Las encuestas son contundentes: 69% de los hispanos registrados para votar en las elecciones del martes optarían por reelegir a Barack Obama por cuatro años más al frente de la Casa Blanca.
Por el contrario, sólo uno de cada cinco se inclina por el retador republicano, Mitt Romney, lo que representa una brecha insuperable a pocos días de que los norteamericanos acudan a las urnas.
Los datos del Pew Hispanic Research, casa de estudios de opinión especializada en los latinos que viven en EU, arrojan una conclusión que representa mucho para Obama: los latinos pueden ser la llave de la victoria para que los demócratas retengan la Casa Blanca.
Hay un dato que se distingue al analizar la situación de los latinos en la Unión Americana. Si bien están molestos por el incumplimiento de la promesa de Obama en el sentido de promover una reforma migratoria integral, perciben que el presidente es el más proclive a realizarla en los próximos cuatro años. Pero, el reto para el candidato demócrata consiste en evitar el abstencionismo que caracteriza a este segmento en comicios donde sus intereses casi ni son tomados en cuenta.
Hoy, 89% de la población de EU sabe por quién votará, en los latinos el porcentaje baja a 77 por ciento.
