Todos los años, miles de niños siguiendo la tradición, envían una carta para Santa Claus o para los Reyes Magos, diciendo los juguetes que quieren por Navidad. Pero claro, a la hora de mandar la carta, ¿a dónde va? Si siguieramos la ley, la carta al no tener destinatario, pues sería devuelta al remitente; pero como Correos ya conoce este "juego", pues no suelen ser devueltas, y pasan a las sacas de correo inclasificable, y al tiempo son destruidas.
Ya en España y en otros países, hay un buzón especial para estas cosas, y después reciben una contestación.