Cuando la naturaleza aprieta, cualquier sitio es bueno
El ser humano, como cualquier otro animal que pulula por este planeta -los extraterrestres no se que tal irán de esto- esta sujeto a una serie de necesidades fisiológicas a las cuales no se puede negar, esta inexoráblemente sujeto a ellas. Entre estas se encuentran el comer y el beber… y otras como el cagar y el mear -o como lo quieras llamar: liberar a willy, descargar, descomer, deshacerse de materia inorgánica innecesaria, tener un parto anal, desahogar las penas, liberar a tus demonios, …-.
Satisfacer estas necesidades físicas -no lo neguemos por muy escatológico que parezca-, es un placer para cualquiera. Como dijo un escritor cuyo nombre no recuerdo: “no hay placer mas exquisito que cagar bien despacito y no hay placer mas delicado que después de haber cagado”…
Toda esta reflexión se resume en las palabras que dijo este poeta y que me tomó la libertad de hacer mias:
En este mundo matraca,
de cagar nadie se escapa.
Caga el buey y caga la vaca.
Caga el rey, el obrero y el Papa.
Y hasta a la mujer mas guapa,
el culo le huele a caca.
Esta claro pues que cuando la naturaleza llama a tu puerta, cualquier sitio es bueno.

