.
.
.
.
.
Aclaracion: recien subi este post pero me cerraron los comentarios por forobardo. ahora elimine la parte donde supuestamente incitaba al bardo. si quieren leer la nota completa esta al pie de pagina, en la fuente. el post cumple con todo el protocolo. Por favor no al forobardo
Esta nota del diario La Nacion me dejo boquiabierto. ¿sera posible semejante proyecto?
¿Puede ser Máximo K candidato del "oficialismo"?
En una cultura política en la que el poder se transfiere a través de los lazos de sangre, al hijo varón de una presidenta viuda no parece quedarle otra alternativa más que hacerse cargo, como pueda, de la herencia del jefe muerto.
Mientras medita sobre una decisión que parece costarle mucho - la posibilidad de salir a la escena política-, Máximo Kirchner se abocó, durante la última semana, a la tarea que más le gusta: inocular las áreas sensibles del Gobierno con sus amigos de La Cámpora. Es en ese territorio, el de las sombras, donde se siente verdaderamente a gusto. Y cuando está cómodo, avanza. Sobre seguro.
Energía y Justicia fueron las dos áreas que eligió esta vez para ubicar a los jóvenes K en cargos importantes; una vez más, a expensas de la vieja guardia: Julio De Vido, Aníbal Fernández y Julio Alak. En la empresa estatal Enarsa y en la administradora del mercado energético Cammesa, arenas devidistas, logró colar este martes a cuatro jóvenes funcionarios. Y en la Inspección General de Justicia (IPG), el ente encargado de regular las sociedades comerciales, avaló el nombramiento de Norberto Carlos Berner, que viene de la militancia en Hijos.
Precisamente, Berner, cuyo padre fue un importante cuadro montonero en los 70, acuñó una frase en la que Máximo cree a pie juntillas: "Tenemos que dejar de tercerizar funcionarios afanando liberales por un rato, vamos a construir nuestro propio semillero cristinista".
-No sé si Máximo se decidirá o no a ser un cuadro de superficie, pero lo cierto es que, cada vez más, en el Gobierno lo consultan antes de actuar - decía el último martes un ex funcionario del área de Economía y hoy legislador, en un aparte en el homenaje por los 25 años de Página 12. Asombró la palabra que utilizó: "cuadro de superficie".
La preparación de su salida a la escena política, y su eventual candidatura como diputado nacional por Santa Cruz, se manejan como un secreto de Estado
Lo cierto es que la preparación de su salida a la escena política, y su eventual candidatura como diputado nacional por Santa Cruz en 2013 - dos alternativas que se barajan en un círculo pequeño- se manejan como un secreto de Estado.
"Llegado el momento, no le va a esquivar a una candidatura", aseguran en el camporismo, cuando alguien requiere más precisiones sobre el rol político que tendrá el hijo de la Presidenta, en esta nueva etapa. Días atrás, en las oficinas aledañas al secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro, -"Corcho" para quienes lo tratan- se habló de lanzar afiches callejeros mostrando al hijo de Cristina. Una idea que, por ahora, quedó en stand by. El Gobierno también encargó encuestas para medir su nivel de popularidad.
La actriz Andrea del Boca, habitué en la Casa de Gobierno (y una verdadera estrella del oficialismo), se reunió, al menos en dos oportunidades, con Facundo Nejamkis, ladero del jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina. Del Boca se involucró en la campaña del oficialismo de 2011 apoyando a los candidatos de La Cámpora en algunos municipios (Mercedes fue el caso más emblemático), y ahora lo estaría entrenando al hijo presidencial para afrontar la escena pública. Una escena que lo llena de temor.
El Gobierno también encargó encuestas para medir su nivel de popularidad
Es que el oficialismo maneja datos que le acercaron algunos encuestadores de confianza, que revelan que el hermetismo, que envuelve a los jóvenes K, está empezando a dañar la imagen del Gobierno.
"Que las cámaras, en el acto de Vélez, hayan enfocado centralmente la imagen de Máximo, no fue una casualidad. Nada de lo que captan las cámaras que maneja el Gobierno es casual", comenta un dirigente, involucrado en los temas de comunicación.
Las opiniones sobre sus capacidades políticas están divididas, dentro del propio Gobierno: hay quienes aseguran que a Máximo "lo están inflando" (en este rubro se anotan los sciolistas, intendentes de conurbano, moyanistas y la vieja guardia referenciada en Julio De Vido), mientras que otros, entre ellos los cristinistas, anticipan que su influencia madurará en candidatura.
En 2011, sus amigos de La Cámpora también esperaban que se lanzara como candidato por Santa Cruz, con la idea de que llegara al Congreso para liderar la bancada joven. Pero se quedaron con las ganas. Máximo declinó de participar a último momento, sin darles mayores explicaciones.
Fernando "El Chino" Navarro, dirigente del Movimiento Evita y el primero en hablar de una eventual candidatura, aconseja que, si se quiere decodificar al hijo presidencial, no hay que "leerlo" en términos convencionales porque sus padres nunca lo fueron.
Máximo nunca fue Néstor, ni lo será, a pesar de la enorme necesidad del Gobierno
Y argumenta "¿qué político, después de la 125 y la derrota electoral del 2009, iba a impulsar la Ley de Medios o se iba a lanzar a la profundización del modelo, duplicando la apuesta? Bueno, Máximo nació en esa casa, con esos padres".
Tímido y retraído, nunca tuvo vocación política - sus compañeros de la secundaria son enfáticos al recalcar su desconexión, y hasta su rechazo, con la actividad que apasionó a Néstor y Cristina, durante toda la vida-, pero la muerte del padre, y la viudez de Cristina, lo empujaron a asumir otro rol. Lo hicieron cambiar.
Un ex aliado político de los Kirchner -quién rompió tempranamente con el matrimonio por su rechazo a la corrupción k, a nivel local-, el abogado Rafael Flores, lo define así: "A mí no me gustaría estar en la piel de Máximo, que fue un chico abandonado por ambos padres, quienes, mientras él crecía, estaban obsesionados con la política, el poder y el dinero. Ese abandono no debió haber sido gratis para él. Se crió en compañía de la abuela paterna (María Ostoic) y Rudy Ulloa, que es como su hermano mayor. Cuando nace Florencia, en cambio, Cristina estaba en otra etapa de la vida, con más infraestructura y poder. Y, entonces, sí, la iba a buscar al colegio, y esas cosas cotidianas".
Cuando nació, Kirchner quiso ponerle Néstor, pero Cristina se negó a la clonación y sólo cedió en el segundo nombre: Carlos.
En una palabra: Máximo nunca fue Néstor, ni lo será, a pesar de la enorme necesidad del Gobierno - y sobre todo de sus cuadros más jóvenes- de contar con un nuevo Kirchner que genere la ilusión de continuidad.
En una cultura política en la que el poder se transfiere a través de los lazos de sangre, como en las dinastías (de allí que también estén midiendo a Alicia Kirchner), al hijo varón de una presidenta viuda no parece quedarle otra alternativa más que hacerse cargo, como pueda, de la herencia del jefe muerto..