Investigadora rusa recurrió a técnicas de yoga para soportar el frío del Mar Blanco. El objetivo fue conocer los hábitos de estos animales
Video. Devota de su trabajo, la científica rusa Natalia Avseenko se despojó de sus prendas para poder nadar junto a un grupo de belugas en el Mar Blanco, en Rusia y así aprender más sobre su conducta y hábitos. ¿La razón? A estos animales no les gusta ser tocados por materiales artificiales, por lo que la guapa especialista no dudó en quedar como Dios la trajo el mundo para cumplir su cometido.
Asimismo, Avseenko tuvo que recurrir a técnicas de yoga para poder soportar las frías aguas del Mar Blanco, cuyas aguas tienen una temperatura que rodea los 1,5°C . La científica nadó en las gélidas aguas rusas por más de 10 minutos.
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Video. Devota de su trabajo, la científica rusa Natalia Avseenko se despojó de sus prendas para poder nadar junto a un grupo de belugas en el Mar Blanco, en Rusia y así aprender más sobre su conducta y hábitos. ¿La razón? A estos animales no les gusta ser tocados por materiales artificiales, por lo que la guapa especialista no dudó en quedar como Dios la trajo el mundo para cumplir su cometido.
Asimismo, Avseenko tuvo que recurrir a técnicas de yoga para poder soportar las frías aguas del Mar Blanco, cuyas aguas tienen una temperatura que rodea los 1,5°C . La científica nadó en las gélidas aguas rusas por más de 10 minutos.
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