Los lugares en la noche de Baires son por ejemplo los miércoles de Rio Café; los "Rock in Rio"; estos lugares tienen todos los ingredientes, como un ambiente cool, los DJ que musicalizan, carta con platos de autor, un patio con su barra siendo el trago con más salida se llama Marlon Brando, también la caipiroska con jugo de berry y pepino. Sin duda, si hablamos de fiestas hipsters hay que mencionar, High on the Roof, en la terraza del Hotel Pulitzer o las Masterplan, en Crobar.
Bafici
Bafici, el festival de cine independiente de Buenos Aires, a pesar de los años, continúa atrayendo hipsters. Llegan en lo que es el transporte preferido, la bicicleta y también por algún scooter y buscan esas películas que no hay que perderse. No todos aceptan ser hipsters, ya que es una palabra que se usa con un poco de ironía. Por mi parte tengo algunas cosas de hipster, ando en bicicleta, un tatuaje en el brazo derecho y el gusto por la moda de los 90.
Barrio de Palermo
Son barrios preferidos de los hipsters porteños, los que rodean Palermo, por ejemplo Villa Crespo, Chacarita o Colegiales. En la parte sur porteña se prefieren los de Barracas antes que San Telmo. Es muy común también, que frecuenten ambientes laborales referidos a la creatividad y que ronden los 30 años, pero en realidad encontraremos hipster de diferentes edades, inclusive jóvenes de 18 hasta mas allá de los 30, que les interesa la cultura underground, pero sin etiquetas
En sintesis:
Internet. Así como Twitter reemplazó a Facebook, el blog como concepto también fue: hoy, hay que tener un Tumblr o retirarse de la web.
Devices. Queda claro que la única laptop posible es una Mac y que por más que todo el mundo tenga Blackberry, la posta son el iPhone y las aplicaciones libres como Instagram (para subir fotos), Whatsapp (para mandar mensajes a otros iPhones y Blackberries) y Viber (para hacer llamadas a otros iPhones).
Estilo. Es la síntesis, única y personal, de una miríada de estéticas y citas a diferentes personajes y momentos de la historia de la cultura. Hoy, la vanguardia estética marida con maestría la pulcritud de los 60 (pelo a los hombros, Wayfarer de lectura y prendas de corte impecable y sartorial) con el grunge de los 90.
Salidas. Un viernes a la noche, a la inauguración de arte le siguen una comida en algún bodegón clásico (Albamonte, por ejemplo) y, luego, tragos en los bares Río o Frank's. El sábado, por la tarde, la idea es asistir a una lectura en voz alta para después llegar con tiempo al recital de una banda indie. El domingo al mediodía, la clave es brunchear en algún bistró nuevo y fresco. ¿Por la tarde? Mucha fiaca y DVD.
En casa. Comida orgánica en la heladera, varias especias y tés en la alacena. Libros, libros y más libros. Muchos discos. Muebles originales de los 50 y 60; en las paredes, arte, y de fondo, música: siempre la música.



