Se saca el peor clavo
Nico Sánchez espera el alta médica tras las peripecias que sufrió a raíz de la fractura en su pie izquierdo: "No veo la hora de entrenar".
¿Cuál puede ser el colmo de una vuelta olímpica? Nicolás Sánchez le dio una respuesta original a esta pregunta. En los festejos del River campeón se resintió el quinto metartasiano izquierdo. Un pisotón de Nicolás Domingo, inoportuno como inocente, le tocó exactamente la zona que más le había dolido desde su llegada al club: el dedo que se fracturó el 31 octubre del año pasado y por el mismo que hoy espera su segunda alta médica. "No veo la hora de volver a entrenarme", comentó el defensor.
Nicolás está en la última etapa de kinesiología, esperando por el alta médica. Todavía no pudo realizar trabajos de campo con el resto del plantel. El motivo: aguarda el diagnóstico de la ecografía que le realizarán en los próximos días para determinar si la zona lesionada se encuentra totalmente soldada. Sus problemas comenzaron en la noche de Sudamericana frente a Defensor Sporting. Y nunca terminaron. Tras el primer post-operatorio, debía llegar de la mejor manera a la pretemporada de verano. Sin embargo, una tendinitis demoró su puesta a punto. ¿Algo más? Sí. Tras arrancar de buena forma en los seis partidos oficiales que jugó en el ciclo de Simeone, debió volver al quirófano para que le extrajeran el clavo que le habían puesto en la primera operación. Y, por último, la rehabilitación siguiente fue más larga de lo esperado. Se creía que llegaría en condiciones para iniciar el acondicionamiento físico en Punta del Este. Pero no. El golpe de gracia que recibió en los festejos extendió finalmente su calvario de molestas hasta estos días. "Se me está cerrando la herida en el hueso. No tengo una fecha exacta, aunque sé que falta poco", comentó Nicolás en La Página Millonaria.
"Estoy ansioso porque uno cuando está afuera se siente un poco apartado", agregó el zaguero que lleva 23 partidos con la camiseta de River y que tuvo una sólida adaptación al club. Todo lo que prometía en Chicago lo confirmó al llegar al Monumental, donde rápidamente se ganó un lugar como titular en el equipo de Passarella. Lo mismo experimentó con Simeone, quien lo posicionó por encima de Nasuti y de Gerlo. "Quiero estar bien para tocar la pelota", prometió mientras cuida como nunca a su pie izquierdo.
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