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Primer post: 24 abr 2009Último post: 30 oct 2012
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¿Saldrá esto en Clarín?
¿Saldrá esto en Clarín?
InfoporAnónimo11/19/2009

Este post lo armé esta tarde y me lo borraron, nadie me dio una explicación y la verdad no entiendo por qué, no veo ningún aspecto en que no cumpla con el protocolo, si algún mod se copa me encantaría que me den una razón . Debe ser que los cyberlilitos y cyberpros están a full con las denuncias, pero después los intolerantes, violentos y antidemocráticos somos los peronchos ¿no? Lo subo de nuevo con los comentarios cerrados para que no se arme bardo y lo borren por eso. Human Right Watch también apoya la Ley de Servicios Audiovisuales Un poquitín tendenciosas las preguntas, (es de El Mercurio de Chile) pero a pesar de eso la periodista no puede hacerle decir lo que quiere escuchar José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch: De regreso en Washington, tras 48 horas en Chile, cree que en Latinoamérica hay avances y que las tensiones con la prensa no son monopolio de la izquierda. Pilar Molina A. No le gusta hacer rankings, pero sí admite que hay tensiones y hasta hostilidad entre el poder y los medios hoy en Latinoamérica, donde brillan como una excepción Chile y Uruguay. Human Rights Watch entrega hoy un informe sobre Cuba después de tres años de administración de Raúl Castro. "El caso cubano es un ejemplo anacrónico de un régimen totalitario que viola sistemáticamente las libertades y los derechos fundamentales", señala José Miguel Vivanco desde Washington, el abogado chileno director para las Américas de Human Rights Watch desde 1994. -¿No es Hugo Chávez lo peor del continente en materia de libertad de expresión y ejerce un mal ejemplo? "Es un gobierno que ha promovido políticas claramente contrarias a la libertad de expresión y ha ido crecientemente y con gran eficacia recortando espacios a los medios de comunicación y promulgando leyes que generan un clima de autocensura, especialmente entre los que se identifican con la oposición". -¿Hay un contagio a los otros gobiernos de izquierda de la región, como Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua? "Venezuela sienta un muy mal precedente y es un mal ejemplo en libertad de expresión. Es un caso extremo y podría tener un impacto dominó en la medida en que las prácticas abusivas no fueran denunciadas. Como fue no renovarle, con total impunidad, la licencia a RCTV, simplemente porque no coincidía con su línea editorial, o que Chávez haya obligado a los canales de TV a transmitir dos mil discursos. Pero en el resto de la región, sin perjuicio de que las relaciones sean polarizadas y bastantes hostiles entre algunos gobiernos y la prensa, estamos lejos de concluir que la libertad de expresión está amenazada. La tendencia general es que ha habido avances en los últimos años en materia judicial y legislativa". -¿Cree que hay avances, a pesar de que el presidente de la SIP, Enrique Santos, dijo recién que "la libertad de prensa se encuentra bajo acoso en varios países del continente"? "Enrique Santos es mi amigo, pero hay que distinguir las circunstancias. No todos los gobiernos con problemas son del ALBA (países aliados de Chávez). Habría que incorporar también al Presidente Álvaro Uribe entre los gobernantes que cuando son objeto de críticas reaccionan con un lenguaje agresivo y descalificador. Eso efectivamente se está dando y no me parece saludable". -La impresión es que, con la excepción de Uribe, se trata de socialistas que no quieren ser fiscalizados por la prensa y pretenden perpetuarse en el poder. "No comparto esa impresión. Las dificultades que tiene la libertad de expresión están siempre presentes en gobiernos que intentan ejercer el poder indebidamente y eso no es monopolio de la izquierda. En el caso de Colombia, los medios tienen grandes simpatías con el gobierno de Uribe, pero él y sus asesores sí tienen roces con la revista Semana, que hace un periodismo investigativo de primer nivel". -¿No fue también un retroceso la ley de medios audiovisuales en Argentina? "No, y no comparto que la descalificara la SIP. Creo que es legítimo, necesario y valioso empezar a colocarle el cascabel al gato, al impacto adverso que tienen los monopolios y oligopolios en el control de los medios de radio y TV. Hay casos impresentables como el de México, donde dos canales (Televisa y Azteca) controlan el 97% del mercado y el de Brasil, donde dos estaciones dominan el 76% del mercado". ¿Lula también? -¿La idea es ponerles límites a los privados para que el Estado se haga dueño? "No es una operación de estatización de los medios, sino que de multiplicarlos, sobre todo que operan en un espectro limitado y constituyen bienes de interés público que todos los ciudadanos quieren que se administren democráticamente. La clave es la transición y quién va a ser el encargado de velar porque se respeten las reglas del juego. Tampoco hay una fórmula única. En Estados Unidos no es posible tener un periódico y aspirar a un canal de TV o una radio. La nueva ley argentina, en cambio, permite simultáneamente un canal de aire y uno por cable". -Pero, ¿no fue una sorpresa que con la excusa de que haya "menos monopolio" ahora esté Lula pretendiendo regular las concesiones de radio y TV apuntando al grupo Globo, que lo critica editorialmente? "No cabe duda de que Globo está en la mira porque es crítico al gobierno actual, pero eso no quita legitimidad a la preocupación por un medio que controla casi todo el medio audiovisual en Brasil. Este debate hay que darlo y de cara al país". -Lo que preocupa es que muchos Estados están construyendo hoy sus propias redes de información. "Están abriendo espacio a las radios comunitarias. Lo importante es que esas licencias sean administradas de una manera transparente, donde todos puedan aspirar a tener una frecuencia y no sean premios a los simpatizantes del gobierno". "Las dificultades que tiene la libertad de expresión están siempre presentes en gobiernos que intentan ejercer el poder indebidamente" Fuente: Ya no hay límites, el soborno con choripanes llegó hasta las ONG's internacionales. Esto es una vergüenza Y nadie hace nada!!!!!

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Kirchner-Binner 2011?? Entrevista
InfoporAnónimo11/17/2009

"Nadie puede afirmar que una fórmula Kirchner-Binner en 2011 sea ciencia ficción” José “Pepe” Nun llega a la redacción de El Cronista Comercial a la hora pautada para la entrevista, sorprendido y divertido a la vez. Camino al diario, se cruzó con una protesta callejera que incluyó desnudos en plena vía pública y revolucionó el centro porteño. “Manden un fotógrafo, es una nota imperdible”, asegura, riéndose. Es que en el caso de Nun, su condición de intelectual y politólogo serio y de renombre, no le impide ser dueño de un envidiable sentido del humor. A cuatro meses de haber dejado su puesto como secretario de Cultura de la Nación, se lo nota relajado. “Llevaba casi 5 años en el cargo, me pareció que se había cumplido un ciclo y yo deseaba volver a la vida académica”, cuenta, sobre los motivos de su renuncia. Cordial, Nun aclara que concede el reportaje con el fin de repasar su gestión en Cultura (ver recuadro), aunque el entusiasmo con que responde a cada una de las preguntas sobre el kirchnerismo y la dinámica política argentina, parece desmentirlo. Su simpatía por los Kirchner sigue intacta. Nun admite que el país vive en un estado constante de crispación, pero niega que el estilo confrontativo del matrimonio presidencial sea el único responsable de esa situación. En cambio, le apunta a la oposición: “Cuando uno no quiere, dos no pelean”, dice. Sin nombrarla, también le dedica una filosa ironía a Lilita Carrió, de quien fue hombre de consulta, allá por 2002. También cuestiona el rol de los medios: “Hay una campaña incesante” para desprestigiar al Gobierno, afirma. Y sostiene que la administración de Cristina Kirchner debería avanzar hacia “un presidencialismo de coalición” para gobernar sin sobresaltos a partir del 10 de diciembre, cuando el oficialismo pierda la mayoría en el Congreso. l ¿Cómo ve a la Argentina de cara al Bicentenario? - Voy a llamar en mi ayuda a un gran argentino, Joaquín V. González. En 1910, año del Centenario, advirtió en un artículo que publicó el diario La Nación que la lección que nos dejaba el siglo transcurrido era que Argentina era un país con unas potencias increíbles, tierras feraces, minería, ríos, costas maravillosas, tenía todo para ser un país extremadamente rico, pero que tenía un problema de tal gravedad que se atrevía a darle el carácter de ley histórica de la Argentina, la ley histórica de la discordia argentina, del desencuentro entre los argentinos. Esta tradición parece estar en el ADN argentino. Lo que yo me proponía en Cultura con una conceptualización del Bicentenario como momento catártico, era revisar todo esto que nos ha llevado a una visión amigo-enemigo en vez de a una visión de adversarios. A la política concebida como juego suma cero. l La Argentina vive hoy en estado de crispación constante. ¿No es el estilo confrontativo del Gobierno el que genera este clima? - Le contestaría con algo que me decía mi mamá cuando era chico: “Cuando uno no quiere, dos no pelean”. Es muy cómodo endilgarle al ex presidente o a la Presidenta la responsabilidad en un país donde del otro lado hay personas iluminadas que han hablado con Dios y por lo tanto saben por dónde debe encaminarse el país. Eso nos enfrenta con una situación que hace que el diálogo se haga imposible. Es cierto que la política argentina es una política de la crispación, del enfrentamiento, pero eso está provocado por todos los que hacen política en la Argentina. En Argentina y, particularmente, en los medios, todos el mundo se conduele por la suerte de los pobres, sea de derecha, de centro o de izquierda. Todos sufren por los pobres. Ahora, yo diría que el problema de la Argentina no son los pobres, son los ricos, no todos. Sí los ricos que evaden, que no invierten, que tienen a su personal en negro... l Convengamos que el que gobierna tiene una responsabilidad primaria con los pobres... - Sin duda que tiene una enorme responsabilidad, pero si hubiera una opinión pública alimentada por los medios que estuviera mostrando eso, el poder que tienen los lobbies en la Argentina, mostrando por qué los bancos, grandes responsables de la crisis de 2001, el año pasado fueron el sector que más ganó en la Argentina, con tasas de retorno del 80%, pero no hay ningún programa dedicado a eso. l ¿Está de acuerdo con la Presidenta cuando dice que es obsceno que los medios muestren a los pobres? - No dijo eso. Dijo que le parecía obsceno que los medios mostraran benévolamente y condoliéndose a los pobres cuando estaban solos, a un indigente o a un bebito enfermo, pero que, en cambio, cuando los pobres se juntan para reclamar por sus derechos, entonces se los estigmatiza, se los trata de presentar como criminales. Eso le parecía obsceno. l ¿No es obsceno que a los pobres se los barra bajo la alfombra cuando se manipulan las cifras del Indec o no se las publica? - Yo estoy de acuerdo con que eso es muy grave y que tiene que corregirse urgentemente. Esa manipulación de los índices le hace un daño muy terrible al país porque este es un país que necesita más que nunca confianza, credibilidad, instituciones transparentes. l ¿Por qué el Gobierno persiste en ese error? - Es una discrepancia grave que tengo con el Gobierno. Se la expresé personalmente a la Presidenta. Puedo dar fe que en 2007, 2008 no se han publicado estadísticas oficiales sobre distribución del ingreso y eso me parece lamentable porque la distribución del ingreso es seguramente mejor de lo que de esta manera se fomenta que se crea. l Hay especialistas que dicen que desde que se dejaron de publicar las cifras la pobreza aumentó y que la distribución del ingreso es más desigual que en los ‘90. -El tema es un trabajo de adivinanzas, esos índices a los que usted alude son sumamente precarios y manipulables. Lo grave es que si la inflación es del 15% y se dice que es del 10%, y se sabe que se están falseando las cifras, es seguro que la oposición va a decir que es del 20 o del 25%. Entonces se hace un flaco servicio no diciendo la verdad. l ¿Cambió su mirada sobre el Gobierno ahora que está afuera de la gestión? - Realmente no, en el sentido de que siempre he sido bastante independiente en mi forma de ver la realidad. Creo que se han cometido errores importantes, que se han tratado de corregir, y que se han tomado medidas muy significativas en los últimos tiempos como la asignación universal por hijo, que es un cambio histórico. l ¿Le parece bien que el dinero de la Anses, de los jubilados, vaya a financiar el programa? - En realidad, lo que va a cubrir eso son los intereses que cobra la Anses por sus inversiones para defender el capital de los beneficiarios del sistema jubilatario. Hay otro aspecto, y es si eso no debería ser reforzado. Por ejemplo, me parece que es urgente gravar la renta financiera. l ¿Por qué el Gobierno no lo hace? - Hay un pretexto, que yo creo que no sirve, que es para no crear nuevos impuestos y en realidad acá no se trata de crear nuevos impuestos sino de eliminar una exención, la que exime a los particulares de pagar intereses por las rentas financieras, que data de 1977, la época de Martínez de Hoz. De esa época data también la eliminación de un impuesto que me parece de estricta justicia, que es el impuesto a la herencia. Argentina es uno de los pocos países en el mundo que no lo tiene. Un impuesto a la herencia cuyo producido yo pedía se dedicara a Cultura, pero se podría dedicar a varias cosas, a la asignación universal por hijo, a ir preparando el camino para una renta básica universal... A lo que apunto es a que hay otras fuentes de financiamiento a las que también se debería apelar. El Gobierno todavía tiene tiempo de implementarlas. Hacer esto supone enfrentarse con enemigos terriblemente poderosos. Esto los medios tampoco lo ponen de manifiesto. l ¿A quiénes se refiere? - Basta pedir la lista de invitados a las recepciones de la Cancillería en los últimos 20 años y usted va a ver la presencia de los más poderosos empresarios de la Argentina en todo tipo de evento. Tienen un poder de sanción muy fuerte. Tradicionalmente, en los buenos años, el obrero era alguien que tenía empleo estable, buen salario y medidas de seguridad social que lo protegían. Cuando quería protestar para reclamar un derecho, la forma natural de protesta era la huelga. Como esto perjudicaba a sus patrones, se negociaba. Los patrones tienen una forma similar de protestar que es el lock out, dejar de producir. Los desocupados y subocupados, trabajadores informales, ésos no tienen poder de sanción y la única forma de hacerse visibles es cortando rutas y calles. l ¿Justifica los cortes? - Me parece lamentable que en las proximidades del Bicentenario estemos en una situación en que los cortes de ruta que hicieron los productores agropecuarios, que tenían la posibilidad de dejar de producir, parecieran virtuosos a los medios y recibieran un lugar expectable. Ahora, cuando los cortes los hacen lo que ahora se ha vuelto a llamar “la negrada” o “los cabecitas” es intolerable, eso es “la violencia en la calle”. Ésta es una desigualdad con la que entramos al Bicentenario que tiene que ser denunciada. l ¿Está de acuerdo con la reforma política que impulsa el Gobierno? - Es un proyecto interesante, enmendable, porque me parece que tiene que haber una cota mucho más favorable para que los pequeños o medianos partidos no desaparezcan. l Tal como está, consagra el bipartidismo... - Consagra el bipartidismo si es que mantiene exigencias tan altas para que un partido tercero pueda existir. Son las reformas que hay que hacer. Me parece muy bien que el Senado trate el proyecto con la nueva conformación que tendrá después del 10 de diciembre. l ¿Qué le parece la decisión de Kirchner de volver a presidir el PJ? - Como no soy miembro del Partido Justicialista no tengo opinión. Son decisiones tácticas, un político hace apuestas que salen bien o salen mal. Hay que estar dispuesto a corregir. l Se dice de Kirchner que es un pragmático. ¿Hay límites para el pragmatismo o en política vale todo? - No. Alguien una vez dijo de Lenin que era un oportunista con principios. Y yo creo que es una buena definición de un político en actividad. Tiene que ser un oportunista con principios, un pragmático con principios. l ¿Kirchner mantiene sus principios? - Los ha ido modificando porque en los años ‘90 apoyó a Menem... l ¿Y los principios con lo que llegó al Gobierno? Apostó a la transversalidad, después a la Concertación Plural y al final se abrazó a los intendentes del conurbano... -Tácticamente. Ahora la noticia es que quiere que vaya en una fórmula con él Hermes Binner. Hay constantes. Hay jueces muy duros de la acción política que son las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que apoyan a este Gobierno. El principio de defensa a ultranza de los derechos humanos es un principio al que este Gobierno adhiere por más pragmático que sea. El principio que lo llevó a reconstruir la Corte es un principio de Justicia que es importante que se profundice. El de igualdad, elevar el nivel de vida de los que menos tienen, existe. Lo que creo es que hay un problema serio y es la inexistencia de partidos políticos orgánicos que serían los que deberían dirigir la movilización en apoyo de la concreción de ese tipo de principios. l Este Gobierno debilitó a los partidos... - ¿Entonces cómo Cobos es vicepresidente? La UCR tiene gobernadores en varias provincias y que han sido reelectos. No es verdad que el Gobierno se haya propuesto destruir a la UCR, ni siquiera le convenía. Tenemos por desgracia un régimen presidencialista, yo preferiría uno parlamentarista. El régimen presidencialista puede ser de dos tipos: un presidencialismo de mayorías o de coaliciones. Los brasileños se caracterizan por un presidencialismo de coaliciones. Nosotros, desgraciadamente, tenemos una tradición de presidencialismo de mayorías y nos encontramos muy incómodos cuando se trata de instalar un presidencialismo de coaliciones. La tranversalidad fue esa. l ¿Y por qué fracasó? - Porque los hábitos del corazón de la Argentina tienen que ver con un presidencialismo de mayoría. En los primeros años del gobierno de Kirchner anduvo muy bien. Lo real es que era una transversalidad apoyada en un presidencialismo fuerte. l ¿No lo vive como una traición que Kirchner haya virado hacia el PJ ? - Usted elige el término traición. Yo hubiera dicho esa táctica. No traicionó nada. Hoy mismo, nadie puede afirmar que una candidatura Kirchner-Binner sea ciencia ficción, tampoco que sea realidad, pero sí está en la agenda discutiéndose. l Para los socialistas eso no tiene asidero. - Falta mucho. Pero hablemos de la oposición, de cómo se fraccionan y no pueden convivir, cómo Stolbizer ya se separó de Carrió, y como Solá no quiere estar en un acto con Macri, y como De Narváez no quiere estar con ninguno de los otros dos. ¿Por qué no hablamos de la Argentina? Todo aparece focalizado. l ¿Coincide con Cristina en que los medios demonizan a su Gobierno? - Yo creo que en buena parte es así. l Pero Kirchner pasó de un gran apoyo a tener un fuerte rechazo de la opinión pública. Eso no es una construcción mediática. ¿Qué pasó? - Creo que tuvo que ver con una crisis que no es nacional, es internacional. l Empezó antes, con la crisis del campo. - Empezó simultáneamente. Por un lado, creo que fue la crisis. Por otro, una campaña incesante. Yo he vivido en varios países; nunca en mi vida he visto que los principales canales de TV tuvieran todos los días a las mismas figuras políticas. ¡Y diciendo las mismas cosas! Poner un canal de televisión significa ver a Felipe Solá, a De Narváez... l Pero nunca se los ve en el canal oficial. - No veo el canal oficial para responderle. l ¿Qué opina de la ley de Medios? - Estoy de acuerdo con sus lineamientos generales. La oposición cometió errores gravísimos. Si no se hubiera retirado del debate en Diputados, la famosa cláusula dando un año a las empresas para ajustarse a la ley se podría haber modificado. Es un plazo demasiado corto. Personalmente, creo que hubiera sido meor que la tratara el próximo Congreso. l ¿Qué piensa del bloqueo a la distribución de los diarios que llevó adelante Moyano? - Si es como aparece descripto en los medios, me parece un tema desgraciado. Hay otras formas de acción que no son bloquear la salida de los diarios. No creo que el Gobierno esté detrás, ni creo que le convenga que Moyano adquiera tanto predicamento. l ¿Hoy la base de sustentación del Gobierno está en la CGT de Moyano? - Es muchísimo más amplia que eso. Creo que está en el sindicalismo. Yo desearía fervientemente que se reconozca a la CTA porque el Gobierno tendría entonces un apoyo más amplio, tanto el de la CGT como CTA. l No se la reconoce por presión de Moyano. - Pero yo creo que está inscripto en la lógica de los hechos que la CTA sea reconocida. Más con la composición que va a tener el Congreso después del 10 de diciembre. El Gobierno necesita ampliar su base de sustentación. l ¿Cómo imagina que se va a parar el Gobierno frente al nuevo Congreso? - Si pudiera hacer alguna sugerencia como politólogo, diría que se va a parar girando más hacia un presidencialismo de coalición y abandonando la idea de un presidencialismo de mayorías porque no va a tener mucha alternativa. Eso se puede hacer bien o mal. Yo tengo altísima confianza de que lo haga bien. Particularmente, porque tiene aliados potenciales, como el socialismo, que tiene una gran amplitud y está dispuesto a apoyar todo lo que el Gobierno haga bien. z we Su paso por la Secretaría de Cultura José Nun asegura que el recorte de presupuesto que sufrió la Secretaría de Cultura (y que afectó a casi todas las áreas de Gobierno) no fue impedimento para llevar adelante una gestión rica en emprendimientos culturales, que se enfocó en tres objetivos centrales: la construcción de ciudadanía, la inclusión social y el federalismo. Apenas asumió en 2004, el ahora ex secretario buscó torcer la visión elitista según la cual la Cultura se agota en el campo de las Bellas Artes. Puso en marcha el programa Libros y Casas, que después copiaron países como México, Cuba y España. En 2005, creó el ciclo Cafés Cultura Nación, dedicado a promover charlas-debate en todo el país, incluso en cárceles y cuarteles militares. Una de sus primeras medidas fue la creación del SINCA (Sistema de Información Cultural de la Argentina), con la más completa información sobre la cultura del país en formato electrónico. Durante su gestión, la Secretaría promovió la Campaña contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales y organizó los dos primeros Congresos Argentinos de Cultura ( 2006 y 2008). También impulsó el proyecto de Ley Federal de Cultura y consiguió el financiamiento del gobierno español para crear la Casa del Bicentenario, en pleno centro porteño. En el marco de los próximos festejos, impulsó los Debates de Mayo y los Foros del Bicentenario, que reúnen a especialistas argentinos y latinoamericanos y luego son publicados en forma de libros. Fuente:http://www.cronista.com/notas/211070-nadie-puede-afirmar-que-una-formula-kirchner-binner-2011-sea-ciencia-ficcion

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Dictadura: El odio sigue vivo
InfoporAnónimo12/15/2009

Vuelvo a subir este post que me borraron por "Acumulación de denuncias", se ve que a los amantes de la milicada les molestó, si hay bardo cierro los comentarios, y si quieren denunciar háganlo que lo vuelvo a subir. Saludos! Por Luis Bruschtein Por lo general han expresado más odio los que defienden a los represores, que los familiares de las víctimas. Eso ha sido una constante desde que se fueron los militares. En un sentido tendría que ser al revés: los familiares tendrían más motivos para odiar. Pero lo que se hizo durante la dictadura tenía que cabalgar sobre un odio tan profundo que fuera capaz de galvanizar cualquier objeción, cualquier atisbo de conciencia. Esa clase de odio no tiene competencia. Este zumbido de arco voltaico, de cable de alta tensión, se sintió los primeros años de democracia cuando Alfonsín hizo los juicios a los comandantes. En esos años se manifestaba en forma abierta en levantamientos carapintada, bombas, solicitadas y editoriales. Pero cuando la sociedad aceptó como reales los crímenes que trataban de defender, el odio persistió como un movimiento subterráneo que buscaba alimentarse de otros descontentos. Cuando Kirchner reivindicó a los militantes de los ’70, cuando condenó las violaciones a los derechos humanos, anuló la Obediencia Debida y el Punto Final, entregó la ESMA a las organizaciones de derechos humanos, cuando desarrolló una política para cerrar heridas a partir de la justicia, el zumbido de furia aumentó y se convirtió en telón de fondo, en condimento de desborde de protestas como la de las entidades patronales del campo o las de la inseguridad. Ese odio de grito desaforado, de insulto explosivo, no fue sólo por las retenciones ni por la ola delictiva. Esas protestas quedaban engarzadas en una modalidad para odiar que se relaciona con la política de derechos humanos. En algunos de los actos de estas protestas siempre se escuchó atacar a los organismos de derechos humanos, a veces con la excusa del garantismo, a veces con la excusa del orden reclamado. Y en todos estos movimientos siempre aparecieron personajes relacionados con este odio, ahora reconvertidos en ruralistas o antigarantistas. Es una forma de odiar que tiene un sector de la sociedad argentina que respaldó a la dictadura y se siente humillada por la política de derechos humanos. Cuando se anuló la Obediencia Debida y el Punto Final, hubo voces que dijeron que eso era fácil porque era una vía de acción que ya no tenía costo político. El secuestro y la desaparición de Julio López demostró que el odio estaba vivo. Para los que vivieron la dictadura y se formaron en una sociedad hipócrita que llamaba democracia a un sistema de tutela de las fuerzas armadas, las ideas que publicó el ministro de Educación porteño, Abel Posse, tienen muchas reminiscencias con el sentido común de época de los años ’60 y ’70 que preparó el clima para justificar los crímenes de la dictadura. Podía ser una tía, una maestra en la escuela, el almacenero, no eran personas particularmente malas o violentas, pero repetían la idea de que había que hacer cualquier cosa para sobrevivir. El odio se induce por el miedo, por la idea de que estamos en peligro por el caos. A ese peligro se responde con odio o mano dura. Cualquiera sabe que el odio es la peor forma de reaccionar porque tiene consecuencias peores que su causa. El odio no soluciona nada pero se usa políticamente, ya no para la inseguridad ni para las retenciones, sino para debilitar a un gobierno o provocar su caída. Ha sido así en la historia reciente de nuestro país. Esa tía, la maestra o el almacenero odiaron y después se arrepintieron. Reflexionaron que no había motivo para tanto odio y hasta se olvidaron que lo sintieron. Qué estupidez, el daño ya estaba hecho. Una voz en el helicóptero pidió que asesinen a Cristina Fernández el día que comenzó el juicio de la ESMA. Es la señal del odio que eligió ese momento para aparecer. Demasiada, sospechosa, imposible casualidad. Esa voz demuestra que a pesar de lo que diga Posse, los juicios y las condenas son más necesarios que nunca. Porque, justamente por lo que dice Posse, ese odio sigue vivo y se alimenta de malos pero también de inocentes que dejan de serlo aunque después se arrepientan. Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-137010-2009-12-15.html

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Macri es Posse
InfoporAnónimo12/13/2009

Por José Pablo Feinmann Y de pronto: el tsunami Posse. Pocos hombres elegidos para un puesto han dicho tantas inconveniencias antes de asumir. Esas cosas se dicen después o no se dicen. Los sagaces, los políticos habilidosos, tienen la cautela de no anunciar sus canalladas si están dispuestos a cometerlas. O a no ser excesivamente sinceros si saben que eso que piensan les habrá de caer mal a muchas personas, aunque él las odie. Pero se supone que tendrá que negociar con ellas. Eso es la política. Aunque hay algo ya largamente probado: “los K” –como les dice la “oposición” para simular que se trata de un gobierno familiar, de apenas dos personas autoritarias, una especie de orden feudal en pleno siglo XXI– logran, sin proponérselo, que sus enemigos (no adversarios, éstos son abiertamente enemigos) exhiban abiertamente lo peor de sí. Que les brote la basura por todos sus poros. El odio. Que pierdan la paciencia. Que no sepan moderarse. Posse es la más reciente de estas víctimas. Figura entre las más espectaculares. Otras, al expresarse por medio de “libros”, meten menos ruido, aunque nunca poco. Pensemos brevemente en la cantidad de libros que han salido últimamente para arrojar material defecatorio, excremental, estiercolero, sobre la figura de “los K”. Uno de Aguinis, otro de Majul, enseguida uno de un periodista de Perfil, Edi Zunino, antes uno del infaltable Joaquín Morales Solá, un hombre genuinamente atormentado por la también llamada “pareja presidencial”, y ahora, en el colmo del disparate, uno del prestigioso ensayista a quien se suele llamar “el Negro Oro”. No han incurrido en esta modalidad ni Natalio Botana, ni Santiago Kovadloff, ni Beatriz Sarlo ni Tulio Halperin Donghi ni Carlos Altamirano. Por citar algunos que uno habría leído con cierta atención, abierto a sus argumentos. No, son periodistas con un tufillo aventurero. Gente que no ha demostrado talento ensayístico ni ha atesorado prestigio intelectual a lo largo de los años. ¿Qué son, qué buscan? Ventas rápidas, trepar en las listas de best-sellers. Son libros-cacerola. Hay, todavía, una clase media que se los devora. La cuestión es: ¿hay tanta basura para arrojar sobre “los K”? ¿Consigue esa basura abastecer a cinco libros? No, creo que el libro anti-K se ha transformado en un libro de autoayuda. Permite a la Mesa de Enlace (“¿Qué pasó con la Mesa de Enlace?”, se pregunta Barcelona en su reciente número), a los garcas de todo tipo, a la “oposición” (Cobos, Carrió, Michetti) y a toda la inmensa clase media teflonera tener enhiestas sus esperanzas destituyentes. El Plan de Gobierno de la “oposición” es claro y, sobre todo, nada institucional: “Que no lleguen al 2011”. Eso es todo. Pese a ser, entonces, libros de autoayuda, no venden tanto como los verdaderos: los que “curan” el alma. Vuelvo a recurrir a mis admirados barceloneses: “Después de Ari Paluch y Guillermo Andino, los editores salen a cazar a ‘cualquier boludo famoso que firme un libro de autoayuda’”. De esta forma, muchos periodistas “ya han sido tentados para publicar sus propios libros con historias personales, ejemplos de vida, anécdotas estúpidas con moralejas infantiles ‘y todo eso que a la gente boluda le encanta leer para sentirse menos boluda’” (Barcelona, 4/12/2009). No se requiere ni saber escribir. Las editoriales tienen sus escribientes. Sería atinado pensar que el Negro Oro y Aguinis son a la política eso que Ari Paluch y Guillermo Andino son a la autoayuda: escriben, arman, traman, inventan, dicen algunas verdades (al fin y al cabo, es cierto que hay corrupción en este gobierno, sólo que lo que nos espera con el horrible fascismo que está armándose es mucho, pero mucho peor), mienten con descaro, destilan un odio enfermizo, escupen, gritan, sudan y entregan “todo eso que a la gente boluda le gusta leer para sentirse menos boluda”. En este caso, menos sola, más esperanzada, creyendo que llegará el día en que los “terroristas que nos gobiernan” serán destituidos. Pero Posse ha traspuesto los límites. Yo lo conocía al personaje. Sabía que era un escritor mediocre. Que había escrito una mediocre biografía de Eva Perón. Que había tenido un cargo diplomático en Praga y aprovechó la volada para escribir sobre la estadía del Che Guevara en ese lugar. Estuvo un año ahí y nadie sabe qué le pasó. Posse se puso a investigar y no consiguió mucho. Pero igual publicó un libro apologético sobre Guevara. Antes me lo había cruzado en el sepelio de Fernando Ayala, a quien yo tenía estima por ser el socio de Olivera en Aries y haber financiado los films de Aristarain, entre ellos Ultimos días de la víctima. Yo acababa de estrenar Eva Perón. Con dirección de Desanzo y la gran actuación de Esther Goris. Me divertía preguntarle a todo personaje que hubiera escrito algo sobre Evita si no creía que yo lo había plagiado, pues a muchos se les daba por decir esto. Le dije a Posse: “Habrá advertido que tomé algunas cosas de su libro”. Sonrió feliz. Y me respondió: “Sí, pero no importa”. Por dentro, yo me divertía como loco. Nunca fallaba. Hasta a alguien que tenía una tía que había escrito algo llamado Evita íntima le tendí la misma trampa. Y también me perdonó. Gente generosa. Al único que plagié fue al Sartre del Saint Genet, comediante y mártir. Antes lo había hecho Sebreli, por lo cual algunos despistados me acusaron de haberlo plagiado a Sebreli. Luego supe de Posse por una polémica que tuvo con Tomás Eloy Martínez. Tomás lo acusó de haber sido “colaborador de la dictadura militar”. Me llegó un sobre de Posse. Se lo habrá enviado a algunos para que se enteraran de su respuesta en La Nación, en caso de no haberla leído. Era mi caso. Leí su carta, era de enero de 1998, y decía: “(Martínez) me acusó de haber sido ‘colaborador de la dictadura militar’, simplemente porque no renuncié a mi carrera diplomática (...). Entre 1973 y 1979 era secretario y cónsul en la deliciosa Venecia. Me causaría horror haber renunciado y tener que pensar hoy que lo hice por Galimberti y Firmenich” (La Nación, Cartas de Lectores, 23/12/97). No, cavernícola ignorante, usted no tenía que abandonar su maldita “deliciosa Venecia” por Galimberti y Firmenich, sino porque era funcionario de un gobierno de asesinos, porque, al serlo, era cómplice de ellos, tenía tanta sangre en sus manos como los mercenarios que arrasaban familias, robaban niños, violaban mujeres, torturaban a los hijos delante de sus padres, empalaban seres humanos. (Ver: Feinmann, La sangre derramada, 1998, Buenos Aires, Ariel, p. 136.) Años después (sin saber nada durante largo tiempo del personaje), me encuentro con otro artículo suyo en La Nación. Describe tan precisamente la modalidad de la tortura bajo los militares que lo he citado en el fascículo N° 106 de mi dilatada obra sobre el peronismo: “Adoptaron la doctrina de la ‘tortura técnica’, rigurosamente limitada e informativa, para desarticular la organización de las células de acción. (Se sabe que la pretensión ‘técnica’ termina invariablemente en abuso, sadismo y la degradación, tanto del torturado como del torturador. Basta considerar lo que está pasando en Irak.)” “Se estableció una represión legítima frente al alzamiento, pero ejecutada por usurpadores y por medios ilegales e inconfesables” (La Nación, 24 de marzo de 2006). El artículo era a propósito de los 30 años del golpe militar del 24 de marzo. Concluía con democráticos llamamientos a la concordia nacional: “Ojalá esta conmemoración sirva para sellar la puerta del infierno, para no volver la cabeza y paralizarnos en el odio renovado”. Posse ha enloquecido. Cree que los “troskoleninistas” del gobierno Cristina Fernández han abierto de par en par las puertas del infierno. Pero aunque así lo crea, debió haberlo dicho de otro modo. No pudo. No pueden. El odio los denuncia. Se desbocan. Les brotan colmillos. A Macri también. ¿O no sabe a quién pone? ¿Tan ingenuo es? No, si Macri pone al Fino Palacios y a Abel Posse es porque los elige. Y si los elige es porque son fascistas. Y si alguien elige fascistas para que lo acompañen es porque con ellos está cómodo. Y si lo está es porque con la democracia se siente mal, se siente atado. Y los que todavía no se dieron cuenta es porque son tan fascistas como él. La cuestión no es Posse: es Macri. Pareciera que se está transformando aceleradamente en alguien más tenebroso que el muchacho alegre de los ’90, que el hijo de papá con futuro, que el dirigente de Boca, que el entusiasta cantante de temas de Freddy Mercury. Cuidado: ése ya no es Macri. Supongo que no se habrá olvidado el eslogan de la campaña electoral de Filmus contra Mauricio: Mauricio es Macri. No, mucho peor. Hoy, Mauricio es Posse. Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-136906-2009-12-13.html

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El Neogorilismo Argentino
InfoporAnónimo4/15/2010

Intelectuales / Guillermo Martínez "Surge una nueva forma de gorilismo en la era de los K" El escritor opina que la clase media odia al Gobierno de modo irracional e indiscriminado "Ha surgido un nuevo gorilismo en la era de los K, que consiste en rechazar todo lo que hace este gobierno por considerarlo contaminado y sospechoso. Se trata de un odio irracional, que no se toma el trabajo de analizar cada medida en particular ni de comparar honestamente a esta administración con las anteriores", dice el escritor Guillermo Martínez, uno de los narradores argentinos más traducidos en el mundo. Martínez, que además de escritor es matemático, considera a los Kirchner "la máxima izquierda que puede tolerar la sociedad argentina", aunque aclara que no se siente kirchnerista. "Como hombre con militancia en la izquierda, reconozco que este gobierno hizo muchas de las cosas que haría un gobierno socialista, pero las alianzas que tuvo que trabar para poder sostenerse en el poder me parecen repudiables y hacen que yo no pueda sentir identificación", explica. Hace casi un año, uno de sus relatos, "Infierno grande", fue publicado en la prestigiosa revista estadounidense The New Yorker. Martínez se convirtió, así, en el segundo autor nacional, después de Jorge Luis Borges, en lograr ese privilegio. Se crió políticamente en el PC, más precisamente en la Federación Juvenil Comunista, y en los años 80, tuvo militancia gremial y política. "Cuando hacía política buscaba cambiar el mundo, pero no logré cambiar ni al consorcio donde vivía", ironiza. Martínez afirma que los ciudadanos comunes tienen la tendencia a creer en las teorías del complot, porque ese mecanismo contribuye a elevarles la autoestima. Dice: "La gente tiende a descreer de las explicaciones más sencillas y lógicas y, en cambio, cree con facilidad en historias de poderes ocultos que conspiran para producirlos. Esa creencia genera la sensación de que uno es un iluminado y no un ingenuo, como todos los que «compran» la versión oficial. Por eso digo que es un mecanismo que está al servicio de elevar la autoestima. Aunque, ojo, a veces los paranoicos tienen razón. Es obvio que las logias existen, pero de ahí a suponer que todo lo publicado es falso hay un trecho largo". -¿Será por eso que tienen tanto éxito los libros de historia que supuestamente muestran la trama oculta de las versiones políticamente correctas? -Por supuesto que sí. A la gente le encanta cuando le cuentan que el hombre, en verdad, no llegó a la Luna, o que las Torres Gemelas en realidad cayeron por un autoatentado perpetrado por el FBI. -¿El momento actual hace que se interese más o menos por la política? -La política me interesó siempre. Como socialista, observé el surgimiento de este gobierno con escepticismo, pero poco después me sorprendió empezar a tener cierta esperanza. Por ejemplo, cuando se reabrieron los juicios a los militares, que ya nadie pedía; cuando tranquilizaron el desborde social sin matar a nadie y, sobre todo, cuando rompieron el discurso único en el manejo de la economía y dejamos de tener un monitoreo constante sobre nuestros asuntos. -¿Por qué cree que existe tanto rechazo hacia el kirchnerismo, sobre todo en la clase media? -Porque la clase media argentina -a diferencia de las clases medias en otros países donde he vivido, como Gran Bretaña o Estados Unidos- es muy ostentosa y sólo se solidariza con las clases más bajas cuando le va mal. ¿Te acordás cuando, en 2001, golpeaban cacerolas? Entonces, en el declive, es cuando la clase media está de acuerdo con un gobierno que impulsa el aumento de los impuestos o el blanqueo de la empleada doméstica. Pero esa alianza se rompe cuando las franjas medias empiezan a mejorar y entonces ya no están tan de acuerdo con los impuestos, porque tocan su bolsillo. Ese fenómeno encarna el nuevo gorilismo que vemos hoy. ¿En qué consistiría ese neogorilismo del que habla? -Es un odio irracional a cualquier cosa que haga este gobierno, sin tomarse el trabajo de pensar honestamente si la medida es buena o mala para ellos. O de comparar esas medidas con las administraciones anteriores, que no fueron mejores. Los brotes de felicidad que produjo la enfermedad de Kirchner fueron otro indicador. Lo más elocuente de este gorilismo es que cuando la clase media comienza a mejorar también empieza a mimetizarse con los valores de la clase alta. -Pero ¿no es este gobierno el que basa su modelo en el aumento del consumo y mide sus logros en función de la cantidad de autos o de electrodomésticos vendidos? -Sí, claro. Pero habría que recalcar que existe otro sector de la clase media que se enrola en la educación, en los deportes o en las ciencias, que está más volcado a la cultura y que no necesita consumir tanto. Por otra parte, el Gobierno también debería tomar en cuenta los consumos culturales para medir logros, en lugar de deprimirse porque no rompimos un récord de venta de autos. Es curioso observar lo que sucede con los autos y el tránsito en la Argentina, porque son reveladores de nuestra cultura política. Estar al volante es administrar un pequeño poder, que pone a prueba la autolimitación. Y por la forma en que se maneja, es obvio que eso no ocurre. Cómo manejan resume quiénes son los argentinos. -¿Y la autolimitación no implica, también, renunciar a comprar dos millones de dólares cuando se tiene información privilegiada, precisamente por estar en el poder? -Desde luego. Por eso siempre creí que haber nombrado la Corte que tenemos fue un momento de iluminación, en el que sí hubo una autolimitación. Fue un milagro. -Usted señala los vicios de la clase media, pero el escaso apego de los Kirchner a la autolimitación, o sus alianzas dudosas, también socavaron sus lazos con las clases medias urbanas. -El problema es muy difícil desde la ética política. Es probable que, para poder sostenerse en el poder en la Argentina un gobierno necesite hacer cosas repudiables: aliarse con intendentes impresentables, sindicalistas que chantajean, capitalistas amigos o con ciertos medios que ahora son enemigos, pero que antes eran amigos... -Usted dice que los K son la máxima izquierda tolerable en la Argentina. ¿Y a Pino Solanas dónde lo ubica, entonces? -Pino no podría hacer nada. No tendría la fuerza para barrer con viejas estructuras, ni tampoco para enfrentar factores de poder. -¿Y Pepe Mujica no le gusta? -Creo que a los gobernantes hay que juzgarlos por sus actos de gobierno. Y no me dio la sensación de que el Frente Amplio pueda considerarse de izquierda, ni tampoco Lula. GUILLERMO MARTINEZ Escritor y matemático Edad: 47 años. Nació en Bahía Blanca, en 1962. Doctor: en Ciencias Matemáticas. Vivió dos años en Oxford, Gran Bretaña, con una beca del Conicet. Exito: su novela Crímenes imperceptibles fue llevada al cine por Alex de la Iglesia. Premios: en 1982, ganó el Certamen Nacional de Cuentos Roberto Arlt, con La jungla sin bestias. En 1989, ganó el premio del Fondo Nacional de las Artes. Fuente:

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Somos estúpidos
InfoporAnónimo12/16/2009

Por Eduardo Fabregat Estimado Sr. Dinosaurio: acá con las chicas y muchachos hemos decidido escribirle para comunicarle que tiene usted razón. Somos estúpidos. Es hora de admitir la penosa influencia que el rock ha tenido en nuestras vidas, ese virus que nos ha desarreglado hasta convertirnos en parásitos de la sociedad. Somos estúpidos, no hay vuelta que darle: crecimos forjando nuestro gusto musical sobre la obra de un hatajo de sucios pelilargos con arito que olían a pachuli y fumaban cigarritos raros. ¡Nos aprendimos las letras de sus canciones! Ningún país puede funcionar si sus jóvenes muestran más interés en las estupideces destiladas por canciones de rock que en la vida de nuestros próceres, de quienes ni siquiera recuerdan bien el grado militar. Ha llegado la hora, Sr. Cavernícola. La hora de que reconozcamos nuestra estupidez y con ello demos el primer paso a una nueva sociedad, mejor educada, íntegra. Pongamos esa huella, digámoslo una vez más: somos estúpidos. Nos creemos la mentira de que esos mugrientos están expresando un fuego creativo, estudiaron, se aplicaron a un instrumento, ensayaron, dejaron el alma en cada canción y en cada concierto. No vemos, no podemos ver que simplemente están berreando y sacudiendo su vacía, estúpida cabeza. Mascullando boberías que les hacen hervir la sangre y el marote a miles y miles y (más) miles de estúpidos que se contagian unos a otros en un gran engaño colectivo. Se han dado casos, Sr. Carcamán, de miles de personas llorando o riendo o bailando o cantando o todo eso junto, que salieron del antro en que estuvieron sintiendo que su vida era mejor que dos horas antes, que el arte estimulaba su cuerpo y su mente. Estaban drogados, seguro. Es que somos estúpidos, venerable Sr. Funcionario. Fíjese que a comienzos de los ’80, la idiocia inducida por el rock llevaba a que multitudes de estúpidos hicieran temblar las paredes de Obras Sanitarias al grito de “Se va a acabar, se va a acabar la dictadura militar”. Hasta ese punto la guitarra eléctrica penetra las paredes de la neurona y la corroe por dentro, convirtiendo al buen ciudadano en elemento antisocial, caldo de subversión ideológica y artística. Ocurre que sí, somos estúpidos, en la frontera de la supina imbecilidad: nos solazamos con un grupo de ridículo nombre con un estúpido cantante calvo que nos ha metido en la cabecita la idea de que debemos impedir que nos secuestren el estado de ánimo, en este día y cada día. En las últimas cuatro décadas y media hemos seguido con pasión a una multitud de idiotas que nos llevaron de las narices por el camino de la ignorancia, de la insensibilidad, de la negación del arte fino y verdadero. En todo ese tiempo, la mal llamada “cultura” rock ha dado innumerables músicos, compositores, escritores, actores, directores, videastas, bailarines, dramaturgos, coreógrafos, artistas plásticos, dibujantes, periodistas, que no hacen más que gritar a los cuatro vientos su estupidez. Nos drogamos. Nos alcoholizamos. Todo el mundo sabe que eso solo sucede en el rock. Repitámoslo, pronunciémoslo hasta perder la cobarde pátina de culpa: somos estúpidos. Vamos a recitales donde la policía nos maltrata y a veces se escucha muy mal, y para meternos en la salvajada del baile tribal o el horroroso pogo, para corear sandeces con el brazo en alto, para mojarnos viendo a un tipo cantando sobre los dinosaurios, para ver a un señor de casi 60 años que mejor estaría buscando una actividad productiva en vez de perder cinco horas y media repasando las estúpidas canciones escritas durante cuarenta años. Escuchamos discos con placer sin darnos cuenta de que nos estafan, leemos las declaraciones que hacen los rockeros en reportajes sin advertir su soberana debilidad mental. Eso sí, Sr. Antediluvio: somos estúpidos pero no comemos vidrio. Somos estúpidos pero no pelotudos, con perdón del término. Somos estúpidos, pero también peligrosos. Fíjese que los tipos que prohibieron al rock, que se rieron del rock, que pretendieron erradicar al rock, huelen a basura vieja, cosecha del desprecio. El rock está vivito y coleando. Estupidizando. Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-16370-2009-12-16.html

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Nuevo Server BaseBuild Mod CS 1.6 Mapping-Zone
Nuevo Server BaseBuild Mod CS 1.6 Mapping-Zone
InfoporAnónimo7/7/2010

Hola les traigo un server nuevo de Mapping-Zone, Base Builder www.mapping-zone.net Les explico breve como es el mod, hay x cantidad de CTs y x cantidad de TTs, los CTs tienen 140 segundos para armar las bases donde esconderse o para tratar de q los TTs no llegue ,(en realidad tienen q poder llegar los TTs pero la honda es q los cagues a tiros y no los dejes pasar) para mover los objetos tienen q poner esto en consola bind "la letra" +grab , (se entiende q donde dice la letra hay q poner alguna q no este usandose en el juego) mientras mueves los "objetos" o blokes con click primario los alejas, con click secundario lo acercas,(click primario es el click izquierdo del mouse y el secundario el derecho) El mod es con zombies, osea los TTs son zombies con 3500 de vida Ahora los Datos: Mod: BaseBuilder Version: 5.4 Slots: 32 IP: 190.224.163.51 Puerto: 27018 IP Completa: 190.224.163.51:27018 Los Scripts y mapas son hechos por la misma pagina y algunos players de los servers Imagenes: Listo es todo no se olviden de COMENTAR: www.mapping-zone.net Mi nombre en el juego es PSA.- Stalker o Stalker solo

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Ricardo Fort recibe subsidios del gobierno porteño
InfoporAnónimo12/9/2009

"Mi amigo el multimillonario" lo presenta Marcelo Tinelli. Se trata de Ricardo Fort, quien hace alarde de riqueza desmesurada, de gastos extravagantes y de un estilo de vida donde nada material parece faltarle. Aclara que su dinero es heredado de su padre, dueño de la chocolatería Felfort, y que él no produce nada porque siempre quiso "ser famoso". Muy lindo, ¿pero cómo es que el estado porteño entonces subsidia a la empresa y la riqueza de este muchacho, y peor aún, cómo es que se presenta la empresa como Pymes para el gobierno de Macri y en la tele como multimillonario? Copal es la cámara alimenticia, que ahora preside Daniel Funes de Rioja. En el anuario de Copal, la empresa Felfort figura con 400 empleados. Cuando, en el año 2001 recibió 50 mil dólares de subsidio del gobierno porteño fue en el marco de subsidios a empresas para el "fomento productivo". (http://www.buenosaires.gov.ar/areas/produccion/ind_y_com/asist_fin/subsidios_detalle.php?menu_id=11329&id_empresa=77645) Luego en el gobierno, se lanza el programa para Pymes (esto es, empresas de menos de 50 empleados) para "innovar". Obviamente, el estilo de vida de Ricardo Fort requiere de "innovación" y eso cuesta, así que vecinos porteños, paguen los aumentos del ABL. Según la información oficial del gobierno del gobierno porteño,en el año 2007: Se presentaron un total de 45 proyectos en la primera convocatoria. Como resultado de la evaluación externa y del Consejo Consultivo para la Promoción y Fomento de la Innovación Tecnológica de la Ciudad de Buenos Aires, resultaron ganadoras 34 empresas, otorgando subsidios por un total de $2.114.774. (http://www.buenosaires.gov.ar/areas/produccion/tecnologia/bsas_innova/edicion2007.php?menu_id=19132) No se especifica cuánta plata recibió cada empresa, pero si dividimos el monto total por la cantidad de empresas "ganadoras" (¿habrán estado Alfano y Pachano en el jurado?) da un promedio de más de 60 mil pesos. Pero sí figuran, aunque no el monto, las empresas "ganadoras". Una es la de "mi amigo el multimillonario Ricardo Fort" diría Tinelli. (http://www.buenosaires.gov.ar/areas/produccion/tecnologia/produc_port/proampro_detalle.php?menu_id=11417&id=15) Con esta salvedad: La empresa no presentó una modificación formal del proyecto original, se realizará tal cual estaba planificado, aunque se estima que el costo total será muy superior al original debido sobre todo, a que los bienes de capital son importados. Fuente:http://lucascarrasco.blogspot.com/2009/12/ricardo-fort-recibe-subsidios-de-macri.html

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Inseguridad - Esa Ola Irá Creciendo Cada Día
Inseguridad - Esa Ola Irá Creciendo Cada Día
InfoporAnónimo11/24/2009

Esa Ola Irá Creciendo Cada Día Que Pase Por Artemio López Cuando en el año 1995 - asumo que con mi nefasto voto inicial - el turco ratón y sus políticas roedoras hicieron trepar el desempleo del primer semestre al 16,6%, triplicando la media desde la recuperación democrática, y la desocupación de menores de 24 años ( 15 a 24 años es el tramo de análisis) alcanzaba el 21%, los vecinos de clase media que hoy se han transformado en barra brava de living, los residentes en por ejemplo, Guaild que está de moda, se deleitaban meta que meta el living la vida loca. Aquellos muchachitos y muchachitas tenían 15 años en el año 94 , no pudieron emplearse jamás y hoy tienen 30 años - y los que vinieron 29, 28, 27, 26, 25... - eran y son jefas de hogar en el 35% de los casos y nunca vieron bajar desde aquel lejano 20% inaugural sus niveles de desempleo e incluso, durante el lapso 2001-2004, la media de la malaria laboral juvenil superaba largo el 40%. Muchos son hoy esos famosos jóvenes que "no trabajan ni estudian", ni lo harán jamás en las condiciones en que los que vivían la vida loca cuando llegó la redención neoliberal, piensan que deberían hacerlo: laburar por mugrosos $ 700 promedio mensuales, en negro y tras diez horas medias diarias de meter la mano en la mierda. Sucede que llegó la falopa, además llegó la poli con la falopa y parte de los políticos llegaron con la poli y la falopa y todos juntos armaron, hermanados cristiana, apostólica y romanamente, una salida laboral muy interesante para estos miles de jóvenes emprendedores que encuentran finalmente un modo honorable de rajar del matadero silencioso al que los sometieron vaya a saber quiénes, no interesa en absoluto . Ya no son pobres, ni desocupados, ni víctimas de ninguna sociedad que los expulsó, esa historia ya fue pasó hace mucho tiempo. Hoy, ya son otra cosa, hay un salto de calidad en sus expectativas y comportamientos que aún no puede ser definido, pero existe. Ya no son las víctimas de un sistema social injusto... más bien , diría que hasta se entretienen victimizando al orden social injusto. Se han integrado a su manera y todo el escautismo social para "rescatarlos", fracasa y lo seguirá haciendo. Ya no están en los márgenes de la sociedad, han corrido las orillas y pagan -alto- precio por ello. Se sacrifican jóvenes, matan y los matan - nada distinto a lo que les esperaba si se portaban como buenos menesterosos merecedores de la piedad del rabi Bergman -, pero ya no están a la intemperie, ni demandan ayuda filantrópica y , ay!, desdeñan las romanzas de los tenores huecos. En fin, Mirta, Susana; Marcelo, Sergio, pero también los "distribuidores del ingreso", "eso" que se nos ha creado vaya a saber por qué - a quién le interesa ya- , eso...es obvio que no tiene solución. No se mientan , asuman el cuiqui y adminístrenlo lo mejor que puedan...No hay más seguridad! Sucede que ahora sí la historia tendrá que contar con los que fueron pobres de América, con los antes explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia. Ya no se los ve por los caminos un día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para llegar hasta los «olimpos» gobernantes a recabar sus derechos. Ya se les ve, armados de piedras, de palos, de machetes, metralletas, fusiles de alta presición en un lado y otro, cada día, ocupando las tierras, afincando sus garfios en las tierras que no les pertenecen y arrasándolas con sus vidas. No se les ve, llevando sus cartelones, sus banderas, sus consignas; ni haciéndolas correr en el viento, por entre las montañas o a lo largo de los llanos. Pero esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado, que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que ya no acumulan con su trabajo las riquezas, ni crean los valores, ni hacen andar las ruedas de la historia y que tampoco despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron. Fuente:http://rambletamble.blogspot.com/2009/11/esa-ola-ira-creciendo-cada-dia-que-pase.html

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Contra la educación sexual y a favor de Pando
Contra la educación sexual y a favor de Pando
InfoporAnónimo3/8/2010

¿Esto es lo que votaron? Felicitaciones che, ahora si que vamos a progresar!!! Salimos del oscurantismo kirchnerista iluminados por la luz del Opus Dei!!!! Contra la educación sexual y a favor de Pando La repartija de cargos realizada por los grupos opositores en el Senado dejó al frente de la Comisión de Legislación General, de la que dependen todas las leyes que afectan la vida cotidiana de los argentinos, a Liliana Negre de Alonso. Partidaria del Opus, es la única senadora que votó contra la educación sexual, defendió a Baseotto y Pando, se opuso a la renovación de la Corte y no quiere ni oír hablar de derechos de las mujeres o matrimonio gay La legisladora se opuso a las designaciones de Zaffaroni, Argibay y Highton en la Corte, es miembro del Opus Dei y defensora de Cecilia Pando y el obispo Baseotto. Los bloques opositores la designaron al frente de la Comisión de Legislación General. Tras el acuerdo de los bloques opositores en el Senado (desde peronistas disidentes hasta socialistas santafesinos) para desalojar al oficialismo de todas las comisiones, la legisladora puntana Liliana Teresita Negre de Alonso, miembro del Opus Dei y una de las más conservadoras de la Cámara, quedó al frente de la Comisión de Legislación General. Es probable que el primer proyecto que deba tratar esta comisión será el que procura abrir la posibilidad del matrimonio civil a las parejas gay. En su historial como representante de la fuerza política de los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, la senadora ha votado contra los pliegos de los actuales jueces de la Corte Eugenio Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco y Carmen Argibay con argumentos antigarantistas y antiabortistas. Pero además, fue la única que defendió al ex obispo castrense Antonio Baseotto cuando dijo que había que tirar al mar, atado a una piedra, al estilo ESMA, al entonces ministro de Salud. Fue la única también en defender a Cecilia Pando, representante de torturadores y represores de la dictadura. Paradójicamente, lo hizo amenazando con recurrir a una legislación (el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer-Cedaw) sobre el que ella también había votado en contra. Otro de sus antecedentes es que fue la única que se opuso a la educación sexual en las escuelas. A la buena de Dios Abogada recibida en la UBA en 1976, se dedicó a la carrera judicial en su provincia desde el regreso de la democracia. A fines de los ’90 pegó el salto y regresó a la gran ciudad: entre 1999 y principios de 2001 fue vicedecana de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral. Dejó el cargo en febrero de ese año, porque tras un intento frustrado por convertirse en diputada, en marzo de 2001 finalmente asumió como senadora nacional. Desde entonces, ha sido consecuente al llevar su agenda confesional al recinto como miembro del Opus Dei. También suele repartir cuadernillos que divulgan las enseñanzas del fundador de la orden, José Escrivá Balaguer. “No es un pliego que pasará tranquilamente por el Senado”, advirtió Negre en 2003 cuando estaba en danza la candidatura de Eugenio Zaffaroni para la Corte Suprema. El pliego de Zaffaroni, sin embargo, pasó. Y lo mismo parecía que sucedería al año siguiente, en junio de 2004, cuando la candidateada fue Elena Highton de Nolasco. El ruido comenzó cuando la postulada evitó responder, en audiencia ante el Senado, si estaba “a favor o en contra del aborto” (sic). “Mi opinión personal, interna, no tiene por qué ser dicha. Son sentimientos personales”, respondió, a sabiendas de que la irritación se originaba en un artículo de 1993, en el que se pronunciaba a favor de la interrupción del embarazo en casos de enfermedades congénitas de gravedad. El silencio estratégico de Highton sacó de las casilla a Negre. “Me sorprendió su actitud, porque se escudó en el prejuzgamiento para emitir opinión –declaró entonces–. No puedo votar a una persona que no me garantice que va a proteger el derecho a la vida desde la concepción.” Una vez más, cumplió: frente a 51 votos que avalaban a Highton como ministra de la Corte, Negre votó en contra. Pero la verdadera batalla había comenzado en enero de ese mismo año, cuando Carmen Argibay, quien también era candidata a un sillón de la Corte, se definió como “atea militante” y se pronunció a favor de la despenalización del aborto. “La gente está espantada con lo que dijo”, declaró sin dudarlo Negre. “Ni siquiera Zaffaroni se pronunció de esta manera. Yo la voy a rechazar.” A preguntas del diario La Nación, que la describió como “católica practicante”, Negre no escatimó respuestas. Las opiniones que Argibay había dado a conocer públicamente eran “graves porque desnudan pensamientos contrarios a la Constitución, que defiende el derecho a la vida”. La candidata a jueza suprema le resultaba insostenible: “Se puede ceder políticamente ante una cuestión evaluable políticamente, pero acá estamos hablando de la violación de principios constitucionales”. Poco después, cuando ya habían sido aprobados los pliegos de Highton, Argibay tuvo su audiencia ante el Senado. También Argibay superó la instancia; respondió todas las interrogaciones insistentes sobre la ley argentina y el aborto, pero evitó prolijamente dar opiniones personales o habilitar debates sobre el momento en que se inicia la vida, un clásico debate de los sectores opuestos al derecho al aborto. Argibay, simplemente, explicaba que ella no sabría decirlo, aunque cada vez que fue preciso explicó qué indicaba la Constitución y la diferencia de opiniones en el ámbito médico. Negre se exasperó: “Si dice que no sabe cuándo hay vida, ¿cómo va a cumplir con la Constitución, entonces?”. La intriga la persiguió durante días. Dos semanas después persistía su desazón: “No se puede respetar la Constitución si no se respeta uno de sus principios fundamentales, como el derecho a la vida”. Para entonces, Argibay ya había sido designada jueza de la Corte, con el apoyo de 42 senadores y la oposición de 17. En la audiencia, poco antes de que comenzaran las preguntas a la futura jueza suprema, las “Familias Autoconvocadas de Buenos Aires” arrojaban al aire volantes con sus inquietudes: “¿Quiénes son los senadores que promueven a juezas abortistas? Recuerde sus nombres y partidos. Carmen Argibay ha sido repudiada por miles de argentinos”. El grito en el cielo La gestión de Ginés González García en el Ministerio de Salud fue conocida por sus confrontaciones constantes con los sectores que se negaban a permitir que la salud sexual y reproductiva cuajara como política de Estado. Fue en una de esas grescas, motivada por la insistencia del entonces ministro en declarar que debía legalizarse el derecho al aborto, que Negre volvió a la palestra. En 2005, el obispo castrense Antonio Baseotto se refirió a González García con la sugerencia (dijo que) bíblica de arrojarlo al mar con una piedra atada al cuello. Fue entonces cuando el gobierno de Néstor Kirchner lo retiró. Negre tomó el alejamiento del religioso como una ofensa: “Baseotto aclaró suficientemente el tema en una carta enviada a monseñor Mirás, en la cual expresó que de ninguna manera quiso alentar un acto de violencia ni ofender la autoridad de un miembro del gobierno”, abogó infructuosa a mediados de marzo. Un par de semanas después una carta de Cecilia Pando, de profusa circulación por Internet, le valió el anuncio de sanciones para su esposo, el mayor Rafael Mercado. Pando defendía a Baseotto y criticaba al Gobierno por haberlo echado. El jefe del Ejército, Roberto Bendini, insistió en el disciplinamiento, y fue avalado por el ministro de Defensa, José Pampuro. En medio del revuelo, Negre prometió que denunciaría penalmente a Bendini, y que también lo acusaría ante el Inadi por violar las convenciones que prohíben toda forma de discriminación contra la mujer (una herramienta, en realidad, que apunta a seguridades jurídicas y de salud, y a la que siempre se opuso fervientemente); finalmente, convencida de la necesidad de ir por todo, anunció que también haría una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Lo extraño fue que la senadora se había opuesto de manera rotunda al protocolo que pretendió esgrimir en defensa de Pando. En marzo de 2005, el entonces canciller Rafael Bielsa había apoyado la ratificación parlamentaria del Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), una deuda de largo tiempo con el movimiento de mujeres y las herramientas legales internacionales. Un día antes de las palabras de Bielsa, el Episcopado había alertado acerca de que podría significar “una renuncia a la soberanía que dejaría una brecha abierta a la futura aprobación del aborto”. En consonancia, en el Senado la única moción para rechazar la ratificación del Protocolo fue la de Negre. De todas maneras, Argentina adhiere desde 2007. En septiembre de 2005 gestionó el Salón Azul del Congreso para la presentación de una publicación de la Universidad Austral (UA), libelo financiado casualmente por el Senado. Se llamó Bases políticas familiares en la Argentina, estuvo coordinado por Marina Camps, del Instituto de Ciencias para la Familia de la UA, quien por televisión una vez definió a la homosexualidad como “una enfermedad”. El libelo esgrimía estadísticas de cientificidad dudosa para afirmar que “las parejas que llegan al matrimonio habiendo cohabitado son más inestables y propensas a acabar en un divorcio”; “los divorciados tienen seis veces mayor frecuencia de problemas psiquiátricos” que los casados, además del doble de posibilidades de suicidio y más problemas de alcoholismo; “los hijos de madres solteras son siete veces más propensos a vivir en la pobreza” que los criados “en el marco de un matrimonio intacto”. Quien esto escribe escuchó datos muy similares durante los debates del plenario de comisiones que, el año pasado, intentaron dar dictamen a los proyectos que buscan modificar la Ley de Matrimonio Civil. Al terminar ese mismo año, poco después de que en el Senado se trataran proyectos para dar un régimen jurídico a las uniones de hecho, Negre participó de la II “Semana de la Familia”, organizada por el Instituto de Ciencias para las Familias de la UA. Dejó en claro que se negaba a considerar a esas uniones civiles como nuevas formas de familia. Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-141604-2010-03-08.html

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