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Técnica Japonesa Para Sanar Cuerpo y Mente Con Las Manos Te ayudará a evitar enfermedades y equilibrar la armonía de tu cuerpo únicamente usando las manos. Técnica Japonesa Para Sanar Cuerpo y Mente Con Las Manos Faena Aleph propone que éste técnica japonesa nacida apenas hace 1 siglo te ayudará a evitar enfermedades y equilibrar la armonía de tu cuerpo únicamente usando las manos. Los bebés que succionan su dedo pulgar para encontrar refugio, los políticos que al hablar colocan sus manos cerca de su cuerpo para tranquilizarse o los caminantes que hacen puños para avanzar más seguros están haciendo una forma inconsciente de Jin Shin Jyutsu, la fisiofilosofía antigua japonesa que basa la salud general en ciertos ejercicios con los dedos de las manos. Ahora, si todos estos impulsos manuales los hiciéramos conscientes, las posibilidades serían enormes. Lo mejor: es el más sencillo de los métodos para estabilizar las energías del cuerpo. Los principios del Jin Shin Jyutsu son tan antiguos como el ser humano. El maestro Jiro Murai los redescubrió en Japón hace alrededor de 100 años y se dedicó a estudiarlos y enseñarlos. Aprendió cómo corregir o ajustar las energías del cuerpo cuando éstas se encuentran “comprometidas” (fuera de balance), y todo con sólo prestar atención a las manos. Con sólo dedicarle algunos minutos todos los días las funciones energéticas del cuerpo entran rápidamente en balance. Emociones como el miedo, el enojo, la tristeza o el exceso de pretensión (arrogancia, soberbia) se estabilizan rápidamente con Jin Shin Jyutsu. En esta filosofía no hay reglas fijas en cuanto al tiempo que se debe emplear en cada uno de los ejercicios, pero si se le dedica 5 minutos a cada uno será suficiente. Una vez que el cuerpo entre en un estado más equilibrado, el practicante naturalmente sabrá cuánto tiempo debe emplear en cada dedo. Los siguientes son los ejercicios básicos del Jin Shin Jyustsu con la explicación correspondiente. Uno debe tomar la mano con la que se sienta más cómodo. Preocupación: contener el dedo pulgar También ayuda para el insomnio, digestión, dolor de cabeza, estrés y nervios, para tranquilizar, para el cutis y para cuando uno debe estar sentado mucho tiempo (sentarse genera condiciones de hinchazón). Miedo: contener dedo índice También ayuda a los dientes y las encías, dolor de espalda, digestión y constipación, autocrítica, timidez, tensión muscular, energía del riñón y la vejiga y para cuando uno debe estar parado mucho tiempo. Ira: contener dedo medio También ayuda a la presión arterial, fatiga, visión, irritabilidad, a balancear las emociones, a la energía del hígado y para cuando uno debe leer mucho. Tristeza: contener el dedo anular También ayuda al oído, funciones respiratorias, flemas, condiciones de la piel, energía de los pulmones e intestino grueso y para cuando uno debe estar acostado mucho tiempo (convalecencia). Esfuerzo: contener dedo meñique Los siguientes son los ejercicios básicos del Jin Shin Jyustsu con la explicación correspondiente. Uno debe tomar la mano con la que se sienta más cómodo. Preocupación: contener el dedo pulgar También ayuda para el insomnio, digestión, dolor de cabeza, estrés y nervios, para tranquilizar, para el cutis y para cuando uno debe estar sentado mucho tiempo (sentarse genera condiciones de hinchazón). Miedo: contener dedo índice También ayuda a los dientes y las encías, dolor de espalda, digestión y constipación, autocrítica, timidez, tensión muscular, energía del riñón y la vejiga y para cuando uno debe estar parado mucho tiempo. Ira: contener dedo medio También ayuda a la presión arterial, fatiga, visión, irritabilidad, a balancear las emociones, a la energía del hígado y para cuando uno debe leer mucho. Tristeza: contener el dedo anular También ayuda al oído, funciones respiratorias, flemas, condiciones de la piel, energía de los pulmones e intestino grueso y para cuando uno debe estar acostado mucho tiempo (convalecencia). Esfuerzo: contener dedo meñique También ayuda a las palpitaciones, hinchazón, tratar demasiado (en cualquier cosa), inseguridad, nerviosismo, energía del corazón y el intestino delgado y para cuando uno debe caminar mucho. Fatiga: presionar el centro de la palma
¿Puede existir la amistad entre un hombre y una mujer? Todos conocemos películas como “Cuando Harry encontró a Sally” o series como “Friends”, que plantean la amistad entre un hombre y una mujer como algo casi imposible, un simple periodo de transición hacia una relación. Pero la realidad no es una película de cine o una serie de televisión y, en la actualidad, en muchos ámbitos de la vida interactuamos hombres y mujeres en las mismas condiciones, por lo que las relaciones entre ambos sexos en términos de amistad están a la orden del día. “La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso hay que salvarla como sea.” -Alberto Moravia- Para muchas personas que una mujer y un hombre sean amigos es casi imposible por las diferencias psicológicas que existen entre ambos y por la atracción sexual que se considera como algo incompatible con la amistad. Por otro lado, muchos han conseguido ser amigos de personas de otro sexo, y sostienen que se trata de amistades más sólidas y duraderas puesto que cada persona aporta lo mejor de sí misma y las diferencias son constructivas. Estudios sobre la amistad hombre-mujer El eterno dilema sobre la posible amistad o no entre un hombre y una mujer fue analizado por varios científicos de la Universidad de Wisconsin-Eau Claire, en Estados Unidos, para saber qué verdad existe en ese dilema. El estudio reunió a 88 parejas de estudiantes universitarios y se les hizo una serie de preguntas, tanto de manera privada como en presencia del otro. Las preguntas versaron sobre los sentimientos románticos que tenían o pudieran haber tenido hacia el amigo con el que acudieron al estudio. Las respuestas obtenidas fueron clasificadas en tres categorías: ninguna atracción, moderadamente atraído y extremadamente atraído, diferenciando también entre atracción, estima y deseo. perfil de una pareja “La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.” -Aristóteles- Para tener una visión global, también se realizó un historial completo sobre la interacción de cada participante con personas del otro sexo, las circunstancias en las que los amigos se habían conocido (trabajo, colegio, amigos comunes etc.), el tiempo que había durado la amistad, las emociones involucradas etc. Los resultados del estudio sobre la amistad entre hombres y mujeres Lo más sorprendente de los resultados obtenidos en el estudio es que la percepción sobre la relación cambia mucho en función del género, es decir, hombres y mujeres juzgan desde distintos parámetros la relación que sostienen entre ellos. Según las conclusiones que se alcanzaron con el estudio, los hombres sienten mucha más atracción hacia sus amigas y tienen más probabilidades de pensar que sus amigas se sienten atraídas por ellos. Por otro lado, según revela el estudio, las mujeres en general se encuentran en un punto opuesto al de los hombres de los que son amigas: las mujeres sienten poca o ninguna atracción por sus amigos hombres y suponen que esa falta de atracción es mutua. Las causas de nuestra forma de pensar en cuanto a la amistad La socióloga de la Universidad de Cardiff y autora de “Girls, Boys and Junior Sexualities”, realizó un estudio para averiguar las motivaciones de niños y adolescentes en su comportamiento diario, al margen de la opinión de los adultos. La idea generalizada es que si tienes novia triunfas. Pensemos en que, la cultura del noviazgo está tan extendida, que los adolescentes parecen obligados a buscar pareja a edades cada vez más tempranas, cuando realmente están descubriendo su propia sexualidad. “El amor perfecto es una amistad con momentos eróticos.” -Antonio Gala- Los adolescentes reciben también una gran influencia de su círculo de amigos y compañeros del colegio, en los que se considera tener pareja como una señal de estatus y popularidad. No tener pareja puede dar lugar, en algunos casos, a un estigma social y provocar cierta marginación. pareja En realidad, no se trata de que exista una gran influencia de los medios de comunicación de masas y un bombardeo continuo de publicidad, sino de que los comportamientos relativos a tener pareja sirven para reforzar la imagen que ofrecemos a los demás, dando así una imagen de poder. No obstante, es esencial vivir la amistad entre personas de distinto sexo igual que vivimos y aceptamos las del mismo sexo, de forma sana y honesta. Es importante dejarse llevar y disfrutar con nuestros amigos y de todos los buenos momentos que pasamos con ellos, apreciar de verdad todo lo que nos aporta cada uno de ellos.
Así será el mundo en 15 años, la realidad superando la ficción Si usted cree que esos dibujitos que veía cuando pequeño como futurama, los supersónicos y el quinto elemento eran cuestión de ficción, la realidad está a punto de superarlos. La sociedad en estos últimos diez años a avanzado tecnológicamente a pasos agigantados y algunos expertos mundiales se atreven a pronosticar cómo seremos en 15 años. Hay cosas que antes veíamos súper futuristas que ya circular naturalmente y hacen parte de nuestras vidas cotidianas, los celulares y sus miles de aplicaciones, como conocer el tráfico, estar interconectados, vernos por video a miles de kilómetros, aún así ¿Se imagina poder levantarse y que solo con un botoncito logre ordenar todo su cuarto?. Pues bueno veamos cómo seremos en unos añitos. Las redes sociales habrán evolucionado tanto que incluirá tridimensionalidad, esto va a revolución la educación y los modelos educativos. Incluso muchos atinan a decir que la educación se va a individualizar y funcionará todo como hologramas. Llegará un momento en que los aviones robots formarán parte del día a día, y será cada vez más cercana la idea de carros voladores. Igual esto ya lo estamos viendo con los drones. Habrá cura para el cáncer, la nanotecnología logrará esto. ¿Quémás cree usted que habrá en quince años?
EL CEREBRO NECESITA OLVIDAR Dicen que si aprendemos a andar en bicicleta ya no nos olvidamos de ello. Pero una nueva investigación, realizada por la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, sugiere que, mientras nuestro cerebro aprende, también intenta olvidar. “Esta es la primera vez que se ha relacionado una vía en el cerebro con el olvido, para borrar de forma activa los recuerdos", dice Cornelius Gross, líder del estudio publicado en Nature Communications. Al nivel más simple, el aprendizaje consiste en hacer asociaciones, y acordarse de ellas. Trabajando con ratones, Gross y sus colegas estudiaron el hipocampo, la región del cerebro colabora en la formación de recuerdos. La información entra en el hipocampo por tres vías diferentes y, a medida que se consolidan en memorias, las conexiones entre las neuronas a lo largo de la ruta "principal" se hacen más fuertes. Cuando los científicos bloquearon la ruta principal en el cerebro de roedores, descubrieron que estos ya no eran capaces de aprender una respuesta Pavloviana, como asociar un sonido a una consecuencia, y luego anticipar esa consecuencia. Pero si los ratones ya habían aprendido la asociación antes de que los científicos bloquearan ese canal de comunicación, todavía eran capaces de recuperar el recuerdo. Esto confirmó que esta ruta está involucrada en la formación de recuerdos, pero no es esencial para recuperar lo aprendido. Esto implica lo activa que es la segunda ruta vía de entrada al hipocampo, de acuerdo a los expertos. Pero el bloqueo de esa ruta principal tenía una consecuencia inesperada: las conexiones a lo largo de ella se debilitaron, lo que significa la memoria se estaba borrando. “El simple hecho de borrar esta vía no debería tener un efecto en sus capacidades – señala Agnès Gruart, de la Universidad Pablo de Olavide –. Al profundizar un poco más, descubrimos que la actividad en las otras vías era la responsable de este debilitamiento”. Curiosamente, este impulso para olvidar sólo ocurre en situaciones de aprendizaje: cuando los científicos bloquearon la ruta principal hacia el hipocampo, en otras circunstancias, la fuerza de las conexiones no sufría modificaciones. “Una explicación para esto – concluye Gross – es que hay un espacio limitado en el cerebro, por lo que cuando se está aprendiendo, es necesario debilitar algunas conexiones para hacer espacio para las demás. Para aprender cosas nuevas, hay que olvidar las cosas que hemos aprendido antes”. Los análisis se llevaron a cabo utilizando ratones modificados genéticamente, pero con la ayuda de Maja Köhn, del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, los autores demostraron que es posible producir un fármaco que active esta ruta “del olvido” en el cerebro. Este enfoque podría ser interesante para explorar formas de ayudar a la gente a olvidar experiencias traumáticas.

La soltería, la clave de la longevidad según una mujer de 116 años Solemos entender la soltería como un fracaso sentimental y, por ende, un desastre vital. Esto, aunque suene duro, es así: nuestra sociedad castiga a las personas que están solteras. Una prueba de ello lo encontramos en que no existen productos comerciales dedicados a las personas que deciden caminar por la senda de la soltería. Sí que encontramos cientos de ofertas de viajes de ensueño para dos, cenas gourmets para dos, regalos ideales para la pareja, etc. Sin embargo aún estoy por ver un producto que haga apología de la soltería. Porque ser soltero es, muchas veces, una decisión. Es decir que, por descabellado que parezca a muchas personas, NO para todo el mundo la meta es tener pareja. De hecho la soltería induce a un estado de plenitud y de libertad igualmente sano y deseable. Vivir sin esperar, vivir en soltería No tenemos la obligación de estar disponibles para una relación de pareja y, según Emma Morano, tener esto claro es la clave de su longevidad. Esta mujer es ya la persona conocida con más años del mundo, pues suma nada más y nada menos que 116 años. El elixir de la eterna juventud: no lamentarse por envejecer y vivir como deseamos La felicidad y el bienestar emocional debe nacer de uno mismo y de las decisiones que tomamos en relación a nuestra vida afectiva. Cuando uno decide ser soltero decide además ser valiente y tolerante, pues se encontrará en el camino con diversidad de opiniones o de creencias. Como hemos comentado, la sociedad castiga la soltería y reduce ciertas posibilidades. Por ejemplo es más complicado que te concedan un crédito en un banco si no estás casado. Ejemplos como estos abundan y se convierten en dagas invisibles que nos envían un mensaje claro: “estar soltero no es bueno”. Entonces la soltería para de ser un estado o una decisión personal a convertirse en un asunto social que nos etiqueta y nos señala. “Algo no está bien en ti”, “debes conseguir pareja”, “no me extraña que nadie te quiera”.
Corre descalza, la remera hecha harapos, la piel sudorosa y cubierta de rasguños, el corazón acelerado, la respiración entrecortada, la mente focalizando un único objetivo: escapar. E, inexorablemente, unido a aquél, la interrogante sin respuesta aparente: hacia dónde. Sólo recuerda haber despertado en una habitación que no era la suya. Cuando apenas había conseguido tomar conciencia de eso, la cama sobre la que permanecía recostada comenzó a vibrar, cada vez con mayor violencia. Como pudo saltó al piso, y, horrorizada, vio cómo el mueble se convertía en una boca enorme, provista de afiladísimos dientes y una lengua babeante. La cama se aproximaba. Comprendió que iba saltar sobre ella, para triturarla y luego devorarla. Consiguió escapar a tiempo por la única puerta visible. Salió a un pasillo oscuro. Tras de sí, los golpes recios que el monstruo propinaba contra la puerta. Se alegró de que eso no tuviera manos. Asustada, desorientada, empezó a caminar por el penumbroso corredor. Escuchaba ruidos, pasos pequeños; contra sus pies descubiertos sentía roces velludos que le erizaban la piel. De pronto, un aliento cálido y fétido sobre la cara, y un par de ojos rojos, fulgurantes, que antes no estaban allí. Un rugido estridente, aterrador. Garras deshaciéndole la ropa, mellándole la epidermis, liberando su sangre. El instinto la obligó a girar, volver sobre sus pasos y correr. Entonces apareció una abertura blanca; parecía flotar en medio de la negrura. La alcanzó, llena de esperanzas la abrió, cruzó el umbral, cerró la puerta, y sus esperanzas se diluyeron. Un lobo hambriento aguardaba en medio de un cuarto derruido, de paredes manchadas con sangre y un piso alfombrado por cráneos humanos. Huyó por donde había entrado, olvidándose de lo que habitaba el pasillo oscuro, pero apareció en otro cuarto, cuyos muros atiborrados de oxidadas cuchillas iban cercándola poco a poco. Y todo continuó así. Ella se desplazaba por habitaciones imposibles, corredores interminables, y siempre, detrás de cada puerta nueva, un espanto diferente la recibía. Vampiros, fuerzas invisibles, la cabeza sangrante de un gorila, una araña gigante... Lentamente le restaban fuerzas, lastimándola más y más, por fuera y por dentro. Su cuerpo, fatigado, se rendía; su ánimo, desesperanzado, declinaba. Las nociones de espacio y tiempo se fueron reduciendo a recuerdos de un mundo idílico regido por reglas extrañas. Pero ahora, mientras corre (¿Qué otra cosa puede hacer?), los parámetros de la realidad parecen reacomodarse... otra vez. Una luz verde, tenue, rompe la monotonía del negro que todo lo abraza. La luz está más próxima. Es una puerta. "¿Qué será esta vez?", se pregunta. Llega hasta ella, gira el picaporte, empuja la hoja hacia adentro y... No puede creerlo. Se encuentra en el living de su casa. Allí está el viejo piano de su bisabuelo, allí la silla mecedora, la lámpara bajo la que suele leer... Incluso, a través de la ventana puede ver figuras yendo y viniendo sobre la vereda. Voltea y mira la puerta. Lo piensa un par de veces, pero camina hasta ella y la abre: el viento helado acaricia su rostro, y la imagen de su barrio le llena los ojos. La envuelve una cálida sensación de seguridad. Ahora estudia su ropa, ilesa, y su piel, intacta. Tal vez, después de todo, tuvo una terrible pesadilla. De hecho, por más que lo intenta, no logra recordar mucho sobre las habitaciones, los pasillos, los monstruos... Apenas retiene alguna imagen difusa. El agotamiento de su cuerpo es el único síntoma que pervive en ella de los últimos acontecimientos, aunque no lo asocie a éstos. Luego de cerrar la puerta y de preguntarse qué está haciendo afuera con semejante frío, contempla la silla mecedora y decide sentarse: necesita un breve descanso. Se halla tan extenuada que no aprecia el leve temblequeo del mueble. Sólo comprende que nada ha cambiado cuando en vez del asiento acojinado percibe sobre sus nalgas la lengua húmeda, cuando en vez de la caricia del apoyabrazos siente el filo agudo de los dientes, cuando, al fin de cuentas, ya es demasiado tarde. Francisco Costantini - Argentina