Hago este post para comentarles a todos los que pusieron buena onda y que hicieron fuerza para que Yair se recupere. Y especialmente para todos los que le dieron parte de sus sangre. Yair falleció el martes. Fue intervenido del corazón el lunes 12 de abril. Se complicó muchísimo. Tuvo una gran hemorragia que le duró casi una semana, lo cual llevó a que sus órganos dejaran de funcionar, así que después de interminables ocho días mi cuñado, amigo y ecxelente persona Yair, dejó de existir.
No se imaginan lo que fueron esos días, una espera angustiosa a veces teñida con un poco de esperanza. él nunca se despertó, él lo último que supo fue que entraba al quirófano para tener una calidad de vida un poco mejor, por suerte estuvo ajeno a todo el sufrinmiento.
En Buenos Aires estavieron junto a él todo el tiempo sus padres y sus hermanos mayores. Acá en Arequito quedamos el resto, esperando angustiados una noticia alentadora, pero saltando de dolor cada vez que sonaba algún teléfono.
El martes 20 viajamos para donar sangre mi cuñada (mujer del hermano mayor de Yair, yo, y mi papá. El hermano menor viajó un rato antes con un tío. Esa misma mañana cuando estábamos todos juntos en el hospital Yair se fue...yo no quise verlo en el hospital, fui la única que no lo vió. No quise verlo ni vivo ni muerto. Ni tampoco fui al velatorio ni, al entierro.
Quiero quedarme con mis recuerdos de Yair vivo y bien. No con toda esa porquería. Era mi hermano y nunca voy a olvidarme de ese abrazo que nos dimos antes de que suba al colectivo, ni las boludeces que iba diciendo mientras subia. Ni de los mensajes que nos mandamos hasta unas horas antes de entrar a cirugía.
Todo esto parece una pesadilla, y me parece que en cualquier momento va a llegar Yair, con sus boludeces, con sus fanatismos cortos pero apasionados, con sus indios, sus cantos de pájaros, sus dinosaurios, sus excelentes pinturas, su forma de hablar y de quejarse de todo (según Yair todo le pasaba a él), su lentitud, su inexplicable amor por Defensa y Justicia (todo porque le gustó la camiseta), su Japón, su amor por los gatos, su odio a Colón (por el genocidio), sus preguntas comicas, sus molestias a sus sobrinos (y atodos en general, jajaja, no podía ver a nadie tranquilo porque pasaba y te pegaba), su manera cariñosa de ser, su fanatismo por El Cuervo, y un montón de ciosas más que lo hacían una persona entrañable, querida por todos y totalmente compradora.
Quiero recordarlo y que todos los que lo conocimos lo recuerden así, divertido, como era él, no quiereo que se lo recuerde de manera triste, a él no le hubiese gustado. Por eso cuando hablamos de Yair, hablamos de todas esas cosas. Aunque cuando cada uno está solo, es imposible no llorar por esta vida que se fue tan jóven, con tantos proyectos.
Mi hija solo tiene dos años y medio, no se si lo va a recordar, pero haré lo imposible para que no lo olvide. Siempre le voy a hablar de su tío, de como la quería,y de que nunca llegó a comprarle la camiseta de Central ni a pintarle la remerita que nunca le dí para que pinte. Con Adriano sus otro sobrino va a ser más complicado es más chiquito y no creo que se scuarde de él mucho tiempo. Pero siempre van a escuchar de ese tío bastante personaje que tuvieron.
Es difícil todo esto, no parece real. Pero lamentablemente es así. Ahora solo queda ver como vamos a seguir nuestras vidas.
Gracias a todos. Sinceramente gracias.
No se imaginan lo que fueron esos días, una espera angustiosa a veces teñida con un poco de esperanza. él nunca se despertó, él lo último que supo fue que entraba al quirófano para tener una calidad de vida un poco mejor, por suerte estuvo ajeno a todo el sufrinmiento.
En Buenos Aires estavieron junto a él todo el tiempo sus padres y sus hermanos mayores. Acá en Arequito quedamos el resto, esperando angustiados una noticia alentadora, pero saltando de dolor cada vez que sonaba algún teléfono.
El martes 20 viajamos para donar sangre mi cuñada (mujer del hermano mayor de Yair, yo, y mi papá. El hermano menor viajó un rato antes con un tío. Esa misma mañana cuando estábamos todos juntos en el hospital Yair se fue...yo no quise verlo en el hospital, fui la única que no lo vió. No quise verlo ni vivo ni muerto. Ni tampoco fui al velatorio ni, al entierro.
Quiero quedarme con mis recuerdos de Yair vivo y bien. No con toda esa porquería. Era mi hermano y nunca voy a olvidarme de ese abrazo que nos dimos antes de que suba al colectivo, ni las boludeces que iba diciendo mientras subia. Ni de los mensajes que nos mandamos hasta unas horas antes de entrar a cirugía.
Todo esto parece una pesadilla, y me parece que en cualquier momento va a llegar Yair, con sus boludeces, con sus fanatismos cortos pero apasionados, con sus indios, sus cantos de pájaros, sus dinosaurios, sus excelentes pinturas, su forma de hablar y de quejarse de todo (según Yair todo le pasaba a él), su lentitud, su inexplicable amor por Defensa y Justicia (todo porque le gustó la camiseta), su Japón, su amor por los gatos, su odio a Colón (por el genocidio), sus preguntas comicas, sus molestias a sus sobrinos (y atodos en general, jajaja, no podía ver a nadie tranquilo porque pasaba y te pegaba), su manera cariñosa de ser, su fanatismo por El Cuervo, y un montón de ciosas más que lo hacían una persona entrañable, querida por todos y totalmente compradora.
Quiero recordarlo y que todos los que lo conocimos lo recuerden así, divertido, como era él, no quiereo que se lo recuerde de manera triste, a él no le hubiese gustado. Por eso cuando hablamos de Yair, hablamos de todas esas cosas. Aunque cuando cada uno está solo, es imposible no llorar por esta vida que se fue tan jóven, con tantos proyectos.
Mi hija solo tiene dos años y medio, no se si lo va a recordar, pero haré lo imposible para que no lo olvide. Siempre le voy a hablar de su tío, de como la quería,y de que nunca llegó a comprarle la camiseta de Central ni a pintarle la remerita que nunca le dí para que pinte. Con Adriano sus otro sobrino va a ser más complicado es más chiquito y no creo que se scuarde de él mucho tiempo. Pero siempre van a escuchar de ese tío bastante personaje que tuvieron.
Es difícil todo esto, no parece real. Pero lamentablemente es así. Ahora solo queda ver como vamos a seguir nuestras vidas.
Gracias a todos. Sinceramente gracias.
Yair
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