Cuando el Museo Heineken de Amsterdam abrió de nuevos sus puertas el 22 de mayo de 2001, después de ocho meses de intensos trabajos de remodelación, lo hizo con el nombre de 'Heineken Experience'. No se trataba de un simple proceso de mejora del espacio expositivo o de una mera actualización de los contenidos, sino de un cambio sustancial en la concepción del propio museo, convertido actualmente en uno de los lugares más visitados de la capital holandesa, en una especie de 'catedral cervecera' en la que es posible gozar el mundo de tan universal bebida con los cinco sentidos.
Heineken Experience es el tercer museo más visitado de la ciudad de Amsterdam, sólo superado en público por el Rijksmuseum (una joya arquitectónica donde se exhibe la mejor pintura de Rembrandt) y el Museo Van Gogh, ambos edificios muy cercanos de la Stadhouderskade, avenida en la que se encuentra la primitiva fábrica de Heineken y que ahora aloja su museo. Se estima que más de 200.000 personas visitarán cada año el Heineken Experience. El pasado verano la media fue de 1.300 visitas diarias y en la actualidad la asistencia supera las 1.000 personas cada día. Un centenar de trabajadores, entre personal de plantilla y estudiantes de prácticas, atiende el Museo Heineken.
Este éxito sin parangón se explica, además de por la calidad del Heineken Experience, la espectacularidad de sus contenidos y la divertida forma de exhibirlos, por la identificación de los holandeses con Heineken. Tanta es la vinculación y el aprecio que los habitantes de Holanda sienten por su universal cerveza, que hace unos años representantes del mundo de la empresa y la industria eligieron a Heineken como la "Marca holandesa del Siglo", título que logró en competencia con empresas de tanto relieve internacional como Phillips, KLM, Calvé o Iglo.
La zona expositiva del Heineken Experience cuenta con 3.000 metros cuadrados, situada en un edificio de 134 años de antiguedad, la Heineken's Brouwery, que fuera sede central de Heineken durante muchos años y fábrica de cerveza hasta 1988. Dicho edificio fue inaugurado el 17 de mayo de 1867 por la madre del fundador de Heineken, Anna Ceertruida Cornelia Heineken. El museo permanece abierto a todos los públicos de martes a domingos, de 10 a 18 horas. Los menores de 18 años pueden acceder al museo acompañados de sus padres o tutores. La entrada cuesta 5 euros y da derecho a tres consumiciones (cerveza o refresco) y a un regalo, generalmente una lata de Heineken con un vaso de cristal en su interior.
La visita al Museo Heineken constituye una experiencia fascinante, un viaje al pasado y un recorrido por el presente, una mezcla de artesanía histórica y de alta tecnología, una combinación asombrosa de tradición y de visión dé futuro. La mayoría de los museos sólo permiten ver y oír Los más modernos invitan a los visitantes a interactuar con los objetos expuestos. Heineken Experience va mucho más allá y ofrece una experiencia multimedia y multisensorial, diseñada para que los visitantes reciban información a través de múltiples canales y puedan disfrutar con los cinco sentidos de la historia de la cerveza más bebida en todo el mundo.
Unas ocho semanas dura el proceso de elaboración de una Heineken, si sólo valoramos el tiempo de conversión en fábrica de la cebada cervecera en refrescante bebida lista para su consumo y no contabilizamos el tiempo de producción de sus principales materias primas. Una hora y media dura la visita al renovado Museo Heineken, un micromundo cervecero en el que los visitantes viven la experiencia única de asistir desde dentro, como auténticos protagonistas, al proceso de fabricación de la cerveza. Todo ello apoyado por avanzadas técnicas expositivas y las más espectaculares tecnologías holográficas, de realidad virtual y de creación audiovisual.
Heineken Experience recrea paso a paso el camino que sigue la cebada en grano hasta convertirse en una caña lista para ser bebida. Los visitantes penetran en un silo de cebada, entran en una caldera de cocimiento de malta, caminan entre tanques de enfriamiento y casi descubren el secreto mejor guardado de Heineken: su famosa y característica levadura, obtenida en 1866 por el Dr Elion, discípulo de Louis Pasteur.
La sala de acogida del museo está decorada con paredes formadas por unos ladrillos muy especiales: botellas verdes de Heineken. Esta idea forma parte de un viejo proyecto arquitectónico de 1960, 'The World Bottle', pensado para construir pequeñas casas que nunca llegó a realizar-se. Un toque de diseño vanguardista que deja paso inmediatamente a una fiel recreación del ambiente del Amsterdam de mediados del XIX que vivió el fundador de la Compañía, Gerard Adriann Heineken.
Tras su recorrido por las materias primas (cebada malteada, lúpulo, agua y levadura), el visitante accede a una sala de cine tipo 'movimás' para participar en una experiencia única: convertirse en botella de cerveza y asistir en primer plano a todo el proceso de limpieza, llenado, encapsulado, etiquetado, pasteurizado y embalaje. El suelo móvil del teatro cinematográfico y la capacidad envolvente de las pantallas y del sonido, conceden a la proyección un realismo impresionante.
A partir de este momento, al visitante se le ofrece una mezcla de tradición y futuro. El escenario expositivo es un edificio singular cargado de historia y estrechamente vinculado a la vida de Amsterdam. Ello no es óbice para que, junto a las primitivas calderas de cocimiento de Heineken y los tradicionales carros de reparto tirados por caballos, los visitantes se ayuden de modernas tecnologías digitales para profundizar en el mundo de la cerveza. El público dispone en una de las salas del Heineken Experience de equipamiento para enviar, a través de Internet, postales virtuales con su propia fotografía y mensajes electrónicos con vídeos grabados en el mismo museo.
De forma interactiva el visitante descubre que Heineken es actualmente la primera productora de cerveza de Europa y la segunda del mundo. Además, es líder en el segmento de las cervezas de importación en EE.UU. La marca Heineken es la primera cerveza de Europa y la segunda del mercado internacional. Cada minuto se consumen en todo el mundo 12.500 botellas de Heineken. En Zoeterwoude, Heineken posee la fábrica de cerveza más grande de Europa, capaz de envasar un millón de botellas a la hora y con una producción anual de 10 millones de hectolitros.
Cuatro grandes espacios audiovisuales sirven para que el visitante del Museo aprecie la expansión de Heineken por los cinco continentes y valore su compromiso de respeto y defensa del medio ambiente. Especialmente, la política de protección del agua, fuente de vida y materia prima fundamental para la elaboración de la cerveza. Una de estas salas, la Heíneken Stadíum, muestra las mejores imágenes deportivas patrocinadas por esta marca y en ella el público puede ver los mqjores goles de la Champions League y jugar unas partidas de futbolín. En otra sala, dotada con espectaculares asientos móviles individuales, es posible crear un ambiente virtual a la medida del visitante, quien descubre que la cerveza perfecta requiere de una atmósfera especial. El ambiente invita al relax y a la diversión. Cada persona genera su propio mundo, accionando las palancas incorporadas a unas futuristas butacas, cuyas orejeras se convierten en altavoces y de cuya parte superior cuelga una pantalla movible donde se proyectan las imágenes seleccionadas.
La visita termina en una moderna cervecería de nombre muy significativo: "See You Again Bar" (Nos vemos de nuevo), conectada con una espaciosa tienda donde es posible encontrar cientos de artículos con la típica estrella roja y el verde corporativo de Heineken. A mitad del recorrido expositivo, junto a la primitiva sala de cocimiento, funciona otra cervecería, más tradicional en su decoración y con unos grifos de cerveza de gran belleza y valor histórico. Ambos espacios cerveceros refrescan al visitante y le proporcionan un conocimiento más intenso y jugoso sobre la elaboración de la cerveza. El ticket de entrada incluye tres bonos canjeables por otras tantas cañas de Heineken o refrescos y un cuarto para obtener un regalo a la salida.
Heineken Experience
Dirección: Stadhouderskade 78, 1 072 AE
Amsterdam (Holanda)
Teléfono: +31 20 523 96 66
Abierto: Martes a domingos. Cierra los lunes, 25 de diciembre y 1 de enero.
Horario: De 10.00 a 18.00 horas. Admisión de público hasta las 1 7.00 horas.
Precio entrada: 5 euros.
El ticket de entrada incluye bonos para tres consumiciones y un regalo.
Menores: La entrada de menores de 18 de años sólo está permitida
si van acompañados de sus padres o tutores.
http://blancoyoro.fundacioncruzcampo.com/numeros/n16/16cultura012.htm