robyelrojo
Usuario (Argentina)

Aprende a regalar tu ausencia a quien no valora tu presencia No solemos valorar lo que tenemos. De hecho, solemos desaprovechar y posponer las oportunidades que tenemos de relacionarnos con nuestros seres queridos como si la ausencia que vendrá más tarde no nos importara. Esta dejadez a veces se complica cuando personas que en principio deberían apreciarnos, nos desprecian. Las situaciones de este tipo son muy dolorosas y es por eso que debemos dejar de taparnos los ojos y comenzar a remediar esta situación. Esto, en ocasiones, pasa de castaño a oscuro y la mejor actitud que podemos tomar es la de protegernos de este tipo de relaciones que acaban deteriorando y mermando nuestra autoestima y nuestra salud emocional. No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes La frase que encabeza este apartado no es solo una frase hecha, sino una realidad. Tenemos esa mala costumbre de no valorar el momento presente y de apreciar lo que lo que no tenemos o lo que ya hemos perdido. Cuando sufrimos porque alguien nos ignora no nos percatamos de que eso no es reflejo de nuestra valía personal y que lo más probable es que esta persona no lo haga porque está acostumbrada a tenernos a su vera. A veces, de hecho, las parejas rompen estos círculos viciosos separándose y rompiendo su relación pero el tiempo les hace sentir que se echan de menos. De todas formas, no vale de nada luchar contra viento y marea por una persona que no mueve ni un dedo por ti. No sirve ayudar constantemente a alguien que no está interesado en atendernos. No nos hace bien dar sin recibir. No podemos dedicarnos a los demás y olvidarnos de nosotros. Y es que la única gratitud sin la que no podemos vivir es la gratitud a uno mismo, pues es el pilar del amor propio y el cimiento de nuestro crecimiento personal. El poder de alejarse de lo complicado en nuestra salud Cuando nos enfrentamos a situaciones complicadas en las que alguien importante nos ignora, podemos hacer uso de la indiferencia. Conseguir que lo que alguien haga o no haga no nos afecte actúa como un bálsamo. Puede que al principio nos cueste, pero vale la pena el esfuerzo cuando se trata de evitar nuestro deterioro emocional. Regala tu ausencia cuando sea necesario. Quedarse cerca de alguien puede ser ir demasiado lejos para nosotros, por lo que una buena solución es obsequiar a estas personas con nuestra ausencia. Si optamos por esta opción, es posible que iniciemos una lucha interna entre la que nos debatamos entre esperar a que vuelva o reiniciar nuestra vida de manera definitiva. Ambas actitudes resultan dolorosas a corto plazo pero, sin lugar a dudas, convivir con nosotros mismos es la más deseable. Es probable que, en estos casos, se nos queden muchísimas cosas por decir. El dolor, los reproches y todas nuestras emociones no pueden quedarse dentro de nosotros mismos, debemos de sacarlas de alguna manera, aunque sea imaginándonos que tenemos a esa persona de frente, aunque sea rasgando papeles o golpeando cojines. Una buena opción es escribir una carta a esa persona que te lastimó en la que expliques los motivos que te han hecho partir y cómo te has sentido. Una vez que los sentimientos y las emociones del momento queden escritos, lo mejor es deshacerse de la carta y liberarnos de manera simbólica de esas sensaciones. Libera tu dolor y perdona Darle alas al sufrimiento es la única manera de no hacer de nuestro cuerpo la tumba de nuestra alma. Detrás de nuestro coraje, de nuestra rabia y de nuestra ira por la impotencia de sentirnos poco valorados, se esconde una gran tristeza y una sensación de humillación infinita. Por esta razón, tenemos que trabajar nuestra decepción y dejar de caminar jugándonos la vida. Hay que saber cuándo es conveniente regalar nuestra ausencia. Entonces será el momento de dejar atrás y de no olvidarnos de que son situaciones comunes que encierran en ellas una gran semilla de crecimiento y de liberación. “Cuando mantienes tu resentimiento hacia otra persona, estás amarrado a esa persona o a esa situación, por un vínculo emocional que es más fuerte que el acero. Perdonar es la única forma de disolver ese vínculo y lograr la libertad.” -Catherine Ponder-

Seguro que más de una vez has sospechado que te están mintiendo. Esto ocurre más seguido de lo que nos gustaría aceptar. El problema es que no siempre sabemos si esto es real o no y nos genera incertidumbre. Por eso, en esta ocasión te queremos hablar sobre las señales físicas de que te están mintiendo. El cuerpo humano está diseñado para demostrar lo que realmente piensa. Debido a esto, cuando alguien miente, genera señales muy específicas. Aquí te las describimos, apréndelas y no te dejes sorprender por los mentirosos. Toma nota y verás lo útil que te resulta saber esto. Cambia constantemente la cabeza de posición El primer síntoma de que te están mintiendo es que la persona que lo hace cambiará la posición de su cabeza constantemente. Suele ocurrir cuando haces una pregunta que lo obliga a mentir. Este cambio se debe a que formular una respuesta falsa nos obliga a hacer funcionar ambos lados de nuestro cerebro. Esto permite formular una respuesta que parece real en base a hecho conocidos. Además, mientras la persona está creando su mentira evitará el contacto visual. Esta acción se hace sin querer y es muy difícil de controlar. Suele pasar porque el mentiroso desea evitar que veas su mentira y vergüenza. Cambios en el patrón de respiración Cuando sospechas que te están mintiendo analiza si la persona ha cambiado su patrón de respiración. Puede respirar más rápido o más lento de lo habitual. Podrás ver cambios como enrojecimiento de la piel del cuello y cara. También será obvio que las fosas nasales de la persona se abren en mayor tiempo y dimensión. Puedes corroborar la mentira haciendo preguntas difíciles y viendo cómo se afecta la respiración de la persona. A esto se sumarán otros cambios físicos, como el movimiento excesivo de cabeza. El cuerpo se cubre con los brazos Una característica obvia de que te están mintiendo es el tratar de proteger al cuerpo. Este es un instinto muy primitivo y consiste en cruzar los brazos. Tendrás una impresión de que hay una barrera entre la otra persona y tú. Algunas veces puedes sentir que en cualquier momento podías ser agredido. La razón de este comportamiento es que la mente siente que debe demostrar seguridad. Se repiten frases o palabras Otra señal física de que te están mintiendo es que la persona repite una y otra vez las mismas frases. A diferencia de alguien que dice la verdad, el mentiroso habrá aprendido un guion. Por lo tanto, escucharás varias veces las mismas palabras en el mismo orden. Esto es muy distinto a cuando preguntas por un hecho en particular y la otra persona te lo describe. En este caso, te dirá lo mismo pero con distintas palabras. Cuando te están mintiendo, lo único que el mentiroso quiere es evitar que dudes. Para lograrlo se habrá aprendido un guion y no se equivocará en nada ni cambiará de orden lo que diga. Esto le hace sentir protegido y seguro. Cubren su boca Una señal muy clara cuando te mienten es que tratan de ocultar su boca. Pueden cubrirla con la mano o girando el rostro al hablar. Inconscientemente, el mentiroso busca poner una barrera entre tú y sus mentiras. Si una persona cubre su boca con la mano al hablar o responder una pregunta, hay grandes posibilidades de que te mienta. Escucha sus palabras con atención. En caso de que solo cubra su boca con preguntas muy precisas deberías estar al tanto de otras señales. Mueven sus pies No solo debes ver las manos, boca y nariz de quienes crees que te están mintiendo. También vigila sus pies y cómo se paran. Una persona que busca ocultar algo moverá constantemente sus pies. Se apoyará primero en uno y luego en otro con algunos minutos de diferencia. Otro síntoma es que comience a mover las piernas sin control si está sentado. Asegúrate de que sea un síntoma de mentira y no una costumbre. ¿Qué hacer si te están mintiendo? Si crees que te están mintiendo tienes dos opciones. La primera es seguir escuchando sin hacer nada para evitar conflictos. La segunda opción es enfrentar directamente a la persona. Te recomendamos analizar cuál es la mejor decisión según la severidad de la mentira y lo importante que la persona sea para ti.

A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad, por así decirlo, de escuchar la típica frase “te lo digo porque ya lo viví”. Y sé que puede llegar a ser molesta, pero no deja de ser cierta. He viajado mucho, solo y acompañado, es por eso que quiero darte quizás el mejor consejo que una persona te pueda dar: viaja. Cuantas veces sea posible, a cualquier parte del mundo y de diferentes maneras, con o sin dinero, con o sin amigos; no importa si vas a un lugar que quede a dos horas de tu casa o a mil kilómetros de tu familia. Conocerás otras culturas, idiomas, personas. Viajar te ayudará a conseguir el éxito, y aquí te presento las razones por las que las personas que viajan en sus 20 serán grandes triunfadores en la vida. Son más seguros de sí mismos. Cuando uno viaja con su familia, existe una madre y/o un padre que se encarga de todo, por lo que sólo tienes que salir y disfrutar. Cuando viajas por tu cuenta es totalmente diferente: estás a cargo de todo. Si en el pasado te daba vergüenza preguntar una dirección a un desconocido, al momento que viajas solo no te queda otra opción más que seguir perdido en una ciudad donde no conoces a nadie. Sin duda dejarás de lado el pudor y tendrás la seguridad en ti mismo como para pedir la información que necesitas. Afrontan sus miedos. Sentir miedo. Es algo normal que pase a los que viajan por su cuenta a lugares fuera de la zona de confort. Pero no hay que quedarse en el miedo, hay que afrontar los temores e ir a lo desconocido. A la larga te das cuenta de que tus miedos siempre fueron más grandes que cualquier cosa inesperada que se te pueda presentar. Y es demasiado simple, como en cualquier aspecto de la vida, quien no se atreve realmente no vive. Aprenden que tener amigos en la vida es fundamental. Los que viajan ven puertas abiertas a muchos mundos. Uno de ellos es tener la oportunidad de conocer más gente, por lo que si eres una persona que se caracteriza por ser más bien tímida, esto te dará un empujón para cambiar, puesto que, estando en un lugar donde no conoces a nadie y donde necesites ayuda, créeme que tu personalidad va a florecer y será infalible a la hora de hablar con alguien que no conoces. Si vas con una sonrisa, recibirás el mejor trato que te puedan dar. Llevarse bien y saber tratar con la gente te ayuda a que se abran más puertas. La vida te da muchas oportunidades, solo tienes que saber aprovecharlas. Saben improvisar y trabajar bajo presión. Algo importante para poder alcanzar tus metas este tener la habilidad de improvisar y saber trabajar bajo presión. Esto siempre estará presente, tanto en tu vida personal como en tu trabajo. Ir de viaje es algo que se lleva muy bien con estos dos conceptos. En todos los viajes que he hecho, existieron situaciones que no salieron acorde a lo que esperaba y surgieron problemas e imprevistos; pero tuve que encontrar la manera de salir adelante. ¿Qué puedes perder? Para Viajar Completamente Relajado Absolutamente nada. El día en que te planteas hacer un viaje y lo llevas a cabo, ya estás ganando experiencia en todo sentido. Conocer lugares, culturas y gente distinta a ti es una sensación increíble e inexplicable, que solo si la experimentas sabrás bien de lo que estoy hablando. Ayuda a conocerte a ti mismo, a superar retos y tener la fuerza necesaria para afrontar tus miedos y nuevos retos. Aprenderás de culturas muy diferentes a la tuya, idiomas, personas… Una infinidad de cosas que podrás aplicar en tu trabajo y vida personal. Los que viajan en sus 20 crecen mucho como personas, un factor clave para alcanzar el éxito y cumplir los sueños.

DESCUBREN QUE LA MALARIA PODRÍA HABER INFECTADO A LOS DINOSAURIOS Y LA RELACIONAN CON SU EXTINCIÓN Es un hallazgo de expertos de la Universidad de Oregón El primer registro de malaria en humanos se remonta al 2.700 a. de C. en China. El año pasado, la Organización Mundial de la Salud registró 214 millones de caso y casi medio millón de muertes debido a esta enfermedad que, se pensaba, tendría sus orígenes 8 millones de años atrás, según las estimaciones más remotas. Pero parece ser que la malaria es mucho más antigua. Un nuevo análisis de su origen prehistórico sugiere que se desarrolló en los insectos por lo menos hace 100 millones de años, y los primeros huéspedes vertebrados de esta enfermedad fueron probablemente los reptiles, dinosaurios en aquellos tiempos. La malaria la provoca principalmente un género de protozoos, Plasmodium, y se extiende por la picadura del mosquito Anopheles. De acuerdo con George Poinar Jr., de la Universidad Estatal de Oregón, las diferentes cepas de malaria, podrían haber determinado la supervivencia de ciertos animales y configurado la evolución en la Tierra. Para más datos, este experto en paleogenética fue quien inspiró a Michael Crichton para que escribiera Jurassic Park al descubrir que el ámbar podía preservar las estructuras celulares (como la mitocondria o el núcleo) de las criaturas atrapadas en su interior. Poinar fue el primero en descubrir un tipo de malaria en un fósil de entre 15 y 20 millones años de antigüedad. Se trata del primer registro fósil de la malaria por Plasmodium, un tipo de la que ahora es la cepa que infecta y mata a los seres humanos. “Creo que la evidencia fósil muestra que la malaria moderna, transmitida por mosquitos, tiene al menos 20 millones de años de edad – explica Poinar en un artículo en la revista American Entomolgist –, y las formas tempranas de la enfermedad, al menos 100 millones de años, probablemente mucho más. Hubo eventos catastróficos que se sabe que han ocurrido en esa época, tales como los impactos de asteroides y erupciones volcánicas. Pero aún así está claro que los dinosaurios se extinguieron lentamente durante miles de años, lo que sugiere otros motivos incluyendo patógenos microbianos y enfermedades de vertebrados que aparecieron en esos tiempo, como la malaria”. Ya en 2007, en su libro ¿Qué le pico a los dinosaurios? Insectos enfermedades y muertes en el Cretácico, Poinar especulaba con este tipo de enfermedades en relación a la extinción de los dinosaurios. Para este experto, la comprensión de la evolución de la malaria podría ofrecer pistas sobre cómo funciona su ciclo de vida, su desarrollo y cómo interrumpir su transmisión.
Cómo reconocer y tratar a un manipulador Existen individuos que logran cambiar de manera consciente su entorno para poder conseguir beneficios propios y que sin dudas afectan a los demás (familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc). Es preciso conocer bien el perfil de estas personas para no caer en sus trampas. Es claro que queremos ser felices y que todo resulte bien aún estando frente a un manipulador, sin embargo, hay veces en que es mejor “dar un paso al costado”. Es muy delgada la línea entre una persona que pide ayuda a una que manipula al otro para obtener réditos. En este último caso, ve al prójimo como un objeto, una mercancía, una cosa, un recurso para aprovechar. Son egoístas y utilizan diversos métodos para apelar al otro, como por ejemplo, la ilusión. Pero también pueden “servirse” de la presión o el engaño. Existen diferentes razones por las que un hombre o una mujer es manipulador/a. Por ejemplo, comodidad, miedo o autoafirmación. Prefieren el camino más corto, las mentiras, las promesas que no cumplen, el chantaje, el soborno, etc. Se saltan los procedimientos para llegar al éxito con una gran facilidad. “No seas tan correcto”, “nadie lo notará”, “es más rápido de esta manera”, son algunas de sus frases favoritas. Estas son algunas claves que te pueden ayudar a reconocer a un manipulador: -La mentira: tiene una gran capacidad para mentir, es un experto en ello. Puede torcer la realidad y llevarla al sitio donde pueda quedar “mejor parado”. Escucha con atención para darte cuenta que le miente a todo el mundo, desde la pareja al mesero, pasando por un cliente o el vendedor de la tienda. Puede que si digas algo, su respuesta sea hablar mal del recientemente “engañado”. -Ocultar cosas: puede ser información personal, como su teléfono o dirección, o bien evasivas al tener que contestar sobre sus actos, pensamientos, opiniones, etc. Pero, por el contrario, querrán saber todo sobre ti, desde tus afectos a tu profesión. Los mejores pueden lograr que el otro confiese mucho sin que se de cuenta. -El halago: se trata de una de las habilidades del manipulador más interesantes. Lo sabe hacer muy bien. Encontrará eso que te haga sentir especial para ganar tu confianza. No te dejes llevar por aquellos que halagan tan fácilmente a las personas sin conocerlas, porque no será con motivos desinteresados. -La promesa: es una de las armas preferidas. Por ejemplo si es un hombre que acaba de conocer a una mujer, le dirá que se casarán, tendrán hijos, viajarán por el mundo, etc. Así es como comienza su accionar. Ten cuidado porque puedes terminar seriamente dañado emocional y psicológicamente por ello. -Los favores: al principio, el manipulador suele ayudar en todo lo que puede, como si fuera algo compulsivo, que no puede detener. Te complacerá, te ayudará, te llevará a tu casa, te arreglará algo en casa. Pero espera, porque sabrán pedir en el momento adecuado, porque sólo es una estrategia. Los regalos y los favores nunca fueron 100% desinteresados, gratis ni solicitados. -La emoción: este es otro de los recursos que utiliza un manipulador con experiencia, a través de la veta emocional. Es que los sentimientos, cuando son intensos, no nos permiten, en muchos casos, actuar o pensar con claridad. Utiliza desde el miedo hasta la culpa para presionar a los demás a que le den algo a cambio. “Mira lo que has hecho”, “yo nunca te trato tan mal”, “por qué no me has llamado?”. También puede atemorizar con indicaciones como “no lo hagas”, “no serás exitoso”, etc. -La sombra: no sólo esconde información sobre su intimidad, sino que él mismo desaparece y se agazapa en donde no hay luz para poder analizar mejor a la víctima. Hasta es posible que utilice a otras personas para buscar datos de su próxima presa (otro manipulado). No es una persona honesta, ni transparente ni responsable. Como si nada comienza a regar chismes o calumniar a alguien, enredar a la gente en suposiciones, exagerar los hechos, poner algunos “ingredientes” propios en un relato, etc. Debes prestar atención a las señales, cuando se repiten. No quiere decir que porque una joven que no habías visto antes diga que llevas un hermoso vestido sea una manipuladora. Tampoco que un compañero de trabajo no te cuente sobre tu vida privada lo convierta en uno. Pero si la conducta se desarrolla una y otra vez, es mejor que te alejes lo más posible de esa persona. Es que tarde o temprano, logrará que hagas lo que él quiera, pudiendo causar daños a tus seres queridos o a personas que no conoces. Si has descubierto un manipulador en tu círculo íntimo (familia, amigos, trabajo, estudio, barrio), protege a los demás que puedan verse bajo sus garras. Guarda distancia, aunque esto suponga un dolor muy grande para ti. Procura en todo momento estar en paz y tranquilo con él, porque no sabes cómo puede actuar. Es probable que debas alejarte definitivamente de esa persona. Si tienes la suficiente confianza hasta puedes ayudarlo a que busque ayuda profesional. Si se niega a ver que tiene un problema o te trata mal cuando lo mencionas, no lo presiones. Todos podemos madurar y cambiar con el tiempo, pero en muchos casos, necesitamos aprender a aceptar ayuda.

Llorar puede ser mucho mejor de lo que imaginabas Existe otro factor a tener en cuenta, y es el hecho de que la mayoría de las personas no sabemos cómo reaccionar ante alguien que llora y tendemos a consolar y pedir que dejen de llorar, ya que, social y culturalmente nos sentimos incómodos ante ciertas manifestaciones emocionales. Llorar no siempre es una expresión de sentimientos negativos. Es una realidad que lloramos para expresar tristeza, pena y nostalgia pero, también, podemos llorar de rabia, de dolor y, en otros casos, lloramos para expresar felicidad y alegría. Las lágrimas evitan la sequedad de los ojos, ayudan a combatir las bacterias que se acumulan en éstos y limpian el canal visual, pero, al mismo tiempo, el llanto ayuda a liberar emociones negativas, elimina tensiones y libera del estrés. También, permite conocerse mejor a uno mismo, mediante el llanto se reconocen las propias debilidades, necesidades y cualidades. Llorar también produce cambios fisiológicos en el organismo, las propias lágrimas cambian su composición según respondan a una función u otra las lágrimas emocionales , hormonas que actúan como analgésico natural y ayudan a calmar, relajar y liberar el estrés. El llanto tiene la capacidad de disminuir los niveles de manganeso en el organismo, que se relaciona con estados de ansiedad, nerviosismo y agresividad y, por si fuera poco todo lo anterior, llorar también permite eliminar adrenalina , que se segregan en exceso ante situaciones de estrés o peligro y pueden resultar perjudiciales. Al igual que aceptamos socialmente la risa como expresión de los sentimientos de alegría o nerviosismo y valoramos las sensaciones de bienestar posterior, hemos de aprender a aceptar el llanto, que es otra manifestación más de nuestras emociones. y, sobre todo, dejar atrás los mitos asociados a las lágrimas y asumir que “llorar no nos hace más débiles”, sino que por el contrario, llorar nos fortalece al ayudarnos a sacar fuera las emociones negativas que sentimos y devolvernos la calma. Y que “los hombres sí lloran”, porque como seres humanos con sentimientos tienen derecho a la expresión de los mismos.

Diferencias entre estar enamorado y la atracción física. Existen diferentes señales que indican que una persona se ha enamorado. Por supuesto, existen diferentes grados de amor, y uno de los grados más bajos es la atracción física. ¿Cómo evitar confundir la mera atracción con el sentimiento de amor real? En primer lugar, la atracción física está basada precisamente, en el plano corporal. Sin embargo, en el enamoramiento hay algo que va más allá. Cuando te enamoras de alguien le idealizas, te gusta su forma de ser, su modo de expresarse o alguna cualidad en concreto que le hace especial para ti. Imaginas un futuro al lado de esa persona. De hecho, desde las primeras fases del enamoramiento es habitual que una persona fantasee con otra que le gusta, imagine momentos románticos o posibles citas. Este punto es positivo pero conviene tener los pies en el suelo para ir viviendo la realidad y no lo que uno querría que fuera. Piensas en esa persona con mucha frecuencia, tienes muchas ganas de volver a verle, incluso, algunas personas, también provocan encuentros casuales con la persona que les gusta, o buscan cualquier excusa para poder hablar con ella… Conviene precisar que también existe la situación contraria, es decir, la que surge de la timidez. Las personas tímidas sufren a la hora de tomar la iniciativa o dar el paso de hablar con esa persona que les gusta. De este modo, muchas veces, ni siquiera apuestan por acercarse porque les da miedo. Si este es tu caso, piensa que no tienes nada que perder por intentarlo, al revés, tienes muchas cosas que ganar. En cierto modo, también es un síntoma de enamoramiento negar los sentimientos, es decir, no asumirlos. Cuanto más tiempo se tapa el amor, más real es. Es decir, más fuerza tiene. ¿Qué motivos puede tener una persona para tapar sus sentimientos? Creer que tiene pocas opciones de ser correspondida o tener miedo de volver a fracasar en el amor. La atracción física está integrada dentro del enamoramiento, sin embargo, también puede darse de una forma independiente. Cuando una persona se ha enamorado, siente un nudo en la garganta al ver a quien le gusta, también le pueden brillar los ojos de una forma diferente, y en general, tiende sonreír mucho. Cuando te has enamorado de verdad, a nivel interior, lo sabes. Es decir, aunque lo niegues a los demás, tú eres consciente de qué te está pasando por dentro. Por tanto, escucha esa certeza y no la mates por miedo. Confía en ti mismo y en tus posibilidades.
Química sexual: olor y sensibilidad. La “química sexual” es algo más que una manera de hablar acerca de la atracción. La sutileza de ciertas claves químicas ayudan a determinar de quién nos enamoramos. La mala noticia de que nuestro estilo de vida puede estar perjudicando nuestro atractivo sexual natural. Los psicólogos Rachel Herz y Estelle Campenni estaban llegando a conocerse, intercambiando historias acerca de su vida mientras tomaban un café, cuando Campenni confesó algo inesperado: ella fue la prueba viviente de un amor a primer olfato. “Sabía que iba a casarme con mi marido en el momento en que lo olí”, dijo Herz. “Su olor me hizo sentir segura y al mismo tiempo activa y estoy hablando de su olor corporal real, no colonia o jabón. Nunca me había sentido así con el olor de un hombre. Hemos estado casados durante ocho años y tenemos tres hijos, y su olor es siempre muy sexy para mí”. Las parejas siempre han dado testimonio de cómo el olor afecta a sus relaciones. “Una de las cosas más comunes que las mujeres le dicen a los consejeros matrimoniales es: no puedo soportar su olor“, dice Herz. La atracción sexual sigue siendo uno de los mayores misterios de la vida. Algunos investigadores piensan que el olor podría ser la constante cosmológica oculta en el universo sexual, el factor que falta para explicar por qué elegimos a nuestra pareja. Incluso puede explicar por qué sentimos “química”, “chispas” o “electricidad” con una persona y no con otra. Así, la propia atracción física podría estar basada en el olfato. Muchas veces descartamos la importancia de la comunicación a través del aroma sólo porque opera en un nivel muy sutil. “Esto no es algo que salte a la vista, como oler una buena carne cocinada a la parrilla”, dice Randy Thornhill, psicólogo evolucionista de la Universidad de Nuevo México. "Pero la capacidad del aroma está ahí y no es sorprendente encontrar el poder del olor en el contexto de la conducta sexual” Como resultado, podemos encontrarnos atraídos por cualquier desconocido en una situación cotidiana, pero no tener ni idea de por qué, o al contrario, sentirnos desilusionados en una cita con alguien que parecía prometer pero no sentirnos atraídos por esa persona a pesar de que todo pueda parecer perfecto. Aunque podemos permanecer parcialmente ajenos a las señales olfativas que estamos enviando y recibiendo, una nueva investigación sugiere que no sólo estamos preparados para elegir una pareja cuyo olor nos resulta agradable, sino que esta decisión tiene profundas implicaciones biológicas. En los complejos rituales de cortejo, muchos de ellos instalados profundamente en nuestro cerebro, las señales a base de aromas nos ayudan a concentrarnos en las cualidades positivas del otro. A primera vista, la idea de la atracción basada en el olor puede parecer hipotética y efímera, pero cuando, sin saberlo, interfiere en la transmisión de los mensajes olfativos sutiles que operan por debajo del nivel de la consciencia, los resultados pueden ser a la vez concretos y devastadores. Cuando dejamos de lado lo que nuestras narices nos dicen, podemos encontrarnos sumidos en las asociaciones que alimentan el descontento sexual e infertilidad, entre otros.

Te libero de mí No me va tan mal, te lo aseguro. He descubierto gente que me hace reír, mucho. He vuelto a encontrarme, por las mañanas, cuando no estás a la hora del café; por las tardes, cuando vuelvo de trabajar y debajo de la manta no hay nadie… No me va tan mal, créeme. Estoy bien, aunque te sigo viendo una décima de segundo en cada café, cada vez que tomo esa manta y busco algo en lo que apoyarme. Te lo digo: no es lo mismo ser que estar y tú ya no estás, pero sigues siendo. Estoy bien, he abierto los brazos para llenarlos de recuerdos nuevos en los que no aparezcas tú; y, sin embargo, te confieso: aún no tengo los suficientes como para dejar de sentir frío. Aquí ya no estás, a pesar de que te veo. Escribir es la forma más dura y menos valiente que he encontrado de decirte que te echo de menos incondicionalmente, pero que necesito vivir conmigo –tanto o igual que lo haces tú sin mí-. Esto es, si ya no podemos ser uno lo mejor es que comience a aprender a ser yo. Que me han dicho por ahí que, fundamentalmente, quien tiene que estar conmigo soy yo misma. Y tú, tú hace mucho tiempo que ya no estás aquí, aunque pueda seguir viéndote en todos los lugares por los que voy. Ya sabes, esos que te guardan todo el cariño que te sigo guardando yo porque nos deben y les debemos todo lo felices que algún día fuimos: porque por encima de todo lo malo, está que supimos hacernos reír de verdad. Será difícil dejarnos de ver, pero el mayor consejo que puedo darnos es el de ser tan fuertes como nos atrevimos a serlo cuando decidimos empezar. Sé que no es lo mismo, que ahí estabas tú y estaba yo; sin embargo, podremos hacerlo, podré lograrlo. También me han dicho por ahí -y esta es la verdadera función de este escrito- que la mejor forma de acabar con el dolor es liberándolo. Por ello, sin rencor y sin odio, te ofrezco toda la libertad que necesites: no me refiero a algo que ya está claro, que te has ido; sino a dejarte ser de verdad, sin culpas ni remordimientos, sin más llantos. Para ello lo mejor, al menos por ahora, es que nos olvidemos de todo: de los domingos en tu casa, de las películas compartidas en las que yo siempre me dormía, de las comidas que nunca más haremos. Dejemos ir los sueños que no hemos cumplido, mi mal humor que impedía tu sonrisa, la tristeza, nuestra alegría. Digamos adiós a las ciudades que nos vieron juntos, a las primeras veces que siempre seguirán siendo, a lo que me has enseñado y a lo que pude haberte enseñado. Partamos de cero. Te libero de mí, de la misma manera que consigue hacerlo cada rincón que nos vio algún día y ya no nos ve. Me despido sin saber hacerlo del todo, porque sé que es obligatorio si no quiero que la despedida sea hacia a mí, definitivamente. Estoy segura de que en esto también estás de acuerdo: si no podemos ser como quisimos, lo más sano es que seamos de otra manera; y si ahora no hay manera, lo único que puede curarnos es que no seamos. “El día de hoy, te libero. Te libero de mi, de mis males, de esos domingos infinitos por la tarde, del odio a mis cumpleaños, de no saber cómo hacer para regalarte algo que no tengas o que no pierdas. Te libero de mi desengaño, de tu karma, de mis novedades, de esa contradicción que me invadía y que represento. Te libero de mis llamadas, de mis enredos, de mi cabello, chino, largo y despeinado que se enredaba en tus dedos y me dolía. Te libero de mi consciencia, de las caídas, las levantadas, de esta huida. Te libero de esos puntos suspensivos, puntos y seguidos, de las cuestiones o exclamaciones, en fin de todas las reglas ortográficas habidas y por haber. Te libero con esa puerta que acabas de cerrar, para que te vayas, para que me dejes, para que me veas lejos y me quieras cada día menos, aunque me duela en lo más profundo de mi corazón. “ -Mario Benedetti-

Es importante en la vida tener una visión optimista porque esa energía positiva hace que prevalezca, ante todo, los deseos de transformar las sombras en luz. Por esa razón, comparto esta historia de un niño, al que muchos deberían imitar porque ni en los momentos más difíciles perdió la fe, y mucho menos la capacidad mágica de soñar. Cuentan que una vez pusieron a prueba a dos hermanos muy diferentes. Encerraron al pesimista en un cuarto lleno de juguetes y le dijeron que podía hacer con ellos lo que quisiera. Sin embargo, al optimista lo llevaron a una habitación llena de estiércol. Cuando los padres regresaron a las horas, el pesimista se encontraba desolado frente a los juguetes y consternado explicó: “El columpio me golpea las piernas, las fichas del rompecabezas me dañan las manos, ese acertijo me tiene con jaqueca y el videojuego me toma mucho tiempo”. Cuando fueron a ver al optimista se lo encontraron totalmente sucio, cubierto de porquería hasta la cabeza. Entonces, el niño dijo: “Presiento que debajo de toda esa boñiga hay un pony, y lo estoy buscando”. Esa es precisamente la actitud que muchas personas deberían tomar en la vida, cuando sienten que todo se pone cuesta abajo. La clave está en no perder jamás las esperanzas de encontrar la luz.