A lo largo de la historia del crimen, han existido diversos ejemplos de "afamados envenenadores", como es el caso de alguna familia renacentista española de gran renombre, los desequilibrados médicos asesinos, o las temidas "viudas negras"... pero en la mayoría de los casos tan solo se trata de una leyenda que rodea los acontecimientos, los exagera y los desvirtúa. La prueba está en que el envenenamiento, en términos estadísticos, ocupa uno de los últimos lugares en el índice del crimen. Si comparamos el total de los homicidios que se pueden cometer en una gran ciudad durante un año, observamos que mientras los causados por armas de fuego ocupan un 51% y las armas blancas un 20%, los venenos tan sólo son un 0.5 %.
La aparente escasez de envenenamientos puede ser debida al hecho de que muchos casos pasen inadvertidos por el creciente uso de barbitúricos en las tentativas de suicidio, y en otros casos, los síntomas son atribuidos superficialmente a causas naturales. En estas ocasiones, los únicos que pueden aportar un poco de luz en los casos más complicados de intoxicación, son las autopsias y los estudios toxicológicos efectuados sobre restos cadavéricos...
Por otro lado, en numerosas ocasiones se ha confirmado la alevosía y la actitud engañosa de determinados sujetos que hacen uso del veneno con fines homicidas, y por fin en el siglo XVI se empiezan a dictar leyes represivas, para evitar actos criminales usando como arma el veneno...
Tanto las sustancias tóxicas naturales como las artificiales constituyen un gran peligro, pues son un factor muy difícil de controlar cuando no se usan para sus fines específicos como la medicina o la industria, por ejemplo. Si caen en manos de algún depravado o psicópata pueden llegar a cometer no sólo crímenes a determinadas personas sino incluso provocar intoxicaciones masivas... y las fuerzas de la ley pueden estar en un grave aprieto...
Se conocen unas quinientas causas posibles de muerte por envenenamiento, que van del ajenjo a la picadura del pez araña, pero la mayoría de ellas con síntomas muy parecidos.
A veces, el mal uso de drogas como pretendidos afrodisíacos ha sido tema en los procesos criminales, en los que el acusado suele admitir que no tenía conocimiento de los efectos tóxicos de la sustancia administrada...
Desde la más remota antigüedad se ha utilizado el "ponzoña", o los agentes tóxicos de origen animal. Ciertos aborígenes "emponzoñaban" sus lanzas y puntas de flecha para cazar y defenderse de sus enemigos, mientras que en la antigüedad se usó el poder letal de las serpientes, los reptiles venenosos y algunas plantas tóxicas (belladona, muérdago, mandrágora, beleño, seta Amanita muscaria...) para proporcionar un desenlace poco penoso a determinados personajes y políticos de alto rango, además de servir a otros para suicidarse. Estas variedades orgánicas son muy difíciles de encontrar en la actualidad, porque crecen silvestres en algunas áreas de Europa y Estados Unidos.
Pero entre los agentes tóxicos más utilizados en el crimen se encuentran por ejemplo el arsénico, que se encuentra entre las sustancias tóxicas más difundidas en la Naturaleza, y ha sido muchas veces empleado con fines suicidas y homicidas desde épocas primigenias. Tiene un carácter acumulativo, por lo que llega a permanecer de manera indefinida en el cabello, las uñas y los huesos. Además de alteraciones digestivas como sucede en la intoxicación aguda, aparecen síntomas que afectan a todos los órganos de nuestro cuerpo: náuseas, vómitos, diarrea, convulsiones, coma y muerte, por lo que se convierte en el arma homicida con más inconvenientes que cualquier otra droga, pues puede detectarse muy facilmente en el organismo... de esta manera, el asesino tiene muy pocas posibilidades de que su crimen no llegue a descubrirse.
Los médicos, por su fácil acceso a drogas peligrosas, constituyen un amplio sector de envenenadores conocidos en la historia del crimen. Suelen utilizar la morfina o sus derivados, que pueden llevar en sus maletines de forma legal. Es la más poderosa de las drogas narcóticas, reduce el dolor e induce a una semi o total inconsciencia. Se puede administrar por vía oral o en inyección, pero es altamente adictiva. Las muertes por morfina suelen ir acompañadas de respiración profunda, lenta, de coma y abundante sudor.
El cianuro, a su vez, se ha empleado como insecticida y raticida, y es capaz de causar la muerte de manera fulminante en el curso de una intoxicación debido a la liberación de ácido cianhídrico. En algunos papiros del antiguo Egipto se hace alusión a las propiedades tóxicas de algunos frutos, que se aplicaban para la ejecución de criminales, como el melocotón, la cereza, la ciruela o los huesos de albaricoque, que contienen una serie de azúcares que pueden transformarse en cianuro.
Dado que era un producto de bajo costo y capaz de producir la muerte en un lapso de tiempo muy breve, además de ser susceptible de ser aplicado fácilmente a grandes masas de población con fines de exterminio, tuvo gran predicamento en los llamados campos de concentración de los nazis.
Los cianuros se consideran agentes químicos asfixiantes, que sin lesionar el pulmón o las vías respiratorias superiores alteran la oxigenación de los tejidos y limitan el acceso del oxígeno a determinadas células orgánicas.
A pesar de que es uno de los más siniestros venenos, y que sólo 300 miligramos constituyen una dosis letal, no es el más seguro de los homicidas. Cuando se almacena tiende a deteriorarse, y puede tomarse una cantidad bastante grande sin que resulte fatal. Además, es "inofensivo" hasta que no entra en contacto con los jugos gástricos, de manera que siempre se puede llegar a tiempo para un lavado de estómago y la ingestión de estimulante y desinfectantes.
Junto con el arsénico, la estricnina fue uno de los venenos homicidas más populares del siglo XIX, aunque hoy en día son muy raros los crímenes por este producto, ya que los síntomas se reconocen muy facilmente. Se encuentra en las semillas de un árbol originario de la India, la nuez vómica. Se suele administrar mezclada con bebidas alcohólicas o comidas picantes para disfrazar su sabor extremadamente amargo. La reacción a una sobredosis es rápida y puede acusar la muerte casi de inmediato, pues la droga afecta al sistema nervioso y a las áreas motrices de la médula espinal, impidiendo la respiración debido a contracciones estomacales y convulsionando violentamente a la víctima.
LAS MALVADAS "VIUDA NEGRAS"
A lo largo de la historia del crimen se han sucedido una serie de personajes de lo más perversos, caracterizados por envenenar a sus cónyuges con el fin de obtener el beneficio de sus bienes.
Uno de los casos más conocidos es el de Anna Zwanziger, asesina en serie de gran interés criminalístico que utilizaba el arsénico para acabar con sus víctimas. El día de su ejecución declaró fríamente ante el juez, que su muerte sería una suerte para la humanidad, pues le resultaba imposible renunciar al veneno y al crimen. (ver asesinas en serie)
En julio de 1949 Marie Josephine Besnard fue detenida en Loudun (Francia) acusada de la muerte de trece personas incluyendo a su madre, su suegro y varios amigos y conocidos. Su esposo había fallecido en 1947 a causa de un infarto de miocardio. Una carta anónima al fiscal de la localidad dio origen a una exhumación del cadáver, con lo que se descubrió la presencia de elevadas cantidades de arsénico en su organismo. Las cosas se complicaron en el transcurso del juicio por falta de pruebas que sostuvieran las afirmaciones del médico forense, además algunos peritos observaron la gran cantidad de arsénico en el terreno en dónde se había inhumado el cuerpo. Las discrepancias surgidas entre los expertos que actuaron en representación de la acusación y de la defensa motivaron a que Marie Besnard fuese puesta en libertad.
También a Elfriede Blauersteiner, de sesenta y cuatro de edad, se la apodaba viuda negra, por tener como costumbre el vestir de luto y con un elegante sombrero con velo al asistir a los funerales de sus numerosos esposos. Fue acusada de falsificar testamentos a su favor ayudada de su abogado, quién también fue encarcelado.
Captaba a sus futuros cónyuges entre los pacientes de los hospitales y clientes de farmacias, a los que escuchaba atentamente de sus dolencias, y llegaba incluso a consolar a los viudos adinerados en la primera misa que celebraban por la muerte de su esposa. También ponía anuncios en los periódicos ofreciéndose como enfermera, cocinera, jardinera y camarera. Aunque tan sólo ha confesado a la Policía cinco de sus crímenes, se le suponen muchos más durante al menos veinte años hasta que fue descubierta. Confesó además que había ayudado a algunos vecinos a quitarse la vida con venenos, aprovechando su muerte para apropiarse de todos sus bienes. Cuando la Policía registró su vivienda, encontró una poblada biblioteca de libros de medicina y sobre los efectos de determinados fármacos. Aplicaba a sus víctimas conocidos antidepresivos y medicamentos para tratar la diabetes que provocaban bruscos descensos en los niveles sanguíneos de glucosa (hipoglucemia).
PERSONAJES SUPUESTAMENTE ENVENENADOS EN LA HISTORIA
Las muertes de algunos personajes históricos han hecho correr ríos de tinta y polémicas hipótesis de debate. En muchas ocasiones se ha planteado la curiosa hipótesis del veneno como causa de muerte, bien sea crimen o suicidio...
Aníbal: general cartaginés. Al comprender el peligro que se encontraba su país de ser conquistado por los romanos y tras ser derrotado en la batalla de Zama (202 d. C.) se suicida con el veneno que llevaba en su anillo.
Cleopatra: dos de las teorías acerca de la muerte de la legendaria reina, es por una parte que después de la muerte de su amante Marco Antonio, se suicidó encerrándose en una habitación rodeada de áspides o "cobras egipcias", y por otra, que uno de estos ofidios le causó la muerte al introducir la mano en una cesta de frutas.
Sócrates: filósofo griego. Juzgado por "contaminar y corromper" con sus ideas a los jóvenes atenienses. Condenado en 309 a. C. a beber una infusión de cicuta (planta cuyo zumo es altamente tóxico).
Napoleón Bonaparte: poco antes de su exilio en la isla de Santa Elena en 1821, Napoleón escribió en su testamento "Estoy muriendo antes de mi hora, asesinado por la oligarquía británica y su asesino a sueldo...". Tras su muerte, un cirujano italiano le practicó la autopsia a su cadáver y declaró como causa de su muerte un cáncer de estómago, pero el contenido de arsénico en sus cabellos era superior al que normalmente existe en los pelos humanos. Algunos sospecharon entonces que el emperador había sido envenenado por su asistente el conde Montholos.
Tchaikovsky: músico nacido en 1840, hijo de una familia acomodada rusa. Muere a los cincuenta y tres años a causa de una epidemia de cólera, según la versión oficial. Pero según el testimonio de alguno de sus conocidos, el ilustre pianista comunicó su decisión de suicidio por el escándalo que causó su tendencia homosexual. Lo denunciaron y acusado de conducta inmoral por su relación con un joven sobrino suyo y amenazaron de darla a conocer al zar de Rusia. El compositor se envenenó al volver a su domicilio diciendo: "Qué más da. Ahora ya importa todo lo mismo...".
René Descartes: científico francés autor del famoso Discurso del Método. A los cincuenta y tres años fue reclamado por la reina Cristina de Suecia para ser su tutor. A los cuatro meses de su llegada al país enfermó, y acabó muriendo al cabo de unos días. Según la versión oficial, debido a una neumonía, pero en una carta del médico de la corte se describían unos síntomas que eran más propios de una intoxicación aguda por arsénico que de una infección pulmonar. Además, la carta hacía constar las órdenes de la reina: que se evitase a toda costa esta divulgación...
Heinrich Himmler: político alemán que organizó la defensa civil contra las incursiones aéreas durante la Segunda Guerra Mundial. Nombrado ministro del interior hasta el derrumbamiento de Alemania en 1945, se suicidó con una ampolla de cianuro a las pocas horas de su detención.
Hermann Wilhelm Goering: mariscal alemán famoso por su crueldad y por haber organizado los bombardeos de la Luftwaffe sobre Londres, fue juzgado por crímenes de guerra en 1946 y condenado a morir en la horca. A pesar de las extremadas precauciones de los aliados después del suicidio de Himmler, a su vez, apareció muerto en la celda tras haber logrado romper con los dientes una ampolla de cianuro.
Marilyn Monroe: verdadera musa del cine, muerta en agosto de 1962. El análisis del forense señaló como causa la intoxicación aguda por barbitúricos, tras haber detectado elevadas cantidades de hipnóticos en la sangre e hígado. Además, la policía encontró un frasco de Nembutal que le había recetado su médico el día anterior en cuya etiqueta de envase se especificaba que el contenido eran veinticinco pastillas... en su interior tan sólo se encontraron tres.
La aparente escasez de envenenamientos puede ser debida al hecho de que muchos casos pasen inadvertidos por el creciente uso de barbitúricos en las tentativas de suicidio, y en otros casos, los síntomas son atribuidos superficialmente a causas naturales. En estas ocasiones, los únicos que pueden aportar un poco de luz en los casos más complicados de intoxicación, son las autopsias y los estudios toxicológicos efectuados sobre restos cadavéricos...
Por otro lado, en numerosas ocasiones se ha confirmado la alevosía y la actitud engañosa de determinados sujetos que hacen uso del veneno con fines homicidas, y por fin en el siglo XVI se empiezan a dictar leyes represivas, para evitar actos criminales usando como arma el veneno...
Tanto las sustancias tóxicas naturales como las artificiales constituyen un gran peligro, pues son un factor muy difícil de controlar cuando no se usan para sus fines específicos como la medicina o la industria, por ejemplo. Si caen en manos de algún depravado o psicópata pueden llegar a cometer no sólo crímenes a determinadas personas sino incluso provocar intoxicaciones masivas... y las fuerzas de la ley pueden estar en un grave aprieto...
Se conocen unas quinientas causas posibles de muerte por envenenamiento, que van del ajenjo a la picadura del pez araña, pero la mayoría de ellas con síntomas muy parecidos.
A veces, el mal uso de drogas como pretendidos afrodisíacos ha sido tema en los procesos criminales, en los que el acusado suele admitir que no tenía conocimiento de los efectos tóxicos de la sustancia administrada...
Desde la más remota antigüedad se ha utilizado el "ponzoña", o los agentes tóxicos de origen animal. Ciertos aborígenes "emponzoñaban" sus lanzas y puntas de flecha para cazar y defenderse de sus enemigos, mientras que en la antigüedad se usó el poder letal de las serpientes, los reptiles venenosos y algunas plantas tóxicas (belladona, muérdago, mandrágora, beleño, seta Amanita muscaria...) para proporcionar un desenlace poco penoso a determinados personajes y políticos de alto rango, además de servir a otros para suicidarse. Estas variedades orgánicas son muy difíciles de encontrar en la actualidad, porque crecen silvestres en algunas áreas de Europa y Estados Unidos.
Pero entre los agentes tóxicos más utilizados en el crimen se encuentran por ejemplo el arsénico, que se encuentra entre las sustancias tóxicas más difundidas en la Naturaleza, y ha sido muchas veces empleado con fines suicidas y homicidas desde épocas primigenias. Tiene un carácter acumulativo, por lo que llega a permanecer de manera indefinida en el cabello, las uñas y los huesos. Además de alteraciones digestivas como sucede en la intoxicación aguda, aparecen síntomas que afectan a todos los órganos de nuestro cuerpo: náuseas, vómitos, diarrea, convulsiones, coma y muerte, por lo que se convierte en el arma homicida con más inconvenientes que cualquier otra droga, pues puede detectarse muy facilmente en el organismo... de esta manera, el asesino tiene muy pocas posibilidades de que su crimen no llegue a descubrirse.
Los médicos, por su fácil acceso a drogas peligrosas, constituyen un amplio sector de envenenadores conocidos en la historia del crimen. Suelen utilizar la morfina o sus derivados, que pueden llevar en sus maletines de forma legal. Es la más poderosa de las drogas narcóticas, reduce el dolor e induce a una semi o total inconsciencia. Se puede administrar por vía oral o en inyección, pero es altamente adictiva. Las muertes por morfina suelen ir acompañadas de respiración profunda, lenta, de coma y abundante sudor.
El cianuro, a su vez, se ha empleado como insecticida y raticida, y es capaz de causar la muerte de manera fulminante en el curso de una intoxicación debido a la liberación de ácido cianhídrico. En algunos papiros del antiguo Egipto se hace alusión a las propiedades tóxicas de algunos frutos, que se aplicaban para la ejecución de criminales, como el melocotón, la cereza, la ciruela o los huesos de albaricoque, que contienen una serie de azúcares que pueden transformarse en cianuro.
Dado que era un producto de bajo costo y capaz de producir la muerte en un lapso de tiempo muy breve, además de ser susceptible de ser aplicado fácilmente a grandes masas de población con fines de exterminio, tuvo gran predicamento en los llamados campos de concentración de los nazis.
Los cianuros se consideran agentes químicos asfixiantes, que sin lesionar el pulmón o las vías respiratorias superiores alteran la oxigenación de los tejidos y limitan el acceso del oxígeno a determinadas células orgánicas.
A pesar de que es uno de los más siniestros venenos, y que sólo 300 miligramos constituyen una dosis letal, no es el más seguro de los homicidas. Cuando se almacena tiende a deteriorarse, y puede tomarse una cantidad bastante grande sin que resulte fatal. Además, es "inofensivo" hasta que no entra en contacto con los jugos gástricos, de manera que siempre se puede llegar a tiempo para un lavado de estómago y la ingestión de estimulante y desinfectantes.
Junto con el arsénico, la estricnina fue uno de los venenos homicidas más populares del siglo XIX, aunque hoy en día son muy raros los crímenes por este producto, ya que los síntomas se reconocen muy facilmente. Se encuentra en las semillas de un árbol originario de la India, la nuez vómica. Se suele administrar mezclada con bebidas alcohólicas o comidas picantes para disfrazar su sabor extremadamente amargo. La reacción a una sobredosis es rápida y puede acusar la muerte casi de inmediato, pues la droga afecta al sistema nervioso y a las áreas motrices de la médula espinal, impidiendo la respiración debido a contracciones estomacales y convulsionando violentamente a la víctima.
LAS MALVADAS "VIUDA NEGRAS"
A lo largo de la historia del crimen se han sucedido una serie de personajes de lo más perversos, caracterizados por envenenar a sus cónyuges con el fin de obtener el beneficio de sus bienes.
Uno de los casos más conocidos es el de Anna Zwanziger, asesina en serie de gran interés criminalístico que utilizaba el arsénico para acabar con sus víctimas. El día de su ejecución declaró fríamente ante el juez, que su muerte sería una suerte para la humanidad, pues le resultaba imposible renunciar al veneno y al crimen. (ver asesinas en serie)
En julio de 1949 Marie Josephine Besnard fue detenida en Loudun (Francia) acusada de la muerte de trece personas incluyendo a su madre, su suegro y varios amigos y conocidos. Su esposo había fallecido en 1947 a causa de un infarto de miocardio. Una carta anónima al fiscal de la localidad dio origen a una exhumación del cadáver, con lo que se descubrió la presencia de elevadas cantidades de arsénico en su organismo. Las cosas se complicaron en el transcurso del juicio por falta de pruebas que sostuvieran las afirmaciones del médico forense, además algunos peritos observaron la gran cantidad de arsénico en el terreno en dónde se había inhumado el cuerpo. Las discrepancias surgidas entre los expertos que actuaron en representación de la acusación y de la defensa motivaron a que Marie Besnard fuese puesta en libertad.
También a Elfriede Blauersteiner, de sesenta y cuatro de edad, se la apodaba viuda negra, por tener como costumbre el vestir de luto y con un elegante sombrero con velo al asistir a los funerales de sus numerosos esposos. Fue acusada de falsificar testamentos a su favor ayudada de su abogado, quién también fue encarcelado.
Captaba a sus futuros cónyuges entre los pacientes de los hospitales y clientes de farmacias, a los que escuchaba atentamente de sus dolencias, y llegaba incluso a consolar a los viudos adinerados en la primera misa que celebraban por la muerte de su esposa. También ponía anuncios en los periódicos ofreciéndose como enfermera, cocinera, jardinera y camarera. Aunque tan sólo ha confesado a la Policía cinco de sus crímenes, se le suponen muchos más durante al menos veinte años hasta que fue descubierta. Confesó además que había ayudado a algunos vecinos a quitarse la vida con venenos, aprovechando su muerte para apropiarse de todos sus bienes. Cuando la Policía registró su vivienda, encontró una poblada biblioteca de libros de medicina y sobre los efectos de determinados fármacos. Aplicaba a sus víctimas conocidos antidepresivos y medicamentos para tratar la diabetes que provocaban bruscos descensos en los niveles sanguíneos de glucosa (hipoglucemia).
PERSONAJES SUPUESTAMENTE ENVENENADOS EN LA HISTORIA
Las muertes de algunos personajes históricos han hecho correr ríos de tinta y polémicas hipótesis de debate. En muchas ocasiones se ha planteado la curiosa hipótesis del veneno como causa de muerte, bien sea crimen o suicidio...
Aníbal: general cartaginés. Al comprender el peligro que se encontraba su país de ser conquistado por los romanos y tras ser derrotado en la batalla de Zama (202 d. C.) se suicida con el veneno que llevaba en su anillo.
Cleopatra: dos de las teorías acerca de la muerte de la legendaria reina, es por una parte que después de la muerte de su amante Marco Antonio, se suicidó encerrándose en una habitación rodeada de áspides o "cobras egipcias", y por otra, que uno de estos ofidios le causó la muerte al introducir la mano en una cesta de frutas.
Sócrates: filósofo griego. Juzgado por "contaminar y corromper" con sus ideas a los jóvenes atenienses. Condenado en 309 a. C. a beber una infusión de cicuta (planta cuyo zumo es altamente tóxico).
Napoleón Bonaparte: poco antes de su exilio en la isla de Santa Elena en 1821, Napoleón escribió en su testamento "Estoy muriendo antes de mi hora, asesinado por la oligarquía británica y su asesino a sueldo...". Tras su muerte, un cirujano italiano le practicó la autopsia a su cadáver y declaró como causa de su muerte un cáncer de estómago, pero el contenido de arsénico en sus cabellos era superior al que normalmente existe en los pelos humanos. Algunos sospecharon entonces que el emperador había sido envenenado por su asistente el conde Montholos.
Tchaikovsky: músico nacido en 1840, hijo de una familia acomodada rusa. Muere a los cincuenta y tres años a causa de una epidemia de cólera, según la versión oficial. Pero según el testimonio de alguno de sus conocidos, el ilustre pianista comunicó su decisión de suicidio por el escándalo que causó su tendencia homosexual. Lo denunciaron y acusado de conducta inmoral por su relación con un joven sobrino suyo y amenazaron de darla a conocer al zar de Rusia. El compositor se envenenó al volver a su domicilio diciendo: "Qué más da. Ahora ya importa todo lo mismo...".
René Descartes: científico francés autor del famoso Discurso del Método. A los cincuenta y tres años fue reclamado por la reina Cristina de Suecia para ser su tutor. A los cuatro meses de su llegada al país enfermó, y acabó muriendo al cabo de unos días. Según la versión oficial, debido a una neumonía, pero en una carta del médico de la corte se describían unos síntomas que eran más propios de una intoxicación aguda por arsénico que de una infección pulmonar. Además, la carta hacía constar las órdenes de la reina: que se evitase a toda costa esta divulgación...
Heinrich Himmler: político alemán que organizó la defensa civil contra las incursiones aéreas durante la Segunda Guerra Mundial. Nombrado ministro del interior hasta el derrumbamiento de Alemania en 1945, se suicidó con una ampolla de cianuro a las pocas horas de su detención.
Hermann Wilhelm Goering: mariscal alemán famoso por su crueldad y por haber organizado los bombardeos de la Luftwaffe sobre Londres, fue juzgado por crímenes de guerra en 1946 y condenado a morir en la horca. A pesar de las extremadas precauciones de los aliados después del suicidio de Himmler, a su vez, apareció muerto en la celda tras haber logrado romper con los dientes una ampolla de cianuro.
Marilyn Monroe: verdadera musa del cine, muerta en agosto de 1962. El análisis del forense señaló como causa la intoxicación aguda por barbitúricos, tras haber detectado elevadas cantidades de hipnóticos en la sangre e hígado. Además, la policía encontró un frasco de Nembutal que le había recetado su médico el día anterior en cuya etiqueta de envase se especificaba que el contenido eran veinticinco pastillas... en su interior tan sólo se encontraron tres.