waits
Usuario (Uruguay)
10 canciones de amor y 7 caminos distintos de vuelta a casa Cuando tenía catorce años, todavía rezaba y le pedía a Dios una chica bonita. Jugábamos al fútbol todos los fines de semana y no siempre ganábamos. En realidad, nunca ganábamos. Bebíamos cerveza y le pedíamos a Dios una chica bonita. Teníamos corbatas pero no las usábamos, sabíamos muchas oraciones pero no las rezábamos. Sólo nos acordábamos de Dios para pedirle una chica bonita. A los dieciocho entré a trabajar en una tienda; nada más verle la cara al encargado, perdía la fe. Era el chico de los recados, y aunque era un mal trabajo, mal pagado, Dios sabe que nunca me quejé y que todo lo que quería era una chica bonita. Un día pedí permiso para ir al funeral de mi abuelo y me lo negaron. Un día pedí permiso para ir a vomitar y me lo negaron. Trabajaba cuando estaba enfermo, porque decían que había muchos esperando mi puesto. No era divertido, pero yo no pedía nada. No pedía nada más que una chica bonita. Ahora que te has ido, paso el día viendo la televisión. No me gustan los concursos, pero he llamado a uno que se titula Llame y pida. Sé que parece un jodido juego de palabras, pero no importa. He llamado y sólo he pedido un poco más de lo que tenía antes. Lo único que he conseguido es una batería de cocina mandada a la dirección equivocada. No acabo de entender por qué es todo tan difícil. Nunca he pedido nada. Nada que no sea una chica bonita. He visto a un tío disparar dentro de un supermercado con una recortada. No era una gran película, pero los disparos hacían buenos agujeros y las caídas eran buenas también. Había una chica. Una pelirroja que trabajaba de camarera. Casi todo el tiempo estaba el tío de la recortada disparando sobre todo lo que se movía y sobre lo que no se movía: botes de tomate frito y cajas de fideos, Pero a ratos aparecía la chica, y bueno, ella sabía que aquello no estaba bien, pero aún y así le quería. Él era un tipo duro, con la cara picada, y ella era una de esas camareras de película. Cuando no estaba disparando, el tío iba a recogerla al bar. La subía en su coche y la llevaba a la playa. Ella sabía que no era un santo, pero también sabía que él nunca iba a apuntarla con la recortada. Así que lo pasaba bien. Se tumbaban en la arena. Entraban y salían del agua. Se daban besos y follaban. Ella era todo lo feliz que puede ser una preciosa camarera. Cuando al tío le pillaron, ella estuvo siempre a su lado. Había disparado a niños y a mujeres. El jurado no podía ni mirarle a la cara. Dijeron que era un animal salvaje, pero ella siguió queriéndole. Sabía que lo de la recortada no iba con ella. Siguió queriéndole después de que le frieran en la silla. No era una gran película, ¿sabes?, pero era un gran amor. Tal vez he confiado demasiado en la buena suerte, pero veía todos esos concursos de la televisión y parecía fácil ganar todo el dinero necesario. Soñaba con ganar suficiente para arreglar mi moto y para comprarte un anillo de diamantes. Viendo lo que hay, supongo que no he tenido mucha suerte. La gente piensa que soy un vago, pero tú sabes que no es cierto. Estoy trabajando duro en mi sistema. Es un sistema para acertar quinielas. Tengo todos los datos y sé qué jugadores están en forma y cuáles no. Sé cuántos goles de media está metiendo cada equipo por jornada, y hasta sé cuál es el portero que recibe más tiros en los palos. Lo tengo todo controlado, pero no estoy teniendo mucha suerte. Tú decías que si de verdad te quisiera, trabajaría para darte algo, una casa, o al menos un coche, o al menos dinero suficiente para pagar la luz y el agua. Decías también que un hombre de verdad no aguantaría que su mujer lo pagase todo. Puede que tuvieses razón todo el tiempo, pero también puede ser que no. A lo mejor yo soy un hombre de verdad, sin toda la suerte que se merece. Hay un millón de mujeres en la televisión, pero ninguna es la mía. Antes, no sabía nada de esto. Pensaba, simplemente, que entre dos piernas siempre hay una fiesta parecida, pero ahora ya no pienso eso. Lo juro. Tenía algo que marchaba. Ahora, ni siquiera puedo ser tan estúpido como antes. Tenía algo que andaba en dos direcciones y todo el combustible necesario. No siempre era bueno, claro. Había días en los que hubiera querido hacerte daño y días en los que de verdad te lo hice. Pero tú también pegabas, así que las cosas no estaban muy desequilibradas. Sólo quiero que sepas que ahora daría una mano por no haberte pegado. Pero ya sabes cómo son las cosas. Este mundo empuja por todos los lados, y a veces no queda mucho sitio. En cualquier caso, teníamos algo que andaba en dos direcciones, y ahora estoy todo el día viendo la televisión, y nada funciona, y hay un millón de mujeres, y muchas están muy buenas, pero ninguna es la mía. Un jodido millón de mujeres, pero ninguna es la mía. ------------------------------------------------------------------------------------------- Antes de conocerte, conducía dormido. Conducía borracho por la autopista y me despertaba con las chispas que saltaban al rozar la estribera contra la mediana. Nadie puede decir que no he cambiado. Sé que algunas veces lanzaba la moto contra los semáforos en rojo, pero sólo al principio, cuando pensaba que el amor era cuestión de vida o muerte. Sé que no te gustaba cuando me caía, pero también pasamos buenos ratos, y aunque es cierto que pagaste muchas averías y hasta algunos plazos, nadie dirá que esta no es mi moto. Sé que, hagas lo que hagas, no vas a olvidar los buenos ratos, corriendo por la carretera de la costa, saludando a los camioneros en la autopista. Las cosas no van demasiado bien ahora, y puede que el banco aparezca uno de estos días para llevarse la moto. Los bancos eligen con cuidado el momento para pegar, y siempre pegan bajo, y en el fondo sólo son un montón de hombres y mujeres metidos en un edificio pensando: «Es él o yo». Si vuelves deprisa, aún podremos dar algunos paseos antes de que empiece a llover o vengan los del banco. En cualquier caso, voy a intentar que no me cojan. Si lo hacen, acuérdate, nadie podrá negar que era mi moto. La otra tarde pusieron un documental de animales. Ya sabes que no e gustan esas cosas, pero estaba solo y no andaba sobrado de energía. Así que me senté con unas cervezas y lo estuve viendo. Era bueno. Había una serpiente que se zampaba un ratón. Primero le pegaba un buen mordisco y el ratón luchaba por salvarse, pero no había nada que hacer. Siglos de evolución soplaban en su contra. Después, la serpiente abría su gran boca y se lo tragaba entero. No puede decirse que la serpiente fuera mala. Supongo que éste es un mundo cruel. Había otra serpiente que agitaba la cola para que las ranas la confundieran con una lombriz. Ya sabes que las ranas no son muy listas. La rana tenía medio cuerpo metido en la boca de la serpiente, y aún agitaba las patas. Puede que parezca duro, pero a las moscas no les daba ninguna pena. Tú siempre le has tenido mucho miedo a las serpientes, pero no puede decirse que sean malas, ¿sabes?, es sólo que éste es un mundo cruel. Salían también unos niños y jugaban con las serpientes, y las serpientes no les hacían nada. Las serpientes y los niños eran buenos amigos. Sé que tú odias las serpientes, y puedo decirte que a mí no me caían muy simpáticas, pero qué quieres, la otra tarde las serpientes estaban allí y tú no. No sería justo decir que eres mala, supongo que éste es un mundo cruel. Me he comprado un mapa de carretera. Lo he estudiado cuidadosamente, y sé que hay al menos siete caminos distintos por los que podrías volver a casa. Si me llamas, puedo decirte cuáles son los más seguros. Ya sabes que la mitad de las carreteras están en obras, así que hay que andarse con cuidado. Cuando te fuiste, estabas sola, pero puedes contar conmigo para el viaje de vuelta. Ten cuidado con las ruedas, porque las llantas han perdido el dibujo y en esta época del año llueve mucho. No conduzcas de noche, porque la música de la radio puede dejarte dormida, y sobre todo vigila la temperatura del agua, porque tu coche se calienta demasiado. Ahora me arrepiento de haberte aconsejado un coche usado, pero nos iban tan mal las cosas que me parecía lo menos arriesgado. Me gustaría que tuvieras un coche nuevo y que viajases siempre por carreteras bien iluminadas y que no lloviese todos los jodidos días, porque hay al menos siete caminos distintos por los que podrías volver a casa, y me gustaría que pudieses encontrar alguno. Puede que el amor verdadero se haya roto, pero podemos tratar de conseguirlo con los trozos que quedan. Mi padre me dijo: «Hijo mío, no te fíes de las mujeres». Pero mi padre no era uno de esos tipos con pinta de dar buenos consejos. Cuando éramos pequeños, subíamos todos en el coche. Mi padre, mi madre, mis dos hermanos y yo. Mi padre y mi madre iban delante y no paraban de discutir durante todo el viaje. Discutían de cualquier cosa. Mi padre decía que los caracoles eran carne, y mi madre decía que eran pescado. Discutían, aunque el mar se viese ya por las ventanillas del coche. Puede que no lo haya hecho muy bien, pero tienes que comprender que todas esas discusiones me deben haber afectado de una manera u otra. Esta mañana han dicho en la televisión que saldrá el sol durante todo el fin de semana. Ya sabes cómo son estos días soleados de invierno, con el aire tan limpio y las carreteras casi vacías. Podría sacar la moto y podríamos bajar hasta la costa. Puedo recogerte donde quieras. Puede que no lo haya hecho muy bien hasta ahora, pero ya sabes que cuesta abajo ando más deprisa. Podríamos sacar la moto y bajar hasta el mar, o podríamos hacer cualquier otra cosa que tú quieras. He pasado la tarde viendo una película sobre unos tíos que volvían al pasado dentro de algo muy parecido a una lavadora. Después ha salido un tío que se ponía un arado en la nariz. Algo increíble, sujetaba el arado en la punta de su nariz como si fuera un lápiz. Cuando veo a esos tíos haciendo esas cosas tan increíbles, no entiendo cómo no he conseguido que te quedaras en casa. Aunque, quién sabe, a lo mejor todo vuelve. A lo mejor las cosas corren en todas las direcciones antes de lograr mantener el equilibrio sobre la punta de la nariz. Ahora bebo demasiado y no rechazo una buena pelea a puñetazos. Hasta he vuelto a jugar al fútbol, aunque sin mucho éxito. No he podido encontrar mi antiguo regate, y cuando me ha tocado de portero he hecho el ridículo. Era un balón fácil a las manos, que venía de mi defensa, pero se me ha escurrido entre los dedos. Le ha hecho mucha gracia a todo el mundo. Lo cierto es que no me están saliendo muy bien las cosas, pero, quién sabe, a lo mejor todo vuelve. Echo de menos tus canciones, y la pandereta que te has dejado me parece a veces una luna. Me levanto por la tarde y bebo tantas cervezas que no me da tiempo ni a enfriarlas. No puedo creer que no vayas a volver nunca. Prefiero pensar que todo vuelve. Aunque sea como apostar más de lo que tengo a un caballo cojo. Los chicos del viernes hablan de mujeres en voz alta, pero no tienes que creer todo lo que dicen. Todas las chicas tienen el corazón roto. Las carreteras están atascadas durante el fin de semana. Todo el mundo quiere estar lejos de donde ha nacido. Al menos el viernes por la noche. Los bares ya no dan dos por una, y en esta ciudad tienes que ganar mucho para poder beber en el centro. Los camareros han enterrado su sonrisa, porque es viernes por la noche y la gente coge todo lo que brilla. Con o sin permiso. Las niñas bonitas siempre son las que están más tristes, porque saben que hay más tíos dispuestos a hacerles daño. Las niñas feas se dejan ir y bailan toda la noche solas, o unas con otras, y no tienen suerte ni atrayendo las desgracias. Los tíos con coche juegan con los dardos trucados, y los que tienen dinero nos están viendo a todos las cartas. Las madres no duermen en toda la noche, porque saben que duele, pero también saben que no hay nada mejor y no acaban de decidir qué es lo más peligroso. No hay nadie que no dispare el viernes por la noche, ni hay quien esquive los disparos. Sé que las cosas no nos iban demasiado bien y sé que no era el hombre perfecto toda la semana, pero tendrás que reconocer que no había muchos como yo para un viernes por la noche. Sé que no puedo esperar que estés siempre sola, pero te pido que no te lo creas todo. No te fíes de los anillos de oro ni de las carrozas de plata. Recuerda lo bien que mentía yo los viernes por la noche. no llores delante del carpintero No mires ahora pero creo que hay alguien mirando. Mi mujer está obsesionada, cree que todo el mundo nos mira. Vivimos en un ático, hace muy poco que nos hemos mudado. Desde nuestra terraza se ve una torre llena de ventanas, una torre muy alta, muchas ventanas. Yo no creo que nadie nos mire. Ella tiene miedo de andar desnuda por la casa. La torre está muy lejos, cuando miro a las ventanas no veo más que pequeñas formas que se mueven. -Pequeñas formas que se mueven desnudas. Ésa es mi mujer, está obsesionada, ya lo he dicho. Cuando vinimos a vivir aquí, la casa estaba hecha un asco, así que nos pusimos a arreglarla; el suelo, las paredes, la terraza, las cañerías, todo. Gastamos muchísimo dinero, yo no tengo dinero, ni mucho, ni poco, ni nada. La casa quedó muy bien, vivimos felices durante dos o tres días, pero luego el suelo empezó a abrirse, la madera estaba demasiado fresca o era demasiado joven o algo así. -El suelo se abre. Yo me quedaba mirando al suelo sin saber muy bien qué había que hacer para detener aquello. Ella también miraba al suelo y luego me miraba a mí y después mirábamos a la torre para ver si alguien más estaba viéndolo. La torre estaba demasiado lejos. Luego abrimos una botella de vino blanco y nos sentamos a beber. No había que preocuparse por la torre. Estábamos vestidos, las grietas no eran tan grandes. Desde lejos, todavía éramos una pareja feliz. -Habría que hacer algo. -Haremos algo a la vuelta. Cerramos las maletas y salimos hacia el aeropuerto. Holanda es un país extraño, la gente acude en masa a los recitales de poesía. Eso no puede ser bueno. Para mí, sí, yo soy poeta. Mi mujer es novelista. Gana dinero. En Holanda es algo grande ser poeta, pero fuera de Holanda no. -Esto es increíble. La verdad es que era increíble, toda esa gente haciéndome fotos y entrevistas, invitándome a comer, pagándome el taxi, saludándome al pasar, escuchando mis cosas, haciéndome caso. Mi mujer está contenta, no le importaba que nadie hubiese oído hablar de sus novelas. Sus novelas están traducidas a siete idiomas pero en holanda no las conocían. A ella le parecía bien. le gustaba quedarse callada mirando como yo subía y subía, hinchado como un pez globo. Le gustaba cuidar a su pez globo y besar a su pez globo, y sobre todo, le gustaba tener un pez globo en la cama por unos días, porque sabía que después me deshincharía y me quedaría mirando como un idiota las grietas del suelo, sin hacer nada al respecto. -¿Cuándo volvemos? -Mañana Los festivales de poesía pueden durar un par de días o una semana o incluso un mes, pero nunca duran para siempre. Cerramos las maletas y salimos para el aeropuerto, de vuelta a casa. En el avión apenas dijimos nada. Los dos estábamos cansados. Yo estaba triste, además. Puede que ella también, no lo sé. No hay manera de saberlo. -Voy a llamar al carpintero -Buena idea. Te has gastado un montón de dinero en ese suelo. Miré por la ventanilla del avión. No se veía gran cosa. Los aviones deberían volar más bajo. -Mejor aún, vas a llamar tú. -¿Yo? Llegamos a casa, llamé al carpintero, me costó mucho convencerle para que viniese a ver el suelo, pero al final dijo que sí. Al parecer, el también tenía algo que decirnos, no estaba muy de acuerdo con el dinero que le habíamos pagado. Había habido un error, eso es lo que me dijo. Nos sentamos en el salón, las grietas corrían por debajo de nuestros pies, el carpintero no se hacía responsable, decía que habíamos abierto las ventanas demasiado pronto o demasiado tarde y hablaba de la humedad y de la sequedad como si fueran personas, malas personas, y nos enseñaba papeles con números. -Es evidente que ha habido un error. Todavía me deben dinero. A nosotros no nos parecía tan evidente. A nosotros nos parecía que el suelo se abría. el carpintero miraba a mi mujer, mi mujer me miraba a mí y yo miraba las grietas. Me sentía mal, pero no mal de una manera nueva, sino mal como toda mi vida, como al principio. Siguieron discutiendo durante un buen rato. cuando ella se dio cuenta de que yo estaba llorando, simplemente extendió un cheque y sacó de allí al maldito carpintero. las carreteras son siempre lo mismo Una vez me desperté en una casa muy grande con jardín y piscina y pista de tenis, y mi mejor amigo se había ido. Siempre que me despierto me falta alguien. Una vez pasé una noche realmente divertida en casa de una señora muy guapa que había sido Missalgo y que estaba casada con un tío que ganaba un montón de dinero y que afortunadamente nunca estaba en casa. Había mucha gente conocida y también otros a los que no había visto nunca. Nadie te exigía nada, podías hacer lo que quisieras, sin compromisos. Tenían whisky, cerveza, tequila, vodka, cocaína, anfetaminas, ácido, cualquier cosa. Algunos subían a las habitaciones y otros se quedaban hablando. También había comida. Todo tipo de cosas saladas, pequeñas y sofisticadas, hojaldres y eso y también pasteles y dulces y pastas. Una buena fiesta. Era tan divertido que me quedé dormido. Cuando me desperté me acordé enseguida de la mañana en que me di cuenta de que mi mejor amigo se había ido, porque la casa era bastante parecida. Missalgo me dio dinero y me marché a cortarme el pelo. Es bueno cortarse el pelo si no se te ocurre nada mejor que hacer. Después del corte de pelo me fui a comer. Al camarero no le parecía muy bien tener que servirme, pero en general no suelo preocuparme mucho por los camareros. Le dejé una buena propina. Pasé el resto de la tarde en el cine. Vi una de unos tíos que viajaban en el tiempo y otra de una araña gigante. La de la araña gigante era mucho mejor. Al principio la araña parecía invencible. Se ventilaba una ciudad entera, creo que era Miniápolis, pero luego un científico joven que tenía una novia muy mona, electrocutaba a la araña con unas pinzas muy parecidas a esas que se utilizan para arrancar los coches. No se por qué, pero nunca consigo dormirme en los cines. Me duermo en todas partes menos en los cines. Soy capaz de ver las películas más aburridas del mundo sin pestañear. Cuando era pequeño me quedaba dormido en mitad de los partidos de fútbol, sobre todo si jugaba de portero o si tenía que rematar un corner. Esperar acontecimientos nunca ha sido mi fuerte. Mi madre decía que yo era el niño que más soñaba del mundo. A mí eso me sonaba bastante bien. gracias No estaba solo todo el tiempo pero casi todas las inundaciones mojaban solo mis pies. No decía siempre la verdad, pero no había nadie que descubriese mis mentiras. Solo tenía un par de zapatos, pero me sobraban todos los pasos. Nunca pensaba en serio que las cosas pudiesen mejorar y nunca sonreía en año nuevo. No necesito que nadie me recuerde donde estoy ahora. No necesito a nadie que marque con tiza todas mis caídas. Sabes lo triste que resulta encontrarse con las sobras sin recordar la comida. Nunca soñaba con tierra para todos mis agujeros. Nunca pensé en caballos rápidos ni en cartas altas. Aunque hubiese querido cantar nunca pasé por debajo de tu casa. Mis autobuses no conocían tu calle y tus carteros no recordaban mi nombre. Nunca soñé con tu cuerpo en mi cama, y nunca sonreía en año nuevo. No necesito contarte que un cuchillo en la carne no duele tanto como nada en la carne. No necesito que me recuerden que he fallado cuando los dos sabemos que ni siquiera estaba apuntando. Puedo esperar tres días a que despiertes y rezar una oración distinta cada día. Porque antes no tenia suerte y nunca sonreía en año nuevo. Después de fallar en cada uno de los trabajos que me habían sido encomendados, y en casi todas las conversaciones y en muchas de las fiestas. Después de pasar algunas noches confundiendo el camino de regreso a casa con cualquier otro camino y teniendo en cuenta que mi ego sale y bebe y no es capaz de ser amable con la gente, solo me queda esperar que mi alma acabe en el mismo lugar al que ira el alma de mis perros favoritos. Es decir, Kitty, Oxa, Chico y Corto. Que dios os bendiga. Y que coño miran esos. A la mierda con ellos. Y a la mierda con sus hijos, estúpidos ladrones de meriendas, pequeños YOSELOQUEMEHAGO, con ridículas explicaciones sobre el mundo. Me gustan los extranjeros porque no se entiende lo que dicen. Decididamente mi familia y yo viviremos en países extranjeros, escucharemos desconcertantes mensajes extranjeros y avanzaremos en filas extranjeras hacia bienestares extranjeros, tan tranquilos como un conejo en medio de la temporada del pato. Conocí a una mexicana. Hermosa como diez días de paga consecutivos. Decía: "no serás un poco de la suerte que me deben?". Conocí un niño árabe. Cansado como una ardilla debajo de cien kilos de plomo. Decía: "me enamorare de cualquiera que no me haga daño". Dicen: "calentaremos vuestros cuartos con hogueras". Pero sabes que solo un loco encendería un fuego mientras el chico solitario trata de beberse el gas de la cañería. El hombre del telediario ha escogido ya las muertes justas. Dicen: "se acerca un huracán". Dicen: "se acerca un bombardeo" Dicen: "dios sabe que estamos haciendo lo que podemos". Pero sabes que solo un loco seria capaz de tratar de acabar con todos al mismo tiempo. Ahora péinate y sal a dar una vuelta, pero recuerda que nada se parece tanto a un presidente como otro presidente. Y que todas las amenazas están dirigidas contra nosotros. Amenazas dirigidas contra nosotros. Dicen: "no hay porque tener miedo". Y ya sabes que han ido por la cuerda. Dicen: "os hemos construido un salón de baile". Pero sabes que nadie que no este loco cercaría la orquesta con alambre de espino. Ray Loriga es un infante terrible que no se mató a los 27 y ahora está grande. Nació en Madrid, el 67. Ya pasó los 40. Tiene tatuajes, muchos. Tiene actitud. Es un rock star que escribe libros y dirige películas. A los 25 publicó Lo peor de todo, su primera novela. Con ese libro se puso en vitrina y la gente empezó a decir que Loriga era el futuro, un futuro de pastillas y trago y música alta y subsuelos donde la gente se mete heroína y se queda echada en el piso. Luego vinieron Héroes (1993), Días extraños (1994) y Caídos del cielo (1995). Datos rescatados de http://culturab.blogspot.com/2008/03/das-ms-extraos-con-ray-loriga-como-l.html <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! PICAPORTE ESTABA ACOSTUMBRADO (ESO CREÍA) LAS VOCES ESTÁN UN POCO SEPARADAS DE LA HABITACIÓN MUCHAS BOCAS (TANTAS QUE NO SE ENTIENDEN ENTRE ELLAS) DISCUTEN Y ME JUZGAN TAN VEHEMENTEMENTE QUE PREFIERO QUE TODO TERMINE YA SI CIERRO LAS PUERTAS SÓLO LAS ESCUCHO MURMURAR SI POR LO CONTRARIO GIRO EL PICAPORTE ME ARRASTRAN EN TUMULTO HASTA EL ÚLTIMO RINCONCITO DONDE TE PERDÍ LA ÚLTIMA VEZ AHÍ ME TOMO MI TIEMPO PREPARO MIS OJOS Y CUANDO LOS ABRO TE VEO NUEVAMENTE EN ESA CAMA QUE MIS AMIGOS AYUDARON A QUEMAR POR QUE SEGÚN PENSABAN IBA A SER SÓLO UN MAL RECUERDO LO QUE NUNCA DIJERON LO QUE SE OLVIDARON DE AVISAR FUE LO DEL PERRO CARROÑERO QUE SE RELAME BABEANDO EN MIS ENTRAÑAS LO ÚLTIMO QUE QUEDA POR DECIR A FAVOR DE MI INOCENCIA El Juicio Final-El Bosco JUGUETE PERDIDO LO HE ESTADO BUSCANDO POR CADA RINCÓN DE LA CASA NO ES QUE SEA IMPORTANTE NI QUE AYUNE MIS DÍAS ES QUE DESDE QUE NO LO VEO MI SONRISA YA NO ES LA MISMA ME LO DICEN MIS AMIGOS Y ES TODO LO QUE SE SI PUDIERA ENCONTRARLO TAL VEZ ME MIRES COMO ANTES Y EL BRILLO DE TUS OJOS ME DEVUELVA MI SONRISA CLARO QUE NO SOMOS LOS DE ANTES ESOS SE QUEDARON NO QUISIERON MUDARSE LO HE ESTADO BUSCANDO POR CADA RINCÓN DE LA CASA EL VIENTO CERRÓ LA PUERTA Y NO HACE FALTA DECIR CUANTO LO EXTRAÑO. EMILIO YA NO LLEGAN SALVA CONDUCTOS A ESTE LADO DEL SOL Y TAL VEZ NO IMPORTE SI OIGO TU REÍR CUANDO DESPIERTO EN LA MEMORIA EL OLOR DE TU TARTANA ROJA, EL DESAYUNO HUMEANTE A CAFÉ CON LECHE Y FILTRA EL HUMO DE LA PIPA DEJANDO ESE PERFUME A MENTA Y CHOCOLATE QUE TANTO GUSTABA A LA VIEJA. Y SI PUDIERA, SI ME DEJARAN, ELEGIRÍA TU FOTO EN ESE LUGAR DONDE EL TREN ARRANCABA Y SU VOZ SE PERDÍA AHORA EN LOS CABLES DE LUZ AHORA EN LOS FONDOS DE CASA. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
LA IDEA FIJA - what matters most is how well you walk through the fire - Charles Bukowski extraño algunas noches como esta noche parecieran reptar por atrás del cuello de uno y detenerse en la base del cráneo, se quedan allí así de esta manera. probablemente sea un pequeño preludio a la muerte, un pre-calentamiento. lo acepto. entonces la mente se vuelve como una película: observo a Dostoievski en un pequeño cuarto y él está bebiendo un vaso de leche. no es una película larga: él apoya el vaso y se acaba. luego estoy de vuelta aquí. un purificador de aire hace su blando sonido detrás mío. fumo demasiado, todo el cuarto a veces se pone azul por eso mi mujer ha puesto el purificador de aire. ahora la noche ha abandonado la base de mi cráneo. me recuesto en la silla giratoria recojo un destapador con la forma de un caballo. es como que estoy sosteniendo al mundo entero aquí con la forma de un caballo. dejo al mundo, abro un ganchito de papeles y comienzo a limpiar mis uñas. esperar a la muerte puede ser perfectamente apacible. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Esta es una serie de fotos que he ido sacando yo, voy a ir agregando de a poco en los ratos libres espero les guste.Enjoy. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Allá por 1988 estuve viviendo un tiempo en San Pablo,cerca de la Plaza República,un lugar dónde se juntan artesanos y otras yerbas.Ahí conocï a un grupo de gente que volanteaba sus poemas entre el público y juntaban la "moneda".De regreso a Montevideo se me ocurre hacer lo mismo para poder financiar la edición de mi primer libro.Recorrí boliches,ferias del libro,salidas de espectaculos,en fin lo que pintara.Este es el volante con el cual tras un año de laburo me ayudó a financiar mi primer libro.Como veran está escrito con una maquina portatil así que tuve que corregir algún detalle por que estaba amarillento el papel.Enjoy <a href="http://ads.us.e-planning.net/ei/3/46bb/f9cfaf75666c1c8a?it=i&rnd=$RANDOM" target="_blank"><img width="728" height="90" alt="e-planning.net ad" src="http://ads.us.e-planning.net/eb/3/46bb/f9cfaf75666c1c8a?o=i&rnd=$RANDOM" border=0></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Estos son algunos de los dibujos publicados en los primeros números de la revista. PARA VER MÁS DE LA REVISTA http://www.taringa.net/posts/arte/1744881/Waits-revista-literaria-editada-por-mi-en-los-90.html ENJOY.
Registrate y eliminá la publicidad! Bueno,en esta oportunidad les traigo los textos de dos amigos y míos,que seguramente edite como separata de la revista. En cuanto al dibujante,es uno de mis preferidos, aquí su biografía Manuel Boix Manuel Boix nace en l'Alcúdia, en la Ribera del Júcar, en 1942. Estudia en la escuela de Bellas Artes San Carlos de Valencia. Manuel Boix ha sido uno de los introductores del nuevo realismo en la Península, en los ya remotos 60. En la década siguiente, las series Falconeria (Cetrería) y Trama i ordit (Trama y urdimbre) profundizan en el mismo hecho de pintar, con dos obras de una gran belleza formal, como L'arc del triomf (El arco del triunfo), que cierra la primera, y El martiri de sant Sebastià (El martirio de san Sebastián), que resume la segunda. Desde que se le concedió el Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 1980, y particularmente después de una larga estancia en Nueva York, su trabajo se ha significado en los más diversos campos de la creación: pintura -series Acròstic (Acróstico), Frontissa, Alfabet (Alfabeto) , Escacs...-, ilustración de libros - Tirante el Blanco, La Serp, el riu (La Serpiente, el río), Don Quijote..., obra gráfica y carteles, y últimamente escultura. Los Borja, El Laberint (El Laberinto), Els equilibristes (Los equilibristas) y El punt dins el moviment combinan todos los recursos anteriores, y son tentativas que buscan la plena ocupación del espacio escenográfico. Últimamente nos ha descubierto la serie El rostre (El rostro) que ha estado en Valencia, Barcelona, Sevilla, Madrid y Pamplona. Espero sea de vuestro agrado y sirva como aperitivo de la próxima revista aquí otros post relacionados a la revista: http://www.taringa.net/posts/arte/1744881/Waits-revista-literaria-editada-por-mi-en-los-90.html http://www.taringa.net/posts/arte/1797933/waits,-dibujantes-de-_Equot;Entre-Evangelios-y-Medios-mundos.html http://www.taringa.net/posts/arte/1878467/waits_escritores-y-poetas-taringueros-revista.html gracias por comentar
Registrate y eliminá la publicidad! PAISAJE Soles y aluminio. Tal cual el desorden del lugar. Acabado por esta visión,piensa cartas al amanecer. Rompiendo con el pasado elabora su propio conjuro con restos de frío que quedaron y llenan su abrigo;pero todo intento termina con el taladrar mecánico de la fabrica,ruidos de compresor abierto al pecho,techos de zinc rebotando en las ventanas verde aceituna,pintadas así para evitar distracciones del personal (de esta manera no se puede mirar afuera) Son largos pasillos que conducen a otros pasillos.En los lavabos domina el olor a orín pese a los intentos de Mercedes de mantener limpio el lugar.El resto no importa,sólo agrega matices al lugar.Y el sol que no se ve. Mercedes zigzaguea el trapo por los corredores.Buenas caderas al andar le había dicho muchas veces,pero nunca le creyó."-No importa-"se dijo despues de todo también era parte del paisaje y mejor olvidar que rescatar donde no hay que rescatar. Su oficina estaba apartada del resto de la planta por un enorme vitral desde donde los encargados vigilaban los movimientos de la gente. Una gran puerta lo separa del actual Gerente,que por supuesto tiene menos méritos que él,pero se consuela pensando que no le interesa,por lo menos en los últimos treinta años. Cada mañana,al llegar a su lugar de trabajo,repite su conjuro:camina hacía la cafetera,tres cucharadas de edulcorante y cargar pesadas carpetas hasta su escritorio.El vaso pesa más con los años,comprueba con una sonrisa al retrato sobre la mesa.Y así pasan las horas trabajando sin respiro hasta la sirena del mediodía.Esta es aguda y prolongada como un lamento. Entonces se reúne con la gente tras grandes mesas servidas con delicias que no pudo elegir. A menudo come allí,podría hacerlo en su oficina,pero lo necesita para no pensar en ella. A veces sabe mirar al resto.es parte de su conjuro.Todos saben de la media hora estipulada y no lo discuten,sólo comen con voracidad los gestos que los rodean,como si fueran parte de almuerzo,y a espera del sonido para volver a sus lugares. El camina por los pasillos lentamente.Observa el paisaje con la secreta esperanza de que haya cambiado.Por lo menos hoy,que todo se tornó más difícil despues de la última perdida. Al llegar se cierran las paredes.El retrato aprieta. Varias veces se topa con la puerta antes de darse cuenta que el sitio exacto donde debería estar,era en el suelo. DESPUÉS DEL CIRCO/ACTO DEL NO CUERPO Ver lo que he visto cambió tu rostro en mi recuerdo. Hasta ayer creía en vos como algo imperecedero,único. Hoy voy a empezar a hundirme en tu muerte olvidando tu foto en el pasado. Voy a entender en tu idioma (causa y azar de esta condena) el por que no despedirnos. Última ausencia has causado, arañando tu imagen al vacío, embadurnando aún más esta existencia. Nada me consuela: tumbas sin noche ni nombre, pequeño jardín a tus pies, mármoles y hastío. El resto, el resto son detalles que el tiempo irá secando. Tierra y tierra a caído. Mi hermana corre a mis brazos, tanto dolor seca este enero, dejando tras si tu imagen descuidada (perla de mi costado) que hoy llora tu ausencia y se mezcla en el desatino. Agradezco a Lucia Chavaigolty el dibujo final de estos textos,los cuales dedico con amor a mis hermanos Sonia y Javier. Para mi viejo.
Registrate y eliminá la publicidad! ROMA ACÁ A LA VUELTA La calle resulta acogedora cuando camino con él. Pasó el tiempo y crecimos tan rápido... Como en la niñez, de repente está a mi alcance y de repente esconde su alegría tras los árboles, me recuerda tanto al niño que ya no es. Seguramente de aquello no quedó mucho, lo sé. Excepto eso siento satisfacción a cada baldosa que dejamos atrás. Mi amigo Germán, mi hermano venido del norte, de donde nunca pensó volver... El centro está bastante concurrido. Los bares repletos. Así que terminamos bajando hacia el puerto. Yo sabía de un buen lugar, con mesas dentro y fuera del local, bueno para llamar los recuerdos, y descansar la caminata previa. Las jarras de vino no tenían fin, una a otra iban llegando a nuestra mesa. Por momentos reíamos ante algún estallido de voces, también había silencios, de esos necesarios para espantar alguna mala jugada del pasado. El viejo se presentó de pronto. Usaba un saco oscuro cruzado al pecho. El pelo engominado por demás y una amplia sonrisa de oreja a oreja. Se acerco pidiendo un cigarro y arrimando una silla a la mesa. Pidió otra jarra de vino y bebió sin prisa mientras nos observaba como si esperara nuestra aprobación a su llegada. Por supuesto Germán fue quién quién rompió el silencio con una carcajada recibiendo al viejo con una más que elocuente bienvenida. Eso le dio ánimo y festejó con nosotros las jarras que no paraban de llegar. De pronto arrancó a hablar: - Yo estuve en Roma, pibe. Mirá mi ñata. Me la rompió el "Huesito" Forlán, un correntino. Era muy bueno y me la metió tan bien que ni siquiera me enteré que había terminado la pelea. Fue de las primeras. Después si tuve buena racha. Yo miraba al viejo mientras hablaba. Me extrañaba que toda su conversación iba dirigida a Germán, como si encontrara más atención en su mirada o tal vez sólo fuese casualidad. - Me llamo Gerardo Sosa, "Sosita" para los amigos. Arriba del ring me decían "el Ñato Sosa" pero ahora hace tiempo que no me dicen así. - Aprendí a pelear en la calle, acá en el Puerto. Teníamos una banda ¡¡¡ Meta fútbol y piñas. Me crié acá en la calle Reconquista, en el cante de Delmira, una negrasa que nos corría con un palo cuando entrabamos embarrados, como si hubiera limpieza en el cante ¡¡¡ Una carcajada celebró este último comentario, mientras Germán llenaba el vaso del viejo. - Mi vieja se rompía el culo para criarnos, no era mala, lo que pasa que eramos unos tigres y le aparecíamos a cualquier hora. Por eso nos metió en el reformatorio, no podía con nosotros. Y bue, hizo lo que pudo. Nada le reprocho, santa. Secó sus lágrimas y prosiguió su historia, alentado por Germán. - En el reformatorio comía mejor que en la lleca, claro que ahí había que saber defenderse para no ser la "señorita" de los vagos. Me ligué cada palo que ni te cuento. - Un día me dijeron que la vieja no iba a venir por unos días. Recuerdo que eso me molestó mucho. Esa noche me escapé con mi hermano, el Ángel y fuimos a buscarla al cante. No estaba. Según Delmira se había ido a Buenos Aires con un porteño de mala cepa, hijo de puta, se llevó a mi vieja y nunca más la vi, ni supe de ella. Y bue, supongo que debía ser así, nunca le dijimos cuanto la queríamos. El Ángel conocía una gente en el "Villa", ahí si que aprendí a boxear. Al poco tiempo taba pronto para empezar y el Ángel conseguía las peleas. Entrenaba duro para cada una de ellas, pero no daba pie en bola. ¡También!, me conseguían cada nene. De pronto me miró y dijo: - Sabes? Te queda muy bien el pelo tan largo. Lo digo como hombre, no conozco ningún boxeador marica. Yo peleé en Roma, pibe, capaz que ni a la escuela ibas. Yo pude ser el mejor, pero ese desgraciado me reventó en el cuarto. Sabés como me dejó la trucha? Le decían el "Duque", un gringo mal parido y sucio como pocos. Toda la gente lo alentaba, casi lo puedo oír. Eso me desarmó. No podía entrarle con nada. Me tiró varias veces hasta que me liquidó. Yo no entendía por qué durante toda la pelea tenía la imagen de la vieja en la cabeza y toda esa gente gritando contra mi...Y todo eso se repetía mientras intentaba levantarme y la voz de mi vieja que decía pa qué? Escuché toda la cuenta ya sin ganas de levantarme. En mi rincón el Ángel lloraba, la puta, eso no me lo pude bancar y lo apreté como nunca. A esta altura, el viejo estaba muy emocionado y borracho. Germán, al contrario que yo quería seguir escuchándolo. - Cuando volví, no fue lo mismo. Peleaba por unos mangos pa morfar, nada bueno. El Ángel siempre estaba a mi lado era el que conseguía las peleas, porque de ser por mi, después de Roma, nunca hubiese vuelto a pelear. La última fue en Santiago, con un tal "Perro", chileno que en su vida había ganado nada, y me ganó por puntos, el Ángel me advirtió, me apure a noquearlo y me quedé sin piernas. Me ganó una pelea que era mía. La veo clarita, le meto cuatro piñas que eran para tirarlo, pero las banco todas, me cansé y me llenó la cara de dedos, a duras penas llegué al final. Ángel se fue a Brasil y yo no conseguí pelear más. Todo terminó ahí. Igual fueron los mejores momentos de mi vida. Quién me quita lo bailao? Te das cuenta, pibe? Se paró de golpe y dijo: - Mirá, mirá como te hago unas demostraciones. Germán sonrió Y comenzó a aplaudir mientras el viejo saltaba de un lado a otro, con una cuerda imaginaria y dando golpes al aire a un enemigo postergado por más de veinte años. Todo muy rápido, reía y gritaba todo el tiempo. Ya estaban por cerrar el bar, cuando se cayó contra unas sillas apiladas y mientras lo ayudábamos el mozo nos pidió que nos fuéramos, para poder terminar de limpiar. El viejo quiso pegarle, pero Germán lo agarró de un brazo y salió con el mientras yo pagaba y me disculpaba. Ya en la esquina, el viejo no se despegaba de Germán. Estaba muy pesado, babeaba y no le soltaba el brazo. - Dale, pibe. Tirame unos pesos pa llegar con algún vinito más a la siompe. Dale, pibe. Ni siquiera tengo pal bondi. Tenes que darme guita, loco. Yo estaba aparte, como toda la noche, Germán le dio unas monedas, deshaciéndose de la mano del viejo. Aún así el viejo insistía en seguirnos, como implorando nuestra compañía. Siguió unos pasos tras nuestro y se detuvo de pronto y nos gritó, del alma nos gritó. - Acuérdense. Soy el "Ñato Sosa". Yo pelee en Roma, yo estuve allá. Y ahora, ahora estoy acá. Germán iba a volver, pero lo detuve y lo llevé rumbo la Rambla. Esta al fondo de la calle, denunciaba unas ganas locas de correr y zambullirse, aunque más no fuera unos segundos, para sacarse la resaca y volver a escondernos en las guaridas, bajo la mirada atenta de la ciudad al amanecer.
Maestro, vaya mi humilde tributo para usted, con las secretas ganas de que un día pueda leer mis textos. lloro a su hijo y nuera. lloro a su nieta buscando a sus padres. lloro su dolor, maestro. que esa cólera buey nunca abandone sus textos y abrigue tanto amor para dar. Amen. Gotán Esa mujer se parecía a la palabra nunca, desde la nuca le subía un encanto particular una especie de olvido donde guardar los ojos, esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo. Atención atención yo gritaba atención pero ella invadía como el amor, como la noche, las últimas señales que hice para el otoño se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos. Dentro de mí estallaron ruidos secos, caían a pedazos la furia, la tristeza, la señora llovía dulcemente sobre mis huesos parados en la soledad. Cuando se fue yo tiritaba como un condenado, con un cuchillo brusco me maté, voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre, él moverá mi boca por la última vez. basta... basta no quiero más de muerte no quiero más de dolor o sombras basta mi corazón es espléndido como una palabra mi corazón se ha vuelto bello como el sol que sale vuela canta mi corazón es de temprano un pajarito y después es tu nombre tu nombre sube todas las mañanas calienta el mundo y se pone solo en mi corazón sol en mi corazón Ahora ahora miguel ángel cruza la noche del país va en un caballito de fuego / se le caen palabras que tiemblan como el sur tira balazos de esperanza ¿es verdad que te hicieron pedazos en la tortura militar? ¿te caíste a pedacitos? / ¿y qué crece de cada pedacito tuyo? / ¿acaso otro ángel / miguel? ¿los demás? / ¿un vagabundo? / ¿una triste? / ¿un viejo sentimiento inmortal? / ¿santa teresa la obrera / que montaba un caballo de fuego para vivir cada vez? / ¿cómo el olor de tu alma? pedazos de la amadora escaparon a las uñas del tiempo pregunto estas cosas para saber cómo me va envuelto estás en pólvora y horrores tus poemas cruzan la noche del país tu ternura trabaja / obrera / delicada andás por plazas y por calles con la memoria en la mano llega la luz del alba torpemente aquí ninguno da perdón / te deshacés / miguel /juntando cielo pero me acuerdo de cuando vas a volver pegado a tu destino como una roca / limpiándole la muerte a cada noche / montado en un caballito de fuego Tiempo Perro de mí, me arrojo de comer olas de oro, cristales, esmeraldas humanas, las ciudades que tiemblan más allá de estos límites estallan como el fósforo en los mares nocturnos, rostros de amor más grandes que este amor eléctricos se encienden se apagan adelante, los navegantes de la sombra hemos crecido hasta mil años de ganas de vivir, moriremos pequeños y paciencia, apenas aprendices del amor. Preguntas ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mí paciencia para mí dime qué diablos hago por qué te necesito quién eres muda sola recorriéndome razón de mi pasión por qué quiero llenarte solamente de mí y abarcarte acabarte mezclarme a tus huesitos y eres única patria contra las bestias el olvido Niños un niño hunde la mano en su fiebre y saca astros que tira al aire / y ninguno ve yo tampoco los veo / yo sólo veo un niño con fiebre que tiene los ojos cerrados y ve animalitos que pasan por el cielo pacen en su temblor yo no veo esos animalitos / yo veo al niño que ve animalitos y me pregunto por qué esto pasa hoy ¿pasaría otra cosa ayer? / ¿se sacaría el niño mucha pena del alma ayer? / yo sólo sé que el niño tiene fiebre tiene el alma cerrada y la hunde en las cenizas que dejará porque ardió pero ¿es así? / ¿hunde su alma en las cenizas de sí / un árbol mira detrás de la ventana al sol hay sol / detrás de la ventana hay un árbol en la calle ahora por la calle pasa un niño con una mano en el bolsillo del pantalón está contento y saca la mano del bolsillo abre la mano y suelta fiebres que ninguno ve yo tampoco las veo / yo sólo veo su palma abierta a la luz y él / ¿qué ve? ¿ve bueyes que tiran del sol? yo no sé nada / no sé qué ve el niño de la mano en el pantalón ni el niño que tiene fiebre y ve los huesos del Atlántico y los huesos de todos los mares revueltos en su corazón yo no veo nada / no sé nada ni sé en qué día nací / conozco la fecha pero no el día en que nací ¿o ese día es este día en que muero por enésima vez? ¿es este día en que todos los que han muerto se vuelven a morir conmigo? / ¿o yo con ellos? ¿en esta luz dulcísima y abierta? / ¿y qué hace el niño con esta luz en su palma? ¿mientras todos trabajan para hacer dinero fuera de esta luz? ¿encerrados afuera de esta luz que es imposible mirar sin una luz adentro? / ¿sin un amor con pena adentro? ahora pasan las cartas que nunca me escribiste hijo / vos / que tanto nacés de esta luz / tus cartas tienen fiebres de las que no sé nada y nunca sabré nada / parecen pajaritos que vuelan con su serenidad astros que tiraste al aire y ninguno ve / yo no los veo ni los ve mi dolor inseguro pensabas en una vida más limpia que ésta una vida que se podía lavar tender al sol de tu bondad / una vida llena de rostros como viajes ¿dónde están esos rostros / esos viajes? la vida está desnuda como un mar sin orillas y no puedo volver la vida atrás llevarla hasta tu cuna ni llevarla adelante / yo soy menos real que la mesa donde como yo como para ser real como el árbol detrás de la ventana ahora un niño se le paró al lado / saca la mano del bolsillo del pantalón abre su palma a la luz y piensa que la muerte es la muerte y no más que eso