El vals, es el folklore vienés por excelencia. Los vieneses amaron hasta la locura el baile y la música.
Cierto día apareció un músico llamado Joahann Strauss ( 1804 - 1849 ), y solicitó en una orquesta, el puesto de violinista, que le fué concedido de inmediato reconociendo su gran talento. Pero su carácter, inquieto, inconformable, lo llevó pronto a constituir su propio conjunto. Siempre afanoso de nuevos horizontes, se abrió paso rápidamente, conquistando el entusiasmo de sus conciudadanos. Es el fundador de la dinastía familiar, con cuyo nombre está ligado el destino del vals vienés. Al frente de su orquesta vienesa, lo aclamaron frenéticamente en Alemania, Francia, Inglaterra. La orquesta de Strauss, tenía un ritmo con una acentuación especial, una energía, una perfección, que la hacían iinconfundible. Mientras tanto crecieron en Viena los tres hijos del célebre Strauss, que estaba demasiado enfrascado en la conquista del mundo para volver a su tierra.
Cuando finalmente regresa su primogénito Johann (1825) ya estaba compenetrado en la carrera musical.
Estudiaba con afán el violín y a hurtadillas de su padre,hace sus primeros ensayos de composición, y siendo todavía un muchacho, reúne una orquesta. Su padre no quería que Johann se dedicara a la música, (cosa muy curiosa, quizás por demasiado ego, por celos, por la bohemia que caracterizaba esta actividad, una inexplicable envidia....)
Pero Joahnn hijo, avanzaba sin pausas; quería estrenar sus obras con su flamante orquesta. Su padre y amigos se esfuerzan por impedir dicho estreno, hablan con cuantos empresarios de locales existen en la ciudad imperial; se olvida, por lo visto, de uno. Pero, ¿ cómo creer que el jóven se atrevería a debutar allí, en el barrio más aristocrático, junto al palacio veraniego del emperador, y en la sala donde tantas veces triunfara su padre? Allí debutó, en 1814 Joahann Strauss hijo, tenía 19 años, en aquél momento empezó la historia del " Rey del vals".
Se inicia la función. El muchacho empieza a dirigir, tiene el rostro pálido y un fuego oscuro en la mirada. Seguro y elegante, con el arco de su violín marca el compás, y en los solos brillan los suaves sonidos de su instrumento. Uno de sus valses gusta tanto que ha de repetirlo cuatro veces. La última pieza, otro vals de su creación, se repite nada menos que 19 veces (increíble) . Al finalizar el concierto, y en medio de un triunfo ensordecedor, el joven levanta de nuevo su violín y toca en un noble gesto, un vals de su propio padre.
Así empezó la noche del 15 de Octubre de 1844, una de las carreras musicales más fantásticas. Desde aquella noche hubo dos Joahann Strauss en el imperio austríaco, y dos Emperadores del vals.
Joahnn hijo, igualó a su padre como violinista y director, pero lo sobrepasó en mucho como compositor. Era tal la avidez de la gente por escuchar y bailar con sus valses, que debió preparar una segunda orquesta, y de esa manera, tocaba en un teatro, y al terminar, subía al carruaje que le esperaba y lo transportaba a otro teatro, donde ya estaba ubicada la segunda orquesta. La popularidad de sus melodías en los cinco continentes es inconcebible, y una encuesta diría que sin duda la pieza musical más famosa en el mundo es su vals: " A orillas del Hermoso Danubio Azul".
Algunos de sus valses: Voces de Primavera, Sangre Vienesa, Vida de Artista, Rosas del Sur, Vals del Emperador, Cuentos del Bosque de Viena, etc....
A la popularidad de que conquistó la música vienesa, se sumó muy pronto la admiración unánime que le tributaban todos los grandes maestros del siglo: Schumann, Mendelssohn, Liszt, Chopin, Wagner, Brahms.
Joahnn Strauss hijo, murió en 1899, a los 74 años. Su Música es eterna...
Cierto día apareció un músico llamado Joahann Strauss ( 1804 - 1849 ), y solicitó en una orquesta, el puesto de violinista, que le fué concedido de inmediato reconociendo su gran talento. Pero su carácter, inquieto, inconformable, lo llevó pronto a constituir su propio conjunto. Siempre afanoso de nuevos horizontes, se abrió paso rápidamente, conquistando el entusiasmo de sus conciudadanos. Es el fundador de la dinastía familiar, con cuyo nombre está ligado el destino del vals vienés. Al frente de su orquesta vienesa, lo aclamaron frenéticamente en Alemania, Francia, Inglaterra. La orquesta de Strauss, tenía un ritmo con una acentuación especial, una energía, una perfección, que la hacían iinconfundible. Mientras tanto crecieron en Viena los tres hijos del célebre Strauss, que estaba demasiado enfrascado en la conquista del mundo para volver a su tierra.
Cuando finalmente regresa su primogénito Johann (1825) ya estaba compenetrado en la carrera musical.
Estudiaba con afán el violín y a hurtadillas de su padre,hace sus primeros ensayos de composición, y siendo todavía un muchacho, reúne una orquesta. Su padre no quería que Johann se dedicara a la música, (cosa muy curiosa, quizás por demasiado ego, por celos, por la bohemia que caracterizaba esta actividad, una inexplicable envidia....)
Pero Joahnn hijo, avanzaba sin pausas; quería estrenar sus obras con su flamante orquesta. Su padre y amigos se esfuerzan por impedir dicho estreno, hablan con cuantos empresarios de locales existen en la ciudad imperial; se olvida, por lo visto, de uno. Pero, ¿ cómo creer que el jóven se atrevería a debutar allí, en el barrio más aristocrático, junto al palacio veraniego del emperador, y en la sala donde tantas veces triunfara su padre? Allí debutó, en 1814 Joahann Strauss hijo, tenía 19 años, en aquél momento empezó la historia del " Rey del vals".
Se inicia la función. El muchacho empieza a dirigir, tiene el rostro pálido y un fuego oscuro en la mirada. Seguro y elegante, con el arco de su violín marca el compás, y en los solos brillan los suaves sonidos de su instrumento. Uno de sus valses gusta tanto que ha de repetirlo cuatro veces. La última pieza, otro vals de su creación, se repite nada menos que 19 veces (increíble) . Al finalizar el concierto, y en medio de un triunfo ensordecedor, el joven levanta de nuevo su violín y toca en un noble gesto, un vals de su propio padre.
Así empezó la noche del 15 de Octubre de 1844, una de las carreras musicales más fantásticas. Desde aquella noche hubo dos Joahann Strauss en el imperio austríaco, y dos Emperadores del vals.
Joahnn hijo, igualó a su padre como violinista y director, pero lo sobrepasó en mucho como compositor. Era tal la avidez de la gente por escuchar y bailar con sus valses, que debió preparar una segunda orquesta, y de esa manera, tocaba en un teatro, y al terminar, subía al carruaje que le esperaba y lo transportaba a otro teatro, donde ya estaba ubicada la segunda orquesta. La popularidad de sus melodías en los cinco continentes es inconcebible, y una encuesta diría que sin duda la pieza musical más famosa en el mundo es su vals: " A orillas del Hermoso Danubio Azul".
Algunos de sus valses: Voces de Primavera, Sangre Vienesa, Vida de Artista, Rosas del Sur, Vals del Emperador, Cuentos del Bosque de Viena, etc....
A la popularidad de que conquistó la música vienesa, se sumó muy pronto la admiración unánime que le tributaban todos los grandes maestros del siglo: Schumann, Mendelssohn, Liszt, Chopin, Wagner, Brahms.
Joahnn Strauss hijo, murió en 1899, a los 74 años. Su Música es eterna...