Esta entidad está mal definida tanto clínica como histológicamente. Es la fotodermatosis más común en Estados Unidos, donde ocurre en 10-20% de la población. Aparece de la infancia a la edad adulta, pero se inicia generalmente en el adulto joven. Es más común en mujeres. Se presenta en todas las razas y tipos de piel.
Clínicamente se caracteriza por pápulas eritematosas pápulovesiculas, nódulos, placas eritematosas, púrpura y lesiones parecidas a eritema multiforme. Generalmente predomina un tipo de lesión. Usualmente aparece en la primavera y se limpia frecuentemente en el verano, pero puede persistir y progresar en el verano; en los casos severos se exacerba en el invierno con la exposición solar. Tiene recaídas indefinidamente, pero puede desaparecer espontáneamente.
Histológicamente se observa un infiltrado linfocitíco denso perivascular en la dermis papilar y media. En la epidermis presenta espongiosis.
Se sabe que estos pacientes tienen fotosensibilidad aumentada principalmente para radiaciones UVA, aunque pueden ser también sensibles a radiaciones UVB, o ambas. Las pruebas de fotosensibilidad son normales a UVB y UVA y las pruebas de fotoparche negativas. Se pueden reproducir las lesiones con estas mismas RUV.
Su causa es desconocida, aunque los parámetros clínicos, histopatológicos e inmunológicos sugieren una respuesta de hipersensibilidad celular. No se ha determinado un antígeno específico.
El tratamiento consiste en fotoprotección con ropa adecuada y filtros solares, corticosteroides tópicos, antipalúdicos, beta-carotenos y en casos severos, corticosteroides sistémicos, fototerapia con UVB o PUVA, y azatioprina.

