Misiones, Verde Natural y Dueña de la Tierra Colorada
Nuestra Bandera Y Nuestro Escudo
Himno Provincial
Bajo un hermoso y dulce cielo guaraní,
reluce eterna la aurora feliz,
en la esmeralda de tu selva como el mar,
hay cien caminos de mágico rubí.
Bajan las aguas del gran Río elemental,
sobre tu flanco, maduro el sol,
carne vibrante el corazón de la espesura
es un misterio impenetrable,
en la noche azul.
Misionerita, un corazón canta
endecha tierna de rendido amor,
en el homenaje a tu heroica tierra
deja el acento de mi corazón, tiembla en el pecho
de tu voz el canto,
con voz de guitarra, la dulce ilusión,
ese hechizo que regalas a los vientos
que te arrullan con ternura, en su esplendor.
Misionerita es la canción oficial de la provincia de Misiones, Argentina.
Es una galopa escrita por Lucas Braulio Areco y desde el 23 de junio de 2000 por Decreto Nº 813, firmado por el gobernador Carlos Rovira, es la "Canción Oficial de Misiones".
Es obligatoria su entonación en todos los establecimientos escolares dependientes del gobierno provincial y en todo acto oficial después del Himno Nacional Argentino.
PRODUCCIÓN DE MISIONES.
Durante muchos años la yerba mate constituyó un monocultivo en la provincia. Era la base de su riqueza. El colono no se vio obligado a introducir otros cultivos porque económicamente satisfacía sus aspiraciones. Pero llego el momento en que aparecieron dificultades. Entonces intensificaron la explotación de otras especies.
Hoy las producciones agrícolas más importantes son: la yerba mate, té, tabaco, cítricos, maíz y mandioca, caña de azúcar y esencias.
Otros cultivos que se practican en menor escala son: arroz, algodón, banana, soja, maní, ananá, hortalizas en general.
MISIONES Y SU NATURALEZA
Vivir en la provincia de Misiones es un privilegio del que no todos son conscientes, ya que en cuanto a su naturaleza es una de las provincias Argentina que presenta una gran biodiversidad, pero a la vez es uno de los biomas mas amenazados y frágiles.
Recorrer la provincia es una aventura sin palabras. Pero disfrutar esa aventura exige conocer su flora y su fauna.
Más desafiante aun será interpretar las reglas básicas de su funcionamiento, para valorarla, cuidarla y saber los problemas de conservación que la amenazan y así poder amarla aun más.
El nombre de Misiones proviene de las antiguas reducciones jesuíticas que se fundaron en estas tierras, desde los albores del siglo XVII. Actualmente ocupa una tercera parte de lo que constituyo la Provincia de Misiones en el dominio jesuítico.
Se encuentra situada en el ángulo nordeste de la República Argentina y pertenece a la Provincia Biogeográfica Argentina conocida como Selva Misionera o Paranaense. Desde el punto de vista fitogeográfico (distribución de los vegetales) la provincia de Misiones esta dividida en dos sectores:
La selva misionera y la zona de los campos.
Puede considerarse como limite entre ambos una franja imaginaria que cruza a la provincia desde Santa Ana (a unos 60 kms. de Posadas) hasta la localidad de Panambí sobre el río Uruguay. Entre ambas se establece una zona de transición, de gran importancia desde el punto de vista biológico relacionado especialmente con procesos de adaptación, fruto de la inestabilidad temporal del borde limitante de ambas formaciones en contacto. En el caso de la provincia de Misiones se ponen en contacto la expresión más Sureña de la llamada Selva Subtropical Oriental, Paranaense o Selva austro-brasilera, con las formaciones abiertas de Sabanas Subtropicales o de Transición Templado Subtropical.
Finalmente no debemos dejar de mencionar los numerosos cursos de agua que recorren la provincia constituyendo una basta red hidrográfica contenida en tres cuencas principales de desagüe: la del Iguazú, la del Paraná y la del Uruguay. Estas dos últimas cuencas están separadas entre si por la Sierra Central de Misiones, en tanto que la del Iguazú y la del Paraná están divididas por la Sierra de la Victoria y sus ramales.
La Selva Misionera:
Tiene todas las características de las Selvas Lluviosas Cálidas del Mundo: bioma típico de zonas de elevada temperatura y humedad sin fluctuaciones marcadas y sin una estación seca definida. Se caracteriza por su masa boscosa de 20 a 30 metros de altura integrada por gran variedad de especies vegetales. Se pueden identificar en ella varias capas de vegetación con abundantes lianas (isipó) y epífitas (plantas que viven sobre otras).
Las abundantes lluvias, fuertes rocíos nocturnos, pocas fluctuaciones en la temperatura sumadas a elementos esenciales para la vida como luz solar, calor y agua disponibles hacen que la naturaleza produzca las formas vivientes más exuberantes.
Así en "ésta selva" todos los hábitats y nichos que podrían ser ocupados por la diversidad biológica realmente fueron ocupados.
Originariamente la Selva Paranaense o Misionera cubría todo el Sudeste de Brasil, Este de Paraguay y las tres cuartas partes de la provincia de Misiones en nuestro país. Hoy esta situación ha cambiado quedando escasos fragmentos de aquella selva original, víctima de las forestaciones de coníferas exóticas y la ignorancia sobre el real y racional aprovechamiento de los recursos naturales de la selva misionera.
Se calcula que ya ha desaparecido mas del 50 % de la selva original.
La selva es una comunidad compleja por la diversidad de seres vivos que la integran y madura o climáxica por que ha llegado a un máximo grado de evolución; de allí que encontramos en este tipo de ambiente los mas variados ejemplos de relaciones interespecificas e intraespecificas.
Así veremos que la reproducción de ciertas plantas depende de algunas aves e inclusive de murciélagos, que colaboran en la dispersión de sus frutos o semillas.
Existen en la selva misionera mas de 2.000 especies conocidas de plantas vasculares, 330 de peces, 70 de anfibios, mas de 150 de reptiles, unas 550 especies de aves, mas e 100 de mamíferos y una incalculable cantidad de insectos y otros artrópodos.
Si bien es grande el número de especies reconocidas, la densidad de muchas de ellas es pequeña lo que las sitúa en peligro o amenazadas de desaparecer.
Es probable que la primera impresión, de quien la visita por primera vez sea de una gran maraña de vegetación, imposible de penetrar, pero si nos detenemos y la observamos con cuidado podemos distinguir en ella pisos o estratos mas o menos bien diferenciados.
De este modo podemos distinguir el estrato inferior o suelo de la selva. Tapizado de musgos, líquenes y helechos; el suelo de la selva esta constituido por una frágil capa de materia orgánica en descomposición. Allí se depositan hojas, frutos, semillas, ramas, troncos y restos de animales, que con la ayuda de los descomponedores como los hongos y las bacterias los desintegran incorporándolos a la capa de humus, que es escasa. Este estrato se caracteriza por su permanente humedad y escasez de luz solar que limita el crecimiento de los vegetales.
Entre los troncos caídos pueden encontrarse numerosos animales en especial anfibios, reptiles, aves y pequeños roedores, donde encuentran alimento y refugio.
Algunos representantes son los inambues de monte (flia. : Tinamidade), grupo de aves de tamaño variado pudiendo ser pequeñas como un pollito a grandes como una gallina, como es el caso del macuco (Tinamus solitarius), que por su tamaño y lo sabroso de su carne es muy perseguido por los cazadores, son mas oídos que vistos; las "yeruti" o palomas de monte (flia.: Columbidade), las que gustan de recorrer el suelo en busca de semillas o brotes que son su alimento; el urú (Odotophorus capueira), cuyo canto onomatopéyico se hace sentir al amanecer y al atardecer; entre los mamíferos están los "tatues o armadillos" (flia. : Dasypodidae); el oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla), que anda en busca de termitas y hormigas que las atrapa con su larga y pegajosa lengua; numerosas especies de ratones de monte (Flia.: Cricetidade) y comadrejitas (flia. : Didelphidae); el venado o guazuncho (Mazama americana); el aguti (Dasyprocta azarae); el tapeti o conejo de monte (Sylvilagus brasiliensis); los chanchos de monte o pecaries (flia. : Tayassuiade) y el raro anta o mborevi (Tapirus terrestris); dentro de los carnívoros está presente el hurón mayor o gato irara (Eira barbara); el puma (Felis concolor) y el majestuoso yaguarete (Leo onca).
A continuación si la luminosidad es importante, aparece un estrato caracterizado por la presencia de arbustos, cañas y los renovales de árboles; a este estrato se lo denomina sotobosque o arbustivo (entre 3 y 10 metros de altura), que según ciertos autores distinguen un sotobosque bajo y otro alto. Según el tipo de suelo, lo escabroso del terreno y/o el grado de intervención humana puede ser mas o menos enmarañando. Algunos representantes de la flora que se destacan en este estrato se encuentran el cocú (Allophilus edulis); los espinosos yuqueries (Acacia sp.); la ortiga brava (Urera baccifera) que en su interior almacena agua; el pari-paroba (Piper sp.); barba de chivo (Calliandra foliolosa), de bonitas flores rosadas que parecen un pequeño plumero; el ñandipá (Sorocea ilicifolia); etc. Dentro de los animales los mejor representados son las aves, como es el caso de los picaflores (flia. : Trochilidae) incesantes visitantes de las flores y valiosos aliadas de la polinización, algunos ejemplos son el picaflor de garganta blanca (Leucochloris albicollis) y picaflor ermitaño (Phaethornis eurynome); también están presentes aves conocidas como bataracitos (flia. : Formicariidae) que se alimentan de hormigas; numerosos fruteros (flia. : Thraupidae) llamados así por tener una dieta fundamentalmente de frutas; los arañeros (Basileuterus sp.); y de presencia casi infaltable las urracas (Cyanocorax crysops) que se mueven en pequeñas bandadas y son muy curiosas.
Por sobre este se encuentra el techo de la selva formado por la copa de los árboles, que en su competencia por la luz solar se apretujan y entrelazan formando una capa continua de follaje de unos 20 metros de altura: es el estrato de dosel. Aquí encontramos árboles como el lapacho negro (Tabebuia ipe); el cedro(Cedrela tubiflora); el guatambú blanco (Balfourodendron riedelianum); peteribi o loro (Cordia trichoma); el laurel negro (Nectandra saligna); el incienso (Myrocarpus frondosus); entre otros; por su parte dentro del reino animal lo que más llama la atención son las aves como es el caso de los fruteros o tangaraes (flia. : Thraupidae) de vistosos colores; también están presentes pájaros carpinteros (flia. : Picidae); bicheritos o comedores de insectos (flia. : Tyrannidae); trepadores (flia. : Dendrocolaptidae); pavas de monte (flia. : Cracidae); los boyeros (Cacicus sp.) de característicos nidos colgantes; muchos mamíferos también tienen aquí su hábitat pues encuentran abundante alimento, como la ardilla o coatí serelepe (Sciurus aestuans); el coendú o erizo (Coendou sp.); el mono caí (Cebus apella) el osito melero (Tamandua tetradactyla); etc.
De tanto en tanto, árboles gigantescos de 30 o más metros de altura sobrepasan las copas del estrato anterior, estos son conocidos como estrato de los emergentes. Cuyos principales representantes son el timbó, la grapia, el incienso o el escaso palo rosa. Los emergentes son útiles para la vida animal, como atalayas desde donde algunas rapaces, como la majestuosa harpía divisa a sus presas, también sirve de posadero para los jotes o cuervos o para que numerosas aves puedan construir sus nidos fuera del alcance del hombre, o bien cuando se secan proveen un hábitat especial para numerosos pájaros carpinteros, loros y otras aves que crían en huecos de árboles.
También existen vegetales que sin corresponderse a ninguno de los estratos vinculan a todos entre si como las enredaderas trepadoras o isipó, por otra parte algunos cactus sin espinas, algunos helechos y el guembé (Philodendron bipinnatifidum) viven en calidad de epífitas (viven sobre otras) abandonando el contacto con el suelo para tener un lugar al sol. Se adhieren fuertemente a los troncos o ramas de los árboles que usan solo como soporte sin extraerles de ellos ninguna sustancia, a diferencia de los parásitos, absorbiendo la humedad atmosférica.
El sector de los campos:
En este sector la vegetación es menos densa, con predominio de pastos duros y semiduros. Allí se alternan formaciones de pastos bajos con "isletas de monte" a las que se le llaman "mogotes o capones"; hay también formaciones de selvas más o menos continuas en los cerros, los cuales son bajos y amesetados y también a la orilla de los arroyos que Surcan el Sur misionero. Es común ver afloramiento de basalto, el que por acción de los agentes meteorológicos se "ablanda" (meteorización) constituyendo lo que conocemos en Misiones como tosca.
ste ambiente, que así contado parece ser pobre, es muy rico en diversidad biológica. En el se han encontrado unas 250 especies de aves de las cuales un 10 % aproximadamente fueron citadas como nuevas y en otros casos se actualizo la distribución de las mismas para la provincia.
Sector de los campos del Sur de la provincia.
La flora esta representada por el urunday (Astronium balansae), la canela de viado (Helietta apiculata), el ybajay (Eugenia pyriflora), sangre de drago de características hojas rojas (Croton urucurana).
Nuestros amigos alados: el tero (Vanellus chilensis); los pechos amarillos (Pseudoleiste guirahuro); la martineta (Rhynchotus rufescens); el yetapa (Gubernetes yetapa); Zorzales (Turdus sp); tordos (fila: Icteridae); el ñandú (Rhea americana); las chuñas de patas rojas (Cariama cristata); varias especies de patos como el siriri (Dendrocygna viduatta); garzas, como la garza bueyera (Bubulcus ibis), la garza mora (Ardea cocoi) y en recientes salidas se observó la presencia del chaja (Chauna torquata).
Algunos mamíferos más comunes son el tapeti (Sylvilagus brasiliensis); el cuis o aperea (Cavia aperea); el venado (Mazama americana); zorros (flia. Canidae); el aguara pope u osito lavador (Procyon cancrivorus); el lobito de rio (Lutra platensis)
Bueno espero que les haya gustado el post, comenten...