PREGUNTAS PARA ENTENDER LA MINERIA DEL SIGLO XXI
Primera parte: cuestiones generales
¿Qué entendemos por minería metálica a gran escala y a cielo abierto?
¿Qué entendemos por una mina?
¿Cuáles son las principales amenazas para la Naturaleza?
¿Cuáles son los impactos sociales y económicos para las comunidades que se encuentran
cerca de la mina?
¿Qué tipo de impactos sociales y ambientales causa la fase de exploración?
¿Cómo afecta la minería de gran escala a las mujeres?
¿Qué impactos específicos enfrentan los pueblos indígenas ?
¿Cuáles son los posibles atropellos a los Derechos Humanos?
¿Cuáles son las dimensiones de una mina a cielo abierto
¿Qué cantidades de minerales se extraen del subsuelo en las megaexplotaciones mineras?
Primera parte: cuestiones generales
¿Qué entendemos por minería metálica a gran escala y a cielo abierto?
En términos generales, la minería es una actividad a través de la cual se extraen los minerales
de la tierra, pueden ser éstos metales o no metales. La minería metálica es aquella que extrae
metales, por ejemplo cobre, oro, plata, platino, etc. Se habla de minería a gran escala cuando se
remueve enormes cantidades de material, es decir decenas de miles e incluso hasta centenas de
miles de toneladas al día.
Entre las técnicas de extracción de metales a gran escala, se identifican dos importantes: la
minería subterránea (o de socavón) y la minería a cielo abierto. Esta última es común en la
actualidad, por ser generalmente más barata. La minería metálica a cielo abierto está orientada
a remover y procesar diversos materiales del subsuelo -vegetación, tierra fértil, subsuelo no
suficientemente mineralizado, o material mineralizado (la “mena”, ver pregunta 2)- excavando
huecos gigantescos con el fin de acceder a los metales.
En general, la mena no contiene el metal en forma pura, sino que se encuentra en una mezcla
que puede contener varios metales. Una vez la roca extraída, se la trata químicamente para
eliminar lo grueso de las impurezas (es lo que se llama “etapa de beneficio”). Posteriormente
viene una fase mucho más compleja de purificación y refinamiento. Sin embargo, Ecuador no
tiene la capacidad industrial para refinar y purificar el metal extraído de la mena, por lo que
estas etapas se harán en el extranjero. Por ello, los metales serán exportados como materia
prima, a la China, la India u otros países de Europa y América del Norte. Una vez purificados,
los metales serán transformados en diversos productos terminados que, en gran medida, serán
usados por sociedades de estos mismos países.
En Ecuador, como sucede en muchos países del mundo, la minería industrial, dejará ríos
muertos, cordilleras deforestadas, comunidades en conflicto, enfermedades, violaciones de
Derechos Humanos y de Derechos de la Naturaleza, ejércitos de desempleados, así como
campesinos e indígenas sin tierras. Trataremos más en profundidad sobre estos aspectos en las
preguntas siguientes.
¿Qué entendemos por una mina?
Es bueno diferenciar la mina de la mena. Se llama mena a las rocas suficientemente
mineralizadas, es decir las que contienen el metal en cantidades suficientemente altas como
para que sea rentable procesarlas.
Una mina es el conjunto de instalaciones necesarias para extraer un mineral de un yacimiento
lo que puede incluir varias instalaciones:
un cráter o varios cráteres en el caso de una mina a cielo abierto; túneles en el caso de
una mina subterránea,
vehículos o bandas de transporte de roca y despeje del terreno, 3
escombros en los cuales se deposita la roca que no contiene el mineral buscado en
cantidades suficientes,
plantas de trituración en las cuales se muele la mena para transformarla en pequeños
granos,
planta de tratamiento químico de la mena y pilas en el caso de uso del proceso de
lixiviación,
una o varias “piscina de relave” (o “diques de desechos”, o “diques de cola”), términos
que designan a los basureros que contienen los desechos de tratamiento contaminados,
Instalaciones de almacenamiento del mineral tratado,
campamento minero,
vías de transporte internas a la mina.
dispositivo de bombeo del agua,
y eventualmente, represa hidroeléctrica.
¿Cuáles son las principales amenazas para la Naturaleza?
Los principales impactos ambientales generados por la minería son ampliamente conocidos.
La minería a gran escala tiene impactos nocivos tanto sobre el suelo, las aguas y el aire.
Destacamos a continuación los siguientes impactos que han sido identificados en muchas
minas metálicas a gran escala alrededor del mundo, particularmente a cielo abierto:
Contaminación a gran escala de las aguas de superficie y subterráneas con sustancias
tóxicas, incluyendo: el arsénico, plomo, cadmio, cromo, cianuro y mercurio, e incluso
sustancias radiactivas (ver pregunta 13), con impactos catastróficos en la fauna, la flora
y la salud humana.5
Drenaje ácido de roca: un proceso que acidifica las aguas subterráneas y de superficie y
que favorece la contaminación del agua con metales pesados, incluso siglos después de
terminada la explotación de la mina (ver pregunta 13).
Deforestación masiva y sequías por efecto de la desertificación y el agotamiento de las
fuentes de agua.
Destrucción del hábitat de especies de animales y plantas en peligro de extinción, e
incluso de ecosistemas enteros.
Impactos nocivos a áreas protegidas.
Contaminación del aire debido al polvo y el ruido generados por las explosiones
recurrentes producidas en la excavación, el ruido de los molinos y el constante tráfico
vehicular, con impactos considerables en la flora y la fauna.
Emisiones de gases de efecto invernadero.
Contaminación de los suelos.
Es preciso tomar en cuenta que además de los impactos directos de la actividad minera, se
producen igualmente impactos indirectos, los cuales pueden ser también muy graves. Entre los
impactos indirectos, el ejemplo más claro es la deforestación y degradación del suelo y de la
calidad del agua debido a la sobre-explotación y contaminación de estos recursos, provocada
por la llegada de nuevos trabajadores y moradores atraídos por la mina. Este aumento de la
población provoca además la expansión de la frontera agrícola-ganadera en regiones vecinas,
lo cual provoca pérdidas de biodiversidad.
Otro ejemplo de impacto indirecto resulta de la producción de energía destinada a abastecer las
minas. La minería a gran escala requiere grandes cantidades de energía eléctrica para su
funcionamiento. En el Ecuador, el proyecto de cobre Mirador, de la empresa ECSA, prevé
consumir por lo menos 30,6 megavatios de energía, lo que corresponde al consumo de una
ciudad como Bahía de Caráquez. Esta producción de energía implica la construcción de
represas hidroeléctricas, centrales térmicas e incluso de centrales nucleares, la cuales producen
a su vez impactos socio-ambientales considerables.
Es indispensable precisar que los impactos de la minería -sea ésta a pequeña o gran escala- no
solo se sienten en las inmediaciones de las minas, sino que se evidencian a cientos de
kilómetros de distancia de las áreas mineras. Por ejemplo, las minas en las montañas descargan
su contaminación en los ríos aledaños a las minas, y envenenan a los organismos acuáticos en
toda la trayectoria de los ríos, hasta llegar al mar. Si las aguas tóxicas son utilizadas para el
riego, como lo es en la costa ecuatoriana por los bananeros, por ejemplo, las plantas absorben
elementos tóxicos como arsénico y plomo y los transfiere a las frutas. Una vez que el río
desemboca en el mar, los metales pesados y otras sustancias tóxicas son absorbidas por los
mariscos y otros organismos (incluyendo las aves). Estos impactos catastróficos ya se han
observado en el Ecuador, a raíz de la actividad minera artesanal y de pequeña escala.
¿Cuáles son los impactos sociales y económicos para las comunidades que se
encuentran cerca de la mina?
En la mayoría de los casos alrededor del mundo, se emprende nuevas explotaciones mineras en
regiones remotas, poco pobladas, como es el caso de los proyectos mineros vigentes en el
Ecuador.
A parte de los mencionados impactos ambientales reconocidos en muchos estudios, la minería
descompone social y culturalmente a las comunidades. Además, aumenta la pobreza en las
zonas de incidencia, a la vez que genera nuevos y graves conflictos sociales. Incluso ha llevado
a la paramilitarización de ciertas regiones, con el consiguiente incremento de la violencia,
debido a la contratación de personal armado, so pretexto de garantizar la “seguridad” en el área
de la mina.
Las actividades mineras provocan más movimiento económico. Este hecho podría parecer
positivo, sin embargo, este movimiento tiene varias consecuencias negativas. Primeramente,
esto implica en general una inmigración masiva de personas de otras provincias e incluso de
otros países en busca de trabajo que no siempre se encuentra. Este incremento de la población
requiere mayor oferta de servicios públicos como el agua potable, alcantarillado, salud, energía
eléctrica, seguridad, etc. ¿Tendrán los gobiernos seccionales y locales la capacidad de proveer
estos servicios a los nuevos pobladores?
Por otra parte, el crecimiento demográfico implica un aumento drástico del costo de la vida en
la comunidad, es decir, la alimentación, los arriendos, el valor de la propiedad, los servicios
básicos. El nuevo grupo humano, que viene de fuera, generalmente no tiene vínculos sociales o
culturales con el resto de la comunidad. Comúnmente son hombres jóvenes y solteros, lo que
alienta varios problemas que han sido identificados por numerosos estudios serios sobre los
impactos sociales de la minería: delincuencia, prostitución, drogadicción y alcoholismo,
inseguridad y violencia en general, además de fuertes desequilibrios sociales y culturales, tal
como sucede en las zonas petroleras.
Para asegurar el acceso a sus concesiones y minimizar los riesgos de conflictos con los
pobladores locales, las empresas mineras compran grandes superficies de tierra alrededor de su
sitio de actividad. Al perder sus territorios, la mayor parte de la población se queda sin
posibilidad de desarrollar sus actividades agrícolas, con el consiguiente impacto negativo en su
soberanía alimentaria y en su vida en general. Algunos moradores logran, o también se ven
obligados, a vender su mano de obra a las mineras u otras empresas establecidas a raíz de la
actividad minera. Pero no todos encontrarán empleos suficientes y de calidad.
Estos cambios sociales, sumados a los impactos ambientales (ver pregunta 4) implican la
destrucción de la estructura comunitaria campesina e indígena, lo que causa migraciones
masivas hacia las ciudades, con el consecuente crecimiento de la miseria urbana. ¿Serán éstos
los costos que hay que pagar para conseguir el desarrollo?
Entre otros impactos, se puede deplorar un aumento de la corrupción en la gran mayoría de las
regiones en las cuales se despliega la minería a gran escala. La compra de dirigentes locales,
regionales y nacionales es una práctica común y corriente ejercida por las mineras.
En muchos casos, la contaminación del medio ambiente causada por las actividades mineras
perjudica a otros sectores económicos, como los mariscos contaminados con metales pesados
procedentes de los ríos en Esmeraldas y el de los bananos contaminados por el agua de regadío
producto de las actividades mineras en los Andes, ya mencionados más arriba. Además implica
la pérdida de actividades tradicionales y/o sustentables, como el turismo ecológico y
comunitario y la agricultura orgánica. La sequía y la contaminación de las fuentes de agua,
como es obvio, afecta a la economía agrícola de miles de familias campesinas que dependen de
la lluvia para su producción.
¿Qué tipo de impactos sociales y ambientales causa la fase de exploración?
Cabe recordar que un proyecto minero inicia con la fase de exploración, cuyo objetivo es
identificar yacimientos rentables. Solamente en caso de que se descubra un yacimiento rentable
durante esta etapa, se dará paso a la apertura de una mina a gran escala.
Los impactos sociales de la exploración son muy similares a los impactos de la explotación,
particularmente en el ámbito social, como el incremento de la delincuencia y la violencia, el
tráfico de tierras, etc. Sin embargo, la fase de exploración se caracteriza por provocar la
división en las comunidades e incluso en las familias. La empresas mineras llegan ofreciendo
“el oro y el moro”, exaltan los supuestos beneficios que los pobladores obtendrán con la
llegada de la minera, ofrecen trabajo, dinero, viviendas, puestos de salud, y restan importancia
a cualquier tipo de impacto. Muchas empresas han llegado a ofrecer que luego de que la minera
se vaya, el medio ambiente será más puro y el agua más limpia de lo que era cuando ésta llegó
a la comunidad.
Todo esto provoca confusión entre los vecinos. Se dividen en grupos a favor de la minería y
grupos que la rechazan, según quienes reciban dinero o un trabajo para algún miembro de la
familia. Quienes se oponen, en muchos casos sufren violaciones de sus derechos comunitarios
y humanos.
En cuanto a los impactos ambientales, a pesar de ser de menor magnitud que los de la fase de
extracción de minerales, también existen. Por ejemplo, el riesgo de contaminación de las
quebradas, los ríos y otras fuentes de agua es alto, las aguas subterráneas que afloran de los
pozos de exploración pueden contener metales pesados como el plomo y el arsénico, los cuales
son tóxicos para la fauna, la flora y afectan la salud de los usuarios del agua. Además, son muy
comunes las contaminaciones por derrames de combustibles, aceites y químicos usados en los
equipos de perforación. También se contaminan suelos y agua con la basura que producen los
trabajos de exploración. El caso de Junín en la zona de Íntag, en el cantón Cotacachi, provincia
de Imbabura, es un triste ejemplo de estos tipos de contaminación. Por ejemplo, de algunos
pozos sigue brotando agua contaminada con metales pesados años después del cese de la
exploración.
A estas contaminaciones se suman los impactos importantes en la fauna y la flora causadas por
la deforestación. Además los animales y las personas sufren la contaminación por ruido,
provocada por la construcción de vías de acceso a los pozos de perforación, generalmente
numerosos y diseminados en una gran superficie de terreno.
¿Cómo afecta la minería de gran escala a las mujeres?
Los impactos de las áreas mineras son mucho más complejos para las mujeres.
En general, las mineras se instalan en territorios en donde se practican las economías agropastorales, e incluso de pequeña minería. Estas comunidades adjudican un papel menor al
dinero como fuente de seguridad económica de la familia. La gran mayoría de los pobladores
consume los alimentos que se producen en su chacra y fruto de la crianza de sus animales. La
llegada de la minera trastorna violentamente la dinámica económica local, los puestos de
trabajo que ofrece la minería son atribuidos en su gran mayoría a hombres jóvenes, los cuales 8
se vuelven los únicos proveedores de dinero del hogar. Los pobladores se vuelven totalmente
dependientes de los salarios de la empresa y descuidan el trabajo en sus tierras, si todavía las
conservan, y otras formas de supervivencia no monetaria. En la mayoría de los casos las
mujeres asumen todo el trabajo que los hombres dejan de hacer por trabajar en la minera y
enfrentan solas el cuidado de los niños, los animales, la producción de la tierra, etc. Cuando
han perdido sus propiedades, se ven abocadas a migrar a las poblaciones aledañas en busca de
trabajo, abandonando a sus niños al cuidado de los abuelos.
Las mujeres sufren mayores impactos en términos de salud psicológica y física. La llegada de
hombres jóvenes en búsqueda de trabajo y la pérdida de soberanía económica empuja a muchas
mujeres a prostituirse. Aumentan los casos de violación y los riesgos de contagio por
enfermedades sexualmente transmisibles. La violencia hacia las mujeres aumenta
drásticamente por el gran aumento de consumo de alcohol y drogas.
A nivel político, las mujeres son en general excluidas de los procesos de negociación que se
suelen emprender entre la comunidad y las empresas mineras y sus demandas son en general
ignoradas o minimizadas. Tradicionalmente las mujeres salvaguardan la cohesión social de la
comunidad, razón por la cual son en muchos casos las más férreas opositoras a la entrada de las
empresas.
Por otra parte, la contaminación del medio ambiente causada por la explotación minera puede
provocar abortos espontáneos, causar malformaciones u otras patologías graves en los niños, lo
que implica una carga mayor para las mujeres, quienes tradicionalmente se encargan de su
cuidado.
Finalmente, las pocas mujeres que consiguen trabajos en las minas están expuestas a la
discriminación laboral y sufren constantemente de acoso sexual.
¿Qué impactos específicos enfrentan los pueblos indígenas?
Además de las consecuencias socio-ambientales mencionadas en las preguntas precedentes,
cabe destacar que la llegada de proyectos mineros a territorios de pueblos y nacionalidades
indígenas implica consecuencias específicas para estos grupos.
El modo de vida de los pueblos autóctonos y la riqueza de su cosmovisión, íntimamente
ligados a la Naturaleza, se ven irreversiblemente atropellados por la destrucción y la
contaminación del medio ambiente provocados por la minería. En muchos casos, la actividad
minera implica además la destrucción de los lugares de culto, sitios sagrados, lugares de
encuentro, entre otros.
En algunos casos, la estructura comunitaria de la política y la economía indígena se ven
destrozadas por el dinero que las empresas ofrecen a sus dirigentes o a ciertos miembros de la
comunidad. Tal vez el impacto más profundo es el giro de una economía comunitaria, basada
en un vínculo directo y orgánico con la Naturaleza, hacia una economía capitalista, de
consumo, dependiente del dinero.
Adicionalmente, la identidad de los pueblos y nacionalidades es irrespetada por quienes
promueven la minería, gobernantes, empresarios, actores transnacionales, que descalifican
constantemente en la práctica y en el discurso, la cosmovisión indígena.9
Por último, son numerosos los casos en los cuales los derechos de los indígenas -garantizados
tanto a nivel nacional como internacional- han sido violados. En ciertos casos extremos, la
explotación minera industrial a llevado hasta la desaparición de pueblos indígenas enteros.
¿Cuáles son los posibles atropellos a los Derechos Humanos?
Basta mirar lo que sucede en la región andina. Por ejemplo, cerca del 70% de los
desplazamientos forzados ocurridos en Colombia entre 1995 y 2002 se produjeron en áreas
mineras. En regiones mineras, se expropian territorios pertenecientes a comunidades enteras
para permitir el acceso a los yacimientos. Ciertas comunidades desaparecen completamente si
tienen la mala suerte de encontrarse dentro del área de influencia de un proyecto minero. En el
caso del Ecuador, ya se observó este tipo de práctica en San Marcos, en el sitio del proyecto de
cobre Mirador de la empresa ECSA en la cordillera del Cóndor. En el caso del proyecto Junín
en Íntag, por lo menos cuatro comunidades tendrían que ser reubicadas si se da la explotación.
Para desalojar a los moradores o reprimir los actos de resistencia, las empresas contratan
empresas de guardianía privada, agentes de seguridad y paramilitares, pero en muchos casos es
el mismo Estado el que pone la fuerza pública al servicio de las mineras privadas. En las zonas
mineras del Perú, país al que se pretende poner como ejemplo de apertura minera, las
violaciones a los Derechos Humanos se han multiplicado en forma exponencial; la masacre que
se dio en Bagua, en junio del 2009, es apenas uno de los episodios más difundidos de una larga
cadena de represión y violación sistemática de los Derechos Humanos. En Perú los conflictos
mineros y petroleros, sobre todo los primeros, superan más del 80% de todos los conflictos
sociales registrados. En otras partes del mundo, se han registrado asesinatos de líderes
comunitarios e indígenas implicados en la resistencia a la actividad minera.
En Ecuador algunos de los casos más graves de violación a los Derechos Humanos ocurridos
en los últimos años están relacionados con empresas mineras transnacionales. Esta realidad fue
reconocida en 2008 por la Asamblea Constituyente al otorgar la amnistía a cientos de personas
criminalizadas por las empresas mineras. Es preocupante ver que, aún cuando todavía no existe
ningún proyecto industrial en fase de explotación, la represión estatal en contra de dirigentes
indígenas y comunitarios ha sido feroz. Actualmente, más del 90% de los acusados de
terrorismo y sabotaje provienen de movimientos sociales opuestos a la minería a gran escala.
¿Cuáles son las dimensiones de una mina a cielo abierto?
La minería a cielo abierto implica una desfiguración violenta del paisaje. Requiere excavar uno
o varios agujeros enormes en la tierra para extraer los metales de sus entrañas. ¿Por qué a cielo
abierto? Porque hoy ya no se encuentran yacimientos de metales muy concentrados en vetas
como solía ser el caso en los viejos tiempos, sino yacimientos en los cuales los metales se
encuentran difundidos en pequeñas concentraciones, en enormes extensiones del subsuelo. Los
tajos excavados pueden ser realmente enormes: la mina de cobre de Bigham Canyon, en los
Estados Unidos tiene un diámetro de 4 kilómetros y más de un kilómetro de profundidad, y es
fácilmente visible desde el espacio.10
En la actualidad, muchas minas industriales de oro y cobre del mundo son a cielo abierto: para
explotar este tipo de yacimientos, la minería a cielo abierto es a menudo más barata y más
eficiente que la minería en túneles.
¿Qué cantidades de minerales se extraen del subsuelo en las megaexplotaciones mineras?
Para darse cuenta del gigantismo del modelo minero industrial actual, cabe citar el ejemplo de
Canadá, el líder mundial del sector minero. En este país, la industria minera genera 60 veces
más desechos que todas las ciudades del país reunidas.
A escala mundial, la producción de una tonelada de cobre puro implica un promedio de 500
toneladas de desechos (tierra estéril, escombros y otros desechos mineros). En el caso del oro,
las proporciones son todavía más espeluznantes: la producción de una onza de oro (lo que
representa una cantidad a penas más grande que un anillo) implica un promedio de 20 a 60
toneladas de desechos sólidos, mientras que en ciertas minas de oro, esta cifra puede subir
hasta más de 400 toneladas.
En el Ecuador, los proyectos vigentes son fieles a este gigantismo. Para producir un total de
208.800 toneladas de concentrado de cobre, el proyecto minero a cielo abierto Mirador de la
empresa ECSA (de capitales chinos) en la Cordillera del Cóndor producirá al menos 326
millones de toneladas de desechos durante la vida de la mina. Esta cantidad representa un
volumen correspondiente a más de 4 Panecillos! Según estimaciones realizadas por expertos
japoneses, la explotación a cielo abierto del yacimiento de Junín en Íntag necesitaría 600
hectáreas solo para las escombreras y 200 hectáreas para las piscinas de relaves. Cabe
mencionar que son estimaciones bastante tímidas, ya que se basaban en un yacimiento cuatro
veces menor al que se descubrió ulteriormente.
Por otra parte, pese a que no implica una desfiguración tan grande del paisaje, la minería
subterránea no se queda atrás y también puede remover grandes cantidades de roca,
comparables con las mencionadas anteriormente
Carlos Zorrilla
William Sacher
Alberto Acosta
Edición y colaboración: Michelle Báez
El presente documento es un resumen especial de algunos de los impactos relacionados a la minería metálica a gran escala. Existen muchos
otros tipos de impactos económicos, ambientales, culturales y sociales que merecen ser tratados con más profundidad.
Para mayor información contáctese con la DECOIN: decointag@gmail.com www.decoin.org Y visite el sitio
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