Hola amigos como estan en esto dias encontre a un amigo que tenia mucho tiempo que no veía . a todos esto en me dijo algo que me quedo en la mente "mas perdido que el hijo de lindbergh" y bueno me quedo la duda por que esa famosa palabra y aqui le tengo la historia.
Martes 1o. de 1932 toda su vida cambiaría. Su hijo, Charles Jr., de 19 meses de edad, estaba un poco resfriado. Su mamá, Anne, y la enfermera que lo atendía, Betty Gow, decidieron acostarlo temprano. Cincuenta minutos más tarde, a las 8 y 10 de la noche, arribó a su casa el famoso aviador. La cena fue servida junto al fuego de la chimenea. Una hora más tarde Lindbergh preguntó sorprendido: Que es eso? . Un ruido como de una naranja que cae sobre el tejado lo había asustado. A las diez en punto la enfermera golpeó en la habitación de la señora Lindbergh: Señora, Usted tiene el bebé? .
No, por qué? .
Las dos bajaron a la biblioteca pensando que el bebé estaba con su papá. Luego, aterrorizados, subieron los tres a la habitación del niño.
Ana, nos han robado nuestro bebé , exclamó Charles.
Sobre el radiador de la calefacción, debajo de la ventana, había un sobre que solo se abrió cuando llegó la Policía. Allí figuraba una exigencia de 50.000 dólares por el rescate del pequeño. Sin huellas dactilares. Una escalera provisional de madera, rota en un escalón superior, se vinculó al ruido que sorprendió a Lindbergh.
La carta del secuestrador estaba llena de los errores de ortografía, típicos de los inmigrantes alemanes. La firma consistía en dos círculos que se entrelazaban, uno azul, otro rojo.
Una semana más tarde un hombre de buena voluntad, el doctor John Condon, publicó un aviso en la prensa del Bronx ofreciendo mil dólares de su bolsillo por el retorno del niño. El mensaje fue respondido por alguien, que firma con dos círculos entrelazados.
En una lacónica carta le sugería que recolectara el dinero del rescate de los Lindbergh y cuando estuvieran listos, colocara un mensaje en el New York American diciendo El dinero está listo .
Lindbergh, incrédulo y exhausto, se mostró indiferente a la historia del doctor Condon hasta cuando éste mencionó los dos círculos entrelazados.
El aviso se publicó. Una llamada telefónica del secuestrador confirmó estar de acuerdo en proseguir con las negociaciones y al día siguiente, una carta con instrucciones, llegó al despacho del doctor.
En la carta se le citó a un cementerio en la calle 233. Allí un nervioso joven, cubierta la cara con un pañuelo, le dijo que el rescate debía subir a 70.000 dólares, y que lo requería inmediatamente. Como no se trajo el dinero, el secuestrador se asustó y corrió, pensando que la Policía había sido avisada. Condon lo siguió y en un parque cercano lo alcanzó. Dónde está el bebé? . El secuestrador afirmó: Lo tenemos en un bote a seis horas de aquí , y a continuación preguntó: Qué pasaría si el bebé está muerto? . Condon le gritó: Es que está muerto? . No , respondió el joven y prometió enviar una prueba de supervivencia.
Al otro día llegó por correo una pijama del niño. Lindbergh la identificó como la de su bebé.
Al mes del secuestro se arregló una segunda cita en el mismo cementerio. Acudieron Condon y Lindbergh. Llevaron 70.000 dólares en una caja de cartón, billetes que previamente el Departamento del Tesoro había marcado sin que Lindbergh lo supiera.
El joven fue persuadido de tomar solo 50.000 y prometió enviar por correo noticias para la recuperación del bebé.
La carta llegó. El bebé está en un bote llamado Nelly en las cercanías de la isla de Elizabeth .
La búsqueda resultó infructuosa. Habían sido engañados.
Cinco semanas más tarde, el jueves 12 de mayo, todas las esperanzas se derrumbaban. En un bosque cercano a la casa de los Lindbergh se halló semienterrado el cuerpo descompuesto de un bebé. Había sido asesinado de un golpe en el cráneo.
Dos años más tarde, la Policía siguiendo la huella de uno de los billetes marcados localizó en la calle 222 del Bronx a Richard Hauptmann, inmigrante alemán. En su vivienda se encontraron otros $ 14.600 marcados y el teléfono del doctor John Condon. Hauptmann, de 35 años, trabajaba como carpintero y había entrado ilegalmente a los Estados Unidos. Tenía antecedentes penales en Alemania y un sospechoso incremento en su cuenta bancaria desde 1932.
El 13 de febrero de 1935 el jurado encontró culpable a Hauptmann de asesinato y el 3 de abril de 1936 fue ejecutado en la silla eléctrica.
Más perdido que el hijo de Lindbergh fue una frase que hizo carrera en todo el mundo. Y aún hoy existen dudas sobre si el esqueleto encontrado pertenecía a Charles Jr. o quizás a otro bebé, proveniente de un hospicio católico vecino de la casa de los Lindbergh.

