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Usuario (Argentina)
Registrate y eliminá la publicidad! La isla que no puede continuar aislada Pensar en eludir el tema de derechos humanos y democracia ante Europa y América Latina, en tanto se consolida una nueva elite de poder, es quimérico. Pero el gobierno no avanza mucho, según el análisis de un historiador cubano. La Revolución , en cualquiera de sus acepciones, cumple 50 años, pero el último gobierno cubano, el de Raúl Castro, llega apenas a su primer aniversario. Si hubiera que hacer balance del primer ejercicio de esta Administración, asumiéndola desde las normas analíticas de cualquier democracia del planeta, diríamos que el gobierno del menor de los Castro se ha caracterizado por dos cosas: levantar una expectativa de reformas económicas –no realizadas– y diversificar las relaciones internacionales de la isla. Entre el 24 de febrero de 2008, cuando asumió el poder, y el verano (boreal) de ese año, Raúl Castro pronunció varios discursos en los que habló de la necesidad de "cambios estructurales y de concepto", y de la derogación de restricciones innecesarias y obsoletas. La ciudadanía de la isla y del exilio y la comunidad internacional tradujeron aquellos discursos como el inminente anuncio de un paquete de reformas que incluiría una flexibilización del régimen de propiedad, un ajuste de precios y salarios y la eliminación de algunas trabas a derechos civiles, como el permiso de entrada y salida del país. Tras una tímida liberalización del consumo y la entrega de tierras a los campesinos en usufructo, las reformas esperadas no llegaron. La explicación de la parálisis osciló entre un cambio de prioridades generado por los huracanes Gustav e Ike, que azotaron la isla en el verano, y una recuperación física de Fidel Castro, documentada por médicos y amigos, y por el incremento notable de "reflexiones" del Comandante en los meses previos a las elecciones en Estados Unidos. En su última comparecencia ante la Asamblea Nacional, Raúl atribuyó la postergación de las reformas a la "crisis económica internacional" desatada a fines del 2008. El otro elemento distintivo del primer año de gobierno de Raúl –la diversificación de las relaciones internacionales– no está desconectado de las expectativas de reforma. La consolidación de las relaciones con China y Rusia, la derogación de sanciones de la Unión Europea y el restablecimiento del diálogo con España, además del importante relanzamiento de los vínculos con América Latina –prioridad de la relación con Brasil, ingreso al Grupo de Río, normalización diplomática con México, viajes de Martín Torrijos, Rafael Correa, Cristina Fernández, Michelle Bachelet y Felipe Calderón a La Habana–, están ligados a la esperanza de que el gobierno de Raúl emprenda cambios. El canciller Pérez Roque dijo en Moscú que si Estados Unidos levanta el embargo comercial, Cuba será "el país más libre del planeta". El propio Raúl Castro afirmó recientemente que su gobierno está dispuesto a "discutir" con la nueva Administración de Barack Obama si ésta lo desea. "Discutir" significa, naturalmente, algo más que dialogar: intercambiar desacuerdos, negociar diferendos. Ambas declaraciones implican un reconocimiento de los deseos de cambio que predominan en la comunidad internacional, que comparten la UE y América Latina, España y Brasil, pero que se ocultan bajo la corrección diplomática del "diálogo" y el "entendimiento". Cuando Raúl Castro afirma que es un "comunista" partidario del "pluralismo" internacional, está diciendo que Cuba ha pasado, finalmente, de una diplomacia intervencionista a otra aislacionista. La Cuba de Raúl estaría renunciando a promover su socialismo entre las izquierdas y las derechas latinoamericanas –algo que, desde la perspectiva del último Fidel, el de la "batalla de ideas" y la alianza frenética con Chávez y Morales, sería inconcebible– a cambio de que esas izquierdas y esas derechas no presionen a Cuba para que se democratice. El aislacionismo de la Cuba de Raúl viene acompañado de una estrategia regional hacia la isla, en la que el liderazgo de Chávez y Morales es compensado o desplazado por el de Lula y Bachelet. La ausencia de presión, que esos países contraponen a la estrategia punitiva de Estados Unidos, no significa que, por otros medios, las nuevas izquierdas latinoamericanas traten de incentivar una apertura de la economía y la política cubanas. Cuando algunos presidentes y cancilleres de la región apelan a la "doctrina de la diversidad" y dicen que "Cuba ha elegido el socialismo", es decir, el partido único y la economía de Estado, como modelo, sólo están llamando a que se abandone el embargo y el aislamiento como métodos de democratización. Aun así, tres países bien posicionados en la nueva política exterior de La Habana (Brasil, México y Chile) tuvieron buenas relaciones con los Estados Unidos de Bush y tendrán buenas relaciones con los Estados Unidos de Obama. A excepción de Chávez y otros líderes de tendencia autoritaria y antiamericana, los gobernantes de esa izquierda democrática saben que el modelo elegido por las elites cubanas –no por la ciudadanía de la isla y del exilio– desde hace 50 años es inadecuado para fomentar el crecimiento económico, el pluralismo político y la justicia social. Ninguno de esos gobiernos, ni siquiera el venezolano, ha seguido el camino de Cuba, aunque todos coinciden en que la política de Estados Unidos hacia la isla ha sido un fracaso y que la plena incorporación de La Habana a los foros regionales puede ser el modo más eficaz de alentar reformas. La Cuba de Raúl es más una promesa que una realidad, pero es tan equivocado concluir, como algunos líderes en el exilio, que la nueva estrategia latinoamericana está desprovista de toda voluntad reformista o democratizadora, como suponer, a la manera de los gobernantes cubanos, que esas izquierdas siguen adorando al totalitarismo habanero como hace, to davía, dos décadas. La "solidaridad con Cuba" no es hoy una muestra de admiración ideológica, sino una resuelta oposición a la política de Washington, una apuesta pragmática por la integración comercial y diplomática de la región y una sutil reacción contra el protagonismo de Chávez. Buena parte del despliegue diplomático de los últimos meses entre América Latina y Cuba tiene que ver con el traspaso de poderes que sucede en Estados Unidos. Las izquierdas latinoamericanas sienten, algunas con placer, la ausencia de su vecino en la región, provocada por el desinterés de la vieja Administración y por la falta de estrategia hemisférica de la nueva. Cuando Washington regrese a la región, el tema de Cuba reaparecerá en buena parte de sus intercambios con las cancillerías latinoamericanas y, probablemente, veremos con mayor claridad el aspecto democratizador de la nueva diplomacia regional. Ideológicamente, la Cuba de Raúl es el comunismo vuelto nacionalismo o el "socialismo en un solo país", como decía el Stalin anterior a la Segunda Guerra Mundial. El relato que lo sostiene es una brutal simplificación de la historia, según el cual, Estados Unidos ha querido apoderarse de la isla desde fines del siglo XVIII o principios del XIX, y Cuba ha tenido que blindarse políticamente, bajo la forma totalitaria, para salvar su independencia. La Cuba de Raúl pide que las democracias latinoamericanas y europeas se relacionen con un comunismo del Caribe como si se tratara de una especificidad cultural. El socialismo cubano, como cualquier otro régimen político de América Latina, está rebasado de problemas domésticos y no puede darse el lujo de andar presionando a los capitalismos y las democracias vecinas, y pide lo mismo a cambio. Sin embargo, la aspiración a que los temas de derechos humanos y democracia sean dejados a un lado, en la negociación con América Latina o Europa, mientras una nueva elite del poder se consolida en La Habana, es quimérica. Estados Unidos, bajo una Administración mejor vista en el mundo, como la del demócrata Barack Obama, tal vez se encargue de que eso no suceda. La nueva relación entre la comunidad internacional y el gobierno de Raúl Castro podría estar basada en un equívoco. El mundo quiere que Cuba cambie, cree que su Gobierno tiene la voluntad de cambiar y ese Gobierno le hace creer al mundo que desea el cambio. Sin embargo, a partir de una observación elemental de su primer año, no hay evidencias suficientes para asegurar que la Cuba de Raúl cambia en lo esencial. Si La Habana no inicia pronto las reformas que Cuba necesita, América Latina y Europa tendrán que reevaluar sus políticas hacia la isla. Rafael Rojas es historiador. Cubano, reside en México.
Registrate y eliminá la publicidad! La alarma global se ha disparado. No es la crisis financiera que infunde inseguridad y miedo en el mundo desarrollado. Es la hambruna que se adueña de amplias regiones del planeta y que llega a afectar a 33 países. La hambruna se da cuando un país o una zona del mundo no posee suficientes alimentos y recursos para alimentar a su población. La tasa de mortalidad se dispara por la desnutrición. El Proyecto Hombre de las Naciones Unidas da cuenta que cada día mueren 24.000 personas en el mundo por hambre. El ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha descrito esta “calamidad como una de las peores violaciones de la dignidad humana“. Los alimentos son cada vez más escasos y caros y millones de personas no pueden adquirirlos. Las 200 personas más ricas del mundo tienen tanto dinero como el 40 por ciento de la población global. Una consecuencia de este desequilibrio es que unos 850 millones de personas se van a la cama cada noche hambrientos. La crisis alimentaria tiene causas muy variadas pero identificables. Para citar sólo algunas se pueden mencionar los millones de personas desplazadas por guerras, el crecimiento constante de la población mientras la extensión de tierras cultivables disminuye. El cambio climático provoca sequías, inundaciones, tormentas y erosión de tierras. El proteccionismo en muchos países desarrollados impide la libre circulación de productos básicos. Se dedica más espacio a la ganadería que a la agricultura. La crisis se agudizó el lunes cuando Indonesia, uno de los más grandes productores de cereales del mundo, prohibió las exportaciones disparando los precios desmesuradamente. Lo mismo ocurre con el maíz y el arroz. La prohibición de exportar alimentos aumenta los precios. Iraq y Sudán, que fueron los graneros del mundo árabe, dependen ahora de los programas de la FAO. Más de un millón de iraquíes viven de las ayudas alimentarias internacionales y otros dos millones en la región sudanesa de Darfur viven la misma trágica experiencia. La escasez de alimentos ha llegado a la opulencia de Dubai donde las autoridades de aquel país desenfrenadamente capitalista han congelado los precios de veinte variedades de comida. Las legiones de indios y de pakistaníes que trabajan en la construcción de Dubai, una de las muestras más escandalosas de los ingresos de los petrodólares. Treinta y dos de los ochenta millones de egipcios ganan menos de un dólar al día. El precio del aceite de cocina ha subido un 40 por ciento en el último año. En Jordania, con un sistema agrícola modernizado, los precios de los piensos han aumentado un 60 por ciento en un año. La crisis del hambre afecta a cientos de millones de africanos, de árabes y del sudeste asiático. Como si fuera una plaga bíblica o como si se tratara de la crisis de la patata en Irlanda hace dos siglos, la que padeció Ucrania por órdenes de Stalin en los años treinta o la de India en el siglo XIX. Eran crisis locales y se conseguían soluciones concretas. Ahora, la crisis es global. En India se calcula en 220 millones los desnutridos. China tiene un cuarenta por ciento de la población mundial pero sólo dispone de un 7 por ciento de la tierra cultivable del planeta. Esta demanda implica que los dos grandes colosos demográficos asiáticos tengan que importa alimentos a gran escala y a precios elevados, obligando a los países productores a reducir las exportaciones para asegurar alimentación a sus propios ciudadanos. No es una crisis militar, política o económica. Es una crisis humanitaria de grandes dimensiones, fruto de la globalización y de la libre circulación de mercancías y alimentos, la acción del mercado que actúa libremente sin tener en cuenta que las personas son más importantes que la economía, la finanzas o la potencia militar. Estados Unidos y Europa, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han hecho propuestas pero no no han aportado soluciones. Esta crisis planetaria que afecta también a Mauritania, Mozambique, Senegal, Costa de Marfil, Camerún, Yemen, Pakistán y Argelia se traduce en un fortalecimiento de los movimientos islámicos radicales en muchas partes del mundo. Si todo lo que se ha invertido en las guerras de este siglo en Oriente medio, desde Afganistán a Iraq, pasando por el rearme de países tan poco democráticos como Pakistán y Arabia Saudí, se hubiera dedicado a facilitar alimentos a los más desprotegidos y pobres, seguramente se habrían reducido estas calamidades. Muchos millones de pobres del mundo se acuestan con hambre. En Occidente, la gran mayoría cenamos regularmente bien. Pero no deberíamos conciliar el sueño si nuestras conciencias despertaran viendo cómo el mercado desbocado provoca tanto sufrimiento. Los gobiernos de Japón, Gran Bretaña y Francia empiezan a ver la magnitud de la tragedia, tan o más destructiva que las guerras para controlar los recursos energéticos precisamente en esas partes del mundo. autor es Lluís Foix
Registrate y eliminá la publicidad! En un tambo, donde las vacas comen día y noche en la pradera y son ordeñadas para la producción de leche y quesos, se generan diariamente kilos y kilos de bosta. Por eso, cuando a la familia Lecchini, productora de quesos del departamento de San José en Uruguay, le propusieron convertir parte de los desechos de sus animales en biogás, le pareció una idea que no podía dejar pasar. El biogás es una mezcla de metano y dióxido de carbono, producido por la fermentación bacteriana de residuos orgánicos, que se utiliza como combustible. "Todo lo que sea innovación nos encanta", dijo a BBC Mundo Miguel Lecchini, quien junto a su esposa, su hijo y la novia de éste, trabajan de lunes a domingo en el tambo. "Es una experiencia muy linda y además nos significa un ahorro de dinero importante", agregó. Combustible y fertilizante natural Desde hace un año y medio, el pequeño establecimiento de la familia Lecchini es uno de los seis tambos uruguayos que aprovechan la materia fecal de sus vacas para convertirla en energía y, a la vez, en biofertilizante, un abono orgánico. Se trata de un proyecto que obtuvo fondos del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), una institución que funciona en países en desarrollo, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El objetivo es mitigar el cambio climático a través de la generación y el uso de energías alternativas a pequeña escala. "Cuando la bosta se degrada genera metano que se libera a la atmósfera", explicó a BBC Mundo Virginia Sena, del PPD, quien remarcó que el metano genera 20 veces más efecto invernadero que el dióxido de carbono. "Con esta técnica el metano no sólo no contamina sino que al liberarse dentro del biodigestor produce gas que sirve como combustible para ser usado en el tambo", indicó. Ahorro Lecchini destacó que sustituyeron el uso de gas líquido proveniente del petróleo por el biogás en algunos procesos, como calentar la leche para la elaboración de quesos y para alimentar a los terneros, y calentar agua para lavar las máquinas de ordeñe. Los tamberos no se arrepienten de haber implementado esta técnica, ya que si bien les representa cierto trabajo adicional, les permite ahorrar en combustible. Para nosotros representa un ahorro importante, y además ganamos en comodidad porque ahora no nos limitamos para usar el calentador. Como ahora no pagamos por el biogás, usamos combustible para cosas que antes no hacíamos, como lavar los quesos con agua caliente antes de venderlos", indicó Mary. Por otra parte, usando fertilizante orgánico en sus tierras, los productores obtienen resultados que no lograban con productos químicos. "Las ventajas las puedes ver en el campo. Teníamos una parcela donde no crecía pasto y el biofertilizante la convirtió en tierra fértil", explicaron. ¿Cómo funciona? Dos veces al día, después de ser ordeñadas y comer un alimento balanceado, las vacas permanecen en un corral durante más de una hora, sobre un piso limpio de hormigón. Los productores juntan los excrementos y los depositan en un recipiente. "Mezclamos unos 20, 25 kilos de excremento con 100 litros de agua. Se revuelve la mezcla con un palo y se le echa al biodigestor", explicó Miguel, refiriéndose a una zanja cubierta con un plástico negro, dentro de un invernadero, donde la materia orgánica se degrada y se convierte en biogás. Ese gas sale por unos tubos hacia la quesería. Los desechos que no se convierten en gas caen en un estanque donde luego con una máquina, llamada estiercolera, se los recoge y se los esparce en el campo como fertilizante natural. "Lo bueno de esta técnica es que es fácil de ser replicada", dijo Sena, del PPD. De hecho, explicaron los involucrados, el mismo proceso de generación de biogás puede realizarse en criaderos de conejos, de cerdos, y hasta en chacras agrícolas, utilizando las sobras de las frutas y hortalizas. -------------------------------------------------------------------------------- fuente: BBC Mundo
HACE MUCHO TIEMPO En épocas remotas la organización social y familiar respondían a formas absolutamente diferentes a las que conocemos hoy. Los descubrimientos arqueológicos de estatuillas femeninas que datan entre 33.000 y 10.000 años A.C. dan cuenta que la religiosidad la tenían como centro o que por lo menos ocupaba un papel más importante y donde los relaciones entre hombres y mujeres (producción-reproducción) fueron más equilibradas. Estas sociedades matrilineares, matricéntricas o matriarcados presenciaron el ocaso de sus diosas, en un devenir histórico, cuyas causas han sido muchas veces silenciadas. En la edad de bronce, alrededor de los años 1900 A.C., con el descubrimiento de los metales cobre-hierro como materiales para el trabajo se irá dando el lento pasaje de las organizaciones matrilineares a las patrilineares. Las diosas libran sus últimas batallas y el gran dios único-hombre se avizora en el horizonte. El cambio de la economía, es decir, el desplazamiento de los pueblos agricultores por los pueblos pastores dan cuenta del desalojo, hacia la periferia, del mundo femenino en su conjunto. Dentro de las sociedades agricultoras tenían un gran prestigio, los ritos, el ciclo de la vida (culto agrario) la tenían como eje en sus festividades. Una cita en el Antiguo Testamento: “Babilonia, esa gran prostituta” hace referencia al ocaso de este protagonismo. Los pueblos de la Mesopotamia festejaban el año nuevo representando la unión de Istar, la gran diosa, con Tammuz, al mismo tiempo esta unión erótica era realizada por el rey y la sacerdotisa más importante, ceremonia de la cual, también, participaba el pueblo con otras sacerdotisas. Los resabios de este “hetairismo”, que en otros pueblos consistió en la libertad sexual antes del matrimonio, son a su vez, la sobrevivencia de los antiguos matrimonios por grupos. La monogamia, el matrimonio, no existieron como tales, en tanto, no existía la necesidad de legitimar la propiedad. Al respecto comenta F. Engels : “la preponderancia del hombre en el matrimonio es consecuencia, sencillamente, de su preponderancia económica de donde salió la monogamia y en parte es una tradición de la época en que mal comprendida aún el enlace de esta situación económica con la monogamia fue exagerada hasta el extremo por la religión.”(1) Este antiguo “hetairismo” vinculado a las religiones oficiales, fue con el tiempo convirtiéndose en la prostitución legal. Durante largos períodos las esclavas y las mujeres de los sectores más empobrecidos, quienes fueron despojadas de todos sus derechos sociales, cumplieron este papel. La opresión de la mujer sujeta a ser madre –esposa o relegada el ámbito del gineceo confirma su subordinación al género masculino iniciando de una vez y para siempre su dominación. Paralelamente, el desarrollo de un estado organizado y con ello la redacción escrita de la religión y las leyes confirman la instalación definitiva del patriarcado. La mujer pasa a ser parte de la propiedad privada, un padre la dará en matrimonio, quien a través de ella, pero excluida, el marido podrá legar la herencia de sus bienes en sus hijos. Los cuerpos femeninos se cosifican, en tanto propiedad: el adulterio será muchas veces castigado con la muerte, el infanticidio, en las recién nacidas será corriente, llegando hasta nuestros días en algunos pueblos de Asia, el aborto severamente sancionado, todo demuestra que el orden patriarcal es el que decide sobre la vida y la muerte. BRUJERIA O FEMICIDIOS? Grecia, Roma, el advenimiento del cristianismo y toda la Edad Media, no produjeron cambios significativos, más aún, en algunos períodos se profundizaron las oprobiosas condiciones de vida y las persecuciones se convirtieron en verdaderos femicidios. Un caso paradigmático resultó ser el que se dio desde el siglo XIII hasta entrado el siglo XVII y que consistió en la tristemente célebre “caza de brujas”. Toda la literatura infantil está plagada por estos personajes malvados y que han sido las víctimas de un poder hegemónico. Acusadas de tener relaciones sexuales con el diablo, de llevar a cabo prácticas demoníacas y de realizar aquelarres (observesé esto como una forma de perseguir algún tipo de organización o agrupación) fueron salvajemente torturadas y quemadas vivas. Algunos historiadores hablan de 60.000 muertes de mujeres acusadas de brujería en los distintos países de Europa. Lo cierto es que muchas campesinas oficiaban de parteras y sanadoras llevando a cabo, una práctica de la medicinal artesanal relacionada con la herborística., cuando la práctica de la medicina profesional comienza a desarrollarse y es sostenida por las clases dominantes se inician las acusaciones. No sólo la Iglesia Católica, que sin duda fue su más acérrima enemiga, también, el protestantismo y el estado mismo formaron verdaderas alianzas contra esta manera de expresarse una cultura popular que venía propagándose de boca en boca a través de los tiempos. Asociados de este modo, el poder político, económico y religioso necesitaron una justificación para llevar a cabo las matanzas, en un marco social donde las revueltas campesinas y las insurrecciones de los pueblos eran frecuentes. Juana de Arco (1412-1431) de extracción campesina y humilde, es tal vez uno de los ejemplos más relevantes, utilizada y traicionada por el poder político es acusada de bruja y quemada en la hoguera. Es cierto que existió cierta libertad y acceso al mundo del arte y del conocimiento y que tuvieron una influencia, siempre indirecta, en los asuntos de gobierno, pero este espacio quedó reservado únicamente a las mujeres de la aristocracia. Del mismo modo, las cortesanas desempeñaron en papel más autónomo, pero ligadas siempre a los hombres de la nobleza o a los burgueses que las habían favorecido económicamente y en dependencia con ellos. Paradójicos tiempos los que transitamos, los grandes descubrimientos geográficos, las grandes invenciones, el renacimiento, la edad de la razón, no dan cuenta de esta otra historia, de esa mitad cuyo velo intentamos descorrer y seguir a través del tiempo como el hilo de Ariadna. REVOLUCIONES Y UNA HISTORIA PARALELA Llegados los siglos XVIII y XIX , siglos de importantes revoluciones y movimientos sociales, una clase, la burguesía saldrá victoriosa y el capitalismo de su mano regirán los destinos del mundo. La revolución Francesa dirá S. de Beauvoir: “fue hecha casi exclusivamente para los hombres”. No obstante, se las vio marchar por las calles de París, hacia Versalles para trasladar al rey. Fueron ellas las que se organizaron en clubes y polemizaron en público. Basta recordar a Claire Lecombe y a Pauline León quines crearon La Societé Républicaine Révolutionnaire o el de Olimpe de Gouges con la redacción en 1791 de La Declaración de la Mujer y la Ciudadana. En 1871, a las petroleras, que durante los últimos días de La Comuna de París se desplazaban por las calles llevando el combustible para las barricadas y los incendios. Estos sucesos arrojaron, como corolario, 20.000 muertes entre las que figuraron sólo mujeres y niños. Pero el nuevo orden económico desestimará sus reclamos, invisibilizará su presencia. La diferencia biológica, como ley natural, volverá a confinarlas al mundo doméstico y el código napoleónico terminará por legitimar la situación. Paradójicos tiempos, estos también, porque el orbe mercantilizado las incluirá en sus fábricas. Una inmensa masa de mujeres enfrentará, ahora, largas jornadas laborales, salarios inferiores, a la de sus propios compañeros y las enfermedades y los abortos serán el fruto de exhaustivas condiciones de trabajo. Y esta época fecunda en movimientos emancipatorios las verá organizarse nuevamente. El feminismo de la igualdad, el feminismo socialista, el anarquista con sus acuerdos, diferencias y enfrentamientos van delineando un espacio de lucha en el campo teórico y político. El feminismo revolucionario tomará la tradición sansimoniana y marxista. Flora Tristan con su célebre frase:” las mujeres son las proletarias de los proletarios”. Lucía Parsons (1853-1942) esposa de Albert Parsons (uno de los mártires de Chicago) quien además de escribir numerosas notas ayudó a crear la Unión de Mujeres Trabajadoras de Chicago e incansable defensora de su marido encarcelado. La polaca Rosa Luxemburgo, teórica e intelectual admirable que lideró la Liga Espartaco y fue brutalmente asesinada en 1919 . Clara Zetkin, quien durante el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres, en 1910, propone instaurar el 8 de marzo como el día de la mujer trabajadora; Alejandra Kollontai importante dirigente bolchevique en la Revolución Rusa de 1917, son sólo algunos de los nombres de una larga lista de luchadoras famosas. MUCHO QUEDA POR HACER Dominadas y explotadas por “ese matrimonio bien avenido”, patriarcado y capitalismo las hemos visto una y otra vez ponerse de pie. Hoy en este orbe globalizado, la falocracia ideóloga de guerras genocidas las convierte en el primer blanco de inmigraciones forzosas y de violaciones impunes. La prostitución crece al amparo de la ley del mercado y los embarazos adolescentes producto de la pobreza estructural ya casi ni nos sorprenden. Actualmente las mujeres constituyen más del 50% de la población mundial, de los 1300 millones de pobres que hay en el mundo las mujeres representan el 70%, de los 960 millones de analfabetos, que también hay en el mundo, el 70% son mujeres, y el valor y volumen del trabajo doméstico no remunerado equivale entre el 35% y el 55% del producto bruto interno de los países. (2) Nora Tristán (1) F. Engels: El origen de la Familia la Propiedad Privada y el Estado. Ed. Claridad Bs.As. 1957 (2) Andrea D'Atri: Pan y Rosas Ed. Las armas de la crítica. Bs. As.2004 M. Rullnann-W. Schelegel: Las mujeres piensan diferente. Ed. Sudamericana Bs.As. 2004 Ana M. I. Urrutia: Revista digital La Fogata. Sorgiñak (brujas) Marzo 2002
ESCRITO EL 28 DE MARZO 2009 CRISTINA LO DIJO... - EL DENGUE ES UNA ILUSION COMO LA INSEGURIDAD.... O NOOOO ? En un ambiente de "lucha y corrida" sanitaria, acuden a atenderse ante los primeros síntomas compatibles con una gripe, pero que no es gripe, y que dicen, "te tumba" en la cama. La guerra es contra un enemigo de menos de un centímetro. Se libra con cantidades ingentes de repelente y dosis diarias de paracetamol. Pero el agresor, el mosquito Aedes aegypti, portador del vector del dengue, va ganando y la gente ni siquiera puede encontrarlo. Según cifras extraoficiales, un 40 por ciento de esta población de 30.000 habitantes tuvo o tiene la enfermedad. En cambio, los números suministrados ayer por el Ministerio de Salud de la Nación indican que en la provincia del Chaco hay 1033 casos confirmados y 2920 en todo el país, con dos muertos en Salta. Nadie concuerda en los números y la psicosis, por lo menos en Charata, dejó a todos los hoteles casi vacíos, aumentaron los precios de las tabletas de paracetamol, de 3 a 7 pesos, y el repelente no se consigue por menos de 15 pesos. Todo comenzó, según cuentan, en las zonas más pobres como el barrio Norte. Allí, René Cabrera, gomero de profesión, comenta cuál es la sensación. "Tenemos miedo, porque no sabemos cómo afecta esto? Todos hablaban que en otros lugares había dengue, pero yo vivo hace 33 años acá y nunca pasó. Nosotros somos cuatro, más mi madre de 75 años que vive al lado, y nos agarró", relató Cabrera. "Somos de clase humilde sin obra social y, a veces, tenés que decidir entre comprar el Raid o comer". La familia Cabrera no tiene agua corriente, porque no existe el suministro en esta zona. Meten una lata en un aljibe y de ahí se sirven. El aljibe podría transformarse en un criadero de lujo para los Aedes aegypti, pero Cabrera no tiene opción. "Si veo a uno de esos mosquitos le tiro con la escopeta, pero la verdad es que no los reconozco y lo extraño es que apareció acá nada más", afirmó. La madre de Cabrera estuvo dos días internada en terapia intensiva y, según interpreta su hijo, no va a poder soportar otro ataque similar. Concepción Coronel, de 75 años, todavía evidencia las marcas en su brazo donde le pincharon para suministrarle el suero en el hospital. "Me sangraba la nariz y tenía dolores por todo el cuerpo? como tengo la presión alta estuve internada? soy mayor y, para nosotros los pobres, esta enfermedad es muy fea", dijo a LA NACION. "No puedo pagar los remedios", añadió. A más pobreza, mayor riesgo Durante una recorrida por los barrios más afectados por el brote de dengue o "epidemia", como le dicen aquí, no se observó ningún camión de fumigación. "Estuvieron en mi casa y fumigaron esta semana, pero el líquido no tenía olor a nada? Al otro día, vimos que había mosquitos en la pared", expresó Mario Sánchez un vecino del barrio Libertad, al otro extremo del barrio Norte. Hace algunos días surgió la denuncia de que algunas partidas del insecticida para fumigar estaban vencidas. Para atender a los afectados, además de la carpa de campaña dispuesta por el Ministerio de Salud y el hospital local, hay un trailer del Ministerio de Salud de la provincia. Allí, ayer, no había nadie. Sólo dos médicos con cara de aburridos. "Es que ayer nos corrieron acá y estamos escondidos? Anteayer, estábamos en una plaza en el centro y atendíamos a unas 300 personas por día", dijo uno de los médicos con un diario en su regazo. El trailer sanitario fue relocalizado sorpresivamente en el fondo de un campo del Polideportivo Municipal. Esto podría definirse como otra curiosidad en una ciudad asediada por un brote de dengue. "Estamos cobrando sin trabajar y nosotros no vinimos a esto", dijo otro de los médicos que llegó de Resistencia, la capital del Chaco. Los Villar son muchos. Doce personas entre grandes y chicos viven en el barrio Norte. Cuando se les pregunta si alguno tuvo dengue la respuesta es la misma que en las otras cuadras: "Todos". Pero pocos pueden definirlo. "No sabemos qué es esto y dicen que viene de un mosquito, pero a nosotros no nos han picado últimamente", dijo José Gregorio Villar. "Y le digo que es peor que una gripe; yo estuve como 20 días sin comer porque no le sentís el gusto? el peligro son los chicos porque se te ponen flaquitos", añadió el dueño de casa. A simple vista, el dengue provoca en los afectados, en su mayoría pobres, un efecto casi peor que el dolor: la resignación y el silencio para aceptarlo. A pesar de que hay formas de prevenirlo y de que en Charata el dengue no existía. fuente:BLOGS CLARIN Escrito por: chacalestepario el 28 Mar 2009 -

Es lo que revela un estudio inglés; expertos discuten sobre por qué mentir es tan frecuente "¿El Papa nunca miente?", pregunta la niñita a su madre, luego de enterarse en su clase de catequesis de que mentir es muy malo y los buenos no mienten. "No, nunca", responde la madre, sin más trámite. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Southampton, Reino Unido, asegura que una persona normal dice en promedio tres mentiras en una conversación de diez minutos, a las que hay que sumar varias omisiones y exageraciones más. "Todos los seres humanos mentimos, por el simple hecho de que es imposible decir toda la verdad", asegura el licenciado Hugo Dvoskin, del Centro de Salud Nº 3 Florentino Ameghino. Si es imposible de evitar, ¿por qué nos perturba tanto cuando nos mienten? "Porque esto no quiere decir que alguien pueda ampararse en la estructura para mentir", así como no se puede decir "todos vamos a morir" para justificar un homicidio. Dijo: Dvoskin: "La mentira tiene mala prensa. Detrás de un hombre que oculta que gastó el sueldo en el bingo, también hay un hombre angustiado, que pensó que con esa plata le iba a regalar algo a su mujer, a la que ahora le está mintiendo". Para la psicología, la mentira no puede definirse sin asociarla a sus objetivos y causas. La mentira entonces, sería un modo de obtener recompensas, de enaltecer nuestra historia y nuestras habilidades, y también un intento de evitar circunstancias indeseables, eludir la realidad y la responsabilidad. Pero hay mentiras y mentiras: un chico que rompe un jarrón sin querer y dice que él no fue no es igual a un compañero de trabajo que inculpa a otro por un error que él cometió. Aunque ambos están tratando de evitar un castigo, la clave que diferencia una mentira de otra se resume en dos palabras: "mala fe". "La mala fe -dice Dvoskin- es otro estatuto de la mentira y puede derivar en patologías importantes, del orden de la manipulación y la psicopatía." Aquí se incluyen los estafadores, los inescrupulosos, los fraudulentos, quienes dañan a otros y no sienten culpa. Una cuestión de confianza Pero ¿quién decide si hubo mala fe o no en una mentira? Y aquí aparece otro gran tema: la confianza. "Siempre que alguien miente, hay otro que escucha y que puede ser engañado o no", dice Dvoskin. De hecho, poca gente es la que se siente engañada por los políticos, aunque comentan los peores fraudes. Sin embargo, cuando el presidente de Paraguay, identificado más con la Iglesia y sus valores que con la política, "confiesa" que es padre de un niño, la gente se siente decepcionada. ¿Por qué? Porque lo creían un hombre sincero. Entonces, ¿la mentira depende de lo que opinemos del mentiroso? En muchos casos, así es. En una extensa recopilación de investigaciones propias y ajenas acerca del tema, el español Jaume Masip, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Salamanca, asegura: "Las personas identificamos con mayor facilidad verdades que mentiras porque tendemos a considerar que los demás dicen la verdad, lo cual incrementa nuestra precisión al juzgar verdades (60,3%) y la reduce al 47% al juzgar las mentiras". La confianza también hace que algunas mentiras que parecen menores se conviertan en importantes o graves. Imaginemos que una mujer sabe que su marido le es infiel. Si él la evita, si ella no discute el tema, la "traición" pareciera no estar consumada. Pero si decide enfrentarlo y él es capaz de mentirle mirándola a los ojos, el delgado hilo de la confianza se resiente definitivamente. La mentira se transforma en alta traición. Y sin embargo, "algunas mentiras están al servicio de la vida, asegura la licenciada Lala Altschuler, del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires, y cita como ejemplo: "Muchos ocultamientos de datos de identidad durante el Holocausto. Cambiarse nombres y nacionalidades salvó sus vidas". En muchas otras ocasiones son los adultos quienes deciden que ciertas mentiras son por el bien de sus hijos. Y a veces las consecuencias son catastróficas. "El derecho a saber es inalienable. Ocultarle a un niño lo que quiere saber es una de las formas del mal, según decía Lacan", recuerda Altschuler. Cuestiones como que un niño es adoptado son determinantes en la vida de un niño, y su ocultamiento inexorablemente derivará en otras mentiras para sostener una realidad imaginaria que puede destruirlo psíquicamente, según dice la especialista. Dependerá de la sutileza de los padres saber transmitirles a los niños determinadas verdades. "La verdad nunca tiene que ser violatoria en relación con lo que un chico puede saber", concluye . fuente: Florencia Bernadou LA NACION
Juicio a Grassi A mediados de mayo recibirá su sentencia el pedófilo Julio Grassi. La espera en la quinta "La Blanquita", que queda enfrente de la Fundación Felices Los Niños, en Hurlingham. Tiene 7.200 m2, pileta, quinchos, cancha de tenis, vestuarios y billares profesionales. Una verdadera "cárcel para el violador", a quien cada día se le desdibuja más el aire canchero. El juicio ya lleva ocho meses, es el más largo de la historia del Departamento Judicial de Morón (el que le sigue, al Gordo Valor, duró sólo un mes y medio). El proceso ofreció un retrato exhaustivo del acusado: gran parte de sus testigos incurrieron en "falso testimonio" y la fiscalía abrirá causas contra el actual vicedirector de la Fundación, Juan Domingo Pérez, y contra Flavio Mondolo, amigo personal del cura. Pero, además, tuvieron que retirar otros 200 testigos porque el fiscal general "dijo que la defensa del cura estaba dilatando el juicio con testigos de concepto" (Clarín, 18/3). Los tres abogados querellantes y la fiscalía, en sus alegatos, pidieron entre 20 y 37 años de prisión efectiva por 17 casos de abuso sexual y corrupción de menores. El abogado Juan Pablo Gallego, del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, pidió la máxima: 37 años. Gallego catalogó a Grassi como "un peligroso pedófilo compulsivo, un pederasta serial, un antisocial que no siente culpa" y añadió "El encierro es la única alternativa porque si fuera taxista o policía también sería abusador" (Página/12, 21/3). También afirmó que "dilapidó fondos para comprar testimonios y financiar grupos de tareas para hacer escraches a los fiscales y para atacar cobardemente a las víctimas" (los tres jóvenes que denunciaron al cura están bajo un programa de protección de testigos por las amenazas y agresiones que recibieron). Gallego consideró probado que de "La Blanquita" salen chicos "con el cabello mojado" y que el cura "no dudó en ingresar a otro predio disfrazado de Papá Noel para hacer un escandaloso strip tease" (ídem). Todo eso, mientras estaba en libertad condicional. El fiscal Alejandro Varela dio crédito en su alegato al examen psiquiátrico realizado en el juicio de El Calafate, donde se afirma que Grassi tiene "el perfil del delincuente sexual". Varela "sorprendió" al decir que "el solo hecho de verlo a diario no hacía más que reflejar la pericia". E incluye una denuncia de alto voltaje: "Se han detectado algunas presiones por parte del imputado. A medida que la fiscalía presentaba los listados de testigos, el propio cura se movilizaba a sus domicilios para hablar con ellos. Otros concurrían a la quinta" (Página/12, 8/3). Sin embargo, el tribunal de Morón desechó todos los pedidos de prisión preventiva realizados por la fiscalía y la defensa. La fiscalía volvió a pedir la prisión preventiva ya que teme que el cura se fugue antes de la sentencia. No será el primer pedófilo escondido tras las paredes del Vaticano. Sobre este punto Gallego dijo que el cura hará su alegato "en cuotas, tomándose todo el tiempo del mundo, para poder definir si se fuga, se suicida o va a aceptar salir esposado de este juicio"(Clarín, 29/3). Mientras ocurrían los alegatos, el 24 de abril, la jueza Myriam Rustán de Estrada ordenó el traslado de todos los chicos que seguían internados en otro hogar de la Fundación, el José Obrero. Un chico de ocho años intentó suicidarse y otros menores denunciaron abusos y violaciones. La orden de la jueza llega después de que Macri intentó devolver el control del hogar a la Fundación Felices los Niños. El asunto destapó que tanto el gobierno de Scioli como el de Macri siguen enviando chicos y financiando los hogares de Grassi. Han pasado ocho años de amparos y complicidades del poder político y judicial. Es imperativo que la Justicia condene al cura y lo mande a una cárcel común. Grassi es sólo uno de los curas pedófilos y miles de chicos siguen encerrados en hogares donde son sometidos y vejados por los Grassi con sotana o sin ella
Mauricio Macri designó como director del Instituto Superior de Seguridad Pública (la academia de la futura policía porteña) al abogado y académico Daniel Pastor, convencido crítico de los organismos de derechos humanos y defensor de la prescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad. “La imprescriptibilidad, que contradice todo humanismo, es la contraparadoja del Estado constitucional de derecho. Es el caso en el cual este artificio vuelve a ser omnipotente y levanta una de las barreras que él mismo había creado como límite infranqueable a sus poderes”, dice en un artículo publicado en el sitio digital El Dial. En otros escritos, cuestionó fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso de la masacre de Barrios Altos (en Perú) –que fue uno de los fundamentos para la anulación de las leyes de Punto Pinal y Obediencia Debida– y en el caso de la muerte de Walter Bulacio, que Pastor califica como “infortunio”, ya que “no se produjo por los malos tratos de la policía sino por otra circunstancia”. También cuestionó duramente la decisión del gobierno de Néstor Kirchner de someter a la consulta pública la designación de los miembros de la Corte Suprema, a la que calificó como “normativa cabalmente populista”. Los polémicos artículos han sido replicados por el abogado Leonardo Filippini, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y criticados por organismos de derechos humanos. DANIEL PASTOR La designación de Pastor fue firmada por el ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro, y publicada el lunes en el Boletín Oficial. En el curriculum que difundió el gobierno porteño se detalla que Pastor tiene 46 años, se recibió en la UBA en 1987 y es profesor titular por concurso de las cátedras de Derecho Penal y Procesal Penal en la Facultad de Derecho de la UBA. Fue investigador en el Instituto de Ciencias Criminales de la Universidad de Colonia, Alemania, como becario de la Fundación Hertz, en 1993, y en el Servicio Alemán de Intercambio Académico, entre 1977 y 1999. Pastor es considerado por sus colegas como un académico. Pero sus posiciones en materia de derechos humanos le han valido severas críticas por parte de los organismos. Especialmente por su artículo titulado “La deriva neopunitivista de organismos y activistas como causa del desprestigio actual de los derechos humanos”, en el que acusa a los organismos de “pregonar y practicar inexorablemente la violación de los derechos fundamentales de los acusados en esos hechos”. En respuesta a estas afirmaciones, Filippini sostiene que Pastor descontextualiza la actuación de los organismos de derechos humanos que, en la Argentina, surgieron durante el período de mayor represión y continuaron su trabajo en busca de justicia durante los distintos gobiernos democráticos. “Ello no justifica que las cosas no puedan cambiar, pero permite impugnar la vehemencia maniquea con la que Pastor lee nuestra realidad, pues la historia de los derechos humanos en la Argentina está signada por el terror y la impunidad”, dice el abogado del CELS. Pastor prologa su artículo crítico a los organismos citando nada menos que por un párrafo del libro Harry Potter y la Orden del Fénix, de J.K. Rowling en el que la joven Hermione recrimina a su compañero Ron por querer ponerse “a la altura” de los personajes más detestables de la novela. En ese escrito, cuestiona el fallo de la CIDH en el caso de la masacre de Barrios Altos, ocurrida en Perú en los años ’90, en el que el organismo interamericano declaró inamnistiables e imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad. “Se trata de una devoción por lo penal a ultranza y por la aplicación del derecho penal a cualquier precio –comenta el académico Pastor–. Es evidente que esta ideología de una punición infinita no admite alternativas al derecho penal. Afirmar esto (...) equivale a refundar un derecho penal medieval y contrailustrado ya superado por la humanidad hace mucho tiempo. Por ello, en materia penal, se puede decir que la jurisprudencia de la CIDH atrasa 200 años.” Aunque Pastor no lo ha admitido, abogados de organismos defensores de los Derechos Humanos aseguran que es el autor de los argumentos que el Estado argentino esgrimió ante la CIDH antes de la condena del organismo internacional. Sea como fuere, en su artículo Pastor describe el caso Bulacio como “la detención de una persona que intentaba disfrutar, aparentemente sin pagar, de un concierto, que parece haber recibido malos tratos de parte de la policía y que falleció no por ellos sino por otra circunstancia”. En rigor, se trata de un caso emblemático de arbitrariedad y violencia policial que derivó en la muerte de un adolescente que nunca debió ser detenido y que recibió una dura golpiza de una seccional. Sin embargo, Pastor opina que en el caso “no existe imputación de una muerte dolosa, no puede hablarse de tortura, en todo caso de unos malos tratos, de irregularidades respecto de los requisitos de la detención y de una falta de cuidado de la cual se desconoce si de haber sido evitada se hubiera impedido la muerte del infortunado Bulacio”. “Esto no puede ser nunca una grave violación a los derechos humanos”, se define, categórico, el abogado Pastor, quien se preocupa por “las violaciones a los derechos humanos del acusado, sometido a proceso por más de una década”. El acusado es el comisario Miguel Angel Espósito, quien está imputado por la detención ilegal que derivó en la muerte del adolescente, a partir del fallo de la CIDH, en 2003. Resultan al menos inquietantes las opiniones de Pastor sobre el caso Bulacio, sobre todo considerando que estará al frente de la formación de policías. En su controvertido documento, Pastor sostiene: “La euforia en favor de las ventajas de la pena pública como solución primordial e irrenunciable para las graves violaciones a los derechos humanos (y de las no tan graves) ha llevado a organismos internacionales y a activistas a pregonar y practicar inexorablemente la violación de los derechos fundamentales de los acusados de esos hechos.” En el mismo escrito, el especialista cuestiona la intervención de organismos de derechos humanos en las causas por el atentado a la AMIA, el crimen de José Luis Cabezas y la muerte del 20 de diciembre de 2001. Pastor, en definitiva, esgrime una suerte de garantismo que, al menos en sus escritos, sirve como argumento a represores y policías acusados de abusos. “En resumen –argumenta en su escrito doctrinario– los derechos humanos están concebidos exclusivamente para evitar la aplicación (abusiva) del derecho penal, nunca para reclamar su aplicación (legítima o ilegítima). Esos dichos fueron refutados por Filippini, quien fue su alumno en la facultad y luego abogado del CELS: “Algunos errores pueden entenderse en las organizaciones de familiares y víctimas, pero son injustificables en los jueces y funcionarios del Estado.” fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-126031-2009-06-03.html
Tiene monumentos rotos, pintadas, una fuente está seca y hay gente viviendo allí. Inaugurada en 1910, la Plaza del Congreso es mucho más que el espacio verde más grande del Centro de Buenos Aires. Es uno de los paisajes más bellos de la Ciudad, el escenario de importantes monumentos, la antesala de la institución más representativa de la democracia argentina y, en fin, un verdadero símbolo nacional. Hoy, ver la Plaza del Congreso da pena. Está deteriorada, con sus esculturas llenas grafitis y se ha convertido en un muestrario de la dramática realidad social de la Argentina: durante el día alrededor de 20 indigentes pueblan la Plaza y a la noche la cifra se triplica. Hace apenas tres años sus monumentos fueron restaurados, igual que varias de las fuentes. Pero ahora el vandalismo y la falta de mantenimiento han arrasado con aquel intento de devolverle su viejo esplendor. En el Gobierno de la Ciudad dicen que se planea arreglarla recién el año próximo. "No está entre las plazas prioritarias, hay otras que están peor. Mientras tanto se le hace limpieza y mantenimiento, que es lo más importante", explicó a este diario el ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo. Aclaró, de todas maneras, que sí se ha hecho un trabajo de puesta en valor integral en la Plaza Lorea (que Clarín comprobó), que junto a la Mariano Moreno integran el conjunto que porteños y turistas llaman Plaza Congreso. Andrés, Beto y Miguel Angel conviven diariamente junto a la réplica de El Pensador de Rodin pintarrajeada, perros callejeros y variedad desperdicios. Andrés tiene dos hijos y uno por venir pero actualmente vive sólo en la plaza. Con los ojos húmedos cuenta: "Nunca pensé que iba a estar en la calle, yo no quiero estar acá". Beto llegó hace tres meses a la plaza con su esposa, sus dos hijos y un cochecito. Es que el más pequeño tiene apenas ocho meses. Miguel Angel, de oficio pintor, cuenta que está ahí porque de un día para otro se quedó en la calle. Sentados sobre colchones y tapados con mantas, los tres cuentan que durante el día aprovechan el calorcito del sol y a la noche se mudan a dormir a la vereda de enfrente, en la puerta del viejo edificio de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro, donde hoy funciona la Biblioteca del Congreso. Un grupo de ellos se ubica al lado del monumento principal, "A los dos Congresos", inaugurado en 1914. Hay un gran contraste debido a que esta construcción ha sido totalmente reciclada y está en buen estado. Unos pasos más adelante, la plaza comienza a mostrar su falta de mantenimiento. La mayoría de los copones y columnas de luz tienen sus bases de granito colmadas de antiguos grafitis borroneados. Al cruzar la calle Montevideo, en otro sector, la fuente central no está en funcionamiento. Ante la ausencia de caniles, algunos paseadores de perros toman las áreas parquizadas que se encuentran rodeadas de rejas. Allí los animales hacen sus necesidades. En el ministerio de Espacio Público tienen un ránking de plazas porteñas, en el que cada una es calificada con entre 1 y 4 puntos, de acuerdo a su estado. La Plaza del Congreso tenía 2 puntos (regular), por su suciedad y descuido. Ultimamente, luego de los trabajos realizados en Plaza Lorea, los inspectores porteños subieron la calificación a 2,8. "Cuando nosotros vinimos a la plaza había un solo linyera, que se llamaba Matías", comentó Claudia, que atiende un quiosco de pochoclos hace 25 años en la Plaza del Congreso. Lejos han quedado esos días. Algunos cuentan que por las noches llegan más personas a dormir allí. La gran cita es los lunes y algún otro día de la semana, cuando organizaciones sociales les sirven comida alrededor de las 21.30. Se acercan personas que viven en la calle en sectores cercanos y llegan a ser alrededor de 90. fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/06/12/um/m-01937223.htm
El homosexual (sobre todo, el varón homosexual) es un arquetipo de la sociedad humana desde los tiempos clásicos. Dicen incluso que, entre griegos y romanos, el verdadero amor se suponía que fuera entre hombres. No lo sé. Pero lo dicen. Los cronistas de Indias relataron sus múltiples aventuras, sufrimientos, hambrunas y crímenes: ellos mismos escribieron que, entre los aborígenes americanos, abundaban en el siglo XVI los llamados "hombres-mujeres", que a todos los efectos actuaban como mujeres, sin que esto fuera escándalo ni inconveniente para nuestros antepasados. Incluso explicó Bernal Díaz del Castillo que, en una de sus cruentas incursiones por las aldeas amazónicas, "encontramos muchos putos (sic) y a todos ellos los quemamos". En fin. Por eso puede afirmarse que el homosexual existió siempre: es una condición particular del alma humana y una inclinación afectiva que no se lleva muy bien con una sociedad dedicada a la familia, pero tampoco la subvierte. Los homosexuales se han desempeñado toda la vida (sobre todo en la era moderna) de manera eficiente y discreta. Son personas especialmente sensibles y afectuosas, íntimos amigos de la mujer y admiradores del hombre. Hoy día conforman grandes ligas de reservada influencia en ciudades como Washington, Barcelona, Buenos Aires, Miami, Nueva York, y muy especialmente en áreas como la diplomacia, las artes, el periodismo, el cine, el teatro, la moda, el diseño, la literatura. Han dejado de ser una minoría perseguida para convertirse en un grupo respetado, influyente y muy buscado por su prosperidad. Ya se sabe: Double Income No Children. Doble ingreso sin hijos, la fórmula de la fortuna: los homosexuales no gastan en educación ni guardapolvos escolares. Consumen viajes, ropa, turismo, teatro, hoteles, placeres. Disponen de efectivo: por lo tanto muchas ciudades, empezando por Buenos Aires, Key West, San Francisco, Amsterdam, Miami Beach y Sitges-Barcelona, se proclaman Gay Friendly. Nada mejor que una buena clientela gay: son pulcros, educados, correctos, buenos pagadores y no gritan. Dicho todo esto, convengamos en que los últimos 20 años son el escenario de un nuevo arquetipo: el travesti. ¿Qué es el travesti? En principio, un homosexual. En segundo término, una persona nacida varón que se feminiza insertándose pechos de mujer e inyectándose hormonas, pero no amputa sus partes viriles. Que siguen existiendo y funcionando; todo depende de la dosis de hormonas que se le hayan suministrado. ¿Cuál es la finalidad de este proceder? Indudablemente, prostituirse. Se realiza para un enorme mercado constituido por varones que desean probar su costado homosexual, aunque sean padres de familia y levantadores de pesas. En la ciudad de Buenos Aires esto ha cobrado la dimensión de una industria multitudinaria: la actividad en su conjunto mueve cientos de millones de dólares. Empecemos a calcular las botas de charol hasta la rodilla (número 43) los ligueros, las bombachas con ventanita, la lingerie magnética, los hoteles, los departamentos privados, las tarifas por servicios completos o parciales. En fin, todo lo que El Travesti moviliza como industria de masas. El lector no tiene más que hojear las páginas de los diarios (Servicios Personales) o recorrer ciertas calles de su ciudad. Entonces: no son tampoco una minoría perseguida, sino un negocio millonario que marcha viento en popa. Lo cual está muy bien porque, finalmente, la prostitución debe considerarse una actividad lícita: nadie la prohíbe. Sólo está proscripto el proxenetismo. Habrá que agregar una ventaja, por la cual los travestis han desplazados a las prostitutas de otrora. En la nueva industria, la prostituta y el macró se reúnen en una sola persona. Los travestis no necesitan protección, ya que se defienden solos. Son casi todos hombres de 1,80 y músculos al tono. No sé si los argentinos somos conscientes del gigantesco fenómeno social que nos rodea. Una actividad económica nueva, de perfiles revolucionarios. Por momentos adquiere las dimensiones de una aguerrida invasión, ya que están en todos sitios, discutiendo, gritando, reclamando y así se los ve en la calle, en la radio, en la tele, contando sus cuitas y las injusticias de las que son víctimas. Son personas coloridas, pintorescas, audaces, prontos para la palabrota como un muchachón y sensibles para la lágrima como una señora. Dan espectáculo. Algunos se ríen de ellos, otros los compadecen. En todas partes son noticia. Informan los expertos -por su parte- que el 60 por ciento de los clientes varones se encuentra con estos hombres travestidos no para tratarlos como a mujeres, sino para recibir de ellos lo que se puede esperar de un hombre. ¿Extraño? ¡Cosas vederes, Sancho! Está todo muy bien, salvo para los vecinos que encuentran, por la mañana, profilácticos sembrados en la vereda, y de noche se encuentran con un show porno en la calle alternado con peleas de muchachos (finalmente, son muchachos) en las que no falta algún botellazo, ni tampoco el vómito o la desgracia estomacal. Esta es la realidad. No la disfracemos de la heroica revolución de Espartaco, la rebelión de los Macabeos contra el Imperio Romano o el martirio de los cristianos en las arenas del Circo. Estamos más cerca de lo bizarro, el grotesco y, a veces, el humilde mamarracho. En reino de la libertad y la democracia, y sin que los Derechos Humanos sean rozados ni por una pluma. En cuanto a la vida de los transexuales (personas que se entregan a la peligrosa aventura de sufrir numerosas operaciones para adecuar su sexo físico y su apariencia cotidiana, incluyendo por último los documentos oficiales, y sufren un peligroso proceso que lleva entre cinco y diez años con resultados inciertos) cabe decirse que viven un drama anatómico, o psicológico, y lo afrontan con indiscutible coraje. Ellos son otra cuestión. Pero ya lo dijo Carlos Marx: la Historia siempre se repite dos veces. Una vez ocurre como tragedia, y otra como grotesco. fuente :http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1142527