rino27
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Este es un Mapa de la ramificacion en el tiempo que tuvo la musica electronica, incluyendo estilos q salen de lo electronico, pero en los que influyeron. TIENE PLAY !!! a mi me sirvio para entender los tantos nombres de estilos q existen (y diferencian muchisimo a los grupos de gente q los escucha) Hay categorias son no solo por el sonido, o el contenido. URL del Flash: Preview: Saludos a mi mama que me esta mirando !!
La Ascension de Belial Cap III Para aquellos que sienten algo importante por mi, sepan que estoy muy seguro de lo que voy a hacer, jamás me sentí mas dueño y protagonista de mis propias ideas. Me siento bien, en la plenitud de mi sensibilidad, en mis cabales e intacto, se que es real y que no lo es. Descubrí un camino que no se por donde lleva, pero termina en un lugar conocido, donde algunos ya han estado. Comienzo este viaje porque conocí gente que no ha vuelto de el, y eso es alentador. Se que no todos van a entender, incluyo a mis padres del lado invisible -a quienes espero encontrar de paso-, también a los asistentes de los arquitectos del destino que alivianarán mi carga en cada traspié, la gente con que mayor afinidad de valores tengo no lo entenderá, mucho menos mis amigos, con quienes transité los caminos menos altruistas, ninguno de ellos va a desear tolerar el volumen de las consecuencias que sufrirán, inevitablemente. Es el último regalo en vida para comprender, lo que de seguro descubriré luego, cuando ya nada mas de aquí me importe. Espero que me ayude álguien que me rescató hace poco. Su presencia es una huella de la providencia que aún no se define a abandonarme, o una miga de gretel, que un viejo y conocido alado, emisario del oscuro, le arrebató en su camino. No se si siento algo por él, pero se que su influencia comienza a retumbar hasta niveles de mi que yo desconocía, y tal vez solo esperaban despertar, sea esto un milagro, o una lamentable tragedia para mi humano presente. El me tiene por su aliado, y yo estoy por mi propia voluntad, por la curiosidad de quien cree haber descubierto el bostezo de dios en el destino de un hombre particular. El es ya un anciano en realidad, de pisada segura y certezas evidentes, entrado en canas, ya no reconoce todos los rostros todos los dias, quizás el mio si, y el de nuestro amigo en común y tal vez el suyo propio cada día, pero no estoy seguro, sospecho que nos miente, sus confusiones se le escapan mas allá de su control, este viejo vive de ilusiones, se nota que son mucho para el, o será que intenta perder la cordura que lo agobia en su estado de derruida pasividad. No lo se, tiempo hace que perdí toda esperanza de aprender a conocerlo, o al menos predecirlo desde mis inocentes prejuicios, a través de mi lente sucia de orgullo y sobervia, en este microscopio donde posan petulantes los únicos testigos de mi viaje a la extinción. Tuve que sincerarme con mi verdadera capacidad y mi limitada imaginación para empezar de nuevo con él. Mis hábitos fueron cambiando, y me resistí bastante a dejar mi mundo para entrar en el suyo, no por temor sino por ego, pero logre derrotarme y pude encontrarlo, y valió la pena, aunque no sepa como volver, valió la pena si. Ahora no se si quienes me rodean son de su mundo o del mio, tal vez se hayan filtrado de regreso…, no importa, quizás ya sali de su mundo, pero tengo el presentimiento cada mañana, que es el primer día en mi propio mundo, aquel que tenía, o acaso ya perdí. Lo golpeo, lo enfermo, lo tiro y la vuelvo a levantar, así paso estos días jugando con mi mundo, en este nuevo espacio, rodeado de fronteras corredizas, viendo un abismo cerrarse y hundirse bajo mis pies, mientras busco la parte de mi que extraño, mi memoria se esconde, me refleja y me distorsiona, un pasado ajeno flota buscando dueño, será que estoy compartiendo la memoria con alguien mas. Me siento algo perdido, pero no del todo foráneo, si esta porción de tiempo será mi lugar, lo hare mío, que valga por mi recuerdo, como el lugar en el pasado, dentro del futuro que se arremolina en este mismo momento, y al que no quiero entrar solo, sin dejar aviso de quien soy, y hacia donde voy. Tal vez la forma en que lo conocí a el, nos ligó de alguna manera necesaria -según voy comprendiendo- para este viaje que ya me enreda y marea, su naturaleza comenzó a tomarme, me lleva.No hay tiempo para seguir dudando, tengo que confiar en este viejo, el me ayudará en el trayecto, como la vez que me ayudó a llegar a él, sin que yo lo supiera, el día en que lo conocí. No recuerdo bien por que motivo entre a ese lugar aquella tarde, supongo porque estaba vacío, quedaba cerca de casa y yo estaría por encontrarme con álguien, pero ya no se quien era y poco me importó luego de lo que sucedió. Al principio lo veia hablar, y por la calidad de sus gestos, era de suponer que no dijera nada interesante, aún siendo tan expresivo. Lo vigilaba de lejos, como siempre hago con los desconocidos, hasta que comencé a oir su voz mas claramente, me extrañaba que con las cosas que dijera no lo marginaran como a un loco cualquiera, y por el contrario, lo acompañaban y le daban charla. Algo me distrajo, no se que fue, la cuestión es que cuando volví a mirarlo me quede duro, intente disimular pero los demás no se daban cuenta, habia notado sin esfuerzo que las palabras que yo oía no eran exactamente las mismas que los demás escuchaban, era obvio que no, sus ademanes no iban con el tenor de sus ideas, ni siquiera la textura de su voz era la de su apariencia. Varias veces que volví al lugar, lo vi sentado en la misma mesa, ya había empezado a llevar cualquier libro, total no lo iba a leer, era solo para ocultar mi atención a las palabras del viejo. No me dio vergüenza, sino un violento miedo primario, cuando descubrí que él había notado mi conciencia hacía rato, y ya lo evidenciaba escurriendo miradas perdidas de reojo hacia la mesa en que yo estaba, haciendo estupidamente que leia. Segui yendo al lugar un tiempo mas, cuando el no estaba, al lugar llegaba otro tipo de gente. Cuando el estaba, era distinto. A veces habia mucho ruido y él hablaba suave, a veces estabamos solos rodeados de silencio, a veces yo estaba solo y aún asi lo oía, como si el acabara de irse de su mesa y aún resonaran sus ideas. Como no me sentía del todo bien de la cabeza, supongo que no tuve tiempo para asustarme de algo increible: los objetos mudos vibraban, con cinismo, el aire me hablaba, como usando cada sonido fortuito del ambiente para articular palabras con sentido. A veces el estaba callado, pero sus pensamientos llegaban como susurros, desde la mesa en que yo sabia que el estaba, aunque no lo tuviera a la vista. Capaz que hablaba en voz baja, pero sus ideas afilaban el silencio con violencia, ya dejaba de entretenerme, no importa lo lejos que yo estuviera, su presencia sonaba, y la musica no era bonita, notas desgarradas atestiguando momentos aprisionados, recuerdos frizados desembarcando intempestivos en la paz superficial de su presente, sobre su rostro congelado, y su mirada tambaleando en el vacío. Me contagiaba, era un vacío blanco reverberante, locos mudos exigiendo revancha, acreedores de dolor, y una roca de culpa atascandose en mi garganta. Aquel mismo temor instintivo me invadió un día, cuando al levantar la mirada lo vi sentado frente a mi, mirándome con atención, parpadeando nervioso, mientras murmuraba algo, sus labios se movian, pero no al ritmo de sus palabras, decian algo que yo comprendia pero no sabia que era, descubri que mi mente se escondía de mi. Comprendia perfectamente lo que me decia, incluso lo seguia en la conversación, pero como en un sueño, no sabia de que estaba hablando ni que palabras usaba yo. Como quien viene corriendo en tu dirección y al pasar se aleja de ti, asi me llegó la sensación que me hizo comprender y despertar de ese sueño blanco, y más me acelere cuando note que estaba sentado yo en la mesa de este viejo, mientras el me señalaba un párrafo del libro, que ya no era cualquier libro, sino uno que venia yo leyendo hace mucho, descontinuandolo esporadicamente. Siguió contándome algo que debía yo estar escuchando hacía rato. La verdad es que yo no se cuando me acerque a él, o si él vino a mi, o si fue deliberado, pero al parecer llevabamos tiempo contandonos cosas y charlando con frecuencia. De cualquier modo su simpatía ya me habia ganado, y el misticismo comenzaba a cambiar de color, a un tono nuevo. Muchos de aquellos encuentros eran verdaderamente extraños. A veces intentaba con desgarrador y vano esfuerzo agarrar mi taza. A veces mientras esperaba algo angustioso suceder junto al vidrio de la ventana, petrificado dentro de la silla, intentando mover sus patas como si fueran mias, era imposible esta silla pesaba como hierro puro, mientras en la mesa tenia servido mi propio cuerpo acurrucado, violaceo plástico, desnudo, y un hilo gris espeso chorrea del ombligo. De tanto en tanto llegaba una bocanada de calor denso desde la barra, y los gritos, agudos, como si algún demonio estuviera cocinando algo aún con vida y resistiendose. El calor pegajoso caia de repente tambien del techo, ahora con adornos gelatinosos de formas irreproducibles, mi cuello dolía mucho al mirar hacia arriba, pero el calor que bajaba era adrede, como si en el piso superior hirvieran unas ornayas gigantes, horneándonos cínicamente. Es cierto, habia pasado la barrera de lo real, porque al mismo tiempo en que las mesas se movian imantadas hacia la puerta de calle y la gente como posters de película, yo lo veia desde mi cama, girando erraticamente en torno a ese lugar, como una abeja buscando posarse. Pero en realidad estaba yo en algún lugar de mi habitación, retorciéndome en vigilia, dentro de una fuente medio llena, flotando unos arreglos sepulcrales, y debajo yo, enredándome entre sábanas de piel, enjaulado en un cuerpo hiper-dormido o minusválido?, no lo se. Ahogándome en algún anécdota de este viejo que invadía mi vida simple, de a poco, con toda su historia. La curiosidad ya no era superflua, tenía que entender que relación de parentesco tenía con él. Nada habia sido casual o espurio, definitivamente la providencia aún permanecía adelante en el camino. Entre tanto ruido y tanto movimiento, en este lugar inmediato a todo, el lograba cautivarme, por fin, luego de tanta desidia que hubiera enfermado hasta al mas monótono y bucólico de los hombres. La confianza adormeció mis instintos, y la necesidad de alcanzar la verdad sofocó el miedo que nunca perdí. Si el hablaba, yo callaba, si le preguntaba cosas en forma directa, el las evadía por el momento para terminar ciertas ideas que irían ayudándome a reformular dudas futuras, anticipando mis conclusiones, conectando mi propios problemas subrepticiamente intencional, y con la solución que iba llegando didácticamente conforme este viejo hablaba, proyectándose en su propio futuro, relatando sin cronologia, la verdad, nunca pude ubicar bien en el tiempo una anécdota de este hombre hablando ilogicamente. Me costaba hablarle directamente, el manejaba los tiempos de las cosas, yo solo era su testigo respetuoso, elegido tal vez, para perpetuar algo que aún no sabia en que terminaría. Ahora, a veces se refleja en mi y me mezcla en sus anécdotas, me participa en su historia, como si quien les habla hubiera vivido junto a él en esa época de donde saca todos los relatos, relatos que hoy me llevan a esta situación, en que necesito atestiguar lo que comence a comprender desde un principio y hasta ahora me resistía a aceptar. Pero esta hecho. Este viejo nos observa desde unas cuevas tristes, sus ojos atrincherados al fondo, en la oscuridad de la esperanza, en la plenitud de las dudas mas incontestables y las certidumbres menos buscadas. Párpados cansados de vida, plegados y replegados, en lo alto de una humilde nariz. Desde ese peñasco, toda nuestra planicie, nuestro habitat moderno, se debe ver como una inmensa fiesta negligente, procreadora de catástrofes espirituales predecibles. Observando desde lejos como un lemur a sus hijos, comprendiendo en silencio sus errores de remota juventud, de las que sus ojos aprendieron a secarse, y guardarse, en esas cumbres esteriles a todo estimulo inocente de afecto y evangelio. Su boca abierta con avidez infantil, con ilusiones de sorpresa, expectante a aquello que descubriré mas tarde, es su verdadera génesis. Un túnel invisible cayendo del cielo, bamboleándose entre los tormentosos sentimientos que trepan a la atmósfera del globo, buscando sociego y esperanza, reflejo de miles de almas encarnadas interpretando vidas monocordes en la orquesta mas atonalista del universo. Un túnel de luz, regando sobre su cuerpo, torrentes de vitalidad, según él, como rayos que aligeran el peso de sus culpas, por mas de uno de sus innombrables defectos. Habilidades que intenta transmitirme, mentiras que a partir de hoy voy a creer. Cruzando la vista hacia la ventana, mas alla de este lugar, afuera, todo es arido, el ocaso se despide, el cielo sopla revolviendo el polvo en todas direcciones, leve, pero esquizofrenico. A lo lejos una muralla de luces titilan, cubriendo todo el horizonte plano y vacío. Este lugar, en el medio de la nada, existe?. Las puertas por donde entre, ahora estan tapiadas, no hay mesas ni sillas excepto las que usamos nosotros. La barra esta vacía, donde fueron todos los licores y copas ?, casi no se distingue que tipo de lugar es este. Sus ojos vidriosos y superfibrilados, apenas divisables entre las nebulosas de tóxicos que reanudan nuestro intercambio de alto nivel. Antes de parpadear atrapa algo con su mano, continuamente, como si tomara coraje para cerrar los ojos. Con su índice poblado de pelos sobre su cien, me cuenta que su otro corazón late solo cuando le permiten y que ya no desea regresar. Estabamos hablando del amor, el cuenta que en su vida solo conoció la derrota de sus enemigos, pero que entre sus amigos jamás logró victoria parecida. Sobre este anciano todavía tengo cierta intriga que no me animo a erradicar. Siento que lo encuentro cercano cada día mas, pero también que cada vez más lo desconozco. No se si pasó mucho tiempo desde que lo conocí, es tabú intentar darse cuenta de eso por estas fauces. A veces dudo si no es una ilusión que me inventé. Pero bueno, el saber que no puedo perder el viaje al que me encomiendo, es todo lo que me mantiene cuerdo y despierto, con ganas de batallarle al sueño dominante, feroz, que vampiriza todo este plano hacia el olvido de la identidad que muchos ya no tienen, y como protohombres van robándose unos a otros la última ilusión de inteligencia que les queda, codiciándola en cada respiro. Como una gota cayendo al interminable vacío, deseando al menos regresar al océano de donde la vieron desprenderse. Los recuerdos de mis encuentros con el viejo, deambulan sonámbulos entre los laberintos vivos de mi memoria, y ella gobierna mi presente con toda tiranía, a su ritmo intento relacionar los pasadizos que surgen uno tras otro sin ningún orden aparente, reclamando un lugar fijo, dándole sentido a mi existencia. Hay veces que tomo conciencia de mi estado, solo mucho tiempo después de intentar mantenerme despierto mientras observo algo interesante. En este cementerio suelo encontrar esa paz. Veo que estas gárgolas me quieren ayudar, pero no les dejan, asi que logran esconder un mensaje, y es para mi, se que si me concentro mucho podre llegar a comprenderles, ellas saltaron a la vida en otra dimension, dejando aquí solo vestigios de su nacimiento, si, ellas me pueden ayudar. Se que si me esfuerzo podre escapar de la sombra visceral que me acecha en cada instante, no se me acerca demasiado porque aún no me reconoce, pero no me puede evitar porque parasita dentro mio, como una parte de quien fui que busca conectarse, una celula viva de mi pasado, tan tortuosa que podria contaminar todo mi ser con solo verle el rostro, tanto como para perderme nuevamente en algún pasado que no quiero ni recordar. Como si en cada respiro de mi carrera estuviera cerrando la última puerta de un túnel de habitaciones, enterradas dentro de un hotel muerto que se levanta en medio de estas callejuelas húmedas, rodeado de cruces en este cementerio ventoso donde el sol nunca alumbró. Solo después de mucho esfuerzo logro someter mi cuerpo a mi deseo, ahora puedo pensar con autonomía, pero retener mis ideas un segundo más, significa sacar la cabeza fuera de este casco, y descubrir que este lugar esta repleto de presencias enfermizas que buscan depositarse sobre alguien vivo para anidar las mas pestilentes afecciones de la vida material. Me tranquilizo, si no las llamo con la mente no vendran, por eso vuelvo a cerrar los ojos, para despertar en el espacio sereno que aún reconozco mío, y todo sigue en su lugar. Si, todavía soy yo.
Un cuentito que empece hace 1 año y no continue, tengo escrito capitulo 3 y 4, y el 2 me esta costando mucho... uds. conocen talleres de escritura con gente copada x capital federal ? Gracias x leerme ! La Ascension de Belial Capitulo I Desnudo y retorcido, las piernas muertas como embalsamadas, tirado sobre una plancha congelada de metal, todo mi cuerpo segrega un dolor anestesiante casi exquisito, si pudiera caldear todo este sufrimiento en ira y despertar de una vez, decirle a este cuerpo que existo, pero ni todo mi odio logra siquiera movilizar una nimia célula del cerebro. Enrollado mil vueltas con mis brazos, como un despreciable gusano, ellos me atan adrede. Me inhabilitaron como a un fenómeno. Racimos de tendones desgarrados, donde debería tener manos, ellos gotean sin ritmo, no hay un corazón latiendo, como si no latiera un corazón, como si todo este cuerpo estuviera resistiendo la descomposición. que no llegan a entibiarme el resto del cuerpo. El horizonte bosteza un alba radiante descongelando mis pupilas, y el paisaje respira vivo, pero no se mueve, somos nosotros ascendiendo sobre esta plataforma metálica, si, hay más como yo, se quejan y agitan iracundos, continúan durmiendo, pero no son exactamente como yo, bueno, no como lo que recuerdo de mi. Me prestaron un cuerpo muerto, aún moran en el las sensaciones que le impregnó el desgraciado anterior, lo que pienso le molesta, esta buscando reaccionar, no olvidó a su anterior habitante, tiembla y se eriza, pero de a poco va copiando mis impulsos, mis emociones. Apenas advierto que ya estoy despierto, y de inmediato algo nos inunda de ansiedad y nos reprime a la vez, pero no es algo, es alguien dentro nuestro que nos invadió mientras intentábamos despertar, nos sacude entre el pasado y el presente, esto es una grosera violación y me encanta, no se si ya pasó o presiento lo que le viene a los demás. Algunos no se sufren tanto y eso si que me jode. Imbéciles de rostros semi-desfigurados, otros sin ojos o sin boca, algunos agujereados por donde se les escurren líquidos densos, todos se ven muy graciosos, a lo lejos unos están encerrados en burbujas que parecieran curarlos y a la vez protegernos de su rabia, se resisten a abandonar el odio... y no pueden… de ellos nos burlamos y les brota un sarpullido de ira… De a poco mantenerse despierto es tan pesado y duro, este cerebro no sabe dormir, por eso me drogan, y en el sueño vuelvo a verlos a todos pero en un estado distinto, a ellos también los han dormido, pero ahora somos libres y esta todo dispuesto para nuestra fiesta, el cielo esta podrido de ira y los truenos bajan partiendo esta tierra agusanada, no nos podemos escuchar, truenos ensordecedores sangran los oídos, la furia comenzó a tomar victimas, ya unos a otros se dan ocurrentes aberraciones, disfrutamos las ablaciones que unos gigantes descontrolados actúan en este teatro de violencia libertadora, los vejámenes que por doquier regalamos y recibimos, el odio nos contiene, prolifera desatado contagiando en todas direcciones, nos prende fuego, nos alimenta, y celebramos rodeando la llama negra en que algunos van consumiéndose, nos regocijamos de esos inútiles, no me aguanto por desgarrarlos a todos, quiero robarles este goce de furia cínica, quiero ser el único que disfrute este inolvidable momento de oscuridad fraternal, y ahora quiero eliminarlos de mi mente. A todos, quiero destruirlos a todos, quiero destriparlos y hervirlos en mi saliva, tomarme el tiempo para eviscerarlos con arte y delicadeza, acariciarles los pensamientos a cráneo abierto con sus vísceras arrancadas, les voy a dar de comer sus ojos, y se como hacerlo. Nos arrancan del sueño, espasmos eléctricos, escalofríos intracutáneos, me desencajo, pierdo noción de todo, una difusa imagen de mi mas remoto pasado me visita e intenta despertar algo en mi, no se, ya desperté, algo me detuvo, es alguien que me domina y reprime en todo, algo mas violento y demencialmente mas poderoso. Me están metiendo algo que brilla y toman de los árboles de este lugar, algo dulcemente lisérgico que exhalan estos árboles infinitamente altos, ellos respiran con fuerza y guían a estas planchas hacia arriba, ahora noto que hay miles de planchas como la nuestra, surcando el cielo, regados por todo el horizonte. El panorama excitante ayuda a olvidar fabulaciones siniestras. Pero igual lamento no poder aprovecharme del sufrimiento de los demás, si, lo haría por ese que encandila en el fondo del cielo y que pretende algo imposible de nosotros, como puede un ser tan lógico tener tanto poder. A el también le haría lo mismo si bajara... Quiero desenroscar estas podredumbres de brazos y piernas, pero las tengo atadas y escarchadas, como cicatrizando en frío, mis extremidades se extienden a lo largo por esta plancha fría de metal, que mientras viajamos se torna cada vez mas oscura, de tanto en tanto baja del centro ese brillo viviente, detiene este vehiculo y absorve toda la negrura de este carro móvil, queda blanco, pero antes que pueda darme cuenta ya esta poniéndose gris, ya esta tornándose mas negra, el que mas contamina es una masa de cosas que se sacude hostil en la otra punta de esta plancha, esa cosa oscurece todo su contorno rapidamente, lamentablemente yo no tengo ese honor, pero los demás son mas flojitos que yo, y algunos casi no ensucian nada, no importa, pronto volverá a bajar el brillo para volver a limpiar el mal que se escurre de nosotros. Seguimos subiendo, cada tanto álguien descarrilado y de una maldad desatada, álguien mas oscuro que nosotros, se sube a este carro a la misma velocidad con que salta rechinando de él, al abismo infernal del que escapamos subiendo, otras criaturas de menor tamaño pero de parecida maldad nos observan flotando al lado de esta plancha, se retuercen como disfrutando nuestra situación, son muchas y van cambiando con el paisaje, cada vez menos horribles, pero se van quedando, algo en el aire les hace mal. Otros brillos aparecen rodeándonos y atacándonos con rayos, de a poco algunos de nosotros van como liberándose, algunos gritan, otros escurren líquidos hediondos, otros expelen gases húmedos por todas partes del cuerpo, otros se descomprimen emitiendo ondas de alguna especie de radiación o aire virulento, y con esto advierto que no estamos hechos todos de lo mismo. Ahora uno se mueve intentando erguirse, sobre unos cuantos palos asquerosos que le sirven de pie o algo, se mueven como con propia voluntad y algunos palos mas finitos se le enroscan por su cabeza, si es que eso es una cabeza, otros palitos se le meten por la boca, si es que ese enorme agujero hace de boca, el se los desenreda y los escupe atolondrado, esta moribundo pareciera que no va a dominarlos pero si, lo logra, de a poco suelta eso sobre lo que se paró y comienza a flotar sobre la plancha. Ahora veo varios parecidos a el, levitando y escurriendo líquidos negros sobre la plancha que esta cada vez mas tibia, ya no viene el brillo a escurrirla, tampoco se puso tan negra como cuando desperté. De repente algo garrudo aterriza encima mío, ahora me doy cuenta que desde que desperté en esta plancha, veo por todas las partes de mi cuerpo, y eso me confundía, pero no mucho, cuesta pensar en todo a la vez, waw veo con estas vísceras las caras de los demás que están mas lejos, desde las extremidades veo mi cabeza y puta, me doy cuenta que mi cabeza es horrible, esta envuelta en un vaho de entidades gelatinosas que se alimentan de mi odio, y roban la electricidad en que lo transforman, llevándoselo a las extremidades de la criatura parecida a mi que esta a mi lado en igual situación, que asco. Intento moverme una vez mas pero es inútil. Lo que esta encima de mi cabeza brilla y lucha por neutralizar estos pegotes que me están desalojando de este cuerpo, a veces siento que soy yo lo que se esta yendo por las venas de estas gelatinas y termina dentro del cuerpo del que esta a mi lado. Que asco puedo ver y sentir el interior del cuerpo del que se sirve de mi, pareciera que estoy a punto de perder mi memoria cuando el brillo que esta en mi cabeza logra quitarme estos pegotes. Si, que placer, que sulfurante placer, que liberación, es como volver a saber que soy yo, y no otro, que alegría, voy a poder matarlos a todos ahora, voy a.... no... no debo.... mm por que no puedo? quiero pero no quiero, no puedo no debo, aunque las ganas me carcoman y la oportunidad este ahí para hacer de las mias…. no, no puedo hacerlo, quien soy? hay alguien más dentro mío, si, alguien me acompaña, alguien que brilla y me abraza, que es esto? Es alguien que me quiere, ….amor?. Algo se de el, que te hace mal, que te pierde, que te consume, que te destruye, es una droga que reconforta y luego mata, si, mata. Maldito amor, pero quien eres tu? Me rodeas, nada me pides y todo me lo das, no se, pero me gusta, y me encanta, que placer, que placer, si, mi ser comienza a vibrar en el tiempo y van estallando en mi existencia todos mis momentos mas malignos, en que distintos cuerpos y caras tenía yo, quién esta conmigo? No sé, me hace ver todo este mal que provoqué, el presente de las víctimas que destruí, y el pasado que habíamos compartido en otro momento del mundo, no!, no!!, quien me da a amor es una víctima de mi antigua bestialidad, no, soltame, así no, esto no me gusta, me das calor, me curas y me acaricias con tus pensamientos pero me haces esto. Que traición la tuya, que te hice?, sí, quiero ver, Oh no, pobre de mi, porque te hice eso?, no, perdón, perdón perdón... esto duele, pedir perdón duele, es como aceptar abrir los ojos para ver lo que brilla en el cielo pagando el precio de abrir el abismo que nos pertenece y se cocina bajo nuestro, no, ya no quiero existir, no quiero ser, porque me crearon?, no quiero estar mas, quiero perderme, quiero diluirme en el aire, quiero dejar de ser, no quiero que nadie sepa de mi, no quiero que me recuerden, quiero terminar aca, todo duele, todos sufren, a todos les debo tanto, ojalá los curen, pero yo no quiero ser, no quiero existir mas. Por favor, desaparéceme, mátame la memoria, dilúyeme dentro tuyo, tú, que brillas y me das este calor y me curas, hazme tuyo, no quiero pensar mas, no quiero recordar nada, por favor, este placer y este dolor que me das, porque?, alguna parte de mi lo sabe, pero no lo aceptaré aunque me obligues. Ahora te vas, y veo que mis vértebras que antes chorreaban, se van formando como dedos. Ahora recuerdo donde estaba antes de despertar en esta plancha. Si, estaba con mis amigos, éramos como uno solo, amandonos a nuestra manera, si, lo hacíamos bien, gobernábamos nuestro círculo, cualquier idiota que en el cayera, era aprovechado por nuestros animalillos, jaja, si... pero quienes eran ellos? Puta, una de ellas estaba recién mirándome mientras el brillo me abrazaba. Pero porque le hicimos eso a esa personita??, quienes eran mis amigos?? Oh no, ellos eran suplicios mios, alumnos de mi maldad, a todos ellos bauticé en el pantano de la venganza, a todos ellos acostumbre a la violencia de mi gusto, pero ellos tenían su propia maldad, ellos eran horribles, mas que yo inclusive si mas que yo, si si, mucho mas que yo, inclusive mas malos que yo, si, no se si será eso posible pero si, jaja, no se, bueno, ellos eran, eran, eran. En aquella fosa, éramos dioses, si un mismisimo ángel hubiera tenido la mala suerte de caer entre nosotros, lo hubiéramos vuelto uno de nosotros, éramos reyes y morabamos todas las cuevas donde pudieran reunirse el dolor y la víctima, donde miles de criaturas mas pequeñas rondaban y nos festejaban, nos idolatraban, hacíamos lo que queríamos, eternidades pasamos así, amigos como esos, y enemigos que brillaban mas alto, suplicando intentando pararnos, jaj, imbéciles, nunca pudieron, hasta aquel día en que cayó de la bóveda estelar, el rayo que nos paralizó a todos, en el mismo instante quedamos inmóviles, mientras centenares de brillos vivientes bajaban y nos rodeaban, nos analizaban, nos miraban, recorrían nuestro lugar, revisaban nuestros cuerpos, muchos encandilaban al punto que los mas débiles ardían, jaj el panorama era increíble, algunos de esos brillos nunca los habíamos visto, algunos de luminosidad menos efervescente alzaban los victimas que enterrábamos para comer, y para divertirnos, es que no teníamos nada para entretenernos, nosotros no trabajábamos, allí éramos libres, nadie trabajaba, nadie hacia nada, todos hacíamos sin pensar, nadie estaba obligado con su presente, la memoria era solo inmediata, por eso yo mantenía mi identidad por encima de los demás en base a someterlos sin parar, a todos, a todos, y … pasa que bueno, eramos unas temibles bestias, dueñas de angustia lacerante y contagiosa, no era nuestra culpa, claro que no lo era. Aquellos brillos vivientes eran ángeles mas poderosos, que odio les teníamos, mientras tanto inmóviles pensábamos entre todos, nos organizábamos para cuando se vayan o cuando nos dejen movernos, pobres creídos, brillos idiotas, los hubiéramos aplastado con solo pensarlo, si nos hubieran soltado en ese momento. Esos ángeles bajaban de tanto en tanto para recoger a los demonios que tenían la mala suerte de perderse en nuestro dominio. Ahora me doy cuenta que esos demonios, eran demonios, jaj, no se que éramos nosotros entonces. Nosotros éramos mas inteligentes que ellos, ellos estaban llenos de inocente maldad, nosotros estábamos repletos de herramientas y conocimiento para extender la maldad o la alianza con los brillos, hasta donde quisiéramos, hasta los confines de esta oscuridad donde ningún brillo llegaba para decirnos que hacer. Hasta hace poco hubiera sentido nostalgia por aquella época, pero ahora la culpa me invade, pareciera que todo este lugar late en mi corazón, estoy conectado a todas las victimas, todas ellas pujan por mi, quieren hacerme lo mismo que les hice, pero algunas no. Veo que por las venas que me conectan a ellos, me pasan buena energía, son como miles de arterias que ahora envuelven mi ser, a veces aparecen todas juntas y se conectan a mi, sin que yo lo pida, tengo al brillo curador cerca aún, se que me vigila, y que alguna intervención toma en cada suceso que ocurre en esta plancha. Pero ahora estamos detenidos, no se donde estamos, de repente siento un chorro blanco y tibio, reconfortante, que placer, que lindo placer, mis pies se liberan, aunque me duelen, no puedo evitar intentar pararme y gobernar este cuerpo podrido que me han dado. No, no me lo dieron, ahora reconozco cada parte de mi que lacere por mi propia voluntad. Si, ahora me doy cuenta que ya había reconocido quien era yo, e intente matarme, para irme no se a donde, muchas veces me suicide y termine en el mismo lugar, como si no hubiera otra dimensión donde caer luego de suicidarse tantas veces, el cuerpo ya no responde, no hay nada que muera, la existencia no se puede matar. La memoria no esta en el cuerpo, mi ser es indestructible, llegue al limite del sometimiento y de la aniquilación, no existe nada tremendo que no haya sido hecho por mi, y lamentablemente ya nada me da placer, todo es dolor, aniquilar engullir romper traicionar, ya nada me quita este dolor, ni por un segundo. Ahora soy responsable de mi presente. Si quiero aliviar algo del dolor que me carcome, tengo que hacer algo, no se que, pero algo, y debo hacerlo yo, y debo hacerlo ya. Se mezclan los sentimientos hacia los amigos que tenia, prefiero no volver a saber de ellos, este lugar esta cambiando mis devoción por el olvido, me esta sacando parte de mi, y comienzan a venir recuerdos de alguien que fui, y no fui tan malo, no fui tan yo, era bueno, si, era inocente, era ingenuo, era inteligente, y había amado muchas veces, si, desde que el amor se inventó, si, miren, yo era ese, si, yo sabía mas que todos ustedes del amor, si, ustedes que me miran apuntándome, ustedes hablan sorprendidos de esto, no, yo no lo estoy, yo amé y amé tanto como me lo pidió aquel que resplandece allá arriba, ahí miren, ven?, allá en la esquina aquella {se q esta mal alla aquella, pero no quiero pecar de correcto}, de donde caen todos los brillos. Si, de ahí caen, no lo sabían. Tanto tiempo los batallé, que aprendí mucho de ellos, y reconozco que los envidio por ser lo que son, y se que ellos me respetan, también descubrí que algunos ocultan su admiración por mi, por temor, y otros pretenden ignorarme, antiguos amigos que temen mezclarse con mi vibración, soldaditos del brilloso, dependiendo tanto del amor, como un demonio de su fetiche. Todavía me retuerzo en esta plancha, pero ahora me pongo de pie, y veo que puedo escapar de este viaje que mantiene mórbidos y congelados a varios, incluso a aquel que esta en la punta, pero ya no chorrea ese liquido negro, ahora esta quieto, aunque se mueve de vez en cuando, esta mas tranquilo que antes. Me puse de pie si, jaj, ahora puedo caminar, si, ahora puedo moverme, no, esto no son piernas, no se que son, pero me gustan, puedo desplazarme, si, que bueno. Ahora sí. Si escapo, tu brillo, me dejarás ir?, porque continuas a mi lado?, abrázame, eso era lindo, eso era increíble, que rico {el no sabe de bien} se sentía, te perdono la traición, solo por lo que recuerdo que fuimos, que dulce ese abrazo, o es que yo estaba tan mal, cuanto hace que estamos aquí?, oh no, hace mucho que estoy pensando esto mismo, noo!, muchos de los que aquí antes estaban como yo, ahora regresan de tanto en tanto para darnos calor y para darnos de comer, porque yo acabo de darme cuenta recién ahora?, porque pienso tan lento?, apenas pienso y todo cambia, todos es mas rápido que yo, todo evoluciona mientras yo apenas puedo aprender a moverme con este cuerpo mejorado. A juzgar por como están los demás que vienen a visitarnos y que estaban como yo, diría que pasaron varias décadas, pues otros parecidos a cada uno de ellos vienen de su mano, como si fueran parte de su extensión, pero no, no son sus victimas, son sus hijos ¡!!, Ohh... que recuerdos me llegan, si, yo tenía hijos, donde estan? , quienes fueron?? Oh que dolor... noo... quiero desaparecer, no quiero ser mas, quiero.. no se... no se que quiero, quiero verlos, quiero saber quienes son, donde están, me tienen que dar amor, este brillo debe dejarme buscarlos, donde estarán, tantos siglos pasaron, si, cuánto habrá cambiado el mundo. Ahora me rodea mucha gente, y mucha me quiere y mucha me odia, pero están porque desean quererme en el futuro, si, eso dicen, o eso parecen sentir, ah no, yo no me doy cuenta de esto, el brillo viviente dentro mio, o al lado mio me lo dice, si, el piensa por los dos, yo no sería nadie sin él, el me quiere y me perdona, el me entiende y me ama, el me alimenta, sin el no podría pensar, sin el nadie me perdonaría, el los convenció a todos de dejarme volver, sin el regresaría al abismo aquel cuyo recordar me duele hasta lo recóndito de las arterias que conectadas a mi chupan el odio de quienes aniquile con placer, si, todos ellos me duelen, en lo profunda oscuridad de mi, de mi extenso yo, que ahora es tan pequeño, y solo deudas y errores llegan. Sin mi brillo no soy nadie, gracias a él puedo pensar, puedo pensar mejor, el no me da envidia, el me ama, yo lo amo, y nos amamos, si, el es mi amigo, es un verdadero amigo, si. A veces me resisto pero aunque piense cosas malas de tanto en tanto, el sabe que son pasajeras y que puedo ser mejor que esto, si, el me ayuda y me da ideas. El brilla, el es Dios, el es mi dios. El confía en mi, y el me va a ayudar, el confía por los dos. El no es el dios de los demás, no, el es mio, el no es como aquel que resplandece, el es bueno, no, aquel es malo, aquel es incomprensible, cada vez que intente tocarlo con mi mente no lo alcance, y vibre y vibre por siglos de amor y esperanza y nada obtuve, mucho hice, a muchos hice feliz y nada me devolvieron, luego caí en los siglos oscuros, y toda la revancha que de el pude tomarme me la tome, si jaja, la tome toda y mucho mal le hice, y a todos sus amores tenté y aniquilé, mucho les hice aprender, a veces pienso que fui su aliado, su aliado necesario, muchos aprendieron conmigo, muchos aprendieron del odio conmigo, del amor y del odio que yo los siento a ambos por igual, quién sabe mas que yo acerca de amar y odiar, nadie, todos tienen algo que aprender de mi, nadie los ha vivido y mezclado y entendido y practicado mejor y mas que yo. Los que me odian, esos están a raya, la cadena de brillos al mando de mi dios al lado, los mantienen a distancia, porque saben que tienen que aprender mucho de mi, si, esos a quienes les debo tanto, también deben saber que pueden aprender de lo que les hice, de lo que les hicimos.
Trucos para pasar por un catador snob Los consejos de un experto para salir tranquilo a comer con los amigos y dejar fuera de juego a los conocedores de turno Primeros pasos. En el silencio respetuoso con que la audiencia escuchaba al enólogo conferenciante, estalló la pregunta: "¿qué es un vino crujiente....?" Ubiquen esta escena en San Martín de los Andes. El preguntón: un farmacéutico del pueblo. El enólogo pensó cuidadosamente la respuesta, aclaró su voz y dijo: "Nunca había escuchado esa característica de un vino...". Y esta anécdota siempre me quedó bombeando en la cabeza, para algún día sacar mi alma de hijo de bodeguero y bucear en los recovecos del esnobismo que campea en la cata de vinos, expresado como en pocos lugares en los artículos que suelen aparecer en revistas especializadas o no, escritos por periodistas especializados o no. Así, me propuse dar algunos consejos para que usted, sí usted que entiende poco o nada de vinos, pero, como corresponde a los que pagan la cuenta en las salidas a comer con amigos, se le reconoce el derecho de elegir el vino y, lo que es más riesgoso, a probarlo y aprobarlo, lo que lo obliga a moverse con cierta prudencia que evite dejar expuesta su ignorancia y por el contrario sea tomado por un reputado "connaisseur". Esta ignorancia es la que se pretende encubrir vanamente cada vez que el sommelier le sirve un poco de vino en su copa para que finalmente dé su conformidad; y entonces usted se sumerge en un inacabable concierto de buches enológicos, simulando ante los contertulios estar descubriendo las mejores virtudes y defectos del producto puesto a su consideración, cuando en realidad intenta que zafe ese pedacito de tostada del desayuno que le quedó entre los dientes... Aquí van algunos trucos: Primer truco, la botella difícil. Hay argentinos que se dicen buenos bebedores de vino y que al mismo tiempo lamentan que en la Argentina no hay buenos vinos. Allí aparece la primera posibilidad de sorprender a la concurrencia. Consígase una botella de "Chassagne-Montrachet" tinto. Todos -los amantes de vinos importados- saben que los Montrachets son blancos, salvo unas pequeñísimas y excelentes partidas que se vinifican en tinto. Y ¡zas! Deja atónitos a los bebedores de los "buenos" vinos importados. Este truco se puede repetir con un "Beaujolais" blanco, que se consigue con muuuuucha paciencia. Esto corre también con los vinos argentinos. Hay muchas bodegas que hoy trabajan con excelentes segundas marcas que pocos conocen, y la gracia está en jugarse con alguna de ellas y dejar que el desprevenido de siempre, que toda buena mesa cuenta, pise el palito.... La nota continua aca: http://www.lanacion.com.ar/entretenimientos/nota.asp?nota_id=1003536&pid=4281482&toi=5954