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Usuario (Argentina)

Palomas En la Primera Guerra Mundial hicieron aparición muchos avances técnicos y tecnológicos pero también seguían presentes cuestiones del pasado. Por ejemplo, más de 500.000 palomas fueron utilizadas para enviar mensajes. Especialmente por parte de los espías, que de este modo hacían llegar sus averiguaciones desde las zonas ocupadas por el enemigo. Como ustedes sabrán, las palomas son capaces de volver a “casa” desde distancias enormes gracias a un sentido de la orientación admirable. Pero el problema se presenta en cómo hacer llegar las palomas a los agentes o espías que estaban en territorio ocupado. Para hacer esto se convenían previamente unas zonas de entrega. En estas zonas, a la hora convenida, se dejaban caer las palomas con un paracaídas y sujetas al mismo de tal forma que no pudieran volar. Los agentes cogían las palomas, las cuidaban hasta que fueran a utilizarlas y luego… ¡a volar! La foto adjunta es bastante ilustrativa del proceso y está extraída del libro "World War I" de la editorial DK, escrito por Simon Adams. Loros vigías (WWI) Durante la Primera Guerra Mundial se pusieron loros amaestrados en la Torre Eiffel ya que avisaban con 20 minutos de antelación cuando se aproximaba un avión. Se abandonó este proyecto porque como es obvio, los loros no distinguían entre aviones alemanes y aliados. ¿Quién hizo el Guernica? El bombardeo de Guernica, por parte de los bombarderos alemanes e italianos, el 26 de abril de 1937 durante la Guerra Civil Española fue un hecho que conmocionó a muchas personas y personalidades. Como todos ustedes sabrán, una de estas personalidades fue el genial pintor Pablo Picasso. Su grandiosa, en todos los sentidos, obra fue realizada en mayo de ese mismo año y se expuso por primera vez en la Exposición Internacional de 1937 en París, después de ser adquirido por el Gobierno de la República Española. Una vez finalizada la exposición, el cuadro viajó por Oslo, Estocolmo y Copenhague, antes de volver a Francia. Y en 1939 Picasso se llevó el cuadro "de gira" por América para recaudar fondos destinados a los refugiados del bando republicano de la Guerra Civil Española, y allí quedó el cuadro hasta 1958, en el MOMA de Nueva York. Picasso volvió a Francia dejando el cuadro en América y en París, en 1940, se topó con el ejercito nazi que había ocupado gran parte del país. Según se cuenta, un oficial alemán le preguntó a Picasso por esas fechas ante una foto del cuadro de Guernica: “¿Ha hecho usted esto?”. Picasso respondió: “No, han sido ustedes”; haciendo clara referencia a la responsabilidad alemana en el bombardeo de la localidad vasca. Picasso fue el primero Picasso es sin duda uno de los grandes pintores de todos los tiempos, pero también fue un precursor y el primero en algunas cuestiones. Por supuesto, fue el primero en pintar un cuadro cubista, y su obra “Las señoritas de Avignon” tiene el honor de ser considerada la primera obra cubista de la historia. Esto por si sólo ya sería un gran mérito, pero como decía Superratón, no se vayan que aún hay más. En 1912 en su obra “Naturaleza muerta con silla de paja” utilizó la técnica del collage combinando pasta de papel y hule. En este cuadro cubista, “Las señoritas de Avignon” es de 1907, continua con fue la primera vez en la historia en la que se utilizó el collage. Otro nuevo camino abierto por el genio. Y para acabar un honor que le llegó siendo ya muy mayor. Con 90 años visitó el museo del Louvre para ver sus obras allí colgadas. Fue el primer artista que consiguió esto, ver sus obras en el Louvre. Es decir, fue el primer pintor vivo en exponer en la magna pinacoteca. El primer bombardeo de la historia Los aviones fueron una revolución en muchos aspectos cuando comenzaron a utilizarse con fines bélicos, primero como elementos de exploración y más tarde como armas. Con el tiempo los aviones se hicieron imprescindibles en las guerras (y no sólo en las guerras), con especial dedicación en el bombardeo de posiciones terrenas. Dentro de poco habrán pasado cien años desde el primer "bombardeo" hecho desde un avión. Durante la guerra que enfrentó a Italia y Turquía entre 1908 y 1911 se utilizaron los aviones con el objetivo explorador al que hacíamos mención y no eran pocos los soldados que se sorprendían al ver aquellos aparatos volantes sobre sus cabezas. Por supuesto, una vez superado el asombro inicial comenzaban los disparos contra el enemigo. Fue durante este conflicto cuando tuvo lugar el primer bombardeo aéreo de la historia. El teniente italiano Giulio Gavotti atacó las posiciones turcas desde un avión el 1 de Noviembre de 1911, usando unas pequeñas bombas de dos kilos de peso y del tamaño aproximado de una naranja. Siendo la primera ocasión en la que se llevaba a cabo una acción de este tipo, es obvio que la preparación del aeroplano para el bombardeo era nula. El teniente Gavotti arrojó las bombas de manera manual por el lateral del avión mientras lo pilotaba. El resultado bélico del bombardeo en aquel momento fue tan bueno como la preparación del aparato para el mismo, pero aquellas inútiles explosiones fueron a parar a la historia militar. Como dice el proverbio chino: "la más larga caminata comienza con un paso". Así, la larga caminata de los bombardeos aéreos dio su primer paso sobre Libia en el año 1911. La batalla de San Jacinto El 21 de Abril de 1836 tuvo lugar una batalla decisiva en la lucha de Texas por su independencia de México. Fue la batalla de San Jacinto en la que menos de 783 hombres al mando del general Samuel Houston acabaron con el ejército del general mexicano Antonio López de Santa Ana, formado por el doble de hombres. Los mexicanos, a pesar del peligro, estaban confiados y descansaban tranquilamente. Muchos de ellos estaban echando la siesta en el momento de la batalla, entre otros el propio general Santa Ana. Con este panorama, los tejanos sólo necesitaron 18 minutos para capturar y matar a cientos de enemigos, contando con sólo 9 bajas entre sus filas. Sin duda, los mexicanos eligieron un mal momento para echarse a dormir, y esta pasión por la siesta debía estar muy extendida ya que de otra forma, no se comprende fácilmente como con la mitad de hombres el general Houston ganó la batalla, con sólo 9 bajas y en 18 minutos. Escaleras de caracol como defensa Habitualmente el que defiende el castillo estará en la parte de arriba y el atacante, una vez sobrepasados mil escollos y barreras, comenzará desde la parte de abajo a conquistar las torres. Y en esta conquista tendrá que subir por las escaleras de caracol, diseñadas en forma de espiral y girando hacia la derecha. Este diseño no es gratuito. Al estar hechas de esta forma, girando hacia la derecha, el combatiente que sube, salvo que sea zurdo, tiene un espacio reducido para atacar con la espada y hacer sus movimientos con el brazo que empuña el arma. En cambio, el defensor, que luchará de “arriba abajo” en la escalera, tendrá un espacio mucho más amplio para lanzar sus golpes. Como decía, un detallito pequeño que contribuye a la defensa del castillo. Como es lógico, esto no se cumple en todas las escaleras de todos los castillos, no se vayan ustedes a creer, pero es un detalle de buen diseño. Hasta la victoria siempre - El Che Guevara En 1965, Ernesto “Che” Guevara envió una carta a Fidel Castro en la que le comunicaba que renunciaba a todos sus cargos en Cuba y a su nacionalidad en esta Isla. Comentaba que partía hacia otros campos de batalla, en concreto, viajó hasta África. Esta carta fue leída por Castro durante el Primer Congreso del Partido Comunista Cubano y retransmitida por la televisión, causando una gran sorpresa y comentarios, tanto dentro de Cuba como fuera. La carta comenzaba con el texto "Año de la Agricultura", para indicar el año y finalizaba con: “Hasta la victoria siempre, Patria o Muerte. Te abraza con todo fervor revolucionario (Che)”. Posiblemente el “Hasta la victoria siempre” sea la frase más famosa de su autor, es sin duda un lema revolucionario y comunista, que curiosamente ha vendido miles de camisetas, posters, pegatinas… El precio de Manhattan (1626) Un holandés llamado Peter Minuit compró las Isla de Manhattan en 1626 a los indios. El precio que pagó fueron varias cuentas de cristal, unos trapos rojos y unos botones de cobre. El coste total fue de 24 dólares de la época. Lincoln y Kennedy Los presidentes norteamericanos Abraham Lincoln y John Fitzgerald Kennedy tienen una serie de sorprendentes coincidencias a lo largo de su vida: - Uno fue designado congresista en 1847 y el otro en 1947. - Uno fue elegido presidente en 1860 y el otro en 1960. - Ambos medían 1,83 metros. - El secretario de Lincoln se apellidaba Kennedy y el de Kennedy se apellidaba Lincoln. - A los dos le recomendaron no ir al lugar en el que finalmente fueron asesinados. - Fueron asesinados en viernes de un disparo en la cabeza, desde atrás y en presencia de sus mujeres. - Ambos perdieron un hijo en su estancia en la Casa Blanca. - Booth disparó a Lincoln en el teatro Ford y se escondió en un almacén. - Oswald mató a Kennedy cuando iba en un coche de la casa Ford, modelo Lincoln, desde un almacén y se ocultó en un teatro. - Sus asesinos nacieron en 1839 y en 1939 y fueron asesinados horas después. - Los sucesores de estos presidentes nacieron en 1808 y en 1908. El origen del Cavallino Rampante, emblema de Ferrari Todo comenzó en la Primera Guerra Mundial cuando un “as” de la aviación italiana, el Conde Francesco Baracca, llevaba pintado en su avión el caballo rampante, tal y como muestra la fotografía que ilustra esta entrada. Después de un buen número de vuelos victoriosos, el Conde Baracca fue abatido en junio de 1918. Como los más aficionados a los coches sabrán, esto ocurrió unos años antes de que Ferrari, la marca, fuera creada, ya que esta comenzó a existir en 1929. Enzo Ferrari creó “Scuderia Ferrari” para fabricar automóviles de competición y es precisamente este hombre el centro de nuestro chascarrillo de hoy. Enzo Ferrari comenzó en 1919 a competir en carreras de coches como piloto y en 1923, corriendo para la marca Alfa Romeo, ganó una carrera en Ravenna. Aquel día conoció al Conde Enrico Baracca, padre de nuestro malogrado piloto de la Primera Guerra Mundial. Pero, un momento… que lo cuente el propio Enzo: <<Cuando gané en 1923 el primer circuito de Savio, que se corría en Ravenna, conocí al Conde Enrico Baracca padre del héroe [nuestro piloto de avión Francesco Baracca]; de aquel encuentro nació otro con la madre, la Condesa Paolina, quien me dijo un día: “Ferrari, ponga sobre su vehículo el Cavallino Rampante de mi hijo. Le traerá buena suerte”. Conservo todavía la fotografía de Baracca, con la dedicatoria de sus padres, en la que me entregan el emblema. El Cavallino era negro y así quedó, yo agregué el fondo amarillo canario, que es el color de Modena>>. Ray-Ban, las gafas de los pilotos En 1920, el teniente John MacCready comentó después de un vuelo en globo que el sol no paraba de hacerle daño en los ojos. Contactó con Bausch & Lomb para la creación de unas gafas que protegieran los ojos de los pilotos del sol. En 1937 registraron la patente correspondiente al “Angi-Glare” (Anti deslumbramiento), un dispositivo consistente en una estructura dorada y dos lentes verdes de cristal mineral, que filtraban los rayos infrarrojos y ultravioletas. Los dispositivos de protección visual para el ejército evitaban dolores de cabeza y los molestos brillos de sol, en cierta medida. Después de esto, lanzaron al mercado las gafas de sol Ray-Ban Aviator, que deben sur forma de gota a los visores de los pilotos y se hicieron muy populares. Por cierto, Ray-Ban significa algo como “Barrera de rayos”, que es similar a Anti-Glare, pero mucho más comercial. Los pilotos las hicieron populares e imágenes como la de MacArthur regresando a Filipinas con sus gafas puestas, eran la mejor promoción posible. Su forma, su bajo peso, la oscuridad de las lentes... las convirtieron en un elemento a la vez útil y de moda. Y desde entonces hasta ahora, las Ray-Ban Aviator van y vienen, pero siempre están, aunque sólo sea por nostalgia. El origen del cruasán (o croissant) El cruasán (o croissant), no es de origen francés, sino austriaco y su forma, no es algo arbitrario o accidental. En 1683, un enorme ejército turco esta sitiando la ciudad de Viena. Después de un largo periodo de resistencia, los turcos comenzaron a escavar túneles bajo las murallas y los panaderos, que trabajaban de noche, oyeron los ruidos y dieron la voz de alarma, salvando así la ciudad. Finalmente la ciudad fue puesta a salvo con la llegada del Rey polaco Juan III. Los panaderos, que habían salvado la ciudad, celebraron la retirada de los turcos creando un pastel con la forma de media luna que llevaban los turcos en sus banderas. La foto más famosa de Albert Einstein La famosa foto de Albert Einstein sacando la lengua es sin duda un icono de nuestros días y casi siempre se toma como una foto “simpática”. Se interpreta como una visión cómica del genio, en la que hace una mueca para el fotógrafo a modo de “gracia”. Pero nada más lejos de la realidad, esta foto fue tomada el 14 de Marzo de 1951 por el fotógrafo Arthur Sasse, que finalmente, a pesar de que a Einstein le rodeaban varios fotógrafos, fue el único que captó el momento. Y precisamente la presencia de todos estos periodistas causó la mueca del físico de origen alemán. Salía de un homenaje por su 72 aniversario, nació el 14 de Marzo de 1879 y frente al acoso de fotógrafos y reporteros gritó varias veces “¡Basta ya!” y finalmente sacó la lengua con la intención de “estropear” las fotos. Como sabemos, el resultado fue justamente el contrario y la foto que consiguió tomar Sasse se convirtió en un icono y probablemente en la foto más famosa de Albert Einstein. Hay que tener cuidado, que nunca sabe uno con qué cara va a pasara la posteridad. El primer centro comercial Durante el mandato de Trajano, emperador de Roma entre el año 98 y el 117, se construyó un centro comercial en Roma que está considerado el primero de la historia. Tal y como suelen ser actualmente, este edificio tenía varios pisos plagados de tientas. Al parecer, el número total de ellas en aquel lugar estaba por encima de 150 y se podía encontrar prácticamente de todo de los alimentos más básicos hasta sedas y raras especias. FUENTE
Para reflexionarlo un poco y preguntarse si esto todavia tiene vigencia en la actualidad... "¿A quién debe dirigirse la propaganda? ¿A los intelectuales o a la masa menos instruida? ¡Ella debe dirigirse siempre y únicamente a la masa!... La tarea de la propaganda consiste, no en instruir científicamente al individuo aislado, sino en atraer la atención de las masas sobre hechos y necesidades. ...Toda propaganda debe ser popular, y situar su nivel en el límite de las facultades de asimilación del más corto de alcances de entre aquellos a quienes se dirige... La facultad de asimilación de la masa es muy restringida, su entendimiento limitado; por el contrario, su falta de memoria es muy grande. Por lo tanto, toda propaganda eficaz debe limitarse a algunos puntos fuertes poco numerosos, e imponerlos a fuerza de fórmulas repetidas, por tanto tiempo como sea necesario, para que el último de los oyentes sea también capaz de captar la idea." Mein Kampf (Mi Lucha). Autor: Adolf Hitler. FUENTE POST RELACIONADOS
El reloj marca El paso de las horas Pero no mide la angustia de tu ausencia. Las agujas siguen Un orden Mi tristeza no. Me invade a cualquier Hora y solo me deja En claro algo, el Enorme vacio Que dejo tu partida Dicen que las personas Perdonan, el mismo Dios también, pero el Tiempo no. No puedo acariciar El recuerdo de la mueca de tu mejilla Ni abrazar la memoria de tu figura Eso me aflige. Pero te sigo llevando, Y así será siempre, en el Centro de mis pensamientos Y de mi sentimientos. Te dije siempre que te amaba en vida, Ese es mi alivio. Por eso tengo Paz con tu recuerdo El Tiempo es la senda que nos llevara al reencuentro eterno. Fuente: de mi autoria
Las botas de goma "Yo era el único oficial del ejército argentino que en la campaña ostentaba una severidad de equipo estrictamente europea. Silla, espuelas, espada bruñida, levita abotonada, guantes, quepí francés, paletot en lugar de poncho; todo yo era una protesta contra el espíritu gauchesco..." "Esto -que parece una pequeñez- era una parte de mi plan de campaña contra Rosas y los caudillos, seguido al pie de la letra, discutido con Mitre y Paunero, y dispuesto a hacerlo triunfar sobre el chiripá, si permanezco en el ejército..., y para acabar con estos detalles de mi propaganda culta, elegante y europea en aquellos ejércitos de apariencias salvajes, debo añadir que tenía botas de goma, carpa fuerte y bien construida, catre de hierro, velas de esperma, mesa, escritorio y provisiones de boca." Por lo que se ve, Mitre y Sarmiento eran dos grandes estrategas militares, tal como lo demostrará Mitre en numerosas "heroicas retiradas" y "batallas perdidas", como en Pehuajó, Pavón, Sierra Chica o Cepeda, donde, según el general Hornos, "por aplicar estrategias europeas, terminaban disparando a la criolla". "Se le van a mojar la plumas" El libro de Sarmiento es muy gracioso: en otro pasaje del libro ("Campaña en el Ejército Grande" ) relata que en cierta oportunidad el general Urquiza le advirtió en tono de burla que iba a llover y que "se le iban a mojar las plumas", entonces Sarmiento, se cubrió con una capa de goma elástica para demostrarles a esos incultos, que un militar de verdad, tenía soluciones modernas para todo...“lo que al principio dio lugar a algunas pullas, a que contestaba victoriosamente por la superioridad práctica de mis medios”. “A la broma del general, pues, contesté con mi argumento favorito, dirigiéndome al arzón de la silla, desatando las correas que sujetaban la manta, sacando mi paltó y poniéndome por encima una capa blanca de goma elástica que había hecho traer de Buenos Aires. No había que replicar. Despedime así parapetado del Jeneral cuando ya caian esas gotas gruesas como el puño que anuncian en la Pampa la proximidad de la tormenta”...“Era el caso, que yo era el único oficial del Ejército arjentino que en campaña ostentaba una severidad de equipo, estrictamente europeo”. -"Qué está haciendo Coronel? - Estoy componiendo el recado. - Yo no compongo mi silla nunca". -"¿Quién tendrá fuego, decía un general en la marcha?— Yo, general, y sacaba una navaja de campo inglesa, con eslabón, lanceta para caballos, y un almacén de herramientas". -"Me muero de sed, decía alguno, mirando mi caramañola de platina, colgada en el razón de la silla. A los seis días de campaña, la silla, el levita i el quepi estaban debidamente respetados". ¿Que pensarían los paisanos al verlo vestido con semejante traje y cargado de tanto bagaje? -"Se han de reir de V., me decia uno..." “General de la Batalla del Piojito” Festivamente llamado así a causa de su ridículo generalato hecho a dedo. El coronel Lino Almandós en 1862, al brindar en un banquete en Mendoza: “Las presillas que ostentan mis hombros son ganadas en los campos de batalla” y agregó en presencia del propio “boletinero del ejército grande” “La que cuenta el señor Sarmiento, son regaladas por el señor general Urquiza, patentadas por el gobernador Obligado, y concedidas, señores, por favor del señor brigadier Mitre. He dicho”. En sus recuerdos de provincia Sarmiento relata las guerrillas a padreadas de su infancia sanjuanina, cuando el travieso muchacho acaudillaba a “Piojito”, “Barrilito”, y otros. Fuentes: - Sarmiento D.F."Campaña en el Ejército Grande Aliado de Sud América".p.171, editado por J.Villeneuve y Cía, 1852, Río de Janerio. - Cutolo-Ibarguren (h): "Apodos y Denominativos en la historia Argentina". Edit.Elche. 1974 FUENTE
Los antecedentes "Somos una colonia material porque hemos sido colonizados espiritualmente" (José Maria Rosa) Nuestra falta de conciencia nacional no es nueva; nuestra colonización cultural fue ganando espacio desde el principio de nuestra historia, y llevada a cabo por los “iluminados” que nuestra historia oficial llevó al bronce. Nuestros “hombres cultos” admiraban todo o extranjero, despreciando nuestra cultura y nuestra gente. Moreno y la gente decente Moreno, abogado relacionado a los comerciantes ingleses. Quiso una revolución jacobina y no supo interpretar a los criollos. Se enfrentó a Saavedra, que tenia amplio apoyo popular y militar, aunque le falto visión o talla suficiente para asumir el papel de caudillo que las circunstancias le exigían, y se dejo desplazar por Moreno, que le fue quitando espacio. Moreno fue “hombre de la luces”, alejado del verdadero sentimiento popular. A raíz de un brindis que se hizo en el regimiento de Patricios, por alguien con alguna copas de más. El 6 de diciembre de 1810 Moreno dictó un decreto por el que, bajo pena de destierro de 6 años, se prohibía “que ningún centinela impida la entrada en toda función o concurrencia pública a los ciudadanos decentes que la pretendan”. El día 8, el coronel Marcos Balcarce elevaría una consulta sobre los criterios que debería usarse para considerara “ciudadanos decentes” a quienes los centinelas no podrían impedirles el acceso a las fiestas. La respuesta de Moreno, el día 14 fue que “se reputará decente toda persona blanca que se presente vestida de fraque y levita” Rivadavia y los iluminados Uno de nuestros “iluminados” fue Rivadavia, a quien Mitre llamó ”El hombre de Estado más grande del mundo”, pero San Martín lo llamaría ”El de la infernal conducta". Alvear se refería acerca de Rivadavia como el “Solemne botarate”. Don Bernardino había vivido un tiempo en Inglaterra, de donde volvió “henchido de orgullo” como un pavo real. Yerno del Virrey del Pino, le daba una especie de titulo nobiliario y una postura ridícula, y aunque de una cultura regular pero provista de palabras rebuscadas e inentendibles, no tardó en encontrar en estas tierras un séquito de seguidores y admiradores que alimentaban su ego. Rivadavia fue tenido por un hombre culto por sus contemporáneos. Más que por un hombre culto, por un sabio: su mote "Padre de las Luces" no tenía intención irónica. Entre quienes no creyeron en la cultura de Rivadavia, y llegaron a burlarse inexorablemente del Padre de las Luces estuvieron el padre Castañeda hombre de sólida formación filosófica, y Pedro de Angelis, humanista y erudito a toda prueba. Con su postura estravagante y en su afán “civilizador”, en una especie de maratón, nos dejó los decretos más estrafalarios sobre temas diversos. En sus decretos de gobierno, Rivadavia enseñaba de todo: para nombrar a un jardinero con 50 pesos mensuales dictaba una cátedra de botánica en quince artículos cuya parte dispositiva se resume: “las funciones del jardinero son... plantar y cultivar todo árbol de utilidad para paseo, combustible y todo género de combustible; plantar y cultivar todo género de flores, árboles frutales, plantas medicinales, granos, pastos y hortalizas”. (Registro Nacional Nº 1998, tomo II, Pág. 135). Crea una Academia de Medicina y Ciencias Exactas para encargarse de “formar una colección demostrativa de la geología y de las aves del país”; tamaña colección de despropósitos no puede ser más estrafalaria, pero está allí en el decreto del 31 de diciembre de 1823. Y no solamente hace danzar juntas a la medicina, a las ciencias exactas, a la geología y a las aves del país para ilustración de los lectores del Registro Oficial, sino que dicta un Reglamento para la Escuela de Partos, en enero de 1824, dando una completa enseñanza de ginecología y obstetricia: el objeto del primer año de estudios es conocer “las partes huesosas que constituyen la pelvis, el útero, el feto y sus dependencias, la vejiga, la orina y el recto”. En estos decretos administrativos está el sólido pedestal de la cultura de Rivadavia. O nuestros gigantes padres los conocieron solamente por las tapas, como el diputado o senador de marras, o se impresionaron demasiado por la música de las palabras. (Rosa, J. M. 1969. El revisionismo responde. Ediciones Pampa y Cielo. Buenos Aires) Rivadavia promulgó los más variados y extravagantes decretos, entre otros el que disponía la persecución de perros en Bs.As. porque uno de ellos tuvo el atrevimiento de ladrar el caballo del Presidente, que, siendo mal jinete, dio con su osamenta en el barro. Esto permitió que al día siguiente, barras de chicos se divirtieran recorriendo las calles de Bs.As. en persecución de “perros ladradores de caballos”, sobre todo si eran del “caballo del presidente”. Sus aires de grandeza, su palabrerío, sus ”luces” (y sus admiradores y aduladores) habían logrado que Don Bernardino trepara hasta la secretaría de la Junta de Gobierno, desde donde ejercería su nefasta influencia. Su falta de patriotismo lo llevó a desinteresarse por las luchas emancipadoras, y se dedicó más vale a ordenar la ciudad y a tratar de aplastar a los brutos caudillos del interior, ejerciendo un constante boicot al libertador, o hacer negociados en combinacion con sus patrones, lso inlgeses, con los que contrató el trstemente famoso "Empréstito Baring". “Seria de no acabar si se enumerasen las locuras de aquel visionario – y la admiración de un gran número de compatriotas- creyendo improvisare en Buenos Aires la civilización europea con solo los decretos que diariamente llenaba lo que se llamaba Archivo Oficial” (José de San Martín) Rivadavia tenía “adhesión a todo lo que fuera ingles” (Parish, representante británico) “…desgraciadamente en esta cuestión, la conducta del señor Rivadavia desde que fue nombrado Presidente ha tenido la tendencia de acarrear odio y , casi podría agregarse, ridículo a lo que pudiera considerarse una autoridad suprema…; su repentina disolución del ex Gobierno de Buenos Aires …alarmó prematuramente a las otras provincias respecto de su propia suerte y ha determinado que se considerara la cuestión de federalismo o no federalismo, en un momento y de una manera que pudiera hacer muy difícil al gobierno poner por obra sus planes”. (Informe de Parish a Caninng - Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX. H.S.Ferns. p.182) Juan Bautista Alberdi, con cierta indulgenicia, dirá que a Rivadavia, "...la nación no de le debe nada sino el perdón de sus agravios en gracia a su buena intención y debilidad".(Alberdi, Juan Bautista. Grandes y pequeños hombres del Plata.Casa edit.Garnier Hnos.) (AGM. Proceso al liberalismo. p.97) Dorrego y la aristocracia del dinero Dorrego se opuso al proyecto constitucional rivadaviano de 1826, considerándolo nulo porque se desconocía en él la voluntad general de las provincias. En el debate sobre el artículo 6º del proyecto constitucional, se negaba el derecho de voto en las elecciones a los menores de veinte años, a los analfabetos, a los deudores fallidos, deudores del tesoro público, dementes, notoriamente vagos, criminales con pena corporal o infamante, pero también los “criados a sueldo, peones jornaleros y soldadas de línea”. Se presumía que los domésticos y peones estaban bajo la influencia del patrón. Dorrego levanta su voz: “ He aquí la aristocracia, la más terrible, porque es la aristocracia del dinero (…) Échese la vista sobre nuestro país pobre: véase que proporción hay entre domésticos y asalariados y jornaleros y las demás clases, y se advertirá quienes van a tomar parte en las elecciones. Excluyéndose las clases que se expresan en el artículo, es una pequeñísima parte del país, tal vez no exceda de la vigésima arte (...) ¿Es posible esto en un país republicano? ¿Es posible que los asalariados sean buenos para lo que es penoso y odioso en la sociedad pero que o puedan tomar parte en las elecciones?" El argumento de quienes habían apoyado la exclusión era que los asalariados eran dependientes de su patrón. “Yo digo que el que es capitalista no tiene independencia, como tienen asuntos y negocios quedan más dependientes del Gobierno que nadie.. A esos es a quienes deberían ponerse trabas (...) Si se excluye a los jornaleros, domésticos, asalariados y empleados. ¿entonces quiénes quedarían? Un corto número de comerciantes y capitalistas”. Y señalando a la bancada unitaria: “He aquí la aristocracia del dinero y si esto es así podría ponerse en giro la suerte del país y marcarse (...) Sería fácil influir en las elecciones; porque no es fácil influir en la generosidad de la masa, pero si en una corta porción de capitalistas. Y en ese caso, hablemos claro: ¡el que formaría la elección sería el Banco¡” Los unitarios impusieron su Constitución, pero el interior la rechazó en bloque. Tomás de Iriarte cuenta en sus “Memorias”, que caminando con al aristocrático Carlos María de Alvear por el centro de la ciudad, se cruzaron con un Manuel Dorrego que lucía sucio y desalineado. - Caballeros, no se acerquen que puedo contagiarlos – fue el saludo irónico de Dorrego Iriarte antota en sus Memorias: “Excusado es decir que esto era estudiado para capturarse la multitud, los descamisados”. Alberdi, arrepentido al fin, opinará que “Artigas, López, Güemes, Quiroga, Rosas, Peñalosa, como jefes, como cabezas y autoridades, son obra del pueblo, su personificación más espontánea y genuina. Sin más título que ese, sin finanzas, sin recursos, ellos han arrastrado o guiado al pueblo con más poder que los gobiernos. Aparecen con la revolución: son sus primeros soldados” (Alberdi, Juan Bautista. Los Caudillos. Colección Grandes Escritores Argentinos, 3; W. Jackson, Inc. Buenos Aires) (AGM-PLA.p.165) San Martín, los paisanos y los caudillos. El Libertador San Martin tuvo una buena relación con los indios, los gauchos y los caudillos como Artigas, Güemes, Bustos, Estanislao López y Juan Manuel de Rosas. No así con los “iluminados y cultos” como Rivadavia, Alvear y otros. “La guerra la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que lo demás no importa” (José de San Martín) Al referirse a las valientes fuerzas patriotas de Martín Miguel de Güemes, empleó el término “gaucho” en dos comunicados, pero cuando los mensajes fueron publicaron en la Gaceta ministerial oficial, Posadas y la élite porteña suplantaron la malapabra “gaucho” por la "civilizada" expresión “bizarros campesinos a caballo” (Cfr. Pérez Amuchástegui, A. J., Mentalidades Argentinas, Eudeba, Bs. As. 1970; Rojas, Ricardo, El Santo de la Espada, Losada, Bs. As. 1950, pág. 165). "Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestro disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria." (Carta se San Martín a José Gervasio de Artigas - Capdevilla, Arturo."El pensamiento vivo de San Martín. Bs.As. Edit.Losada 1957) “Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos; unidos, estoy seguro de que los batiremos; hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra de honor. Mi sable no saldrá jamás de la vaina por opiniones políticas; usted es un patriota y yo espero que hará en beneficio de nuestra independencia todo género de sacrificios…” (Carta del Gral. San Martín a Estanislao López - 1819). Estanislao López. Estanislao López, enterado del boicot de Rivadavia y sus satélites contra San Martín, a su regreso de la campaña libertadora le ofrece su protección: “Se de una manera positiva por mis agentes en Buenos Aires que a la llegada de V.E. a aquella capital será mandado juzgar por le gobierno en un consejo de guerra de oficiales generales por haber desobedecido sus órdenes en 1817 y 1820, realizando en cambio las gloriosas campañas de Chile y Perú. Para evitar este escándalo inaudito y en manifestación de mi gratitud y del pueblo que presido, por haberse negado V.E. tan patrióticamente en 1820 a concurrir a derramar sangre de hermanos con los cuerpos del Ejército de los Andes que se hallaban en la provincia de Cuyo, siento el honor de asegurar a V.E. que a su solo aviso estaré en la provincia en masa a esperar a V.E. en El desmochado para llevarlo en triunfo hasta la plaza de la Victoria”. (Altamira, Luis Roberto) En esta agradecida y emotiva carta, Estanislao López se refería a la desobediencia de San Martín a Rivadavia, que pretendía que regresara para aplastar a las provincias del interior. San Martín en cambio prefirió libertar medio continente, dejando las manos libres a López y Ramírez para que destrozaran a Rondeau en Cepeda. “…por otra parte los autores del movimiento del 1° de diciembre son Rivadavia y sus satélites y a Ud. le consta los inmensos males que estos hombres han hecho no solo a este país sino al resto a América con su infernal conducta. Si mi lama fuese tan despreciable como las suyas, yo aprovecharía esta ocasión para vengarme de las persecuciones que mi honor ha sufrido de estos hombres; pero es necesario señalarles la diferencia que hay de un hombre de bien, a un malvado…Digo a Ud. en la mía del 5 que para le próximo paquete (paquebote) de mayo me marcharía a Europa, pero lo certificaré en el que sale a fines de éste. Adiós otra vez, por siempre su invariable San Martín” (Correspondencia San Martín H´Higgins) Fue tan escandaloso el tratado de paz con Brasil, que Rivadavia se vio obligado a renunciar. Enterado San Martín, le escribe a O´Higgins el 20 de octubre de 1827: “Me dice Ud. no haber recibido más carta mías; se han extraviado, o mejor dicho se han escamoteado ocho o diez cartas mías que e tengo escritas desde mi salida de América; esto no me sorprende, pues me consta que en todo el tiempo de la administración de Rivadavia mi correspondencia ha sufrido una revista inquisitorial la maás completa. Yo he mirado esta conducta con el desprecio que merecen sus autores....ya habrá sabido la renuncia de Rivadavia. Su administración ha sido desastrosa y solo ha contribuido a dividir los ánimos. Yo he rechazado tanto sus groseras imposturas como su innoble persona. Con un hombre como este al frente de la administración no creí necesario ofrecer mis servicios en la actual guerra con el Brasil por el convencimiento en que estaba, de que hubieran sido despreciados” (Altamira Roberto. Op.cit. Museo Histórico Nacional. Piccinali.Op.cit. cap. XII) (JS.p.41) “Sería un loco si me mezclase con estos calaveras. Entre ellos hay alguno, y Lavalle es uno de ellos, a quien no he fusilado de lástima cuanto estaban a mis órdenes en Chile y en Perú…son muchachos sin juicio, hombres desalmados…” (García Mellid, Atilio. “Proceso al liberalismo argentino”. Edit. Theoría. 1988) (JST.p.45) “(Rivadavia)…hombre despreciable que no solo ha ejercido su envidia y encono contra Ud. no queda satisfecha su rabia, y acudiendo a la guerra de zapa, quiso minarme en el retiro de este desierto, donde por huir de ingratos busco mi subsistencia y la de mi familia con el sudor de mi frente...” (Correspondencia San Martín H´Higgins - Altamira, Luis Roberto. Ibidem) (JS.p.36) El 25 de agosto de 1844, San Martín le escribe al chileno Don Pedro Plenzueos: “Si yo viese a su afortunada patria dar oídos a los visionarios y precipitar sus reformas, confieso a Ud. me alarmaría por su futura suerte; tenga Ud. presente la que se siguió en Buenos Aires por el célebre Rivadavia que empleó sólo la madera para hacer andamios para componer la fachada de lo que llaman Catedral, 60 mil duros, que se gastaron ingentes sumas para contratar ingenieros en Francia y comprar útiles para a construcción de un pozo artesiano al lado de un río y en medio de un cementerio público, y todo ello se hacía cuando no había un muelle para embarcar y por el contrario se deshizo y destruyó el que había de piedra y eu había costado 600 fuertes e tiempo de los españoles, que el ejército estaba sin paga y en tal miseria que pedían limosna los soldados públicamente. El fin que estableció el papel moneda que ha sido la ruina del crédito de aquella República Argentina. Sería de no acabar si se enumeraran las locura de aquel visionario y la administración de un gran número de mis compatriotas, creyendo improvisar en Buenos Aires la civilización europea con sólo los decretos que diariamente llenaba lo que se llama el Archivo Oficial. Yo espero que Chile seguirá la marcha sólida que ha emprendido y que sus reformas las hará con pasos de tortuga” “Rivadavia era incapaz de lealtad, honestidad o siquiera buenas maneras en sus relaciones con los hombres que lo rodeaban con quienes estaba obligado a llevar los negocios de la comunidad. Odiaba a los hombres que eran más notables o tenían más éxito que él. No encontraba nada demasiado maligno que decir sobre San Martín y Bolívar.” (Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX. H.S.Ferns. p.178) Rosas y los “hombres de copete” Rosas comprendió muy bien los valores de nuestras costumbres, de los gauchos, de la “gente de acción”, y despreció en cambio a los iluminados de “chaqueta y cuello duro”, a los hombres “de copete” y “de bota dura”. Luego de asumir el gobierno, hacia el anochecer y luego de los saludos oficiales, El Restaurador recibe al representante Uruguayo, Santiago Vázquez, con quien habla francamente de los sucesos del día. Se conoce lo dicho por Rosas por el informe que eleva a su gobierno el representante Uruguayo, al día siguiente: "Aquí me tiene Vd. Sr. Vázquez en el puesto de que me he creído más distante le había dicho aquél yo nunca creí que llegase ese caso, ni lo deseaba porque no soy para ello; pero así lo han querido y han acercado una época que yo temía hace mucho tiempo, porque yo, Señor Vázquez, he tenido siempre mi sistema particular, y voy a manifestarle a Vd. francamente cómo lo he seguido desde que empecé a figurar; conozco y respeto mucho los talentos de muchos de los señores que han gobernado el país, y especialmente de los señores Rivadavia, Agüero y otros de su tiempo, pero a mi parecer todos cometían un gran error: se conducían muy bien con la clase ilustrada, pero despreciaban a los hombres de las clases bajas, los de la campaña, que son la gente de acción. Yo noté esto desde el principio y me pareció que en los lances de la revolución, los mismos partidos habían de dar lugar a que esa clase se sobrepusiese y causase los mayores males, porque Vd. sabe la disposición que hay siempre en el que no tiene nada contra los ricos y superiores. Me pareció, pues, muy importante conseguir una influencia grande sobre esa gente para contenerla, o para dirigirla y me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para esto me fue preciso trabajar con mucha constancia, con muchos sacrificios y hacerme gaucho como ellos, hablar como ellos y hacer cuanto ellos hacían, protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses, en fin no ahorrar trabajo ni medios para adquirir más su concepto. Esta conducta me atrajo los celos y las persecuciones de los gobiernos, en lo que no sabían lo que se hacía, porque mis principios han sido siempre obediencia a las autoridades y a las leyes... Ya dije a Vd. que los señores de aquí, de la ciudad, no querían nada conmigo, cuando podían conseguir todo, se entiende con decencia, porque Juan Manuel Rosas es incapaz de bajezas... Me contuve quieto, a pesar de que la campaña me llamaba con instancia, no quise hacer nada y me propuse que conociesen que sin mí nada podían, porque yo sabía lo que les iba a suceder; que no se habían de entender, como sucedió, que no se entendían unos con otros... Creen que soy federal; no señor, no soy de partido alguno, sino de la patria En fin, todo lo que yo quiero es evitar males y restablecer las instituciones, pero siento que me hayan traído a este puesto porque no soy para gobernar... "...conozco y respeto mucho los talentos de muchos de los señores que han gobernado el país, y especialmente de los señores Rivadavia, Agüero y otros de su tiempo, pero a mi parecer todos cometían un gran error: se conducían muy bien con la clase ilustrada, pero despreciaban a los hombres de las clases bajas, los de la campaña, que son la gente de acción." ( "Porteños y pajueranos" ) “...Ya sabe que no debe fiarse ni creer en ningún hombre de casaca y corbata almidonada” (Carta de Rosas a Vicente González, “Carancho del Monte”, el 1º de enero de 1834) “Los unitarios son muy rudos; ellos ven que a la mulita se la debe agarrar por al cabeza y no por el rabo”. (Ver "La mulita por el rabo" ) Rosas mantuvo con los indios una especial relación. Hizo trato con tribus amigas, dio trabajo en sus estancias e hizo tratados de con caciques y capitanejos para entregar provisiones de yerba y carne de yaguarizo a cambio evitarse los malones. Defendió y expandió las fronteras con los indios, persiguiendo a las tribus enemigas, principalmente venidas desde Chile para el robo de ganado a ser canjeado por armas del otro lado de la cordillera. Respetó los tratados con los indios, llegando inclusive a realizar una intensa campaña de vacunación antivariólica, empleando a tal fin el convencimiento y la psicología que era innata en su personalidad. El cacique Juan Catriel da testimonio que “Juan Manuel es mi amigo. Nunca me he engañado. Yo y todos mis indios moriremos por él. Si no hubiera sido por Juan Manuel no viviríamos como vivimos en fraternidad con los cristianos y entre ellos. Mientras viva Juan Manuel todos seremos felices y pasaremos una vida tranquila al lado de nuestras esposas e hijos. Todos los que están aquí pueden atestiguar que lo que Juan Manuel nos ha dicho y aconsejado ha salido bien...” (Discurso del cacique pampa Catriel en Tapalqué celebrando la llegada de Rosas al poder en su segundo gobierno. Extraído del libro “Partes detallados de la expedición al desierto de Juan Manuel de Rosas en 1833. Recopilado por Adolfo Garretón. Edit. EUDEBA. Bs. As. 1975.) Por su parte Nicasio dice “Que él había acompañado en cinco campañas a Juan Manuel y que siempre había de morir por él porque Juan Manuel era su hermano y el padre de todos los pobres” (Parte del discurso del Cacique Nicasio en Tapalqué celebrando la llegada de Rosas al gobierno por segunda vez. Extraído del libro “Partes detallados de la expedición al desierto de Juan Manuel de Rosas en 1833”. Recopilado por Adolfo Garretón. Edit. EUDEBA.) Cipriano Catriel a su vez dice que “Nuestro hermano Juan Manuel indio rubio y gigante que vino al desierto pasando a nado el Samborombón y el Salado y que jineteaba y boleaba como los indios y se loncoteaba con los indios y que nos regaló vacas, yeguas, caña y prendas de plata, mientras él fue Cacique General nunca los indios malones invadimos, por la amistad que teníamos por Juan Manuel. Y cuando los cristianos lo echaron y lo desterraron, invadimos todos juntos”. (Expresiones del Cacique Catriel, extraídas del libro “Roca y Tejedor” de Julio A. Costa.) Sin concoserse personalmente, Rosas y San Martin, mantuvieron una sólida amistad a través de la correspondencia, recibiendo el permanente apoyo y reconocimiento del libertador a las medidas de gobierno de Rosas y la defensa de la soberanía ante la agresión de las potencias extranjeras. El “manco” Paz, Lavalle y Álvarez Thomas Cuenta José María Paz que había abandonado sus estudios para alistarse en el Ejército del Norte en calidad de oficial, y en una marcha uno de sus camaradas estimulaba a la tropa con gritos patrióticos. Fastidiado, Paz lo reprendió así: “¡Ehhh! ¡No grite que no somos gauchos!” En sus memorias dice Paz, refiriéndose a Lavalle: “El año 1828 en que lo conocí, profesaba una aversión marcada no solo a los principios del caudillaje sino a los usos y costumbres y hasta al vestido de los hombres de campo. Despreciaba en grado superlativo a las milicias y sentía un soberano desdén por las puebladas.” Cuando en 1840 Lavalle invade la provincia de Buenos Aires, financiado por los franceses, lanza una proclama en la que dice: “Derramad a torrentes la inhumana sangre para que esta raza maldita de Dios y de hombres no tenga sucesión” (20 de noviembre). Ignacio Álvarez Thomas alude en sus memorias, a Rosas, como “...caudillo inmoral que envilece la patria a los ojos de las naciones cultas.” Los vaivenes de Alberdi Juan Bautista Alberdi se deja atraer en su juventud por “la civilización” y “las luces” de Europa, y por cumplir como adversario de Rosas, renuncia al sentimiento patriótico para sentirse “ciudadano de la humanidad” como justificativo para combatir a Rosas. “¿Estará el deshonor, entonces, en ligarse al extranjero para batir al hermano? - preguntaba Alberdi el 29 de noviembre de 1838 – Sofisma miserable. Todo extranjero es hombre y todo hombre es nuestro hermano. La doctrina contraria es impía y bárbara. No es nuestro hermano un hombre porque ha nacido en la misma tierra que nosotros. Nosotros no somos hijos de la tierra sino de la humanidad. De lo contrario las bestias que han nacido en nuestro suelo serían nuestras hermanas” (Alberdi, Escritos póstumos) “Para el provinciano la patria es su provincia. Para el nacional no hay hermanos ni semejantes fuera de sus fronteras. Y para los espíritus vastos y serios, que saben no estacionarse en el círculo estrecho de la nación, para los Rousseau, los Saint-Pierre, los Lerminier, los Bentham, los Saint-Simon, los Leroux, los Lamennais, la patria es la humanidad, el pueblo es el género humano” (Alberdi, Escritos póstumos) A estos concepto de Alberdi y los emigrados, Lavalle los llamó “...un larguísimo artículo de sofismas y de una charlatanería oscura, llamando pobres y estúpidos a los que no piensen del mismo modo. Estos hombres conducidos por un interés propio mal entendido, quieren trastornar las leyes eternas del patriotismo, el honor y el buen sentido; pero confío – termina - en que toda la emigración preferirá que la revista la llame estúpida a que su patria la maldiga mañana con el dicho de vil traidora” (Carta de Lavalle a Chilavert) Dice Alberdi: “Es utopía pensar que nuestra raza hispanoamericana, tal como salió de su tenebroso pasado colonial, pueda realizar hoy la república representativa. Con tres millones de indígenas, cristianos y católicos no la realizaréis ciertamente. No la realizaréis tampoco con 4 millones de españoles peninsulares, porque el español puro es incapaz de realizarlo allá o acá.” Alberdi hace este curioso silogismo: “La constitución es el instrumento de la felicidad de un país. El pueblo de este país es incapaz de regirse por una constitución. Por lo tanto si este país quiere ser feliz debe cambiar de pueblo. Y para que no se fuera a creer que la propuesta es cambiar al pueblo educándolo, puntualiza: No son las leyes las que precisamos cambiar, son los hombres. Necesitamos cambiar nuestras gentes incapaces de libertad por otras hábiles para ella. Y por si todavía no se ha comprendido bien, expresa: Si hemos de componer nuestra población para el sistema de gobierno, es necesario fomentar en nuestro suelo la población anglosajona. Ella está identificada al vapor, al comercio, a la libertad, y nos será imposible radicar estas cosas entre nosotros sin la cooperación activa de esa raza de progreso y civilización. La libertad es una máquina que como el vapor, requiere maquinistas ingleses de origen. Sin la cooperación de esta raza es imposible establecer la libertad en parte alguna de la tierra.” Alberdi también llega a esta increíble afirmación: “Un paraguayo que sepa leer y escribir siempre será salvaje e inculto comparado con un inglés o francés analfabeto. Con este criterio, comenta Luis Alberto Murray en Pro y contra de Alberdi, de donde extraigo esta cita: nuestro santito Ceferino Namuncurá será siempre inferior a Jack el Destapador.” “Hay que desalojar al criollo como éste desalojara al indio. En cien años del mejor sistema de instrucción no haréis de él un obrero inglés.” (Alberdi) Alberdii rompe con Mitre pos su oposición a la gerra del Paraguay; En su polémica con Mitre , atacado por Mitre, le arrojó este certero dardo a la cara de Mitre, el antiguo artillero de Caseros: “Si al menos hubiera yo tomado una escarapela, una espada, una bandera de otro país, para hacer oposición al Gobierno del mío, como en Monte Caseros lo hizo otro Argentino contra Buenos Aires, con la escarapela Oriental, como oficial Oriental, bajo la bandera oriental y alienado con los soldados de brasil...” Alberdi se arrepentirá de su posición juvenil: “Yo fui enemigo, lo recuerdo con disgusto”. (Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho) En su madurez no solo reniega de sus ideas juveniles, sino que Alberdi se reconcilia con Rosas y voluntariamentes asume su defensa ante la historia. La dupla Mitre-Sarmiento Sarmiento profesaba un odio genético hacia lo criollo y hacia todo lo que no sea representante de “esa raza superior de ojos celestes”. No solo despreciaba a los indios y los gauchos; tambien despreciaba a los italianos, irlandeses, árabes y judíos, talvez para disculparse de su sangre negra, según se sospecha, o de su apellido Albarracín, derivado del árabe. A los Árabes los despreciaba porque "son una canalla que los franceses corrieron a bayonetazos al Sahara". “Los negros... ponían en manos de Rosas un celoso espionaje, a cargo de sirvientes y esclavos proporcionándole, además, excelentes e incorruptibles soldados de otro idioma y de una raza salvaje... Felizmente, las continuas guerras han exterminado a la parte masculina de la población..”. (Facundo ) Tampoco quería a los italianos y los llamaba "bachichas" "palurdos" "ignorantes". De los Irlandeses decía que eran "la chusma irlandesa organizada por los curas, que además son fanáticos y borrachos" Tampoco quería a los judíos, que los echa "Fuera esa raza semítica ¿ o es que no tenemos derecho como alemanes y polacos para hacer salir a estos gitanos bohemios que han hecho del mundo su patria" (Sarmiento, Obras completas. Ed Belin Hnos. Paris 1909) "... El pueblo judío. Esparcido por toda la tierra ejerciendo la usura y acumulando millones, rechazando la patria en que nace y muere por un ideal que baña escasamente el Jordán, y a la que no piensa volver jamás. Este sueño que se perpetua hace veinte o treinta siglos, pues viene del origen de la raza, continua hasta hoy perturbando la economía de las sociedades en que viven, pero de las que no forman parte. Y ahora mismo en la bárbara Rusia como en la ilustrada Prusia se levanta el grito de repulsión contra este pueblo que se cree escogido y carece de sentimiento humano, el amor al prójimo, el apego a la tierra, el culto del heroísmo, de la virtud, de los grandes hechos donde quiera que se producen. ( D.F. Sarmiento; 'Condición del extranjero en América'; Obras completas, tomo XXXVI. Luz del Día, Bs. As., 1953 )( artículo titulado "Somos extranjeros", en el Censor, Buenos Aires, 1886) El complejo de barbarie, no se limitaba a operar en el ámbito literario y filosófico. Sarmiento le recomendaría a Mitre "no ahorrar sangre de gauchos porque eso es lo único que tienen de humano” y de acuerdo con Mitre llevaría “una guerra de policía” contra los gauchos del interior. Para Sarmiento los Argentinos son "una dañosa amalgama de razas incapaces e inadecuada para la civilización" (Sarmiento, Obras completas. Ed Belin Hnos. Parias 1909) "Los americanos se distinguen por su amor a la ociosidad y su incapacidad industrial. Con ellos la civilización es del todo irrealizable, la barbarie es normal". Ernesto Palacio observa con agudeza que esas apreciaciones despreciativas sobre el criollo se expresaban la misma época en que distinguidos visitantes o residentes extranjeros como Charles Darwin, Alan Campbell, Woobdine Parisch y otros testimoniaban en sus escritos la admiración que les causaba el criollo por dotes de laboriosidad Escribe Sarmiento el 1° de abril de 1868: "Con emigrados de California se formará en el Chaco una colonia norteamericana; puede ser el origen de un territorio, y un día de un estado yanqui. Si conservan su tipo cuidaré de que conserven también su lengua" (José María Rosa, Historia Argentina, Tomo VII). En 1844 decía "¿Lograremos exterminar los indios?. Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado". (El Progreso, 27/9/1844; El Nacional, 25/11/1876) ( Artículos de "El Progreso", 27.9.1844 y de "El Nacional", 19.5.1857, 25.11.1878 y 8.2.1879 ) "Quisiéramos apartar de toda cuestión social americana a los salvajes por quienes sentimos, sin poderlo remediar, una invencible repugnancia, y para nosotros, ColoColo, Lautaro y Caupolicán, no obstante los ropajes civilizados y nobles de que los revistiera Ercilla, no son más que unos indios asquerosos, a quienes habríamos hecho colgar y colgaríamos ahora, si reaparecieran en una guerra de los araucanos contra Chile, que nada tiene que ver con esa canalla”. (Expresiones de Domingo Faustino Sarmiento extraídas del libro “Nueva crónica de la conquista del Tucumán”, de Roberto Levellier); En 1857 dice que las Provincias : "Son pobres satélites que esperan saber quien ha triunfado para aplaudir. La Rioja, Santiago del Estero y San Luis son piltrafas políticas, provincias que no tienen ni ciudad, ni hombres, ni cosa que valga. Son las entidades mas pobres que existen en la tierra" (El Nacional, 9/10/1857). Va también contra los Porteños en 1857 : "Las elecciones de 1857 fueron las mas libres y mas ordenadas que ha presentado la América". (El Nacional, 13/10/1857). "Para ganarlas, nuestra base de operaciones ha consistido en la audacia y el terror, que empleados hábilmente han dado este resultado (de las elecciones del 29 de marzo). Los gauchos que se resistieron a votar por nuestros candidatos fueron puestos en el cepo o enviados a las fronteras con los indios y quemados sus ranchos. Bandas de soldados armados recorrían las calles acuchillando y persiguiendo a los opositores. Tal fue el terror que sembramos entre toda esa gente, que el día 29 triunfamos sin oposición. El miedo es una enfermedad endémica de este pueblo. Esta es la palanca con que siempre se gobernara a los porteños, que son unos necios, fatuos y tontos". (Sarmiento, Carta a D. Oro 17/6/1857) Los desheredados sociales : "Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se han de morir, que se mueran: porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad de que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus defectos?. ¿Los huérfanos son los últimos seres de la sociedad, hijos de padres viciosos, no se les debe dar más que de comer". (Discurso en el Senado de Buenos Aires, 13 de Septiembre de 1859) “Se nos habla de gauchos...La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos... Es lo único que tienen de humano. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos".(Carta a Mitre de 20 de Septiembre de 1861 y "El Nacional" 3/2/1857) También despreciaba al pueblo: "Tengo odio a la barbarie popular... La chusma y el pueblo gaucho nos es hostil... Mientras haya un chiripá no habrá ciudadanos, ¿son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad?. El poncho, el chiripá y el rancho son de origen salvaje y forman una división entre la ciudad culta y el pueblo, haciendo que los cristianos se degraden... Usted tendrá la gloria de establecer en toda la República el poder de la clase culta aniquilando el levantamiento de las masas". (En Buenos Aires, 1853; Carta a Mitre del 24 de Septiembre 1861; en EEUU., 1865) "Cuando decimos pueblo, entendemos los notables, activos, inteligentes: clase gobernante. Somos gentes decentes, patricios a cuya clase pertenecemos nosotros, pues, no ha de verse en nuestra Cámara (Diputados y Senadores) ni gauchos, ni negros, ni pobres.." (Discurso ante el Congreso, de 1866) Para Sarmiento "Artigas es un bandido, un tártaro terrorista. Jefe de bandoleros, salteador, contrabandista, endurecido en la rapiña, incivil, extraño a todo sentimiento de patriotismo, famoso vándalo, ignorante, rudo, monstruo, sediento de pillaje, sucio y sangriento ídolo con chiripá. Ese salvaje animal que enchalecaba hombres con cuero fresco lleva por séquito inseparable el degüello y la devastación". Obras Completas, tomo 17, págs. 87 y 92; tomo 15, págs. 348 y 349 y tomo 38, pág. 280. Sarmiento propiciaba una colonización gringa: "La Inglaterra se estaciona en las Malvinas. Seamos francos: esta invasión es útil a la civilización y al progreso" (El Progreso, 28/11/1842). "Propicio una colonia yanqui en San Juan y otra en el Chaco hasta convertirse en colonias norteamericanas de habla inglesa (años 1866 y 1868) porque EEUU es el único país culto que existe sobre la tierra. España, en cambio, es inculta y bárbara. En trescientos años no ha habido en ella un hombre que piense... Europa ha concluido su misión en la historia de la humanidad". Por último se lamenta que hayamos vencido a los ingleses en las invasiones. (Cf. Gálvez, 449, 90 y 132) Singular pensamiento el de Sarmiento sobre las clases : "Cuando decimos pueblo, entendemos los notables, activos, inteligentes: clase gobernante. Somos gentes decentes. Patricios a cuya clase pertenecemos nosotros, pues, no ha de verse en nuestra Cámara (Diputados y Senadores) ni gauchos, ni negros, ni pobres. Somos la gente decente, es decir, patriota”. (Sarmiento, Discurso de 1866) Interesante apreciación de Sarmiento descendiente de negros, por parte materna y nacido pobre. Para Sarmiento era necesaria una masacre patriótica: "Necesitamos entrar por la fuerza en la nación, la guerra si es necesario" (año 1861). "Los sublevados serán todos ahorcados, oficiales y soldados, en cualquier numero que sean" (año 1868). "Es preciso emplear el terror para triunfar. Debe darse muerte a todos los prisioneros y a todos los enemigos. Todos los medios de obrar son buenos y deben emplearse sin vacilación alguna, imitando a los jacobinos de la época de Robespierre" (año 1840). "A los que no reconozcan a Paz debiera mandarlos ahorcar y no fusilar o degollar. Este es el medio de imponer en los ánimos mayor idea de la autoridad" (año 1845). "Hemos jurado con Sarmiento que ni uno solo ha de quedar vivo" (Mitre en 1852). Sarmiento no ahorraba medios ni métodos: “...la muerte del gobernador Benavídez "es acción santa sobre un notorio malvado! Dios sea loado" (El Nacional, 23/10/1858). "Acabé con el Chacho (el General Peñaloza). He aplaudido la medida precisamente por la forma. Sin cortarle la cabeza a ese pícaro, las chusmas no se habrían aquietado" (Carta a Mitre, 18/11/1863). "Córteles la cabeza y déjelas de muestra en el camino" (Carta a Arredondo, 12/4/1873). "Si el coronel Sandes mata gente (en las provincias) cállense la boca. Son animales bípedos de tan perversa condición (esos provincianos que defienden sus autonomías) que no se que se obtenga con tratarlos mejor" (Informe a Mitre, 1863). El fusilamiento en masa de un batallón correntino, Sarmiento lo tilda de "brillante conducta". Con los sublevados entrerrianos aconseja en 1868. "Proceda a diezmarlos, pasando por las armas a los que le toque en suerte". El degüello de Santa Coloma : "acto de que gusté" (año 1852). Asesinato del gobernador Virasoro que él instigó desde Buenos Aires: "San Juan tenia derecho a deshacerse de su tirano" (año 1860). Aprobó el asesinato en masa en Villamayor el 2/2/1856 y como presidente ofreció $100.000 por la cabeza de López Jordán y entre las cabezas valuadas a 1000 patacones estaba la de José Hernández, que acababa de publicar el "Martín Fierro", y era un ferviente antirosista. "Aquí en América la palabra libertad importa sainete ridículo; Riquísima comedia que no manifiesta tener fin" (14/11/1841). "Esta demostrado que no puede haber mas política que la del garrote y la macana" (año 1880). "A quien no quiere pagar lo soplo a la cárcel. En materia de contribución directa hago peor, pues les rasco el bolsillo" (Gobernador de San Juan en carta a Mitre, 1862). Opinaba que "Una Constitución pública no es una regla de conducta para todos los hombres. La Constitución de las masas populares son las leyes ordinarias, los jueces que las aplican y la policía de seguridad. No queremos exigir a la democracia más igualdad que la que consiente la diferencia de raza y posiciones sociales. Nuestra simpatía para la raza de ojos azules."(OO. CC., 1886) Sarmiento soñaba formar “con emigrados de California una colonia en el Chaco que puede ser el origen de un territorio, y un día de un territorio yanqui” (Carta a Mrs Mann, 1-4-1869)(JMR. La guerra del Paraguay.p.319) Cuando Sarmiento se enteró de que en Córdoba había un pueblo que se llamaba "Fraile Muerto" le dio vergüenza y ordenó inmediatamente se le cambiara el nombre. Preguntó si no había allí ningún residente inglés o norteamericano. Le contestaron que sí, el señor Bell. Entonces –dijo- pónganle "Bell Ville". No solo aplicó el terrorismo de estado en suelo argentino. También llevó al Paraguay “la civilización”. Fogoneó la guerra contra Paraguay, iniciada por Mitre, ambos masones de grado 33, y no tuvo empacho por terminar con todo un pueblo, en nombre de la “libertad y el progreso” ( Ver Sarmiento y el Paraguay ) “La guerra no está concluida, aunque aquel bruto (Solano López) tiene todavía veinte piezas de artillería y dos mil perros que habrán de morir bajo las patas de nuestros caballos. Ni a la compasión mueve ese pueblo, rebaño de lobos” (Carta a Manuel R. García del 12-10-1869) (A.Bray, Solano López.p.269 – JMR. La guerra del Paraguay.p.300) “López sigue de derrota en derrota por los bosques, con mil o dos mil animales que le siguen y mueren de miedo” (L.A. Herrera: El drama del 65.p.86) “¿Cómo acabar con un idiota, borracho y feroz (López), que tiene aún algunas víctimas que inmolar” (30-12-1869) (JMR. La guerra del Paraguay.p.301) A pesar de las intrigas y la guerra civil, durante la época de Rosas se dió un fuerte impulso a la instrucción primaria y superior. Una comisión nombrada para estudiar al reforma terminó sus trabajos con un proyecto “en el cual puede verse una anticipación de algunos aspectos de la reforma universitaria argentina, y que guarda tantos puntos de coincidencia con el sistema administrativo y docente que rige actualmente” (A. Salvador. La Universidad de Buenos Aires. La Plata 1937.p.70 – Julio Irazusta Vida política de Juan Manuel de Rosas.t.II.70) “A pesar de las difíciles circunstancias en que el país se hallaba envuelto, parecía que nada influyera en la educación de la juventud que cada día se mostraba más afanosa por corresponder a los cuidados que se le prodigaban.” (Sarmiento) (El presupuesto para educación, que en 1829 era de 37.141 pesos fue elevado en 1830 a 49.980.) Alberdi decía del Facundo y su biógrafo: “Sarmiento, trabajador improductivo, estéril, a título de empleado vitalicio, que vive como un doméstico de los salarios del Estado, su patrón”. Sarmiento cobraba “un poco de todo”: desde sueldos de inspector de escuelas hasta de militar, tal cual se hace ahora. En 1877 fue ascendido a Coronel Mayor del Ejército, equivalente a General de Brigada: tenía 66 años. En 1881 fue nombrado por Roca Superintendente General de Escuelas: tenía 70 años. En 1882 fue ascendido a General de División: tenía 71 años Ni San Martín se salva de las diatribas y los resentimientos de Sarmiento. En 1844, seis años antes de su muerte, San Martin en su testamento, otorga a Rosas el sable libertador: “El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como prueba de satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido, el honor de la República contra las injustas pretensiones de lso extranjeros que tratan de humillarla” Esto no fue reconocido por Mitre y los unitarios, que trataron de ocultarlo, como lo demuestra la carta que Valentín Alsina de dirige a Don Felix Frías el 9 de noviembre de 1850 desde Montevideo, y refiriénse a San Matin le dice: “...como militar fue intachable; pero en lo demás era muy mal mirado de los enemigos de Rosas. Ha hecho un gran daño a nuestra causa con sus prevenciones caso agrestes y cerriles contra el extranjero, copiando el estilo y la fraseología de aquel; prevenciones tanto más inexcusables, cuanto que era un hombre de discernimiento. Era de los que en la causa de América no ven más que la independencia del extranjero, sin importarle nada de la libertad y sus consecuencias...Nos ha dañado mucho fortificando allá y acá la causa de Rosas, con sus opiniones y con su nombre; y todavía lega a Rosas, tan luego su espada. Esto aturde, humilla e indigna y...pero mejor no hablar de esto. Por supuesto en el diario me he guardado de decir nada de esto...” (JS.Op.Cit.p.77) Asi escribienron nuestra "historia oficial". Tampoco se lo perdonará Sarmiento, quien había visitado a San Martín en Europa, y ante expresiones adversas que Sarmiento trató de hacer sobre Rosas, es interrumpido por el dueño de casa: “Ese tirano de Rosas que los unitarios odian tanto, no debe ser tan malo como lo pintan cuando en un pueblo tan viril se puede sostener veinte años...me inclino a creer que exageran un poco y que sus enemigos lo pintan mas arbitrario de lo que es...y si todos ellos y lo mejor del país, como ustedes dicen, no logran desmoronar a tan mal gobierno, es porque la mayoría convencida está de la necesidad de un gobierno fuerte y de mano firme, para que no vuelvan las bochornosas escenas del año 20 ni que cualquier comandante de cualquier batallón se levante a fusilar por su orden al Gobernador del Estado” (Galvez, Manuel. “Vida de Sarmiento”. Emece Edit. 1945) Sarmiento, despechado, le comenta en carta del 4 de septiembre de 1846 a su amigo Antonio Aberastain: “...va Ud. a buscar al opinión de los americanos mismos (en Europa) y por todas partes encuentra la misma incapacidad de juzgar. San Martín es el ariete desmontado ya que sirvió a la destrucción de los españoles; hombre de una pieza; anciano batido y ajado por las revoluciones americanas, ve en Rosas el defensor de la independencia amenazada y su ánimo noble se exalta y ofusca...San Martín era hombre viejo, con debilidades terrenales, con enfermedades de espíritu adquiridas en la vejez; habíamos vuelto a la época presente nombrando a Rosas y su sistema. Aquella inteligencia tan clara en otro tiempo, declina ahora; aquellos ojos tan penetrantes que de una mirada forjaban una pagina de la historia, estaban ahora turbios y allá en la lejana tierra veía fantasmas extranjeros, todas sus ideas se confundían, los españoles y las potencias extranjeras, la Patria, aquella Patria antigua, la estatua de piedra del antiguo héroe de la independencia, parecía enderezarse sobre el sarcófago para defender la América amenazada...” (Soler Cañas, Lusi: “San Martín, Rosas y la falsificación”) Sarmiento calumniaba de esta forma a San Martín y lo acusaba de disminuido mental por la vejez, seis años antes de su muerte, siendo que San Martín mantuvo hasta su muerte más lucidez que todos aquellos que trataron de degradarlo. La dupla Mitre-Sarmiento llevaría la opresión a las provincias del interior y cometería el genocidio de todo un pueblo para someter el estado autónomo del Paraguay. Salvados esos obstáculos, Sarmiento sojuzgaría descaradamente a sangre y fuego la provincia de Entre Ríos, último bastión del federalismo. Sarmiento, a pesar de temer y odiar a Urquiza, utiliza como excusa la confusa muerte de este durante la rebelión de Ricardo López Jordán, para invadir y sojuzgar Entre Ríos con el ejército nacional. Por su parte Mitre y toda su camarilla de discípulos y aduladores, adopta una política liberalista de entrega al capital inglés. Entrega también los ferrocarriles, incluidos los ya construidos con capital nacional, como el “Oeste”, y al inaugurar la estación del “Sud” (1862) dirá en su discurso: “¿Quien impulsa este progreso? Señores: es el capital ingles” (Ver Los ferrocarriles ) Tambien Mitre inventaría una historia mentirosa y tergiversada que engaño a genraciones enteras de argentinos. La sentencia de final “Para gobernar a la República Argentina vencida, sometida, enemiga, la alianza del Brasil era una parte esencial de la organización Mitre-Sarmiento; para dar a esa alianza de gobierno interior un pretexto internacional, la guerra al Estado Oriental y al Paraguay, viene a ser una necesidad de política interior; para justificar una guerra al mejor gobierno que haya tenido el Paraguay, era necesario encontrar abominables y monstruosos esos dos gobiernos; y López y Berro han sido víctimas de la lógica del crimen de sus adversarios”. (Juan Bautista Alberdi) "En nombre de la libertad y con pretensiones de servirla, nuestros liberales, Mitre, Sarmiento y Cía., han establecido un despotismo turco en la historia, en la política abstracta, en la leyenda, en la biografía de los argentinos. Sobre la revolución de Mayo, sobre la guerra de la independencia, sobre sus batallas, sobre sus guerras ellos tienen un Alcorán, que es de ley aceptar, creer, profesar, so pena de excomunión por el crimen de barbarie y caudillaje” (Juan Bautista Alberdi. Escritos póstumos. Ensayos sobre la sociedad, los hombres y las cosas de Sudamérica. Buenos Aires. 1899) FUENTE

Para vos Papá... Quisiera Volver a ser niño Quisiera volver a ser niño Para no saber de la ausencia Quisiera solo conocer el dolor de un tropezón y no las heridas del Alma. Quisiera llorar solo un instante por un capricho Y no todas las noches por tu partida. Deseo volver a ser niño para poder Mirarte a los ojos y pedirte permiso Para salir a jugar. Quiero olvidarme de la noción del tiempo Y perderme en tus brazos para Recorrer de vuelta los caminos Ya trazados por nuestro amor Ojalá no supiera nada del mas allá Para no estar preguntándome que será de ti y extrañarte tanto. Me gustaría tener esa certeza de niño de que Pronto llegaras a casa para jugar juntos. Quisiera volver a ser niño, Porque así podré abrazarte de nuevo, podré hablarte, sonreír juntos y caminar a tu lado Y poder llenar la ausencia que me dejo tu adiós. de mi autoria
Cuando yo me vaya Cuando yo me vaya, no quiero que llores, Quédate en silencio sin decir palabras, Y vive de recuerdos, reconforta el alma. Cuando yo me duerma, respeta mi sueño Por algo me duermo, por algo me he ido. Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada Y casi en el aire con paso muy fino. Búscame en mi casa, búscame en mis cartas, Entre los papeles que he escrito apurado. Ponte mis camisas, mis suéteres, mi saco, Y puedes usar todos mis zapatos. Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama, Cuando haga frío, ponte mis bufandas. Te puedes comer todo el chocolate Y beberte el vino que dejé guardado. Escucha ese tema que a mí me gustaba, Usa mi perfume y riega mis plantas. Si tapan mi cuerpo no me tengas lástima Corre hacia el espacio, libera tu alma. Palpa la poesía, la música, el canto Y deja que el viento juegue con tu cara, Besa bien la tierra, toma toda el agua, Y aprende el idioma vivo de los pájaros. Si me extrañas mucho, disimula el acto. Búscame en los niños, el café, la radio, y en el sitio ése donde me ocultaba. No pronuncies nunca la palabra muerte. A veces es más triste vivir olvidado Que morir mil veces y ser recordado. Cuando yo me duerma, No me lleves flores a una tumba amarga, Grita con la fuerza de toda tu entraña Que el mundo está vivo y sigue su marcha. La llama encendida no se va a apagar Por el simple hecho de que no estés más. Los hombres que viven no se mueren nunca, Se duermen a ratos, de a ratos pequeños y el sueño infinito es solo una excusa. Cuando yo me vaya extiende tu mano Y estarás conmigo sellado en contacto Y aunque no me veas, y aunque no me palpes Sabrás que por siempre estaré a tu lado. Entonces un día; sonriente y vibrante Sabrás que volví para no marcharme. FUENTE POST RELACIONADO
“Llegará el día en que desapareciendo las sombras sólo queden las verdades, que no dejarán de conocerse por más que quieran ocultarse entre el torrente oscuro de las injusticias” (Juan Manuel de Rosas. 1857) Hay hombres que de su cencia tienen la cabeza llena, hay sabios de todas menas, más digo sin ser muy ducho es mejor que aprender mucho el aprender cosas buenas. Es la memoria un gran don cualidad muy meritoria y aquellos que en esta historia sospechen que les doy palo sepan que olvidar lo malo también es tener memoria. Mas naides se crea ofendido pues a ninguno incomodo y si opino de este modo, por encontrarlo oportuno, no es para mal de ninguno sino para bien de todos. José Hernández - Martín Fierro LA HISTORIA La vocación por los estudios históricos es la primera en presentarse en los pueblos que luchan por su libertad. Prioridad que no es casual, pues las naciones beben en su propia historia los fundamentos de su derrotero. “La historia es una noble instructora – ha escrito Savigny – y sólo a través de ella puede mantenerse vivo el contacto con la vida primitiva del pueblo. La pérdida de esta conexión despojaría al país de la mejor parte de su vida espiritual”. Este patriotismo de los grandes períodos emancipadores – tal el caso actual de la Argentina – no nace de conciencias aisladas, sino que es el fruto de toda una generación, aunque sus miembros se ignoren, y cuya obra, a su vez, es el efecto de un estado multitudinario de la conciencia misma de la colectividad. El estudio sistemático y crítico de al historia no es más que uno de los síntomas de este esclarecimiento y unificación de la vida nacional, conciente de sí misma, que aventa en los estratos profundos y anónimos del pueblo. (Hernández Arregui, Juan José - La formación de la conciencia Nacional. p.41. Peña Lillo. Ediciones Continente. Bs.As. 2004) Una de las formas de ocultamiento de la verdad histórica de que abusan nuestros liberales, es la de escribir historia. Tenemos cientos de textos, de manuales y tratados de historia, todos cortados sobre los mismos moldes académicos, que son escarnio y prevaricación de la Academia. Historias de pueblos ausentes, de falsas oposiciones y de escamoteo de los conflictos profundos; así se adormece la conciencia de los argentinos en la certeza de que carecen de un propio e inconfundible destino universal. Magisterio de rótulos arbitrarios que fía su eficiencia al fenómeno mecánico de la repetición: gobiernos patrios, anarquía, tiranía, organización nacional. Y una gran síntesis: o civilización o barbarie. (García Mellid, Atilio.- “Proceso al liberalismo argentino”. p.10. Ediciones Theoría.1964) FUENTE <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Poema de un Recuerdo Gustavo Alejandro Castiñeiras Dime por favor donde no estás en qué lugar puedo no ser tu ausencia dónde puedo vivir sin recordarte, y dónde recordar, sin que me duela. Dime por favor en que vacío, no está tu sombra llenando los centros; dónde mi soledad es ella misma, y no el sentir que tú te encuentras lejos. Dime por favor por qué camino, podré yo caminar, sin ser tu huella; dónde podré correr no por buscarte, y dónde descansar de mi tristeza. Dime por favor cuál es la noche, que no tiene el color de tu mirada; cuál es el sol, que tiene luz tan solo, y no la sensación de que me llamas. Dime por favor donde hay un mar, que no susurre a mis oídos tus palabras. Dime por favor en qué rincón, nadie podrá ver mi tristeza; dime cuál es el hueco de mi almohada, que no tiene apoyada tu cabeza. Dime por favor cuál es la noche, en que vendrás, para velar tu sueño; que no puedo vivir, porque te extraño; y que no puedo morir, porque te quiero. FUENTE
El revisonismo Señalemos de paso que el revisionismo histórico se ha particularizado en un momento de la historia argentina: el que va del año veinte a Caseros, aunque cada vez se extienda más, hacia atrás y hacia adelante. Su pivote ha sido la discusión de la figura de don Juan Manuel de Rosas y su momento. Expliquemos que no podía ser de otra manera porque es figura clave; tan clave, que la falsificación de la historia hubo de hacérsela como pivote a la inversa. Nada se puede entender sobre esa época ni lo que ocurrió más adelante, sino que se trata de entender lo que significó Rosas, como nada podrá entenderse de esta contemporánea si no sabemos, nos guste o no nos guste, qué significó Perón. Pero el ciclo de Rosas se cierra con la aniquilación total de la época que lo precede, con la abolición de la Argentina fundadora que ese ciclo expresa hasta en sus deformaciones, hijas éstas de la desesperada con la que intentó sobrevivir. En cambio, en el caso reciente, le ha sido imposible a la oligarquía liberal y a los intereses extranjeros que representa, la abolición del proceso en marcha, nuevas condiciones históricas no le han permitido ir más allá que la toma de posesión de los recursos del poder, y el triunfo del revisionismo en el campo del pensamiento histórico no es nada más que uno de los aspectos de la permanencia definitiva de la Nueva Argentina, asentada en la Nación y el pueblo. Sálvese el revisionismo del peligro de que, buscando las raíces lejanas del país se prescinda de las más inmediatas, este peligro no acecha desde luego a los investigadores cuyos hábitos intelectuales los ponen a cubierto, pero sí a los divulgadores en el campo político social y los prosélitos. Peligro de subestimar el pasado posterior a Caseros y más cercano a nosotros, estableciendo soluciones de continuidad, como lo hizo la historia falsificada. Si la revisión histórica nos ha llevado a comprobar que la Argentina fundadora fue abolida, no podemos practicar el mismo método con la que la siguió, mala o buena, pero de la cual ésta es continuación directa, la realidad de un largo momento decisivo en nuestra formación. Todo es historia, hasta lo de estos días. Digamos con Georg Winter. "La historia es la política del pasado y la política la historia del presente". Evitemos posturas melancólicas y sueños de restauración vinculados a concepciones estéticas pero no a la vida; y la mejor guía para esa tarea es abrir la palestra a la polémica y hacer circular la vida por el debate. Y sobre todo ver el presente, vuelvo a aquello que dije al principio citando a Bloch: "El pasado solo puede comprenderse por el presente, a la manera de Pirenne que quería conocer el Ayuntamiento nuevo antes que los edificios vetustos". Por lo menos en cuanto se vincula con la política que es acción militante, aunque la realidad conturbada no sea el ambiente más propicio al investigador. Pero lo es para el exégeta que ausculta el pulso constructor de la vida. Si la comprensión de don Juan Manuel de Rosas camina ahora por las anchas perspectivas del pueblo es en gran medida, porque algunos trazaron este andarivel; es también porque la historia creó esta realidad social y cultural de hoy que la hace comprensiva. Esta realidad levantó la pesada lápida que guarda los restos de Rosas, allá en la lejana y nebulosa Inglaterra, donde espera la caricia blanda del suelo pampeano que le dará con las flores rojas del eucalipto importado, su nueva guardia de colorados. Ya no será de talas y espinillos, pero se nutrid de la misma sustancia telúrica. El revisionismo histórico al restaurar a don Juan Manuel en su verdadera dimensión y significado debe de darnos su imagen humana, es decir histórica, ni el diablo del tabú oficial, ni el santo de un nuevo tabú. Nada de mármol recompuesto ni de yeso dorado. El hombre en su momento histórico, en sus aciertos y en sus errores, en sus grandezas y pequeñeces, y en lo que representó en la composición de fuerzas que a través de él expresaron un momento argentino con una política nacional: contradicciones conciliadas en la coincidencia de ese interés supremo. Si le ha sobrado dimensión para sobreponerse a la injuria destructiva le ha de bastar para el análisis constructivo. (1959) Fuentes: - Chavez, Fermín. La vuelta de Don Juan Manuel - Jautetche, Arturo Martín.(*) (*) Arturo Martín Jauretche (1901 1974). Bonaerense. Abogado, pensador y uno de los principales mentores de FORJA. Autor, entre otros libros, de Los profetas del odio, Ejército y política, Política nacional y revisionismo histórico, Manual de zonceras argentinas y Mano a mano entre nosotros, además de su poema gauchipolítico de 1934 prologado por J. L. Borges El paso de los Libres. FUENTE