Recientemente le preguntaba a la hija de un amigo qué le gustaría ser de mayor. Ella respondió que quería llegar a ser presidente de la Argentina.
Sus padres, ambos kirchneristas orgullosos, estaban presentes, y yo continué preguntando:
- Si algun día llegaras a ser Presidente, ¿qué sería lo primero que harías?
...Ella respondió sin vacilar:
- Le daría alimentos y viviendas a todos los pobres.
Sus padres, felices oficialistas, pelaron los dientes en una radiante sonrisa:
- Que lindo!, que proposito mas loable! -le dije- pero para eso no tenés que esperar a ser Presidente!
Podés venir a mi casa y cortar el pasto, sacar los yuyos y despues regar todo el jardín. Yo te pagaría 100 pesos por el trabajo.
Después te llevaría al supermercado de mi barrio donde siempre hay un vagabundo así podés darle el billete para que se compre comida y empiece a ahorrar para su casa.
La chica pensó durante unos segundos, luego mirándome fijamente a los ojos me preguntó:
- ¿Y por qué no va el vagabundo a hacer el trabajo y le pagas directamente a él?
- Bienvenida a la oposición -le contesté-.
LOS PADRES AÚN NO ME HABLAN...
Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo..
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo... es el fin de cualquier nación.
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”
Sus padres, ambos kirchneristas orgullosos, estaban presentes, y yo continué preguntando:
- Si algun día llegaras a ser Presidente, ¿qué sería lo primero que harías?
...Ella respondió sin vacilar:
- Le daría alimentos y viviendas a todos los pobres.
Sus padres, felices oficialistas, pelaron los dientes en una radiante sonrisa:
- Que lindo!, que proposito mas loable! -le dije- pero para eso no tenés que esperar a ser Presidente!
Podés venir a mi casa y cortar el pasto, sacar los yuyos y despues regar todo el jardín. Yo te pagaría 100 pesos por el trabajo.
Después te llevaría al supermercado de mi barrio donde siempre hay un vagabundo así podés darle el billete para que se compre comida y empiece a ahorrar para su casa.
La chica pensó durante unos segundos, luego mirándome fijamente a los ojos me preguntó:
- ¿Y por qué no va el vagabundo a hacer el trabajo y le pagas directamente a él?
- Bienvenida a la oposición -le contesté-.
LOS PADRES AÚN NO ME HABLAN...
Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo..
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo... es el fin de cualquier nación.
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”