
Ver cómo George W. Bush esquivó el zapato que le arrojó el periodista Montazer al Zaidi nos hace pensar que quizás no sea tan cierto eso de que el consumo excesivo de drogas y alcohol disminuya los reflejos (aunque repasando sus dos gestiones de gobierno, está claro que la capacidad mental sí queda seriamente mellada).
Como sea: contra todos los pronósticos, el presidente de los Estados Unidos resultó tener la cintura de un Nicolino Locche, gracias a la cual eludió con maestría un certero mocasín volador dispuesto a hacer justicia (la economía mundial derrumbada, dos países destruidos y cientos de miles de muertos a cambio de un 42 en la frente? podría decirse que hubiésemos estado a mano). "Lástima la mala puntería", dirán algunos, que podrán satisfacer sus fantasías de humillación a Dubya (en forma virtual, lamentablemente) mediante el Sock and Awe, un juego que permite clavarle varios suelazos en el cráneo a este ser indeseable.
Y porque no teníamos nada mejor que hacer (ni otra idea a la hora de escribir), el staff de este blog se preguntó si otros personajes de la Vida Pop hubieran reaccionado con la rapidez de George, o en todo caso qué hubiesen hecho en una situación similar. Las conclusiones a las que llegamos son las siguientes:
AMY WINEHOUSE: Presa del horror, el zapato se atomiza al acercarse a menos de un metro de su cara. La cantante aprovecha y se esnifa el polvo resultante mezclado con soda cáustica.
PARIS HILTON: Con su ojo chueco ve el zapato acercándose, pero demora demasiado tratando de entender cuáles serían las consecuencias de que el objeto se estrellara contra su rostro (e intentando ver de qué diseñador es el mismo). Finalmente el calzado llega a destino y se le inserta enterito en la boca.
STEVIE WONDER: "¡¿Qué zapat...?!" *PAF*
CHUCK NORRIS: Le ordena al zapato detenerse mientras va en el aire y éste no sólo para, sino que también le pide disculpas y corre a estrellarse contra el rostro del agresor.
STEPHEN HAWKINS: No logra esquivar el zapatazo, pero mientras lo ve venir elabora una revolucionaria teoría sobre la génesis astrofísica del calzado y su desplazamiento en el eje tiempo-espacio que gana un Premio Nobel.
DONALD TRUMP: Lo abaraja, lo guarda, lo vende como memorabilia en eBay y gana 10 millones de dólares con los que compra el canal donde trabaja el periodista, a quien reasigna como corresponsal en Fuerte Apache por el sueldo mínimo.