Hoy día tuve una revelación, decidi renunciar a las apuestas. De pronto, conversando con alguien llegué a la conclusión de que los juegos de azar, todos eran malos. Eran dañinos al espiritu. Así que llegue a mi casa, luego de tener esa revelación, y tome la determinación de no volver a apostar nunca más. Ni a los casinos, ni a los tragamonedas, ni jugar a los caballos. Entonces puse todos mis escritos y programas del jockey club juntos y les prendi fuego. Ardio eso en una pira de fuego y pude contemplar como todo mi pasado, aunque de un modo simbolico, ardia en una pira de fuego. Adios pasado de jugador, pensaba dentro de mi, adios viejo pasado nunca más volvere a jugar. Y mientras contemplaba arder ese pasado, representado en escritos sobre el juego y en programas de carreras, se me ocurrio tomar mi camara y tomar unas cuantas fotos. Lo que sobrecogio a mi alma fue vislumbrar en aquellas fotos el rostro del demonio. Si, satanas. He podido ver a satanas riendose de mi en esas imagenes. Ese ser demoniaco era quien estaba hundiendome fisica y mentalmente con su vicio. Quiero que vean y juzguen por ustedes mismos.