Los fotoreceptores que captan los colores solo se activan cuando hay cierta cantidad de luz.
Nuestros ojos son capaces de distinguir varios millones de colores dependiendo las condiciones de observación, pero sólo ve en blanco y negro durante la noche.
A esta conclusión llegaron Manuel Melgosa de la Universidad de Granada y Mark D. Fairchild del Rochester Institute of Technology, de EU, quienes publicaron su investigación en el libro “La tienda de las curiosidades del color”.
En su investigación los dos científicos responden a 56 preguntas relacionadas con el color y formuladas a partir de la curiosidad natural que se siente por el mundo de alrededor. De acuerdo a ellos cada persona ve un color de manera diferente, aunque dentro de los que tienen una visión normal hay una cierta unanimidad.
Dentro de su libro explican que la retina, los fotoreceptores y los mecanismos que llegan hasta al cerebro son personales que hace que no se vea exactamente el mismo.
En cuanto a la visión del color por la noche, ha explicado que los fotoreceptores de la retina que permiten ver los colores, los conos, sólo se activan cuanto hay cierta cantidad de luz, es decir, lo que denominan visión fotópica.
Por ello, los conos dejan de funcionar de noche, momento en el que inician su trabajo otros fotoreceptores, los bastones, que al ser de un único tipo producen una visión en blanco y negro, lo que en realidad implica percibir una amplia gama de estímulos que llaman grises.