Laura Lia Crespo, apodada "la torda", tenia 25 años la tarde en que fue secuestrada de su departamento en Villa Crespo, junto a su esposo Ricardo Alfredo Moya, Alicia Sebastiana Corda y María Sedeni Bonasorte, con quienes compartían la vivienda, el hecho se dio el 6 de diciembre de 1977, por un grupo de hombres vestidos con ropas del ejército pertenecientes al Grupo de Tareas No. 3, dejaron la vivienda destrozada, incluido el reloj que estaba parado a las 14:36.
Cursó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal N°1 de La Plata. Luego estudió Odontología en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Su cabello castaño, sus ojos celestes y su sonrisa practicamente imborrable hacian de Laura una mujer hermosa, militaba en el Partido Comunista Marxista-Leninista (PCML). Su último trabajo fue como asistente en un consultorio odontológico.
Ricardo y Laura el dia de su casamiento.
Una vez detenida en el centro clandestino de detencion "El Banco", Laura formaba parte de un consejo de presos a quienes hacían trabajar atendiendo a los otros detenidos-desaparecidos, ella estaba encargada de atender a los detenidos y repartir medicinas.
Tanto Laura como Ricardo fueron cruelmente torturados, Samuel Miara, un torturador apodado "Covani", acosaba y abusaba sexualmente a Laura y al negarse ella a estar con él voluntariamente, le daba palizas a su esposo, una vez tan gravemente que le hizo orinar sangre, o la obligaba a estar parada durante días frente a la sala destinada a enfermería, según diversos testimonios de ex detenidas, los hombres podían ir al baño dos veces al día, en cambio las mujeres las veces que ellas quisieran, con la diferencia que siempre iban acompañadas por un oficial que podía observarlas mientras hacían sus necesidades.
A Ricardo lo golpeaban mucho. El era un hombre muy fuerte de caracter, lo que molestaba a sus torturadores. Había sido cadete del Liceo Naval, por lo que quizás le tuvieran un odio especial.
Su hermano, Rodolfo Alberto Crespo, desaparecería apenas unos meses después, el 25 de febrero de 1978, tenia 21 años.
Laura junto a su hermano Rodolfo
Por la desaparición de Laura Lia Crespo y decenas de personas que pasaron por el Centro de Detencion Clandestino donde se encontró recluida, fueron sentenciados varios oficiales, policías y suboficiales a cadena perpetua, entre ellos el acosador sexual de Laura, Samuel Miara, quien también se había apropiado de los mellizos Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa, hijos de desaparecidos.
Cabe destacar que los Miara tenía una profunda amistad con Luis y Teresa Falco, apropiadores de Juan Cabandié (otro bebé secuestrado). Tan fuerte era la amistad entre ambas parejas de secuestradores que obligaban a sus hijos a llamar "tíos" a sus pares.
El Partido Comunista en reiteradas ocasiones se mostró en desacuerdo con el accionar violento de la guerrilla subversiva, esa fue la principal razón por le dieron su apoyo a través de un comunicado al gobierno de facto de Videla cuando este dio el golpe, creían que iba a poner fin a la escalada de violencia que vivía el país. Sucedió todo lo contrario, el terror fue combatido con mas terror y durante esos años los militantes comunistas fueron perseguidos por el gobierno de facto, varios de estos frente a la detención por parte de las fuerzas armadas mostraban sus credenciales de militancia en el partido comunista, pensando que eso los iba a salvar, lamentablemente para todos ellos, no fue así.

Cursó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal N°1 de La Plata. Luego estudió Odontología en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Su cabello castaño, sus ojos celestes y su sonrisa practicamente imborrable hacian de Laura una mujer hermosa, militaba en el Partido Comunista Marxista-Leninista (PCML). Su último trabajo fue como asistente en un consultorio odontológico.
Ricardo y Laura el dia de su casamiento.
Una vez detenida en el centro clandestino de detencion "El Banco", Laura formaba parte de un consejo de presos a quienes hacían trabajar atendiendo a los otros detenidos-desaparecidos, ella estaba encargada de atender a los detenidos y repartir medicinas.

Tanto Laura como Ricardo fueron cruelmente torturados, Samuel Miara, un torturador apodado "Covani", acosaba y abusaba sexualmente a Laura y al negarse ella a estar con él voluntariamente, le daba palizas a su esposo, una vez tan gravemente que le hizo orinar sangre, o la obligaba a estar parada durante días frente a la sala destinada a enfermería, según diversos testimonios de ex detenidas, los hombres podían ir al baño dos veces al día, en cambio las mujeres las veces que ellas quisieran, con la diferencia que siempre iban acompañadas por un oficial que podía observarlas mientras hacían sus necesidades.

A Ricardo lo golpeaban mucho. El era un hombre muy fuerte de caracter, lo que molestaba a sus torturadores. Había sido cadete del Liceo Naval, por lo que quizás le tuvieran un odio especial.
Su hermano, Rodolfo Alberto Crespo, desaparecería apenas unos meses después, el 25 de febrero de 1978, tenia 21 años.
Laura junto a su hermano Rodolfo
Por la desaparición de Laura Lia Crespo y decenas de personas que pasaron por el Centro de Detencion Clandestino donde se encontró recluida, fueron sentenciados varios oficiales, policías y suboficiales a cadena perpetua, entre ellos el acosador sexual de Laura, Samuel Miara, quien también se había apropiado de los mellizos Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa, hijos de desaparecidos.
Cabe destacar que los Miara tenía una profunda amistad con Luis y Teresa Falco, apropiadores de Juan Cabandié (otro bebé secuestrado). Tan fuerte era la amistad entre ambas parejas de secuestradores que obligaban a sus hijos a llamar "tíos" a sus pares.

El Partido Comunista en reiteradas ocasiones se mostró en desacuerdo con el accionar violento de la guerrilla subversiva, esa fue la principal razón por le dieron su apoyo a través de un comunicado al gobierno de facto de Videla cuando este dio el golpe, creían que iba a poner fin a la escalada de violencia que vivía el país. Sucedió todo lo contrario, el terror fue combatido con mas terror y durante esos años los militantes comunistas fueron perseguidos por el gobierno de facto, varios de estos frente a la detención por parte de las fuerzas armadas mostraban sus credenciales de militancia en el partido comunista, pensando que eso los iba a salvar, lamentablemente para todos ellos, no fue así.
