-Para la factura que le venía cada dos meses, como aumentó un montototón… le daremos la facilidad de pagarla por mes.
-Pero, ni que fuera una compra de bienes en cuotas. Esa es una mirada corto placista, hecha como el corto. Al tercer mes ya voy a estar endeudado hasta la perinola.
-Bueno, contraer empréstitos, a costa de la soberanía, a nosotros nos ha funcionado muy bien. De cada devaluación hemos salido más muy millonarios.
-La idea es rebajarle los impuestos a los ricos y hacer que eso lo paguen los pobres. Esa decisión política, maquinada y alevosa, la llamaremos “Y que quieren que haga si se robaron todo”. ¿Memorizó la frase?
-Si, My Little Poni.
La siguiente estrofa de “El payador perseguido” (de Atahualpa Yupanqui), define al neoliberalismo cínico, en su bondad más infamante; Y a la hipocresía del potentado que quizá no entiende el por qué de su riqueza material y ni se preocupa por la ausencia de valores éticos, humanos o espirituales en su haber.
El estanciero presume
de gauchismo y arrogancia.
El cree que es extravagancia
que su peón viva mejor.
Mas, no sabe ese señor
que por su peón tiene estancia.
-Vino un grupo revolucionario y le dijo al millonario que todo su dinero era papel mojado.
-Nopi, que historia tan terrible.
-Mejor te cuento otra. Vino un Gobierno Neo Liberal Cipayo y le dijo a todo el proletariado que su sueldo no le alcanzaría ni para comer.
-Ah, ese sí me encantó. Muy bonito, ojalá suceda algún día.
Mi amor por nuestro líder político y espiritual es muy alto. Pero en mi libertad no concibo dejar de ver un programa, que me regala inmoralidad, zoncera y desprecio, sólo porque allí se lo critique con astucia deficiente.