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He decidido que le pese a quien le pese, la facultad da para más de un post expresando sentimientos de diverso calibre.
Uno de esos sentimientos es ell del alumno frente a la situación académica en general.
Ampliando un poco tengo que referirme a distintos momentos que son principales causantes de los sentimientos de los que hablo.


Termina enero. Sentís la cuenta regresiva lenta y dolorosa hacia las mesas de examen del mes febrero. Llegas de Chile-Brasil-Mardel etcétera y te encontrás con el regalo llamado “deber de estudiante”. Sacás los apuntes y empezás leyendo despacito, como si tus ojos tuvieran moretones en los alrededores y tuvieras que tener precaución al moverlos. Parás. Se te pasa por la cabeza esa noche en la playa con los chico/as… ¡qué buena noche! No pará, tenés que seguir bolu que si no sacás ninguna materia después se te juntan todas y no das a basto. Seguís por el segundo párrafo y te da hambre. Te acordás de las tremendas hamburguesas que hacían en el chiringuito de la playa. Comés algo similar, onda twistos, y otra vez al escritorio. Tercer párrafo (con suerte) y otra vez te detenés. Tu hermano puso la música fuerte. Y claro si el salame va al colegio y en verano se rasca. Tenés ganas de envolverte la cabeza en fibra de vidrio para no escuchar nada. Ya pasaron 2 horas y leiste (no estudiaste) dos párrafos pedorros. Un enojo con vos mismo surge de repente y no hay nada que hacer con él. Dan ganas de patalear, de pegarle a alguien… pero el culpable es uno mismo y no hay con que darle. A despejarte y mañana seguir, que con suerte la capacidad de atención aumenta un poquitito.
dijo:La ira es una emoción que se expresa con enojo, resentimiento, furia, irritabilidad. Los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardíaco, presión sanguínea y niveles de adrenalina y noradrenalina. Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir una amenaza o daño percibidos. La ira se vuelve el sentimiento predominante en el comportamiento, cognitivamente, y fisiológicamente cuando una persona hace la decisión consciente de tomar acción para detener inmediatamente el comportamiento amenazante de otra fuerza externa. La ira puede tener muchas consecuencias físicas y mentales.



Rendiste bien, y claro…te pasaste todo febrero estudiando como condenado para sacar al menos esa materia. Ahora que terminaste de rendir te quedan 4 días contados hasta el comienzo de clases y las ganas de salir de joda se acentúan en un 400%. Salís y en esos poquitos días vivís lo que cualquier otra persona vive en un mes: hamburguesas a las 8 am, gritos y cantos desenfrenados en el auto de tu amiga a la vuelta del boliche, resaca y no hay más tiempo, otra vez joda. Ahora viene la nostalgia y las ganas irrefrenables de exiliarte a las Islas Caimán y tomarte un año sabático, como hizo el profe de química el año pasado. Pero al comentarle la idea a tus viejos ellos te van recordando toda la plata que pusieron en vos y diversos factores que te van a hacer sentir culpable para el resto de tu vida. Abandonás la idea y encarás el comienzo de clases con menos onda que lago sin viento.
dijo:La nostalgia es descrita como un sentimiento o necesidad de anhelo por un momento, situación o acontecimiento pasado.
La nostalgia es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona puede atravesar en cualquier etapa biológica. La nostalgia es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido o vivido en una etapa y ahora no se tiene, está extinto o ha cambiado. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de la niñez, un ser querido, un cierto juego o un objeto personal estimado.



Primer día de clases. Vas a cursar y te encontrás con la hermosa sorpresa de que las correlatividades cambiaron y ahora no podes cursar ninguna materia sin tener antes unas cuantas otras aprobadas que casualmente vos no tenés. ¡Pero la p.. madre que los re mil parió a los miembros del consejo educativo! Encima ahora dos materias se superponen los horarios y tenés que elegir una lo que significa atrasarte otro añito más. ¿Qué son? ¿El Al-Qaeda de tu profesión? Ganas de asesinar a medio mundo y una frustración gigante hacen que te empiece a temblar el cuerpo como epiléptico. Estos son los momentos cruciales de la elección de la profesión, si tenés vocación seguís…si no, ideas como baile en el caño y mozo no pintan tan mal como antes.
dijo:La frustración es una respuesta emocional común a la oposición relacionada con la ira y la decepción, que surge de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual. Cuanto mayor es la obstrucción y la voluntad, mayor también será probablemente la frustración. La causa de la frustración puede ser interna o externa. En las personas, la frustración interna pueden surgir de problema en el cumplimiento de las metas personales y deseos, las pulsiones y necesidades, o tratar con las deficiencias observadas, tales como la falta de confianza o temor a situaciones sociales.


Tu objetivo es recibirte por lo tanto te tirás a la pileta mal. Presentas 500 notas de excepciones para que te dejen cursar todo lo que querías y ahora no te queda tiempo ni para tirarte un pedo. En tu casa no se dan cuenta y si antes te pedían que vayas a comprar al súper, ahora te piden que te vayas al mayorista a comprar de acá a cinco años, por las dudas viste. Nunca te largaban el auto, ahora te lo largan pero para ir a hacer mandados. Cinco materias y una semana después te da el pico de estrés y una contractura desde la punta del dedo gordo del pie hasta el cartílago de la oreja. Llegas de tomarte el último bondi de la facultad a tu casa y te reciben con un: tenés que ir al centro a pagar los impuestos antes de que me cierre el vencimiento. ¿La respuesta? Llorar y llorar hasta morir. Llorar de cansancio por primera vez en tu vida. Llorar por los 300 pesos de fotocopias que gastaste, las cordilleras de hojas que tenés que resumir y por el bendito sistema de evaluación continua impuesto desde el 2012 que hace que todas las noches te las pases estudiando para el “peque examen” de mañana.
dijo:Estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.
El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud.



Y no creo que sea poco predecible que luego de que pasan tres meses de tu situación de estrés no tengas algo de malhumor. Perdés la paciencia con todo lo que te rodea, y en un abrir y cerrar de ojos te ves peleándote con: la vecina por el ladrido de los perros, tu hermano por el sólo hecho de verlo desocupado, la señora que se quejó de tu mochila en el micro (“no señora, si yo llevo la mochila así de pesada por placer y ejercicio”) y obviamente con tus padres que cada vez que escuchan tus quejas te tiran un bello ejemplo del esfuerzo que ellos hicieron al estudiar y trabajar teniéndote a vos de baby. No sos el superman de los estudios, y la gente parece no notarlo.
dijo:La depresión es un trastorno del estado de ánimo, ya sea desde el punto de vista de la psicología o desde el punto de vista de la psiquiatría, pero siempre dentro del ámbito de la psicopatología. Según el modelo médico, la psiquiatría la describe como un trastorno del estado de ánimo y su síntoma habitual es un estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio o permanente.
El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida.

Para nosotros, estudiantes insaciables, luchadores de los libros, malabaristas de resúmenes en este circo llamado carrera, defensores de los resaltadores y eternos siesteros de los colectivos a la vuelta de la facu.
He pensado para los estudiantes una nota que explique nuestro comportamiento no sólo dentro de la universidad y alrededores, sino también fuera de ella. Una nota que explique cómo somos cuando no estamos estudiando, el “detrás de escena”, qué hacemos en esos momentos y de qué manera se nos puede reconocer fácilmente.
Nuestra vida fuera de los estudios transcurre de a pasos, partiendo del momento en que llega el fin de semana o en el mismo día que salimos de la facu; transcurriendo de forma muy parecida a la vida de un insecto: corta, por etapas y finalizando siempre igual, con la muerte.


Se comienza siempre por el “estado huevo”. Ese es el momento en el que alumno abandona la facultad de a poco, creciendo dentro de una carcasa de caras feas, un idiotismo avanzado y la necesidad de llegar y acostarse a dormir hasta que se acabe el mundo (o esté lista la cena). Se lo reconoce como un sujeto de apariencia desalmada, generalmente caracúlico a morir y tirando ya a posición fetal por el amontonamiento de cansancio. Es como la evolución pero al revés, empieza la semana derechito y la termina encogido como un orangután.
No sólo tenemos posición fetal, también podemos presentar lo que se llama “brazo mate”, que ocurre del acostumbramiento a andar acarreando el mate en la mano y el termo bajo el brazo por los largos pasillos de la facu, esperando encontrar esperanza o agua caliente en el mejor de los casos. Llegamos a casa y estamos así, encogidos y con el brazo arqueado como si realmente tuviéramos un termo invisible.


El siguiente estado, el “tipo larva” es característico de después de la siesta o del primer día del fin de semana. Nos convertimos en comedores insaciables de comidas caseras hechas por mamá o de la rotisería de la esquina. Necesitamos alimentarnos como la gente, y no como lo hacemos varias veces a la semana en ese comedor pedorro que nos cobra un diente de oro por un plato de fideos sin sal ni tuco.
Esta etapa cuesta atravesarla, porque cuesta liberarse un poco del estrés y dejar de padecerlo. Por ello a veces podemos seguir soñando con moléculas, olvidarnos de sacar el despertador programado y convertirnos en los reyes del doble sentido científico, encontrando chistes nerds hasta debajo de las repisas.



Terminando la fase larva, entramos de a poco en la “etapa pupa”, que para que se den una idea es como esa capsulita de seda que hace la mariposa antes de salir. Ya estamos en casita, refugiados del invierno y del zonda, tranquilos y relajados por la siesta y la comilona de las 5 de la tarde, cuando otros síntomas de la nuestro padecimiento van apareciendo de a poco.
Primero comenzamos con el Alzheimer de celulares o llaves, que es característico de las épocas de examen, en donde nos olvidamos esas cosas en lugares inimaginables por tener la cabeza llena de exámenes, de planes y de tareas pendientes. Podemos encontrarlo en la heladera, en el tachito de basura del baño o directamente adentro de la cartuchera; todo puede ocurrir.
Acompañado a lo anterior están los vacíos mentales, donde quedás colgado como estúpido mirando cualquier cosa, como un filósofo pero con la mente completamente en blanco; las confusiones de palabras, donde tirás un “yo estudiaba mirando” en vez de “yo estaba mirando” durante una charla; la obsesión por encontrar cambio de dos pesos (para el colectivo) recolectando todas las monedas que encontrás a tu paso como los patos con las migas de pan; y por último, como más característico, es la esclavitud repentina a los lentes de descanso que antes sólo usabas para la compu y ahora son necesarios hasta para distinguir el champú del enjuague.



Y ahora sí, llegó el momento de llegar a adultos, a la “fase imago” donde liberamos las alas y dejamos el estuche de estudiante fuera para convertirnos en jóvenes con ganas de vivir, no sólo de estudiar. Es el momento del extreme makeover, en donde un estudiante ojeroso, sin maquillaje o barbudo, se transforma en una increíble mariposa: depilada, maquillada y lista para el rodeo. Muy parecida a las series de tv esas en que entra una mujer sin dientes y pelada al principio, y al terminar el show es una bella y encantadora Cenicienta.
Pasan a buscarte tus amigas, todas chicas trabajadoras y estudiantes como vos, pero con menos estrés y más tiempo libre. Van a bailar y a las 2 de la mañana te querés pegar la vuelta porque no das más, no te da el cuerpo ni la cabeza. Te desacostumbras a la joda y podés terminar de dos maneras: con un pedo bárbaro por tomar un vaso de cerveza (porque también te olvidaste de lo que era el alcohol) ó dormido en el asiento de atrás del auto de tu amigo/a descansando todo eso que el estudio te quitó.
Y como todo lo bueno…todo se termina. El insecto se reproduce y muere, así de toque, porque ya cumplió su misión en la vida. Vos no podés reproducirte ni a gancho porque sería extremadamente contraproducente para tus estudios y sólo sería posible con un donador del banco de esperma o cómo le paso a María hace 2012 años atrás; por lo tanto te saltás este paso y vas directamente a la muerte…o lo que todos llamamos lunes.



