“Ponemos más huevo nosotros que los propios jugadores”
Orto. De él es la cara que tienen los encargados de marketing de las empresas que ponen teca grossa en la selección argentina de rugby.
La performance de la selección argentina de rugby, más conocida como Los Pumas, a lo largo de 2013 ha dejado un sabor amargo no sólo en los hinchas y en los jugadores sino, muy especialmente, en los CEO de sus principales auspiciantes.
Ocurre que más allá de que finalmente el país ha logrado instalarse entre las grandes naciones del rugby mundial, el hecho de que en cada enfrentamiento más o menos trascendente el equipo argentino termine con el honor desgajado ha comenzado a despertar cierto malestar entre quienes ponen “la tarasca” para que “este deporte pseudo amateur que mueve millones” tenga auspicios ABC1 “a pesar de que sus protagonistas son unos losers totales”.
“Nosotros ponemos huevo, metemos en cada reunión de marketing, justificamos cada dólar invertido en estos muertos, pero los pibes nos responden con goleadas humillantes; así no hay CEO que aguante”, explica un “creativo” de una importante agencia de publicidad que posee las cuentas de dos de los principales esponsors de Los Pumas.
”Estamos para atrás mal”, concluye la fuente, con su peor cara de orto. ¿Cuántas desfloraciones honrosas están dispuestos a soportar los gerentes de marketing de las marcas que auspician a Los Pumas? La respuesta a este interrogante aparecerá, sin dudas, en los próximos meses.
Orto. De él es la cara que tienen los encargados de marketing de las empresas que ponen teca grossa en la selección argentina de rugby.
La performance de la selección argentina de rugby, más conocida como Los Pumas, a lo largo de 2013 ha dejado un sabor amargo no sólo en los hinchas y en los jugadores sino, muy especialmente, en los CEO de sus principales auspiciantes.
Ocurre que más allá de que finalmente el país ha logrado instalarse entre las grandes naciones del rugby mundial, el hecho de que en cada enfrentamiento más o menos trascendente el equipo argentino termine con el honor desgajado ha comenzado a despertar cierto malestar entre quienes ponen “la tarasca” para que “este deporte pseudo amateur que mueve millones” tenga auspicios ABC1 “a pesar de que sus protagonistas son unos losers totales”.
“Nosotros ponemos huevo, metemos en cada reunión de marketing, justificamos cada dólar invertido en estos muertos, pero los pibes nos responden con goleadas humillantes; así no hay CEO que aguante”, explica un “creativo” de una importante agencia de publicidad que posee las cuentas de dos de los principales esponsors de Los Pumas.
”Estamos para atrás mal”, concluye la fuente, con su peor cara de orto. ¿Cuántas desfloraciones honrosas están dispuestos a soportar los gerentes de marketing de las marcas que auspician a Los Pumas? La respuesta a este interrogante aparecerá, sin dudas, en los próximos meses.