wu574v0
Usuario (Argentina)
Autos a los que el exito se les resistio... Audi A2 La marca de los cuatro aros probó fortuna en el segmento de los coches pequeños y ciudadanos pero la cosa no funcionó. Ni la estética convenció a sus clientes ni tampoco su elevado precio parecía justificado para lo que el vehículo ofrecía. BMW Z8 Con sus 400 CV de potencia, el Z8 pretendió convertirse en un modelo de referencia dentro de la oferta de BMW, una alternativa de gran deportivo a marcas como Porsche e incluso Ferrari. Sin embargo, sólo se mantuvo tres años en el mercado, con escasa aceptación general. Citroën XM Los intentos de las marcas generalistas por hacerse con un hueco en el segmento más alto del mercado suelen tener poco éxito. El XM es una muestra de ello, porque Citroën nunca logró convertirlo en un competidor de entidad para modelos de marcas como Audi o Mercedes. Su estética le penalizaba claramente. Fiat Multipla Aunque sigue en producción, este monovolumen nunca ha disfrutado de la aceptación que Fiat hubiera deseado. Su interior es ingenioso ya que cuenta con seis plazas (tres delanteras y tres traseras), pero su diseño nada agraciado causa enormes reticencias entre los automovilistas. Ford Scorpio Otra marca generalista que intentó tener una gran berlina capaz de competir con los modelos de referencia del segmento. Pero tampoco lo consiguió. Los clientes de este tipo de coches buscan marcas de prestigio Premium y, sobre todo, una estética más lograda que la del Scorpio. Hyundai Matrix El fabricante coreano no fue capaz de implantar en el mercado a este monovolumen compacto. Sus motorizaciones no estaban a la altura de las exigencias de los clientes y el diseño (obra de Pininfarina) era de los que echan para atrás a muchos posibles compradores. Galloper Santamo Galloper fue una marca del grupo Mitsubishi que ofrecía productos de menor calidad y precio que la japonesa. Este monovolumen convenció inicialmente a algunos compradores, pero su resultado no fue el esperado y al final el propio mercado lo condenó a la desaparición. Lancia Thesis Un ejemplo más de la importancia del diseño para que un coche triunfe. Lancia presentó el Thesis como una alternativa en el segmento superior del mercado y aunque su equipamiento era completo y sus motores potentes, su imagen poco atractiva lo relegó al fracaso. Opel Sintra El Sintra fue un monovolumen de gran tamaño que Opel vendió para intentar competir con modelos tan populares como el Renault Espace. Sin embargo, nunca alcanzó la aceptación esperada y la aparición en su misma gama del Zafira terminó por condenarlo a la desaparició Renault Avantime Por aquello de empezar el siglo XXI con una propuesta original. El Avantime estaba a medio camino entre un monovolumen y un coupé de alta gama, pero su elevado precio y su estética demasiado atrevida propiciaron que sólo se mantuviera en el mercado entre 2001 y 2003. Seat Toledo Concebido originalmente como una berlina, Seat decidió darle una vuelta de tuerca a la filosofía de la tercera generación del Toledo, acercándolo claramente al estilo monovolumen. Y el fracaso del experimento ha sido absoluto, con un modelo que sigue a la venta pero que no disfruta del beneplácito del mercado como sus hermanos Ibiza o León. Toyota Paseo Un coupé de tamaño compacto y estética agradable (que no fascinante) pero que no terminó de cuajar en el mercado español. Disfrutó de mayor predicamento en países como Estados Unidos, aunque al final tampoco fue capaz de sobrevivir con el paso del tiempo y la aparición de competidores más atractivos. EL Renault Avantime me gusto.... http://motor.es.msn.com/galeria.aspx?cp-documentid=150330814&page=1

La ecuación la desarrolló un matemático inglés Estacionar en paralelo es, quizá, el momento de más tensión arriba del auto, sobre todo para los principiantes. También suele ser lo último en aprender; no hay fórmulas que garanticen el éxito de la maniobra. Por lo menos hasta ayer, cuando un matemático inglés difundió una ecuación que, asegura, permite acomodar el auto hasta en los huecos más complicados. El estudio fue encargado después de que Vauxhall Motors (filial británica de Opel) confirmara un secreto a voces en las islas y en todo el mundo: el 57% de los británicos no tiene confianza en su capacidad para estacionar, mientras que un 32% prefiere ir a un lugar más lejano –o incluso pagar una playa de estacionamiento– antes que maniobrar en un espacio limitado. Con esos datos en carpeta, la empresa se contactó con Simon Blackburn, especialista de la Universidad de Londres. El desafío era bajar esa estadística y reducir los márgenes de la frustración. Basándose en los principios sobre círculos y en el teorema de Pitágoras, el matemático dice haber encontrado la solución: primero hay que tener en cuenta el radio del círculo de giro del auto y la distancia entre sus ruedas delanteras y traseras. Con esos cálculos listos, se considera la longitud de la trompa del vehículo propio y el ancho de un auto adyacente. Así, la fórmula –explicada en un paper de diez páginas– devela cuán grande debe ser el espacio necesario para estacionar. Blackburn le aseguró al Daily Telegraph que “esta fórmula ayudará a estacionar de un modo agradable y con el conocimiento de si el hueco es apto para dejar nuestro coche”. “El problema del estacionamiento es muy conocido y se engloba en la teoría de control, que se propone encontrar una función que lleve el sistema de un estado a otro deseado –aportan desde la Unión Matemática Argentina–. En California construyeron un sistema con carritos y acoplados, que estaciona al auto solo”. La idea fue capitalizada por Ford, que a mediados de año lanzó un sistema de estacionamiento automático. El active park assist dispara sensores de ultrasonido que detectan los espacios vacíos. Por ahora, sólo está disponible en vehículos de lujo, los Lincoln MKS y MKT. Los que no puedan afrontar esos gastos deberán apelar a perfeccionar su técnica, o directamente aprenderla de cero. La instructora Vilma Azcurra no desconfía de los avances que llegan de Londres, pero tiene su propia fórmula: “Hay que hacer coincidir la cola del de adelante con la de tu auto. Girás todo el volante a la derecha, hasta un ángulo de 45 grados. En ese momento, le devolvés al volante el giro que le habías dado, hasta que las ruedas vuelvan a estar rectas. Cuando la cola del de adelante está a la altura de la mitad del tuyo, vas al cordón, y llegás hasta que coincida con tu rueda delantera. Después girás hacia la izquierda, para que tu auto quede paralelo al cordón”. Azcurra cuenta que en una clase de seis horas, aprender esa maniobra puede llevar dos. Siempre, claro, que antes se haya logrado dar marcha atrás. El automovilista Marcos Di Palma también cree que la fórmula de Blackburn puede cristalizarse en el asfalto –“hacés el giro, calculás el largo, doblás y lo metés”– aunque lo ve difícil: “Probablemente tengas que bajar del auto para hacer las mediciones y eso sólo te puede llevar un par de horas”. Entonces, cuando no hay otra solución, su consejo es “apuntar y darle para atrás con todo. Si no entra, con un golpe corrés al de adelante, y con otro al de atrás”. La razón o la fuerza, ésa es la cuestión. Fuente http://www.criticadigital.com.ar/impresa/index.php?secc=nota&nid=35584

hola quiero compartir estas fotos de mi ciudad adoptiva Famosos Estefania Bacca Erica Fontana Maxi Marquez Bati fuente www.reconquista.com
Hola les dejo una variante de la salsa Barbacoa Ingredientes: Ketchup 250g Miel 50g Salsa de Soja 1 taza chica Salsa Inglesa unas gotas Sal Pimienta Azucar Negra 1 Puñado Revolver a fuego lento 5 minutos y que no hierva. Nada mas, espero les sea util.