mhcupula
Usuario (México)

Hola taringuer@s, gracias por pasar! Ahora les traigo un graffiti de pinky mañana haré unos de los dos.
Shigeo Fukuda nació en Tokio, Japón, el 4 de febrero de 1932. Formaba parte de una familia de fabricantes de juguetes, rasgo cultural que, a la larga, se notaría también en su obra. Tras la Segunda Guerra Mundial, comenzó a orientar su interés hacia las artes aplicadas y gráficas, y se graduó en la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio en 1956, a la que siguió vinculado toda su vida como profesor honorario. Durante la siguiente década, comienza a incorporar el ilusionismo óptico y los absurdos geométricos a sus producciones gráficas. Su primera obra de gran trascendencia internacional fue en este período, el año 1967, cuando le toca diseñar el afiche oficial para la Exposición de Osaka de 1970. Su trabajo iba desde el afichismo hasta la creación de esculturas tridimensionales, empleando como característica a efectos ópticos e ilusiones inspiradas en la escuela gráfica de Escher y el minimalismo suizo, además de pioneros de la gráfica como su propio compatriota Takashi Kohno. Su estilo es sencillo pero con repetición de módulos icónicos y uso de colores llenos, contrastantes gestálticos de figura-fondo y con síntesis señalética en muchos casos. Uno de sus pósters más famosos en esta línea es el titulado “Victory”, donde muestra una bala que en lugar de salir de un cañón, va de vuelta para entrar por éste, conmemorando los 30 años del final de la Segunda Guerra. También es particularmente conocido su afiche del Día de la Tierra de 1982, donde se observa un hacha de la cual brota una rama desde el palo. En otro famoso trabajo suyo muestra una imagen muy geométrica del cuello de un varón con una corbata que forma las piernas de un hombre y una mujer. En cuanto a las esculturas y estructuras armadas, su especialidad eran los módulos construidos con ilusiones de geometría imposible y el armado de figuras incomprensibles de pequeñas piezas unidas pero que, iluminadas con cierta inclinación o vistas desde cierto ángulo, proyectaban perfectas siluetas de sombras de veleros, escenas o personajes. La más célebre de estas últimas es “Lunch with a helmet on”, una informe masa de cucharas, tenedores y cuchillos soldados que proyecta la sombra de una muy definida motocicleta. En su generación, Fukuda fue uno de los artistas gráficos y diseñadores más célebres de todo el mundo, con una intensa actividad de charlas, coloquios, congresos, exposiciones y exhibiciones al público de París, New York, Río de Janeiro, Eslovaquia, Glasgow, Toyama, Warsaw y Lahti. Shigeo Fukuda falleció el domingo 11 de enero de 2009, tras sufrir un golpe accidental y cuando se aproximaba a cumplir 77 años de vida.
M.C. Escher, es uno de los más grandes artistas gráficos del siglo XX. Sus más populares obras, figuras imposibles, fondos reticulados con diversos patrones y mundos imaginarios han sido reproducidas hasta la saciedad en portadas de libros, revistas, campañas publicitarias y en todo tipo de formatos. Como artista, M.C. Escher resulta difícil de clasificar. Se han hecho múltiples interpretaciones de sus obras, pero la realidad es que Escher no tenía grandes pretensiones ni mensajes que transmitir, sino que básicamente plasmaba lo que le gustaba. Ahora veamos algunas de sus obras Metamorfosis II (grabado en madera, 1940). El original es un gigantesco mural de unos cuatro metros de largo por 20 cm. de alto, compuesto de 20 bloques de tres hojas cada uno, un formato realmente atípico y desproporcionado. La obra muestra la metamorfosis o transformación gradual de unas formas en otra, un tema recurrente de Escher, con insectos, pájaros y peces llevado aquí al límite con total maestría. La imagen reproduce también diversos efectos de partición regular del plano. Los cubos se transforman en un pueblo y posteriormente en piezas de ajedrez sobre un tablero. Arriba y Abajo (litografía, 1947). En esta obra Escher utiliza líneas curvas para demostrar la relatividad de los puntos de fuga de la perspectiva, otro de sus clásicos. Si se divide la imagen en dos, horizontalmente, se descubre al cabo de un rato que se trata de la misma escena dibujada desde dos puntos de vista, perfectamente normales. Pero al hacer que el suelo de la primera escena sea a la vez el techo de la segunda, la contradicción visual surge como de la nada. Galería de Grabados (litografía, 1956). Es un juego a modo de ciclo con las perspectivas y las ampliaciones. Un hombre está mirando un cuadro. La imagen comienza a ampliarse y deformarse, pero manteniendo cierta coherencia visual que permite seguirla paso a paso sin interrupción aparente. El cuadro se transforma en… los edificios del puerto de una ciudad costera uno de los cuales resulta ser una galería de cuadros… donde vuelve a aparecer el protagonista. Casa de Escaleras (litografía, 1951). Es uno de sus mejores juegos con la perspectiva, una partición cúbica del espacio en el que tres zonas distintas se combinan de manera increíble para producir un cubo/casa con escaleras imposibles. Dividida la imagen en tres franjas horizontales, cada una es completamente consistente por sí misma. El dibujo entero puede reproducirse mediante una complicada reflexión curva a modo de cilindro, e incluso llegar a ser cíclico e interminable. Todo esto está combinado formando una escena irreal donde la gravedad parece haberse vuelto loca. Un detalle curioso es el bicho-insecto que deambula por el edificio. Escher lo llamó Pedalternorotandomovens Centroculatus Articulosus Ascendiendo y Descendiendo (litografía, 1960). Escaleras arriba y escaleras abajo, unos monjes suben y bajan a la vez por la misma estructura del edificio, sin que ninguno de los dos grupos parezca estar haciendo algo distinto a lo que realmente se ve. Sin embargo, ese ascenso o descenso infinito es claramente imposible, aunque el espectador no puede encontrar la inconsistencia por mucho que mire la imagen. Límite Circular IV, Ángeles y Diablos (grabado en madera, 1960). En esta obra Escher combina dos técnicas: por un lado, la partición regular del plano con un bello patrón combinado de ángeles y demonios, blancos y negros, que rellenan la escena sin huecos; por otro, el límite infinito de un modelo de disco de Poincaré. Este disco permite abarcar el infinito en un círculo de tamaño limitado, gracias a la geometría hiperbólica, en la que a medida que un punto se aleja del centro, es cada vez más pequeño. Día y Noche (grabado en madera, 1939). Se considera uno de los dibujos más admirados y reproducidos del artista, y es ciertamente bello por su sencillez y elegancia. Incluye varios detalles interesantes, como son la combinación en forma de patrón de pájaros blancos y negros que vuelan en direcciones opuestas y rellenan el plano sin huecos, la metamorfosis delicada pero rápida de las aves a sembrados en la escena general y el hecho de que las dos zonas, izquierda y derecha, una de día y la otra de noche, correspondan exactamente al mismo lugar. Un montón de dualidades, genialmente resueltas, en la misma escena. Tres Esferas (grabado en madera, 1945). Este pequeño juego muestra cómo a partir de una idea realmente sencilla se puede conseguir un efecto realmente llamativo y con múltiples lecturas. Escher dibuja tres esferas reticuladas, pero en realidad son la misma. Lo que parece una esfera es en realidad un círculo plano con un dibujo curvo, que aparenta ser una esfera. Reptiles (litografía, 1943). Esta es una de las diversas obras en las que Escher hace un salto de metanivel para introducir en el dibujo al propio autor como parte de la obra, todo ello delante de los ojos atónitos del espectador. Del cuaderno de Escher en el que ha estado dibujando patrones regulares hexagonales con forma de reptil surge una figura en tres dimensiones. El reptil sube por un libro, llega hasta un dodecaedro platónico, finalmente lanza un soplido y completa el ciclo retornando al papel del que nunca debió haber salido. Serpientes (grabado en madera, 1969). Esta fue la última obra original de Escher, empleando nuevamente un modelo matemático de Coxeter abarca el infinito tanto hacia el centro como hacia el borde de la imagen. Los anillos metálicos quedan imbricados de formas fantásticas, y de ellos surgen serpientes tridimensionales. La imagen tiene una simetría rotacional y puede girarse 120 grados para encajar perfectamente en sí misma. En algunas obras de esta serie Escher cuidó los detalles al máximo, especialmente las líneas más pequeñas (hasta de medio milímetro), grabándolas con una lupa especial. Manos Dibujando (litografía, 1948). Dos manos que surgen de la bidimensionalidad del papel a las tres dimensiones de la realidad. Pero cada mano está está dibujando a la otra, de modo que el efecto causa confusión en el observador. Irónicamente, ambas ni están en tres dimensiones, ni existen por sí mismas, sino que habitan en un dibujo plano y fueron creadas por una única mano, mucho más experta, desde el exterior de la escena. Belvedere (litografía, 1958). Es una de las más populares obras arquitectónicas imposibles de Escher, un extraño edificio por el que suben y bajan varios personajes, en una escena un tanto surrealista. Uno de los protagonistas sostiene un cubo imposible mientras el esquema de construcción está en el suelo. Dos de ellos suben por una escalera que está dentro y fuera a la vez. Cascada (litografía, 1961). La cascada de Escher es tal vez la más popular representación de un móvil perpétuo o máquina de movimiento perpétuo. Ni la ley de la gravedad ni la segunda ley de la termodinámica parecen aplicarse a esta construcción por la que el agua baja continuamente, moviendo el molino. Mano con Esfera Reflectante (litografía, 1935). En esta obra vuelve a combinar el mundo imaginado del dibujo con el mundo real. Se dibuja a sí mismo sosteniendo una esfera, pero ese dibujo tridimensional que incluye su mano y la esfera-espejo es únicamente tinta sobre un papel plano en realidad. Al menos eso es lo que vemos nosotros. Aunque la esfera parece reflejar a Escher y a la habitación que le rodea con todo lujo de detalles, en realidad no muestra a Escher dibujando, porque su mano izquierda está apartada. Tal vez Escher está sugiriendo sutilmente que la realidad no es tal y como parece percibirse, y que el mundo que nos rodea está a veces entre lo imaginado y lo real.

@mhcupula Hola taringuer@s, gracias por pasar. Hoy hice un pequeño graffiti de cerebro FIN DEL POST
REFLEXIÓN Un profesor enseña un billete de $500.00 pesos a sus alumnos y les dice: ¿A Quién le gustaría tener este billete? Todos los alumnos levantan la Mano. Arruga el billete y les pregunta: ¿Siguen queriéndolo? Las manos suben de nuevo. Él lanza el billete arrugado en el suelo, salta encima y dice: ¿Aun lo quieren? Los alumnos levantan la mano. Entonces, se les quedo mirando a todos y les dijo: Ustedes han aprendido una lección muy importante, hoy: Aunque he arrugado el billete, lo he pisoteado, lo he lanzado al suelo, ustedes siguen queriendo ese billete, porque su valor no ha cambiado, aun estando en el piso. Muchas veces en la vida, nos ofenden, nos rechazan, nos cierran puertas, los problemas nos sacuden. Sentimos que ya no valemos nada, PERO lo que valemos no cambiará NUNCA. Incluso en los días en que estemos en las peores situaciones, "EL VALOR SIGUE SIENDO LO MISMO". FIN DEL POST