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Ingredientes
Preparación
En Uruguay, la tradición dice que si llueve, “hay que hacer tortas fritas”. No se sabe bien de dónde viene esa costumbre tan arraigada; personalmente me afilio a la hipótesis de que se deba a que uno de los ingredientes, es el agua.
En el interior del país, la gente del campo (llamados gauchos), lejos de las ciudades no tenían siempre agua corriente, sólo cuando llovía podían recoger agua “dulce” como la llaman y entonces era la oportunidad de hacerlas. Si bien no es un alimento “sano” bajo nuestra visión saludable de estos días (ya que se fríen en grasa), es realmente un manjar tradicional, en Uruguay, cada día de luvia.
La torta frita es un bocado típico del Río de la Plata, y posteriormente extendido a otras regiones en los que se la conoce con otros nombres y preparaciones (como el picarón o la sopaipilla, que son también variantes de buñuelos).
Su masa es básicamente la del pan común con un leudado más corto, se compone básicamente de harina de trigo, levadura natural activada con un poco de azúcar y agua tibia o levadura seca y sal, de aquí existen variantes de distintos agregados como huevos, leche, azúcar, manteca o grasa, luego de la fermentación se estira la masa, se la corta de la forma deseada y se fríe en grasa vacuna o aceite vegetal neutro. Una vez terminadas se las puede espolvorear con azúcar común o impalpable si te gustan dulces. También se puede hacer con levadura química aunque no tiene el mismo gusto que con la levadura natural o seca.
Por lo general, su forma es circular o en rombo y tiene un pequeño corte en el centro, como si fuera un ombligo. Este diseño la caracteriza y su función es facilitar la cocción.
Según costumbre, son dulces o moderadamente saladas, ya que a la masa se le agrega solamente una pizca de sal en algunos casos. Otras recetas, siguiendo el proverbio sobre gustos no hay nada escrito, adicionan dulce de membrillo dentro de la masa antes de freirlas o hasta hay quienes las untan con dulce de leche una vez terminadas. Las tortas fritas son de rápida preparación y cocción. Su alto contenido calórico no ha derribado la costumbre ya que su consumo esporádico no implica mayores consecuenicas y además son muy sabrosas.
En el imaginario colectivo, se refuerza la idea de consumirlas como un alimento de ocasión, con la propuesta de que los días de lluvia son ideales para comerlas para acompañar el mate.
Los chinchulines de Pizza, calle Corrientes (Buenos Aires) que merecían la aprobación de Leopoldo Lugones; [...] el mate, el mate con leche y las tortas fritas para el tiempo de aguas, entre las viejas familias, adictas a las tradiciones argentinas...1
También se cree que el origen de esta costumbre se debe a que antiguamente los gauchos de campaña juntaban el agua de la lluvia para hacer la preparación de la masa, por lo que más adelante quedó la costumbre de hacerlas cuando llueve. Además, se pueden comprar en puestos, en ferias o en las calles siempre a precios módicos que rondan los 25 centavos de dólar.
1/2kg de harina
1 cucharadita de sal
50 gramos de grasa (vacuna)
1/2 taza de agua
grasa (vacuna) para freír, cantidad necesaria
En un recipiente pon a entibiar un poco el agua con la sal, (puedes hacerlo en el microondas), sobre la mesada o mesa de madera, pon la harina e incorpórale la grasa. Haz un hueco en el centro donde pondrás el agua para luego ir uniendo con la harina hasta formar un bollo. Una parte importante es que hay que amasar muy bien hasta que la masa quede bien unida, sedosa y no se pegue a la mesada, también es importante que la dejes descansar o reposar 15 minutos o más fuera de la heladera y tapada con un paño.
Luego toma pequeñas porciones de la masa y comienza a estirarlas con la manoen formaredonda hasta que formes una tortita de aproximadamente 10 o 12cm de diámetro cuidando que los bordes queden más gruesos. En el centro de cada tortita hazle un pequeño agujero con el dedo, hay quienes le hacen dos.
Para freír es conveniente usar abundante grasa y que esté bien caliente, ten cuidado no te vayas a quemar. Si lo haces con los peques de la casa, es mejor que esta parte la haga un adulto. La fritura se hace de los dos lados y lleva muy poco tiempo, cuando veas que la parte superior se pone dorada y con la ayuda de un tenedor grande, ya está para dar vuelta y lo mismo del otro lado. Deja que escurra sobre papel absorbente y cuando estén tibias ya están listas para comer.
La experiencia personal me dice que prácticamente te las sacan de las manos, y muy pocas llegan a la mesa, sobre todo los peques que ni bien sienten el aroma rápidamente vienen a pedirte y a apurarte para que se enfríen más rápido.
