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Las catástrofes culturales que más daño han hecho a la Humanidad Qin Shi Huang Por desgracia la historia está llena de lamentables capítulos de censura, fanatismo, guerra y estupidez humana en general que ha terminado repercutiendo sobre el mundo de los libros en detrimento de la cultura. Son demasiados para hablar de todos ellos, pero algunos son especialmente salvajes y destructivos, quizá por el volumen de lo arrasado, por haber devastado civilizaciones enteras o por haber acabado para siempre con obras que jamás llegaremos a conocer. He aquí algunas de las mayores catástrofes culturales de la humanidad. Empezaremos remontándonos al siglo III a. C., a la polémica figura de Qin Shi Huang, unificador y primer emperador de China. Según las Memorias históricas de Sima Qian, después que Qin Shi Huang unificara el país su canciller Li Si le sugirió suprimir el discurso intelectual para unificar la diversidad de pensamientos y opiniones políticas y acabar con las falsas alabanzas y difamaciones de los intelectuales. Qin Shi Huang destruyó prácticamente la totalidad de lo que se había escrito hasta ese momento, sobre todo en historia y en poesía. Los pocos libros que se salvaron trataban sobre guerra, medicina, agricultura y adivinación. Además ordenó que 460 intelectuales fueran enterrados hasta la cabeza y posteriormente decapitados. Este capítulo de la historia china se conoce como «quema de libros y sepultura de intelectuales». Hay que decir a favor de Qin Shi Huang que muchas de las acusaciones que se le atribuyen parece que fueron inventadas por historiadores confucianos para desacreditar su imagen. Hoy en día la versión oficial china ha restaurado su imagen como unificador del estado. Incendio de Alejandría Sin embargo, sí existe una opinión unánime en que uno de los mayores desastres culturales de la historia fue el incendio de la Biblioteca de Alejandría, que llegó a albergar hasta 900.000 manuscritos. Desde el siglo XIX se ha debatido mucho sobre cómo y por quién fue destruida. Y es que las referencias y testimonios que nos han llegado sobre la biblioteca son poco certeros, a veces contradictorios, y muy escasos a lo largo de la historia, lo que ha contribuido a la construcción del mito actual. Se suele afirmar que su primera gran destrucción fue perpetrada por Julio César en persecución de Pompeyo. Algunos historiadores clásicos elevan las pérdidas de este primer incendio a 400.000 tomos, aunque en De tranquilitate animi Séneca informa que solo se perdieron 40.000 rollos. Lo cierto es que la biblioteca sobrevivió y continuó siendo saqueada y destruida hasta el siglo VII. Es conocida la frase del califa Umar ibn al-Jattab al referirse a ella: «Si no contiene más que lo que hay en el Corán, es inútil, y es preciso quemarla; si contiene algo más, es mala, y también es preciso quemarla».ç Ruinas de Nalanda Por otra parte, fundada en el siglo V, la mítica universidad budista de Nalanda, en la India, fue hasta el siglo XII el principal centro de erudición budista de Asia. A ella llegaron unos mil profesores, eminencias de todas las disciplinas del saber, venidos desde toda Asia. Según se dice además contaba con una biblioteca con millones de manuscritos y poseía capacidad para albergar hasta diez mil alumnos. Fue destruida por turcos musulmanes en el año 1193. Eran tan grande que se cuenta que tardó tres meses en arder. Hoy en día solo quedan ruinas. Saqueo de Bagdad Otro nefasto capítulo negro tuvo lugar en 1258 a consecuencia del saqueo de Bagdad a manos de los mongoles. El 10 de febrero la ciudad se rendía sin más alternativas y dos días después los ejércitos mongoles irrumpieron en ella a sangre y fuego, destruyendo mezquitas, palacios, bibliotecas y hospitales. Aunque la pérdida más lamentable fue la Gran Biblioteca de Bagdad. Conocida como la Casa de la sabiduría, más que una biblioteca fue un centro de estudio, de preservación y de trasmisión del conocimiento en todas sus ramas a nivel mundial. Unos 400.000 manuscritos pudieron ser salvados del saqueo. Emperador Itzcóatl En el siglo XV el emperador Itzcóatl ordenó destruir todos los códices aztecas en un esfuerzo por desarrollar su propia historia y mitología. Un siglo después, el 12 de julio de 1562, el franciscano Diego de Landa, obispo de Yucatán, celebró un auto de fe donde se quemaron códices mayas, dependiendo de cada versión de unas decenas a varios miles. Baste recordar que hoy en día solo se conservan tres códices mayas ‒el de Dresde, el de Madrid y el de París‒. Años más tarde, para compensar esta valiosa pérdida, un arrepentido Diego de Landa se dedicó a recopilar información sobre la cultura maya. Enrique VIII También en el siglo XVI en Inglaterra se produjo un nefasto episodio para la cultura, la conocida como «supresión de los monasterios». Entre 1536 y 1540 Enrique VIII confiscó todas sus propiedad a las instituciones de la Iglesia Católica y se convirtió en la nueva cabeza de la Iglesia. Muchas bibliotecas monásticas fueron saqueadas y sus fondos malvendidos o directamente destruidos. De los 600 libros que tenía la abadía de Worcester solo 6 han sobrevivido hasta nuestros días; de la abadía de York, con 646 volúmenes, solo tres. Los primeros manuscritos anglosajones fueron destruidos en este momento o, con mucha suerte, dispersados por Europa. Uno de los pocos que se salvó fue el Libro de Kells, que sólo sobrevivió porque un abad se lo llevó escondido a Irlanda. Sir Robert Bruce Cotton Muchos de los libros procedentes de la supresión de los monasterios cayeron en manos de Sir Robert Bruce Cotton, que organizó una colección privada en Ashburnham House, la Biblioteca Cotton, usada por eruditos como Francis Bacon o Walter Raleigh y que sería la base de lo que hoy es la Biblioteca Británica. Pero por si fuera poco para la ya dañada literatura anglosajona el 23 de octubre de 1731 se produjo un incendio en el que se perdió la cuarta parte de la colección. El Dr. Bentley, el bibliotecario, escapó de las llamas con el preciado Codex Alexandrinus bajo el brazo. Entre los manuscritos que se salvaron se encontraba la única copia existente del poema Beowulf Soldados bóxers, 1900 Ya se sabe que el siglo XX ha sido testigo de grandísimas barbaridades humanas en todos los sentidos. Pero desde un punto de vista cultural pocas han sido tan salvajes como el levantamiento de los bóxers, un movimiento radical que se desarrolló entre 1899 y 1901 y que pretendía erradicar cualquier influencia cultural, religiosa o política exterior a China. Una de las mayores pérdidas culturales se produjo como consecuencia de la destrucción de la Academia Hanlin. Fundada en el siglo VIII, la Academia tenía una innumerable cantidad de valiosísimos manuscritos chinos que se perdieron para siempre cuando fue destruida en el año 1900. proximamente parte2...

El “Che Guevara” africano Thomas Isidore Noël Sankara (21 de diciembre de 1949 – 15 de octubre de 1987) fue un capitán militar, revolucionario marxista y teórico panafricanista que presidió a Burkina Faso de 1983 a 1987.1 2 Es visto como una figura carismática e icónica de la revolución, por eso es conocido como el "Che Guevara africano Infancia Thomas Sankara fue el hijo de Marguerite Sankara (fallecida el 6 de marzo de 2000) y de Sambo Joseph Sankara (1919 – 4 de agosto de 2006), un policía. Nacido en una familia católica, “Thom'Sank” era silmi-mossi, un grupo étnico originado en el matrimonio de hombres mossi con mujeres fulani, Los silmi-mossi eran los que tenían menos ventajas en el sistema de castas silmi. Estudió primaria en Gaoua y secundaria en Bobo-Dioulasso, la segunda mayor ciudad del país. Su padre combatió en el ejército francés durante la Segunda Guerra Mundial y fue capturado por los nazis. La familia de Sankara quiso que se convirtiera sacerdote católico. Oportunamente para un país con una gran población musulmana, también estaba familiarizado con el Corán. Carrera militar Después de un entrenamiento militar básico en la escuela secundaria en 1966, Sankara empezó su carrera militar con la edad de 19 años. Un año más tarde fue enviado a Madagascar para el entrenamiento de oficiales en Antsirabe, donde presenció los levantamientos populares en 1971 y 1972 contra el gobierno de Philibert Tsiranana y leyó por primera vez las obras de Karl Marx y Lenin, que iban a influir profundamente en sus opiniones políticas para el resto de su vida.9 Volvió al Alto Volta en 1972 y en 1974 luchó en una guerra fronteriza entre su país y el vecino Mali. Ganó notoriedad por su heroica actuación en esta guerra en la frontera con Malí, pero años más tarde rechazaría a la guerra viéndola como "inútil e injusta", un reflejo de su creciente conciencia política.10 Empezó a ser una figura popular en la capital Uagadugú, comenzó a ser conocido como un buen guitarrista (tocaba en una banda llamada “Tout-à-Coup Jazz”). Se desplazaba frecuentemente en motocicleta, lo que puede haber contribuido a sus carismáticas imágenes públicas. En 1976 llegó a ser comandante del Centro de Entrenamiento de Comandos en Po. En este mismo año conoció a Blaise Compaoré en Marruecos. Durante la presidencia del coronel Saye Zerbo, un grupo de oficiales jóvenes formaron la Agrupación de Oficiales Comunistas (Regroupement des Officiers Communistes, o ROC, en francés). Los miembros más conocidos de la organización empezaron siendo Henri Zongo, Jean-Baptiste Boukary Lingani, Blaise Compaorè y el propio Sankara. Presidente "Nuestra revolución en Burkina Faso se basa en la totalidad de las experiencias del hombre desde el primer aliento de la humanidad. Queremos ser los herederos de todas las revoluciones del mundo, de todas las luchas de liberación de los pueblos del tercer mundo. Sacamos las lecciones de la Revolución estadounidense, La Revolución francesa nos enseñó los derechos del hombre. La gran Revolución de Octubre trajo la victoria al proletariado e hizo posible la realización de los sueños de justicia de la Comuna de París." Thomas Sankara, Octubre de 1984[/size] Un golpe de estado organizado por Blaise Compaoré hizo a Sankara presidente el 4 de agosto de 1983,12 a la edad de 33 años. El golpe de estado fue apoyado por Libia que estaba en ese momento, al borde de la guerra con Francia en Chad13 (observar Historia de Chad). Sankara se era un revolucionario, inspirado por otros procesos revolucionarios como la Cuba de Fidel Castro y el Che Guevara. Sentía también gran admiración por Jerry Rawlings, el líder militar de Ghana. Como presidente promovió la “revolución democrática y popular” (Révolution démocratique et populaire, o RDP). La ideología de la revolución fue definida por Sankara como anti-imperialista en un discurso el 2 de octubre de 1983, el Discours d'Orientation Politique (DOP), escrito por su socio Valèré Somé. Su política estuvo orientada a la lucha contra la corrupción, promoviendo la reforestación, combatiendo la hambruna, y haciendo de la educación y la salud las principales prioridades nacionales. Abolición de los privilegios de los jefes El gobierno suprimió muchos de los poderes que tenían los jefes tribales, tales como su derecho a recibir el pago del tributo y el trabajo obligatorio. El CDR (Comités de Défense de la Révolution) era formado por las organizaciones de masas populares y armado. El gobierno de Sankara también inició una forma de servicio militar obligatorio con la SERNAPO (Service National et Populaire). Ambos eran un contrapeso a la potencia del ejército. En 1984, en el primer aniversario de su ascenso al poder, renombró al país como Burkina Faso, que significa “el país de los hombres íntegros” en mossi y djula, las dos lenguas mayoritarias del país. También creó una nueva bandera y un nuevo himno nacional (Une Seule Nuit). Derechos de las mujeres y campaña contra el SIDA "La revolución y la liberación de la mujer van unidas. No hablamos de la emancipación de la mujer como un acto de caridad o por una oleada de compasión humana, es una necesidad básica para el triunfo de la revolución. Las mujeres ocupan la otra mitad del cielo".Thomas Sankara14 Mejorar el estatus de las mujeres fue uno de los mayores logros de Sankara, y su gobierno incluyó a un gran número de mujeres, una política sin precedentes en el África subsahariana. Su gobierno también prohibió la mutilación genital femenina o ablación, el matrimonio forzado y la poligamia; al nombrar a mujeres en altos cargos gubernamentales y alentándolas a trabajar fuera de casa y a quedarse en la escuela aunque estuvieran embarazadas.6 Sankara también promovió la planificación familiar y alentó a los maridos a ir de compras y a preparar comidas para experimentar por sí mismos las condiciones a las que se enfrentaban las mujeres. Además, Sankara fue el primer líder africano en designar a mujeres para los principales puestos del gabinete y en reclutarlas activamente para el ejército.6 La administración de Sankara fue también el primer gobierno africano reconocer públicamente al SIDA como una gran amenaza para África.15 Imagen personal y popularidad Acompañando a su carisma de ex piloto de combate de habla francesa,17 Sankara tuvo una serie de iniciativas originales que contribuyeron a su popularidad y atrajeron un poco de atención mediática internacional a la revolución de Burkina Faso: Solidaridad Vendió la flota de Mercedes-Benz del gobierno e hizo que el Renault 5 (el auto más barato vendido en Burkina Faso en ese momento) fuera el auto oficial de los ministros. Redujo los sueldos de todos los funcionarios públicos, incluso el propio, prohibió el uso de chóferes del gobierno y los billetes de primera clase de avión. Se redistribuyó la tierra de los terratenientes feudales y se la entregó directamente a los campesinos. La producción de trigo aumentó en tan sólo tres años de 1700 kg por hactárea a 3800 kg por hectárea, lo que hizo el país autosuficiente en comida.6 Se opuso a la ayuda exterior, diciendo que "el que te alimenta, te controla."6 Habló con elocuencia en organizaciones como la Organización para la Unidad Africana contra la penetración neocolonialista continua de África Occidental a través del comercio y las finanzas.6 Ideó la creación un frente unido de naciones africanas que rechazar pagar su deuda externa. Sostuvo que los pobres y explotados no tienen la obligación de devolver el dinero a los ricos y explotadores.6 "Thomas supo mostrar a su pueblo que podían llegar a ser dignos y orgullosos a través de la fuerza de voluntad, el coraje, la honestidad y el trabajo. Por encima de todo, lo que más quedó de mi marido tras su asesinato es su integridad." — Mariam Sankara, viuda de Thomas1 En Uagadugú, Sankara convirtió una tienda de aprovisionamiento del Ejército en un supermercado de propiedad estatal abierto a todo el mundo (el primer supermercado del país).1 Obligó a los funcionarios públicos a destinar un mes de salario a los proyectos públicos.1 Se negó a instalar un sistema de aire acondicionado en el despacho presidencial, afirmando que el lujo no estaba disponible para nadie más que un puñado de burkineses.7 Como presidente, bajó su sueldo a sólo 450 dólares americanos al mes y limitó sus posesiones materiales a un automóvil, cuatro bicicletas, tres guitarras, un frigorífico convencional y un congelador roto, además de la casa donde vivía con su familia.7 Curiosidades Siendo él mismo un motociclista, formó una guardia personal de mujeres motociclistas. Exigió a los funcionarios públicos llevar una túnica tradicional africana, hecha de algodón y tejida por artesanos del país.6 Fue conocido por correr vestido de chándal y a solas a través de Uagadugú. También solía posar en su uniforme militar a medida con una pistola hecha de nácar.1 Cuando se le preguntó por qué no quería que su retrato fuera colgado en los lugares públicos, como era la norma para otros líderes africanos y mundiales, Sankara respondió: "Hay siete millones Thomas Sankaras."7 Destacó también en el campo musical. Además de interpretar temas de jazz con la guitarra, compuso la letra del himno nacional de Burkina Faso.1 El "Che Guevara" de África "El Che Guevara nos enseñó que podíamos atrevernos a tener confianza en nosotros mismos, confianza en nuestras capacidades. Nos inculcó la convicción de que la lucha es nuestro único recurso. Era un ciudadano del mundo libre, pero también luchaba por la construcción de un mundo mejor. Por eso decimos que el Che Guevara es también de África y de Burkina Faso".Thomas Sankara Sankara, que a menudo se le denomina como el "Che Guevara de África", emuló a Guevara (1928-1967) tanto en estilo como en esencia. Estilísticamente, Sankara emuló a Guevara prefiriendo usar una boina con estrella y un uniforme militar, viviendo ascéticamente con pocas posesiones, y manteniendo un salario mínimo, una vez que asumió el poder. Ambos hombres también se consideraban aliados de Fidel Castro (Sankara fue visitado por Castro en 1987, pocos meses antes de su asesinato), hablaba con fluidez el francés, son muy conocidos por haber montado motocicletas, y se citan a menudo con mayor eficacia la utilización de su carisma para motivar a sus seguidores. En cuanto a lo esencial, Guevara y Sankara eran revolucionarios marxistas, que creían en la revolución armada contra el imperialismo y el capitalismo monopolista, denunció el neocolonialismo financiero antes que las Naciones Unidas, llevó a cabo la reforma agraria y las campañas de alfabetización como partes fundamentales de sus agendas, y utilizaron los tribunales revolucionarios y los CDR contra los contrarrevolucionarios. Los dos también fueron asesinados cerca de los cuarenta años (el Che tenía 39, Sankara tenía 38) por opositores, con Sankara casualmente mientras estaba dando un discurso para celebrar y honrar los 20 años de la ejecución del Che Guevara el 9 de octubre de 1967, una semana antes de su asesinato el 15 de octubre de 1987.18 Asesinato "Los asesinos de Sankara fueron guiados por el imperialismo, que no podía permitir que un hombre con las ideas y acciones de Sankara liderara un país en un continente tan explotado durante cientos de años por el imperialismo internacional, el colonialismo, y los gobiernos neocoloniales que hacen lo que se les antoja. Las ideas políticas de Sankara perdurarán, al igual que las de Patrice Lumumba del Congo y Amílcar Cabral, de Guinea-Bissau, también asesinado por traidores a petición del imperio. " —Ulises Estrada, uno de los principales organizadores de la misión de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia 1966-1967. El 15 de octubre de 1987 Sankara fue asesinado junto a doce oficiales en un golpe de estado organizado por su sucesor y antiguo colaborador Blaise Compaoré. El deterioro de las relaciones con los países vecinos fue una de las razones dadas por Compaoré afirmando que Sankara había puesto en peligro las relaciones exteriores con la antigua potencia colonial francesa y la vecina Costa de Marfil.1 Prince Johnson, un ex caudillo liberiano aliado a Charles Taylor, dijo que la Comisión de la verdad y Reconciliación (CVR) de Liberia fue diseñada por Charles Taylor.20 Después del golpe y aunque Sankara fue dado por muerto, algunos CDR (Comités de Défense de la Révolution) montaron una resistencia armada al Ejército golpista durante varios días. El cuerpo de Sankara fue desmembrado y enterrado rápidamente en una tumba anónima,6 mientras su viuda y sus dos hijos huyeron de la nación.21 Compaoré revocó inmediatamente las estatizaciones, anuló casi todas las políticas de Sankara, regresó al país bajo el acorralamiento del FMI y rechazó en última instancia a la mayor parte del legado de Sankara. Una semana antes de su muerte Sankara se dirigió a la gente y dijo sería su propio epitafio, remarcando que “aunque los revolucionarios, como los individuos, puedan ser asesinados, nunca se podrán matar sus ideas” Legado "África y el mundo están todavía recuperandose del asesinato de Sankara. Del mismo modo que aún tiene que recuperarse de la pérdida de Patrice Lumumba, Kwame Nkrumah, Eduardo Mondlane, Amilcar Cabral, Steve Biko, Samora Machel, y, más recientemente, John Garang, por nombrar sólo unos pocos. Si bien las fuerzas malévolas no han utilizado los mismos métodos para eliminar a cada uno de estos grandes panafricanistas, se han guiado por el mismo motivo: mantener a África en las cadenas " —Antonio de Figueiredo, Febrero de 2008. Veinte años más tarde de su asesinato, el 15 de octubre de 2007, la figura de Thomas Sankara fue conmemorada en todo el mundo, en diversas ceremonias que tuvieron lugar en Burkina Faso, Mali, Senegal, Níger, Tanzania, Burundi, Francia, Canadá y los Estados Unidos.

POSICIONES IDH 2011 :Muy alto1. Chile 805 2. Argentina 797------------------------------IDH alto3.Uruguay 7834.Mexico 7705.Panama 7686.Costa Rica 7447.Venezuela 7358.Peru 7259.Ecuador 72010.Brasil 71811.Colombia 710------------------------IDH medio12.Rep. Dominicana 68913.Surinam 68014.El Salvador 67415.Paraguay 66516.Bolivia 66317.Honduras 62518.Nicaragua 589............................IDH bajo19.Haití 454
Los Ainu, los aborigenes de Japon Los ainu son un grupo étnico indígena que actualmente solo se encuentra en la isla de Hokkaido y norte de Honshu, también más al norte como en las islas Kuriles y la isla de Sahalin en Rusia. Ainu significa “humano” en su propio idioma, aunque ellos prefieren ser llamados Utari, que significa “camarada”. Actualmente se tienen contabilizados unos 15.000 japoneses con uno o los dos padres pertenecientes a los ainus. Sus orígenes les relacionan con los primeros pobladores de Asia y con los pueblos actuales que viven en Siberia. Se calcula que arribaron hace unos 20.000 años, atravesando los puentes naturales que existían en la época entre el archipiélago y el continente, siendo estos rebasados por el mar sobre el año 10.000 a. C. Se trata de una etnia anterior a la japonesa, aunque los antropólogos no han conseguido todavía clasificarlos. Los ainus son animistas, creen que todo en la naturaleza tiene espíritu en su interior, llamado kamui. Los kamuis se encuentran jerarquizados y el más importante es la “abuela tierra”, que se refiere al fuego, por debajo se encuentran los animales terrestres, debajo de estos los marinos y por último todos los demás. Generalmente es el jefe de la aldea el que dirige las ceremonias, que son prácticas sencillas donde se vierte vino y se colocan cabezas de animales sacrificados en un altar mientras se reza en voz baja. Como la mayoría de religiones, creen que serán recompensados tras su muerto o castigados con el infierno. Los ainus poseen una cultura tradicional original que les aleja de las costumbres japonesas. Por ejemplo, al pasar a la edad adulta dejan de afeitarse, por lo que los hombres ancianos tienen largas barbas, y se dejan crecer el pelo. También algunas mujeres al alcanzar la pubertad se tatúan en boca, brazos, frente o los órganos genitales externos, utilizando para ello una mezcla de corteza de abedul. Su vestimenta es una de las características que les diferencia del resto de japoneses. Utilizando para tejer hilo de corteza de olmo o de ortiga. También utilizaban pieles de animales o botas de piel de perro o de salmón en invierno. Y toda la vestimenta está decorada con motivos geométricos. Durante el año 659 varias avanzadillas procedentes de Japón penetraron en la isla. En aquél tiempo la consideraron como inhóspita tierra de ainus, de desertores, traidores y criminales. Para el siglo IX los japoneses se instalaron en Ezo, actual Hokkaido. En 1457 los ainus perdieron la batalla de Koshamain, en Honshu, frente a los japoneses; en 1669 volvieron a perder en Syaksyain, y en 1789 en Kunasiri-Menasi. Con la llegada de la época meiji comienza, inspirados por las teorías venidas de Europa de unidad nacional racial, una campaña de absorción de los ainus a la cultura imperial japonesa. Ya en 1860 comienza la conquista de la isla, confiscando las tierras y prohibiéndoles la caza y la pesca. Tras la restauración se les prohíbe a las mujeres hacerse tatuajes y a los hombres llevar pendientes, también se favoreció el asentamiento de japoneses en la isla. Con la llegada del siglo XX la cosa no solo no mejoró sino que tras el final de la Segunda Guerra Mundial los Estados Unidos impulsaron políticas de vinculación socioeconómicas con las que ahogaron, más todavía, a una sociedad prácticamente en extinción. Solo en 1973, se celebró por primera vez una asamblea ainu para reivindicar los derechos como pueblo con identidad propia. Y no será hasta el 2008 cuando el parlamento japonés aprobó una resolución en la que se reconoció a los ainus como un pueblo indígena con lengua, religión y cultura propias. Hoy cuentan con representación propia en el Parlamento japonés. Si bien, como toda minoría étnica, la marginación y el desempleo es muy alto, constituyendo uno de los grupos más pobres del Japón.

La batalla de Karánsebes, La más tonta de la historia Y si las guerras de por si ya son un error en todos los casos, la que os vamos a relatar hoy se lleva un lugar de honor. Todo comienza un 17 de septiembre de 1788, hacía un año que había estallado la enésima guerra entre los imperios austríaco y otomano, y un ejército austríaco de 100.000 hombres se dirigía hacia la ciudad fronteriza de Karansebes (actual Rumanía) para acampar en vísperas de una invasión. La mayoría de las tropas austríacas las conformaban pueblos sometidos (italianos, serbios, croatas, húngaros, rumanos) y muy pocos de los soldados hablaban alemán, la lengua del emperador. Los primeros en llegar fueron una vanguardia de húsares con la misión de explorar y limpiar el territorio de posibles enemigos, pero no encontraron un solo soldado turco. En su lugar apareció un grupo de gitanos que vendían aguardiente, así que los soldados les compraron unos cuantos barriles y empezaron a beber mientras llegaban los refuerzos. Un tiempo después llegó un contingente de infantería, que solicitó su correspondiente trago de aguardiente. Sin embargo, los húsares (ya borrachos) se negaron a darles nada y construyeron barricadas en torno a los barriles de licor. Comenzó entonces una agria disputa entre los dos contingentes que culminó con un disparo al aire. Entonces todo se desató. Los rumanos creyeron que el disparo lo había hecho un francotirador turco y comenzaron a gritar. "¡Turcii! ¡Turcii!", "¡Los turcos!". Los húsares salieron corriendo. Los infantes se desbandaron. En un intento por imponer orden, los oficiales austríacos entraron en escena y comenzaron a gritar "¡Halt!", "Alto". Sin embargo los soldados creyeron oír "¡Alá!", el grito de guerra de los otomanos, y el caos se multiplicó. Coincidió entonces que llegaban otros grupos de tropas. Desde la distancia, un oficial de caballería vio a los húsares dando vueltas alrededor del campamento revuelto. No le cupo la menor duda, debía ser un ataque de la caballería turca. Así que ordenó una carga, sable en mano, contra lo que creía el enemigo. Al mismo tiempo, la carga de caballería fue vista desde otro punto por un cuerpo de artillería. Creyendo sin duda que eran los turcos, los artilleros abrieron fuego contra los jinetes. Ya enloquecidos, los soldados se dispersaron en pequeñas bandas que disparaban a todo lo que se movía, creyendo que los turcos estaban por todas partes. Así se sucedieron las horas de batalla hasta que en un momento dado todos decidieron que había llegado el momento de emprender la huida. Durante ésta el caballo del emperador se espantó y José II acabó en una poza. Los turcos llegaron a Karansebes dos días después. Sobre el suelo yacían 9000 muertos.
El Regimiento de Granaderos a Caballo y su código de honor Mientras Alvear se encarga de la labor política de la logia, el teniente coronel San Martín ambiciona dedicar sus esfuerzos a organizar una unidad militar que este a la altura de las necesidades. Él ha visto en acción las nuevas tácticas empleadas por la caballería francesa, que la han convertido en un arma temible sobre los campos de batalla europeos y le dieron al emperador el triunfo en más de un combate. A los pocos días de llegar, el gobierno porteño decide aceptar los servicios de San Martín y le encomienda la creación de un escuadran de granaderos a caballo. Su primera medida es proponer una organización novedosa para esa unidad, divididas en dos compañías y con una nutrida cantidad de oficiales, a la usanza francesa. Esta tarea le demandara un año y nueve meses de actividad. En ella el modesto escuadrón, planeado originalmente para un centenar de hombres, se convierte en un regimiento que cuadruplica los efectivos. En ese regimiento de granaderos a caballo, donde San Martín despliega toda su capacidad de organización, sus conocimientos profesionales y su sentido de la disciplina, se integraran jóvenes de casi toda la provincia del Río de la Plata. Porteños como los hermanos Escalada, que serán sus cuñados en poco tiempo; Juan Galo Lavalle, Estanislao Soler, Tomas Guido, entre otros. Pero también se reclutan jinetes de La Rioja, Córdoba, San Luís, Mendoza, San Juan, Corrientes y mas tarde se incorporara un contingente de guaraníes, oriundos de las antiguas misiones que lo vieron nacer. Se estableció un estricto código de honor para los oficiales, cuya primera condena era contra toda muestra de cobardía, que incluía “aun el agachar la cabeza” en un combate. Al insistir en el honor, decoro y moralidad que debían mostrar en todo momento sus hombres, San Martín buscaba reforzar en ellos la disciplina y el valor. Debían mantener una estricta vigilancia entre ellos mismos, y creó un tribunal integrado por los propios oficiales, que podía pronunciar sentencias y establecer castigos, incluida la ejecución de los infractores.El regimiento será la primera unidad de caballería patriota formada sobre la base de un reglamento y con tácticas modernas. Será parte fundamental en todas las campañas que emprenda el libertador, y por la que se sentirá un eterno orgullo. Tras centenares de combates desde las orillas del Paraná hasta las cumbres del Chimborazo, se destacara por su denuedo y bravura. El propio San Martín llegara a decir que “la experiencia nos había enseñado que un solo escuadrón de granaderos a caballo bastaba para arrollar al enemigo y hacerlos pedazos.” Código de honor del Regimiento de Granaderos a Caballo Delitos por los que deben ser arrojados los oficiales: 1-por cobardía en acción de guerra, en la que aun el agachar la cabeza será reputado tal. 2-por no admitir un desafió, sea justo o injusto. 3-por no exigir satisfacción cuando se halle insultado. 4-por no defender a todo trance el honor del cuerpo cuando lo ultrajen en su presencia o sepa que ha sido ultrajado en otra parte. 5-por trampas infames, como de artesanos. 6-por falta de integridad en el manejo de intereses, como no pagar a la tropa el dinero que se le haya suministrado para ella. 7-por hablar mal de otro compañero con personas u oficiales de otros cuerpos. 8-por publicar las disposiciones interiores de la oficialidad en sus juntas secretas. 9-por familiarizarse en grado vergonzoso con los sargentos, cabos y soldados. 10-por poner la mano a cualquier mujer, aunque haya sido insultado por ella. 11-por no socorrer, en acción de guerra, a un compañero suyo que se halle en peligro, pudiendo verificarlo. 12-por presentarse en publico con mujeres conocidamente prostitutas. 13-por concurrir a casa de juego que no sea perteneciente a la clase de oficiales, es decir, con personas bajas o indecentes. 14-por hacer un uso inmoderado de la bebida en términos de hacerse notable con perjuicio del honor del cuerpo. Yo estoy seguro que los oficiales de honor tendrán el placer de ver establecido en sus cuerpos unas instituciones que los garantiza de confundirse con los malvados y perversos, y me prometo (porque la experiencia me ha demostrado) que esta medida les hara ver los mas felices resultados, con la segura prosperidad de las armas de la patria. Nota: el cuerpo de oficiales tiene el derecho de reprender (por la voz de su jefe) a todo oficial que no se presente con aquel aseo propio del honor del cuerpo y en caso de reincidencia sobre este defecto, quedara comprendido en los artículos de separación de él
Sigmund Freud y su adicción a la cocaína Mucho antes de que la cocaína se convirtiera en la droga de moda en las discotecas de los años setenta, Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, ya era un asiduo consumidor. Cada vez que lo invitaban a una fiesta tenía por costumbre ponerse su mejor pinta y esnifar unos cuantos gramos “para destrabar la lengua”, según le escribió a su prometida en una carta de 1886. Sin embargo, lo que al principio parecía algo inocente, con el tiempo pasó a ser una adicción seria que amenazó con nublar su juicio. Freud consignó su experiencia con el polvo blanco en una obra titulada Über coca, pero solo ahora salen a la luz detalles de esa oscura faceta que vivió durante doce años. Todos esos secretos están reunidos en An Anatomy of Addiction (Anatomía de la adicción), un libro de Howard Markel, profesor de la Universidad de Michigan, que cuenta cómo el médico austriaco se rindió a los encantos de la cocaína porque creyó que era el elíxir de la vida. Aunque el hilo conductor del texto es su historia, el autor aprovecha para hacer un recorrido por los orígenes de la sustancia, que llegó a ser muy comercializada en Europa y Estados Unidos, mucho antes de que fuera declarada ilegal. Los exploradores que visitaron Suramérica a principios del siglo XIX llevaron a sus países natales las hojas de coca que vieron mascar a los indígenas, porque querían descubrir cuál era el ingrediente mágico que los hacía resistentes al cansancio y al hambre. Químicos de todas partes del mundo hicieron ensayos con la planta hasta que finalmente, alrededor de 1860, lograron aislar el alcaloide de la cocaína responsable de estimular el sistema nervioso. Fue entonces cuando Freud resolvió dedicarse a estudiar los usos terapéuticos de esta droga en su afán por ganar prestigio entre la comunidad científica de Viena. Investigaciones previas habían demostrado erróneamente que podía curar la adicción a la morfina (común entonces en casi todas las casas porque se usaba para aliviar los dolores) y, por eso, el joven empezó a tratar con el polvo blanco a un amigo que sufría una dolencia crónica. Luego, él mismo la probó. Lo cautivó su efectividad para evitar la ansiedad y aumentar el deseo sexual. No tardó en volverse uno de sus simpatizantes más fieles, y era común que se la recetara a familiares y amigos para “hacer de los días malos, buenos, y de los buenos, todavía mejores”. Freud estaba muy entusiasmado con el experimento y creía que había encontrado la fórmula que lo haría célebre. “No importaba cuál fuera la razón, calmar una migraña, un dolor de estómago, un ataque de sinusitis o un episodio melancólico, Sigmund siguió consumiendo cocaína”, escribe Markel en el libro. Nadie sospechaba de sus peligros en ese entonces. Cualquiera podía comprarla en las farmacias sin necesidad de prescripción médica y los comerciantes aprovecharon el boom para convertirla en el componente principal de ungüentos, jugos, cigarrillos y hasta margarinas. De hecho, antes de que aparecieran los grandes capos de la droga, un químico llamado Angelo Mariani se hizo millonario gracias a una mezcla a base de extractos de hoja de coca y vino de Burdeos. El vino Mariani, como lo bautizó, fue por varios años la bebida preferida de personajes como Julio Verne, Thomas Edison, Robert Louis Stevenson, Alejandro Dumas y el papa León XIII. Su capacidad para “fortalecer el cuerpo y la mente”, según se leía en algunos anuncios de prensa, pronto atrajo la atención de John Syth Pemberton, un veterano de guerra adicto a la morfina, residente en Atlanta. Pemberton creó un tónico parecido al de Mariani conocido como Vino Coca Francés, que luego evolucionó -ya sin licor, a raíz de la prohibición de las bebidas alcohólicas en ese estado- a la Coca-Cola. Tuvo que pasar un buen tiempo para que la ciencia entendiera las devastadoras consecuencias de abusar de la cocaína. Freud solo la dejó en 1896 (cuando rondaba los 40 años), porque además de sentir taquicardia, su desempeño intelectual comenzó a desmejorar. El alcaloide también aceleró la muerte de su amigo y por poco acaba con la vida de otro de sus pacientes. Llegó a consumirla tan seguido que solía tener la nariz roja y húmeda. Para cortar el hábito trataba de mantenerse ocupado todo el día: se levantaba antes de las siete de la mañana, atendía alrededor de doce personas, y leía y escribía hasta muy tarde. A diferencia de él, William Halsted, pionero de la cirugía moderna e inventor de los guantes de goma para procedimientos quirúrgicos, nunca pudo renunciar al polvo blanco. Luego de leer el tratado de Freud, decidió investigar si podía usarla como un anestésico local, en reemplazo del éter y el cloroformo. Para eso hizo las veces de conejillo de indias, pero al cabo de unas semanas aparecieron los primeros efectos. Como no podía concentrarse durante las consultas, dejó de ir al hospital Johns Hopkins, donde recién había sido nombrado jefe de cirugía. En una ocasión le tocó salirse de la sala de operaciones porque estaba tan drogado que ni siquiera era capaz de sostener los instrumentos. Aunque aceptó internarse en un asilo para enfermos mentales, jamás se recuperó y también se volvió dependiente de la morfina. Ya a comienzos del siglo XX existían muchos adictos cuyos excesos con el poderoso alcaloide se mantuvieron a la sombra gracias a sus supuestas propiedades curativas. “No debió ser fácil llevar una doble vida, siendo un médico distinguido en público y, al mismo tiempo, un consumidor de cocaína que sufre el abuso en privado”, reconoce Markel. El escritor escocés Sir Arthur Conan Doyle forma parte de ese grupo y, aunque nunca habló abiertamente de la droga, dio pistas de su hábito en sus relatos. Sherlock Holmes, el personaje que lo hizo famoso, considerado su álter ego, tenía por costumbre inyectarse una solución de cocaína al 7 por ciento cuando no tenía casos interesantes que investigar. Su fiel compañero, el doctor Watson, temía que afectara su desempeño intelectual y, por eso, le pedía que no la siguiera usando. A medida que la droga era estigmatizada, los gobiernos incrementaban sus controles. Años después de que Freud logró hacerse a un nombre, enfrentó un sinnúmero de críticas por la costumbre que adquirió cuando apenas empezaba su carrera. Ha habido todo un debate alrededor de la influencia que el polvo blanco tuvo sobre su obra, pero la mayoría de los expertos coincide en que su período más brillante llegó después de que la abandonó. Como él mismo lo reconoció al final de sus días, seguramente como una forma de exculpar su pasado, “el estudio de la cocaína fue una distracción que estaba ansioso por concluir”

La educación, la mejor vacuna contra la pseudociencia La calidad de un modelo educativo no se mide sólo por los grandes “cerebros” que produce sino por su capacidad de generar una sociedad que viva lejos de la incultura y que posea avidez de conocimientos. En ese sentido el modelo finlandés es ejemplo. En un discurso atribuido a la presidenta Tarja Halonen se expone perfectamente por qué es necesario un modelo educativo de nivel en la sociedad actual La educación es la mejor vacuna contra la pseudociencia, el pensamiento mítico, las magufadas, la ineptitud y la corrupción. Esa línea de pensamiento la arrancó hace unas décadas Finlandia con unos éxitos espectaculares; pasando de los últimos lugares de Europa en educación a liderar ésta a nivel mundial, tanto en calidad como en resultados. En ese período ocurrió una catarsis que involucró a toda la sociedad finlandesa: profesores, políticos, padres, alumnos, empresarios, etc. La educación se convirtió en un frente de batalla y se dedicó para ello un importante porcentaje del PIB (6% sin contar lo que se dedica a investigación). Hoy en día los resultados están a la vista, una sociedad bien formada, con una inversión en investigación y desarrollo por encima de países como Gran Bretaña y EEUU; líderes en industria de telecomunicaciones y biotecnología. Y todo ello en un país de apenas 5 millones de habitantes, sin apenas recursos naturales y que está cubierto por la nieve y los hielos casi las 2 terceras partes del año. Hay un discurso atribuido a la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, que resume muy bien como ha de ser un modelo educativo que erradique la incultura de la población. Destaco dos fragmentos del mismo: Toda persona tiene que recibir formación y educación para ir tan lejos como su capacidad se lo permita”. No es suficiente que una sociedad posea algunas personas muy capaces. Toda la población tiene que tener la posibilidad de formación durante toda la vida Los modelos educativos de muchos países tienden a producir una “élite” bien formada que desempeñará las actividades que requieren mayor capacidad intelectual despreciando la formación del resto de la población. Y en ocasiones no sólo despreciando, sino que el término que a veces más se aproxima es “humillando”. Quiero dejar claro que ese desprecio no viene de parte de los profesores, que hace una labor más de digna en mitad de un temporal que sopla de cara, sino de las clases gobernantes que han convertido la educación en un frente más de batalla para sus artimañas manipuladoras. A diferencia de otros modelos, el modelo finlandés tiene como objetivo que toda la población esté bien formada, al menos hasta donde lleguen sus capacidades. En el final de su discurso la presidenta resume muy bien por qué es necesario ese esfuerzo en educar: Un pueblo educado sabrá elegir dirigentes honestos y competentes. Estos elegirán a sus mejores asesores. Un pueblo educado no permite corruptos ni incompetentes. Un pueblo de ignorantes desperdicia sus recursos y se empobrece. Un pueblo ignorante vive de ilusiones. Un pueblo educado sabe diferenciar muy bien un discurso serio, de una charla demagógica. Un pueblo de ignorantes es tierra fértil para el discurso falso. Esa es la clave, ¿son capaces los dirigentes de un país de vivir en una sociedad así?. Para el resto de la población, la que no pertenece a la aristocracia, ni está en ningún grupo de poder, esa es la sociedad en la piensa que merece la pena vivir.
Para Toni Puig, Rosario "es la ciudad más interesante del país" Toni Puig Picart, que hoy diesertará en Rosario, dice que la ciudad atraviesa una encrucijada similar a la de su Barcelona natal y que sintetiza en la desafiante pregunta de "¿Y ahora qué?". El especialista catalán en gestión cultural y marketing de ciudades Toni Puig Picart mantiene desde hace años un romance con Rosario. No dice que es la más linda, pero sí "la más interesante" del país, y rescata sobre todo su capacidad para "remodelarse a sí misma", un piropo que trae ecos apenas se conoce algo del pasado urbano. Pero no todos son elogios. Para Puig, quien hoy a las 19 disertará en la sede de la Fundación Litoral (Sarmiento 702, Palacio Fuentes), la ciudad atraviesa una encrucijada similar a la de su Barcelona natal y que sintetiza en la desafiante pregunta de "¿Y ahora qué?". Un interrogante imperativo para horadar los límites del presente. —Las crisis, tanto la que sacude a España como las que tantas veces ha golpeado a la Argentina, ¿son buenas oportunidades para una construcción democrática más horizontal o conspiran contra ella? —Creo que la crisis que atravesamos permite identificar dónde está la clave del problema: en el capital financiero. Sobre todo en los últimos 30 años, el poder en el mundo no lo detentan los ciudadanos, ni siquiera los gobiernos. Descubrimos, por encima de la agenda mundial, o como mínimo occidental, que quien toma las decisiones es, primero, el poder financiero y luego los gobiernos que siguen su manera de pensar. Hoy aparece una conciencia ciudadana de que así no podemos seguir. —España, la Argentina... ¿aprendieron esa lección? —La estamos aprendiendo. Nos encontramos en una gran transformación, Occidente sobre todo, que durará 50 ó 75 años. No es una crisis de una década sino un cambio de civilización, como fue en el siglo XVIII la Ilustración Francesa. El tema es cómo llegamos a que la democracia sea resorte de los ciudadanos y no del capital o los gobiernos financieros. También por lo ecológico: no podemos seguir así. Se necesita un cambio de conciencia sobre cómo vivimos en nuestro mundo. Y eso implicará un cambio en el modelo de democracia: los que éramos los últimos, los ciudadanos, tenemos que estar en un primer nivel. En el segundo debe estar la red de asociaciones de los ciudadanos, luego los gobiernos municipales y después lo demás. —En su discurso ahora aparece mucho más lo macro, al punto de que habla de cambio civilizatorio, cuando estábamos acostumbrados a que su escenario de análisis fuera siempre lo local... —Es verdad, pero es que lo macro y lo micro se conjugan, ¿no? Llegamos a una instancia en que las crisis en Europa son lo que son y las crisis económicas en Latinoamérica ya empiezan a verse. Lo que sale en los periódicos sobre control del dólar, inflación, etcétera, así como los problemas ecológicos, se ha de unir con lo micro en la escala de las ciudades. Porque, ¿por dónde empieza la democracia? Por las ciudades. ¿Por dónde empiezan los cambios de modelos de civilización? Por las ciudades: donde vivimos los ciudadanos, se hacen los negocios y se entablan relaciones. —¿Le significa algo que hoy una mujer esté al frente de la Municipalidad de Rosario? —Me fascina. Creo que las ciudades deben ser un poco más femeninas. —¿En qué sentido? —Más amables y emocionales, más de juntar a la gente. En esto la mujer se mueve mejor que el hombre. Hay una dimensión ligada a la maternidad, al acogimiento, al acompañamiento, que me parece genial que se dé en Rosario después de tanto tiempo de machos alfa, que sin duda fueron muy buenos gobernantes. —¿Viene siguiendo cómo están las cosas en la ciudad o se enterará acá? —A ver... Tengo mi fantasía de Rosario. A lo mejor me equivoco, porque últimamente no he tenido conexión directa. Sin embargo, mi olfato me dice que la ciudad lo ha hecho muy bien hasta ahora. Para mí, es la única en la Argentina que se ha remodelado a sí misma como ciudad. Todas las otras no hicieron nada. Ustedes han llegado a una ciudad interesantísima, bien estructurada, pero que hoy se enfrenta al problema del "¿y ahora qué?". Aunque, seguramente, les falta equilibrar mucho más hacia los barrios, también es verdad que en la red de ciudades argentinas me parece la más interesante. —A los sucesivos gobiernos socialistas se los ha ironizado y hasta criticado duramente por haber "vendido" a la ciudad, siguiendo su idea de city-marketing, como la "Barcelona argentina". ¿No se siente un poco culpable? —Estoy encantado. Sepa que, los que lo afirman, dicen la verdad y a la vez son unos boludos. Porque Rosario estaba muy mal y, con una planificación de muchos años, se volvió muy interesante. Lo reconocen todas las ciudades del país, los intendentes de partidos políticos distintos y buena parte del mundo. Pero, como Barcelona, llegó al punto del "¿y ahora qué?". Me encantaría que la respuesta viniera con la mujer que hoy lidera Rosario, teniendo presente el momento de la Argentina: un poco complicado, pero muy abierto al futuro.
Los kaibiles, las “máquinas de matar” del Ejército guatemalteco Los kaibiles, las “máquinas de matar” del Ejército guatemalteco -una mezcla de “rangers” estadunidenses, gurkas británicos y comandos peruanos-, son entrenados en “El Infierno”, una Escuela Militar del norte de Guatemala. Al “Infierno”, un Centro de Adiestramiento y Operaciones Especiales kaibil ubicado en la región de Poptún, a 415 kilómetros al norte de la capital de Guatemala, sólo se ingresa por invitación del Ejército y allí estuvo hace unos años este corresponsal de Notimex Los miembros de esa fuerza de élite son sometidos durante ocho semanas en ese centro a un entrenamiento de sobrevivencia en condiciones extremas y ellos siempre tienen presente el lema: “Kaibil, si avanzo, sígueme; si me detengo, aprémiame. Si retrocedo, mátame!” El tableteo de las ametralladoras, una densa columna de polvo y humo y jóvenes kaibiles carapintadas con el fusil M-16 al pecho y la bayoneta calada, reciben al visitante en una zona sembrada de minas y plantas de “pica-pica”, que causan un escozor interminable. Los estridentes cañonazos y el olor a pólvora ahuyentan a las aves, que vuelan despavoridas, mientras los hombres con traje de “fatiga” se desplazan pecho a tierra por entre el espeso follaje selvático, la tierra y el lodo. Se trata de una demostración de la destreza que estos soldados -indígenas en su mayoría- han adquirido como resultado de un procedimiento desgastante y de privaciones que los ha convertido en implacables soldados de fortaleza inaudita. Estos hombres cuya arma fundamental es la sorpresa, saben resistir y han sido instruidos como “máquinas de matar” que reaccionan ante “fuerzas o doctrinas extrañas que atenten contra la Patria”, según fuentes militares consultadas por Notimex. El curso para ser kaibil comprende tres etapas: la primera tiene una duración de 21 días de instrucción teórica y entrenamiento práctico en la que se mide el grado de espíritu militar y el nivel moral del aspirante. La segunda fase se desarrolla en la selva por 28 días y al final del severo entrenamiento, el kaibil debe saber actuar con destreza en una guerra irregular y ser capaz de cruzar corrientes de agua, pantanos, riscos, hacer demoliciones detectar y desactivar minas. En la ultima etapa, el aspirante a kaibil, acostumbrado a comer culebras, hormigas y raíces, y a captar el agua del rocío en hojas, debe efectuar ataques de aniquilamiento, maniobras de inteligencia, penetraciones en territorio enemigo y reabastecimiento. Le llaman “El Infierno” al centro de entrenamiento Kaibil porque Los 38 grados y la intensa humedad han hecho a muchos desistir; en esa zona del norte guatemalteco han sido entrenados los Ranger de Estados Unidos, militares de Chile, México, China y Colombia. El calor y el olor a pólvora y humo sofocan. El visitante común se derrite en plena selva del Petén guatemalteco donde pocos, sin embargo, ingresan y en el caso de los militares muchos no tienen la suerte de culminar el curso y llevar sobre la cabeza la boina púrpuray los emblemas. Quienes deseen llevar la insignia de Kaibil tienen que pasar dos días sin dormir en un río con el agua hasta el cuello, bajar a rappel colgado de una cuerda, con el rifle al hombro y pasar un rio con una garrocha y si las fuerzas no le alcanzan caerá sobre las rocas. Los Kaibiles son capaces de doblegar la voluntad del enemigo y su mística esta presente en todos los Ejércitos de América Latina, explicó a Notimex el entonces teniente Julio Alberto Soto Bilbao, de la 42 Promoción “Kaibil Balam Internacional”. Ese grupo de élite fue creado el 5 de diciembre de 1974 para enfrentar a la desactivada Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), que durante cuatro décadas puso en jaque al gobierno de Guatemala. Los militares adoptaron el nombre de “Kaibil Balam”, un rey del imperio Mam que nunca pudo ser capturado por los conquistadores españoles y, con ese espíritu se organizó inicialmente en función de un objetivo político-militar: recuperar el territorio de Belice para Guatemala. Kaibil, que significa “hombre estratega; el que tiene la fuerza y la astucia de dos tigres” tuvo en aquel entonces la misión de preparar a jefes de unidades en la conducción de operaciones especiales para frenar a la subversión. Algunos de los decálogos de los kaibiles son totalmente agresivos: “Siempre atacar, siempre avanzar”; “El ataque de un Kaibil será planeado con secreto, seguridad y astucia, porque el Kaibil es una máquina de matar”. Como parte de su preparación los enseñan a cuidar perros cachorros a los que terminarán matando para comérselos y son entrenados para arrancarle la cabeza de un mordisco a una gallina y, en la época de la guerra se especula que comieron carne humana. Los militares de este grupo de élite exhiben orgullosos la insignia en forma de arco, con fondo negro, ribetes dorados llenados en el centro con la palabra KAIBIL con letras color amarillas. El color negro significa operaciones nocturnas, el amarillo, diurnas, el ribete amarillo, la primera semana del curso, el fondo negro, la segunda, y las letras los siguientes 42 días. Al término del entrenamiento, los Comandos se dan un banquete con carne de lagarto asada, iguana, venado y tienen el permiso de tomar por la fuerza al Ministro de Defensa de Guatemala, de turno, y lanzarlo a un estanque donde hay cocodrilos. Como parte de la culminación del curso cada uno de los militares toma la “Bomba”, una mezcolanza de bebidas (tequila, whisky, ron, cerveza y agua mineral) que es servido en un vaso de bambú en cuyo exterior y hacia el borde superior está atada una bayoneta. El militar tiene que tomar con cuidado la bebida porque con una “bomba” se embriaga y puede cortarse la frente con la bayoneta que sobresale por la parte superior del vaso. A partir de entonces, los comandos ya pueden exhibir el escudo Kaibil, que tiene un mosquetón de alpinismo, que significa unión y fuerza, y la daga que está al centro de la imagen representa el honor y su empuñadora son cinco muescas, que significa los cinco sentidos permanentes del soldado. Uno de los lemas que se lee en la entrada de la Zona Militar 23 de Poptún es “Bienvenidos al infierno” y ocho semanas allí así lo confirman.