Hola! Comunidad taringuera.... Pues en esta ocasión quiero compartirles un artículo que me pareció interesante. Es acerca del supuesto plagio del cuál es acusado Paulo Coelho desde que salió su best seller "El Alquimista"
En mi opinión personal puedo decir que la primera vez que leí el libro me gustó, la verdad me pareció muy bueno, porque la metáfora de "La conspiración del universo" me pareció genial, pero después de leer el cuento de Jorge Luis Borges (que lo podrán encontrar en este tema) me queda claro que es un robo a todas luces, la historia que cuenta El Alquimista es la misma que relata el cuento de Borges, solo que magnificada, alargada y hormonada
tal vez por esto es que de todos los libros de Coelho que leí El Alquimista fue el único que me gustó, los demás los encuentro aburridos y en mi opinión son muy malos
Les dejo el artículo...
A finales de los noventa o principios de 2000 (no recuerdo la fecha exacta), un amigo me prestó ‘El Alquimista‘ el libro más popular de Paulo Coelho en aquel entonces, “Es un libro buenísimo, tienes que leerlo”, algo así me dijo, confié en sus palabras y lo leí en un par de días. No me pareció bueno, pero si tenía que leerlo para encontrar lo que a continuación te platicaré.
Cuando lo terminé enseguida me acordé que ya había leído esa historia en la secundaria, en algún libro de texto. Afortunadamente esos libros de ‘Español’ todavía estaban en los libreros de mi casa. Encontré el libro y comencé a hojear sus páginas hasta que encontré la historia que Coelho relataba en aproximadamente 110 páginas, la diferencia era que la historia original no ocupaba más de una: Historia de los dos que soñaron de Jorge Luis Borges.
Cualquier persona que haya leído ‘El Alquimista‘ de Paulo Coelho encontrará que se basó o plagió el cuento breve de Borges, lo único que hizo fue alargarlo.
Hoy jueves 2 de febrero de 2012, llegó a mi bandeja de correo electrónico un artículo del sitio Alt1040 escrito por Elías Notario, en el cual menciona muchas cosas interesantes sobre Paulo Coelho: a este chico, al igual que a mi, le aburren las historias del escritor brasileño, pero menciona que es un escritor “pirata”, necesario y valioso porque “es de los pocos autores que promueve las descargas activamente y es un ejemplo claro de que el P2P no mata a nadie sino lo contrario, potencia la cultura”. Y además Coelho es “un firme defensor de las descargas y en un enemigo feroz de leyes como SOPA.”
Te comparto el cuento de Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-1986)
Nota: Si ya leíste ‘El Alquimista’ notarás el plagio, si no lo has leído, ahórrate tiempo y lee el cuento de Borges, es más breve y es la historia original.
Historia de los dos que soñaron / Jorge Luis Borges
El historiador arábigo El Ixaquí refiere este suceso: «Cuentan hombres dignos de fe (pero sólo Alá es omnisciente y todopoderoso y misericordioso y no duerme), que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan.
Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño un hombre empapado que se sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: ‘Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla’. A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros del desierto, de las naves, de los piratas, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres. Llegó al fin a Isfaján, pero en el recinto de esa ciudad lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. Había, junto a la mezquita, una casa y por decreto de Alá Todopoderoso, una pandilla de ladrones atravesó la mezquita y se metió en la casa, y las personas que dormían se despertaron con el estruendo de los ladrones y pidieron socorro. Los vecinos también gritaron, hasta que el capitán de los serenos de aquel distrito acudió con sus hombres y los bandoleros huyeron por la azotea.
El capitán hizo registrar la mezquita y en ella dieron con el hombre de El Cairo y le menudearon tales azotes con varas de bambú que estuvo cerca de la muerte. A los dos días recobró el sentido en la cárcel. El capitán lo mandó buscar y le dijo: “¿Quién eres y cuál es tu patria?” El otro declaró: “Soy de la ciudad famosa de El Cairo y mi nombre es Mohamed El Magrebí”. El Capitán le preguntó: “¿Qué te trajo a Persia?” El otro optó por la verdad y le dijo: “Un hombre me ordenó en un sueño que viniera a Isfaján, porque ahí estaba mi fortuna. Ya estoy en Isfaján y veo que esa fortuna que prometió deben ser los azotes que tan generosamente me diste”.
Ante semejantes palabras, el capitán se rió hasta descubrir las muelas del juicio y acabó por decirle: “Hombre desatinado y crédulo, tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo, en cuyo fondo hay un jardín, y en el jardín un reloj de sol y después del reloj de sol una higuera y luego de la higuera una fuente, y bajo la fuente un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Tú, sin embargo, engendro de mula con un demonio, has ido errando de ciudad en ciudad, bajo la sola fe de tu sueño. Que no te vuelva a ver en Isfaján. Toma estas monedas y vete.”
El hombre las tomó y regresó a su patria. Debajo de la fuente de su jardín (que era la del sueño del capitán) desenterró el tesoro. Así Alá le dio bendición y lo recompensó».
En mi opinión personal puedo decir que la primera vez que leí el libro me gustó, la verdad me pareció muy bueno, porque la metáfora de "La conspiración del universo" me pareció genial, pero después de leer el cuento de Jorge Luis Borges (que lo podrán encontrar en este tema) me queda claro que es un robo a todas luces, la historia que cuenta El Alquimista es la misma que relata el cuento de Borges, solo que magnificada, alargada y hormonada
tal vez por esto es que de todos los libros de Coelho que leí El Alquimista fue el único que me gustó, los demás los encuentro aburridos y en mi opinión son muy malos
Les dejo el artículo...
A finales de los noventa o principios de 2000 (no recuerdo la fecha exacta), un amigo me prestó ‘El Alquimista‘ el libro más popular de Paulo Coelho en aquel entonces, “Es un libro buenísimo, tienes que leerlo”, algo así me dijo, confié en sus palabras y lo leí en un par de días. No me pareció bueno, pero si tenía que leerlo para encontrar lo que a continuación te platicaré.
Cuando lo terminé enseguida me acordé que ya había leído esa historia en la secundaria, en algún libro de texto. Afortunadamente esos libros de ‘Español’ todavía estaban en los libreros de mi casa. Encontré el libro y comencé a hojear sus páginas hasta que encontré la historia que Coelho relataba en aproximadamente 110 páginas, la diferencia era que la historia original no ocupaba más de una: Historia de los dos que soñaron de Jorge Luis Borges.
Cualquier persona que haya leído ‘El Alquimista‘ de Paulo Coelho encontrará que se basó o plagió el cuento breve de Borges, lo único que hizo fue alargarlo.
Hoy jueves 2 de febrero de 2012, llegó a mi bandeja de correo electrónico un artículo del sitio Alt1040 escrito por Elías Notario, en el cual menciona muchas cosas interesantes sobre Paulo Coelho: a este chico, al igual que a mi, le aburren las historias del escritor brasileño, pero menciona que es un escritor “pirata”, necesario y valioso porque “es de los pocos autores que promueve las descargas activamente y es un ejemplo claro de que el P2P no mata a nadie sino lo contrario, potencia la cultura”. Y además Coelho es “un firme defensor de las descargas y en un enemigo feroz de leyes como SOPA.”

Te comparto el cuento de Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-1986)
Nota: Si ya leíste ‘El Alquimista’ notarás el plagio, si no lo has leído, ahórrate tiempo y lee el cuento de Borges, es más breve y es la historia original.
Historia de los dos que soñaron / Jorge Luis Borges
El historiador arábigo El Ixaquí refiere este suceso: «Cuentan hombres dignos de fe (pero sólo Alá es omnisciente y todopoderoso y misericordioso y no duerme), que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan.
Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño un hombre empapado que se sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: ‘Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla’. A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros del desierto, de las naves, de los piratas, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres. Llegó al fin a Isfaján, pero en el recinto de esa ciudad lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. Había, junto a la mezquita, una casa y por decreto de Alá Todopoderoso, una pandilla de ladrones atravesó la mezquita y se metió en la casa, y las personas que dormían se despertaron con el estruendo de los ladrones y pidieron socorro. Los vecinos también gritaron, hasta que el capitán de los serenos de aquel distrito acudió con sus hombres y los bandoleros huyeron por la azotea.
El capitán hizo registrar la mezquita y en ella dieron con el hombre de El Cairo y le menudearon tales azotes con varas de bambú que estuvo cerca de la muerte. A los dos días recobró el sentido en la cárcel. El capitán lo mandó buscar y le dijo: “¿Quién eres y cuál es tu patria?” El otro declaró: “Soy de la ciudad famosa de El Cairo y mi nombre es Mohamed El Magrebí”. El Capitán le preguntó: “¿Qué te trajo a Persia?” El otro optó por la verdad y le dijo: “Un hombre me ordenó en un sueño que viniera a Isfaján, porque ahí estaba mi fortuna. Ya estoy en Isfaján y veo que esa fortuna que prometió deben ser los azotes que tan generosamente me diste”.
Ante semejantes palabras, el capitán se rió hasta descubrir las muelas del juicio y acabó por decirle: “Hombre desatinado y crédulo, tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo, en cuyo fondo hay un jardín, y en el jardín un reloj de sol y después del reloj de sol una higuera y luego de la higuera una fuente, y bajo la fuente un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Tú, sin embargo, engendro de mula con un demonio, has ido errando de ciudad en ciudad, bajo la sola fe de tu sueño. Que no te vuelva a ver en Isfaján. Toma estas monedas y vete.”
El hombre las tomó y regresó a su patria. Debajo de la fuente de su jardín (que era la del sueño del capitán) desenterró el tesoro. Así Alá le dio bendición y lo recompensó».