaría al hemisferio norte. Sin embargo es imprescindible implementar medidas de control de los alimentos importados tanto de Japón como de países comercialmente activos con Japón a fin de evitar el ingreso al país de productos contaminados, tal como ocurrió con leches importadas de la zona afectada por el accidente de Chernobil. En relación a los límites de contenidos de radionucleídos naturales (presentes en la atmosfera y corteza terrestre desde la formación de la Tierra) y antropogénicos (vinculados con el inicio de la era nuclear), sería deseable que nuestro país formule leyes adecuadas en lo referente a contenidos límites de radioactividad en alimentos y en las matrices ambientales acordes a la situación local y diferenciando según el origen de los radionucleídos. En este marco se deberían realizar esfuerzos para el desarrollo de programas que establezcan líneas de base regionales que favorezcan la detección de alteraciones de las matrices ambientales en el caso de emergencias radiológicas y que contribuyan al establecimiento de los límites legales. Otro punto importante es la necesidad de contar con recursos humanos altamente capacitados, entrenados para intervenir en estos casos de emergencia, tanto en las cuestiones técnicas inherentes a las plantas nucleares como en el monitoreo ambiental. Si bien la Argentina cuenta con profesionales altamente capacitados en la materia, situaciones complejas como la planteada en Japón ponen de manifiesto la necesidad de disponer de un gran número de profesionales entrenados en el monitoreo ambiental y de alimentos. Un punto a parte merece la comunicación a la población de temas relacionados con la radioactividad y la energía nuclear. Desde el inicio de la crisis en Japón, la información brindada por los medios de comunicación fue parcial, ha veces contradictoria y en algunos casos equivocada. En nuestra opinión, esta situación mostró la importancia del rol de los científicos a la hora de brindar información entendible y confiable a una población ávida de información certera, de aquí que consideramos que sería deseable que se alfabetice a la población en estos temas mediante programas que sirvan de puente entre los científicos y la población, para disminuir los miedos y evitar el pánico generalizado, tal como ocurrió en este caso. Finalmente, este lamentable hecho pone de manifiesto la necesidad de aunar esfuerzos económicos y científicos para garantizar mecanismos de acción rápidos y eficientes en caso de emergencias radiológicas tales como monitoreos on-line de matrices ambientales y una red de laboratorios dedicados a la determinación de líneas de base. También se debería acelerar el desarrollo de energías alternativas. ---------------------------------------------------- Reflexiones sobre el accidente nuclear en Japón Por José Rolando Granada Centro Atómico Bariloche Comisión Nacional de Energía Atómica Los recientes y dramáticos sucesos en el Japón, más allá de la solidaridad y compasión despertadas en todos los pueblos del mundo, también llenaron de angustia a la humanidad por el temor causado por la crisis nuclear generada por esos extraordinarios fenómenos naturales. La falta de información sobre la tecnología de las instalaciones nucleares por una parte, y la visión apocalíptica de gran parte de los medios de comunicación y de ciertos funcionarios y organismos internacionales sobre las características e implicancias de los hechos, crearon la sensación de estar frente a una catástrofe nuclear global. En estas líneas deseo expresar las reflexiones que me motivaran estos sucesos, sin realizar una detallada descripción técnica de los aspectos involucrados ni de la cronología de los hechos durante estas dos semanas, solamente lo indispensable para retener los aspectos relevantes de este accidente y sus efectos sobre la población afectada. Motiva esta decisión la expectativa de aportar algunos elementos objetivos para el análisis, en la convicción que el conocimiento adquirido en mi trayectoria profesional basada en la educación pública recibida y los aportes de la sociedad para alcanzarlos, me impone la obligación de responder a las inquietudes y preocupaciones de la gente, buscando recuperar el equilibrio para debatir seriamente los desafíos futuros, y que indefectiblemente involucran a la tecnología nuclear. EL TERREMOTO Y SUS CONSECUENCIAS INMEDIATAS A las 14:46 hs del 11 de Marzo pasado, un sismo de grado 9 se produjo a unos 130 km al este de la costa noreste (Tohoku) de Japón, con hipocentro a aproximadamente 32 km de profundidad, el cual por su magnitud es el cuarto mayor de los registrados instrumentalmente en nuestro planeta. Este terremoto originó un poderoso tsunami, que golpeó poco después las costas de la Prefectura de Fukushima y otras aledañas, con olas que superaron los 10 m de altura y que penetraron profundamente (hasta 10 km) en tierra firme. Los daños causados por el terremoto, y aún en mayor medida por el tsunami han sido considerados como los más catastróficos sufridos por el país desde la Segunda Guerra Mundial, arrasando villas y poblados costeros, todo tipo de infraestructura, y sobre todo, causando un elevadísimo número de víctimas entre personas muertas y desaparecidas, las que hoy suman más de 27.000. La envergadura del terremoto, causó un corrimiento hacia el este de la región de Tohoku de aproximadamente 2.4 m, y los movimientos asociados de enormes masas provocaron un desplazamiento del eje de rotación de la Tierra de más de 20 cm. Al momento de ocurrencia del gran sismo, once reactores nucleares de producción eléctrica estaban operativos en la región (de un total de 54 reactores en todo Japón), los cuales se apagaron automáticamente por acción de los mecanismos de seguridad que detienen el proceso de fisiones nucleares, sin sufrir daños en sus estructuras ni sistemas. De cualquier manera, subsiste inmediatamente una potencia residual de alrededor del 7 % de la potencia antes del apagado en el núcleo de elementos combustibles, originada en el decaimiento radiactivo de los productos de fisión, la cual debe ser removida por enfriamiento para conducir al reactor al estado seguro de parada fría. Por su mismo origen, la potencia residual se reduce en el tiempo, siendo sólo de alrededor del 0.2 % de la potencia térmica del reactor un día después de su detención. Con disponibilidad de energía eléctrica de red o de generadores de emergencia, ocho de los once reactores pudieron activar las bombas de su sistema de enfriamiento, evolucionando en forma prácticamente normal hacia el estado de parada fría. Los otros tres reactores, 1, 2, y 3 de la central Fukushima Dai-ichi, perdieron todo tipo de disponibilidad de energía, por caída de la red debido al sismo inicialmente, y luego de una hora aproximadamente de operación de sus generadores de emergencia, por la detención de los mismos al ser afectados por el tsunami. Como todos los reactores nucleares, los de la central Fukushima Dai-ichi poseen barreras física sucesivas para evitar la liberación de los productos de fisión en caso de falla: el propio combustible contiene al Uranio en una matriz cerámica con alta capacidad de retención de los productos radiactivos, el combustible está encapsulado herméticamente en vainas de una aleación especial de Zirconio, todo el conjunto de elementos combustibles (núcleo) está contenido en un recipiente de presión de acero de alta resistencia, y finalmente una estructura de contención especial que rodea al recipiente de presión. Cada una de estas barreras está diseñada para retener o minimizar el escape de productos radiactivos al ambiente, en caso de falla de la anterior, las que, conjuntamente con los sistemas básicos de seguridad asociados a la detención del reactor, la refrigeración del núcleo y la contención de los materiales radiactivos, conforman los niveles de protección que caracterizan al Principio de Defensa en Profundidad impuesto para el diseño y operación de las usinas nucleares. A los niveles de protección internos se les agregan los protocolos de planificación y ejecución de medidas de prevención y evacuación de la población para reducir las consecuencias de un eventual accidente. La sucesión de eventos desarrollados en los reactores Fukushima Dai-ichi 1, 2, y 3, están detalladamente descriptos en la página WEB de la Autoridad Regulatoria Nuclear (http://www.arn.gov.ar/novedades/situacion_japon/index.htm) de nuestro país, y del Organismo Internacional de Energía Atómica (http://www.iaea.org/newscenter/news/tsunamiupdate01.html), donde se indican día a día el estado de situación y novedades acontecidas en cada uno de dichos reactores. LOS EFECTOS DEL ACCIDENTE Inmediatamente de conocida la afectación de la central nuclear de Fukushima Dai-ichi causada por el tsunami, se ejecutaron las acciones de evacuación de la población cercana, de acuerdo a los protocolos establecidos según la gravedad del problema. El procedimiento de evacuación se realizó pues de manera secuencial, inicialmente dentro de 3 km, luego 10 km, y finalmente hasta los 20 km, a medida que se complicaba la situación en los reactores y que hacían previsible una eventual liberación de sustancias radiactivas. Esta situación se ha mantenido hasta la fecha, con la recomendación adicional que quienes se encuentren viviendo a menos de 30 km de la central eviten salir de sus casas. La indisponibilidad de la capacidad plena de refrigeración de los reactores Fukushima Dai-ichi 1, 2, y 3, ocasionó una serie de hechos concatenados, que esencialmente causaron el descubrimiento parcial de agua en los núcleos, oxidación de las vainas de Zircalloy con liberación de hidrógeno y suba de la temperatura de los mismos, hasta la rotura de un cierto número de elementos combustibles. Un fenómeno similar ocurrió en la pileta donde se almacenan los combustibles gastados del reactor 4, posiblemente a causa de pérdida de agua por alguna fisura en dicha pileta. El incremento de presión del vapor de agua en los recipientes de presión de los reactores, la necesidad de venteo para su disminución, las explosiones al recombinarse el hidrógeno y el oxígeno, y la liberación de pequeñas cantidades de material radiactivo a la atmósfera, fueron los hechos más significativos, y cuyo acotamiento y mitigación demandaron una tarea extraordinaria por parte del personal de seguridad y operación de los reactores. Estas tareas han involucrado esencialmente la cobertura con agua de los núcleos, y la reducción de la temperatura y presión en los reactores, utilizando medios terrestres y aéreos para enfriarlos, en un escenario técnicamente complejo y un ambiente con niveles de radiactividad variable en la central. Quince días después de acontecidos los extraordinarios fenómenos naturales que indujeron el accidente nuclear, la situación en los reactores de Fukushima Dai-ichi parece acercarse paulatinamente a la estabilización de los mismos, con los signos evidentes de la severidad de los daños sufridos por los hechos antes mencionados. Ellos involucran daños en la integridad de un número no determinado de elementos combustibles, temperaturas y presiones aún altas en los recipientes de presión, posibles daños en algunas de las estructuras de contención, daños visibles en los edificios de los reactores 1, 3 y 4, y falta de energía eléctrica en muchos instrumentos y máquinas. El impacto radiológico El monitoreo de la radiación en la central Fukushima Dai-ichi confirma que las dosis por unidad de tiempo continúan disminuyendo. Se continúa midiendo la deposición radiactiva en las 47 prefecturas de Japón, indicando la subsistencia de valores de Iodo131 y Cesio137 superiores a los normales en siete de aquéllas, pero que no representan riesgo para la salud por inhalación, y en disminución. El ambiente marino se sigue monitoreando, tanto en agua como en aire, en cercanías del punto de descarga de la planta y a 30 km mar adentro. Los valores medidos se corresponden más a radionucleídos arrastrados por las lluvias que por corrientes oceánicas, aunque están todavía por encima de los valores normales. En todo caso, se sigue especialmente la dilución del Cesio 137 por tener una vida media más larga (30 años) que la del Iodo131 (8 días). Se conocen también las mediciones referidas a concentración de radionucleídos en leche, vegetales y agua potable. Hasta ahora se encontraron cinco muestras de leche con concentraciones de Iodo131 superiores a los niveles recomendados por las autoridades del Japón, y también en algunos vegetales, por lo cual y preventivamente está prohibida la venta de esos productos provenientes de las prefecturas afectadas. Respecto al agua para consumo humano, se habían encontrado valores de Iodo131 en 13 prefecturas de las 47, mientras que se detectó Cesio137 en 6 de ellas. Aunque los valores eran bajos, se prohibió temporariamente el uso del agua de red para infantes, aunque no para personas mayores. De cualquier manera, los resultados últimos indican que los niveles están ya por debajo de los límites incluso para el uso de bebés e infantes, habiéndose consecuentemente levantado las restricciones. Mediciones de hoy (25 de Marzo) realizadas por un equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica en puntos localizados entre 34 y 62 km de la central de Fukushima Dai-ichi, muestran valores variables (entre 1 y 8 micro Sievert por hora) pero por debajo o levemente superiores a los valores del fondo de radiación normal, en todo caso sin peligro para la salud y el ambiente. Es aún prematuro cuantificar los daños materiales producidos en la central, y los efectos sobre la población. A pesar de ello, las mediciones realizadas a la fecha indican que las medidas preventivas adoptadas (evacuación hasta 20 km) y la cantidad y tipo de materiales radiactivos liberados conducen a valores bajos de las dosis recibida por la población que no implican riesgo para la salud. La evolución presente del estado de los reactores no sustenta una expectativa de liberación importante de radionucleídos, que, juntamente con la disminución de la potencia residual y el descenso de la temperatura de los elementos combustibles, alientan a imaginar un escenario de retorno paulatino a una nueva “normalidad”, particularmente en las áreas cercanas a la central. Subsisten aún problemas serios a ser resueltos, por lo cual se espera que la mejora en la situación global sea lenta. CONSIDERACIONES FINALES No deja de asombrar a nuestra perspectiva humana la magnitud de las energías liberadas por la Naturaleza en fenómenos de esta intensidad, donde la capacidad de resistencia de nuestras obras es largamente superada. El accidente nuclear y sus consecuencias antes descriptas, ocasionados por el terremoto y el posterior tsunami del 11 de Marzo, deben analizarse en el contexto de las hasta ahora 28000 víctimas y daños materiales difíciles de valorizar, los cuales incluyen por cierto la destrucción de refinerías, usinas térmicas, diques, caminos y edificios. Los antiguos reactores resistieron bien las tremendas aceleraciones del sismo, pero sus instalaciones de emergencia fueron afectadas por el tsunami, y fueron esos los eventos iniciantes de lo que ocurrió posteriormente. Se ha acusado con soberbia a los japoneses de atreverse a emplear reactores nucleares en un país con tanta actividad sísmica, “sin saber los riesgos de la radiactividad” que ellos pueden liberar. Justamente al único país del planeta que recibió dos bombas atómicas, y que aún así ha considerado que es apropiado cubrir el 30 % de sus requerimientos eléctricos con generación nuclear. Ese país en cuyo territorio otros hombres depositaron los niveles más brutales de radiación, y que hoy ostenta en sus ciudadanos la expectativa de vida más larga del planeta. No deja de sorprender el comportamiento de gran parte de los medios periodísticos occidentales, muy especialmente los europeos, por la casi irresponsabilidad con la que abordaron las noticias provenientes de la central accidentada. Las palabras CATÁSTROFE, DESASTRE, APOCALIPSIS NUCLEAR fueron empleadas profusamente como descripción de la situación vivida, no ya en las prefecturas afectadas, no solamente en Japón, sino en todo un planeta que debería estar aterrorizado por los hechos. No se murió nadie hasta ahora por efectos del accidente nuclear de Fukushima, y solamente 17 empleados de la empresa que opera la central recibieron dosis de radiación que no superan el valor permitido bajo condiciones de emergencia. Por cierto, observando los acontecimientos y los riesgos asociados al accidente nuclear, es apropiado revisar una vez más los sistemas y procedimientos de seguridad en diseño y operación de centrales nucleares en todo el mundo. Será una decisión sabia y prudente. También sería sabio y prudente tomar medidas similares en tantas otras industrias y actividades humanas, con cuyos riesgos estamos simplemente acostumbrados. La generación eléctrica de origen nuclear debe seguir formando parte de la matriz energética mundial, donde con la hidroelectricidad conforman las únicas formas de generación masivas que no contribuyen al calentamiento global. Es de esperar que las evaluaciones serenas nos permitan sopesar adecuadamente las características de nuestras actividades en términos de sus riesgos y beneficios, para que las decisiones sean conducentes al desarrollo humano en un contexto de sustentabilidad.

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