lokazodemier
Usuario (Perú)
Hola: Queridos taringueros leyendo el post de varios taringueros, sobre todo de un desarrollador llamado herny, me he decidido volver vegetariano. Las razones de tal desición: 1. El homo sapiens no puede comer carne si no es mediante el fuego, por lo tanto la idea falsa de que necesita carne como fuente de proteina o para evolucionar carece de sustento y se derriba sola. 2. El enfermo, yo lo soy aunque no me guste reconocerlo, no puede permitirse la carne, lo prescribe Hipocrates, Kneipp, Lezaeta Acharan y muchos médicos naturistas en los cuales creo y no les discuto. Un enfermo como yo no está para discutir. 3. Si la humanidad quiere consumir carne, bien por ellos. Son personas sanas y con inteligencias lucidas. En mi mente enferma no me atrevo a discutir con esas personas sanas porque estoy seguro que sus pensamientos claros y lucidos de personas sanas no podrían congeniar con mi pensamiento enfermo y así que somos incompatibles y nunca podremos llegar a un acuerdo. Puesto que mi enfermedad no me deja pensar claramente, por lo tanto espero que los sanos comprendan mi resolución de no comer más carne. Espero conseguir la salud. CHAU
Manuel Lezaeta Acharán (Santiago de Chile, 17 de junio de 1881 - 24 de septiembre de 1959) fue un naturista, abogado, profesor y escritor chileno. Fue un pionero de la medicina natural en Chile, creador de la «doctrina térmica» y discípulo del padre Tadeo de Wiesent (1858-1926). En 1899 ingresó a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. Ese año, debido a su vida disipada, enfermó de sífilis y gonorrea simultáneamente. Eran enfermedades de difícil cura en esa época ―ya que no existían los antibióticos―, lo que le llevó a suspender sus estudios, para iniciar una larga e infructuosa serie de tratamientos en manos de sus profesores y destacados especialistas de la época, a pesar de lo cual llegó al punto de ser desahuciado. Ese verano viajó al balneario de Constitución, donde conoció al sacerdote alemán Tadeo de Wiesent (de 43 años), quien estaba divulgando en Chile un sistema de hidroterapia y dietoterapia ideado por el sacerdote alemán Sebastian Kneipp (1821-1897). Sometido a tal tratamiento, vio restablecido su estado de salud. Impactado por los resultados y completamente decepcionado por los métodos de la medicina convencional que había estudiado en la universidad, resolvió dedicarse por el resto de su vida a la práctica de la medicina natural. Manuel Lezaeta no volvió a la escuela de medicina, y en cambio, ingresó a la Escuela de Derecho de la misma Universidad de Chile. Durante nueve años (1900-1909), Manuel Lezaeta continuó al lado del padre Tadeo de Wiesent, estudiando escritos de los precursores del naturismo como el hidroterapeuta checo Vincent Priessnitz (1799-1851) o el sacerdote dietista Sebastian Kneipp, entre otros, hasta que el padre Tadeo marchó a Colombia a probar su tratamiento con leprosos. En esta época se decantó a favor de la alimentación vegetariana y el uso de los que llamaba «agentes vitales» (el agua, el sol, el aire, las hierbas). Finalmente Lezaeta enunció su «doctrina térmica» de la salud. Para poder defender su sistema de medicina natural, leyó varios libros de filosofía. Desarrolló diversas actividades paralelas, entre las que destacan su labor como profesor de Castellano e Historia en el Instituto de Humanidades (en Santiago de Chile). En 1904 ―tras solo dos años de estudios― recibió el título de abogado por la Universidad de Chile. En 1905 fue elegido regidor por Santiago. En 1911 contrajo matrimonio con Raquel Pérez-Cotapos Echeverría, de cuya unión nació Rafael Lezaeta Pérez-Cotapos (quien continuaría su negocio de naturismo) y quien tuvo 5 hijos. En 1944 enviudó. Realizó múltiples viajes para divulgar su doctrina de salud por todo Chile y numerosos países como Argentina, Bolivia, varios países de Centroamérica, México y Estados Unidos, donde dejó seguidores. Sus enunciados de medicina natural La medicina natural enunciada por Manuel Lezaeta Acharán y continuada por su hijo, Rafael Lezaeta Pérez Cotapos se encuentra influida por las enseñanzas del padre Tadeo de Wiesent, quien tuvo contacto con fuentes de la medicina popular chilena ―en concreto, con prácticas tradicionales mapuches―. Su «doctrina térmica» básicamente sostiene que la Naturaleza es el mejor médico de los seres humanos. De acuerdo a esta idea, la clave está en potenciar la salud de las personas y no en combatir las enfermedades. Para ello es fundamental preservar la armonía de los seres humanos con los ciclos naturales del universo y principalmente restablecer el «equilibrio térmico del cuerpo». Este enunciado se constituye como fundamental en su cosmovision y se basa en la convicción de que es primordial mantener la temperatura supuestamente normal del organismo (37 °) tanto en la superficie del cuerpo como en sus entrañas. Así, una dieta sana y equilibrada que posibilite una buena digestión, una normal respiración y un adecuado proceso de desintoxicación a través de la piel, son fundamentales en su doctrina. Es importante añadir además que para Lezaeta este equilibrio se entiende como un todo integral, esto es, que la salud del cuerpo implica asimismo la armonía emocional de las personas. Estos preceptos que coadyuvan a «sintonizar» con las leyes naturales fueron expresados por Lezaeta en el siguiente «decálogo»: Respirar aire puro. Comer exclusivamente productos naturales. Ser sobrios constantemente. Beber únicamente agua natural. Tener suma limpieza en todo. Dominar las pasiones, procurando la mayor castidad. No estar jamás ociosos. Descansar y dormir solo lo necesario. Vestir sencillamente y con holgura, y Cultivar todas las virtudes, procurando siempre estar alegres. Además Lezaeta fue un proponente de la «iridología», la cual es un método de diagnóstico pseudocientífico que afirma que el iris del ojo revela el estado fisiológico de todo organismo. Asimismo se ocupó de atender al aspecto de las uñas, las manos y la lengua como método de diagnóstico, por cuanto entendía que en el cuerpo humano todo estaba interconectado. Juicio por ejercicio ilegal de la medicina Manuel Lezaeta Acharán fue perseguido por ejercicio ilegal de la medicina, ya que no contaba con titulación médica ni sus tratamientos probaron eficacia alguna. Los tribunales de justicia aceptaron el argumento de su defensa legal, que afirmó que Lezaeta jamás había ejercido la medicina, y que el naturismo propugnado por él no era un sistema paliativo ni curativo sino un mero «modo de vida». Lazaeta fue absuelto el 30 de agosto de 1937. Su libro más conocido es “La medicina natural al alcance de todos”. Tadeo de Wiesent Tadeo Wiesent, sacerdote capuchino y médico naturista alemán. Nació el 26 de enero de 1858 y falleció el 10 de junio de 1926. Fue discípulo de Monseñor Sebastián Kneipp, creador de la Hidroterapia Moderna, difundidor de ella y del Naturismo en Chile y otras localidades de América del Sur. Fue maestro de Manuel Lezaeta Acharán, quien vio sus frutos en la creación de la Doctrina Térmica. Fue conocido en Chile simplemente con el apodo de "Padre Tadeo". Biografía El Padre Tadeo, nació en Wiesent, villa de Baviera, Alemania; en una familia muy humilde. Su verdadero nombre de bautismo era Johan Bauer. Desde su infancia sintió atracción por ser sacerdote. Adopto el nombre de Padre Tadeo cuando ingreso en la Orden Capuchina en enero de 1887, a la edad de 29 años luego de cumplir su bachillerato. En 1891 egresa del noviciado de los capuchinos en la localidad de Laufen, con el título de sacerdote. Después de 14 años de vida exigente al servicio de Dios, una gran carga de trabajo, grandes privaciones y su fuerte autoexigencia de trabajo hacia los demás, vio afectada su salud por Tisis y Reumatismo, sufriendo la pérdida de un pulmón, llegando a ser desahuciado por médicos de la época. Como último recurso, acudió por la ayuda del sacerdote Sebastián Kneipp, de Wörishofen, quien era conocido por sus modernas técnicas de hidroterapia. Poco después de recibir este tipo de ayuda, su salud se recuperó rápidamente, convirtiéndose al mismo tiempo en discípulo de Kneipp, del que aprendió todo el conocimiento de la Hidroterapia y la Medicina Natural. Vida en Chile Iglesia Misional Río Bueno. En el año 1895 - una vez recuperada su salud gracias al tratamiento del Padre Kneipp mediante el método de hidroterapia - Tadeo solicitó que se le enviara a la zona sur de Chile para ser misionero. Se alejó de Baviera y junto a otros misioneros alemanes viajaron a las misiones de la Araucanía. Entre los años 1898 y 1902 es nombrado misionero en Pelchuquín, donde aprendió la medicina mapuche y se destacó con los tratamientos mediante el método natural. En 1902, fue nombrado párroco de Río Bueno y la comuna comenzó a adquirir notoriedad nacional e internacional por la presencia de Tadeo de Wiesent, su trabajo en salud alcanzó a todos quienes llegaban a pedirle ayuda, funcionarios públicos, políticos, religiosos, hombres ricos y gente humilde llegaban hasta Río Bueno para lograr curación a sus enfermedades. Tadeo los atendía sin importar su condición social y no cobraba por su trabajo. Los pacientes más acaudalados retribuían con objetos útiles para la misión, lo que incrementó el alhajamiento de la iglesia. La gran afluencia de pacientes ricos trajo mucho dinero a Río Bueno. Se fueron levantando en todas partes hermosas casas, pensiones, hoteles, negocios y hasta una industria de sandalias creada por Remigio Díaz Burgos conocida como "Chalas Padre Tadeo" al cual el Padre ayudó a la mejora de sus sandalias, le otorgó diseños e indicaciones inclinándose siempre hacia la cura y sanación. El Padre Tadeo obligaba a usar sandalias sus pacientes como parte de sus tratamiento de sanidad. Padre Tadeo de Wiesent. En dos oportunidades intereses gremiales contrarios a la salud se aliaron para expulsarle de Chile y en ambas ocasiones altos funcionarios del gobierno evitaron su salida por considerarlo muy valioso para el país. La fama, señala la historia, trascendía cada vez más y no faltaron los ofrecimientos para que se instalara en Santiago. En 1902 el Presidente de la República don Pedro Montt Montt, quien estaba enfermo de arteriosclerosis y arritmia cardíaca, enfermedades que cada día se iban agravando peor, fue a Río Bueno a consultar por ayuda al Padre Tadeo, pero se guio solamente por lo que le dijeron sus médicos, haciendo caso omiso a los consejos de Tadeo. Los médicos aconsejaron que el enfermo viajara hacia Alemania, para consultar un especialista. Sin embargo, el capuchino se opuso al viaje y sentenció: "el presidente no va a llegar con vida a Europa". El presidente se embarcó el 16 de julio de 1910 hacia Alemania, junto a su mujer y su médico, esperando que los médicos alemanes pudieran conferirle una mejoría. Su barco llegó a Panamá y de allí tomaron un barco a Nueva York, y desde allí tomaron otro a Alemania. El viaje fue muy cansador y debilitó las últimas fuerzas del presidente. Llegó a Bremen el 16 de agosto. Se alojaron él y su corta comitiva en un hotel. Cerca de la medianoche falleció, siendo causas probables de su deceso un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Tadeo continuó su apostolado entre Constitución y Santiago, mientras sus pacientes golpeaban incesantemente las puertas de los conventos. En los tiempos que el Padre Tadeo atendía en Constitución, llegó a la localidad don Manuel Lezaeta Acharán, quien en esos años era estudiante de medicina y el Padre le preguntó si lo había ido a visitar, pero éste le dijo que no, por lo que Tadeo le contesto: “Pues, anda a mi consulta, porque estás muy enfermo", ya que con solo verle el aspecto físico noto su deterioro de salud y fue certero, ya que tenía un mal incurable en aquellos tiempos. Pero Lezaeta como estudiante de Medicina de quinto año se resistió a visitarlo por considerarlo un charlatán sin estudios médicos, pero al reflexionar se dio cuenta que ni él, ni sus profesores lograron siquiera aliviarlo y finalmente resignado se presentó en la consulta del Padre Tadeo. Con los consejos que le dio, como baños y abluciones de agua fría, caminar descalzo al rocío de la mañana, pasear por las montañas y alimentación vegetariana, logró restablecer por completo su salud física y mental. Legado El Padre Tadeo fue quien introdujo en Chile la técnica de Hidroterapia Moderna desarrollada por su maestro Sebastian Kneipp en Alemania. En varias localidades del sur de Chile, donde trabajo en medicina, compartió sus conocimientos con médicos y estudiantes de medicina tradicional que se interesaban en el naturismo, aportó a la cultura y el desarrollo de las ciudades, fundó colegios para obreros e indígenas, construyó bibliotecas y realizó un estudio etnográfico único. Entre sus seguidores más conocidos destacan Víctor Lezaeta, Mario Acharán Arce, Silvio Rossi Sachetti, y quizás el más importante, el doctor Manuel Lezaeta Acharán, que continuó con la importante obra naturista a gran escala, difundiendo su obra en todos los países de habla hispana. Dejó sus técnicas hidroterápicas y naturistas en el libro "La Medicina del Padre Tadeo", información recopilada y aplicada por su discípulo Manuel Lezaeta Acharán.

Medicamentos (y farmacéuticas) que matan. ¿Por qué nadie demanda a Peter Gotzsche? "En Estados Unidos y Europa, los medicamentos son la tercera causa de muerte, después de las cardiopatías y el cáncer" – Peter C. Gotzsche Ésta es la primera vez que recomiendo un libro que todavía no he terminado de leer. Me queda muy poquito, pero es que su contenido es tan fuerte, tan bestia que no podía resistirme. Por cierto, lo compré el mismo día que escribí El 90% de los artículos científicos publicados son basura. El libro El libro en cuestión es Medicamentos que matan y crimen organizado, de Peter C. Gotzsche, con el subtítulo Cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud. Antes de nada, aviso: por muy sensacionalista que parezca el título, no hace más que reflejar una más que probable realidad, teniendo en cuenta todas las referencias anexadas al mismo libro y la reputación del señor Gotzsche. Antes de nada, aviso (II): por muy conspiranoico que parezca el tema, aquí no hay conspiración alguna. Como dice el autor, no es que una manzana esté podrida; lo está el cesto entero. El sistema se alimenta a sí mismo. Todos somos responsables –que no culpables–, también los propios consumidores. Ahora, en primer plano hay un culpable único bien claro, la industria farmacéutica, y en segundo plano está toda una retahíla de responsables “profesionales” que trabajan con/para ellos y que, seguramente más inconsciente que conscientemente, refuerzan su poder, es decir, científicos que adulteran la ciencia y sus estudios, políticos que sucumben a la presión de la industria, médicos que recetan medicamentos inútiles sin replantearse la información que les proporciona la industria farmacéutica, formadores que contaminan el conocimiento médico, y comerciales y comerciantes expertos en venderte lo que sea a cambio de una supuesta salud. En fin, todos estamos en el ajo. Las acusaciones En resumen, el autor dedica unas 500 páginas a detallar y demostrar exhaustivamente la certeza de sus acusaciones hacia la industria farmacéutica, que son fundamentalmente: Extorsión. Fraude. Delitos federales. Soborno. Malversación de fondos. Obstrucción a la justicia. Obstrucción a la investigación policial. Alteración de la declaración de testigos. Corrupción política. Publicidad engañosa. Estafa. Manipulación de estudios científicos. Homicidio. ¡¿Y por qué nadie demanda a Peter Gotzsche?! Lo que más me llama la atención no son las acusaciones en sí, sino ¿por qué ante tan graves acusaciones nadie ha denunciado a este señor? Alguien que es, nada más y nada menos, uno de los mandamases de la Colaboración Cochrane, tal vez la organización independiente de investigación científica más importante del mundo. La respuesta es obvia, y él mismo la da en esta entrevista: “Mi libro está tan bien documentado que no existe ninguna base sólida para lanzar contra él ninguna clase de reclamación judicial”. O, dicho de otro modo, la industria farmacéutica no tendría argumentos para defender sus demandas ante un tribunal. O, dicho de otro modo, la industria farmacéutica acepta su culpabilidad y no hace nada para no darle más publicidad al asunto. No hay conspiración, pero sí responsabilidad Ya lo decía, es un círculo vicioso en el que estamos metidos todos. ¿Cómo romperlo? Ejerciendo nuestra parte de responsabilidad: 1. Saliendo del círculo de la desinformación. El médico no es Dios –ya no. Es una persona normal que ha ido a la universidad y a unos cuantos congresos y se ha creído lo que le han contado, como todos nosotros, huéspedes de infinitos dogmas. Si él no se quiere informar, que no se informe. Desde luego estoy convencido de que cada vez hay más médicos –y los conozco– que sí se replantean la calidad de su formación académica. Infórmate y lee el libro. 2. Saliendo del círculo de la sobremedicalización. Estemos atentos a lo que digan Juan Gérvas, Salvador Casado, Paco Traver, Arturo Goicoechea o MuscleBlog. Vamos a recurrir a la medicina y a la farmacia en lo estrictamente necesario y de forma responsable. 3. Saliendo del círculo de la pasividad. Ni tenemos dinero, ni tiempo, ni fuerzas, ni recursos, ni conocimiento para hacer denuncias como las del libro. Pero sí tenemos conciencia y capacidad de decisión para no comprar más medicamentos, y para hacer eco de mensajes como éste, el de Peter Gotzsche: La industria farmacéutica no trabaja para mejorar la salud de los ciudadanos, sino para obtener el máximo beneficio *** Los postres: la psiquiatría se hunde y 10 mitos psiquiátricos desmontados Por si te quedan ganas de torturarte, te recomiendo leer un artículo del propio Gotzsche, titulado “La psiquiatría se hunde”, donde desgrana los siguientes mitos: La enfermedad mental está causada por un desequilibrio químico en el cerebro. No hay ningún problema para dejar los tratamientos con antidepresivos. Los fármacos psicotrópicos para las enfermedades mentales son como la insulina para la diabetes. Los fármacos psicotrópicos reducen el número de pacientes con enfermedades crónicas. Los antidepresivos no causan suicidios en niños y adolescentes. Los antidepresivos no tienen efectos secundarios. Los antidepresivos no son adictivos. La prevalencia de la depresión ha aumentado mucho. El problema principal no es el tratamiento excesivo, sino el infratratamiento. Los antipsicóticos previenen el daño cerebral.

TRATAMIENTO NATURAL Y EFECTIVO PARA EL HELICOBACTER PYLORI El Helicobacter Pylori es una bacteria que coloniza nuestro estómago. Estudios recientes(1979) afirmaron que muchas úlceras estomacales y gastritis eran causadas por esta bacteria. La prevalencia de personas infectadas por la bacteria, es en torno a una 50% en países desarrollados y a un 80% en países en vías de desarrollo, aunque las cifras varían en función la estadística. El tratamiento que propone la medicina actual es tomar a la vez dos tipos de antibióticos durante 7 ó 14 días, combinándolos con un protector gástrico. Hay un porcentaje (entre un 20 y 30%) de pacientes que no responde al tratamiento antibiótico. Ese fue mi caso. Después de soportar los efectos secundarios de los antibióticos y de quedarme con pocas defensas, resultaba que mi problema digestivo seguía exactamente igual. El especialista me dijo, que si las bacterias llevaban toda la vida viviendo conmigo, para qué empeñarnos en matarlas. Tenía que seguir conviviendo con ellas y tomar un tratamiento cuando sintiera dolores gástricos. Yo la verdad es que estaba bastante cansada de padecer dolores de estómago. Sólo la persona que los tiene, sabe que son muy molestos y cuando te dan las crisis fuertes (sobre todo en primavera y otoño) te cambia hasta el carácter. Así que decidí probar un remedio que mi padre me recomendó, ya que a él le había solucionado totalmente los problemas digestivos que también padecía desde joven. Consiste en poner a calentar agua (1 litro y medio aprox) e introducir una cebolla grande, ó dos medianas y 4 ó 5 dientes de ajo, todo cortado en trozos. Cuando hierva, dejarla 1 minuto y apartarla del fuego. Después, dejar reposar durante al menos 8 horas. Pasado ese tiempo se cuela y nos bebemos ese jugo de cebolla y ajo. Lo ideal es comenzar tomando dos vasos en ayunas y otros dos antes de la cena. Pasados unos meses reducir a un vaso por la mañana y otro por la noche. Entiendo que de entrada, no apetezca mucho beberlo. Yo al principio le añadía miel y limón, después me acostumbré y era como beber agua. Aunque ha sido un tratamiento largo (de unos cuatro meses), he pasado de tener muchos problemas gástricos (desde que era niña) a comer todo lo que me apetece y a no tener ninguna molestia en el estómago. Teniendo en cuenta que entre las innumerables propiedades de la cebolla y el ajo se encuentran el hecho de ser antibióticos naturales, es normal que a la largan acaben con la bacteria. Os animo a que lo probéis, eso sí, debéis ser muy constantes para erradicar al helicobacter. También he de decir, que si tenéis úlcera gástrica, hemorragias activas o estáis en tratamiento con anticoagulantes consultéis al médico, ya que en en este caso habría que solucionar el problema agudo antes de comenzar a tomar este caldo. A día de hoy sigo tomándome un vaso en ayunas para evitar que la bacteria vuelva a colonizar mi estómago. Además este jugo es depurativo, nos ayuda a eliminar toxinas del organismo y por si fuera poco, también evita que salgan canas y disminuyen mucho la que ya han salido. Por último, y no menos importante, he de deciros que cada parte de nuestro organismo está relacionado con las emociones que sentimos (algo que ha desarrollado el Dr, Hamer con la "Nueva Medicina" y que yo he podido experimentar día a día. Concretamente el estómago suele estar relacionado con emociones o situaciones que "no digerimos", por lo tanto hay que tratar los síntomas físicos a la vez que las emociones. Os recomiendo por tanto que realicéis este tratamiento y que a la vez hagáis lo posible por evitar los rencores, la ira y todos esos malos sentimientos que nos dañan. Haced lo que os gusta!! disfrutad de los pequeños placeres de la vida, de vuestras aficiones y sobre todo encontrar el equilibrio dentro de vosotros y sed felices!!!!!! al fin y al cabo es a lo que hemos venido a esta vida.
La medicina natural está en brutal oposición con la medicina oficial. Y lógicamente como existen intereses de la industria farmaceutica, los farmaceuticos, los grandes capitales involucrados en dicha industria, que tienen los medios de masas a su disposición, lo mismo que las universidades y organismos bajo su dominio, no dejarán jamás escapar de sus garras ese negocio, el cual les proporciona grandes ganancias. Sin embargo, la sociedad que no es tan idiota, siempre estará pendiente y a la expectativa, puesto que se ha producido un revolucionario descubrimiento, se ha descubierto la esencia del pensamiento griego, el padre de la medicina, Hipocrates. Los facultativos no lo siguen y lo olvidan. Defienden unicamente su filosofia equivocada de atacar virus y bacterias con farmacos. Y así viven en una simbiosis, una mutualidad entre dos especies disimiles en parte pero unidas por sus intereses. Es preciso declarar todo esto, la medicina natural, ira progresando gradualmente; en contra de los estados y la industria farmaceutica que envenena a la sangre y tiene a la sociedad teleprogramada con sus psicologos sociales y su vil marketing. Es preciso decirlo para despertar las conciencias.

Hoy día tuve una revelación, decidi renunciar a las apuestas. De pronto, conversando con alguien llegué a la conclusión de que los juegos de azar, todos eran malos. Eran dañinos al espiritu. Así que llegue a mi casa, luego de tener esa revelación, y tome la determinación de no volver a apostar nunca más. Ni a los casinos, ni a los tragamonedas, ni jugar a los caballos. Entonces puse todos mis escritos y programas del jockey club juntos y les prendi fuego. Ardio eso en una pira de fuego y pude contemplar como todo mi pasado, aunque de un modo simbolico, ardia en una pira de fuego. Adios pasado de jugador, pensaba dentro de mi, adios viejo pasado nunca más volvere a jugar. Y mientras contemplaba arder ese pasado, representado en escritos sobre el juego y en programas de carreras, se me ocurrio tomar mi camara y tomar unas cuantas fotos. Lo que sobrecogio a mi alma fue vislumbrar en aquellas fotos el rostro del demonio. Si, satanas. He podido ver a satanas riendose de mi en esas imagenes. Ese ser demoniaco era quien estaba hundiendome fisica y mentalmente con su vicio. Quiero que vean y juzguen por ustedes mismos.