Samurái

Fotografía de guerreros samurai de la provincia de Satsuma durante la Guerra Boshin.
La palabra samurái generalmente es utilizada para designar una gran variedad de guerreros del antiguo Japón, cuando su verdadero significado es el de una élite militar que gobernó el país por cientos de años.
El origen del samurái se data en el siglo X y se fortaleció al concluir las Guerras Genpei a finales del siglo XII, donde fue instituido un gobierno militar bajo la figura del shōgun, por el cual el Emperador de Japón quedó a su sombra como un mero espectador de la situación política del país. Su hegemonía tuvo lugar durante el período Sengoku, una época de gran inestabilidad y continuas luchas de poder entre los distintos clanes existentes, por lo que esta etapa de la historia de Japón es referida como «período de los estados en guerra». El liderazgo militar del país continuaría a manos de esta élite hasta la institución del shogunato Tokugawa en el siglo XVII por parte de un poderoso terrateniente samurái (conocidos como daimyō) llamado Tokugawa Ieyasu, quien paradójicamente, al convertirse en la máxima autoridad al ser nombrado como shōgun, luchó por reducir los privilegios y estatus social de la clase guerrera, proceso que finalmente culminó con su desaparición cuando el emperador retomó su papel de gobernante durante la Restauración Meiji en el siglo XIX.
Históricamente la imagen de un samurái estuvo más relacionada con la de un arquero a caballo que con la de un espadachín, y no fue sino hasta que reinó una relativa paz cuando la espada adquirió la importancia con la que la relacionamos en nuestros días. En la sociedad actual, la fantasía y la realidad de los samurái se ha entremezclado e idealizado y sus historias han servido de base tanto de novelas, como de películas y tiras cómicas.

El Daisenryō-Kofun en Osaka, es la tumba más grande de este tipo y su construcción data del siglo V dC.
Haniwa de un soldado de la era Kofun, exhibido en el Museo Nacional de Tokio .
El samurái en la era Heian
Hacia 860, se pueden apreciar la mayoría de las características de los samurái: jinetes a caballo diestros en el uso del arco, además del empleo de espadas de hoja curva. Estos militares a caballo gozaban de la total confianza del Trono del Crisantemo y se encargaban de la seguridad de las ciudades así como luchar contra las revueltas que sucediesen.
Durante el siglo IX Japón sufrió un grave declive económico a consecuencia de plagas y diversas hambrunas. A principios del siglo X tuvieron lugar numerosos disturbios, desórdenes y rebeliones debido a la situación que se vivía, por lo que el gobierno tomó la decisión de conceder amplios poderes a los gobernadores locales para reclutar tropas y actuar contra las crecientes rebeliones conforme a lo que creyeran conveniente, lo que les dio a dichos gobernadores un enorme poder político. Es durante este periodo que se documenta por primera vez la palabra «samurái», «aquellos que sirven» en un contexto meramente militar.
La primera gran prueba de estabilidad del sistema tuvo lugar en el año 935 con una revuelta protagonizada por Taira no Masakado, descendiente del Príncipe Takamochi a quien la autoridad imperial había enviado a sofocar los disturbios en Kantō y que recibía el apodo de «El Pacificador». Al principio la corte Heian consideró que el incidente protagonizado por Masakado era tan sólo un incidente local, hasta que éste llegó a autoproclamarse «nuevo emperador», por lo que se envió un ejército provincial para sofocar su rebelión, muriendo decapitado en 940. A partir de este momento y debido a su origen social, éstos líderes guerreros se comienzan a definir como una aristocracia local.
Durante este periodo, los linajes de mayor importancia política fueron los Taira, Fujiwara y los Minamoto. Minamoto no Yoriyoshi se vio envuelto en un conflicto importante de la época llamado la Guerra Zenkunen o «guerra de los primeros nueve años» que duró de 1051 a 1062, siendo la primera guerra que se vivía en el país desde los enfrentamientos contra los emishi. El incidente se originó cuando Abe no Yoritoki, descendiente de los emishi y miembro del clan Abe no entregó a la Corte los impuestos recaudados, por lo que Yoriyoshi fue enviado a tratar con él. Yoriyoshi y Yoritoki habían llegado ya a un acuerdo pacífico pero un conflicto interno en el clan Abe tuvo lugar y Yoritoki fue muerto, con lo que se declara la guerra entre Abe no Sadato, hijo de Yoritoki, y los Minamoto. No fue sino hasta 1062 cuando Yoriyoshi pudo vencer a los Abe en la Batalla de Kuriyagawa llevando la cabeza del rebelde hasta Kioto en señal de triunfo.
Minamoto no Yoshiie, hijo de Yoriyoshi estuvo al lado de su padre durante todo el conflicto, ganando un gran prestigio por sus proezas militares lo que le valió el apodo de Hachimantarō o «el primer hijo nacido de Hachiman, dios de la guerra».
Mon del clan Taira, enemigos del clan Minamoto y uno de los clanes más importantes de la Era Heian.
Mon del clan Taira, enemigos del clan Minamoto y uno de los clanes más importantes de la Era Heian.
En el año de 1083 estallaría nuevamente un conflicto armado en que los Minamoto se verían envueltos, ahora en la Guerra Gosannen o «guerra de los últimos tres años», la cual se debió a diferencias entre los líderes de los antiguos clanes aliados Minamoto y Kiyowara. Después de una feroz batalla de tres años en que la Corte se negó a auxiliar a los Minamoto de cualquier modo, éstos pudieron salir finalmente victoriosos. Cuando Yoshiie asistió a Kioto con la finalidad de buscar una recompensa, la Corte se negó y aun le recriminó los impuestos atrasados que debía con lo que se inicia un claro distanciamiento entre ambos, mientras que sus rivales, los Taira, cada vez más gozaban de una mejor relación con ellos debido a sus hazañas en el oeste del país.
La rivalidad entre los clanes Minamoto y Taira fue aumentando y haciéndose cada vez más evidente. En 1156 tuvo lugar un conflicto entre ambos clanes, cuando Minamoto no Yoshitomo se unió a Taira no Kiyomori contra su padre Minamoto no Tameyoshi y su hermano Tametomo durante la Rebelión Hōgen. La batalla fue muy breve y al final Tameyoshi fue ejecutado y Tametomo fue castigado con el destierro.
En 1160 se produjo un nuevo enfrentamiento conocido como Rebelión Heiji, donde Yoshitomo se enfrentó con Kiyomori. La victoria del clan Taira fue tan decisiva que los miembros del clan Minamoto huyeron para tratar de salvarse. Los Taira los persiguieron y Yoshimoto fue capturado y ejecutado, por lo que de los miembros de la rama original de la familia Minamoto, sólo quedaron algunos pocos, siendo aniquilados casi por completo.
En 1167 Taira Kiyomori recibió del emperador el título de Daijō Daijin (Gran Ministro), el cual constituía el rango más alto que podía conceder el emperador, por lo que se convirtió en el gobernante de facto del país.

Samurái incursionan en barcos mongoles durante la invasión de 1281.

Estatua de Kusunoki Masashige en Tokio , un samurái de suma importancia en las guerras Nanbokuchō.

El Kinkakuji o «Pabellón dorado» es todo un símbolo en la ciudad de Kioto, fue construido por el shōgun Ashikaga Yoshimitsu en 1397.
Estatua que representa el enfrentamiento entre los legendarios rivales Takeda Shingen y Uesugi Kenshin durante la Cuarta Batalla de Kawanakajima.
Se define figura del samurái
Representación de la Batalla de Nagashino, un parte aguas en la forma de hacer la guerra en Japón.
Representación de la Batalla de Nagashino, un parte aguas en la forma de hacer la guerra en Japón.
Es Hideyoshi quien define finalmente la figura del samurái. Ordena y define los lineamientos para el adiestramiento, disciplina y especialización de los soldados del país. Los soldados ahigaru son capacitados tanto en el uso del naginata como del arcabuz.
Un edicto proclamado en 1588 conocido como «cacería de espadas» buscaba separar formalmente a los soldados y samurái de los campesinos, por lo que se les confiscan sus armas. Otro edicto de 1591 termina de separar y distinguir entre las clases sociales de los samurái y de los campesinos. A diferencia del tipo de reclutamiento histórico realizado en el pasado, donde los campesinos tomaban las armas por algunos periodos del año y el resto lo dedicaban a sus labores en el campo, se enfatiza la especialización de los miembros del ejército.
Samurái del periodo Edo con armadura completa. Destaca su arma, un kanabō.
El último samurái
Los cambios tan abruptos y masivos en la cultura japonesa, tales como en el caso de la vestimenta, les resultaba a los samurái como una traición del jōi, parte del Sonnō jōi, que había servido para justificar la expulsión del shogunato Tokugawa.
Saigō Takamori, uno de los líderes más viejos en el Gobierno Meiji, estaba particularmente preocupado por la creciente corrupción política y después de una serie de diferencias con el gobierno, renunció a su cargo y se retiró al dominio de Satsuma donde estableció academias donde todos los estudiantes tomaban un entrenamiento e instrucción en tácticas de guerra.
Las noticias acerca de las academias de Saigō fueron recibidas con gran preocupación en Tokio . El gobierno acababa de hacer frente a algunas pequeñas pero violentas revueltas de samurái en Kyūshū y el número de partidarios con que contaba en la región de Satsuma resultaba alarmante.
El 12 de febrero de 1877, Saigō se reunió con sus terratenientes Kirino Toshiaki y Shinohara Kunimoto y anunció su intención de marchar a Tokio para entrevistarse con el gobierno, por lo que sus tropas comenzaron a avanzar.
El 14 de febrero la avanzada arribó a la prefectura de Kumamoto. El General Tani Tateki, comandante del Castillo Kumamoto, contaba con 3.800 soldados y 600 policías a su disposición. Ya que muchos de sus hombres eran de Kyūshū y muchos a su vez nativos de Kagoshima, decidió no arriesgarse a deserciones o traiciones y permaneció a la defensiva.
El 19 de febrero a las 13:15 horas se hicieron los primeros disparos por parte de los defensores del castillo, al momento en que unidades de Satsuma intentaban forzar la entrada al castillo.
El 22 de febrero, la armada principal de Satsuma arribó y atacó el Castillo Kumamoto en un movimiento de pinzas. La batalla continuó hasta la noche y las fuerzas imperiales que habían salido a su encuentro se retiraron. Aun con el triunfo, el ejército de Satsuma no pudo tomar el castillo y se dieron cuenta de que los conscriptos que integraban las fuerzas imperiales no eran tan ineficientes como habían asumido en un principio. Después de dos días de infructuoso ataque, las fuerzas de Satsuma cavaron alrededor del castillo y trataron de asediarlo.
Durante el asedio, muchos de los ex-samurái de Kumamoto desertaron hacia el bando de Saigō, aumentando sus fuerzas alrededor de los 20.000 hombres. Mientras tanto, el 9 de marzo, Saigō, Kirino y Shinohara fueron despojados de sus cargos y títulos oficiales desde Tokio , a lo que Saigō argumentaba que no era un traidor, sino que sólo buscaba quitarle al emperador de las malas influencias de consejeros equivocados y corruptos.
El principal contingente de la Armada Imperial, bajo las órdenes del General Kuroda Kiyotaka, con la asistencia del General Yamakawa Hiroshi, arribó a Kumamoto en auxilio de los ocupantes del castillo el 12 de abril, haciendo que las tropas de Satsuma, que ahora estaban en completa desventaja numérica, huyeran.
Después de una constante persecución, Saigō y sus samurái restantes fueron empujados de vuelta a Kagoshima donde se llevaría a cabo la batalla final: La Batalla de Shiroyama. Tropas de la Armada Imperial comandadas por el General Yamagata Aritomo y marines comandados por el Almirante Kawamura Sumiyoshi sobrepasaban las fuerzas de Saigō. Las tropas imperiales pasaron siete días construyendo y elaborando sistemas de presas, muros y obstáculos para prevenir que se escaparan. Cinco barcos de guerra se unieron al poder de la artillería de Yamagata y redujeron las posiciones de los rebeldes. Después de que Saigō rechazó una carta solicitando su rendición, Yamagata ordenó un ataque frontal el 24 de septiembre de 1877. Para las 6 de la mañana, sólo 40 rebeldes estaban aún con vida y Saigō estaba herido de muerte. Sus seguidores aseguran que uno de ellos, Beppu Shinsuke actuó como kaishakunin y ayudó a Saigō a cometer seppuku antes de que pudiera ser capturado.
Después de la muerte de Saigō, Beppu y el último samurái en pie alzaron sus espadas y se dirigieron cuesta abajo hacia las posiciones imperiales, hasta que cayó el último por los disparos de las ametralladoras Gatling. Con estas muertes, la rebelión Satsuma llegó a su final.
Saigō Takamori fue etiquetado como un héroe trágico por la gente el 22 de febrero de 1889 y el Emperador Meiji perdonó a Saigō post-mortem en 1891.
Actualmente es considerado por algunos historiadores como el verdadero último samurái.

Estatua de Saigō Takamori en el Parque Ueno, Tokio .

Castillo Fushimi-Momoyama construido por Toyotomi Hideyoshi.

Reproducción del Castillo Azuchi de Oda Nobunaga.

Castillo Matsumoto en la Prefectura de Nagano, un Tesoro Nacional de Japón.

Armadura samurái exhibida en el Museo de Arte Asiático en San Francisco.
El kabuto y las hoate (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura japonesa.

Fotografía de tres samurai con diversas armas, el de la izquierda un arco, el del centro una espada y el de la derecha porta una yari.
Fuente:www.wikipedia.org

Fotografía de guerreros samurai de la provincia de Satsuma durante la Guerra Boshin.
La palabra samurái generalmente es utilizada para designar una gran variedad de guerreros del antiguo Japón, cuando su verdadero significado es el de una élite militar que gobernó el país por cientos de años.
El origen del samurái se data en el siglo X y se fortaleció al concluir las Guerras Genpei a finales del siglo XII, donde fue instituido un gobierno militar bajo la figura del shōgun, por el cual el Emperador de Japón quedó a su sombra como un mero espectador de la situación política del país. Su hegemonía tuvo lugar durante el período Sengoku, una época de gran inestabilidad y continuas luchas de poder entre los distintos clanes existentes, por lo que esta etapa de la historia de Japón es referida como «período de los estados en guerra». El liderazgo militar del país continuaría a manos de esta élite hasta la institución del shogunato Tokugawa en el siglo XVII por parte de un poderoso terrateniente samurái (conocidos como daimyō) llamado Tokugawa Ieyasu, quien paradójicamente, al convertirse en la máxima autoridad al ser nombrado como shōgun, luchó por reducir los privilegios y estatus social de la clase guerrera, proceso que finalmente culminó con su desaparición cuando el emperador retomó su papel de gobernante durante la Restauración Meiji en el siglo XIX.
Históricamente la imagen de un samurái estuvo más relacionada con la de un arquero a caballo que con la de un espadachín, y no fue sino hasta que reinó una relativa paz cuando la espada adquirió la importancia con la que la relacionamos en nuestros días. En la sociedad actual, la fantasía y la realidad de los samurái se ha entremezclado e idealizado y sus historias han servido de base tanto de novelas, como de películas y tiras cómicas.

El Daisenryō-Kofun en Osaka, es la tumba más grande de este tipo y su construcción data del siglo V dC.
Haniwa de un soldado de la era Kofun, exhibido en el Museo Nacional de Tokio .
El samurái en la era Heian
Hacia 860, se pueden apreciar la mayoría de las características de los samurái: jinetes a caballo diestros en el uso del arco, además del empleo de espadas de hoja curva. Estos militares a caballo gozaban de la total confianza del Trono del Crisantemo y se encargaban de la seguridad de las ciudades así como luchar contra las revueltas que sucediesen.
Durante el siglo IX Japón sufrió un grave declive económico a consecuencia de plagas y diversas hambrunas. A principios del siglo X tuvieron lugar numerosos disturbios, desórdenes y rebeliones debido a la situación que se vivía, por lo que el gobierno tomó la decisión de conceder amplios poderes a los gobernadores locales para reclutar tropas y actuar contra las crecientes rebeliones conforme a lo que creyeran conveniente, lo que les dio a dichos gobernadores un enorme poder político. Es durante este periodo que se documenta por primera vez la palabra «samurái», «aquellos que sirven» en un contexto meramente militar.
La primera gran prueba de estabilidad del sistema tuvo lugar en el año 935 con una revuelta protagonizada por Taira no Masakado, descendiente del Príncipe Takamochi a quien la autoridad imperial había enviado a sofocar los disturbios en Kantō y que recibía el apodo de «El Pacificador». Al principio la corte Heian consideró que el incidente protagonizado por Masakado era tan sólo un incidente local, hasta que éste llegó a autoproclamarse «nuevo emperador», por lo que se envió un ejército provincial para sofocar su rebelión, muriendo decapitado en 940. A partir de este momento y debido a su origen social, éstos líderes guerreros se comienzan a definir como una aristocracia local.
Durante este periodo, los linajes de mayor importancia política fueron los Taira, Fujiwara y los Minamoto. Minamoto no Yoriyoshi se vio envuelto en un conflicto importante de la época llamado la Guerra Zenkunen o «guerra de los primeros nueve años» que duró de 1051 a 1062, siendo la primera guerra que se vivía en el país desde los enfrentamientos contra los emishi. El incidente se originó cuando Abe no Yoritoki, descendiente de los emishi y miembro del clan Abe no entregó a la Corte los impuestos recaudados, por lo que Yoriyoshi fue enviado a tratar con él. Yoriyoshi y Yoritoki habían llegado ya a un acuerdo pacífico pero un conflicto interno en el clan Abe tuvo lugar y Yoritoki fue muerto, con lo que se declara la guerra entre Abe no Sadato, hijo de Yoritoki, y los Minamoto. No fue sino hasta 1062 cuando Yoriyoshi pudo vencer a los Abe en la Batalla de Kuriyagawa llevando la cabeza del rebelde hasta Kioto en señal de triunfo.
Minamoto no Yoshiie, hijo de Yoriyoshi estuvo al lado de su padre durante todo el conflicto, ganando un gran prestigio por sus proezas militares lo que le valió el apodo de Hachimantarō o «el primer hijo nacido de Hachiman, dios de la guerra».
Mon del clan Taira, enemigos del clan Minamoto y uno de los clanes más importantes de la Era Heian.
Mon del clan Taira, enemigos del clan Minamoto y uno de los clanes más importantes de la Era Heian.
En el año de 1083 estallaría nuevamente un conflicto armado en que los Minamoto se verían envueltos, ahora en la Guerra Gosannen o «guerra de los últimos tres años», la cual se debió a diferencias entre los líderes de los antiguos clanes aliados Minamoto y Kiyowara. Después de una feroz batalla de tres años en que la Corte se negó a auxiliar a los Minamoto de cualquier modo, éstos pudieron salir finalmente victoriosos. Cuando Yoshiie asistió a Kioto con la finalidad de buscar una recompensa, la Corte se negó y aun le recriminó los impuestos atrasados que debía con lo que se inicia un claro distanciamiento entre ambos, mientras que sus rivales, los Taira, cada vez más gozaban de una mejor relación con ellos debido a sus hazañas en el oeste del país.
La rivalidad entre los clanes Minamoto y Taira fue aumentando y haciéndose cada vez más evidente. En 1156 tuvo lugar un conflicto entre ambos clanes, cuando Minamoto no Yoshitomo se unió a Taira no Kiyomori contra su padre Minamoto no Tameyoshi y su hermano Tametomo durante la Rebelión Hōgen. La batalla fue muy breve y al final Tameyoshi fue ejecutado y Tametomo fue castigado con el destierro.
En 1160 se produjo un nuevo enfrentamiento conocido como Rebelión Heiji, donde Yoshitomo se enfrentó con Kiyomori. La victoria del clan Taira fue tan decisiva que los miembros del clan Minamoto huyeron para tratar de salvarse. Los Taira los persiguieron y Yoshimoto fue capturado y ejecutado, por lo que de los miembros de la rama original de la familia Minamoto, sólo quedaron algunos pocos, siendo aniquilados casi por completo.
En 1167 Taira Kiyomori recibió del emperador el título de Daijō Daijin (Gran Ministro), el cual constituía el rango más alto que podía conceder el emperador, por lo que se convirtió en el gobernante de facto del país.

Samurái incursionan en barcos mongoles durante la invasión de 1281.

Estatua de Kusunoki Masashige en Tokio , un samurái de suma importancia en las guerras Nanbokuchō.

El Kinkakuji o «Pabellón dorado» es todo un símbolo en la ciudad de Kioto, fue construido por el shōgun Ashikaga Yoshimitsu en 1397.
Estatua que representa el enfrentamiento entre los legendarios rivales Takeda Shingen y Uesugi Kenshin durante la Cuarta Batalla de Kawanakajima.
Se define figura del samurái
Representación de la Batalla de Nagashino, un parte aguas en la forma de hacer la guerra en Japón.
Representación de la Batalla de Nagashino, un parte aguas en la forma de hacer la guerra en Japón.
Es Hideyoshi quien define finalmente la figura del samurái. Ordena y define los lineamientos para el adiestramiento, disciplina y especialización de los soldados del país. Los soldados ahigaru son capacitados tanto en el uso del naginata como del arcabuz.
Un edicto proclamado en 1588 conocido como «cacería de espadas» buscaba separar formalmente a los soldados y samurái de los campesinos, por lo que se les confiscan sus armas. Otro edicto de 1591 termina de separar y distinguir entre las clases sociales de los samurái y de los campesinos. A diferencia del tipo de reclutamiento histórico realizado en el pasado, donde los campesinos tomaban las armas por algunos periodos del año y el resto lo dedicaban a sus labores en el campo, se enfatiza la especialización de los miembros del ejército.
Samurái del periodo Edo con armadura completa. Destaca su arma, un kanabō.
El último samurái
Los cambios tan abruptos y masivos en la cultura japonesa, tales como en el caso de la vestimenta, les resultaba a los samurái como una traición del jōi, parte del Sonnō jōi, que había servido para justificar la expulsión del shogunato Tokugawa.
Saigō Takamori, uno de los líderes más viejos en el Gobierno Meiji, estaba particularmente preocupado por la creciente corrupción política y después de una serie de diferencias con el gobierno, renunció a su cargo y se retiró al dominio de Satsuma donde estableció academias donde todos los estudiantes tomaban un entrenamiento e instrucción en tácticas de guerra.
Las noticias acerca de las academias de Saigō fueron recibidas con gran preocupación en Tokio . El gobierno acababa de hacer frente a algunas pequeñas pero violentas revueltas de samurái en Kyūshū y el número de partidarios con que contaba en la región de Satsuma resultaba alarmante.
El 12 de febrero de 1877, Saigō se reunió con sus terratenientes Kirino Toshiaki y Shinohara Kunimoto y anunció su intención de marchar a Tokio para entrevistarse con el gobierno, por lo que sus tropas comenzaron a avanzar.
El 14 de febrero la avanzada arribó a la prefectura de Kumamoto. El General Tani Tateki, comandante del Castillo Kumamoto, contaba con 3.800 soldados y 600 policías a su disposición. Ya que muchos de sus hombres eran de Kyūshū y muchos a su vez nativos de Kagoshima, decidió no arriesgarse a deserciones o traiciones y permaneció a la defensiva.
El 19 de febrero a las 13:15 horas se hicieron los primeros disparos por parte de los defensores del castillo, al momento en que unidades de Satsuma intentaban forzar la entrada al castillo.
El 22 de febrero, la armada principal de Satsuma arribó y atacó el Castillo Kumamoto en un movimiento de pinzas. La batalla continuó hasta la noche y las fuerzas imperiales que habían salido a su encuentro se retiraron. Aun con el triunfo, el ejército de Satsuma no pudo tomar el castillo y se dieron cuenta de que los conscriptos que integraban las fuerzas imperiales no eran tan ineficientes como habían asumido en un principio. Después de dos días de infructuoso ataque, las fuerzas de Satsuma cavaron alrededor del castillo y trataron de asediarlo.
Durante el asedio, muchos de los ex-samurái de Kumamoto desertaron hacia el bando de Saigō, aumentando sus fuerzas alrededor de los 20.000 hombres. Mientras tanto, el 9 de marzo, Saigō, Kirino y Shinohara fueron despojados de sus cargos y títulos oficiales desde Tokio , a lo que Saigō argumentaba que no era un traidor, sino que sólo buscaba quitarle al emperador de las malas influencias de consejeros equivocados y corruptos.
El principal contingente de la Armada Imperial, bajo las órdenes del General Kuroda Kiyotaka, con la asistencia del General Yamakawa Hiroshi, arribó a Kumamoto en auxilio de los ocupantes del castillo el 12 de abril, haciendo que las tropas de Satsuma, que ahora estaban en completa desventaja numérica, huyeran.
Después de una constante persecución, Saigō y sus samurái restantes fueron empujados de vuelta a Kagoshima donde se llevaría a cabo la batalla final: La Batalla de Shiroyama. Tropas de la Armada Imperial comandadas por el General Yamagata Aritomo y marines comandados por el Almirante Kawamura Sumiyoshi sobrepasaban las fuerzas de Saigō. Las tropas imperiales pasaron siete días construyendo y elaborando sistemas de presas, muros y obstáculos para prevenir que se escaparan. Cinco barcos de guerra se unieron al poder de la artillería de Yamagata y redujeron las posiciones de los rebeldes. Después de que Saigō rechazó una carta solicitando su rendición, Yamagata ordenó un ataque frontal el 24 de septiembre de 1877. Para las 6 de la mañana, sólo 40 rebeldes estaban aún con vida y Saigō estaba herido de muerte. Sus seguidores aseguran que uno de ellos, Beppu Shinsuke actuó como kaishakunin y ayudó a Saigō a cometer seppuku antes de que pudiera ser capturado.
Después de la muerte de Saigō, Beppu y el último samurái en pie alzaron sus espadas y se dirigieron cuesta abajo hacia las posiciones imperiales, hasta que cayó el último por los disparos de las ametralladoras Gatling. Con estas muertes, la rebelión Satsuma llegó a su final.
Saigō Takamori fue etiquetado como un héroe trágico por la gente el 22 de febrero de 1889 y el Emperador Meiji perdonó a Saigō post-mortem en 1891.
Actualmente es considerado por algunos historiadores como el verdadero último samurái.

Estatua de Saigō Takamori en el Parque Ueno, Tokio .

Castillo Fushimi-Momoyama construido por Toyotomi Hideyoshi.

Reproducción del Castillo Azuchi de Oda Nobunaga.

Castillo Matsumoto en la Prefectura de Nagano, un Tesoro Nacional de Japón.

Armadura samurái exhibida en el Museo de Arte Asiático en San Francisco.
El kabuto y las hoate (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura japonesa.

Fotografía de tres samurai con diversas armas, el de la izquierda un arco, el del centro una espada y el de la derecha porta una yari.
Fuente:www.wikipedia.org