¿Las condenas a prisión perpetua a Bussi y Menéndez son importantes e históricas? Si. Sin duda. Continúan la búsqueda de Justicia iniciada durante el Gobierno de Raúl Alfonsín cuando se condenó a la Junta militar. ¿Qué significa eso en el mundo? Significa más que cualquier índice de prosperidad económica. El mundo mira hoy a la Argentina con respeto y adhesión democrática. Estos juicios desvanecen en el exterior las dudas acerca de una Argentina reacia a sanear su memoria colectiva. ¿Pero aparte de condenarse a los culpables de la dictadura acusados de crímenes de Estado, no debería también juzgarse a los terroristas que cometieron asesinatos? Si, a los que pudieron sobrevivir al aniquilamiento sistemático. Pero son otra cuestión: responden al código penal, no al de los Derechos Humanos. El terrorismo actúa contra el Estado ilegalmente, y el Estado tiene las instituciones legales para combatirlo. Si el Estado lo combate con más terrorismo es más terrorista que los terroristas. Y así como a los asesinos estatales se los juzga limpiamente en estrados con derecho a defenderse, así debería haberse juzgado a quienes en cambio fueron exterminados sin siquiera juicio. ¿Entonces no hay empate, no hay comparación posible entre unos y otros crímenes? No, no hay empate nunca.. Y hay que tener cuidado con ese sofisma. Si la sola diferencia de víctimas no bastara, está la certeza de que muchas de las víctimas del Estado fueron ejecutadas por las dudas. Por eso los Derechos Humanos se aplican exclusivamente ante la criminalidad de un Estado. Ya que este cuenta a su favor con la impunidad que le otorga el poder absoluto, y al delinquir rompe las propias reglas del Estado.
¿ Pero el terrorismo era peligroso para el país? Si, pero ningún miedo debe hacer que un Estado se convierta en más peligroso que sus atacantes y haga cundir más miedo en sus gobernados. ¿ No habría que terminar con la idea de remover el pasado? No. Porque no se puede mirar hacia delante pretendiendo ignorar lo que está atrás, o lo que está dentro de nosotros y puja por descargarse. ¿Entonces si pasaran diez o veinte años más y siguieran vivos algunos represores, se los seguiría juzgando? Si, hasta el último caso. ¿Pero aún si son abuelitos, si están enfermos, si son ya inofensivos por decrepitud? Si. Los jueces evalúan esas circunstancias. Hay ejemplos internacionales. La Justicia no tortura, no maltrata, no roba niños, no viola , no saquea los bienes de los acusados. Trata a los criminales como seres humanos. ¿ Y los jóvenes que no vivieron aquella época tienen que pasar por esta situación que les es ajena? Es que no les es ajena. Les concierne por herencia territorial, histórica y ética. A los jóvenes esa actuación de la Justicia les servirá más que lo que les han contado. Ya que siempre, por comodidad sicológica nos ubicamos en un lugar neutro o inocente. Y ese “no lugar” es interesado, ya que en aquella época los adultos estábamos en algún lado, por más que nos convenzamos de no haber estado en ninguno. Y ninguna memoria puede lavarse las manos. ¿ Cómo es eso de que los adultos no saben transmitir a los jóvenes ese pasado? Porque cada uno somos un fragmento suelto, una visión personal y privada e incompleta. De uno en uno no se trasmite la historia colectiva. Hay que juntar todos los pedazos. ¿Entonces la historia la hacen los Derechos Humanos? No pero sin ellos cualquier historia que se narre es mentira.
Autor: Orlando Barone