Es importante en la vida tener una visión optimista porque esa energía positiva hace que prevalezca, ante todo, los deseos de transformar las sombras en luz. Por esa razón, comparto esta historia de un niño, al que muchos deberían imitar porque ni en los momentos más difíciles perdió la fe, y mucho menos la capacidad mágica de soñar.
Cuentan que una vez pusieron a prueba a dos hermanos muy diferentes. Encerraron al pesimista en un cuarto lleno de juguetes y le dijeron que podía hacer con ellos lo que quisiera. Sin embargo, al optimista lo llevaron a una habitación llena de estiércol.
Cuando los padres regresaron a las horas, el pesimista se encontraba desolado frente a los juguetes y consternado explicó: “El columpio me golpea las piernas, las fichas del rompecabezas me dañan las manos, ese acertijo me tiene con jaqueca y el videojuego me toma mucho tiempo”.
Cuando fueron a ver al optimista se lo encontraron totalmente sucio, cubierto de porquería hasta la cabeza. Entonces, el niño dijo: “Presiento que debajo de toda esa boñiga hay un pony, y lo estoy buscando”.
Esa es precisamente la actitud que muchas personas deberían tomar en la vida, cuando sienten que todo se pone cuesta abajo. La clave está en no perder jamás las esperanzas de encontrar la luz.
Cuentan que una vez pusieron a prueba a dos hermanos muy diferentes. Encerraron al pesimista en un cuarto lleno de juguetes y le dijeron que podía hacer con ellos lo que quisiera. Sin embargo, al optimista lo llevaron a una habitación llena de estiércol.
Cuando los padres regresaron a las horas, el pesimista se encontraba desolado frente a los juguetes y consternado explicó: “El columpio me golpea las piernas, las fichas del rompecabezas me dañan las manos, ese acertijo me tiene con jaqueca y el videojuego me toma mucho tiempo”.
Cuando fueron a ver al optimista se lo encontraron totalmente sucio, cubierto de porquería hasta la cabeza. Entonces, el niño dijo: “Presiento que debajo de toda esa boñiga hay un pony, y lo estoy buscando”.
Esa es precisamente la actitud que muchas personas deberían tomar en la vida, cuando sienten que todo se pone cuesta abajo. La clave está en no perder jamás las esperanzas de encontrar la luz.