RITMO Y MOVIMIENTO
Es notable la rigidez y limitación de movimientos que padecen estos niños. La hipotonía y la inseguridad, que le lleva a arrastrar los pies, son síntomas de un inadecuado desarrollo motor por falta de estímulos y atenciones específicas.
Tienen mala integración del esquema corporal, deficiente coordinación y mala coordinación visomotriz en amblíopes.
Actividades:
/ Percusiones corporales.
/ Imitación de ritmos.
/ Ejercicios de acento, pulso, compás, frase rítmica.
/ Movimiento sin desplazamiento.
/ Desplazamientos simples.
/ Coordinación visomotriz con restos visuales en los niños.
/ Desplazamiento siguiendo itinerarios.
/ Seguir el ritmo.
/ Danzas en grupo.
/ Seguir con percusiones el ritmo intrínseco de palabras, frases, versos, rimas, refranes, retahílas, canciones infantiles.
INSTRUMENTOS
Se le ha de enseñar a discriminar mediante el tacto.
La sensibilidad táctil es de gran utilidad a la hora de manipular
instrumentos que requieren una mayor destreza como pueden ser una flauta, guitarra, piano... La concentración requerida para aprender la técnica del instrumento debe ser gradual en progresión de dificultad.
Pueden practicar cualquier instrumento, partituras en braille, utilizar la memoria musical. Para las profundización deberá acudir a un centro especializado. Nos limitamos al uso de la música en un sentido rehabilitador.
Los instrumentos recomendados son los del método ORFF.
Actividades:
0 Exploración y manipulación de diferentes instrumentos.
0 Agrupación de instrumentos.
0 Reconocimiento auditivo.
0 Imitación de ritmos.
0 Acompañamiento instrumental de rimas y frases.
0 Montaje instrumental.
0 Acompañamiento instrumental de movimientos y marchas.
0 Pequeñas melodías y canciones infantiles acompañadas de
percusión, guitarra, flauta...
0 Interpretación de melodías y canciones con instrumentos
melódicos.
0 Lectura e interpretación de la partitura.
0 En amblíopes: reconocer los instrumentos por su forma y
tamaño.
AUDICIÓN MUSICAL
Estos niños no tienen ningún problema para la apreciación musical. Demuestran una gran sensibilidad y predisposición. Hay que simultanear la audición con el sentido táctil.
La Musicoterapia en deficientes mentales
La deficiencia mental es la insuficiencia de la función mental, del desarrollo intelectual que comienza desde los primeros años. Se distinguen las debilidades ligeras, medias y profundas. Llamamos debilidad mental a un retraso entre profundo y normal.
Para la aplicación de la Musicoterapia es preciso que conozcamos el grado de debilidad del o los niños con los que vamos a trabajar y el conocimiento del diagnóstico. Se clasifican según su cociente intelectual (CI):
1 Debilidad profunda (30-50): adquisición del lenguaje y el
aprendizaje de tareas manuales simples.
1 Debilidad media (50-60): escolarización y aprendizaje
concretos en centro especializados.
1 Debilidad ligera (70-85): limita las capacidades de
abstracción.
En el nivel más bajo están los idiotas, ineducables que nunca rebasarán los dos años de edad mental. Los imbéciles y los débiles profundos, semieducables se educan en tareas sencillas y bajo constante vigilancia. Partimos del niño débil mental que es capaz de alcanzar algunas habilidades escolares tales como lectura, escritura y cálculo.
El comportamiento que manifieste depende de una amplia gama de capacidades específicas y también de sus propias limitaciones o incapacidades.
Habrá dos grupos en le planteamiento de nuestra tarea:
2 Hipotónicos: debemos estimular los impulsos motrices.
2 Hipertónicos: hemos de imponer una disciplina en sus
movimientos.
Trabajaremos el aspecto corporal desde un enfoque eminentemente rítmico, espacial y melódico.
Las actividades no deben estar influidas por las limitaciones que manifiestan estos niños en otras áreas de aprendizaje.
El trabajo en grupo es fundamental en estos niños, es necesario comenzar conociendo cómo es a nivel individual tras unas sesiones personales.
El espíritu de colaboración y participación resulta fundamental para que los deficientes mentales se adapten a la vida. La música encierra un gran poder afectivo y captan y gozan de estos aspectos musicales. Como el débil tiene problemas de comunicación, la música será el canal más apropiado para que pueda vivir experiencias de grupo sin ocasionarle bloqueos ni angustias. El aspecto socializante que obtenemos es muy importante y le proporciona satisfacción, alegría y felicidad.
Los niños deficientes se integran difícilmente en un grupo y hemos de tenerlo en cuenta. Tienen mayor lentitud y son más intransigentes. Podemos intentar una motivación adecuada y formar los grupos lo más homogéneos posible en el montaje de un cuento musical.
Las connotaciones son de rigidez y necesidad de repetición. Repetir no significa monotonía, sino la comprensión y el entendimiento de un mensaje.
El niño puede predecir esa experiencia. Cuando se propone una nueva actividad ésta debe contar con algunos elementos conocidos.
OBJETIVOS
3 Provocar cambios en el comportamiento. Mejorar las relaciones
interpersonales.
3 Estimular la memoria, atención, reflexión y las facultades
intelectuales.
3 Desarrollar sus facultades psicomotoras, coordinación,
esquema corporal, lateralidad, desplazamientos, percepción espacial y temporal...
3 Readaptación social. Participación y aceptación.
3 Desarrollo de la autoestima y confianza en sí mismo.
3 Vencer los problemas de incomunicación verbal.
3 Desarrollo de la percepción sensorial y estética.
3 Estimulación y desarrollo de la fantasía, imaginación y
creatividad.
3 Mejora y desarrollo de la expresión verbal y del lenguaje.
3 Conocer y gozar la música.
3 Mejorar el desarrollo personal e individual.
CONSIDERACIONES PREVIAS
El musicoterapeuta ha de comprender el problema de conducta
que ocasionan estos retardados, ya que casi siempre van acompañados de otros complementarios como pueden ser agresividad, inadaptación social, mala visión... Debe observar la forma de reaccionar a los cambios de conducta.
Debe aprovechar cualquier muestra de interés, iniciativa, es preciso que el acercamiento al niño y la entrega se haga sin reservas, elevando así su sentimiento de aceptación y autoestima.
Lo primero que debemos saber es su nivel de desarrollo y el grado de deficiencia motora.
Debemos sistematizar de tal forma las sesiones que las actividades han de ser variadas. La reacción de los niños es totalmente negativa pues tratarán de superar esos niveles provocando más ruido aún que el producido, con el consiguiente desorden y tensión. Las audiciones serán de música relajante.
Se deberá proceder de una manera sistematizada y estructurada. Debemos seguir técnicas adecuadas con el fin de aumentar los sentimientos de seguridad, mejorar la coordinación muscular, desarrollar el habla y estimular el proceso de socialización. Observaremos su reacción y forma de actuar. Podríamos entra cantando. Lo más importante de las actividades es la música y el movimiento pero esto requiere mucho tiempo de dedicación pues asimilan las diferentes respuestas muy lentamente.
Tienen cualidades positivas que podemos aprovechar. La curiosidad puede convertirse en interés. Los límites de su atención pueden ser ampliados. Le agrada hacer cosas, tocar y manipular cosas. La percepción sensorial es lenta y cada concepto aprendido es un gran paso. Hacer música es muy estimulante, el deseo de aprender es muy gratificante.
El procedimiento estará de acuerdo con las posibilidades intelectuales, motrices y emocionales en progresión de dificultad y estructuración. Debe ser:
6 Simple.
6 Con pasos lógicos.
6 Con repetición frecuente.
6 Con gran número de claves.
VOZ-CANTO
La aplicación de la Musicoterapia será en los problemas de
locución, se introducen palabras a través de la música. Es interesante imitar sonidos de la naturaleza, onomatopeyas... Más tarde podrán cantar canciones con sílabas y finalmente cantar palabras sueltas y oraciones.
Le gusta buscar y realizar diferentes ruidos y sonidos con la lengua, labios... y efectos sonoros con la voz en los montajes musicales.
Para fortalecer los músculos que intervienen en la locución se emplearán estos ejercicios con progresión de dificultad, alternándolos con otros de relajación y canciones adecuadas.
La capacidad de escuchar y la presentación de palabras escritas se trabaja jugando con los nombres de los niños.
Quedan fascinados por la notación musical y las grafías propuestas en los juegos musicales como iniciación a la lecto escritura. Las repeticiones verbales cansan a los niños.
Actividades:
7 Juegos con ruidos.
7 Sonidos con la voz.
7 Montajes sonoros con efectos de voz y elementos corporales.
7 Interpretación de grafías.
EL CANTO
La actitud del deficiente mental hacia las melodías y canciones es
muy positiva. Despierta un sentimiento de aceptación y de sensibilidad.
Algunos niños tienen complicaciones fisiológicas que afectan a la correcta emisión de su voz como vegetaciones, respiración defectuosa. Con la práctica del canto desarrollamos los hábitos de: correcta emisión de la voz, respiración adecuada, control postural, relajación... Pueden cantar a coro.
El empleo de canciones conocidas y sencillas con movimientos y gestos, al igual que las populares y folklóricas serán imprescindibles. Se hará una selección según el tipo de niño o grupo con que vayamos a actuar. Trabajaremos también la capacidad de aumentar la orientación y percepción espacio-temporal.
La selección de actividades melódicas y canciones tendrá estas características:
; Melodía simple y asequible.
; Bien estructurada.
; Texto reiterativo.
; Ritmo repetitivo y atrayente.
; Ir aumentando el nivel de dificultad.
; Cortas, breves, diversas, usando una o dos estrofas.
; El significado debe ser simple. Atención a ciertas consonantes
y palabras.
Se enriquecerán las canciones de aire y movimiento, de intensidad y de diferentes estados emocionales. Seleccionaríamos:
< Movimientos y gestos.
< Palabras y expresiones repetidas.
< Formaciones en corro y filas.
< Con el nombre del niño.
< Sobre animales, cosas y personas familiares al niño.
< Sobre la naturaleza.
< Folklóricas, populares y tradicionales.
La mayoría pueden aprender canciones de memoria por imitación
y repetición. Los más adelantados podrían iniciarse en la lectura musical.
Podríamos utilizar estas canciones para realizar juegos rítmicos. El aprendizaje de otras materias es mucho más asequible en forma de canción, sobre todo si forman parte de su cultura.
Es labor de musicoterapeuta captar las necesidades de cada momento para que las experiencias musicales variadas, logren que le niño apático salga de su indiferencia, ayuden al inestable a estabilizarse, y al retraído a comunicarse.
RITMO Y MOVIMIENTO
Las actividades rítmicas y de movimiento son de vital importancia para los niños débiles mentales. Resulta sumamente difícil para los niños enfermos o con deficiencias. Las actividades rítmicas facilitan la tarea en conjunto, el ritmo obra como vehículo de unión.
No debemos realizar ritmos que se alejen del ISO particular de cada uno. Empezaremos a nivel individual. El tempo biológico particular es muy importante:
@ El deficiente agitado difícilmente se adapta a la marcha
tranquila, se desplaza generalmente corriendo o saltando.
@ El deficiente tranquilo realiza movimientos lentos, se
balancea lentamente, golpea lento. Ese es su tempo natural.
El niño a través del ritmo aprende a vivir el tiempo que pasa. El placer experimentado no es intelectual, sino meramente emocional. La sensibilización al sonido será la iniciación musical de estos niños.
Es interesante que el niño busque nuevas posibilidades. Su cuerpo también debe ser objeto de exploración sonora, haciendo lo posible porque controle sus movimientos y fuerza.
El ritmo y el movimiento sirven de gran ayuda para el aprendizaje de la lecto-escritura. La música se utiliza en los primeros ejercicios escritos en la pizarra. Ordena la conducta de acuerdo con las pautas de respuesta física. La Musicoterapia no sólo les ayudará en los diferentes aprendizajes curriculares, sino que también les dotará de unos conocimientos específicos ampliando así su bagaje cultural.
El deficiente puede mejorar con movimientos al compás de la música utilizando instrumentos simples y música adecuada. Otro aspecto del movimiento será la expresión libre de una danza. La capacidad creativa se hace más intensa y trabajan muy bien en grupo.
La introducción de palabras que indican acción, les ayuda a sumergirse en los ejercicios. La expresión también debe jugar un papel importante que estimula su fantasía e imaginación.
Se debe observar la progresión de dificultad.
LOS INSTRUMENTOS
El trabajo con instrumentos musicales ha de pasar por dos fases perfectamente diferenciadas:
A) Toma de contacto con los instrumentos a nivel individual.
Cada niño elegirá un instrumento y lo tocará. Hay dos condicionantes:
A La complejidad del propio instrumento y la técnica necesaria.
A La capacidad y habilidad tanto física como el grado de atención y comprensión que tenga.
B) Actividades instrumentales realizadas en grupo. Es importante
ofrecer a cada niño una función a desempeñar dentro del grupo. La ejecución musical no debe quedarse en al mera anécdota lúdica.
Hay niños que casi no utilizan sus manos y esas intervenciones con instrumentos pueden ser una buena ocasión para motivarles a la acción. Otros prefieren moverse o cantar o las marchas con tambor.
LAS AUDICIONES MUSICALES
Las audiciones musicales han de contemplar hacia qué tipo de éstos van dirigidas: los hiperactivos o los retraídos. Hemos de crear un ambiente y una atmósfera que les produzca felicidad, humor y confianza. El éxito de las actividades en Musicoterapia depende de su percepción, interés y poder de atención.
Después de las actividades musicales, es conveniente realizar una sesión de audición y relajación. La actividad más pasiva es excelente para los niños que no pueden tolerar o actuar con el resto del grupo ya que les proporciona la seguridad de los pasivos.
NIÑOS CON EL SÍNDROME DE DOWN
Estos niños son muy receptivos a la música. Podrían vivenciar la música teniendo en cuenta sus limitaciones en actividades como:
B Reconocer sonidos.
B Cantar canciones.
B Moverse marchando.
B Imitar ritmos.
B Marcar ritmos escritos.
B Inventar fragmentos rítmicos.
B Improvisar melodías.
B Tocar instrumentos.
B Danzar.
B Realizar montajes.
La Musicoterapia en psicóticos. Autistas.
La psicosis está caracterizada por alteraciones más o menos
profundas y duraderas de la personalidad y perturba las relaciones del sujeto con la realidad. Inadaptación social del sujeto. Las psicosis más comunes son la esquizofrenia, la psicosis maniaco-depresiva, paranoia y delirios pero nos interesan las psicosis infantiles. El autismo de Kanner y la psicosis disarmónica podrían ser los ejemplos más relevantes.
Presentan dificultades motrices, pasividad o lentitud a la hiperactividad. No suelen estar quietos y su actividad no encierra un fin concreto. Son actos totalmente espontáneos e incontrolados. Manifiestan oposición a todo. La comprensión y el lenguaje son normales en estos niños.
Para ello nos valdremos del sonido, de la música y del movimiento como agentes intermediarios que producen efectos regresivos y tender un puente de comunicación entre le niño en esa etapa primitiva y nosotros.
Presentan dificultad en la motricidad acompañada por angustias o por pulsiones agresivas y de cólera.
La Musicoterapia aplicada a esquizofrénicos crónicos produce efectos muy positivos. La comunicación conseguida les hace expresar sus sentimientos y emociones, sentían un gran alivio a sus ansiedades paranoicas y esquizofrénicas. Les gusta silbar, cantar, moverse rítmicamente en momentos de angustias o aislamiento, les libera del sentimiento soledad o ansiedad.
Las manifestaciones que suelen darse de narcisismo y auterotismo deben ser estimuladas e incluso provocadas en muchos casos. Puede captar el lenguaje y el mensaje de la música. Su forma de entender la música es diferente a la de una persona normal, ya que escuchar implica reflexión y atención. La oye pero no la escucha, la música que “escucha” lo incita a bailar, girar, saltar, dar vueltas...
AUTISTAS
El autismo infantil es considerado en psiquiatría como un repliegue sobre sí mismo de forma exagerada. La vida se orienta hacia el mundo interior con una pérdida del contacto con el mundo exterior y con la realidad. Es de pronóstico grave.
Hay dos tipos de manifestaciones:
A) Los hiperactivos: agitación psicomotriz, estereotipias
gestuales. La mirada es fija y brillante, la respiración es rápida, suele sudar...
B) Los pasivos: estatismo e inmovilidad. Rígido con los brazos y
puños cerrados.
Los niños autistas suelen tener problemas de lenguaje. En unos casos, la ausencia de éste es total y en otros es muy reducido, incomprensible, mal estructurado. Escucha y comprende. La expresión de nuestra voz, las inflexiones y entonación son muy importantes, su atención la manifiesta a través de casi imperceptibles movimientos o miradas.
El control motor sufre una perturbación en la que la coordinación motriz es muy deficiente. El “síndrome de aferramiento” es muy notorio en estos niños. Consiste en aferrarse persistentemente a una parte del cuerpo del adulto que le provoca una regresión primitiva.
Sus intereses y preferencias musicales demandan programas específicos de radio y aceptación o rechazo de determinados discos. Se tranquiliza muchas veces ante audiciones que le son gratas.
La música la toman como un sustitutivo de la comunicación verbal.
Le gusta escuchar la música en solitario y no suele aceptar intrusos.
Les gusta producir ruidos, sobre todo golpeando con objetos de diferentes formas. Tienen interés por algunas sonoridades tales como las del carrillón o el triángulo.
La Musicoterapia encierra el peligro de que éstos se releguen aún más en su propio mundo. No es por tanto conveniente dejar que libremente se pase horas escuchando música aislado del mundo circundante.
LA VOZ Y EL CANTO
Una correcta emisión y adecuada cualidad de la voz, es la dificultad más común de los niños psicóticos. Estas son las características:
C Mediocridad o ausencia de modulación.
C Cuchicheo- murmuración muy fuerte o violenta.
C Impersonal y con un timbre deshumanizado, metálico.
C Elocución cortada.
Muchos niños son capaces de cantar de una forma correcta, se
acompaña de balanceo, ritmo y aislamiento del mundo circundante.
Poseen oído melódico, melódico-armónico y también absoluto.
La imitación y repetición de expresiones y juegos verbales son de
gran importancia para el tratamiento y avance terapéutico.
Las canciones que más gustan a los psicóticos suelen ser aquellas
en las que intervienen juegos de suertes, repeticiones, retahílas, onomatopeyas, animales...
Estas actividades deben ser aprovechadas para establecer una comunicación positiva con le niño. El canto y la actividad corporal del movimiento y la danza son las experiencias musicales más enriquecedoras afectiva y emocionalmente. Podemos intentar romper bloqueos y barreras en los niños sin lenguaje.
LOS INSTRUMENTOS
El niño psicótico tiende a imitar lo que el musicoterapeuta interpreta ya sea canto, el manejo de un instrumento, la expresión verbal o escrita de cualquier ritmo, ruido, voz...
Los instrumentos más adecuados por su fácil manejo son los de viento y percusión. Los instrumentos de viento más aconsejables son: flauta dulce, la melódica, la trompeta o corneta. Aportan el control de la respiración, del soplo y la atención sobre la zona oral. Los de cobre ofrecen la posibilidad de liberar energía y agresividad descargando las tensiones acumuladas.
La enseñanza de un instrumento representa una gran dificultad para aprehender coherentemente las relaciones que encierran. El profesor ha de considerar para una adecuación didáctica del método.
Con ellos se realizarían juegos de efectos rítmicos, montajes musicales de cuentos, poemas... formaríamos pequeños grupos rítmicos, acompañaríamos canciones, movimientos, danzas...
MOVIMIENTO. DANZA
Los niños psicóticos tienen perturbada la imagen del cuerpo, esto es, el esquema corporal, presentan un gran desajuste y dificultad par todas aquellas nociones que se refieren al espacio y al tiempo.
El niño psicótico no distingue con nitidez el espacio ajeno a su propia corporeidad, pero podremos alcanzar nuestros objetivos observando cuáles son sus necesidades para hacerles participar en el descubrimiento del espacio, del tiempo y del movimiento.
Los niños psicóticos tienen la característica de que se perciben o se dan por enterados de aquellos que les interesa. Sobre todo, los autistas, prescinden o ignoran aquello que les molesta o les parece indiferente.
Son reacios a los espacios muy grandes y conforme van explorando, se van apaciguando. Manifiestan a través del cuerpo sus angustias.
Su audición podríamos considerarla desde un punto de vista más visceral, más sensorial, pues la descarga emocional y motriz que resulta es plasmada en movimientos espontáneos o de exhibición. Es interesante contar con una sala en la que se hallen espejos en los que se pueda contemplar.
La iniciación tiende a las reacciones de temor, agresividad, inhibición o rechazo. Las actividades de danza canalizan también los comportamientos destructores o agresivos. La existencia de temor al movimiento nos indica que la mala integración de su esquema corporal, el desconocimiento de sus posibilidades le lleva a rechazar el contacto con los demás.
Dificultades:
E Estirarse y relajarse echándoles sobre el suelo. Si adoptan la
postura fetal se siente más cómodos.
E La postura de sentado suele ser incorrecta.
E Los movimientos en grupos suelen ser difíciles.
E El recorrido del espacio le provoca angustia.
E La rigidez y falta de espontaneidad.
E Los ejercicios en los que intervienen prensión, acciones de tomar, llevar, sostener, tirar... son esenciales.
La iniciación debe desarrollarse con movimientos sin
desplazamiento. Una vez integrado en las diferentes sesiones de Musicoterapia el afán de participación en general ha aumentado. Los niños autistas aceptan con más facilidad los contactos corporales si se producen durante la danza.
La atención auditiva y visual puede mejorar. La adquisición de la abstracción, conceptualización y nociones espacio-temporales son notorias. Con la música los aprendizajes pueden resultar mucho más atractivos.
En los niños autistas también el control de su alimentación, baño, comportamientos familiares y sociales.
Para la selección de composiciones adecuadas habrá fragmentos de ópera, música descriptiva, danzas, música programática, suites, música nacionalista, conciertos barrocos, ballets... Es conveniente utilizar la música que ellos traigan para evitar frustraciones.
La Musicoterapia en paralíticos cerebrales
La Academia Americana de Parálisis Cerebral lo define como “cualquier alteración del movimiento o de función motora, causada por anomalía, lesión o enfermedad de los tejidos nerviosos contenidos en la actividad craneana”. Es un trastorno de movimiento y postura, motivado por un defecto o lesión neurológica permanente y no progresiva más o menos grave que les impide caminar, manejar los brazos y en algunos casos, hablar.
Tienen además deficiencias de visión, oído, lenguaje, trastornos de la personalidad, dificultades en el equilibrio del estado emocional, distracción, irritabilidad, hipersensibilidad, desinhibición, variabilidad de un día a otro.
Las causas van desde anoxia, dificultades respiratorias al nacer, nacimiento prematuro, traumatismos en el parto, infecciones durante el embarazo o en los primeros años de vida, parto múltiple hasta un accidente craneal.
CLASIFICACIÓN
Cada clase requiere diferentes técnicas de reeducación:
A) ESPÁSTICOS: la mayoría de los casos (el 75%). Contracción
involuntaria de los músculos, rigidez de movimientos, incapacidad para relajar. Se subdividen en:
Monoplejía: un brazo y una pierna.
Hemiplejía: la pierna y el brazo del mismo lado.
Paraplejía: las dos piernas.
Quadriplejía: los cuatro miembros.
Diplejía: los cuatro miembros, pero afecta más a las piernas.
B) ATETÓSICOS: movimientos involuntarios, ritmo lento y sin
interrupción, tono muscular variado. Cuando un niño atetósico quiere coger un objeto, cuanto más se aproxima su mano a éste, más violentos se vuelven los movimientos anormales. No llega a dominar el lápiz.
Hay retorcimiento o contorsión de la lengua y de las extremidades, muecas, lenguaje babeante e ininteligible. Déficits auditivos.
C) ATÁXICOS: incapacidad para coordinar la motricidad
voluntaria. Infrecuente. Equilibrio pobre, paso irregular, dificultades en le coordinación manual-visual. Trastorno de la sensibilidad.
D) COREOATETÓSICOS: movimientos anormales de los
miembros con hipotonía muscular. Movimientos desordenados e involuntarios, ausencia de postura equilibrada y estable, movimientos incoordinados. Dificultades para el habla.
Rigideces pasajeras y variables.
E) MIXTOS: Características:
F Dificultades físicas: epilepsia, defectos visuales, hipoacusias,
problemas del lenguaje, trastornos de la percepción, fatiga, disfunción orgánica.
F Problemas de conducta manifiesta: agresividad,
destructividad, inadaptación social, reacciones imprevisibles, excitabilidad, hiperactividad, gritar, llorar...
F Problemas de personalidad: depresión, introversión, falta de
atención, testarudez, inmadurez, miedo.
Es imprescindible el conocimiento del diagnóstico y las
características. Tienen gran dificultad en participar en las actividades de grupo por lo que es preciso trabajar a nivel individual en una primera fase. Ha de tomar conciencia del movimiento a través de su imagen mental.
Mediante la Musicoterapia puede desarrollar sus capacidades residuales con eficacia terapéutica que se irá liberando controlada y paulatinamente. La enseñanza del control del cuerpo con una motivación musical a través del ritmo, instrumentos, voz y canto. Para que el dominio del cuerpo sea regido por el cerebro.
MUSICOTERAPIA Y PARÁLISIS CEREBRAL
Habremos de conocer previamente cómo y hasta dónde es capaz de vivir la música pues es capaz de expresarse a través del ritmo y el movimiento en un ambiente tranquilo y acogedor.
La música proporciona al niño sensación de movimiento. Para abrir canales de comunicación es necesario utilizar sus propios elementos. Pueden ser ruidos realizados con su cuerpo, golpes, efectos con la voz, percusiones sobre instrumentos y otros objetos como la mesa... cada dificultad superada es un nuevo motivo de alegría y satisfacción.
La música le va a abrir nuevas formas de expresión y comunicación que le ayudarán a tomar conciencia del movimiento a través de ejercicios de asociación y de la belleza de la melodía con canciones asequibles a sus posibilidades. Debe cantar y participar. Lo que importa es que sienta la satisfacción y la emoción de la obra realizada.
OBJETIVOS
G Desarrollo del lenguaje con ejercicios rítmico-vocales.
G Control, desarrollo y fortalecimiento de los músculos oro-
faríngeos con prosodias y canciones.
G Control de las coordinaciones oculo-manuales y oculo-
motrices en general y digitación con práctica rítmica e instrumental.
G Adquisición de un pronunciación rítmica ágil y clara.
G Desarrollo de la socialización.
G Control consciente sobre sus propios actos.
G Desarrollar la autoestima.
G Superación de su propia inercia o indiferencia.
G Romper la sobreprotección.
G Desarrollo de la motricidad, de la voz y del sentido auditivo.
CONDICIONES PREVIAS
H Crear un ambiente tranquilo, agradable, de comunicación...
H Inspirar confianza.
H Evitar la rutina, el tedio o el rechazo.
H Programa variado.
AUDICIÓN
Existen grandes diferencias en la aplicación de la Musicoterapia a los niños espásticos y atetósicos, ya que pueden responder de manera muy diferente ante determinados tipos de música. No se deben juntar. La música estimulante produce un mejor control de movimientos en el niño espástico. La situación inversa se produce cuando la música es relajante o sedante: el niño atetósico se siente mucho mejor que el niño espástico.
La música ejerce una influencia positiva sobre el nivel de tensión, la perturbación que sufren estos niños y su relación afectiva. Atrae la atención para la actividad o para la relajación.
Los efectos dependen de la música dependen de:
I Tipo de música.
I Estado mental y físico.
I Tipo de parálisis cerebral y grado de deterioro.
La elección se determinará de manea individual, la observación es
de vital importancia.
LA VOZ
Los trastornos en el lenguaje son muy asiduos, tienen falta de control linguae, labial y respiratorio, disfunción motora...
Debemos comenzar por ejercicios de relajación y respiración.
La música, el canto y los ejercicios van a aportar en la terapia del lenguaje un medio para relajar la tensión tan característica de los músculos y miembros que van a participar en la emisión de los sonidos.
Es capaz de cantar, de dominar su voz, memorizar, atender, apreciación estética y expresiva. Cantar canciones tranquilas y relajantes ayuda relajar los músculos faciales, palatales y faríngeos.
Es necesario un control sobre su respiración por lo que el canto deberá ocupar un lugar de privilegio.
Actividades:
J Dicción, vocalización y articulación.
J Juegos sonoros, onomatopéyicos, efectos especiales, imitación
de animales, juegos con los nombres glissandos, eco...
J Recitados rítmicos con progresión de dificultad.
J Grafías libres y musicales.
J Ejercicios de la voz.
J Posibilidades prosódicas acompañándose de instrumentos.
J Entonación con y sin fononimia.
J Invención de melodía.
J Interpretación de canciones.
J Eco.
J Canciones con movimiento y gesto.
J Montajes.
RITMO Y MOVIMIENTO
Lo primero que debemos trabajar es el control postural y el
funcionamiento y utilización de los brazos, manos y piernas. Hemos de proporcionar la postura idónea a cada deficiencia. Debemos situar al niño para que pueda desarrollar una actividad bilateral y se requiere por lo tanto una estabilidad en la línea media.
El control de las manos es fundamental. Tiene dificultades para separar o movilizar las manos. El reflejo de prensión sufre la dificultad para estirar la mano y coger algo. La rigidez de las muñecas requiere ejercicios de psicomotricidad, fisioterapia, movimiento, prensión y coordinación.
Le ayudaremos a conseguir una mayor agilidad y coordinación de las partes del cuerpo y los procesos de coordinación ojo-mano, ojo-pie, mano-brazo, mano-pie, manos-rodilla...
El niño siente ciertos bloqueos que le produce una sensación de fracaso y miedo que le inhibe. El niño centra su atención en la música que destaca los aspectos positivos que realiza y toma conciencia de que es capaz de ejecutar un ritmo o movimiento que esté pensando.
Debemos ayudarlo a formar una imagen mental del movimiento, produciendo los sonidos. Que vivencie en primer lugar el ritmo con o sin movimiento y desplazamiento ayuda a la organización rítmico-motriz.
Prestaremos gran atención al tipo de ritmos y movimientos a emplear. Los ritmos fuertes con acentuaciones rígidas o violentas producirían los mismos efectos que la música estimulante. Los ritmos suaves producirían los mismos efectos que la música relajante.
Actividades:
K Percusiones corporales siguiendo una progresión.
K Ritmos espontáneos con objetos.
K Imitación simultánea y en eco.
K Improvisación y creación de ritmos.
K Representación gráfica de ritmos y movimientos.
K Movimientos espontáneos.
K Seguimiento de ritmos.
K Ritmos de balanceo.
K Vivencia de ritmos.
K Expresión de canciones, juegos y cuentos.
K Acompañamientos instrumentales y rítmicos.
K Diferentes desplazamientos y movimientos.
K Danzas sencillas.
INSTRUMENTOS
Desarrollará la capacidad de respuesta al ritmo, la coordinación
manual, la prensión... practicando la manipulación de los instrumentos musicales de percusión, sobre todo los de placa.
El control postural será de especial relevancia. Se deben dar consignas claras y precisas. Hemos de desarrollar la sensorialidad auditiva con los juegos y actividades y la audición de diferentes fragmentos musicales.
Los instrumentos de percusión indeterminada son muy manejables par los que tienen una mano buena, por la facilidad de manejo y ejecución como el sistro, la carraca, el bombo...
Los que pueden manipular ambas manos trabajarán con instrumentos de placa cuyas baquetas tendrán el grosor adecuado como en el caso del campanólogo.
Los instrumentos de cuerda son difíciles pero pueden producir rasgueos y glissandos como la guitarra, salterio, laúd, bandurria... Los instrumentos de teclado como el piano y la celesta ayudarán a los movimientos de dedos y muñecas, brazos, hombros y omóplatos.
Los instrumentos de viento simples como las flautas de bambú, flauta dulce y silbatos ayudan al control del aire a la respiración pero hay que advertir los movimientos de los labios y de la lengua.
Si observásemos que estas actividades producen ansiedad, hiperactividad, tensión nerviosa... deberemos suspenderlas y sustituirlas.
Actividades:
L Exploración de los instrumentos.
L Improvisación de ritmos y melodías.
L Imitación de ritmos y melodías.
L Lectura e interpretación de símbolos y grafías musicales.
L Montaje de narraciones, cuentos, poemas.
L Vivencia y creatividad.
L Melodías y canciones.
L Acompañamiento instrumental.
La Musicoterapia en las deficiencias del lenguaje
La mayoría de los niños que presentan dificultades para aprender a hablar y escribir aunque suelen ser normales en todas las demás manifestaciones. El lenguaje es el vehículo más importante de comunicación, expresión, desarrollo y aprendizaje.
En los casos graves o complejos contaremos con el diagnóstico. En los casos comunes y no graves debemos prestar atención a:
N Retraso en le habla.
N Inexacta o deficiente articulación.
N Falta de claridad.
N Aprendizaje.
N Método.
N Malos hábitos.
N Inadaptación, familia, escuela...
La Musicoterapia se utiliza como influencia positiva en la
reeducación y tratamiento especial en niños con problemas de lenguaje. La dinámica planteada de modelos melódicos y rítmicos influye en el desarrollo del habla intencional. Para él, cantar o realizar juegos de expresión musical y rítmica representa un medio de expresión de gran valor emocional y placentero. Las actividades rítmico-musicales le agradan, entre ellas:
O Juegos en eco.
O Discriminación.
O Parámetros musicales.
O Pregunta-respuesta rítmica.
O Melodías y canciones.
O Educación de la voz.
O Realización de prosodias, cuentos musicales, poesías, poemas,
refranes, retahílas, adivinanzas...
O Juegos y canciones con movimiento.
O Bailes y danzas.
O Juegos con percusiones corporales.
O Canciones y acompañamiento.
O Juegos rítmicos y melódicos con instrumentos.
O Audiciones musicales.
Las posibilidades de recuperación se centran en:
A) una correcta articulación.
B) Una adecuada vivencia del tempo y el ritmo.
C) Una idónea emisión y educación de la voz.
D) La simbolización y las dificultades de formulación,
comprensión y expresión de los significados.
Las deficiencias que consideramos más representativas.
AFASIA
La afasia es un trastorno grave y complejo del lenguaje, una patología orgánica en centros específicos del cerebro con deterioro completo o parcial de la comprensión, formulación y empleo del lenguaje además de una gran dificultad con la función simbólica.
Les prive de su capacidad para hablar, comprender, leer o escribir. Pueden ser receptivos y expresivos.
El niño afásico expresivo es el que en sus capacidades para la recepción están en condiciones, y sus problemas se refieren a la expresión del habla. Los problemas del niño afásico receptivo sería a la inversa. Lo más común son los casos mixtos.
En función de las categorías del lenguaje habrá distintos trastornos:
Agrafía: pérdida de la capacidad de escribir.
Agramatismo: es la imposibilidad de construir de forma gramatical las palabras y frases.
Alexia: es una agnosia visual que afecta a la lectura, se olvida su sonoridad.
Anomia o afasia nominal: el niño tiene dificultad para encontrar palabras y nombres.
Parafasia fonológica o literal: es la sustitución de una unidad básica del lenguaje.
Los niños afásicos pueden tener también problemas de fonación, articulación y fluidez. Pueden cantar, hemos de tener en cuenta la capacidad de rehabilitación, la utilización de modelos melódicos para aumentar las unidades elementales de habla intencional con niños graves. Los ejercicios de labios y lengua son de gran utilidad.
Las canciones seleccionadas deberán ser:
P Canciones con pocas palabras.
P Utilización de tempo lento.
P Presentación de las ideas principales y palabras.
P Exposición clara de la canción, delimitando frases cantadas
por el psicoterapeuta.
AGNOSIA AUDITIVA
Se define como la incapacidad de reconocer un conjunto. Existen diferentes tipos: digital, propioceptivas, espacial, táctil pero nos interesa la agnosia auditiva en la que el enfermo oye el sonido o ruido pero es incapaz de definirlo.
El cerebro puede percibir el sonido pero no lo reconoce. Presenta incapacidad para reconocer y diferenciar sonidos. En la afasia de Wernicke es capaz de reconocer e integrar los sonidos, pero no puede comprenderlos.
APRAXIA O DISPRAXIA
La apraxia del habla o articulatoria es la incapacidad par producir una respuesta motora con finalidad. Es una incapacidad para controlar la posición de los músculos para hablar. Afecta sobre todo a las actividades voluntarias pero la diferencia entre disfasia o dispraxia reside en que:
Q En la disfasia no se puede decir lo que se quiere.
Q En la dispraxia no se puede hacer lo que se quiere.
En la dispraxia no hay anormalidad estructural del sistema
nervioso o de los músculos. Existe un uso normal del lenguaje en otras modalidades.
El sistema fonológico permanece intacto, pero escapa al control del niño.
DISLALIA
Trastorno de la articulación verbal debido a deformaciones o lesiones de los órganos de la fonación: lengua, dientes, labios, paladar...
La terminología es derivada del fonema en griego para la alteración de:
S: sigmatismo.
L: lambdacismo.
R: rotacismo.
D: deltacismo.
G: gammacismo.
La recuperación será por ejercicios de ritmo y prosodia, discriminación auditiva e interpretación de canciones.
DISLEXIA
Forma menos severa de alexia. Es una dificultad durable del aprendizaje de la lectura y de la adquisición de su automatismo en los niños normalmente escolarizados. Se manifiesta en inversiones del orden u omisión de letras o sílabas y se acompaña a menudo por una disortografía.
Su origen exacto es desconocido. La reeducación es de vital importancia e insistiremos en la organización espacio-temporal, la integración del esquema corporal y la práctica rítmica.
Ejercicios y actividades:
R Movimiento y danza.
R Canciones sobre el esquema corporal.
R Manipulación de instrumentos.
R Ejercicios de grafomotricidad y ritmo.
R Prosodias con frases, retahílas, adivinanzas, trabalenguas,
refranes...
R Juegos y cuentos.
DISPROSODIA
Es la utilización fonética incorrecta de la entonación que se
combina con pausas irregulares en el habla. La práctica de melodías y canciones es de gran eficacia.
DISGRAFIA
Forma menos severa de agrafia, consiste en una dificultad para el aprendizaje de la escritura sin que haya trastorno motor. La escritura se inclina en todos los sentidos. Son de gran utilidad los ejercicios de ritmo y de manipulación de instrumentos.
DISARTRIA
Trastorno de producción del habla, de la articulación de las palabras con problemas de fonación, articulación, respiración y prosodia. Tartajeo infantil.
La anartria es la ausencia total de la articulación.
En la disartria atáxica la pronunciación es lenta, acentuación distinta en las palabras, prosodia anormal y monótona, voz áspera y dificultades de articulación.
La Musicoterapia con la tartamudez, dislalia y disprosodia.
ECOLALIA
Repetición en eco que realiza el niño de palabras que se pronuncian delante de él. La persistencia necesitará atención especial.
TARTAMUDEZ
Es un trastorno de la fluidez del habla, de la facilidad y rapidez para expresarse. Consiste en un fallo rítmico y temporal en el habla. Imposibilidad en ciertos momentos de emitir o encadenar sonidos. Se agrava con la ansiedad y cuando el niño presta atención a lo que quiere decir.
Hay diversidad de casos y teorías:
A) las teorías orgánicas inciden en la predisposición genética.
Las teorías bioquímicas la explican atribuyéndola a un desequilibrio químico.
B) Un segundo bloque trata de explicarla mediante las teorías de
la neurosis. Los bloqueos se producen por ansiedad y miedo.
C) Las basadas en la teoría del aprendizaje. El tartamudeo se
produce en situaciones desagradables.
Hay varias formas de manifestación:
S Tartamudez tónica: el niño se bloquea sin poder emitir un
fonema durante un tiempo más o menos largo.
S Tartamudez clónica o coréica: repite el mismo fonema varias
veces.
S Tartajeo: cuando la acción del espasmo cesa entre dos
espasmos sucesivos se produce la articulación de la frase en forma rápida y precipitada, llegando a la desfiguración o supresión de fonemas.
La tartamudez produce un desorden en el ritmo general. Los
trabajos de ritmoterapia se harán en grupo pues disminuye la ansiedad y las defensas.
La reeducación consistirá en:
U Ejercicios prosódicos y melódicos con la voz.
U Movimientos y danzas.
U Audiciones musicales.
U Montajes de juegos dramáticos y musicales.
Audición musical:
Los ejercicios de relajación motivados con una música
Seleccionada adecuadamente será idónea y conseguiremos que se olvide de sus problemas y le predispondrá para las sesiones de reeducación y terapia.