Cloud Computing: Las TI como servicio
El reciente lanzamiento del servicio App Engine de Google y la fuerte apuesta Blue Cloud de IBM se unen a experiencias ya en marcha de compañías como Amazon y Salesforce.com que refuerzan el carácter “rompedor” con que el modelo cloud computing promete irrumpir masivamente en el escenario de la entrega de servicios TI. Un concepto cuyo conocimiento a fondo el ruido mediático, los expertos y la propia industria están haciendo imprescindible para cualquier responsable de TI con visión de futuro.
Las ventajas de cloud computing parecen evidentes, al permitir a las empresas escalar rápidamente, en función de sus necesidades, sin tener que añadir equipamiento, software ni personal. A través de la “nube” (una red pública, generalmente Internet), los clientes pueden acceder bajo demanda –siguiendo el modelo de pago por uso– a un gran número de recursos informáticos asignados dinámicamente, dotándose así de una enorme capacidad de procesamiento y almacenamiento sin necesidad de instalar máquinas localmente, lo que se traduce en considerables ahorros de todo tipo, incluso de consumo energético.
Para Juan Manuel Rebés, jefe de producto Unix de IBM SPGIT, “este modelo está inspirado en la idea de disponer de infraestructuras tecnológicas de modo que los recursos informáticos sean compartidos dinámicamente, se encuentren virtualizados y resulten accesibles como un servicio. Aúna de esta manera gran parte de las nuevas tendencias de software como servicio, virtualización de recursos, redes grids e informática bajo demanda. En el modelo cloud computing, los grandes clusters de sistemas se enlazan entre sí para proporcionar servicios tecnológicos como si se tratase de un único superordenador global”.
Cloud computing no es utility computing , ni grid computing , ni software-as-service ni servicio gestionado. Pero lo contrario tampoco es falso. De todos estos conceptos más familiares para el usuario toma alguno o muchos principios, aunque con dinámicas propias que hay que saber comprender. Además de estar influido por estas tecnologías, así como por las tendencias hacia la virtualización, la automatización, el procesamiento masivamente paralelo y la orientación al servicio, cloud computing surge como consecuencia de las expectativas creadas por la Web 2.0 entre los usuarios. Recientemente, Steve Mills, vicepresidente senior y responsable ejecutivo de la unidad de software de IBM, señalaba a Network World el papel que juega a favor del nuevo modelo la excitación con que la gente está recibiendo las capacidades de mashup y Web 2.0. “La idea de que una aplicación no tenga que existir en un lugar concreto, sino que pueda estar compuesta de múltiples piezas procedentes de múltiples sitios se la debemos a la Web 2.0”.
Modelo alternativo de adquisición y entrega
Pero, como todas las corrientes tecnológicas transformadoras, su adopción implica cambios significativos en todos los niveles de la cadena de suministro que afectan al propio modelo de negocio, tanto de los proveedores de este tipo de ofertas como de las empresas clientes que basen su actividad total o parcialmente en la entrega de servicios TI. Daryl C. Plummer, experto en tendencias emergentes en aplicaciones de Gartner, se refería a cloud computing en el Symposium ITxpo 2008, celebrado por la consultora en Barcelona el pasado mayo, como “un modelo alternativo de adquisición y entrega de servicios que cambiará las relaciones entre compradores de productos y servicios TI, así como la forma en que estos suministradores entregan sus ofertas”.
En su exposición, Plummer se refirió al nuevo modelo como una tendencia que “alterará el modo en que muchas organizaciones enfocan el suministro de servicios de negocio mediante las TI”. Aunque el analista de Gartner reconoce que cloud computing se ha convertido en un término de moda que está siendo utilizado en formas incluso contradictorias, destaca como su carácter transformador, en cualquiera de sus variedades, está cambiando el entorno TI. “La virtualización, la orientación al servicio e Internet han convergido para fomentar un fenómeno que permite a consumidores y negocios elegir cómo adquirir o suministrar servicios TI (...) Los servicios suministrados a través de la ‘nube’ robustecerán una economía basada en la entrega y consumo de cualquier cosa, desde el almacenamiento a la computación, el vídeo o la gestión de las finanzas”.
Plummer coincide con una buena parte de expertos y analistas en negar la naturaleza novedosa –al menos en su totalidad– del modelo cloud, pero sí considera realmente innovador el cambio de mentalidad que se está produciendo para que “la tecnología sea usada por la gente preocupándose sólo de lo que puede hacer con ella, no por cómo implementarla”. Porque cloud computing “no es una arquitectura ni una infraestructura, sino una abstracción de las relaciones entre consumidores y proveedores de servicios”. Con ecos y concomitancias con otras tendencias de las que bebe –como grid y utility computing– Plummer resume gráficamente el nuevo modelo: “justo como las eléctricas venden energía y las compañías telefónicas voz, los servicios TI –ya sean de gestión de la seguridad de la red, hosting de centro de datos o de facturación– ahora pueden ser fácilmente suministrados como un simple servicio contractual”.
Pero al moverse todavía en sus inicios, cloud computing también tiene sus riesgos, como la falta de acuerdos de nivel de servicio (SLA) y de una base probada de casos de éxito de clientes, además de los nuevos retos de seguridad que añade, de los que los relacionados con el cumplimiento normativo podrían ser de peso en determinados sectores de actividad. Uno de ellos tiene su raíz en algo que suele suceder con los nuevos modelos: la falta de acuerdo en su propia definición. La mezcla de intereses con que las compañías del sector suelen acercarse a las tendencias que más prometen acaban por añadir confusión donde debería primar el conocimiento. Una confusión que acaba por llevar a las empresas usuarias –carentes de las herramientas necesarias para realizar sus propios análisis de necesidades y sacar las mejores conclusiones para su negocio– a quedar en manos de los mensajes comerciales.
VENTAJAS Y RIESGOS
La propia naturaleza de cloud computing aporta ventajas considerables a las empresas, como la compartición de la capacidad entre varios usuarios para atender los picos de carga y poder escalar sin dificultades, o la eliminación –o al menos reducción– de las tareas de mantenimiento, entre otras muchas. El acceso y consumo de los servicios TI desde la “nube” permite, según Xabier Ormazábal, responsable de preventa para España y Portugal de Salesforce.com , “desplegar soluciones con una gran rapidez, debido a que las empresas ya no necesitan realizar grandes inversiones ni abordar proyectos de puesta en marcha de complejos sistemas de hardware y software en sus propias instalaciones. En definitiva, el modelo cloud facilita a las empresas de todo tamaño y sector focalizar sus recursos en optimizar sus procesos, liberándolas del mantenimiento, actualización y amortización de grades inversiones tecnológicas en sistemas, que con frecuencia son menos eficientes y están infrautilizados dentro de cada organización”.
Para todo tipo de empresas
Si bien, de entrada, parece que cloud computing está más indicado para pequeñas y medianas empresas sin grandes entornos TI y con poca capacidad de inversión, el modelo también se está abriendo a las grandes organizaciones, ya sea para soportar determinadas aplicaciones o para apoyar proyectos concretos de duración limitada. “Por su naturaleza, las compañías con entornos informáticos distribuidos serán las que más aprovechen las posibilidades de cloud computing, pero también puede aportar grandes beneficios para todo tipo de organizaciones y sectores. Administración Pública, compañías privadas, Universidades y otras instituciones ya están utilizando esta tecnología, que permite sustituir las granjas de servidores por una infraestructura distribuida y basada en estándares abiertos”, asegura Juan Manuel Rebés.
De la misma opinión se muestra Xabier Ormazábal, para quien “este tipo de soluciones está indicado para empresas de cualquier tamaño. Para las más pequeñas este procedimiento de gestión empresarial les da la posibilidad de acceder a las ventajas que ofrecen las tecnologías pero sin realizar una fuerte inversión en infraestructuras que no pueden afrontar. Por otro lado, las grandes compañías buscan, cada vez más, un valor añadido y una mayor efectividad en las soluciones que incorporan. Y a través del cloud computing pueden conseguirlo. Debido al mayor número de usuarios de sus despliegues, las grandes empresas son con frecuencia los mayores beneficiarios”.
Abundan las referencias a casos de éxito, como los de BitCurrent y The New York Times, que recientemente alquiló el servicio de Amazon para pasar los artículos aparecidos en el diario durante las últimas décadas a PDF susceptibles de búsquedas. Un proyecto que, de haberlo emprendido internamente, hubiera tardado 14 años en completarse y que, gracias a Amazon, pudo culminar en un solo día por nada más que 240 dólares.
En principio, los usuarios pioneros de cloud computing están siendo las startups de Web. 2.0 que quieren empezar a operar rápidamente sin muchos gastos de capital, así como los ISV que desean ofrecer sus aplicaciones en modo SaaS. Pero también hay empresas más covencionales que confían a la “nube” aplicaciones específicas, como recursos humanos o automatización de las fuerza de ventas. Para el jefe de producto Unix de IBM SPGIT, cloud puede ser de aplicación a un amplio número de tareas. “Cloud Computing permite que los centros de cómputo de las empresas funcionen como Internet, como un tejido de recursos distribuido y accesible globalmente, en lugar de depender de máquinas locales o parques remotos de servidores. Por ello, las tareas que se pueden beneficiar de este tipo de tecnologías son numerosas, como, por ejemplo, las aplicaciones de software críticas para el funcionamiento de una empresa, como los sistemas de información operativa administrados por grandes líneas aéreas”.
En el caso concreto de Salesforce.com, Ormazábal destaca la aportación de cloud computing a la colaboración. “A través de nuestra herramienta Salesforce para Google Apps ofrecemos una potente combinación de aplicaciones básicas para ampliar la productividad empresarial (correo electrónico, calendario, documentos, hojas de cálculo o mensajería instantánea) y CRM (ventas, marketing, servicios y apoyo, partners) que permite a los profesionales comunicarse y colaborar en tiempo real a través de la web. Esa colaboración puede materializarse en compartir no sólo información a través del correo electrónico, sino también en gestionar y compartir documentos online, en su comunicación instantánea o en la exposición de tareas de ventas y campañas de marketing, entre otros”.
Obstáculos y precauciones. Las grandes expectativas con que está siendo recibido por buena parte de la industria y de los expertos se enfrentan todavía a una serie de obstáculos que habrá que ir eliminando si el objetivo es que cloud computing se convierta en una opción mayoritariamente aceptada. En estos primeros inicios de su evolución, permanecen abiertos algunos riesgos, de especial gravedad cuando se trata de confiar a la “nube” las aplicaciones críticas de negocio.
► Privacidad de los datos. Si los datos no están del todo seguros ni siquiera en los propios centros de datos corporativos, el peligro aumenta cuando se dejan en manos de la “nube”. Además, hay que tener en cuenta que muchos países obligan a que los datos de sus ciudadanos sean guardados dentro de sus territorios nacionales. Sin embargo, en el modelo cloud computing los datos pueden residir en cualquier lugar, sin que el cliente sea consciente de su ubicación geográfica.
► Seguridad. “Como entornos heterogéneos y abiertos, se han de reforzar las medidas de seguridad contra amenazas externas y la corrupción de los datos”, advierte Juan Manuel Rebés. En este sentido, Xabier Ormazábal recuerda la necesidad de que los proveedores sigan las mejores prácticas en encriptación y securización física y lógica, garantizando también altos niveles de disponibilidad, accesibilidad y escalabilidad. “Además, en Salesforce.com realizamos auditorias exhaustivas de nuestros sistemas con empresas externas que garantizan nuestra conformidad con los estándares de ISO 27001, SysTrust y SAS 70 Type II. Asimismo, publicamos el estado de nuestros nodos en tiempo real en http://trust.salesforce.com/ para garantizar la transparencia y confianza de todos nuestros clientes. Por otra parte, garantizamos el cumplimiento de las normativas referentes a las leyes de protección de datos de todos los países en los que operamos”.
► Licencias de software. El modelo típico de licenciamiento del software corporativo no siempre se adapta bien al mundo del cloud computing, donde una aplicación podría estar corriendo sobre un elevado número de servidores. Por ello, según Juan Manuel Rebés, se producirá “un proceso de maduración que llegará por sí mismo, según evolucionen los modelos de programación actuales hacia formas más ‘cooperativas’”.
► Aplicaciones. Para que las aplicaciones funcionen en el nuevo modelo, han de ser escritas de modo que puedan ser divididas entre múltiples servidores. Y como no todas están preparadas para ello, las empresas se ven obligadas a reescribirlas.
► Interoperabilidad. Es necesario crear estándares universales que garanticen la interoperatividad entre servicios, algo que ahora no ocurre. “Es importante que se creen estándares universalmente aceptados, que no se reproduzcan las fracturas que el mundo de la informática ha ido viendo generación a generación entre estándares incompatibles”, afirma Rebés.
► Cumplimiento normativo. ¿Qué sucede cuando los auditores quieren certificar que la empresa esta cumpliendo las regulaciones normativas y la aplicación en cuestión está corriendo en la nube? Este es un problema todavía sin solución.
► SLA. Hoy no tiene mucho sentido confiar a un tercero las aplicaciones de la empresa si no se regula el cumplimiento de acuerdos de nivel de servicio (SLA) que garanticen un determinado rendimiento.
► Monitorización de red. Otra cuestión que permanece sin respuesta es cómo hacer un instrumento de la empresa la red y las aplicaciones en escenarios cloud. ¿Que tipos de herramientas de monitorización de redes y aplicaciones se requerirán?
CLOUD STORAGE
Como variedad del modelo cloud computing, cloud-storage, al ofrecer algo así como un enorme disco duro distribuido en Internet, está emergiendo como una atractiva opción de almacenamiento para un número cada vez mayor de compañías que basan su actividad en el suministro de servicios por la Web. Con cloud storage, también los datos residen en la Web, asignados dinámicamente entre varios centros de datos para garantizar su almacenamiento y entrega allí donde son requeridos con la mayor rapidez. Es decir, los usuarios nunca saben donde están almacenados sus datos en un momento dado. Geoff Tudor, cofundador de Nirvanix, firma de reciente introducción en este mercado, compara cloud storage al servicio eléctrico: después de todo, cuando enciendes la luz, no sabes exactamente donde se origina cada electrón.
Aunque son ya muchos las compañías interesadas por entrar en este nuevo mercado, hoy la oferta de cloud storage mejor conocida es Simple Storage Service (S3) de Amazon, que cuenta ya con dos años de existencia. También es de reseñar el servicio de la mencionada Nirvanix, lanzado en octubre de 2007, y Mosso, una compañía de Rackspace que daba a conocer su oferta hace sólo unas semanas. También algunas grandes marcas del mundo de las TI están ya preparando con entusiasmo sus ofertas cloud storage, como Google, que trabaja en el lanzamiento de un servicio de almacenamiento online informalmente conocido como GDrive. Asimismo, EMC, tras la compra el pasado septiembre de la firma de backup online Mozy, ultima un servicio masivo con tecnologías denominadas en código Hulk and Maui. Para alimentar esta estrategia, la compañía adquiría recientemente la firma Pi, cuyo software y servicios ayudan a los usuarios a seguir el rastro de sus datos y contenidos personales en la red. La tecnología y la plantilla de Pi serán integrados en la nueva unidad Cloud Infrastructure and Services Division de EMC, en la que también se encuadran, además de la tecnología de Mozy, la plataforma de servicios basados en cloud Fortness.
Pese a su liderazgo, es del servicio de Amazon del que se conocen menos detalles sobre la infraestructura cloud utilizada. De la de la de Nirvanix se sabe que utiliza software personalizado y tecnologías de sistemas de ficheros corriendo sobre servidores de almacenamiento en Intel localizados en seis centros de Estados Unidos, Asia y Europa, aunque el número de estos emplazamientos ascenderá a 20 a finales de año; por motivos de seguridad, los datos del cliente se replican en dos o tres de estos centros. En cuanto a Mosso, el servicio se suministra desde el centro de datos de Dallas (Estados Unidos) de Rackspace, al que pronto se añadirá otro centro en Reino Unido.
FreeDrive, el servicio de compartición de archivos y de almacenamiento personal para usuarios de redes sociales, como Facebook, MySpace y Bebo, lleva usando el servicio de Nirvanix desde el pasado noviembre. Gracias a su solución, la compañía puede convertir vídeos a formato flash automáticamente y enviar datos directamente desde la “nube” a sus más de 180.000 clientes; de otro modo, todos los datos tendrían que ser confiados al propio servidor web de FreeDrive. Por su parte, Geezeo, red social centrada en las finanzas personales, utiliza el servicio S3 de Amazon para almacenar sus 251 GB de datos, con la tranquilidad de que, en caso de que sus necesidades de almacenamiento se multipliquen, nunca tendrá problemas.
Los clientes de Nirvanix pagan 18 céntimos de dólar al mes por GB de almacenamiento, más otros 18 céntimos por GB cargado y descargado. En la misma banda de precios, S3 de Amazon cobra 15 céntimos de dólar al mes por GB de almacenamiento, más 10 céntimos por GB por datos transferidos. Un cliente podría comenzar con sólo unos pocos cientos o miles de usuarios y, con el tiempo, escalar a Petabytes de almacenamiento sin necesidad de cambiar la aplicación.
Problemas pendientes. Las empresas tienen que tener en cuenta que, por atractivo que parezca, cloud storage también presenta problemas potenciales. El pasado febrero, por ejemplo, S3 de Amazon sufrió una caída de varias horas que afectó a las aplicaciones web de muchos de sus clientes. La compañía atribuyó el fallo al elevado número de peticiones simultáneas de autenticación, y solucionó el incidente añadiendo capacidad al servicio encargado de estas funciones y al sistema que las monitoriza. En cualquier caso, Amazon aseguró que el incidente no provocó la pérdida de ningún dato, ya que almacena múltiples copias de cada objeto en varios emplazamientos.
También hay que considerar la posibilidad de que los datos sean robados o consultados por personas no autorizadas. Como advierte Forrester Research, quizá lo mejor sea no confiar en cloud storage los datos y aplicaciones críticos para la actividad de la empresa hasta que los proveedores hayan eliminado estos riesgos potenciales. Mientras tanto, una solución consiste en ser proactivos y encriptar los datos sensibles y securizar sus movimientos con tecnologías como SSL.
OPORTUNIDADES DE MERCADO
El flamante mercado de cloud computing ofrece oportunidades para un amplio grupo de proveedores y suministradores de tecnología de múltiples perfiles. Grandes consolidados de las TI convencionales y del mundo Web, así como un número creciente de startups, empiezan a disputarse –compitiendo y aliándose– un segmento de la demanda que ve en la “nube” una opción atractiva. Según Forrester Research, el mercado de cloud computing acoge fundamentalmente dos tipos de agentes: “enablers” y proveedores de servicios. Los primeros aportan las infraestructuras subyacentes del modelo, focalizándose por lo general en áreas tecnológicas como virtualización y automatización del centro de datos. Es el caso de firmas como IBM, VMware/EMC, Red Hat, Intel, Sun, Citrix o BladeLogic, entre otras.
Por proveedores hay que entender las compañías que como Amazon, Salesforce.com, Rackspace, Google o Microsoft –también decidida a explotar las posibilidades de cloud computing– ponen a disposición de los clientes sus grandes entornos de computación, creados con las plataformas e infraestructuras de los “enablers” y por lo general siguiendo el modelo SaaS.
Todos ellos tienen la posibilidad de sacar partido del nuevo mercado, si bien para ello Gartner recomienda a los suministradores tradicionales “proporcionar servicios que se apoyen en sus tecnologías, en vez de limitarse a comercializarlas. “Microsoft, por ejemplo, se centraría en ofrecer a los usuarios email como un servicio en vez de limitarse a vender servidores Exchange. Igualmente, HP podría dedicarse a vender servicios de impresión hospedados a través de la “nube”. Y Oracle, como ya hace Amazon, podría vender soluciones de almacenamiento hospedado. Estos cambios serán más naturales para unos que para otros, y la transformación no siempre será total, pues en muchos casos seguirán siendo necesarias las tecnologías “onpremises”, es decir, instaladas en la sede del cliente, tanto para operar de forma interna y aislada como en conexión con la nube”.
Los ocho mitos de Gartner
Gartner identifica ocho mitos en relación al concepto de cloud computing:
Mito 1. Cloud computing es una arquitectura o una infraestructura.
Mito 2. Cada suministrador tendrá una “nube” diferente.
Mito 3. SaaS es la cloud.
Mito 4. Cloud computing es una nueva revolución.
Mito 5. Toda la informática remota es cloud computing.
Mito 6. Internet y la Web son la “nube”.
Mito 7. Todo estará en la cloud.
Mito 8. Cloud elimina las redes privadas.
Los modelos de la “nube”
Cloud Computing: Un estilo de computación donde la capacidad TI, masivamente escalable, es suministrada “como un
un servicio” a través de Internet a múltiples clientes externos
Modelo de adquisición: Servicio
Modelo de negocio: Pago por uso
Modelo de acceso: Internet
Modelo técnico: Escalable, elástico, compartible
¿Qué pedir a un proveedor de storage-cloud?
► Medidas de seguridad. Los usuarios deben encriptar sus propios ficheros. No permitir que sea el proveedor quien lo haga.
► Acceso y auditoría de los datos. El acceso a los datos permite averiguar si alguien los ha modificado. Algunos proveedores como Amazon.com y Nirvanix ofrecen esta posibilidad sin coste adicional.
► Localización de los datos almacenados. En algunos casos los clientes necesitan saber la localización exacta de los datos por motivos de cumplimiento normativo. Nirvanix ofrece la opción de bloquear los datos en localizaciones físicas específicas pero Amazon no.
► Tiempos de caída del servicio. Los clientes del Simple Storage Service de Amazon sufrieron durante horas una caída del servicio el pasado febrero. Aún así, los cloud services pueden ser más fiables que el propio centro de datos del cliente. Amazon y Nirvanix dan créditos a los clientes si el tiempo de actividad mensual cae por debajo del 99,9%.
► Recuperación de desastres. No hay modo de evitarlo: de vez en cuando se producen catástrofes. Por ello hay que asegurarse de que el proveedor cuenta con un plan de recuperación de desastres que permita acceder offline a los principales centros de datos.
Paso a las startups
Cloud computing ofrece también oportunidades a nuevas firma especializadas decididas a sacar partido del gran espacio de la demanda todavía virgen aportando algo diferente al mercado. A diferencia de la lentitud con que se suelen mover los líderes, las compañías recién creadas tiene una gran habilidad para identificar oportunidades adicionales a las explotadas por los grandes jugadores. Y aun más, saben como moverse con agilidad en el nicho de mercado elegido. Para identificar su punto de entrada en el mercado, estas firmas emprendedoras habrán de determinar en primer lugar qué partes y funciones de la infraestructura de empresa que otros competidores no están tocando todavía pueden resultar atractivas. Incluso apoyándose en ellos.
La start-up Elastra acaba de lanzar software que ayuda a los clientes a construir sistemas de gestión de bases de datos y otras aplicaciones que pueden ser desplegadas sobre el servicio EC2 de Amazon. Pero esto no es tan fácil como parece. No basta con tener una buena estrategia de mercado sino que también han de estar preparadas para escalar hasta los niveles de capacidad, fiabilidad y redundancia que exigen las grandes empresas, que tarde o temprano también serán clientes de cloud computing. Igualmente, si no son capaces de encontrar un modelo de ventas que les garantice los márgenes necesarios no dudarán mucho tiempo.
Extraído de
EXTRA
"What is Cloud Computing"
Video donde importantes personalidades del mundo IT explican qué es y para qué sirve el Cloud Computing. Está en inglés.
"What is Cloud Computing"
Video donde importantes personalidades del mundo IT explican qué es y para qué sirve el Cloud Computing. Está en inglés.